jueves, 26 de mayo de 2011

Mike Miller


Con su gozo en un pozo se han quedado nuestros aficionados a los Bulls. Otro año será, Thibodeau solo necesita, quizás, digo yo, un par de retoques para que Derrick Rose tenga un equipo campeón. El año que viene, si Rose sigue mejorando, seguro que estarán ahí. ¿Vale como consuelo?
El caso es que los que intentarán chafarle la fiesta a Dirk Nowitzki (en realidad creo que es al revés) será el tridente mágico, los favoritos desde el comienzo, el triple tirabuzón por el que apostaron los dirigentes de los Miami Heat. Sin ir más lejos, en el último partido, que terminó con un tanteo final de 80 para los Bulls y 83 para los Heat, los de Florida consiguieron 69 de sus 83 puntos de la mano de Lebron James, Dwayne Wade y Chris Bosh. Por si fuera poco, los tres también consiguieron más de la mitad de los rebotes y las asistencias de su equipo. Erik Spoelstra, que, al final, aguantó toda la temporada, no se tiene que comer mucho la cabeza para gestionar a su equipo.
Pero de los 14 puntos que quedaron libres, 7 los consiguió Mike Miller. Un veterano alero al que todo el mundo conoce ya y que lleva bajando su rendimiento estas últimas temporadas lastrado por las lesiones. Precisamente esta temporada, según reveló su entrenador hace unos días, lleva jugando gran parte de los partidos con un tendón del pulgar de su mano izquierda roto.
Y ahí no termina su compromiso. El alero de 31 años y 2'03, que empezó jugando allí por Orlando en el año 2000 y tuvo sus mejores años en los Grizzlies antes de pasar por tres equipos distintos, Wolves, Wizards y Heats, en los últimos tres años, ha renunciado a perderse estos partidos a pesar de que su hija recién nacida permanece en la UCI después de ciertas complicaciones durante el parto. Según Miller, no podía dejar tirados a sus compañeros en estos momentos.
El martes empezará la final. Por un lado, un buen equipo, con mucho fondo de banquillo, armado de veteranos y jóvenes ambrientos, por otro, tres de los mejores jugadores de la última década, aunando esfuerzos para confirmar las expectativas. Veremos que pasa. Rose se tendrá que conformar con ser el MVP.

Alejandro Santamaría

Alejandro Santamaría corrió su primer triatlón en 1993. Desde entonces, acumula un palmarés digno de elogio y no solo a nivel nacional. Ha conseguido cuatro campeonatos del Mundo (duatlón individual y por equipos en categoría junior en 1997; triatlón junior por equipos en el mismo año, y campeón de larga distancia por equipos en 2003) y tres europeos (duatlón relevos 1999, duatlón sub-23 individual y por equipos en 2000). Además, ha logrado el título estatal de larga distancia en dos ocasiones (2004 y 2008), siendo segundo puesto en esta misma competición en tres ocasiones (2001, 2002 y 2006).
Si eso es poco, Santamaría, que además ejerce como entrenador profesional e incluso ha hecho de speaker en varias pruebas, ha concluído un total de 10 carreras de Ironman, la especialidad más exigente de este deporte (3.800 metros de natación, 180 kilómetros de ciclismo y 42,2 de carrera pedestre).
Santamaría será uno de los grandes favoritos, entre los 477 participantes que están inscritos, en el primer triatlón de media distancia de Bilbao. Un triatlón que todo el mundo espera con expectación, tanto por la participación como por el recorrido.
Y es que, además de Santamaría, este fin de semana también estarán en Bilbao, el extremeño José Manuel Tovar, Marcel Zamora, el francés Benjamin Sanson, el exciclista Mikel Elgezabal, la italiana Martina Dogana o, por supuesto, la bilbaína Virginia Berasategi. Entre otros, como se suele decir. Casi 500 participantes, la mayoría pertenecientes a distintos clubes, que lucharán por estrenar el palmarés de este triatlón.
Y hay otro aliciente, como ya he dicho. La gente está entusiasmada con que los casi dos kilómetros que los triatletas tendrán que nadar se llevarán a cabo en la ría, con un recorrido que nace a pocos metros del Ayuntamiento de Bilbao, para nadar a contracorriente hasta el Guggenheim por el lado del muelle de Uribitarte y regresar hasta el Arriaga con los mubles y de más especies haciéndoles cosquillas en los trajes de neopreno. Decía Elgezabal que si hace cinco años le decían que iba a ser posible nadar en la ría, no se lo habría creído. Tengo entendido que la parte de natación correspondiente a las pruebas de triatlón se suelen llevar a cabo en mar abierto, lo que hace que esta prueba sea especial, disputándose en una vía fluvial urbana, un canal de agua silenciosa que guarda la historia completa de la ciudad. Los 90 kilómetros de bicicleta les obligarán a subir dos veces El Vivero, que, probablemente, también sea protagonista durante la próxima Vuelta a España. Un puerto histórico y humilde por estos lares y donde Igor Antón empezó a andar en bici. 90 kilómetros de paseo por Artxanda hasta Enekuri, pedaleando al ras de un balcón desde el que se verá toda la ciudad. Por último, les quedará una media maratón diseñada dentro de un circuito urbano al que tendrán que dar tres vueltas y media rodeando la ría para acabar en el Arenal.
Ahora recuerdo las descripciones que Murakami hacía de sus experiencias en el triatlón, del caos que se formaba en la salida de la prueba acuática. Recuerdo que hace un año, corría por la ría e iba desfondado cuando encontré una excusa perfecta para pararme. Habían organizado un triatlón en el pueblo y los participantes estaban ya apelotonados junto a la rampa de la dársena, con la marea bien alta, dispuestos a lanzarse al agua. Me quedé a verlo y me impresionó el estruendo, los ruidos, los sonidos que producían sus brazadas y el roce de sus neoprenos sobre el agua. Como si fuera un proceso natural, poco a poco fueron colocándose en fila mientras rodeaban la vieja dársena donde, hace muchos años, cuentan, los alemanes que habían venido a ayudar a Franco se dejaron olvidado un hidroavión.
No terminé de verlos llegar a la boya. Y no creo que este fin de semana pueda ir a verlos cruzar la ría a crol. Eso sí, estaré atento a ver quién gana y a ver si las expectativas se cumplen y el primer triatlón urbano de Bilbao es todo un éxito.

