sábado, 26 de noviembre de 2011

Aaron Brooks


BREAKING NEWS: Si vais a leer esta entrada, tened en cuenta que la he publicado, medio minuto antes de echarle un vistazo a una edición digital de un periódico en internet y enterarme de que los jugadores habían llegado a un principio de acuerdo con la NBA para volver a jugar en Navidad y competir en una liga de 66 partidos. Así que todo lo que viene abajo, se queda ahora en nada. Las preguntas, ahora, son otras.


Le he elegido a él, pero podía haber elegido a otro cualquiera de los jugadores NBA que han decidido marcharse a China durante el lockout. Incluso, podía haber elegido a alguno de los que se rumorea. Pero bueno, Aaron Brooks viene tan bien como cualquier otro. Hace un par de años se salió con los Rockets y casi metió 20 puntos por partido en liga regular. Luego fue traspasado a los Suns. Pero es un jugador con cierto caché en la liga profesional americana y sirve para ilustrar una nueva entrada de este blog haciéndose eco de los rumores y consecuencias devenidos del conflicto laboral del baloncesto profesional americano. En esta entrada, nos centramos en China.
Y es que siguen los fichajes y los rumores en Europa, pero no solo ahí. Mientras Tyreke Evans firma por Roma y Lamar Odom por Besiktas, donde Deron Williams se marcó 50 puntos en Europa, Goran Dragic vuelve a Caja Laboral y Tiago Splitter reina en Valencia. Pero no son los únicos: Andrés Nocioni también triunfa en Argentina y TJ Ford se va a Zagreb. Esos ya juegan, pero los rumores se multiplican: Luis Scola al Caja Laboral, Omri Casspi al Maccabi, Kevin Durant al Bayern Munich, Joakim Noah al París-Levallois, Jan Vesely al Partizan, Linas Kleiza al Lietuvos Rytas, Luol Deng a Bilbao, Beno Udrih al Banvit turco, Dirk Nowitzki al Real Madrid, Marcin Gortat a Turquía, De’Sean Butler a Riga, Nolan Smith a Cantú, Ekpe Udoh al Bnei Hasharon, Chase Bundinger al Lokomotiv...
Pero ahora nos olvidamos de Europa y, aprovechando un magnífico reportaje de la página web solobasket.com, hacemos un repaso a la liga China, donde también han marchado muchos de esos jugadores americanos que se encontraban sin poder jugar en su país.
Al parecer, China tiene dos ligas, la CBA y la NBL, una para el verano y otra para el invierno. La CBA se ha encontrado ahora con esta emigración de jugadores profesionales y se han visto en la obligación de proponer un límite salarial. Según dicen, la liga cuenta con una gran audiencia televisiva y muchos espectadores en los estadios, vamos, que es rentable y un buen negocio. Pero, vamos a lo que sabemos, ahí va, y repito, aprovechándome de solobasket.com y añadiéndole algo más de información específica, un resumen de las plantillas de los diecisiete equipos profesionales que juegan esa liga, haciendo especial hincapié en cómo ha afectado el lockout:

BAYI FUBANG. Este equipo no tiene jugadores extranjeros. Su estrella es Wang Zhizhi, un poderoso alero que cuenta con cinco campañas marginales en la NBA para un total de 137 partidos con Mavs, Clippers y Heat.
SHOUGANG BEIJING DUCKS. Cuentan con la antigua estrella de Kentucky, Randolph Morris (Hawks y Knicks, pero poco éxito) y con un veterano ya de la liga china y antigua estrella de la NBA, del playground y del youtube, Stephon Marbury.
DONGGUAN NEW CENTURY LEOPARDS. Brian Goorjian es el entrenador. El americano de origen armenio es un histórico de la liga australiana (más de 400 victorias), y forma parte de su Hall of Fame. En la plantilla, encontramos a Shavlik Randolph (Sixers y Blazers). El año pasado estaba un exACB, Jackson Vroman, pero, al parecer, se ha ido a jugar a otra liga emergente, la de Corea.
FOSHAN. Tienen a la estrella del baloncesto sirio, Michel Maadanly, además de un antiguo jugador NBA como Gerald Green (Celtics, Rockets, Mavs y Rusia) y un veterano americano de la diáspora (Rusia, Puerto Rico, Turquía, Filipinas) como Marcus Douthit. El entrenador es un histórico NBA, Jay Humphries (antiguo base de los Suns, Bucks, Jazz y Celtics).
FUJIAN SBS XUNXIN. El primero que nos suena es todo un veterano de la ACB, Will McDonald. También tienen al pivot jordano Zaid Abbas y a Anthony Robertson (entró en el traspaso por Larry Hughes y acabó en Francia). El entrenador es el americano Joseph Stiebing, quien, si no me equivoco, también fue seleccionador de Qatar.
GUANDONG SOUTHERN TIGERS. Han ganado 7 de los últimos ocho títulos, el último incluído. Cuentan con el exTAU, que luego volvió a la NBA, James Singleton. También tienen a la otra estrella china de la NBA, Yi Jianlian. Y al encabezamiento de esta entrada, Aaron Brooks.
JIANGSU DRAGONS. Dan Gadzuric (nacido holandés y otrora pivot titular en los Bucks) y Mardy Collins (base que ha hecho gran parte de su carrera en los Knicks)son sus americanos. También tienen a Luther Head (buenos primeros años en los Rockets) que en principio venía a substituir a Collins.
JILIN NORTHEAST TIGERS. Jameel Watkins, un trotamundos del baloncesto, es uno de sus americanos. El otro es Cartier Martin (Italia, Turquía, NBA, NBDL). El jordano Osama Daghles también le da lustre al equipo.
LIAONING PANPAN HUNTERS. La estrella es Josh Powell (jugó en Rusia e Italia, pero destacó hace unos años saliendo desde el banquillo de los Lakers). Junto a él, otro con gran bagaje en USA, Rodney Carney (Sixers, Wolves, Warriors o Grizzlies).
QUINGDAO DOUBLE STAR: solo un Americano, Lester Hudson (última experiencia NBA, seis partidos en los Wizards).
SHANDONG FLAMING BULLS. El entrenador es un histórico: Bob Weiss. Jugó durante 12 temporadas en la NBA, las mejores en los Bulls de principios de los años 70. Como entrenador, llegó a ser primer entrenador de Spurs, Hawks, Clippers y Sonics. El exBarça Alan Anderson está en la plantilla, así como el interior Othello Hunter (23 partidos con los Hawks, Grecia e Italia, donde rindió muy bien).
SHANGHAI DONGFANG SHARKS. El dueño del equipo es la estrella retirada Yao Ming. Mike Harris, puertorriqueño, es uno de sus jugadores más importantes. Así como el americano Ryan Forehan-Kelly. Liu Wei (excompañero de Yao en los Sharks y que estuvo cerca de jugar a los Kings) y el pivot de 2’20, Zhang Zhaoxu (University of California, Berkeley) son las estrellas nacionales. El entrenador es Daniel Panaggio, quien ya fue ayudante en Portland.
SHANXI ZHONGYU. Cuentan con el exJoventut, Charles Gaines y con Marcus Williams.
TIANJIN RONGCHENG. David Harrison, jugó bastante en los Pacers y ahora está en China. Donnell Harvey (Mavs, Magic, Nuggets, Suns, Nets) también se ha ido a la aventura. El otro jugador importante es el libanés Rony Fahed.
XINJIANG FLYING TIGERS. Más Tigers y otro poderoso equipo. La estrella es Quincy Douby, máximo anotador ya en Turquía y China, pero se ha lesionado de gravedad. Han intentado fichar para substituirle a Jamal Crawford, aunque también sonaba JJ Barea y ahora parece que definitivamente ficharán a Patrick Mills. Sin embargo, la estrella será todo un Kenyon Martin. Además de estos, también cuentan con Mengke Bateer, un veterano jugador de origen mongol pero con nacionalidad china, que ya jugó en la NBA antes de la llegada de Yao Ming, aunque sin mucha presencia. El entrenador es el americano Bob Donewald Jr, que empezó a entrenar en Gran Bretaña, y es hijo de Bob Donewald Sr., un histórico de la NCAA que hizo toda su carrera en Illinois State y Western Michigan.
ZHEIJIANG WANMA CYCLONES. JR Smith (11 puntos de media por partido en la NBA, con unas últimas temporadas muy exitosas en los Nuggets, especialmente en playoffs) es la estrella del equipo y una de las de la liga. Josh Boone (llegó a ser titular en los Nets e hizo pareja en los Huskies de Conneticut con Hilton Armstrong) será quien trabaje sucio por dentro.
ZHEJIANG GUANGSHA LIONS. Otra estrella para la liga: Wilson Chandler. El alero titular de los Knicks, donde en las últimas temporadas hizo muy buenos números, ya demostró de que iba esto en su primer partido en la liga china: 43 puntos y 22 rebotes. Dwayne Jones será su compañero, en su mejor año en la NBA, jugó 56 partidos en los Cavs. El entrenador es Jim Cleamons. Fue campeón de la NBA como jugador con los Lakers en los setenta, substituyendo a Gail Goodrich en el puesto de base, aunque donde jugó más fue en los Cavs. En los 90, estuvo temporada y media como primer entrenador de los Mavs y últimamente fue ayudante de Phil Jackson en los Lakers. Por último, hace poco parecía confirmarse que Tyson Chandler firmaría por este equipo, haciendo una pareja de Chandlers más temible que el Phillip Marlowe de Raymond Chandler.
Ale, pongo en negrita a todos los jugadores y entrenadores que he nombrado, que, no te creas, es un curro, y lo dejo aquí.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Emilio Butragueño

