Hornby escribió un libro sobre fútbol, sobre aficionados al fútbol. Luego hicieron una película. Hornby también escribe sobre música. Le gustan los Teenage Fanclub, creo que tocaron el día de su boda. Está bien. Creo que es del Newcastle o el Tottenham, pero es muy probable que me equivoque. No he leído el libro sobre fútbol, sobre aficionados al fútbol que escribió. Luego hicieron una película, pero tampoco la he visto. Estoy un poco pedo. Me he bebido media botella de tinto de Uruñuela. La película que sí vi fue Alta Fidelidad, High Fidelity en inglés. La dirigió Stephen Frears y trabajó John Cusack. ¿La habéis visto? Está basada en un libro de Nick Hornby, creo. Cuando fui a Chicago me empeñé en visitar unos puentes en los que John Cusack se paseaba para hablarle a la cámara sobre su miedo a comprometerse y todas las mujeres que habían pasado por su vida. Una de ellas la interpretaba Catherine Zeta-Jones, la otra la tía que protagonizaba I Shot Andy Warhol, ¿habéis visto ésa? En Alta Fidelidad, también sale Jack Black. La tienda de discos es preciosa. The Beta Band, ¡13th Floor Elevator!... Marvin Gaye. Hasta cantaba la hija de Bill Crosby, ¿era Bill Crosby? También cantaba Jack Black. Estoy pedo. ¿Éste no era un blog sobre deportes? Y en ocasiones… literatura. Ayer fui a la presentación del libro de Alfonso Xen Rabanal, él odia el fútbol, a David Mardaras, amigo que presentaba el libro, tampoco le gusta. Me lo compré. Estoy pedo y no tengo sueño, creo que me voy a tumbar en el sofá a leerlo. Fútbol, fútbol. Nick Hornby escribió un libro sobre fútbol, sobre aficionados al fútbol, ¿no? Pues ya está, en fin. Estoy pedo.
Los puentes de Chicago:
Y suenan The Beta Band:
Y Jack Black haciendo de Marvin Gaye:
Joder, me he olvidado del deporte, ¿dónde está el fútbol? Estoy pedo.
Fanzine deportivo literario. Crónicas caprichosas sobre héroes y villanos del mundo del deporte
domingo, 7 de junio de 2009
Damien Rice
San Francisco, California:
- Mira, tío, te voy a poner un disco de un tipo buenísimo.
Su amigo, que sí tiene acento canario, le contesta: ¿tienes ron?
- En la balda de arriba.
La música empieza. Yo arrugo el morro sin que ninguno de los dos me mire. Como si fuera invisible. Las dos chicas hablan en el balcón y el gato se escapa por el pasillo. Miro el reloj: son las dos de la mañana.
- ¿Te gusta?
Le grita y el otro no le hace caso mientras busca el ron. Aprovecha, y hace que la pregunta es para mí:
- Sí. Damien Rice no está mal.
- Ostias… ¿Lo conoces?
Realmente está sorprendido. Odio su perilla. Su amigo ha encontrado el ron. Me pregunta si quiero, le digo que no, cerveza mejor.
- A ver si conoces a estos…
Guitarras grandilocuentes:
- La Dave Matthews Band.
- Ostias…
Si va a ser un concurso, avísame, que me pongo cómodo.
- ¿Y esto?
Qué rápido cambia con la ruletita de su ipod. Faltan dos años para que sean accesibles en España:
- ¿Ani di Franco? ¿Me estás haciendo un examen?
Su amigo llega con los cubatas. Y mi cerveza: ¿qué hacéis?, pregunta. El otro se ríe por compromiso.
- Éste, que entiende de música.
Sonrío. Claro, pienso, hemos ido al Borders y él se ha comprado un libro de economía y la última novela de Philip Roth. Yo no he dicho nada. En el bar de Sausalito, mientras esperábamos al ferry, hemos hablado de fútbol. Él trabaja en Berkeley, por el pasillo, le dice a su colega, me codeo con tíos que han sido premio nobel. Su colega dice lo mismo, pero en Calgary. ¿Y yo? Yo hablo de fútbol. ¿Cómo voy a saber quién es Damien Rice? ¿Es el interior derecho de la Selección de Irlanda? Sonrío y digo:
- En Bilbao, a parte de fútbol, tenemos bibliotecas y una sala de conciertos junto a una plaza ajardinada.
