lunes, 16 de mayo de 2011

Robbie McEwen

Que no iba a ser un Giro de Italia especialmente proclive a los esprint estaba claro. Petacchi y Ventoso ya han aprovechado sus ocasiones, quizás queden un par de ellas más. Cavendish aún tendrá la oportunidad de afinar su puntería, pero Graeme Brown y el veterano australiano Robbie McEwen ya no podrán hacerlo. Cavendish lo rozó, pero Brown y McEwen no pudieron evitarlo y ayer llegaron fuera de control. Y es que está siendo un Giro de Italia de lo más accidentado. Sin querer volver a recordar el desgraciado fallecimiento de Wouter Weylandt, el Giro está salpicándose de caídas, golpes, desfallecimientos... Y acaba de empezar. Ayer fue el Etna el que, sin ceniza de por medio, vivió una nueva demostración de Alberto Contador y se cargó de raíz a dos veteranos velocistas. Pero hubo más sucesos. Pardilla tuvo que entrar andando al cargarse la bici al caerse en la última curva a trescientos metros, cerrada y peligrosa, y David Arroyo, espectacular, entró con el casco roto después de un fortuito tortazo que le propinó un tifosi italiano.

Como digo, queda lo mejor. Contador está un peldaño por encima de los demás, pero la carretera presenta alicientes suficientes para mantenerse a la espera.

Por lo demás, a sus 38 años, McEwen tiene muy cerca el final de su carrera. Desde que debutó con el Rabobank hace ya casi quince años, el australiano se retirará, cuando lo haga, que no sé si lo tiene anunciado para el año que viene, con más de cien victorias en el circuito profesional. Etapas de sobra en Giro y Tour, la París-Bruselas, la Vattenfall Cyclassics, Le Samyn, etapas en Vuelta a Suiza, Tour de Luxemburgo, Vuelta a Andalucía, Campeón de Australia, subcampeón del Mundo... Difícil resumirlo. Ayer llegó muy tarde, pero, quién le va a decir nada, viendo lo pronto que llegó en tantas otras ocasiones.

Derrick Rose




Ayer internet me funcionaba como el tiempo, se nublaba y soleaba a relevos. Así que las entradas que había preparado sobre Friska Viljor o Lionel Hollins, se quedaron en el tintero. Ahora ya queda un poco triste hablar sobre Hollins, aunque la derrota de ayer no le puede quitar mérito a sus logros. El entrenador de los Grizzlies ha llevado a su equipo a forzar el último partido de las semifinales de su conferencia y batir un récord de victorias en play-off. Tom Thibodeau se ha llevado el título al mejor entrenador de la temporada con merecimiento, pero Hollins se ha quedado solo a unos centímetros de la victoria. Ha conseguido hacer un equipo de un grupo de talentosos jóvenes a los que era muy difícil coordinar. Los play-off de la NBA han dejado claro que estamos ante el definitivo cambio generacional, por mucho que Dirk Nowitzki busque desesperadamente su protagonismo y se enfrente a ese cambio.

Los New Orleans Hornets y los Memphis Grizzlies disputaron una eliminatoria en la que las estrellas, quitando a un renacido Zach Randolph, son miembros de un futuro apasionante en la liga de baloncesto profesional americana. Los Westbrook, Harden, Ibaka, OJ Mayo, Conley, Arthur... prometen muchos duelos de altos vuelos (pura poesía) en los años venideros. Y he dejado para el final, a Marc Gasol y, sobre todo, a Kevin Durant. El español no solo lucha por ganar protagonismo en la liga, si no que tiene que luchar por ganar presencia en su propio equipo, y lo consigue con solvencia. Lo de Durant es una apuesta segura para pasar a la historia. Los movimientos y la capacidad ganadora de este chaval, auguran que su nombre estará cerca de los grandes. Pero si él puede ser Larry Bird, Michael Jordan puede ser, sin duda alguna, Derrick Rose.

