sábado, 28 de marzo de 2009

Serge Ibaka

Su nombre completo es Serge Jonas Ibaka Ngobila. Tiene 19 años y es el jugador extracomunitario más joven de la Liga ACB. Mide 2'07 y en lo que va de temporada ha jugado 25 partidos con 16 minutos de media por encuentro, 6'8 puntos por partido, 4'7 rebotes, 1'2 tapones y 8'8 de media en valoración. A principio de temporada, en una entrevista a El País decía lo siguiente: "Cuatro años más tarde, regresamos a Brazzaville y las cosas estaban un poco más calmadas. Mi madre había muerto de una enfermedad y mi padre nos mantenía con su trabajo en el puesto fronterizo de la ciudad a través del río Congo con Kinshasa. Él siempre tenía problemas con los militares de [Joseph] Kabila. Una vez le detuvieron en la otra orilla y llegó a pasar un año encarcelado en Kinshasa."
Y es que últimamente solo hablo de baloncesto, y hoy no quería ni hablar del March Madness donde decenas de miles de americanos medios probablemente con obesidad y pertrechados de palomitas, un cancarro de miller o bud y vestidos con camisetas de 40 dólares con el nombre de su universidad, se apelotonan para soltar la bilis y la agresividad que generalmente moderan o reprimen en su vida diaria.
Serge Ibaka nación en Brazzaville, la ciudad más importante de la República del Congo. El país cuenta con importantes recursos naturales de petróleo, madera, potasa, zinc, uranio, cobre, fosfato y gas natural pero el 95% del comercio del país está en manos de extranjeros o personas de origen extranjero. Sus vecinos de la República Democrática del Congo, antiguo Zaire, son uno de los cinco países más pobres del mundo.
¿Y qué es lo que quería contar? Porque en realidad hoy no me apatece hablar de deporte, solo quería contar algo que he leído hoy en el periódico, algo que un misionero de Hernani, Ángel Olaran, que trabaja con niños huérfanos y prostitutas en Etiopia, contaba en una entrevista:
"el coltán que se produce en el Congo, necesario para los teléfonos móviles, crea esclavitud infantil. Detrás de un móvil hay muerte, drama y corrupción. Para extraer un kilo de coltán, mueren dos niños en esas minas, niños a los que se les paga 0'25 céntimos de dólar al día y que más tarde se vende carísimo. El móvil es el ataúd del Congo. Hay cinco millones de personas que se han muerto allí por este problema. Y sin embargo, hay cantidad de empresas transcontinentales envueltas en ello. Pero esto no revuelve ni una conciencia y ni siquiera es noticia."
Según he terminado de leerlo, me ha sonado el móvil. Y he cogido.
Mi conciencia se ha removido y la voz se quebró al contestar.
No me siento mejor ahora tampoco.
No sé cuándo seré capaz de sentirme mejor.
No quería hoy hablar de baloncesto, ni de Serge Ibaka, pero espero que cuando llegue, porque llegará a la NBA, aproveche todo ese dinero que impúdicamente le pagarán para salvar a tantos niños como pueda. Que cada vez que coja el teléfono, dos niños dejen de recoger coltán en las minas.

jueves, 26 de marzo de 2009

Jodie Meeks

Un triple del base de la Universidad de Kentucky cuando faltaban diez segundos para acabar el partido puso punto y final a la temporada para la Universidad de Creighton. El base de UK, Jodie Meeks, capaz de hacer cosas como las que hace en el video que acompaña a la entrada, se apoyó en Perry Stevenson y en Patrick Patterson (al que, por cierto, algunos mock drafts situan en el puesto 18 por Minnesota para el año que viene) para hacer inútil el buen partido de Booker Woodfox que se despidió de su periplo universitario con 18 puntos. Nuestro amigo Casey Harriman, protagonista de toda esta crónica que terminamos hoy, solo consiguió 1 robo en nueve minutos, el resto fueron tres faltas personales y dos pérdidas de balón. Harriman ha mantenido una línea regular pero una línea muy baja que apenas ha mostrado puntos altos a lo largo de una temporada en la que ha jugado con continuidad pero en los últimos puestos de la rotación. Aún tiene años por delante para demostrar que con su capacidad de rebote y su tiro puede encontrar un hueco en el cinco inicial de Creighton.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Xabier Azkargorta

