viernes, 17 de junio de 2011

Martín Posse




Me levanto pronto por la mañana porque me apresto, bonito verbo, a salir a correr en una mañana de sábado tímidamente soleada. Antes, enredo un poco por el mundo virtual y haciéndome el remolón, leo noticias que, a otras horas del día, pasaría por alto.

Por ejemplo, el baile de nombres en una de las canteras de futbolistas más eficientes de los últimos años. La del Real Club Deportivo Espanyol de Barcelona donde hace unos días renovó Mauricio Pochettino como primer entrenador y haciendo referencia a Alex Ferguson y su dilatada carrera en un mismo club.

Leo que el Espanyol, que al parecer ha comenzado una reconversión en el organigrama de su proyecto de cantera, acaba de fichar a Luis Fradua como máximo responsable de la misma. En realidad, no acaba, debe de haberlo hecho hace ya un tiempo, y la noticia reciente como el pan de horno, es que Fradua comunicó hace unos días al primer responsable del exitoso equipo juvenil de la entidad perica que no cuenta con él para la temporada que viene.

Y ese entrenador es (o era, o dejará de ser) el escurridizo y chaparrete ex-delantero argentino Martín Posse, que cumplió con cinco temporadas en el Espanyol (habitual hombre de refresco), desde que llegara Bielsa hasta que lo descartara Clemente, para luego jugar cedido en Tenerife, volver al Espanyol, ganar una Copa del Rey y retirarse para disfrutar de un año sabático para volver al fútbol en el Castelldelfels (igual lo escrito mal) con 32 años.

Desde su retirada definitiva, parece que andaba trabajando para la cantera del club. Ahora, con la llegada del que fuera máximo responsable de la cantera del Athletic allá por los años de Javier Uría, le ha llegado la hora de buscar nuevos objetivos a un Martín Posse que, según decía en una última entrevista, soñaba con ser entrenador del Espanyol en primera división (Javi Martínez sueña con ver la final de los 100 metros en las próximas olimpiadas de Londres).

Fradua, profesor de la Universidad de Granada, reputado investigador en el campo de la enseñanza deportiva, llegó a Lezama como un visionario tecnócrata (tecnólogo o como sea) que aspiraba a revolucionar los métodos de trabajo del club bilbaíno. La inestabilidad de la institución tras el triste fallecimiento de Javier Uría acabó con su aventura. Regresó a su labor docente e investigadora y, ahora, vuelve al trabajo práctico en un club de reputado trabajo con la cantera.

Antes, según cuentan, tuvo ofertas del Málaga, que también tanteo a Sergio Kresic, y que, al final, se decantó por el catalán Manuel Casanovas, a quien precisamente substituye Fradua en Barcelona, para liderar un proyecto de cantera que resulta, si se me permite, sorprendente, teniendo en cuenta las características institucionales del equipo malagueño.

¿Conclusiones?

Que son casi las nueve y cuarto y tengo que empezar a vestirme. Ya he conseguido despertarme con tanta lectura virtual y una entrada más para la colección. Ahora, a esperar otro puñado de años. Cuando pasen, igual vuelvo para hacer recuento de los éxitos de Fradua en Barcelona, los de Casanovas en Málaga y los de Martín Posse allá donde vaya.