domingo, 22 de mayo de 2011

Andrés Gandarias


Decían Usabiaga y Aramendia que el vizcaíno Andrés Gandarias, ciclista profesional en la decada de los sesenta, ganó en Gardeccia. Hoy, ya lo habréis visto, los Dolomitas han sido conquistados por Mikel Nieve. Un ciclista de los de antes, y de los de ahora, que ha dado toda una lección de pundonor y de ciclismo del bueno. Impresionante fin de semana para el ciclismo vasco. Antón coronó el Zoncolan, Nieve se acaba de doctorar en los Dolomitas y los dos siguen entre los diez primeros para mayor gloria del equipo que dirije Igor González de Galdeano.
Gandarias ganó en Gardeccia en 1976. Fue su victoria más grande, la más grande para un ciclista que llegó a ser quinto en el Tour de 1969 (año en el que, por cierto, fue el primero en cruzar La Madelaine). Han pasado muchos años desde entonces, con grandes momentos para el ciclismo vasco y otros no tanto, pero, probablemente, ahora estemos viviendo otra época dorada.
Y no nos podemos quedar en lo local, porque si la demostración de Mikel Nieve ha sido de relumbrón, qué decir del mejor ciclista de la actualidad, un Alberto Contador cuyas hazañas no pueden desmerecer los esfuerzos de sus rivales. La etapa de hoy ha sido el colofón a un fin de semana de ciclismo grandioso. Dejando a un lado las declaraciones de Zomegnan, la polémica por el Crostis, los abucheos y demás, el fin de semana reluce por el talento de Contador, el arrojo de los Euskaltel, la terquedad de Scarponi, la técnica de Nibali, el sufrimiento de Menchov, la ligereza de Gadret, la garra de Arroyo y Joaquim, el futuro de Bakelandts, Kreuzinger o Kruijswijk y la veterania de Garzelli. Todos han dado un fin de semana glorioso a los aficionados al ciclismo en un entorno paradisíaco, porque la etapa de hoy ha sido extraordinaria y parte de culpa la tienen los organizadores que han diseñado un trazado inmejorable para el espectáculo. Ellos sufren y nosotros lo disfrutamos.
Enhorabuena a todos ellos y gracias porque para los que nos gusta el ciclismo ha sido un fin de semana inolvidable.
Posdata: en general, y ya sabéis que este es un blog sentimental, ha sido un fin de semana inolvidable para todas las pasiones deportivas que compartimos asiduos a este blog. Victoria del Athletic, hazaña histórica del Bizkaia Bilbao Basket, victorias de Igor Antón y Mikel Nieve... Lástima que hace ya meses que el Barakaldo renunció a hacernos la fiesta completa. Pero nos conformaremos con esto, como para no. Compensa otras desgracias sentimentales y caprichosas que hemos tenido durante el año. Pero, como cuando las cosas van bien, no puedes olvidarte de los compañeros, obligado es mandar un saludo a los amigos deportivistas de este blog, que haberlos haílos, lo sé, que no podrán decir lo mismo de este fin de semana. Y lo dejo ya porque la entrada me está quedando demasiado ñoña y políticamente correcta.
¡Qué grande fue Andrés Gandarias!