Acabo de venir de comer un pincho y tomarme un zurito, eso es todo lo que voy a comer hoy. El bar estaba hasta los topes pero he encontrado un rincón donde sentarme y a falta de ganas de leer el artículo de Booth he pillado un periódico deportivo de tirada nacional. Los que sois asiduos al blog ya conocéis mi devoción por el tiempo perdido con juegos ridículos sobre curiosidades varias. En dicho periódico había un artículo que me ha servido para alargar el zurito y así retrasar mi vuelta al despacho, vuelta que ya se ha producido, pero ahora retraso la hora de regreso al trabajo poniéndome a escribir esta entrada. Me doy media hora, después, al tajo, así que vamos al tema (de la apotema, que decía un amigo mío cuando éramos fumadores de porros empedernidos).
El artículo versaba sobre un dato que no entraré a valorar pero podría y relacionaría con otros que he tratado en anteriores entradas sobre la globalización del deporte y de nuestras vidas en general: el 44% de las selecciones nacionales tienen un entrenador extranjero. Lo curioso, lo que me ha ayudado a perder el tiempo con gozo, ha sido descubrir algunos seleccionadores aventureros de los que me había olvidado por completo.
A los ya conocidos como Otto Rehhagel en Grecia, Eriksson en México, Capello en Inglaterra, Bielsa en Chile, Hitzfield en Suiza, Hiddink en Rusia o Beenhakker en Polonia o Metsu en Qatar (ya hablé de él y su periplo inverosimil en otra entrada) hay que añadir unos cuantos que ni tan siquiera sabía que eran entrenadores o que, en otros casos, siguieran entrenando.
Por ejemplo: ¿Pacho Maturana en Trinidad y Tobago? Ni idea de que seguía entrenando. ¿Héctor Cúper, ¡Héctor Cúper! como seleccionador de Georgia? ¡Georgia! No tenía ni idea. ¿Y qué me decis de que el campeón de la Eurocopa con Francia, Roger Lemerre, esté entrenando a Marruecos? No tenía ni pajolera idea. Pajolera, qué gran expresión, cuanto tiempo sin utilizarla. Y hay más: el ex entrenador y mánager de equipos como el Everton, el Manchester City o el Leeds United, Peter Reid, anda ahora entrenando a Tailandia. El ex-seleccionador portugués, Humberto Coelho, se fue para Túnez, pero este ya tiene antecedentes, creo, Corea del Sur y Marruecos me suenan como parte de su currículo. ¿Y Berti Vogts? Ahora me entero de que es el seleccionador de Azerbayán. Y Arie Hann, el de Albania. Y Trapattoni, de verdad, ni idea, el de Irlanda. Y Bob Houghton, ex-jugador inglés de los años 70, el de la India, pero este he averiguado que tiene currículo para que lo contrate una editorial de guías de viaje, porque ha trabajado, a parte de para la selección de la India, para Uzbekistán y China y los siguientes equipos: los Colorado Rapids en los USA, Zurich en Suiza, All-Ittihad en Arabia Saudí, los suecos del Malmoe y del Örgryte, el Ethnikos Piraeus en Grecia y el Toronto Blizzard canadiense que juega en la Liga Nacional Americana, además de algún equipo en su país. ¿A vosotros no os flipa (por seguir con expresiones de otros tiempos)? Suena ridículo, pero yo me lo estoy pasando bomba (ya he retrocido hasta el lenguaje que usaba con diez años).
Y lo de los ex-jugadores también es sorpresivo aunque son menos. ¿Alguien se acuerda de Igor Dobrowolski? Jugó en el Olympique de Marsella, Atlético de Madrid, Génova, Servette y Dynamo de Moscú, pero yo me acuerdo sobre todo de él en Castellón, quizás porque tengo una imagen grabada de uno de sus goles que me dolió en el alma. Se ve que del Atlético se fue al Fortuna Düsseldorf y de ahí al, ni puta idea (así ya hablaba con veinte), Tiligul Tiraspol de Moldavia y de ahí se retiró para entrenar después a ese equipo y ahora ser seleccionador nacional de Moldavia. Y el hermanísimo de Koeman, Erwin Koeman, rubio como él pero ligeramente más rápido (y quizás peor jugador) es el seleccionador actual de Hungría. Alain Giresse, aquel gran jugador francés, es ahora entrenador en Gabón. Katanec, aquel espigado central de la extinta Yugoslavia que jugó en la Sampdoria y en el Sttutgart es ahora el seleccionador macedonio. Y por último, el bosnio Halihodzic (al que al principio he confundido con el bético Pepe Hadzibegic, que está entrenando en Francia y también lo ha hecho en Turquía y al propio Betis), que jugó en el Nantes y en el Paris Saint Germain es ahora el seleccionador de Costa de Marfil.
Un barullo lo que acabo de escribir, pues imaginad para mí porque no me he aprendido todo de memoria, lo he escrito en el móvil con abreviaturas y después me he vuelto loco para reescribirlo aquí. Y ya son las 15:32 por mi reloj así que se acabó el break, hay que volver al tajo. No sin antes comentar, claro, que si el título lleva el ilustre nombre del gran Don Xabier Azkargorta es porque el entrenador guipuzcoáno fue uno de los primeros aventureros de este país al atreverse a entrenar a las selecciones de Bolivia y Chile, además de al Yokohama Marinos japonés y al Chivas mexicano. Por supuesto, una columna suya comentando el artículo no faltaba en el periódico.