Algún aficionado a este blog ya anda con la barbilla húmeda de cómo se le cae la baba. Han sido demasiados años viendo a los Bulls retenidos en los libros de historia. Ahora vuelven con fuerza y liderados por un Derrick Rose que, por momentos, parece imparable. Además, el equipo de Thibodeau tiene un juego interior solvente, con Boozer y Noah, y cierto fondo de armario. Así han empezado ganándoles el primer partido de su eliminatoria al trío mágico, que se lo juega todo a un número y, probablemente, no deje que la eliminatoria se resuelva antes del último partido.

En la otra, Durant se enfrentará a su olograma. Nowitzki lleva años siendo el péndulo del reloj de Cuban y parece que por fin ha llegado su hora. Tienen el mejor banquillo de los cuatro equipos, y varios jugadores, Jason Terry por veterano, Juan José Barea, por joven, con tantas ilusiones que parece que juegan con dos balones. Nowitzki puede ganar partidos el solo, pero si encima tiene la compañía de Caron Butler, Jason Kidd, Tyson Chandler, Brandon Haywood, Shawn Marion o Peja Stojakovic, lo tendrá más fácil. Son muchos veteranos ansiosos por ganar en una de sus últimas oportunidades. Rick Carlisle tiene una gran oportunidad.

¿Quién ganará? ¿El nuevo Jordan, el gran alemán, el trío magnífico, o los jóvenes talentosos? Yo hago mi apuesta por el excéntrico Mark Cuban, pero ya veremos, por ahora, los play-off no han dejado de deparar sorpresas.

Carlos Lapetra




Viendo los desayunos de la primera y tomando un café, acabo de acordarme de aquel tipo que conocí en fiestas de Bilbao. Los que sois de Bilbao, ya sabeís lo que suponen las fiestas de Bilbao, los que sois de fuera, os podéis proponer descubrirlo un día. Aquel verano lo estaba descubriendo aquel tipo de Zaragoza. Se puso a hablar conmigo porque se tropezó con una baldosa en el Arenal y su katxi acabó sobre mis zapatos. Recuerdo que me miró con cara de joder, ya tenemos bronca, pero tuvo suerte de encontrarse conmigo, porque a aquella altura de la noche, y después de haber abusado de los brebajes más mágicos, yo no estaba por la labor de tener broncas, si no todo lo contrario. Sonó el himno del Athletic y el tío se puso a bailarlo conmigo como si estuviéramos pisando un jardín de ascuas.

A partir de entonces, no calló. Habló de Chilavert, de Gustavo Poyet, del Kily González, de Paquete Higuera, de Miguel Pardeza... Yo en lugar de callarle, le azuzaba. El rollo etílico del compadreo exagerado y patético, ya sabéis. Al final, se puso a hablar de Carlos Lapetra. Lapetra por aquí, los cinco magníficos por allá, otra vez Lapetra, ya me empezaba a cansar. En un arranque desagradable, le frené en seco:

¿Cuántos años tienes?, le pregunté.

Veinticinco, me contestó, sorprendido.

¿Y el puto Lapetra ése no jugó en los años sesenta?

Se rompió el encanto.

Reconozco que no estuve muy afortunado, pero todo el mundo comete errores y tiene derecho a ser desagradable aunque sea por unos segundos.

Ahora me acuerdo de él, porque pienso que, si sigue gustándole el fútbol, si sigue siendo aficionado del Zaragoza, esté donde esté, lo tiene que estar pasando fatal el pobre chaval.

Y es que la penúltima jornada de liga, dejó angustias pendientes para la última.

También intentaba consolarme con ello mientras veía ayer el partido del Athletic y me desesperaba ante una demostración de fútbol que no entendí, ni entenderé, por mucho que me lo expliques. Y me lo intentaba explicar a mí mismo, diciéndome, un punto es un punto, haya rondas o no haya, estamos en Europa, mira para abajo, mira para Zaragoza y date por consolado. Y así es. Supongo que los maños darían sus dos manos por estar en nuestra situación.