Paco Vázquez



Se acabó. Nos lo hemos pasado bien, ¿verdad? Las semifinales contra el Real Madrid fueron el momento más intenso de esta temporada. La final, si soy sincero, fue una agonía que, afortunadamente, terminó pronto. Quizás esté siendo muy trágico, pero, dejando polémicas arbitrales a un lado, poco fructíferas y sin mucho fundamento, la diferencia entre ambos equipos era tan palpable que no quedaba mucho más que resistir con dignidad.
La temporada del Bilbao Basket invita a usar calificativos proclives al entusiasmo menos objetivo, pero quién se va a resistir después de tantos años de historia gris y llena de altibajos. No creo que sea el momento de poner los peros, o quizás sí, pero solo para mejorar, de manera crítica pero constructiva, y de mano de otras personas mucho más adecuadas que la persona que escribe este blog.
En mi opinión, el crecimiento de este club da vértigo. Sinceramente, creo que la final ha llegado demasiado pronto, pero bienvenida sea para que el club no muera de éxito y reflexione con cordura sobre lo que ha hecho bien y lo que aún tiene que hacer mejor.
El mercado se ha puesto en funcionamiento a una velocidad tan de vértigo como el crecimiento del club. Ya se habla de Raúl López, ya se ha firmado la renovación de Mumbrú, se anuncia la marcha de Paco Vázquez, las probables de Edu Hernández Sonseca y Chris Warren y se afanan los periodistas por proclamar que el equipo mantendrá el bloque y la curva ascendente. Ojalá sea así.
Yo, que iba de vez en cuando a La Casilla cuando el propietario de este club ejercía de speaker, no puedo más que intentar mantenerme a un paso de distancia para no dejarme llevar por la pasión. Se habla de que la Federación, o la ACB, la verdad es que no he prestado mucha atención, se apresta a proponer un cupo de jugadores de cantera. Es difícil, lo sé, pero siempre he sentido que ése es uno de los pies de los que cojea este proyecto. Creo que en Bilbao y en Vizcaya hay gente de baloncesto, veterana o no, con la suficiente reputación para encabezar un proyecto de promoción del baloncesto vizcaíno de cantera, comprometiendo a clubes históricos y colegios que llevan años trabajando en este sentido. Es un poco utópico y sentimental, pero aunque no se alcanzaran niveles de éxito remarcables, siempre es positivo trabajar en pro de la cantera, porque el deporte es una saludable herramienta educativa.
En lo que concierne la gestión, tanto económica como deportiva, creo que el club sabrá sacarle rendimiento a un acontecimiento tan atractivo como la disputa de la máxima competición europea a la que, por cierto, el club está muy cerca de acceder de manera directa, salvo sorpresas, ya que, desgraciadamente para algún seguidor de este blog, JR Holden y Trajan Langdon cerraron sus carreras deportivas con el broche de oro del título en la Liga rusa, a pesar del buen papel del Khimky. Además, Montespaschi y Ulker lideran las finales de la liga italiana y turca, con lo que parece muy probable que se de la carambola que varios periodistas especializados explicaron como necesaria para que Bilbao Basket accediera a la ronda de grupos de manera directa.
Por último, queda lo del efecto Miribilla, que acuñó Paco Vázquez, quien, si no se retira y sigue jugando, aún ampliará más sus números para pasar a la historia de la ACB, donde suma ya más de 500 partidos y 3000 puntos, pero que, se retire o no, ya habrá labrado un hueco en la historia del club bilbaíno, aunque sea por ponerle nombre al despertar de la afición vizcaína por el baloncesto. Porque, los que leen este blog, ya saben que yo no acostumbro a ser muy entusiasta, y los que me conocen aún más, saben que tengo mis recelos sobre la masa social de este club, recelos equivocados, probablemente, pero no sería oportuno negar la evidencia. La repercusión del club se ha multiplicado durante esta fase final, y aunque sea accidental, ser ha sido, y como tal, no se puede más que valorar de manera positiva. Son once años de historia para el equipo, y el vínculo, aún frágil, se está costruyendo, y lo que se vio en Miribilla durante los partidos de semifinales y final, no deja de ser esperanzador.
Y prácticamente, se acabó la temporada de baloncesto. Ahora, quedan las ligas de verano, el mercado de fichajes y el EuroBasket de Lituania que no empezará hasta el 31 de Agosto. Mientras tanto, cada uno a disfrutar del sabor de boca que le dejó el año.

martes, 14 de junio de 2011

Micky Ward

Hoy me he sorprendido a mí mismo viendo videos de boxeo en el youtube. Es la primera vez que lo hago, y he pasado del Ward vs. Sánchez, al Ward vs. Neary, al Eklund vs. Sugar Ray Leonard, para terminar en el Ward vs. Gatti, y cuantos más combates veía, más me sorprendía de estar viéndolos. Y más me sorprendía otra cosa. Que cuanto más combates veía, más ajeno era a la sangre o a los juicios morales que se puedan hacer sobre este deporte, y más aislaba mi percepción del combate, disfrutándolo como un espectáculo deportivo en el que comenzaba a entender las virtudes de ciertos golpes, los procesos técnicos inherentes a la práctica y no sé qué más decir para justificar que he acabado por disfrutarlo y me he olvidado de lo aprensivo que puedo llegar a ser.

Cualquiera que entienda de boxeo, solo con ver el listado de combates que he escrito arriba, entenderá que no tengo nada de idea de boxeo y que lo único que estaba haciendo era recabar información sobre la película que vi ayer. Porque sí, todo esto viene por una película. Eso es, la que vi anoche. La que protagonizan Mark Wahlberg, Christian Bale, Amy Adams y Melissa Leo, y en la que el propio Sugar Ray Leonard se permite un cameo.

Creo que la película me gustó, y digo esto porque me cuesta averiguar si una película me gusta más allá de que me entretenga o me permita olvidarme de las miserias de la vida. Es otro nivel de apreciación, un nivel que en mi caso necesita de ciertas horas de reposo, como la masa de la pizza. Así que si me ha gustado realmente, es algo que averiguo al día siguiente, cuando la historia todavía ronda mi cabeza y tengo que averiguar más cosas (si la película está basada en hechos reales), o me sorprendo a mí mismo comiendo, conduciendo, observando musarañas y no puedo evitar que la cabeza regrese de vuelta a la película. He estado viendo los verdaderos combates, así que creo que no hace falta decir mucho más.

Creo que me ha gustado la película, por la interpretación de los actores, de todos. Creo que también me ha gustado por el guión, aunque tenga ciertos fallos que no me apetece comentar porque soy vago. Me ha gustado más el drama familiar que la historia de boxeo, pero la historia deportiva de Micky Ward y su hermano Dicky Eklund también me parece digna de mención. Quizás sea cierto que es difícil sorprender cuando ya hemos visto en televisión las historias de Rocky Balboa, Muhammad Ali, Jack La Motta, James J. Braddock o Rubin Carter y que es más difícil aún evitar un final feliz, por muy relativa que sea la felicidad. Aún así, había cierto carácter realista en los combates, aunque David O. Russell no lo puliera del todo, que hacía muy diferente sus escenas a las de Sylvester Stallone. Había algo punzante, sin maquillaje, inquietante, que me hacía presuponer que aquello era lo más parecido a un combate de verdad que podía ver, porque, la verdad, vuelvo a repetir, de boxeo no entiendo mucho y nunca he visto un combate en directo (si no consideramos Juan de Garay en los viejos tiempos como un ring).

