martes, 10 de marzo de 2009

Sergio Algora

El 9 de Julio de 2008 murió Sergio Algora, antiguo componente del Niño Gusano, Muy Poca Gente y La Costa Brava, además de multifacético artista: poeta, escritor, dramaturgo, bloggero y articulista, incluso en el Marca. En una entrevista le preguntaron en qué portada de qué revista le gustaría verse y contestó con su habitual humor: en la portada del Marca al día siguiente de la final de la Copa del Mundo, Algoraaaazo!
Con el Niño Gusano dejó escrita la canción titulada "Vicente del Bosque" aunque el estribillo era una alegre fiesta en el claro del bosque y no tenía nada que ver con el actual seleccionador nacional. En los últimos años, con Fran Fernández de Australian Blonde, cantaban en La Costa Brava aquella canción titulada "El cumpleaños de Ronaldo" pero estaban más preocupados de las invitadas que del cumpleañero.
Algora no era el único futbolero en el mundo de la música indie española. Ya hablé aquí de la canción en la que Jota nos contaba el golazo de Gaizka Mendieta en partido televisado. Los granadinos también cantaban "El Artista Madridista" y le dedicaron una canción a Nikki Lauda, además de irse un dia a las carreras de coches. El asturiano Nacho Vegas escribió una canción titulada "Mark Spitz" aunque hablaba prácticamente de lo mismo de lo que hablaba en aquella que tituló "Cerca del Cielo" y subtituló como "la canción de Juanito Oiarzabal."
Más: Grande-Marlaska, antes Garzón, tienen "Frontón" y "Juegos Olímpicos", pero ni hablan de pelota vasca ni de Usain Bolt. Y los valencianos La Habitación Roja también son bastante futboleros como demostraron con el primer verso que abría su canción "La Edad de Oro": Los chicos ya no se encuentran bien, mira lo que le han hecho a la chica de ayer, Maradona no volverá a jugar, (lo sé, lo sé, Calamero y Manu Chao, ya) o en "Nunca ganaremos el Mundial" que tan bien suena un día soleado intentando buscar aparcamiento en la playa de Ereaga con las ventanillas bajadas y poniendo buena cara al buen tiempo. Además, LHR también hicieron una canción con el título del cuento de Sillitoe La soledad del corredor de fondo u otra a Barcelona 92 en uno de sus discos más recientes. La Granja escribió aquella canción en la que explicaba muy bien el juego del delantero centro del FC Barcelona: "Eto'o (su jugador favorito)"; Las Escarlatinas dejaban claro su conocimiento en "El sueño merengue"; y Deneuve también tenía alguna canción futbolera. Por cierto, ¿qué fue de Los Zinedines?, porque los que sí siguen al pie del cañón y facturando buen rock son los zaragozanos Lavodrama, nombre con el que supongo que homenajean al bueno de Aniceto que ahora trabaja para la FIBA.
Y el baloncesto, por cierto, nos trae nuestros dos últimos grupos. Primero, los gallegos Jugoplastika, que no se conforman con el nombre del grupo y firman canciones tituladas "Pop 84" o "Split." Por cierto, por aquí había un grupo llamado Split 77. El caso es que llegaron a tocar en Croacia en el festival Art and Music y se ve que aún hay muchos seguidores del KK Split que, al mismo tiempo, añoran los días de los Kukoc, Radja, Tabak, Perasovic, Ivanovic, Savic, Sobin (a mí me gustaba Ivo Naglic) y compañía y gustan de la música alternativa. Y terminamos con otros zaragozanos que el año pasado publicaron uno de los mejores discos del año y que presentaron en familia pero con mucho calor en el Azkena de Bilbao: Tachenko. Entre sus canciones, aunque poco (nada) hablen de Gonzalo o de Luis Miguel, tienen la que titulan "Arconada" y que está dentro del disco "Las jugadas imposibles."
Por cierto, ¿alguien se pregunta qué fue de Tachenko? Joaquín Reyes y la peña de la Hora Chanante os lo dicen:

lunes, 9 de marzo de 2009

Booker Woodfox

Por cambiar, también. Como el otro día con Adam Emmenecker, en lugar de iniciar la entrada con el manido Casey Harriman, le doy hoy el privilegio a Booker Woodfox, al que algunos seguidores de los Bluejays de Creighton ya le dan el calificativo de leyenda. Y se merece ser el nombre que vaya en la entrada porque Booker Woodfox ha ganado finalmente el premio Larry Bird al mejor jugador de la temporada en la conferencia MVC. Además, se le incluyó en el mejor quinteto de la temporada y de la fase final y acabó con el mejor porcentaje en tiros de tres de toda la nación. Como os decía, muchos aficionados de los Bluejays le ponen por encima de Kyle Korver, que también ganó ese premio, y ya añoran a un Booker Woodfox que esta temporada acaba su carrera NCAA. ¿Dónde estará el año que viene? Por más que miro en los mock drafts que pueblan la red no le encuentro en los predicciones de los expertos.
Por cierto, que no lo he dicho: Creighton no ganó la fase final. Ganaron en cuartos a Wichita por un punto, sin que Casey Harriman metiera una canasta aunque cogió un rebote en los 16 minutos que jugó. Sin embargo, en semifinales, perdieron contundentemente ante la Universidad de Illinois State que contó con el MVP de la fase final, Osiris Eldridge (tampoco le veo en los mock drafts). Casey jugó 15 minutos y consiguió 3 puntos y 2 rebotes. El título de la fase final se lo llevó Northern Iowa, un buen equipo que ha conseguido un gran éxito. A lo largo de los próximos días, se sabrá si Creighton recibe una invitación para participar en la gran fase final por el título nacional. Algunos expertos apuntan que se lo merece pero por lo que he podido leer hoy (y es un p... barullo esto de la NCAA) los chicos de Creighton están muy cerca de quedarse fuera.

Nicolás Ardouin

Nunca he hablado de árbitros en este blog. Y prefiero no hacerlo nunca. Tengo mi propia opinión y prefiero guardármela. Esto suena a que podría faltarles al respeto a los árbitros, pero no es así. Hoy he leído en el periódico una noticia curiosa, y me hubiera gustado titular la entrada con el nombre del árbitro belga, pero no lo nombraban en todo el artículo. Al parecer, en el Gante-Tubize de la última jornada de la liga belga, este árbitro pitó un penal a favor del Gante que sentenció el partido con un 2-0 para el equipo local. A poco de señalarlo, el árbitro se percató de que la había cagado. Quizás por, como veréis en el vídeo, la cara que se le queda al jugador del Gante, Crawford, cuando se siente culpable y hasta desorientado ya que no creo que ni él mismo se creyera que había tragado su dramática caída. En el video, entrevistan más tarde al propio Crawford, que no sé lo que dice, y a Ardouin quien, por cierto, es un portero francés de la cantera del Girondins que pasó sin pena ni gloria por el Alavés de aquí mismo, Vitoria, desde donde escribo hoy. Tampoco entiendo a Ardouin pero en el artículo de prensa explican que Ardouin confiesa como el árbitro, consciente de su error, le pide por favor que pare el penalty porque reconoce que la ha cagado y se siente mal. ¿Quién podría ser el cuarto personaje de esta historia? Efectivamente, el tipo del Gante que tira el penalty y que pasa de emular a Fowler y encima se la clava al estilo Panenka. Ahí va el vídeo:

sábado, 7 de marzo de 2009

Gaizka Toquero

¿Y qué nombre pongo en la cabecera? En fin. He tardado varios días en decidirme a escribir la entrada. No he estado de resaca, simplemente, he intentado que pasaran los días, que pudiera verlo todo con más distancia, con sosiego, con frialdad. Hasta hoy ha sido imposible y, aún hoy, es difícil. El día de fue intenso. Después, con tanta crónica, tanta declaración y tanto reportaje especial en televisión, aún peor. El problema es que las imágenes y las palabras todavía duran, así que mucho tiempo tendría que pasar para mirar esto con perspectiva. El mundo no va a cambiar, nada va a ser mejor, pero el alegrón del miércoles, en distintas medidas y demostrado de distintas maneras, no nos lo quita nadie. He pensado de qué hablar o cómo contarlo, pero aún no me he decidido. Así que voy a hacerlo todo muy personal, sin grandes crónicas que para eso ya están los periódicos, sin pretender sentar cátedra, que para eso hay otros con más talento, intentando contener el ánimo y el corazón.
Lo que recuerdo del miércoles es lo siguiente. La operación de mi abuela fue bien, así que después de volver de Vitoria y charlar con Vickie de cine y del futuro gobierno, me fui al hospital. Aún no me había decidido: ¿en casa o en el bar? Al final, en el bar: calculaba que un paquete de chester podía caer y en casa el tabaco está prohibido. Recuerdo que me senté solo en la mesa que está bajo el televisor. De espaldas, tenía a Enrique, al señor que se compró un cuadro de Iñaki Bilbao, a los que estaban jugando la partida, un marroquí, Charo en la barra y alguno más. Da igual, yo solo miraba al televisor. Recuerdo los goles, que apretaba los puños, que grité. Recuerdo que Charo me acercó un plato con cacahuetes pero no los toqué hasta que Mejuto pitó el descanso. Recuerdo mandarle un mensaje a Emi: espero que hoy seas de los míos, si Capel pasa por tu banda, agárrale del cuello. Recuerdo que en el descanso, le mandé otro a mi hermano: vete a casa de Riki a ver la segunda parte. Había decidido verlo solo en casa: no fuma y no se fiaba del tamaño del disgusto. Pero vino al bar. Y sonreía. Y hablamos sin encendernos y esperamos a que terminara el partido. Nos chocamos la mano, mirándonos a los ojos, con las palmas aún rojas de aplaudir. Recuerdo acercarme a Andoni y agarrarle por los hombros: hace solo dos semanas sufrió un ataque al corazón, los médicos dijeron que pocos podrían haber salido de aquella situación. Recuerdo que le dije: con toda la mierda que nos hemos comido tú y yo ahí sentados, tantos domingos a la basura, ya era hora de una alegría. Le volvió un brillo sano a los ojos que se le había tamizado desde el ataque. Sobrios, pero emocionados. De camino a casa, no callamos. Mi madre llamó por teléfono: habían visto el partido en la habitación del hospital. Mi madre les animó. Quizás el primer partido completo que veía en su vida. Recuerdo que dijo: por los pasillos vacíos del hospital, se oía a la gente gritar. Al llegar a casa, programas especiales, un flipado moviendo la cintura con lujuria detrás de la periodista que cubre las celebraciones en Pozas, los jugadores en el palco, en el balcón, los gritos, la gente, yo qué sé. Todo eso recuerdo: ésa fue mi parte y ésa será mi memoria del partido. Recuerdo: al día siguiente compramos tres periódicos. Leo otros dos tomando un café antes de ir al hospital. En una de ellas se ve a Emi de espaldas a Toquero, que lanzado al suelo celebra el gol que cierra con un lazo la historia humilde y voluntariosa de este jugador. A la tarde, recuerdo, me llega un correo electrónico. Confirmado: en Semana Santa estaré en el paro. De vuelta a la vida real, pero la alegría sigue, como un runrún apenas audible, en el fondo del fondo del fondo del estómago. Quiero ser como Gaizka Toquero, como Koikili que secó a Navas, como Del Olmo que no jugó. Quiero ser como ellos: cuando todo vaya mal, aún pensaré que podría ir peor y lucharé con ganas para que vaya mejor.
Sábado: han pasado dos días, quedan sesenta y siete para la final. Pero da igual. Ya da igual y dará igual. Fue un día magnífico.