La Coruña, Getafe, Pamplona, San Sebastián y Zaragoza vivirán un fin de semana al filo de la tragedia en la próxima jornada. Si es que te gusta el fútbol, claro. Mientras, en Bilbao, sufriremos para saber si somos quintos, sextos o séptimos, pero divino sufrimiento. Este sufrimiento es distinto, es casi filosófico, a veces, abstracto, hipotético. Nos pasamos los partidos viéndoles jugar y pensando en cómo podrían jugar. Es un sufrimiento casi auto-infligido, así que... bienvenido sea.

Mientras tanto, seguiremos hablando, unos de Carlos Lapetra, y otros de José Ángel Iribar.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Tom-Jelte Slagter

Con el corazón en un puño. Las imágenes han sido sobrecogedoras. No se ha visto la caída, pero los gritos desesperados, pidiendo ayuda, del auxiliar del Euskaltel-Euskadi invitaban a volver a pensar en lo peor. Cuando, primero el brazo, y después las piernas de Slagter se movían, no he podido evitar sentir cierto alivio.

El Euskaltel-Euskadi se ha dado prisa en aclarar los detalles del accidente que, según la nota de prensa que han publicado, han sido corroborados con los propios miembros del equipo holandés. Al parecer, Slagter le ha solicitado un botellín de agua al auxiliar vasco que no ha dudado en dárselo. Instantes después, ha perdido el control de su bicicleta y ha caído al suelo. En las primeras imágenes, se veía al auxiliar del Euskaltel dándole explicaciones a un motorista, presa de los nervios, y parecía explicarle que había habido un agarrón o algo así, pero no he vuelto a ver las imágenes, ni conozco los detalles.

El parte médico dice que Slagter tiene fractura de la órbita del ojo derecho y conmoción cerebral, aunque se descarta que sufra daños cerebrales. Slagter es un joven valor holandés de tan solo 22 años que debutaba este año en el primer equipo holandés, después de dar el salto desde el continental.

La etapa de hoy ha sido, en cualquier caso, terrorífica. Los últimos kilómetros eran un contínuo desasosiego, viendo a los corredores jugarse el pellejo entre una nube de polvo. El sterrato se convertía en una enorme niebla de tierra y la sucesión de corredores con problemas mecánicos o en el suelo (en directo se ha visto la caída de Dario Cataldo) le quitaba premio a la espectacular carrera de Peter Weening y, sobre todo, del que se ha quedado sin premio, Martin Kohler. Impresionantes han sido las imágenes desde el helicóptero, cuando se apreciaba en la lejanía dos montañas de humo anunciando sobre un cuadro verde por donde iban escapados y pelotón. Contador dice que ha sido gratuito, y todos los favoritos coinciden en señalar que se han conformado con salir indemnes de la prueba. Para los aficionados, ha sido todo un espectáculo de superación y épica, desde la desesperada ascensión de Kohler, hasta el descenso de Gadret y la tenacidad de Weening en el último repecho. Sin embargo, y con el 108 ya retirado y aún en el recuerdo, todas estas situaciones empiezan a crearnos más desazón que emoción, por lo menos, a un servidor.

Mientras tanto, se suceden las declaraciones y Zomegnan no da a basto. Si primero fue Lastras, ahora ha sido el veterano canadiense del Sky, Michael Barry, quien ha hecho unas declaraciones críticas en relación a la etapa que está en mente de todos, la que pasará por el desconocido y ya temido Crostis. La organización ha declarado que revisará la seguridad y Barry ha dicho lo siguiente: "No creo que debamos bajar un ascenso que sólo tiene redes de esquí como protección. No lo hace más emocionante, no nos deberían pedir correr así. No es necesario, el deporte es lo suficientemente emocionante."

