Fanzine deportivo literario. Crónicas caprichosas sobre héroes y villanos del mundo del deporte
viernes, 19 de diciembre de 2008
Bruno Cirillo
Cirillo, jugador italiano de fútbol, ex-jugador del Levante en primera división, dice que desde pequeño soñó con ser actor porno y que no descarta dedicarse a ello algún día. Añade: "si mis compañeros me llaman superdotado por algo será." Decían que lo único que hizo Cassano mientras vivió en Madrid fue comer bollos y follar como un loco, lo sé, me he dejado llevar por un lenguaje poco expresivo, pero así me lo dijeron. Otro más: la novia de Cristiano Ronaldo dice de él que es un "animal en la cama." Bien por él, y por ella. Makelele dio lugar hasta a chistes en programas humorísticos televisados. Pelé declaró ser adicto al sexo. Ronaldo era adicto a tenerlo con mujeres que no eran mujeres del todo. Su famoso cumpleaños ayudó a La Costa Brava a escribir una canción. Al chileno Pinilla le pillaron con una modelo en la ducha y el video sigue colgado en Internet. Solo con decir su nombre, vale: George Best. John Carew se lesionó en un club de striptease, aunque si hiciéramos solo una lista con los asiduos a estos locales, deberíamos empezar con la selección inglesa casi al completo. Burrito Ortega, McManaman y Fowler, el gran Max Mosley, Romario, Adriano, Gascoigne, Benjamín Zarandona, Effenberg, Emmanuelle Petit y su linda autobiografía, todo un manual de excesos, Michel Salgado en Salsa Rosa... Mario Chalmers y Darrel Arthur, dos novatos este año en la NBA, se corrieron una buena juerga cuando asistían a los cursos de comportamiento que la NBA les obliga a atender antes de empezar su primera temporada. Kobe Bryant fue juzgado. La mujer de Andrei Kirilenko dijo, en su día, que dado el número de tentaciones que tenía su marido a lo largo de la temporada, había decidido permitirle una canita al aire por año. Paula Abdul y las famosas cheerleaders de los Lakers. Dennis Rodman y qué puedo decir... Y, como contraste, A.C. Green quien al batir el récord de la NBA de partidos consecutivos, más de mil partidos seguidos sin fallar por lesión o enfermedad, declaró que el secreto era "leer la Biblia todos los días y mantener la virginidad," Kaká quien, supuestamente, llegó virgen al matrimonio, Bodo Illgner y su recta y santa esposa... No se me ocurren más así y ahora. Si algún día Cirillo graba la película de sus sueños, por lo menos, ya tiene nombre artístico porque Bruno Cirillo, suena bastante bien, casi tan bien como esos apellidos de jugadores que han dado pie a tantas chanzas eróticas: Poyatos, Marica, Penev, Folhador... En fin, con esto y una cerveza, hacemos la tarde, ¿que no?
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Javier Clemente
Con la edad, si quieres, aprendes que no es bueno tener respuestas para todas las preguntas. Tampoco es que las cosas se solucionen con preguntas y más preguntas. Quizás, lo que vale, es intentar buscar las respuestas. En la búsqueda está la respuesta, igual que a Huckleberry Finn le valía con ir aunque no supiera muy bien a dónde ir. ¿Qué? Nada. Que todo forofo del Athletic, a poco que se precie, ha tenido que tomar, alguna vez en su vida, la decisión de odiar o amar a Javier Clemente. Parecía que no existía término medio. Y eso que, para una gran generación, el nombre del rubio de Barakaldo ya no iba ligado a Manolo Sarabia, si no más bien a De la Morena. Muchos echamos de menos, algo que ni tan siquiera podemos recordar con exactitud. Nos acordamos de faltar al colegio, de que nuestra madre nos zurzió una bandera, de salir con ella al balcón, y de la gabarra, surcando la ría, de lejos, hermosa y colorida desde lo alto de la colina. Muchos nos acordamos de aquellos jugadores que, pase el tiempo que pase, tuvieran entonces la edad que tuvieran, parecían nuestros padres. ¿Lo hemos idealizado? Los hechos son los hechos: ganaron dos ligas y una copa y, muchos de ellos, tenían el talento más preciado hoy en día, el del trabajo duro y en equipo, poco más. No sé si lo hemos idealizado o no, pero echarlo de menos, lo echamos. Y, supongo, echamos de menos a Javier Clemente. Ahora que acaban de cesarlo en el Murcia, se da uno cuenta de cómo pasa el tiempo. Y, cuando el tiempo pasa, es