Se ríen con suficiencia. Brindan por Bilbao con sus cubatas de ron de caña y yo alzo mi cerveza mientras pienso: putos gilipollas.
- Mira, tío, te voy a poner un disco de un tipo buenísimo.
Su amigo, que sí tiene acento canario, le contesta: ¿tienes ron?
- En la balda de arriba.
La música empieza. Yo arrugo el morro sin que ninguno de los dos me mire. Como si fuera invisible. Las dos chicas hablan en el balcón y el gato se escapa por el pasillo. Miro el reloj: son las dos de la mañana.
- ¿Te gusta?
Le grita y el otro no le hace caso mientras busca el ron. Aprovecha, y hace que la pregunta es para mí:
- Sí. Damien Rice no está mal.
- Ostias… ¿Lo conoces?
Realmente está sorprendido. Odio su perilla. Su amigo ha encontrado el ron. Me pregunta si quiero, le digo que no, cerveza mejor.
- A ver si conoces a estos…
Guitarras grandilocuentes:
- La Dave Matthews Band.
- Ostias…
Si va a ser un concurso, avísame, que me pongo cómodo.
- ¿Y esto?
Qué rápido cambia con la ruletita de su ipod. Faltan dos años para que sean accesibles en España:
- ¿Ani di Franco? ¿Me estás haciendo un examen?
Su amigo llega con los cubatas. Y mi cerveza: ¿qué hacéis?, pregunta. El otro se ríe por compromiso.
- Éste, que entiende de música.
Sonrío. Claro, pienso, hemos ido al Borders y él se ha comprado un libro de economía y la última novela de Philip Roth. Yo no he dicho nada. En el bar de Sausalito, mientras esperábamos al ferry, hemos hablado de fútbol. Él trabaja en Berkeley, por el pasillo, le dice a su colega, me codeo con tíos que han sido premio nobel. Su colega dice lo mismo, pero en Calgary. ¿Y yo? Yo hablo de fútbol. ¿Cómo voy a saber quién es Damien Rice? ¿Es el interior derecho de la Selección de Irlanda? Sonrío y digo:
- En Bilbao, a parte de fútbol, tenemos bibliotecas y una sala de conciertos junto a una plaza ajardinada.
Se ríen con suficiencia. Brindan por Bilbao con sus cubatas de ron de caña y yo alzo mi cerveza mientras pienso: putos gilipollas.
viernes, 5 de junio de 2009
Joseba del Olmo

Enhorabuena. Yo sé que a veces peco de romántico y le doy demasiada importancia a asuntos o detalles que pueden ser secundarios. Creo que ya expliqué antes qué es lo que admiro de jugadores como Gaizka Toquero, Koikili Lertxundi o Joseba del Olmo. No voy a repetirlo. El reputadísimo periodista deportivo Segurola afirmó hace poco que Gaizka Toquero no podía ser la referencia de la afición del Athletic, que si era así, mal iban las cosas. Todos entendemos lo que quiere decir. Pero, aún así, y teniendo parte de razón (si no toda), se equivoca, porque lo que alaba la gente de ese jugador no son sus cualidades futbolísticas, si no los valores que representa y que hacen tanta falta en el fútbol, o más que los taconazos y los pases en profundidad. Utópico, inocente, romántico, idealista... Puede, pero sigo admirándoles y me parece que la historia deportiva de estos jugadores tiene mucho más de interesante y pedagógica que la de otros cracks del fútbol. No voy, aunque ya lo estoy haciendo, a hablar del Renault Clío que Joseba del Olmo se ha negado a cambiar. No voy, aunque ya lo esté haciendo, a alabar la elegancia, sinceridad y humildad con la que se ha marchado. No voy, aunque ya lo estoy haciendo, a recordar de dónde salió y hasta dónde ha llegado. No voy, aunque ya lo estoy haciendo, a recordar quiénes son los únicos jugadores con estudios superiores, o en camino de tenerlos, de toda la plantilla. No voy, aunque ya lo haya hecho. Creo recomendable leer la entrevista que hoy publicaba el diario El Correo que, al parecer, ha hecho un gran esfuerzo para abandonar por unos momentos su cruzada justiciera, y otorgarle a Del Olmo una página con foto y todo: http://www.canalathletic.com/noticias/2009-06-05/dado-gracias-caparros-20090605.html. Por lo que a mí me incumbe, como aficionado al fútbol, al Athletic Club de Bilbao y a los buenos ejemplos, no puedo más que agradecerle que haya sabido disfrutar de jugar en Primera División con tanta elegancia. Y, ahora, le deseo lo mejor, y, en lo que a mí me incumbe, ojalá volviera al club del que soy socio, pero, por su bien, que se quede un poco más arriba. ¡Suerte y gracias!