viernes, 20 de mayo de 2011

Mauro Vegni


Supongo que la bicicleta está en el tejado de Vegni. Según se hacía público hoy, los equipos se han reunido y han decidido solicitar a la organización que solo se suba el Crostis parcialmente y así se pueda descender por una vía más segura, sobre todo, después de que las últimas predicciones climatológicas anunciaran la posibilidad de heladas.
Ayer ya se reunieron. Vegni les explicó a los equipos las medidas organizativas que habían llevado a cabo y un director de equipo, no sé quién, ante la negativa de Vegni a reconsiderar el paso por el Crostis, le espetó que si volvía a ocurrir una desgracia como la de Weylandt, la culpa sería de la organización. Indignados, Vegni y los suyos se fueron a acampar a otro sitio y dejaron la reunión.
Mauro Vegni, que no lo he dicho, joder, es el director de carrera del Giro de Italia.
Solo recordar que las medidas tomadas por la organización, además de las colchonetas amarillas colocadas en algunas curvas y el uso de mallas o redes en algunos puntos, a lo que los corredores con más peso de la carrera dieron el visto bueno, también incluye personal médico a lo largo del recorrido. Y es que, para más locura, el Crostis complica, cuando no imposibilita, el acceso de las ambulancias al recorrido, así que la solución: Médicos sin Miedo a la Altura. Y los equipos, creo, no podrán subir en coche, así que lo hará un auxiliar en moto, con un par de tubulares. ¿Esto es cierto? ¿No he podido leerlo en algún sitio?
En fin, esta entrada, en realidad, no era para volverle a dar vueltas una vez más, si no para descender el Crostis de una vez por todas. En biciciclismo.com, colgaban hoy el vídeo definitivo del descenso, y puedo colgarlo, así que quería ofrecerlo porque alguno de los asiduos ya me había comentado que no había podido ver ningún vídeo. Pues ahí va uno. Dura diez minutos, algo menos, viendo a un tío bajar en bici con una cámara en la frente, pero, a mi modesto entender, merece la pena. Aprovechad de mientras para fumar un piti, tomaros un café, limaros las uñas o lo que sea que tengáis o queráis hacer.


miércoles, 18 de mayo de 2011

Alessandro Gentile



Apunto de empezar el play-off por el título en la ACB, me ha dado por mirar como van las cosas por Europa. Puestos a reducir, he elegido siete países: Italia, Grecia, Rusia, Francia, Alemania, Turquía e Israel. Y como hay que encabezar con nombre propio, propongo el de Alessandro Gentile, el hijo del gran Ferdinando Gentile, que a sus 18 años ha sido una de las sorpresas más gratas del Benetton de Treviso en la liga italiana.

Y empezamos por ahí. En Italia, el Montepaschi Siena, tercero en la Liga Europea tras apalizar al Real Madrid, ganó la liga regular y los McCalebb y compañía proponen al equipo de Simone Pianigiani como favorito número uno. Cantú, Armani Jeans Milán, Benetton y Air Avellino parecen los candidatos más factibles para dar la sorpresa. Avellino ha tenido una gran temporada gracias al polaco Szewczyk y el belga Lauwers, pero, sobre todo, a su cuadrilla americana formada por Marques Green, Linton Johnson, Taquean Dean y Omar Thomas. Armani Milán parece el segundo en discordia, con una plantilla de garantías encabezada por Maciulis, Mordente, Eze, Rocca, Jabber o David Hawkins. La Benetton no acaba de arrancar del todo, a pesar de tener a uno de los italianos más prometedores, el susodicho Gentile, y a uno de los candidatos a estar arriba en el próximo draft de la NBA, Donatas Motiejunas, y no es solo eso lo que tiene Jasmin Repesa, porque, además, cuenta con el ex-NBA Brian Skinner, Hrvoje Peric, Devin Smith, Sandro Nicevic, Massimo Bulleri... Por último, Cantú vuelve a lo más alto, aquel equipo que llegara a entrenar Antonio Díaz Miguel y que fuera un grande de Europa, de la mano de Andrea Trinchieri en la dirección y con viejos conocidos como Markoishvili, Marconato o Micov, además del americano Mike Green, una de las sensaciones del año.