Pero lo que más me ha sorprendido de la película, ha sido lo que no ha salido en ella, lo que he visto esta mañana, especialmente en el combate Gatti-Ward, que en su día fue nombrado combate del año y que la HBO incluyó entre los mejores combates de la historia del boxeo, y que, en esta otra historia, la fílmica, la que ha quedado grabada para la posteridad, no encuentra un hueco.

Probablemente, pase mucho tiempo hasta que vuelva a ver vídeos de boxeo en el youtube, pero la historia de "Irish" Micky Ward, de su hermano Dicky Eklund (sí, he visto el combate contra Sugar Ray Leonard y tengo mi propia opinión sobre si fue resbalón o k.o.) y de Lowell, Massachussetts, seguro que no se me olvida tan pronto.

Y hasta aquí mi poco talento para hacer crítica de cine, y menos aún para ser cronista de boxeo. Suena la campana. Final del último round. Pierdo a los puntos, seguro.

lunes, 13 de junio de 2011

Dirk Nowitzki


Otros no lo conseguieron, pero él ya ha podido borrar su nombre de esa lista que le unía a grandísimos jugadores, como Karl Malone, John Stockton, Dominique Wilkins, Patrick Ewing o Charles Barkley, solo por nombrar a los más recientes, que siempre verán glosadas sus biografías con el detalle de que no fueron capaces de ganar un título. Por más que lo merecieron. Por oportunidades que tuvieron todos ellos. Elgin Baylor, a estas alturas, se lo tomará a gracia. Ya lo sabe todo el mundo: catorce temporadas en los Lakers con más de 27 puntos de promedio por partido y el equipo no ganó un título hasta al año siguiente de su retirada.
Nowitzki ya no estará más en esa lista. A su segundo intento, en el mismo sitio donde lo perdió hace cinco años, lo ha conseguido ahora. Lo ha conseguido para él y para un equipo, los Dallas Mavericks, que consiguen, para regocijo del excéntrico Mark Cuban, su primer título de la historia. Los vaqueros vuelven a galopar por las praderas de David Stern. Solo había sitio para uno a ese lado de la frontera, y Nowitzki consiguió quitarse al trío magnífico de un solo latigazo.
Por supuesto, no ha sido solo él: JJ Barea, Jason Terry, Jason Kidd, Shawn Marion, Tyson Chandler, DeShawn Stevenson... y sobre todo, Rick Carslile, que entra en el selecto grupo de ganadores de la NBA tanto como en la faceta de jugador como en la de entrenador, han tenido tanta culpa en esta victoria final como el alemán impasible, el jugador más espectacular de la historia sin necesidad de machacar (una frase harto exagerada, pero bueno).
Cuando Nowitzki llegó a la NBA con 20 años, Detlef Schrempf, la primera estrella del baloncesto alemán, era ya todo un veterano de 35 años que apuraba su carrera en Portland. Antes que Nowitzki, también habían jugado ya en la NB Uwe Blab y Christian Welp. Blab, en los Mavericks,en los Warrios y en los Spurs, no pasó de poco más que 2 puntos por partido en cinco años de carrera. Welp jugó 109 partidos de liga regular en 3 años de carrera, y tres fueron también los partidos en los que fue titular. Schrempf, sin embargo, si era un buen ejemplo a seguir. En más de quince años de carrera, fue nombrado dos veces mejor sexto hombre de la Liga, promedió más de 13 puntos por partido y, ya retirado, los Band of Horses le pusieron su nombre al título de una canción, que no es poco. Nowitzki llegó a Dallas Mavericks (equipo en el que curiosamente también habían empezado Blab y Schrempf) tras rechazar al FC Barcelona y muchos otros equipos europeos, a pesar de que en su palmarés no se veía más que un meritorio ascenso a la Bundesliga con un modesto equipo alemán. Sin embargo, Don Nelson, por aquel entonces entrenador de los Mavs (y un entrenador sin título NBA a pesar de ser el que más victorias ha conseguido) quería conseguir a Nowitzki por todos los medios. Su progresión era palpable y había deslumbrado en el torneo de Nike para jóvenes talentos. Rick Pitino, que no tendría mucho éxito en su aventura, también le quería para los Celtics, pero tuvieron que conformarse con Paul Pierce, una ironía, cuando Nowitzki fue elegido un puesto por encima de ellos por Milwaukee Bucks, que ya había negociado su posterior traspaso en un triple acuerdo que incluía también a los Phoenix Suns. Con este acuerdo, los Bucks consiguieron a Robert Traylor (acabó jugando en Puerto Rico y falleció este año de un ataque al corazón), los Phoenix Suns a Pat Garrity (solo duró un año en los Suns, aunque luego jugó nueve temporadas consecutivas en Orlando) y Dallas a Nowitzki y a Steve Nash, ahí es nada. Una negociación digna de estudio.