lunes, 23 de marzo de 2009

Mark Cavendish

Abdoujaparov (¿quién sabe si está bien escrito?), Van Poppel, Cipollini, Petacchi, Zabel, Kelly, McEwen, Boonen y ahora Mark Cavendish. Tiene solo 23 años y ya cuenta con más de treinta victorias en el campo profesional. Entre ellas, la Milán-San Remo que ganó el domingo, con un sprint final de los que crean afición. El ataque de Haussler fue demoledor y el esfuerzo del británico para coger su rueda y superarle en un último golpe de riñón, espectacular. Si aún no lo habéis visto, pinchad en el vídeo que colgaré al final, porque el esfuerzo que hacen estos dos corredores en 50 metros es digno de admiración. La escena final, que apenas pudo verse en televisión, con Haussler tirado en el suelo víctima del esfuerzo y la decepción y Cavendish fundido en un abrazo con un miembro de su equipo no hizo más que añadirle emoción a 20 segundos de suspense. El británico nacido en la Isla de Man, una pequeña isla frente a la costa irlandesa y que es conocida por no tener límite de velocidad, aún no es una estrella en su país, a pesar de ser, probablemente, el corredor más rápido del mundo. Ha ganado ya 4 veces en el Tour de Francia, dos en el Giro y como ya hemos dicho se llevó este fin de semana su primera classicissima. Sin embargo, cuentan que en Gran Bretaña lo que prima es la pista y conseguir medalla en las Olimpiadas. Por ello, otros corredores como Bradley Wiggins son mucho más reconocidos al amparo de una tradición que ha llevado a Gran Bretaña a conseguir más de sesenta medallas en los Juegos Olímpicos y en la modalidad de ciclismo en pista. Chris Boardman, el del récord de la hora, dijo una vez al parecer que en Gran Bretaña nunca eras considerado un buen ciclista hasta que no tenías medalla olímpica. Según cuentan, Cavendish es consciente de todo esto y tiene en su agenda las próximas olimpiadas de 2012. No le haría falta de todas formas, porque el británico, antes de llegar a ese año, seguramente habrá conseguido para su palmarés mcuhos triunfos y de mucha entidad. Hasta que Koldo Fernández de Larrea consiga competir contra él, nos conformaremos con disfrutar de esas pedaladas llenas de rabia que le impulsan a una velocidad dramática.
¡Ah! Y enhorabuena a Aitor Galdós porque el séptimo puesto, y pudo ser mejor, es un resultado magnífico. Cuelgo tres videos, el tercero grabado por un video aficionado donde se aprecia la velocidad a la que pasan los ciclistas.