jueves, 4 de junio de 2009
Oinatz Aulestia
Menuda la que ha montado Aulestia desde el balcón del ayuntamiento de Oviedo. Con políticos de por medio da hasta miedo. Y mira que ha habido casos antes. Ni merece la pena ponerme a enumerarlos. Los micrófonos y los balcones engalanados se ve que, a veces, desatan las pasiones más oscuras. Vaya por delante que yo nunca he entendido las rivalidades encarnizadas. A algunos les parece que forma parte del deporte: los dos equipos de Manchester, el Boca y el River, los béticos y los sevillistas, la Real y el Athletic, el Barça-Madrid. Cada comunidad, cada provincia, cada ciudad y cada barrio tiene el suyo. Cuando mis amigos jugaban al baloncesto en el Instituto de Minas, tenían rivalidad con un colegio de Sestao. En el derby de Beurko corrió el rumor de que una señora llevaba una plancha en el bolso. A M le retuvo la policía. Por dios, todo era ridículo. E se acordará del día de fiestas del pueblo cuando todos los chicos de la cuadrilla subieron hasta la plaza del juzgado para pelearse con otro grupo de tíos por un asunto de faldas. Las chicas se quedaron abajo, preocupadas, guardándoles los abrigos y mirando, sin saber muy bien si enfadarse o reírse, como E, D y yo seguíamos disfrutando de la fiesta con los katxis en la mano y riéndonos de la masculinidad de nuestros amigos. Es lo que tiene. Llámalo huir de los conflictos. Llámame cobarde. No hice la mili. Con unas Navidades trabajando en el Parque Infantil y cinco años de servicios sociales cumplí. Llámalo como quieras pero no entiendo el encono, la ira gratuita, una rivalidad que sobrepasa lo puramente deportivo. No voy a hablar más de lo de Aulestia, ni de lo del Oviedo y el Spórting, ni de qué ocurre en Asturias porque no tengo ni idea. Yo me alegro de que el Spórting siga en primera y de que el Oviedo se haya convertido en un rival para el próximo año. Si están enfadados, que se desenfaden entre ellos. Por mi parte, seguiré entendiendo el fútbol como algo ajeno a todas esas soberanas gilipolleces.
Posdata: no sé qué pasa, no funciona youtube así que nos quedamos sin el vídeo, pero podemos imaginárnoslo, ¿verdad?
Posdata: no sé qué pasa, no funciona youtube así que nos quedamos sin el vídeo, pero podemos imaginárnoslo, ¿verdad?
miércoles, 3 de junio de 2009
Mark Poag

Tomando un café en el Faoss me lo ha dicho mi hermano: tienes que meterte en la página de la ACB y mirar la serie de artículos que están haciendo sobre qué fue de... En realidad, ellos lo titulan Tras los pasos de... y para aquellos nostálgicos del baloncesto, aficionados a las curiosidades o apasionados de los detalles más inútiles, el susodicho blog de ACB.com no tiene desperdicio.
Un ejemplo: aprenderéis que Stanley Roberts, tras dejar las drogas, quiere ser entrenador pero ahora se dedica a vender coches después de abandonar lo de guardaespaldas. Aprenderéis que Tanoka Beard sigue jugando con 38 en Puerto Rico, ampliando un periplo que le ha llevado a Rusia, Turquía, Venezuela, Francia... y Lituania donde editó un exitoso disco de rap. Aprenderéis que Aaron Swinson, el del famoso tatuaje, asiste en Tulsa a su mujer que es una reputada entrenadora. Aprenderéis que Ramón Rivas es una estrella radiofónica en Orlando. Aprenderéis que uno de los Marcaccini, el del Unicaja, se enrolló con Tyra Banks y le ha ido fenomenal con el negocio de helados italianos que abrió en los States junto a alguno de sus hermanos. Aprenderéis que Jerrod Mustaf, una presunta estrella de los Knicks y ex-jugador del Andorra, dirige una asociación que pretende ayudar a estrellas de las canchas callejeras. Aprenderéis que Corny Thompson, el gran Corny del triple, ha ascendido hasta ser vicepresidente de operaciones en Dallas para una empresa de aparcamientos.