El domingo pasado, nuestro amigo Kantzelara y el que escribe, bajamos a despedirnos de la Segunda B con resignación y un ánimo un poco etílico. Entre otras cosas, hablamos de esto, y de como, sin entrar a hablar del sterrato y de los descensos, ya de por sí la estructura y la distribución de las etapas invitaba a pensar que esta edición del Giro podía ser toda una carnicería, en la acepción más metafórica de la palabra. Crostis aún queda lejos, y el recorrido anuncia emociones muy fuertes para los que lo vemos por televisión pero, en ocasiones, me pregunto cómo se sieten los que pedalean. A veces, el espectáculo descubre el mecanismo encubierto en el que cierto desequilibrio aceptado entre el que lo protagoniza y el que lo disfruta no parece muy ético. Lo dejo ahí, que cada uno piense lo que quiere, y que, sobre todo, Tom-Jelte Slagter se recupere pronto.

martes, 10 de mayo de 2011

David Cal




El piragüista gallego no solo aspira a poder convertirse en Londres 2012 en el deportista español más laureado de la historia, si no que también intentará recabar votos para su partido, el PP, en las próximas elecciones municipales de Pontevedra.

Y no es el único caso de deportistas o ex-deportistas que inician carrera política. El próximo 22 de Mayo os podréis encontrar con algunos en las listas de vuestros municipios. Podréis encontraros a José Javier Hombrados con el PSOE en Ciudad Real, a Pruden Indurain con UPN en Pamplona, creo, a Peio Martínez de Eulate, el pelotari, con Bildu, pero no recuerdo por qué alcaldía, a Idoia Jiménez, la exitosa taekwondista encabezando lista en el Valle de Aranguren por UPN, a Jesús Ángel García Bragado con el PP en Sant Adriá de Besos, a Augusto Ibáñez, Titín, otro pelotari, por la lista del PP a la alcaldía de Logroño... No son pocos. Y no son los primeros.

Ya conocemos el salto a la arena política de Joan Laporta, el poco éxito que tuvo Tomás Reñones en su labor municipal en Marbella, o los casos de atletas como Abel Antón, Fermín Cacho, Manuel Martínez o la propia Marta Domínguez.

En los Estados Unidos también son varios los jugadores de baloncesto, por reducirlo a un solo deporte, que han probado fortuna en las instituciones. Kevin Johnson, el base que le pasaba la bola a Charles Barkley, gozó de un éxito instantáneo y aún hoy en día es alcalde de Sacramento. El Hall of Fame Bill Bradley es senador demócrata, y Shawn Bradley, con quien comparte apellido aunque desconozco si parentesco, anunció que lo iba a intentar en el estado de Utah. Otro pivot blanco, Chris Dudley, lo intenta en Oregón. Habrá más, solo hace falta enredar un poco y los nombres aparecen con suma facilidad. Carlos Hermosillo, el ex-futbolista, lo intentó en México. Bebeto y Romario en Brasil. Guillermo Vilas en Argentina. Carl Lewis, Massimo Mauro, George Weah, Ana Guevara, Pietro Mennea, Marcos André Batista "Vampeta"...

Yo me voy a quedar en lo meramente anecdótico, porque no me apetece entrar a hacer análisis sesudos, pero algunos casos invitan a preguntarse si la entrada de estos deportistas (igual que otros famosos de otros ámbitos públicos) trasciende lo publicitario y llamativo. Digo yo que alguno, quizás todos, tenga vocación por la cosa pública. Como digo, yo me quedo en lo anecdótico y si he publicado sus nombres junto a las siglas de los partidos en cuyas listas se han sumado es porque antes, ya lo encontré publicado en otras fuentes, si no, lo habría mantenido en el anonimato. Ah, y si he elegido a David Cal a la cabeza es porque nunca antes había tenido la oportunidad de encabezar con un piragüista y difícil veía la oportunidad de que ocurriera.

lunes, 9 de mayo de 2011

Wouter Weylandt




Había dejado el televisor encendido, alerta, mientras seguía trabajando en la habitación. Oía que Fermín Aramendi anunciaba la llegada de la tachuela a pocos kilómetros, y como un resorte, me levanté y me tumbé en el sofá.

Atacaba Le Mevel. Enfocaban a Cavendish.