muy difícil que algo que añoras vuelva a suceder. Podrá ser algo parecido, pero nunca lo mismo. La gente pertence al tiempo más que el tiempo a las personas y nunca somos conscientes de ello. El Rubio de Barakaldo... buff, cómo ha paseado el nombre del pueblo por toda España, y por el extranjero, hasta por Irán. Además, lo ha hecho de la única manera en la que se podía pasear el nombre de este pueblo, sin extremos, en gris, con amor y odio en la misma medida. No sé cómo le habrá sentado a él. A mí, que ni me va ni me viene, me hace pensar: ¿dónde está Benito Floro? ¿Dónde está Nevio Scala? ¿Dónde está Bozidar Maljkovic? ¿Dónde está Cees Priem? ¿Dónde está Ferretti? ¿Dónde estoy yo? Cómo pasa el tiempo. Hace unos días, un amigo mío que trabaja para una gran empresa productora de acero corrugado, me comentaba que habían venido a instalarle una nueva caseta en la entrada a la fábrica y que el comercial de la empresa que se encargaba de ello era Ricardo Moreno. ¿Sí? Los socios de mi equipo sí se acordarán de él. Pues eso, que en días como éste, en el que a Clemente le finiquitan el contrato y, probablemente, se la trae un poco floja, a aficionados sentimentales como yo lo que nos afecta es el paso del tiempo, el inexorable paso del tiempo. Que se lo pregunten a Dikembe Mutombo.
jueves, 11 de diciembre de 2008
Casey Harriman
Los Bluejays recibían esta semana una mala noticia, uno de sus ex-jugadores era cortado en su equipo: los Spurs han enviado a Anthony Tolliver a la liga de desarrollo y han recuperado al francés Ian Mahinmi. Sin embargo, para el equipo de esta temporada, todo son buenas noticias: dos victorias más. La primera, en el Palestra ante Saint Joseph's por 69-58 y la segunda ante Dayton en casa por 77-59. En el primero, Harriman disfrutó de diecisiete minutos en la histórica cancha universitaria, aportando 6 puntos, 1 rebote, 2 asistencias y 1 robo. La estrella del encuentro fue Booker Woodfox con 29 puntos. Por Saint Joseph's, destacó el senior Ahmad "Slim" Nivins con 18 puntos y 11 rebotes. Contra Dayton, Harriman bajó su aportación en puntos, solo tres, pero jugó más minutos, 21, y secundó el buen trabajo anotador, una vez más, de Booker Woodfox (21 puntos), con 7 rebotes. El escolta de Lewisville, Texas, Booker Woodfox ha sido nombrado esta semana mejor jugador de su conferencia, por cierto, antes incluso de enfrentarse a Dayton y conseguir que estos salieran derrotados por primera vez en la temporada.
martes, 9 de diciembre de 2008
Chuck Hayes
Chuck Hayes se lleva el premio. No lo había visto, la verdad. Me lo he encontrado de casualidad enredando en internet. Alguien colgó el video de su partido contra los Denver Nuggets y la cara de asombro que ponía Allen Iverson, así que todavía estaba jugando Iverson con los Nuggets. Bueno, me explico. Yo había estado esta tarde viendo el tercer partido del Bilbao Basket en su debú en competiciones europeas. Jugaban contra el Nymburk, en la República Checa. Ellos tenían, y tienen, no le ha pasado nada, a un alero llamado Sokolovsky a quien, en un momento dado, le ha tocado tirar tiros libres. Y él chaval los ha tirado desde la izquierda, creo, no en el centro como todo el mundo. Y me he puesto a pensar en quién tiraba los tiros libres así antes, y quién era buen tirador de tiros libres y quien era malo. Yo creo recordar que alguna vez vi a Michael Adams lanzar los tiros libres escorado. Adams triunfó muy a principios de los noventa con aquellos Denver Nuggets que entrenaba Paul Westhead, con 119 puntos de media por partido y 132 en contra. Quién no se acuerda de los Blair Rasmussen, Abdul-Rauf, Orlando Woolridge, Walter Davis, Reggie Williams, Todd Lichty, Jerome Lane, Marcus Liberty o Joe Wolf, corriendo y tirándose hasta las zapatillas. Adams terminó con medias de 25 puntos y 10 asistencias por partido y se hizo famoso por lo que los americanos llaman "push-shot", tirar con una sola mano y por encima de tu hombro. Y otro que solía hacer eso, me he acordado de repente era John Korfas, el base americano, y griego también, ¿no?, de PAOK y Panathinaikos que tiraba con una sola mano. Volviendo a pensar en quién tiraba bien o mal, me he acordado de Mark Price para lo bueno, con los Cavs. De Tracy