Un día de esta semana, aún falta terminar el de hoy y quedan otros tres, así que solo pueden ser uno de los tres que ya corrimos, un día de esta semana de esos tres que ya corrimos, y perdón por el lío, leí que el Real Madrid jugaría un partido amistoso en México contra los gallos de Querétaro, equipo en el que, si no me equivoco, juega el ex-delantero uruguayo de la Real Sociedad Carlos Bueno.

El partido será en mayo, creo. Tampoco le presté mucha atención a la noticia. Leí el titular, y ya me fui para otro lugar. Incluso para otro tiempo. Porque leer el nombre de Santiago de Querétaro me recordó dos cosas.

Una, por supuesto, viajé a 1986 cuando Emilio Butragueño dejó al estadio de la Corregidora con la boca abierta. Y esto ya lo recordaban en la misma noticia. Y todo porque aquel día ha quedado en el imaginario de los aficionados al fútbol español como una oportunidad de gloria perdida.

A saber, la selección española llegaba a octavos de final para enfrentarse a uno de los favoritos, una selección de Dinamarca que había deslumbrado hasta entonces. Michael Laudrup era ya uno de los mejores jugadores de Europa, Elkjaer Larsen ya triunfaba en Verona, Morten Olsen ponía orden en la defensa, Soren Lerby empezaba a ser un experimentado veterano, Jesper Olsen ya jugaba en el Manchester United, y Jan Molby en el Liverpool, o Lars Hogh no colgaría los guantes hasta no cumplir 41 años tras más de 800 partidos con el Odense. Pero les cayeron cinco en el estadio que homenajeaba a la heroína de la revuelta de los criollos contra los gachupines. Y de los cinco goles, cuatro fueron de Emilio Butragueño, el pequeño delantero rubio que, como dijo Johan Cruyff, era capaz de regatear sin salirse de una baldosa. Quizás fuera uno de los momentos más importantes en la carrera del delantero madrileño, quien terminaría su carrera, como ya se sabe, jugando al fútbol en el Atlético Celaya.