En Francia ya han empezado, y el Cholet de Vule Avdalovic, el panameño Sammy Mejía y el entrenador turco Erman Kunter parte como favorito, aunque los primeros de la liga regular han estado apretados. Hyeres-Toulon con el máximo anotador de la temporada, Rick Hughes, ASVEL Villerbaune con Pops Mensah-Bosu, Nancy con Tremmel Darden, Chalon con Blake Schilb, Roanne con Ricky Davis (sí, Ricky Davis, si es que sigue), Gravelaines con Yannick Bokolo y, sobre todo, Le Mans con Alex Acker, Michalis Kakiouzis y Antoine Diot, intentarán que el Cholet no se lleve el título.

En Alemania ya están en semifinales y parece que el Brose Baskets, que ganó de calle la liga regular, será el rival a batir. Entrenados por Chris Fleming, el equipo alemán cuenta con una plantilla compensada donde destacan Casey Jacobsen, Anton Gavel, Kyle Hines, Brian Roberts, Reyshawn Terry y Predrag Suput. En semifinales, tendrán a un viejo conocido del Bilbao Basket, los Artland Dragons del ex-jugador Stefan Koch, que cuentan con uno de los mejores jugadores de la temporada Tyrese Rice, además de un fichaje de última hora, el ex-ACB Robert Kurz. En la otra semifinal, los Skyliners de Frankfurt, patrocinados este año por Deutsche Bank, y con un trío de americanos como base, Roger Powell, Chris Moss y DaShaun Wood, intentarán confirmar la temporada irregular del Alba Berlín de Muli Katzurin.

En Israel, también están ya en semifinales y todo parece preparado para que el subcampeón de la Euroliga, el Maccabi de Tel-Aviv recupere el título. Effi Birnbaum y su Maccabi Rishon, el Hapoel Jerusalem de Oded Katash y el sorprendente Galil Gilboa de Lion Lubin intentarán evitarlo.

En Turquía, una pléyade acojonante (lo de acojonante es para equilibrar un poco el haber usado una palabra como pléyade) de grandes jugadores se reunirán en semifinales, donde aún falta un equipo, y es que el Olin Edirne, auténtica sorpresa de la temporada gracias al temporadón de Renaldas Seibutis (más de 18 puntos por partido), se lo está poniendo difícil al BANVIT de dos viejos conocidos como Vladimir Golubovic y Juan Dixon. Los otros tres son el Galatasaray, el Ulker y el Efes Pilsen. El Galatasaray de Oktay Mahmudi cuenta con Luksa Andric y Preston Shumpert, y en el Efes y en el Ulker se necesitan las dos manos para contar con los dedos los jugadores relevantes. Por el Ulker de Spahija, sin ir más lejos, Jasikevicius, Marko Tomas, Preldzic, Ukic, Kaya Peker, Sean May, Tarance Kinsey o Darjus Lavrinovic. Por el Efes Pilsen, Marvis Thornton, Bostjan Nachbar, Nikola Vujcic, Kerem Gonlum, Kerem Tunçeri, Igor Rakocevic, Roland Murray (que digo yo que es aquel que durante media temporada con Seattle Supersonics, si no recuerdo mal, pareció la reencarnación de Jordan) o el ex-Baskonia Erden Arslan.

En Grecia, cuatro históricos han quedado para el final. Olympiakos, que ganó la liga regular, pondrá sobre la cancha a los Teodosic, Nesterovic, Spanoulis, Boroussis, Erceg, Papaloukas, Halperim, Matt Nielsen, Printezis o Pelekanos dirigidos por Dusan Ivkovic para enfrentarse al Aris de Salónica de Slobodan Subotic, que han basado su gran temporada en el juego de Edin Bavcic, Bobby Brown, Nikos Hatzivrettas o Konstantinos Sloukas entre otros. En la otra semifinal, el flamante campeón de Europa de Zeljko Obradovic y Dimitris Diamantidis recibirá al PAOK de Salónica que ha hecho una temporada estupenda gracias al americano Rawle Marshall.