McGrady en aquel partido contra los Lakers donde se llevo un golpe en la mano derecha, su mano de tiro, y lanzó los tiros libres con la izquierda e intentando no usar como apoyo la otra: el primero entró limpio, el segundo fue una piedra. Y ya, me he concentrado en los malos tiradores de tiros libres. He pensado en los de siempre, el viejo Chamberlain, según lo que decía un amigo mío, porque yo no tengo ni idea, y los más famosos en los últimos años, Shaq y Ben Wallace, quien, probablemente, tenga la peor estadística de la historia. Entonces, me he puesto a rebuscar en internet, para ver si encontraba algún video de Arinze Onuaku, un pivot de la universidad de Syracuse del que había oído hablar en algún foro sobre baloncesto universitario, más bien por lo famoso que se hizo cuando se cargó el cristal de un tablero al hacer un mate, pero también por algún tiro libre horroroso que se había permitido el lujo de dejar para la posteridad (ambos videos se encuentran fácil en youtube), pero, a lo que iba, mientras buscaba a Onuaku, me he encontrado con Chuck Hayes. Y Chuck se ha llevado el premio y el honor de encabezar esta entrada. No lo dudeis, intentad encontrar los videos de Chuck Hayes en la red, no será difícil, es lo bueno y lo malo de las nuevas tecnologías. Si los veis, intentad ayudarme, ¿ha tirado siempre así?, ¿le pasó algo?, ¿nadie puede ayudarle? No me sé la historia completa, igual tiene explicación. Espero que tenga explicación. Por el bien de Chuck. Su cara en los videos, es todo un poema. Todo un poema de Sylvia Plath justo antes de meter la cabeza en el horno.
viernes, 5 de diciembre de 2008
Daryl Morey
Daryl Morey, general manager de los Houston Rockets, ha afirmado en una entrevista reciente que utiliza los videjuegos para hacer su trabajo. Según Morey, los simuladores de juego son herramientas fiables para mejorar su labor de "scouting". Morey explica como se puede seguir a los jugadores rookies y analizar sus movimientos y sus prestaciones en un ficticio equipo elaborado para simular su aportación al club. La respuesta de distintos mánagers de la Liga ACB contenía expresiones como: "me quedo alucinado," "eso es una chorrada de los de la NBA" o "me parece una broma." Morey dice que en ocasiones no dispone de suficientes videos para juzgar las cualidades de un rookie. Joder, que le presten los vídeos los programadores del videojuego. Quizás así se explique como un equipo que tiene a dos mega estrellas, Tracy McGrady y Yao Ming, a dos jugadores que quisieron serlo, Ron Artest y Steve Francis, a una leyenda del playground, Rafer Alston, a jugadores regulares y con mucho talento y aportación al trabajo de equipo, como Luis Scola, Shane Battier o Brent Barry, quizás así se explique, decía, como, aunque no tuviera a todos estos jugadores las temporadas anteriores pero casi, los Rockets no llegan a las finales ni tiene pinta de que vayan a llegar tampoco este año. Yo juego al NBA Live, acabo de derrotar a New Yersey Nets en la primera ronda del play off y ayer gané el primer partido de las semifinales de conferencia contra Washington Wizards. Juego con los New York Knicks, y aunque sigue apareciendo el nombre de Isaiah Thomas, me imagino que soy yo el entrenador y que les he sacado del fondo del pozo en el que llevan sumidos tantos años (a ver si lo consigue D'Antoni por lo menos). Normalmente, juego con Shaun Livingston de base titular, Josh Childress de escolta, Adam Morrison de alero, Jorge Garbajosa de ala-pivot y de cinco pongo a Pau Gasol. En el banquillo, Sergio Rodríguez, Aleksandar Pavlovic, Shane Battier, David Lee y Robert Swift. Todos han terminado la liga regular con más de diez puntos de media en sus estadísticas. A Pau Gasol le ha nombrado la máquina MVP de la temporada regular. En lo que va de play-off, tiene una media de más de treinta puntos, diez rebotes, ocho asistencias y siete robos por partido. ¿No le daría un telele a Morey si viera el rendimiento de mis jugadores? Yo soy profesor. No me quiero ni imaginar la que se montaría si a alguien se le ocurriera hacer un simulador de mi aula. Sería divertido, eso seguro. Di que sí, Morey, espero que al menos juegues con tu hijo y así ejerzas de padre responsable y cariñoso, claro.