La gloria, eso sí, como decía, se quedó desaprovechada. Porque en el siguiente partido, el de cuartos, Eloy Olaya no acertó con la portería, falló el penalty, y los que pasaron a semifinales fue la selección belga de los Vincenzo Scifo, Leo Van der Elst, Nico Claessen, Jean Marie Pfaff, Eric Gerets, Jan Ceulemans, Patrick Vervoort... Cuentan que el seleccionador argentino, al conocerlo, les dijo a sus jugadores que ya podían contar como hecha su presencia en la final porque no tendrían enfrente a Emilio Butragueño, pero quién sabe si lo dijo o no.

Pero también me recordó a otra cosa, que no tiene mucho que ver con el fútbol, aunque no nos movemos de ciudad, porque seguimos en Madrid, ahora en Tres Cantos, creo. Hace ya unos cuantos días, escuchaba una entrevista en Radio 3 al grupo madrileño Vetusta Morla que andaban de gira también por México. La entrevista ya estaba empezada y justo hablaban de ello cuando yo me enchufé: Querétaro era la palabra más bonita del español según una encuesta que había realizado la Real Academia de la Lengua Española. Querétaro. Al parecer, unos cuantos famosos propusieron una serie de palabras y la gente votó para elegir la palabra más bonita de lo que antes llamábamos castellano. Salió Querétaro, que, luego he leído, propuso el actor Gael García Bernal. Me quedé pensando que sí, que era bonita, Querétaro, que me traía recuerdos de pequeño, que no sé por qué, me sonaba a galleta hundida en el cacao por las mañanas. Además, me gustaba que la palabra seleccionada fuera una que no está ni el diccionario, que probablemente no provenga del fondo de armario del español, una palabra que hace que las relaciones lingüísticas sean más imbricadas. Mejor así. Palabras inventadas, creativas, que nos unen y nos complican. Querétaro, con su tilde y todo. Luego he leído que significa isla de las salamandras azules y eso lo hace todo más literario, más mágico, tan literario como el grupo en el que la mujer de la corregidora de Querétaro comenzó a urdir la revolución y, al final, la encerraron en un armario, pero fue capaz de taconear, cuentan, y la revolución estalló, y ella pasó a la historia y la historia le regaló un estadio de fútbol y, a ese estadio de fútbol, donde el Real Madrid volverá en mayo, Emilio Butragueño le regaló esto:


Aunque, eso sí, yo creo que la auténtica figura del partido fue el colegiado, que si no me equivoco se llamaba Jan Keizer y que, con todo el respeto del mundo, es pura poesía en sus movimientos. Puro teatro, la verdad. Fijaros en él, auténtico.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Will Artino