En su primera temporada, Nowitzki solo jugó 47 partidos, con medias de 8 puntos por partido. Pero al año siguiente comenzó su crecimiento progresivo, y el del equipo, gracias a que Mark Cuban le compró el club a Ross Perot Jr., hijo de Henry Ross Perot, magnate inmobiliario y gasístico que se presentó a las elecciones de los Estados Unidos en dos ocasiones. Cuban demostró mucho más interés por el baloncesto que Ross Perot Jr. (primera persona, junto con Jay Coburn, en dar la vuelta al mundo en helicóptero) y empezó a crear un equipo competitivo en torno a Dirk Nowitzki, quien en su segundo año promedió 17 puntos por partido y ya no ha vuelto a bajar de los 20 por temporada (siendo su techo los 26 por partido de la 2005-2006).
En cualquier caso, los proyectos de Cuban no conseguían llegar a buen éxito, aunque estuvieron cerca en la temporada 2006, cuando los Miami Heat de Dwayne Wade y Shaquille O'Neal acabaron con las ilusiones de los tejanos. Mientras tanto, Nowitzki iba agrandando su leyenda: 10 veces All-Star, 5 veces en el mejor quinteto de la liga, campeón del concurso de triples, jugador europeo del año en dos ocasiones y, sobre todo, MVP de la temporada en 2006-2007. Pero Nowitzki quería los éxitos de grupo, los que había conseguido con humildad con su selección (medalla de bronce en el campeonato del Mundo de Estados Unidos 2002, y MVP, y medalla de plata el Eurobasket de Serbia y Montenegro 2005). Y a la énesima fue la vencida. Cuban siguió gastándose el dinero, entendió que ganar la NBA suponía forjar un buen conjunto con mucha profundidad de banquillo y un entrenador de recursos, y por fin, y de la manera más dulce, con venganza y reventando el sueño americano del Big Three, por fin, Nowitzki, el alemán impasible, lo consiguió, como queda claro en la foto.
A todo eso, habría que sumarle algo más al palmarés de Nowitzki. Algo intangible. Algo inusual. Algo que probablemente sea innecesario para jugar y ganar en este deporte, pero que no creo que sea negativo, en cualquier caso. Nowitzki tiene fama de ser un jugador con inquietudes intelectuales, con una escondida pasión por la música (guitarrista y aficionado al rock clásico de Creedence Clearwater Revival, Rolling Stones, ACD/DC o Led Zeppelin) y por la lectura.
Un día antes del definitivo partido por el título, en una rueda de prensa en la que también se le preguntó por las mofas de Wade y James (y respondió con dignidad y educación, diciendo que le parecía una actitud infantil e ignorante, no que fueran ignorantes, como publicó en su titular un diario deportivo de tirada nacional), un periodista le preguntó por sus inquietudes intelectuales. Nowitzki, al que poco se le ve reír, y siempre parece dormido, incluso cuando juega, hizo un mohín, y respondió algo así como que todo no podía ser baloncesto, que debía interesarse por otras cosas para que su vida fuera plena y no dedicarse solo a jugar con una pelota. No lo dijo así, probablemente yo lo haya adornado, pero fue muy parecido y creo que él estaría de acuerdo con la traducción. Igual que creo que Nowitzki opinaría que este último comentario que voy a hacer está de más, pero no puedo evitarlo, me pregunto, por curiosidad, si habrá seguido la final su ex-prometida, Crystal Taylor, a quien detuvieron en casa de Nowitzki hace poco más de un año, acusada de robo, falsificación, deudas, violación de la libertad condicional y utilización de identidades falsas. Nowitzki, en una entrevista a Bild, reconoció que aquella había sido la experiencia más dura de su vida.
Así que, en resumen, no puedo negar que me alegro por la victoria de Dallas Mavericks en el play-off final por el título de la NBA. Y me alegro por muchos motivos, algunos un poco estúpidos, pero incontrolables. De todas formas, no creo que nadie podrá negar que, de la misma manera que se lo merecían Wilkins, Ewing, Barkley, Malone o Stockton, de la misma forma que se lo merecía Elgin Baylor, de la misma forma que se lo merecían todos los jugadores que les ganaron, también Dirk Nowitzki se merecía su título de la NBA, y ya lo tiene.