jueves, 4 de diciembre de 2008
Casey Harriman
Pues después del buen comienzo de temporada, con las tres victorias consecutivas en casa, los arrendajos azules de Creighton perdieron dos partidos seguidos antes de conseguir su cuarta victoria de la temporada. Perdieron en sus dos primeras salidas del año, primero contra Arkansas-Little Rock en Little Rock, Arkansas, por un apretado 69-71; y la segunda, en el derbi estatal ante la Universidad de Nebraska en Lincoln, la capital del estado, por otro apretado resultado, 52-54. En la primera derrota, nuestro amigo Harriman jugó solo nueve minutos, en los que solo tuvo tiempo de coger dos rebotes en defensa, anotar un triple y cometer dos faltas personales. En la siguiente derrota, a pesar del paupérrimo marcador, Casey tuvo más presencia en el juego del equipo y, de hecho, fue el segundo máximo anotador del equipo con 9 puntos, cogió 4 rebotes, puso 1 tapón y robó dos balones en 24 minutos de juego, el quinto jugador más utilizado. Sin embargo, perdieron el derbi, gracias en parte a la labor de Steve Harley, autor de 18 de los 54 puntos de su equipo. Y la cuarta victoria vino de nuevo en casa y ante Mississippi Valley State, por un contundente 82-58. Casey Harriman metió 8 puntos, cogió 3 rebotes y robó dos balones en tan solo 16 minutos. No está nada mal. Los mejores del equipo fueron P'Allen Stinnett con 18 puntos y Kenton Walker con 10 puntos y 10 rebotes. Por Mississippi Valley destacaron Tashan Newsome (¿tendrá algo que ver con la reina del arpa indie Joanna Newsome) con 22 puntos, y Dwayne Harmason con 12 puntos y 12 rebotes. El próximo partido les llevará hasta Pennsylvania donde jugarán contra la universidad de Saint Joseph's. La noticia es que Saint Joseph, que llevan esta temporada un registro de 3 victorias y 3 derrotas, tiene su campo cerrado por reformas y el partido se jugará en el mítico Palestra, uno de los campos más veteranos de las competiciones universitarias y conocido habitualmente como la Catedral del Baloncesto Universitario. Durante un tiempo fue el estadio de baloncesto más grande de los Estados Unidos (terminó de construirse en 1927) y en él jugaban antiguamente sus partidos, los cinco grandes equipos de Pennsylvania, Penn, Saint Joseph's, Temple, La Salle y Villanova. Seguro que a Casey Harriman le hará ilusión saltar a esa cancha. Por ahora, su temporada está siendo bastante buena, diría yo. No sé si él es ambicioso o está contento de su aportación al equipo. El balance de victorias es bueno, quizás doliera la derrota en el derbi y sus estadísticas son muy positivas para un jugador de equipo que nunca sale en el quintento titular. Esperemos que siga con la progresión
martes, 2 de diciembre de 2008
Tintín Márquez
Hacía unos días que no escribía y, aún hoy, hubiera seguido sin hacerlo, pero por aquello de que necesitaba relajarme un poco y olvidarme de las obligaciones que tanto me agobian, me he puesto a ordenar el rincón de la despensa donde me dejan que apile mis antiguos apuntes, y, al ordenarlo, ha salido, como del fondo de un armario, uno de aquellos viejos suplementos que la revista deportiva Don Balón solía publicar al final del año, resumiendo toda la temporada, desde la primera hasta el campeonato de juveniles. No sé si siguen haciéndolo, hace mucho que no compro un Don Balón. Ya ni lo ojeo gratis en el hipermercado. El caso es que el que ha aparecido era el de la temporada 93/94, y como tampoco es que tuviera muchas ganas de ordenar, me he distraído echándole un vistazo al librillo. Aquella fue la temporada que jamás olvidará Djukic. El Barcelona se llevó la liga con treinta goles de Romario y Johan Cruyff aún en el banquillo. El Athletic quedó quinto justo por detrás del Real Madrid, con aquel rombo mágico en el centro del campo. Un dibujo ideado por