Prometí que seguiriamos, aunque fuera más de lejos, los resultados de nuestro equipo favorito de la liga NCAA, por lo menos el mío. Expliqué, también, que lo haríamos cambiando de protagonista. Con Casey Harriman ya retirado, elegí al freshman de Waukee, Will Artino, y atiné, no elegí mal. Junto con el escolta Avery Dingman, Artino está siendo una de las caras nuevas más importantes de este equipo. Grant Gibbs también está siendo muy importante, incluso titular, pero no es freshman, ya que vino desde Gonzaga, donde no tuvo un buen año, para jugar con el entrenador Greg McDermott.
El equipo ha jugado ya cuatro partidos, y se pueden sacar algunas conclusiones. Os lo resumo así de fácil: cuatro partidos, cuatro victorias, Doug McDermott mejor jugador de la semana en su conferencia, y el equipo ha subido al puesto número 25 en las apuestas de favoritos que crean los propios entrenadores. Nada puede ser mejor.
Más conclusiones: el equipo seguirá basándose en tres jugadores importantes el año pasado, Gregory Echenique por dentro, Doug McDermott en plan estrella y Antoine Young dirigiendo el equipo, aunque ya no necesite éste tanto de sus puntos y más de su dirección. Crece la aportación del canadiense Jahenns Manigat, que pasa a ser titular, y como decía, Grant Gibbs se convierte en un jugador importante en el equipo. El banquillo largo, muy largo, con caras conocidas como Josh Jones o Ethan Wragge y nuevas aportaciones de gente que crece desde el año pasado o que ha llegado nueva. En resumen, que esto pinta muy bien.
Empezaron ganando dos partidos en Omaha dentro del Dale Howard Classic. Ganaron por 97 a 65 a North Carolina A&T y por 95 a 61 a Chicago State. Los dos siguientes partidos fueron fuera, y también se ganaron, en Birmingham, Alabama, se ganó a la UAB, por 70 a 60, y, en el otro, una última paliza, por 82 a 59, a Iowa en Des Moines, muy cerquita de la casa de Will Artino.
Precisamente en este partido Artino, junto con Josh Jones, fue uno de los mejores saliendo desde el banquillo, aunque el mejor reserva fue el escolta tirador Dingman con 14 puntos, cuatro de cuatro en triples. Los mejores, como no, fueron Echenique, con 15 puntos y 9 rebotes, y McDermott, con 25 puntos y 9 rebotes.
Ante la UAB, el mejor fue McDermott, que hizo 27 de los 70 puntos de su equipo. Young con 13 puntos y Echenique con 10 rebotes le ayudaron. A Chicago State, lo volvió a sentenciar un gran Doug McDermott con 21 puntos y 8 rebotes, pero también aportaron, y mucho, Manigat, Gibbs, Wragge, Artino y otro freshman, Austin Chatman, que hizo un gran partido. También en el primer partido fueron muchos los jugadores que aportaron. Hasta seis jugadores superaron los diez puntos, y Ethan Wragge se quedó a uno de conseguirlo: McDermott, Gibbs, Young, Dingman y Artino, pero el mejor fue Jahenns Manigat con 18 puntos.
Probablemente, tarde en volver a hablar de ellos. Quizás algún día, repasaremos la actualidad de la liga universitaria más en general, sin hablar de portaviones, pero empezando a descubrir esos nombres, que luego se me amontonan en la locura de marzo. Mientras tanto, apuntaros, porque este año parece que los arrendajos azules pueden volar alto.

José Antonio Ardanza


Acabo de enterarme de dos cosas:
a) El año que viene el Euskaltel-Euskadi seguirá siendo pro-Tour o como quiera que lo llame ahora la UCI. Se ha quedado fuera el Europcar.
b) José Antonio Ardanza se jubila. El año que viene ya no será presidente de la compañía de telefonía móvil.
Con ésta van a ser diecinueve las temporadas que el equipo se mantiene en el pelotón. Es el equipo más veterano del pelotón internacional si no aceptamos barco como animal acuático y consideramos que el Movistar viene de donde viene. Son quince de esas diecinueve las que el equipo lleva creciendo gracias al patrocinio de la empresa que en los últimos años dirigió el ex-lehendakari.
Ahora esperáis las conclusiones, ¿me pongo trágico? Qué pasará a partir de 2013... Pues no lo sé. No lo sabe, según parece, ni el propio Ardanza. Que el equipo vive uno de los momentos más críticos de su historia parece que no se le escapa a nadie. Y lo que no se le escapa a nadie es que estas penurias no tienen nada que ver con lo deportivo, donde todo es mejorable, pero no se puede más que halagar las prestaciones del equipo (tanto en victorias como en la eficiencia de su proyecto de cantera), y si con lo económico. Por una parte, digo yo que será cosa de la crisis, por otra, es el afán minimizador de la UCI, que gestiona este deporte como un negocio capitalista, ambicionando un escenario exquisito y exclusivo.
No quiero convertir a la UCI en un enemigo único, eso sería simplificar mucho. Aún así, espero que siga existiendo el ciclismo menor, que no es menos que nada, el de los equipos modestos, los ciclistas que no ganan pero trabajan, que no tienen puntos pero sin ellos no habría pelotón. Parece que la UCI no entiende eso, y ellos deberían (deben) saber mucho más de ciclismo que yo. A Ardanza le seguirá otro, y esperemos que sigan patrocinando el equipo, y que si no son ellos sean otros, pero que haya una vigésima temporada y una vigesimoprimera, y muchas más con más ciclistas nuevos y veteranos que sigan consiguiendo cumplir su sueño de ser profesionales para disfrute de los aficionados.
Paro, porque lo reconozco, tengo una noche de lo más ñoña y trascendente, puag. Cierro la boca ahora mismo.