jueves, 9 de junio de 2011

Casey Harriman


(Segunda parte de la entrevista. Antes quizás sea interesante echarle un vistazo a las dos entradas anteriores. Incluyo en cursiva las preguntas y las respuestas originales en inglés por si alguien quiere leer la fuente original)

6. I think you played football back in Ida Grove and that you even tried athletics. Why did you choose basketball?

6. Creo que cuando vivías en Ida Grove (Iowa) jugaste también al fútbol americano e, incluso, practicaste el atletismo. ¿Por qué elegiste el baloncesto?


I did play every sport in high school. I was a very good football player and had several big time football programs offer me a scholarship to play. I chose basketball because it’s really what my family wanted me to do and I had planned on playing basketball since I was a little kid.

Practiqué todo tipo de deportes durante mis años de instituto. Tuve mucho éxito jugando al fútbol americano y, de hecho, recibí propuestas de buenas universidades para entrar becados a sus programas de fútbol americano. Elegí el baloncesto porque era lo que mi familia quería para mí y porque siempre, desde pequeño, había querido jugar al baloncesto.

7. How do you remember your high school years?


7. ¿Qué recuerdos guardas de tu época del instituto?

I had a great time in high school; I enjoyed every minute of it. I remember high school as hanging out with my friend’s everyday and playing sports together. Some of my favorite memories are when we won a football game or basketball game, going to the state tournament, and just travelling for sports with my best friends.

Mis años de instituto fue una gran época. Disfruté cada minuto. Mi memoria del instituto siempre va unida a recuerdos concretos en los que me veo disfrutando de mis amigos y practicando todo tipo de deportes. Algunos de mis mejores recuerdos guardan relación con algún partido de fútbol o de baloncesto que ganamos, o cuando jugamos el campeonato estatal, o simplemente recuerdos de los viajes que hacíamos para jugar.

8. Did you begin making plans for the future? Are you gonna keep playing?


8. ¿Tienes algún plan de futuro? ¿Vas a seguir jugando al baloncesto?


Yes I have an internship with NIKE for the month of June which I hope turns into something.
I would love to keep playing but it is physically impossible for me now. My body is shot from being injured every year. From knee surgery my freshmen year, torn right labrum sophomore year, nueroma in my foot junior year, and torn left labrum my senior year. My shoulders will never be the same.

Sí, durante el mes de junio trabajaré en prácticas para NIKE. Espero que sea el comienzo de algo. Me encantaría seguir jugando al baloncesto, pero es físicamente imposible. Mi cuerpo está renqueante porque he estado lesionado todas las temporadas. En mi año de debú, me operaron de la rodilla, me rompí el labrum derecho en el segundo año, sufrí un neuroma en mi pie en el tercer año, y me rompí el labrum izquierdo en el último. Mis hombros no volverán a ser los mismos.

9. Do you know anything about European basketball? And I don’t mean Dirk Nowitzki or Pau Gasol when I talk about European basketball, I mean something besides European players playing in the NBA.


9. ¿Sabes algo de baloncesto europeo? Y cuando hablo de baloncesto europeo, me refiero a algo más allá de jugadores europeos como Dirk Nowitzki o Pau Gasol jugando en la NBA.

Yes I do actually because I have several friends that play over in Europe. Justin Carter and Dane Watts are currently playing over there and I keep in contact with them. I know Nate Funk very well he played over in Europe and Booker Woodfox is also going to Europe next year. These are all teammates of mine. I have never seen a game played over there but I have seen many pictures and some videos of Rubio who is finally going to the NBA this year now, which is exciting.

Sí, de hecho, tengo a bastantes amigos jugando en Europa. Justin Carter y Dane Watts juegan ahora en Europa y mantengo el contacto con ellos. Conozco muy bien a Nate Funk y sé que ha jugado allí también. Booker Woodfox también jugará en Europa el año que viene. Todos fueron compañeros de equipo. Nunca he visto un partido de baloncesto europeo pero he visto muchas fotos y algún video de Ricky Rubio y también sé que finalmente jugará en la NBA, lo que me parece excitante.

10. And, last one, even though I guess it’s easier now that they have already played three games. Who’s gonna win the NBA?


10. Y la última, aunque supongo que ahora será más fácil cuando ya llevan disputados tres partidos de las finales. ¿Quién crees que va a ganar la NBA?

As much as I don’t want them too, but the Heat will pull it out. I want the Mav’s but I think the Heat will win it all.

Por más que no quiero que sea así, creo que los Heat se llevarán el triunfo. Quiero que ganen los Mavericks pero creo que los Heat se llevarán la serie.

Casey Harriman


(Primera parte de la entrevista. Antes quizás sea interesante echarle un vistazo a la anterior entrada. Incluyo en cursiva las preguntas y las respuestas originales en inglés por si alguien quiere leer la fuente original).


1. I guess that almost everybody following this blog knows enough about you, but how would you describe yourself as a player? Did you have any player as a reference?

1. Supongo que los que siguen este blog ya saben quién eres, pero, ¿cómo te describirías como jugador? ¿Has seguido a algún jugador profesional como ejemplo?


I could describe myself as two different players. I was 2 time scoring champion in high school and was recruited by many schools be a scorer. But When I got to Creighton our team didn’t need any scorers at that point they only needed defensive stoppers. So I focused on defence and tough play to get more playing time. I became the toughest and best defender on the floor that could shoot. That became my forte and what I was known for. I was the person that would sacrifice my body just to get the win.

Creo que tendría que describirme como dos jugadores distintos. En el instituto, fui dos veces máximo anotador del campeonato y muchos colegios intentaron reclutarme como anotador. Pero cuando llegué a Creighton el equipo no necesitaba más anotadores y lo único que necesitaba en ese momento era buenos defensas. Así que me concentré en la defensa y el juego duro para conseguir minutos en el equipo. Me convertí en el jugador más duro y el mejor defensa en la cancha que, además, podía tirar. Ése pasó a ser mi punto fuerte y mi rol en el equipo. Me convertí en el jugador que sacrificaba su físico para conseguir la victoria.

2. New coach, new guys like Echenique or McDermott playing important roles for the team… If you look back, how did you see the team and the season?

2. Entrenador nuevo, jugadores nuevos como Echenique y McDermott adquiriendo un papel importante en el equipo… Si echas la vista hacia atrás, ¿cómo has visto la temporada del equipo?