lunes, 2 de marzo de 2009

Endika Guarrotxena

Él fue el último. En el minuto 13 y medio de la primera parte, Schuster rechazó un balón a la banda, le cayó a Argote a los pies, centró y Endika lo bajó con el pecho y remató de puntera con su pierna izquierda para batir a Urruticoechea. Aún le veo con el puño levantado. Recuerdo mi bandera que no era más que una vieja camiseta amarrada por las mangas al palo de una escoba y cómo mi padre me animaba a salir al balcón para ondearla. Aquella fue la última vez.
Echando la vista atrás, creo que en todas las entradas he mantenido cierta prudencia, sin comprometerme, contando alguna que otra intimidad pero muchas veces disfrazada con artimañas de ficción. Me mojé con lo de Walter O'Malley pero no le di la estocada a Ronald Reagan tal y como hice en su día cuando esa entrada fue un artículo. Hablé de Obama y quizás, de vez en cuando, se me ha escapado una opinión hasta encendida, como cuando me levanté con la última "boutade" de Cristiano Ronaldo. Sin embargo, creo que nunca he hablado abiertamente de mis debilidades, que son siempre sentimentales, como las crónicas que pretendía recoger este blog. Una de mis debilidades es la siguiente: soy aficionado del Athletic Club de Bilbao. De manera irracional, con pasión, intentando ser crítico y plural pero sin poder evitar que el corazón se maneje por el capricho de un balón. Con los años, ese sentimiento se ha ido sosegando, de manera natural. Tanto por los buenos momentos, como por los malos, acabas por darte cuenta de que no merece la pena perder tanto tiempo ni tanta energía con el fútbol, pero, aún así, hay cosas que son irremediables.
El miércoles es la vuelta de la final de Copa. Sería muy fácil empezar ahora con una lista de argumentos para justificar que ya nos va tocando la suerte de jugar una final, pero, en el fútbol, la suerte sirve un poco menos que el talento y la actitud de los jugadores y, supongo, que de eso, hemos estado cortos los últimos 25 años, o, nuestros rivales, han estado más sobrados. Ahora tenemos una buena oportunidad. Parece que todo el mundo lo tiene decidido, más aún que cuando hace unos años estuvimos en una situación aún mejor ante el Betis. Parece que es ahora o nunca, y nunca nunca funciona en el fútbol. Habrá más, pero como tengan que pasar otros veinticinco años, a la próxima, no llego con entusiasmo. Lo confieso, nervioso, no, pero cierta excitación sí que siento. Me conformo con jugar la final, con volver a saber qué es eso, con saberlo por primera vez, porque la anterior, tenía poco más de ocho años. Desde entonces, he vivido grandes momentos en mi vida: he conducido un coche sobre un lago helado, me he enamorado, he visto tocar a Brian Wilson en directo, he dado clases en la Universidad, me he despertado en la playa y he vivido durante casi un año en un pueblo perdido en el medioeste americano. También he vivido muy malos momentos que es mejor no ilustrar con ejemplos. Si el miércoles el Athletic se clasifica para la final de la Copa, creédme, lo disfrutaré y lo celebraré como un buen aficionado, pero esa victoria no estará entre los mejores momentos de mi vida. Tampoco si a alguien, ya en la final, se le ocurre marcar un gol y derrotar al Barcelona de Messi, igual que en su día derrotamos al Barcelona de Maradona. Estoy seguro de que me quedan muchas cosas mejores que vivir, pero, aún así, será un gran día. Sería un gran día. No, será un gran día. Ojalá, mañana, se lleve una alegría mi lado más irracional, romántico y visceral que, de vez en cuando, tampoco viene mal. ¡Aupa Athletic!

Adam Emmenecker

Por cambiar un poco, y no volver a usar el nombre de Casey Harriman, he decidido abrir con su ex compañero de conferencia y antiguo rival Adam Emmenecker, luego veremos por qué.
Para empezar, digamos que los de Creighton ganaron su último partido de Liga Regular por 74-70 ante Illinois State con 5 puntos y 1 rebote de Casey Harriman en 20 minutos de juego. Así las cosas, los Bluejays terminan en segunda posición con un récord de 25-6 (14-4 MVC) y disputarán la fase final por el título de conferencia como segundos cabeza de serie, justo por detrás de Northern Iowa, un equipo que ha hecho una gran temporada basándose en el juego de su pívot de 2'16 Jordan Eglseder, el alero Adam Koch y los exteriores Johnny Moran y Kwadzo Ahelegbe.
Así pues, uno de los grandes momentos de la temporada, el State Farm Missouri Valley Conference, dará comienzo el 5 de Marzo y terminará el 8 con la gran final que será televisada a nivel nacional. Todos los partidos de esta fase final se jugarán, como es costumbre, en Saint Louis, Missouri. Creighton se enfrentará ante el vencedor de la eliminatoria entre Missouri State y Wichita State y, si venciera, se enfrentaría en semifinales al ganador de la eliminatoria entre Evansville e Illinois State.
Creighton ha ganado diez veces esta competeción, las seis últimas en los últimos diez años. La última vez fue en 2007. El año pasado, cayeron en semifinales ante Drake que, a la postre, sería el ganador final. Gracias, en gran parte, al trabajo del que fue el MVP de la Conferencia (Premio Larry Bird), Adam Emmenecker, que les metió 20 puntos en semifinales y lograría otros 16 en la final. Emmenecker juega ahora para los Frankfurt Skyliners de la Liga Alemana. A pesar de caer en semifinales, ese año Booker Woodfox, al mejor sexto hombre, y P'Allen Stinnet, al mejor freshman y recién llegado, también fueron premiados entre lo mejor de la conferencia.
Sin embargo, solo hace falta echarle un vistazo a las estadísticas históricas de esta fase final de conferencia para darse cuenta del nivel que ha mantenido en los últimos años. Entre los MVPs de los últimos 25 años, tenemos a gente del nivel de Rodney Buford, que lo ganó en 1999 y que además de jugar para Creighton y para los Heat, los Sixers o los Grizzlies ha jugado en Panathinaikos y Maccabi. Ashraf Amaya, que fue medalla de bronce en el Mundial de Grecia y campeón de la Saporta con el Maroussi y que ganó el MVP de la fase final de la conferencia en 1993. En 2003, lo ganó Kyle Korver. Rico Hill, que jugó en Fuenlabrada, Estudiantes y Clippers lo ganó en 1997. Bob Harstad, que jugó con Creighton, y en España con Cajacantabria, Albacete, Estudiantes, Gijón y Ourense quedó segundo en 1990. Y Hersey Hawkins, gran escolta que era la segunda opción detrás de Barkley en los Sixers de principios de los noventa y una pieza fundamental de los Sonics de Payton y Kemp que llegaron a semifinales, lo ganó en 1988. Y a pesar de que no ganaron el título de MVP, también destacan muchos nombres si miramos las estadísticas históricas del State Farm Missouri Valley Conference. Nombres como el escolta de los Raptors y ex del Maccabi, Anthony Parker, que nació en la capital de Iowa y jugó para Bradley, Troy Hudson, Patrick O'Bryant o aquel rocoso pívot de los Sonics, Benoit Benjamin, que también jugó en los Nets, Lakers, Grizzlies, Clippers, Bucks, Raptors, Sixers, Cavaliers, Peristeri y Argentina y que lideró a la Universidad de Creighton en tapones durante sus años universitarios. Sin olvidar, que en años más lejanos, Larry Bird, que ahora da nombre al título de MVP de la Liga Regular o Xavier McDaniel, se lucieron en las canchas de esta conferencia.
Así pues, empieza lo que llaman el "Arch Madness." En poco más de una semana, sabremos si los chicos de Creighton ganan su decimoprimer título de conferencia y podremos conocer qué equipo de la Missouri Valley disfrutará de luchar por el campeonato de la NCAA. Empieza lo bueno y Casey Harriman seguro que juega sus diez minutillos por partido. Seguiremos informando. Os dejo con un video sobre la última vez que ganaron en 2007:

domingo, 1 de marzo de 2009

Jack Hobbs


Pregunta: ¿Por qué sigo escribiendo este blog?

Críquet: "...es un deporte de bate y pelota, en el que se enfrentan dos equipos de once jugadores cada uno. Se juega en un campo de hierba, más o menos ovalado (elíptico), cuya extensión no debe ser inferior a la de uno de fútbol. En el centro del campo hay un terreno rectangular al que se le conoce con el nombre de pitch. Originado en su forma organizada en Inglaterra, el críquet es popular principalmente en los países de la Mancomunidad Británica de Naciones. En los países del Subcontinente Indio, es el deporte de masas, mientras en otros países, como Inglaterra y Australia es el mayor deporte veraniego." (Wikipedia)

India: "La India (devánagari: भारत Bhārat), oficialmente la República de la India (devánagari: भारत गणराज्य, Bhārat Gaṇarājya), país del sur de Asia que comprende la mayor parte del subcontinente indio. Es el segundo país más poblado del mundo (después de China), con 1.100 millones de habitantes (estimado en 2004) y más de cien lenguas distintas. Con 3.287.590 km² es el séptimo país más extenso del planeta.
La India limita al oeste con Pakistán;[1] con Nepal, Bhután y China al noreste; y con Myanmar y Bangladesh al este. Próximas a sus costas en el Océano Índico se encuentran las islas de Ceilán o Sri Lanka y las Maldivas." (...) "Los deportes nacionales de la India son el críquet (Campeón del Mundo en 1983) y el hockey sobre hierba (Campeón del Mundo en 1975)." (Wikipedia)

Sir John Berry Hobbs, más conocido como Jack Hobbs, fue uno de los jugadores de críquet más reputados de la historia. Murió en 1963 a los 75 años de edad tras jugar como bateador para Inglaterra y Surrey y coronar su carrera deportiva al ser elegido por un grupo de expertos, junto con Sir Donald Bradman, Sir Garfield Sobers, Shane Warne y Sir Viv Richards, como uno de los cinco miembros del Wisden Cricketers of the Century.

Ricky Thomas Ponting, nacido hace 34 años en Tasmania, Australia, es el actual capitán de la selección australiana de cricket y uno de los mejores jugadores en activo. A lo largo de su carrera, Ponting ha tenido altibajos por motivos de disciplina y forma física, pero hoy en día es uno de los bateadores más finos y se le considera entre los cinco mejores jugadores del mundo.

Pregunta: ¿Qué jugador de críquet ha anotado más veces?

Respuestas: Nunca tires la toalla y... no pierdes nada por ver Slumdog Millionaire.