Jonás Ramalho


Creía que había utilizado ya su nombre, pero no. Voy a ser breve, porque corro el riesgo de caer en lo manido y hasta lo sesgado. Lo he dicho más de una vez: uno tiene sus pasiones... Y creo que los asiduos a este blog ya saben de qué pie cojeo y es difícil que no aflore. No reconocerlo, sería estúpido. Así que he de reconocer que ayer disfruté viendo el partido de Sevilla tranquilamente en un bar. Reconozco que los elogios que el equipo de Bielsa había venido recibiendo en los últimos días, me asustaron. Me asustaron por repentinos y por apresurados. El equipo asomaba, dejaba ver, se podía intuir, pero la gente está siempre demasiado ansiosa por llegar a meta cuando aún ni han tomado la salida, y esa urgencia nunca ayuda. Pero he de reconocer que el partido de ayer lo disfruté. Las sensaciones fueron extrañamente positivas. El equipo fue muy superior al Sevilla, tuvo momentos de lucidez que hacía mucho tiempo que no se veían y supo ganar con solvencia, que no siempre se logra aunque lo merezcas. El secreto de la victoria les acercó aún más a ese recurrente y confuso espejo que es el FC Barcelona, pero esta es una opinión muy personal. A mi parecer, el secreto del éxito del Barcelona no es tanto como ataca, si no como defiende, o dónde defiende, y cómo saca provecho de eso para atacar. En Sevilla, el Athletic ahogaba al local en su propia cancha. Cuando perdían una pelota, en lugar de recular, se avalanzaban sobre el balón, y en ésas vino el segundo gol, pero hubo más ejemplos. Si robas arriba, ya no tienes que correr para llegar. La lucidez de la que hablaba vino precisamente en lo que se hace luego, después de que la has robado, en mover el balón con profundidad, dinamismo y velocidad. Y así estaba disfrutando del partido, cuando en el minuto 87 Iñigo Pérez no pudo con los calambres y, cuando parecía que se preparaba Gaizka Toquero, Bielsa reculó y sacó al campo a Jonás Ramalho.

Y aquí viene lo manido porque esta era una noticia que estaba escrita desde hace cinco años. Desde que hace ya cinco años, Caparrós le llevó a un amistoso cuando no era más que un adolescente espigado que se dejaba rascar la oreja por su colega de bancada, Iker Muniain. Desde hace cinco años se ha estado esperando el debú de este jugador en competición oficial con el primer equipo del club. Como decían hoy en los informativos, ya estuvo cerca en otras ocasiones, pero nunca fraguó. Fraguó ayer, y el joven central que ahora juega de lateral en el filial, acabó de debutar como mediocentro. Con su nuevo peinado a lo Allen Iverson y su enorme zancada, pareció abrumado cuando, tras pitar el final del partido el árbitro, aún no era capaz de reaccionar al abrazo de "su hermano" Iker Muniain.