The season could have been better but we did get a lot of wins. It is hard for a team to adapt to a new coach and have a bunch of new players. It takes time to mold together and become one. I look at the season as a success and a progression. We will be very tough to beat these next couple years. Also, from just a team standpoint, we are all very close. Everyone gets along with everyone unlike some years in the past. We all hang out together and even though I was injured all year and didn’t get to play, this year was the most fun.

Creo que la temporada podría haber sido mejor, pero, al fin y al cabo, conseguimos un buen número de victorias. Es difícil adaptarse a un nuevo entrenador y a muchos jugadores nuevos. Lleva su tiempo encajar y que todo funcione en conjunto. Creo que la temporada ha sido un éxito en cuanto a la progresión. En los próximos dos años, será muy difícil ganarnos. Además, desde un punto estrictamente de equipo, nos hemos compenetrado muy bien. Todos nos llevamos muy bien, a diferencia de otros años. Hemos salido juntos y, a pesar de que he estado lesionado todo el año y no he conseguido jugar, éste ha sido el año en el que más me he divertido.

3. You only played 6 games this season if I’m not mistaken. Can you tell us something about your injury and how was to be like that for you, especially when this was your last season?


3. Si no me equivoco, solo has podido jugar seis partidos. ¿Puedes explicarnos cómo ha sido tu lesión y cómo has sobrellevado la situación tratándose de tu última temporada?

Dealing with my injury was really tough considering it was my last year and I really wanted to go out with a bang. I also couldn’t pout and be negative about it because that does nothing for the team so I tried my best to be a leader and help the team in a different way. By trying to give advice in practice and talk to players when they were down and build their confidence. I did anything I could to help.
I tore my right labrum towards the end of my sophomore year and played through it. Every doctor said I needed surgery on it but I refused because I didn’t want to sit out again. My right arm doesn’t bother me that much I think so I could just play through it for a couple years, which was fine. But then last July we were lifting and I tore my left labrum. And again the doctors said I Need surgery on my left arm now but again I refused. I figured I could just play through it like I did with my right arm. I practiced and tried to play but my arm just wouldn’t cooperate. It kept falling out of the socket and what not so I was just delaying the inevitable, I needed surgery, and it was impossible for me to play. But I tried to make the best of it and just kept thinking everything is fine the sun will rise again tomorrow.

Manejar mi lesión ha sido bastante duro, especialmente cuando era mi último año y quería saltar a la cancha aunque fuera con dolor. Además, no quería pasarme el día lamentándome y siendo negativo porque eso no aporta nada al equipo así que intenté hacerlo lo mejor que pude, liderando y ayudando al equipo en otros aspectos. Intenté dar consejos en los entrenamientos, hablar con mis compañeros cuando no pasaban por una buena racha y motivarles para que ganaran en confianza. Hice todo lo que pude para aportar al equipo.
Me rompí el labrum (labrum glenoideo, un tejido del hombro fundamental para el buen funcionamiento la articulación) derecho al final de mi segundo año y, aún así, seguí jugando. Todos los médicos me decían que necesitaba operarme pero no quería quedarme sin jugar, así que no lo hice. La verdad es que mi brazo derecho no me preocupaba tanto, así que conseguí jugar a un buen nivel durante dos años a pesar de la lesión. Pero el pasado mes de julio, haciendo pesas, me rompí el labrum izquierdo. De nuevo, los doctores me decían que necesitaba operarme pero, una vez más, decidí no hacerlo. Imaginé que podía seguir jugando a pesar de la lesión, como hice con el brazo derecho. Entrené e intenté jugar pero el brazo no me ayudaba. El hombro se me dislocaba cada dos por tres y no había otra solución, tenía que operarme. Pero, aún así, intenté sacar lo mejor de esta experiencia y seguir pensando de manera positiva.

4. You weren’t the only senior player finishing his college career this season. Do you see any senior playing professionally? Kaleb or Kenny, for instance? And how do you see Creighton’s future prospects? Do you see them going into the next NCAA final bracket?

4. No has sido el único senior que llegaba al final de su carrera. ¿Ves a alguno de tus compañeros seniors jugando a nivel profesional? ¿Kaleb o Kenny, por ejemplo? Y, ¿cómo ves el futuro de Creighton? ¿Les ves con posibilidades de acceder a las rondas finales de la NCAA en los próximos años?


I am very good friends with all of the seniors that graduated. Kenny right now is the only one playing professionally. He is over in China right now playing for the summer. Darryl and Wayne still play but right now they are trying to finish up school. Kaleb just got a job and he started working already.
We have a lot of players that can play professionally but I believe the one that has the highest chance of going to the NBA would be Greg at this point.
I am very confident that we will go to the NCAA tournament next year, and for the next few years I believe we will go deep into the tournament, as our young guys get older.


Tengo una buena amistad con todos los jugadores que se graduan este año. Kenny (Lawson Jr.) es el único que juega ahora mismo a un nivel profesional. Se ha ido a China para jugar durante el verano. Darryl (Ashford) y Wayne (Runnels) aún están jugando pero están concentrados en terminar el curso académico. Kaleb (Korver) ha encontrado un trabajo y ya está dedicado a ello.
Tenemos un buen número de jugadores que pueden jugar a nivel profesional, pero, ahora mismo, creo que el que tiene más posibilidades de alcanzar la NBA es Greg (McDermott).
Confío en que alcanzaremos la fase final por el título de la NCAA el próximo año, y, de hecho, cuando nuestros jóvenes jugadores ganen algo de experiencia, creo que podremos llegar lejos en la fase final.