Y para aquellos que somos de Bilbao, además de encontrarnos con Davalillo cuando aún era JJ, nos llamará la atención aprender qué fue de tres americanos que pasaron por la ciudad en distintas épocas. Granville Waiters, venido desde Barcelona como se convirtió en costumbre, prácticamente se retiró después de jugar en el Cajabilbao. Ahora, vende de todo por Internet. Albert Burditt, que llegó aquí cuando éramos el Patronato, sigue jugando en Bolivia, tras haberlo hecho en Suecia, Uruguay, Argentina, México, Italia, Portugal y Puerto Rico, además de en Estados Unidos y en España. Por último, el recordado Mark Poag, que en dos años metió 1290 puntos, llegó de la mano de Vidorreta y se retiró tras una lesión en Plasencia, forma ahora parte del staff técnico del reputado entrenador de tiro Ganon Baker, otro jugador que pasó por Europa sin mucha gloria pero encontró la fé en Austria.
Lo dicho, esto es solo un resumen, si queréis aprender más sobre otros, como Ricky Brown o Mike Ansley, visitar la página de ACB.com, además, seguro que sigue la serie.
Gina Marie Incandela
Se acerca la final de la NBA entre Los Ángeles Lakers y los Orlando Magic. Mientras en España se le da cancha a los artículos de prestigiosos deportistas americanos alabando el trabajo de Pau Gasol, en los Estados Unidos muchos son los que aún están maldiciendo a la diosa fortuna por evitar el enfrentamiento (sinónimo: el negocio) del siglo, el gran duelo entre Kobe Bryant y Lebron James. ¿Qué van a hacer ahora con los dichosos muñequitos?
La final que ya ha sido, y con sorprendente final lleno de literatura, fue la de Britains Got Talent. Susan Boyle se quedó sin final feliz y, al parecer, montó en cólera y acabo ingresada en un hospital. Somos muñecos, pero no muñecos del destino, sino marionetas de los que juegan a amasar fortunas.
Gina Marie Incandela podría ser la nieta de Susan Boyle. Y, al parecer, más literatura fantástica, es parte responsable de que Lebron James se enfadara y demostrara todo lo que le falta para ser una verdadera estrella del deporte. Dicen que si ella canta el himno (el himno, ¡el himno!, sigue pendiente que cuente mi experiencia con el O Say Can You See), los Orlando Magic nunca pierden.
Pau, cuidado con la niña, si la ves en la cancha, amordázala, por dios. En fin, cantar canta la niña de siete años, y, a Turkoglu, le hace hasta gracia.
La final que ya ha sido, y con sorprendente final lleno de literatura, fue la de Britains Got Talent. Susan Boyle se quedó sin final feliz y, al parecer, montó en cólera y acabo ingresada en un hospital. Somos muñecos, pero no muñecos del destino, sino marionetas de los que juegan a amasar fortunas.
Gina Marie Incandela podría ser la nieta de Susan Boyle. Y, al parecer, más literatura fantástica, es parte responsable de que Lebron James se enfadara y demostrara todo lo que le falta para ser una verdadera estrella del deporte. Dicen que si ella canta el himno (el himno, ¡el himno!, sigue pendiente que cuente mi experiencia con el O Say Can You See), los Orlando Magic nunca pierden.
Pau, cuidado con la niña, si la ves en la cancha, amordázala, por dios. En fin, cantar canta la niña de siete años, y, a Turkoglu, le hace hasta gracia.
martes, 2 de junio de 2009
Rahaf Harfoush
Ella fue la estratega de comunicación para la campaña electoral de Barack Obama. Hoy ha estado en Euskadi para explicar como las redes sociales y las nuevas tecnologías ayudaron a que Barack Obama ganara las elecciones a presidente de los Estados Unidos. En resumen, ha dicho que fueron una estrategia fundamental para conseguir fondos y para llevar el mensaje a la juventud, pero que si no hay mensaje, las redes sociales no sirven de nada. La tecnología llevó a Obama a la Casa Blanca. Y, al parecer, la tecnología también ayudó a que el FC Barcelona ganara la Copa de Europa. Si no hay mensaje, tampoco sirve de nada, pero según descubre hoy un periódico de tirada nacional, Russell Crowe y un amigo de Guardiola que maneja la edición de vídeos fueron el secreto que el míster catalán utilizó para que sus jugadores salieran al campo en un perfecto estado de ánimo.
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