Sigo con lo de las confesiones: aquello acabó por alegrarme el día. Ansiaba que llegara este día. Ya he dicho muchas veces que por mi ocupación laboral, que me lleva en ocasiones a tener que poner en práctica paradigmas teóricos que debaten temas como la hibridación, la globalización, la generación de roles culturales, la multiculturalidad, la etnicidad... siempre parece que me atrae la idea de ponerme crítico con mi pasión futbolística por un equipo cuyo soporte emotivo principal se basa en una tradición que parece tan ajena a las posturas más modernas que pueden desprenderse de todas esas nuevas disciplinas o categorías analíticas. Es decir, que a veces me pregunto cómo puedo ser del Athletic. Pero, tranquilos, no me vapuleís, aún, que siempre acabo por vapulearme yo mismo. En el fondo, existe esa pulsión, pero no la hago caso. La tradición (o la filosofía, como dicen algunos) en la que se basa la especialidad de este equipo tiene muchos más puntos positivos que negativos y muchas más cosas defendibles que atacables. Todo se puede discutir pero, aunque a veces dude, acabaría por defenderla sin paños calientes.

Pero los tiempos cambian, nuestra realidad social es otra y a mí me gusta ver que mi club, aunque defienda una tradición de más de cien años de historia, aunque infunda un respeto casi religioso por su pasado, aunque venere su memoria en un impulso que a veces duele, me gusta ver que se mueve adelante con los tiempos, que cambia, que se moderniza, que muta y muda y se parece al que era antes pero es completamente distinto: porque si nuestro equipo se basa en una tradición, esa tradición se basa en una ligazón, la que siempre ha unido al club con su afición, con su masa social, con el material humano que ha nutrido al club de jugadores, dirigentes y aficionados por partes iguales. Y ese material humano, además de ser aficionados, simpatizantes y socios del club, son también ciudadanos, ciudadanos que votan, curran y quieren enamorarse, y esos ciudadanos viven en una sociedad que cambia, que se parece poco a la que en 1898 vio la fundación del club. Por eso me alegró sobremanera ver al hijo de un emigrante angoleño que se casó con una vizcaína convertirse en el primer jugador vizcaíno de color que debuta con el Athletic. Del color que sea, que sean blancas y rojas las franjas y que siga creciendo la historia de este club para que cuando queramos mirar hacia atrás, miremos cada vez más cerca.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Christian Gálvez

De éste seguro que no he hablado en este blog. De su novia o mujer, la gimnasta alavesa con orígenes extremeños, Almudena Cid, sí. Así que ahí tenéis el enlace con el aspecto deportivo. Pero hubo más, aunque mejor me explico desde el principio: he tenido el blog un poco abandonado durante toda la semana porque he estado fuera, en Barcelona.

He tenido poco tiempo para preocuparme por el deporte, aunque siempre hay espacio para experiencias que tengan que ver con el tema.

Me encontré a Christian Gálvez en la fnac de Plaza Catalunya y, si no era él, era alguien que se le parecía mucho y, de todas formas, él no va a comentar esta entrada para llevarme la contraria. También me encontré con otro personaje famoso, Miguel Tarín, aunque cuando se lo digo alguno, tengo que explicarles luego quién fue Tarín, pero Tarín, en su día, sí que salía en las noticias de las secciones deportivas y es que, al fin y al cabo, durante muchos años, con sus 2'17, fue el techo del baloncesto español. Jugó en el FC Barcelona, el Náutico de Tenerife, el Pineda, el Hospitalet, el TDK de Manresa, el Vic, el Patronato Mallorca, el Syrius Mallorca, el Gesa Alcudia, el Granada y el Digsa Loja. Por supuesto, todo esto no me lo sé de memoria, lo he leído en la Wikipedia. Lo que sí sabía es que desde que se retiró llevó una vida llena de altibajos y que finalmente volvió a saberse de él cuando se involucró en la defensa de los derechos animales. Últimamente, lo estaba intentando con la política.