Jupp Heynckes, con Escurza, Garitano, Guerrero con el pelo corto por la mili y Urrutia. Julen marcó dieciocho y Cuco diecisiete. En el once tipo, solo había dos jugadores que no fueran de la cantera, Larrainzar y Ziganda, y de los once, 8 eran vizcaínos, si no me equivoco. Pero, a lo que iba, y de ahí el título de la entrada. El divertimento extravagante y apasionante del día para desconectar ha sido repasar los cuatro grupos de la segunda división B de hace ya catorce años. Al pasar una página, me he topado con una foto de Tintín Márquez, con pelo y con la camiseta del Figueres, debajo una leyenda que decía: Márquez sigue siendo, con 32 años, el alma del centro del campo. El ex españolista cumple su sexta temporada en el Figueres. Ahora que al pobre le han cesado en el Espanyol, lo de pobre me da hasta no sé qué decirlo porque ayer le vi en la televisión abandonar las instalaciones en un enorme Mercedes, me he dado cuenta de que él estaba entrenando al Espanyol, porque, la verdad, ni sé quién es ni de dónde había salido hasta hoy. Y, ahí vamos, me ha dado por repasar y mirar las plantillas, a ver qué sorpresas encontraba. En concreto, y para parecer más patético, me he puesto a repasar las plantillas para ver si encontraba entrenadores de hoy en día en sus últimos años como jugadores. Pura diversión. El caso es que he encontrado unos cuantos, en fin. Lo primero, de los 80 equipos que conformaban los cuatro grupos en aquellos años, solo 9 juegan ahora en primera y, menos, cuatro, Getafe, Numancia, Almería y Recreativo en Primera. Entre los que entrenaban en alguno de esos ochenta equipos, encontramos a actuales entrenadores de cierto renombre, sobre todo, el también recién cesado, Juande Ramos, por entonces en el Alcoyano, a Lillo, a Lotina, a Fernando Vázquez, a Gonzalo Arconada, Iñaki Saez, Manolo Villanova, Francisco Chaparro o veteranos ya incluso por entonces como Luis Costa, Nando Yosu, Yosu Ortuondo, Pepe Grande, Blas Ziarreta o Periko Alonso. Algunos entrenadores de éxito ahora, entonces comenzando sus carreras y buscándose las habichuelas, como decía mi abuelo, por campos de tierra y lodo. Y en lo que consistía mi juego era en encontrar entrenadores entre los jugadores, y una vez visto a Tintín, pensé que encontraría muchos, pero tampoco es para tanto. Encontré a Roberto Olabe, a Balta que creo que ahora entrena en Logroño, a Javi López, a Oli, a Luis César, a Unai Emery que estaba en el filial de la Real, a Mendilibar metiendo goles en Lemoa, a Loren, a José Luis Oltra, el ahora entrenador del Tenerife jugando aún en el Levante, a Asier Garitano que hasta hace poco entrenaba al Alicante si es que no sigue, al Raúl Agne jugando en el equipo que el año pasado consiguió ascender a Segunda A como entrenador, para desgracia del equipo de mi ciudad, a Pepe Mel, a Chuchi Gómez Cos que no sé qué andará haciendo ahora que desapareció Piterman, y a algunos entrenadores vascos sin mucho éxito que a algunos le sonarán a chino: Juan Luis Fuentes, González Etxeberria, Moska, Antonio Karmona o Jon Aspiazu, siempre de segundo de Ernesto Valverde, así que supongo que ahora andará en El Pireo. Y ese ha sido el juego con el que esta mañana he intentado desconectar. Lo escribo al mediodía en este blog y para la tarde ya se me habrá olvidado. A veces, conviene mirar atrás y darte cuenta de dónde vienes, o de dónde vienen otros para así recordarte que tú vienes (o aún no has salido) de un sitio parecido. Pues sí, filosofía barata para disfrazar un poco lo ridículo que parecen los ejercicios de distracción que utilizo últimamente, pero, de verdad, es que Tintín Márquez estaba guapísimo con tupecillo, la camiseta del Figueres y, encima, mordiéndose el labio inferior. Buff, necesito unas vacaciones
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