Leía que quedaban ocho kilómetros y me clavaba los nudillos en los ojos porque arrastro mucho sueño.

He aguantado hasta que Vicioso alzaba los brazos.

Después, me levanté, dejé el televisor encendido, y mientras iba a la habitación, oía como Xabier Usabiaga esperaba que la caída de Weylandt se quedara en nada.

Confesión: he pensado, joder, ya me he quedado sin un corredor para la porra. Recordé su victoria del año pasado y aposté por él, tenía todo por delante para que la gente apostara por él.

Desde la habitación, seguía leyendo, leía como alguien decía que May Swenson intentaba aceptar y comprender la muerte a través de su poesía. Los presentadores del magazine que sigue al Giro en la etebé anunciaban los contenidos del programa, y uno de ellos comentaba algo sobre el Giro y volvían a esperar que la caída de Weylandt no fuera nada.

Confesión. Ya no me acordé de la porra.

Abrí internet: ha perdido mucha sangre, ha sido trasladado a un centro hospitalario. Cierro la página y sigo trabajando.

Sigo leyendo. Una hora, quizás dos.

Hace un minuto, decido fumar un cigarro y tomarme un descanso. Abro internet: Weylandt ha muerto. Me quedo de piedra, no puedo decirlo de otra manera, de una piedra muy fría y muy afilada que corta y hiela.

Apenas me atrevo a ver el vídeo. En lugar de eso, leo las declaraciones de Jorge Azanza, "le vi en el suelo, y no quise ni mirar", que se cayó un poco antes. Leo el twitter de Cavendish y no le hago caso, leo a Brian Nygaard, leo que iba a ser padre, leo otra vez el poema en el que May Swenson se pregunta qué forma tiene la muerte.

Y ahora, escribo, aunque solo sea por dejar de leer.

jueves, 5 de mayo de 2011

Angelo Zomegnan

¿Días sin escribir en el blog? Ni lo sé. Ni los voy a contar. ¿Días sin parar de currar? Los mismos que no sé ni cuento. Intentaré ir volviendo poco a poco, porque en el intermedio, me he perdido muchos gestos irónicos, denuncias a dos bandas, cambios de presidente, triunfos y derrotas, y, sobre todo, destrezas periodísticas. De algunos igual hable en el futuro aunque sea en blanco y negro, pero, hoy, me he tomado media hora de descanso, y como ya me llegan ofertas de porras y los comentarios, de boca en boca, nos las están haciendo agua, voy a escribir una entrada sobre el Giro de Italia que comenza en ¡ya! y sigo currando.


Las declaraciones de Alberto Contador han sido muy clarificadoras: “este giro tiene el recorrido más duro que jamás haya visto.” Si no os convencen, os pongo el comentario que publicaban hoy en biciciclismo.como y que ellos mismos referenciaban desde otro blog cuya cita añado al final:
El Giro de Italia ha dado una vuelta de tuerca más al recorrido, ya de por si duro de los últimos años. No serán ni cinco ni seis ni siete, serán ocho finales en alto. Todo un tormento. A las novedades de los últimos años, Zoncolan, Finestre, le han añadido el Costris (en la etapa de Zoncolan) que es un puerto que se dirige directamente al cielo. O al infierno. (Por Biolaster, Blog de ciclismo)
Y he leído por ahí que anuncian, que preparan algo peor para el año que viene. El amigo Angelo Zomegnan, del que os dejo la foto, director de la carrera, va a hacer muchos amigos en el pelotón. Por mucho, además, que yo ahora os haga un resumen del recorrido, lo mejor no se aprecia hasta que no llegan las bicicletas, que es cuando lo que ya parecía duro sobre el mapa, se convierte en peor todavía cuando vemos los caminos, las carreteras por las que avanzan. A Zomegnan no le hace falta que le vayan asfaltando los recorridos.
A todo eso, se le suman 22 equipos, en su mayoría competitivos. 6 son italianos, lo que me parece un número bajo. Y con la obligación de que corran todos los pro-Tours, o como se llamen ahora, y las dudas que se cernían sobre el calendario de otros, los organizadores se han juntado con, al menos, un póker de favoritos que apunta a proponer batalla.
Empezamos por los de aquí:


Euskaltel-Euskadi, sin Koldo para las volatas, tiene a Igor Antón para la montaña, y quizás Mikel Nieve para acompañarle, pero no sé si llegará corto. El resto, con la salvedad quizás de los veteranos Oroz e Isasi, parece un equipo de meritorios y currantes.
Movistar tiene, además del sorprendente protagonista del año pasado, David Arroyo, al talento de Vassil Kiriyenka y a Konovalovas y Ventoso para los esprints. El resto, un buen puñado de aventureros que apostaría a que, por lo menos, le aseguran una victoria de etapa.
El Geox de Matxín va con toda la artillería y Menchov a la cabeza, bien acompañado por Sastre, Mauricio Ardila Cano, Cheula, Duarte, Valls o un David Blanco que habrá que ver si responde fuera de Portugal.
Los italianos:
Androni apostará por las aventuras cuando aparezca la montaña. No podía ser de otra manera con Sella, Serpa, Rujano y Ochoa.
Colnago tendrá a Domenico Pozzovivo, que parecía una apuesta de futuro hace años. Además, Belletti y Modolo pueden luchar por algún esprint.
En Farnese, veremos de que es capaz Visconti o los veteranos Mazzanti, Giordani o Noé (veteranísimo, 42 años ya), además de aquel que iba para figura, Oscar Gatto.
Liquigas llegará sin Basso, pero con Nibali, además de Capecchi o Szmyd. También tienen alguna baza para los esprint.
Lampre tiene una baza para subir, Scarponi y otra para esprintar, Petacchi, quien tendrá la ayuda de Hondo. Spilak para aventuras.
Acqua Sapone viene con un par de colombianos, Corioni y Napolitano para esprintar, y una terna de incógnitas veteranas, Garzelli, Codol o Ruggero Marzoli.
El resto:
Ag2r, con Dupont, Gadret y Nocentini para la montaña.
Astaná con la baza del siempre prometedor Kreuzinger y su guardia pretoriana: Jufre, Kiserlovski, Petrov y Tiralongo.
BMC con un montón de meritorios, más Tschopp para la montaña y el noruego Kristoff para los esprints.
HTC-Highroad con una apuesta clara como no podía ser de otra manera, Mark Cavendish, más Pinotti y Rabon para contrarreloj y quizás Siutsou se deje ver para arriba.
Katusha trae un equipo que sobre el papel parece muy fuerte pero, por unas razones u otras, siempre asaltan las dudas: Joaquim, Dani Moreno, Losada, DiLuca, Caruso, Brutt
Leopard sin ningún Schleck pero con Vigano y Weylandt para esprintar, Zaugg, Feillu y quizás Pires para lo demás.
Omega Pharma trae a Blythe, quien ya ha ganado esprints y tiene a Lang de ayuda. A Bakelants y a otros jóvenes el Giro se les puede hacer muy duro como para lucir.
Quick Step también tiene otra baza inexcusable, Ciolek. Pineau y sobre todo los locales Malacarne, Chicchi y Cataldo intentarán dejarse ver.
Rabobank se la jugará con Graeme Brown, la experiencia para el esprint, Weening, la veteranía para las cabalgadas, y una serie de jóvenes aún muy tiernos, como Van Winden, Slagter, Van Emden o Flens.
RadioShack se me antoja un plantel relativamente flojo. McEwen y el portugués Cardoso para el esprint, Popovych para las aventuras y habrá que ver de que es capaz el portugués Tiago Machado.
Saxo Bank ya sabemos a que viene, a ganar con Alberto Contador que esta vez si parece que ha tenido tiempo para enterarse de donde sale el Giro. Estará bien arropado por Porte, Hernández, Dani Navarro y Gustov.
Sky viene con Cioni, al que parece que ya se le pasó el arroz. Appollonio lo intentará al esprint, aunque parece estar destinado a luchar por otro tipo de victorias, más que por esprints masivos. Mucho aventurero.
Y, por último, en Vacansoleil, Riccó lo verá por la tele, si quiere, Bozic será la baza al esprint, con la ayuda de Ongarato, y Hoogerland emulará a Coppolillo. Por último, Matteo Carrara se dejará ver.
Los favoritos han sido entrevistados ya y preguntados sobre quienes consideran que son los favoritos y los favoritos parecen tener muy claro quienes son los favoritos así que los favoritos son los siguientes favoritos: Nibali, Scarponi y Menchov, además de Contador. Todo el mundo parece coincidir. Después apuntan a un segundo grupo, ya sabés, de favoritos, en el que estaría gente como Antón, Kreuzinger, Joaquim, quizás DiLuca, Sella...