Por último, en Rusia aún andan en la ronda 26 de la liga regular. En cabeza, el ganador de la Eurocup a costa del Cajasol de Joan Plaza, un Unics Kazan que, dirigido por Evgney Pashutin, parece dispuesto a llevarse el título. No tienen mala plantilla, claro que no, destacando Marko Popovic, Vereemenko, Samoylenko, Terrell Lyday, Ricky Minard, Zakhar Pashutin, Slavko Vranes, Hasan Rizvic o el que ya parece eterno y aún joven Maciej Lampe. Por detrás, les siguen el CSKA de Moscú de Jonas Kazlauskas, con una temporada llena de sobresaltos, el Lokomotiv de Kestutis Kemzura y el Khimky de Rimas Kurtinaitis. Estos últimos, y tras el golpe de la marcha de Scariolo, aún tienen una plantilla de garantías con Keith langford, Lazaros Papadopoulos, Travis Hansen, Zoran Planinic, Vitaly Fridzon, Serguey Moyna, Raúl López, Kressimir Loncar o Alexei Savrasenko, casi nada. Igual que el CSKA, a pesar de los vaivenes de esta temporada, aún mantiene avales como los de Trajan Langdon, JR Holden, Raimonas Siskauskas, Viktor Khryapa, Alexander Kaun, Alexey Shved, Vorontsevitch, Matajz Smodis, Sani Becirovic o Serguey Bykov. El Lokomotiv tiene al MVP de la última jornada, un viejo conocido de la ACB, Massey, además de a Goran Jeretin y un buen puñado de americanos, Alando Tucker, Lionel Chalmers, Michael Wilkinson y Chris Lofton.

Después se me olvidará decir quién gano cada una, ya verás.

Oscar Gatto




Hace unos días leía la columna de Pedro Horrillo en el país tras la victoria de Oscar Gatto en el Giro de Italia. Como casi todas, por no decir todas, las incursiones periodísticas de Horrillo en prensa, el artículo se leía con placer, tanto por lo que cuenta como por lo bien que lo cuenta.

En el artículo, el de Ermua hablaba de la manía que tienen los periodistas italianos de poner apodos de animales a los corredores. Aprovechaba la coyuntura para hacer un chiste malo (repetido hasta la saciedad, o con versiones más talentosas pero igual de oportunistas, como las referencias al cuento de Charles Perrault, por la prensa deportiva al día siguiente de la victoria) apoyado en el apellido del ciclista de Montebelluna, un joven ciclista italiano que despuntara en aficionados, pasó a profesional en Alemania y consiguió en la encerrona de Tropea su mejor victoria hasta ahora.

Pero todo esto no era más que una disculpa para hablar del Monte Crostis. Porque si los periodistas italianos tienen costumbre de usar apodos de animales, ese día, van a tener que llamarlos a todos, cabras. Y no porque estén locos, si no porque bajar de ese monte va a ser como bajar por un camino donde las cabras se lo pasarían de coña. Y es que ayer o antesdeayer, el diario Marca en su versión digital ofreció una grabación doméstica desde un coche por el descenso del Crostis, y con un rápido vistazo al youtube he encontrado más (pero no consigo embeddear - ¡toma ya! - ninguno de esos vídeos, así que tendréis que ir directos a la fuente). Reconozco que después de ver los videos me temblaron las piernas y la conciencia, mientras me debatía entre el morbo y la emoción y la preocupación por el físico de los corredores. Si se puede subir y bajar el Crostis, se puede subir y bajar al Eretza por el cortafuegos (los que seais de la zona sabéis que exagero pero os quedáis con lo que intento decir, los que no, os imagináis que estoy intentando decir que la carretera es mala, peligrosa y desconcertante). Me acordé nada más ver el vídeo de las declaraciones de Pablo Lastras y Michael Barry y sobre todo de las últimas de Joaquim, hablando de que la próxima edición, quizás empezaban en New York y les mandaban bajar las escaleras del Empire State Building, o algo así. También me acordé del autobús que nos llevó a Luz Ardiden cuando asistimos en directo a la etapa pirenaica del Tour que Lance Armstrong le ganó a Jan Ulrich, Alexander Vinokourov, Tyler Hamilton, Haimar Zubeldia e Iban Mayo. Recuerdo que el gentío y el tráfico en la subida final era enorme y el autobús se pegaba al borde de la carretera y el vértigo era tan atrayente como terrorífico.