Sergio Olmos

Mi hermano me decía el otro día que en un periódico habían anunciado que dos equipos españoles estaban interesados en el pívot español de cuarto año que juega para la Universidad de Temple. Decían en el artículo que uno de esos equipos jugaba en la Euroliga y el otro en la Eurocup. Dimos por sentado que el segundo sería el Pamesa, ya que el chaval es de Valencia y la política de fichajes del equipo valenciano en las últimas temporadas ha sido hiperactiva, y sobre el de Euroliga hicimos cábalas. Olmos ha hecho una gran temporada en la universidad de Philadelphia y ha acabado como pívot titular una experiencia en la que Olmos ha tenido paciencia y ha sabido progresar. Sin embargo, este viernes cayeron ante Arizona State en la primera ronda del torneo final por el campeonato NCAA. Olmos consiguió ocho puntos y cuatro rebotes, y su compañero Dionte Christmas, que probablemente este arriba en el draft, se fue hasta los 29 puntos. Aún así, Arizona State, apoyados en el juego de sus dos estrellas, Jeff Pendergraph y Derek Glasser, con 22 puntos cada uno, no dio ninguna oportunidad a la universidad de Pennsylvania.
El campeonato se encuentra ya en la ronda que los americanos llaman Sweet Sixteen, los dieciséis mejores equipos universitarios del año. Y entre ellos, siguen la gran mayoría de favoritos: Arizona, Kansas, Michigan State, Duke, North Carolina, Syracuse, Missouri, Conneticut, Perdue, Pittsburgh, Villanova, más Oklahoma, Gonzaga, Xavier, Louisville o Memphis.
Se me olvidó comentar en el blog (he estado vago), que finalmente nuestros amigos de Creighton no fueron incluidos en el cuadro final y, en su lugar, fueron invitados al NIT, uno de los campeonatos post-temporada más antiguos de los Estados Unidos pero que muchos consideran como un premio de consolación. En primera ronda, se deshicieron de Bowling Green por 73-71 en un buen partido de P'Allen Stinnett y malo de Booker Woodfox, quien ha aceptado disputar el campeonato de triples durante la fase final del torneo NCAA. Casey Harriman jugó dieciséis minutos, no anotó, cogió dos rebotes y dio una asistencia. En segunda ronda de este campeonato que se decide en una fase final a jugar en el Madison Square Garden, los Bluejays tendrán que enfrentarse a Kentucky.