Y, por último, un repaso al recorrido, y no añado ningún adjetivo calificativo:


Ocho finales en alto, eso es un dato. Empieza con una contrarreloj por equipos en Turín. La primera semana termina con tres etapas de media montaña y, de postre, la primera llegada en alto con Montevergine di Mercogliano. Dos días después, se sale de Messina para subir hasta el Etna, nada más que el volcán del Etna, que se subirá, además, dos veces. Tras una jornada de reposo, hay tres días más suaves, aunque no sin algo de montaña, y se llega a la clave de la carrera, probablemente. Las etapas 13, 14, 15, terminarán todas en alto. La primera con llegada a Grossglockner, en Austria. La segunda, la joya de la corona, con el Zoncolan en meta, con el Crostis antes. El Zoncolan, ya sabés, casi diez kilómetros, con una pendiente media de más del 12 por ciento y rampas del 16%. Más de 1200 metros de desnivel para el que hasta ahora llamaban el puerto más duro del mundo. Pero es que antes tendrán que subir el Crostis, del que Contador, sencillamente, ha dicho: "El Monte Crostis da miedo." Son unos catorce kilómetros, con rampas de hasta el 14% (en otros sitios he leído hasta el 18%), pero el problema es que apenas bajan las rampas del 10% y las pocas que bajan andan casi siempre por el 9%. Además, los últimos dos kilómetros y medio son sobre tierra. Todo el mundo coincide en que probablemente sean los últimos kilómetros (los 50 km de esta etapa) más exigentes de la historia. La última etapa de este trío montañoso, será la que termina en Val di Fassa. Un día de descanso, y la semana final es una cebada, que es una expresión que utilizamos en mi pueblo. En resumen: una cronoescalada, tres etapas de montaña, una de media montaña y una contrarreloj final. Simplemente, ahí va otra vez, una cebada. Empezarán con la cronoescalada a Nevegal, seguirán con la etapa de Tirano con un recorrido de sierra y un puerto de segunda, seguirá la llegada a las termas de San Pellegrino con otro puñetero puerto de segunda a pocos kilómetros, bueno, a unos 30 km, al día siguiente se terminará en un puerto de tercera tras pasar a media etapa el puerto de primera del Mottarone... y, de postre, territorio Chiappucci, con la llegada a Sestriere, tras pasar la encerrona de la Finestre. Si tenían poco, no hay esprint para el final, una contrarreloj y a ver quién es el guapo que se atreve a quedar primero.


Con todos estos alicientes, creo que me apuntaré a la porra. Y si pudiera, cogía de líder a Zomegnan, aunque no sé si él sería capaz de hacer el recorrido tan bonito que ha diseñado montado en bici. Yo, por supuesto que no.


Posdata:

Son 23 equipos, no 22. Me he guiado por una lista de equipos confirmados y se me ha olvidado hablar del Garmin-Cerveló porque parece que aún no ha confirmado su nueve. En la lista provisional, van con un buen candidato a los esprints, Tyler Farrar, y un equipo fiable para la primera contrarreloj por equipos con Bobridge y David Millar entre otros. No sé si los tres o alguno de los tres estarán finalmente en el nueve confirmado. Ya siento el error.