Zomegnan y Bugno confirmaron hace un par de días que se sube. Y que se baja. Se puede ganar en cualquiera de las dos versiones, y también perder. Se puede perder todo. Creo que también se puede, y no de manera gratuita, se puede debatir si es necesario buscarle tantos alicientes al ciclismo. Si yo fuera ciclista dudaría del lugar que a veces ocupan en este espectáculo, pero creo que esto ya lo he dicho antes.

Yo, como aficionado, confieso de antemano que viviré la etapa con emociones encontradas y el corazón en un puño. Basso se llevó quince recuerdos en la cara entrenando en el Etna, y ya lo dijo ayer Indurain, que a veces los corredores pasan más peligro entrenando que corriendo. Aún así, de verdad, si tenéis ocasión, enredad en internet y ojead el descenso del Crostis. Quizás soy yo que soy un poco aprensivo y cobardica, pero... Yo bajaría andando, de verdad.

martes, 17 de mayo de 2011

Benigno Sánchez Yepes

Ahora que andaban repartiéndose las eliminatorias de ascenso a Segunda B, a los que nos ha tocado el lado malo del fútbol en este año se nos ponían los dientes largos.

Pero hace unos días ocurrió algo que ya todo el mundo sabe y que deja de lado el fútbol y sus miserias. La tierra temblando en Lorca, sin embargo, no tembló tanto como para parar la liga de Segunda B. Y quizás eso atestigue que Lorca saldrá de ésta con sufrimiento y trabajo, sin olvidarse de los tristemente fallecidos. Igual que su equipo consiguió mantener la categoría en Segunda B de manera agónica. Por cierto, al equipo el primer terremoto les pilló en el vestuario, el segundo en el terreno de juego. Algunos jugadores, vecinos de Lorca, tuvieron que dormir en la calle como el resto de los ciudadanos.

Necesitaban ganar, o empatar y que no ganara el Betis B, y como las mejores películas de suspense, tuvieron que esperar hasta más allá del final de su partido para celebrar que mantenían la categoría. El equipo en el que, después de pasar por Zamudio, Aurrerá de Vitoria, Bilbao Athletic, Athletic, Numancia, Extremadura, Almería, Córdoba, Conquense, Lorca Deportiva, Roquetas, Caravaca y Lorca Deportiva otra vez, aún juega Jorge Pérez, del que ya hablamos aquí, se adelantó por dos veces, pero vio como el Estepona, que saltó al campo con una pancarta de apoyo al pueblo de Lorca, empataba en el descuento.

Así, los hombres de Benigno Sánchez Yepes, entrenador del equipo, y que a sus 41 años, tiene ya un largo palmarés en las categorías más humildes (Lorca Deportiva, Olímpico de Totana, Atlético Baleares, Mensajero, Vecindario, Alcoyano, Eldense, Ceuta, Murcia y Puertollano), tuvieron que esperar sobre el césped a que terminara, con buenas noticias, el partido del Betis B.

Según he leído, el equipo de Lorca fue el Lorca Deportiva hasta que hace un par de años, el equipo pasó por una grave crisis económica y se anunció su desaparición. Un empresario de la zona, Cristóbal Sánchez Arcas, se empeñó en que el fútbol siguiera vivo en Lorca, fundó el Lorca Atlético, consiguió comprar la plaza del Sangonera en Segunda B y, ahora, ha rubricado el proyecto con una permanencia que para mí la querría yo.

A parte del goleador del Athletic contra el Rosenborg en Champions, otro vasco forma parte de la plantilla lorquiana. El barakaldés Mikel Méndez no ha jugado con mucha asiduidad, pero el último fin de semana salió en los minutos finales para intentar mantener el resultado.

Lástima que el otro en discordia, el Estepona, y a pesar del gol en el tiempo de descuento, no pudo celebrar lo mismo y descendió a Tercera División. Al menos, imagino, muchos de los que estuvieron en el campo pudieron disfrutar de unos minutos de felicidad después de los días de desgracias e incertidumbre que viene viviendo el municipio murciano.

Si os apetece ver el resumen, aún está el video colgado en La Verdad de Murcia.