martes, 17 de marzo de 2009

Franck Vandenbroucke

Y sigue corriendo. Después de todo lo que escribió en su biografía, aún tiene ganas de correr uno de los talentos más desperdiciados de la historia. Esta vez, lo está intentando en Australia, en un equipo continental donde tiene a Nico Mattan de director.
Y es que si le echamos un vistazo a la tercera categoría del ciclismo profesional, la llamada Continental, nos podemos encontrar con un divertido juego en el que nos entretenemos buscando viejas glorias y situaciones estrambóticas. El ciclismo ha sido un deporte capitalizado por ciertos paises, tanto a nivel organizativo como hablando simplemente de corredores. Muchos países, si los unimos al mundo del ciclismo profesional, suenan exóticos como cuando el brasileño Mauro Ribeiro ganó una etapa del Tour de Francia en 1991. Sin embargo, si miramos a la categoría continental de la UCI, lo primero que nos sorprende es que hay equipos de Andorra, Australia, Austria, Bélgica, Bulgaria, Canadá, China, Colombia, Croacia, República Checa, Dinamarca, España, Estonia, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Hungría, Indonesia, Irán, Irlanda, Italia, Japón, Corea, Lituania, Luxemburgo, Malasia, México, Holanda, Noruega, Nueva Zelanda, Polonia, Portugal, Quatar, Rumanía, Sudáfrica, Rusia, Eslovenia, San Marino, Suiza, Eslovaquia, Suecia, Taipei, Ucrania y Estados Unidos. Una variedad tan global y cosmopolita que parece no casar con un ciclismo que cuando compite parece que habla solo en francés, español e italiano. Y la mezcla de razas, el cruce de fronteras y la diversidad es aún más compleja si echamos un vistazo a las plantillas. A destacar el archifamoso Amore e Vita que antes era del País Vaticano y que ahora se ha trasladado a Estados Unidos (quizás porque le patrocina McDonald's... ¿McDonald´s y la Santa Iglesia?) y que cuenta en su plantilla con ucranianos, alemanes, americanos, daneses, italianos, australianos, polacos, canadienses y rusos. También destaca el equipo de Doha que cuenta con corredores de Quatar, Chipre, Emiratos Árabes Unidos, Argelia, Túnez o Borneo.
En general, hablando de viejas glorias, sorprende ver a ciertos directores deportivos que antes eran grandes estrellas, como Vicente Belda que ahora trabaja para Boyacá es Para Vivirla en Colombia, donde también corre su hijo o Rudy Pevenage que ahora trabaja para el Rock Racing, un equipo que un millonario americano está intentando levantar a base de nombres rutilantes, porque en la plantilla se encuentra a gente como Mancebo, Sevilla, Quique Gutiérrez, Aaron Kemps, Tyler Hamilton, Fred Rodríguez, David Vitoria o Víctor Hugo Peña. Igualmente, sorprende ver a directores que se estrenan y que hace poco veíamos con el maillot: Maarten den Bakker, Patrick Jonker, Thierry Marichal, Piotr Wadecki, Gabrielle Missaglia, Zbigniew Spruch, Vassili Davidenko, Gordon Fraser o Axel Merckx, que anda dirigiendo a un equipo americano que algo tendrá que ver con Armstrong porque se llama Trek Lifestrong.
A parte de los directores, aún se ven algunos corredores que se resisten a desaparecer, como el ya nombrado Vandenbroucke, Leon Van Bon que corre en China, Mizourov que corre en Irán, Benoit Joachim que corre en un modesto equipo luxemburgués, el polaco Rutkiewicz y su compatriota y ex del Banesto Dariuz Baranowski que aún corre con 37 años, con los mismos Axelsson y Serhey Honchar de 39 años comparten equipo en Polonia, el Corratec, o el australiano ex del Rabobank que se iba a comer el mundo, Rory Sutherland que corre en Estados Unidos, además de Andrea Moletta y Massimo Giunti que corren en San Marino por poner un ejemplo.
España, como se veía en el Rock Racing, se ha convertido en un país de emigrantes ciclistas. Mario García corre en el equipo griego donde está la estrella del país Anastopoulos, Olmo acompaña a Belda en Boyacá, Rodrigo García empezó con el Kaiku y ahora está en San Marino, Torrent, Rovira y compañía se fueron a Andorra, Ventoso y Pardilla corren en un nuevo equipo italiano y la colonia portuguesa es interminable: Bernabeu, Luis Fernández Oliveira, Vidal Celis, Eladio Jiménez, Pablo de Pedro, Isidro y Carlos Nozal, Rubén Plaza, Hector Guerra, Santi Pérez, David Blanco, Tino Zaballa y el argentino Martín Garrido.
Algunos de ellos tendrán oportunidad de ocupar algún espacio en los periódicos, otros apuran sus últimos contratos antes de buscarse otras salidas. En cualquier caso, el ciclismo empieza a abrir sus fronteras y la globalización ya se maneja implacable en todos los deportes.