Comentario: Creo que aquí Casey tuvo un lapsus y llamó a McDermott Greg, cuando en realidad se refiere a Doug, el hijo. Greg McDermott es el entrenador del equipo, y Doug McDermott el hijo, que ha cumplido este año su primera temporada como jugador de Creighton.

5. I guess that most of the people here in Europe keep track of American basketball through the NBA, but could you tell us how are different from college basketball?


5. Supongo que la mayoría de la gente en Europa sigue el baloncesto americano a través de la NBA. ¿Podrías explicarnos en qué se diferencia el baloncesto universitario del baloncesto profesional?

The people in the NBA are unbelievably talented. Many people watch and cant really tell how good they are because they make it look so easy. I have played and shot around with people in the NBA and they are gifted. If you could see them just do shooting drill they honestly never miss. One here and there but very seldom do they miss.
The biggest difference in the NBA to College basketball I believe would be the loyalty. Players and fans in college basketball are very loyal and passionate not only about their sport but about their school. In the NBA it isn’t necessarily like that because everyone can get traded so they don’t really have that loyalty and passion for their team. Also the NBA plays so many games it might sometimes look like they don’t care as much during the regular season. They are extremely intense during the playoffs and I think that is how all college players play every game since they don’t have as many and each game matters.


Los jugadores NBA son increíblemente buenos. Mucha gente los ve en la televisión y así no se puede saber realmente lo buenos que son porque hacen que lo difícil parezca fácil. He jugado y entrenado con jugadores NBA y creo que son unos superdotados. Si tienes ocasión de verlos practicando tiro… de verdad, nunca fallan. De vez en cuando fallan uno o dos tiros, pero raramente fallan un tiro.
La principal diferencia entre la NBA y el baloncesto universitario es la lealtad, en mi opinión. Tanto los jugadores como los aficionados al baloncesto universitario son bastante fieles y pasionales, no solo con este deporte, si no también con un equipo determinado. En la NBA no tiene por que ser así porque todo el mundo puede ser traspasado, así que no hay ese nivel de fidelidad y compromiso con un equipo. Además, en la NBA se juegan muchos partidos a lo largo de la liga regular, así que, a veces, durante la liga, puede parecer que no se lo toman muy en serio. Sin embargo, cuando llegan los play-offs juegan con una gran intensidad y, en el baloncesto universitario, no hay tantos partidos y todos se juegan con ese nivel de intensidad.

Casey Harriman



Parece mentira, pero fue allá por el 3 de Octubre de 2008 cuando escribí mi primera entrada bajo el nombre de Casey Harriman. Creo que era mi décima entrada, no llevaba ni un mes. Era una entrada que tenía cantada desde que se me ocurrió comenzar este blog. Ya entonces explicaba que Casey Harriman, jugador de la Universidad de Creighton por aquel entonces, había sido la estrella de un humilde instituto del oeste de Iowa cuando yo, accidentalmente, me encontraba por allí trabajando como profesor de castellano. Descubrir que Harriman disputaba la primera división de la NCAA en un equipo universitario de relativa reputación (jugadores como Rodney Buford, Kyle Korver, Anthony Tolliver, Bob Harstad, Benoit Benjamin o Paul Silas se formaron en la universidad católica de Omaha) me animó a seguir su carrera y, como excusa, hablar un poco del baloncesto universitario de los Estados Unidos.
Desde entonces, no han sido pocas las entradas que he escrito en las tres últimas temporadas. La mayoría las encabezaba con el nombre del propio Harriman, aunque, a veces, usé el nombre de otros rivales o compañeros.
En este tiempo, hemos tenido oportunidad no solo de hablar de Casey Harriman, si no de compañeros de equipo como P’Allen Stinnett, Kaleb Korver, Ethan Wragge, Chad Millard, Darryl Ashford, Wayne Runnels, Kenny Lawson Jr, Antoine Young, Doug McDermott, Gregory Echenique, Josh Jones o Jahenns Manigat. Incluso de alguno que ha llegado a jugar profesionalmente: Booker Woodfox (Líbano y D-League), Cavel Witter (Portugal), Justin Carter (Eslovaquia) o Nate Funk (Turquía).

También hemos conocido a los rivales que, o bien en la Missouri Valley Conference o en alguno de los torneos post-temporada regular que disputaron los bluejays, se enfrentaron a los del Qwest Center con resultados dispares. Desde Terrance Calvin, Steve Harley, Tashan Newsome, Dar Tucker, Perry Stevenson, Patrick Patterson, Colt Ryan, Toure Murry, JT Durley, Jake Koch, Jordan Egleseder, Kwadzo Ahelegbe, Chris Wright, Chris Johnson, Lance Jeter, Sam Maniscalco, Lucas O’Rear, Frank Hassell, Jermaine Mallett, Nafis Ricks, Kyle Weems, Mamadou Seck, Adam Leonard, Jake Odum, Jake Kelly, Myles Walker, Aaron Carter, Dwayne Lathan o Carl Richard, algunos de los cuales aún sigue jugando en la conferencia, hasta los que acabaron su carrera y ahora juegan de manera profesional. Jugadores como Adam Emmenecker (Alemania), Osiris Eldridge (Turquía), Jodie Meeks (Bucks), Tyler Cain (Letonia) , Adam Koch (Chequia), Dinma Odiakosa (España), Ali Farokhmanesh (Suiza) o Clevin Hannah (Rumania).