viernes, 13 de marzo de 2009

Bobby Hurley

¿Qué tienen en común los siguientes jugadores de baloncesto? Chris Burgess, Shane Battier, Elton Brand, Grant Hill, Christian Laettner, Trajan Langdon, Corey Magette, Crawford Palmer, Cherokee Parks, Carlos Boozer, Luol Deng, Chris Duhon, Daniel Ewing, Mike Dunleavy, Dahntay Jones, Josh McRoberts, Shavlick Randolph, Shelden Williams o JJ Redick. Luego os lo cuento. Cuando llegué a los Estados Unidos se estaban jugando las series finales de béisbol. Jugaban los Yankees contra otro equipo. No me enteraba de nada. Alan intentaba explicármelo y me decía quiénes eran los jugadores buenos y quiénes los duros. La serie fue tan interminable que ni me acuerdo de quien ganó. Antes de irme, me dio tiempo a vivir el March Madness. Prácticamente todos los días había un partido televisado. Daba igual quién fuera la universidad que jugaba, el estadio estaba lleno y la gente animaba como si fuera un Olympiakos-Panathinaikos con el título de la Euroliga en juego. En aquellos días, vi tres partidos seguidos de la misma universidad, y encontré a mi jugador preferido: JJ Redick. Lo curioso es que jugaba en la misma universidad en la que jugó el único jugador de baloncesto al que conocí antes de dar el salto al campo profesional: Bobby Hurley. Los dos jugaron en la Universidad de Duke y eso es lo que tienen en común todos los jugadores que puse en la lista de arriba, una lista un poco caprichosa que solo atiende a que son jugadores, bien porque hayan jugado en la NBA o en Europa, que conozco yo.
Bobby Hurley era un base eléctrico. Siempre parecía que le estaban pinchando por detrás. Aún tiene el récord de asistencias en la Liga universitaria. No era espectacular, pero llevaba el ritmo del partido como le daba la gana. Con él, Duke ganó dos títulos consecutivos. Al poco de llegar a la NBA, con los Kings de Sacramento, la ciudad donde Marshall ocultó el oro que había encontrado porque intuyó que la gente se volvería loca y acabarían con su fructífero negocio, se metió la ostia con el coche. Le quedaron lesiones crónicas y con 26 años tuvo que retirarse después de jugar una temporada sin éxito en los Vancouver Grizzlies. Ahora, creo, se dedica a la cría de caballos de carrera, pero no descarta entrenar en el futuro, seguro que su padre, un reputado entrenador de instituto, podrá darle grandes consejos.
JJ Redick juega ahora en los Orlando Magic. Algún partido bueno sí que le ha salido, pero, en general, está muy abajo en la rotación y ya no le buscan al salir de los bloqueos. En la NCAA era todo un espectáculo verle jugar: pequeño, rápido, inquieto, mortal en la salida del bloqueo, su tiro de tres era letal. Si entraba en racha, podía noquear a cualquiera. Era el típico jugador al que Krzyzewski, entrenador de Duke y actual seleccionador nacional, sabía sacarle todo el jugo.
Bobby se quedó a medio camino, como Cherokee Parks, Grant Hill (en menor medida), Laettner o Burgess. Los próximos, al parecer, serán Greg Henderson y Kyle Singler. Aún están a tiempo gente como Shelden Williams, Luol Deng o incluso Josh McRoberts, que, por lo menos, en el juego de la NBA para ordenador se sale. Lo que está claro es que la cantera de los Blue Devils es inagotable.
Va un video. No he encontrado nada interesante de Hurley, así que cuelgo uno de un partido en el que Redick metió 40 puntos, la emocionante final ante Georgetown.