Pero, como decía, aprovechándome de las crónicas de Harriman y sus compañeros de Creighton, también seguimos un poco de cerca la conferencia MVC, las rondas finales de la NCAA y los drafts de cada año. Gracias a eso, en algún momento u otro, hablamos de jugadores que ya se están labrando una carrera deportiva, que aún juegan en la NCAA, o que dejaron el baloncesto pero tuvimos un hueco para ellos en nuestro blog. Goran Suton, Scottie Reynolds, Dwayne Anderson, Shane Clark, Dante Cunningham, Blake Griffin, Ty Lawson, Danny Green, Tyler Hansbrough, Wayne Ellington, Kalin Lucas, Sherron Collins, Steven Smith, John Wall, Jon Scheyer, Kyle Singler, Jimmer Fredette, Omar Samhan, Michael Lloyd Jr, Marcus Morris, Markieff Morris, Kenny Boynton, Jacob Pullen, Nolan Smith, Shelvin Mack, Curtis Kelly, Durrell Summers, Raymar Morgan, Gordan Hayward, Brian Zoubek, Da’Sean Butler, Avery Jukes, Lance Thomas, Kyle Collinsworth, Brandon Davies, John Shurna, Michael Thompson, Brandon Richardson, Broderick Glichrest, Kwahi Leonard, Jared Sullinger, Kyrie Irving, Dereck Williams, Perry Jones, David Lighty, William Buford, Jon Diebler, Gilbert Brown, Kemba Walker, Brad Wanamaker, Ashton Gibbs, Matt Howard, Harrison Barnes, Enes Kanter, Terrence Jones, Demetri McCarney, Mike Davis, Malcolm Lee, Draymond Green, Joshua Smith, Tyler Honeycutt, Reeves Nelson, Steven Gray, Elias Harris, Robert Sacre, David Stockton, Tim Hardaway Jr, Zach Novak, Mike Bruesewitz, Alex Tyus, Erving Walker, Chandler Parsons, Solomon Hill, Lamont Jones, Jeremy Lamb, Shawn Vanzant, Jordan Taylor, Brady Morningstar, Bradford Burgess, Derwin Kitchen, Justin Harper, Brandon Knight, DeAndre Liggins, Josh Harrellson, Tyler Zeller, John Henson, Andrew Smith, Vernon Macklin, Jamie Skeen, Joey Rodríguez, Brandon Rozell, Zach Hahn, Khyle Marshall o Alex Oriakhi, todos fueron nombrados en este blog en alguna ocasión. También conocimos a algunos de sus entrenadores, desde los de Creighton, Dana Altman y Greg McDermott, hasta Mike Krzyzewski, pasando por Tom Izzo, Jim Calhoun, Shaka Smart, Roy Williams, Brad Stevens, Bill Self, John Calipari, Rick Pitino, Dave Rose

Pero ya hemos llegado al final. La carrera de Casey Harriman ha tocado a su fin. Cumplió su año de senior, y la temporada que viene no jugará en ninguna conferencia, con lo que, en parte, el objeto de esta serie de entradas también ha llegado a meta. Ya no podré hablar de Harriman, y aunque haya adquirido cierto compromiso sentimental con la Universidad de Creighton después de casi tres años, no le encontraré el mismo interés a seguir semanalmente sus partidos.

Por eso, quería cerrar esta parte del blog de una manera convincente. Quería cerrar el círculo, ponerle un punto y final que no dejara preguntas sin resolver, y no se me ocurrió mejor idea que entrevistar al propio Casey Harriman. Me puse en contacto con un miembro de la administración deportiva de la universidad y ella me ayudó a contactar con Harriman. Tras un par de intentos, hace dos días que Harriman respondió, muy atentamente y sin dilación, las diez preguntas que le había enviado por correo, que ahora me dispongo a publicar, y con las que quiero cerrar, como digo, esta parte del blog.

Una parte que ha resultado enriquecedora, a veces emocionante, pero muy cansina y algo caótica. No dejaré de hablar de baloncesto universitario cuando se acerque el mes de marzo, y, probablemente, siga dando noticia de los bluejays, pero no con tanta asiduidad ni detalle. De Casey Harriman es posible que no vuelva a hablar. Por ello, creía justo que él supiera lo que hemos estado haciendo durante estos tres largos años y que, de paso, nos ayudara a entender un poco mejor por qué he estado haciendo esto. Si leéis entre líneas, yo creo que se entiende por qué he querido hablar de baloncesto universitario y por qué elegí a Harriman y no a otro.

Así que, y ya termino, en las dos próximas entradas, que, junto con ésta, formarán las última trilogía de nuestra aventura universitaria, publicaré la entrevista y doy por cerrado, para alivio personal, si soy sincero, esta parte del blog. No se si ha tenido mucho seguimiento. Generalmente, no he tenido comentarios en estas entradas, pero espero que a alguien le haya resultado interesante y que, entre tanto nombre, y tanto comentario superficial, algo hayamos aprendido de baloncesto.

Va. Casey Harriman responde las preguntas de Holden Caulfield.