Y hoy hay que votar, por cierto, y me ha hecho gracia el punto de vista del Marca que he leído en su versión digital. Ellos van a lo que les interesa: el Real Madrid volverá a la Moncloa y desbancará al Barcelona, porque mientras Zapatero era un fan de los culé, tanto Rubalcaba como Rajoy son aficionados del Real Madrid. Ahí está la noticia.

Por lo demás, me dio tiempo a trabajar y a disfrutar de Barcelona. Primero hice algo de turismo por mi cuenta y, después, el último día, tuve como guía a una joya turística, un emigrante vasco en la ciudad condal que me llevó a ver el Nou Camp, o el Camp Nou, como sea, el estadio olímpico de Montjuic o muchas otras cosas que no tienen tanto que ver con el deporte. Nos dio para cenar en un sitio cool, tomar una ronda en el Gótico y hablar de lo divino y lo humano, entre otras cosas, del FC Barcelona y del Real Madrid. También hablamos de patear las calles en zapatillas, por supuesto, porque mi guía, sin ir más lejos, fue el subcampeón de la I Carrera Pormaratoniana.

Lo dicho, una joya y eternamente agradecido.

Por lo demás, y en lo que afecta al deporte, me quedo con la prensa deportiva catalana que me ayudó a apreciar como en todos los sitios cuecen habas, los canales deportivos de la habitación del hotel, donde no dejaban de reponer partidos de fútbol internacional de lo más soporíferos, los conocimientos de fútbol de mi compañera granaína, una ponente que se parecía mucho al último jugador de cantera salido de la Masía y con quien además compartía apellido, mucha gente fina y con buen ritmo corriendo de Tetuán hacia el arco del Triunfo (en realidad, la gente corría en todas direcciones, increíble) y no sé muy bién qué más.

Tengo la batería en estado crítico y me quiero ir. Así que lo dejo aquí, publico y ya volveremos a pillarle el ritmo.

Y, de verdad, yo creo que era Christian Gálvez, pero qué más da, cómo si era Pepe Gálvez en realidad.

martes, 15 de noviembre de 2011

Magnus Wislander





Sorprendente. Tengo el tiempo justo y mucha pereza, así que no voy a ponerme a tirar del hilo, como hago siempre, porque acaba saliéndome una entrada magnificada y demasiado extensa total solo para recapitular viejos nombres y datos que a pocos interesan.


Pero hoy me ha sorprendido leer que Magnus Wislander había vuelto a la competición. Wislander fue elegido en 1999 mejor jugador de balonmano del siglo XX, que no es poco. Y es que el pivote del Kiel mantuvo una línea de eficacia y éxito que casi ningún otro jugador de balonmano ha conseguido mantener. Por resumir, se retiró con más de 1.300 goles en casi 400 partidos y habiendo ganado con su selección, Suecia, dos campeonatos del Mundo, cuatro de Europa y tres medallas olímpicas. El eterno número 2 del Kiel se retiró a los 41 años, y, ahora, a los 47, ha vuelto al club sueco en el que se crío y, además, para ayudarles a ganar al Hammarby IF.


Wislander me trae recuerdos de cuando esto del balonmano me gustaba y lo practicaba. Porque yo fui portero. Portero en los tiempos de Svensson, Buligan, Lorenzo Rico, Jaume Fort... Tiempos de los que quedan muchos nombres, sobre todo, en relación con la época dorada del club de balonmano Bidasoa, con Juantxo Villarreal a la cabeza. Los tiempos más lejanos de Bogdan Wenta y Gislasson, de los Bolea, Xabier Mikel Errekondo (ahora metido en el mundo de la política), Aitor Etxaburu (ahora entrenador del Anaitasuna), Olalla... y los que siguieron después, los Perunicic, Kiselev, Nedeljko Jovanovic... Y aquel comentarista de la televisión que en lugar de gritar ¡gol!, gritaba ¡adentro!


Todos esos nombres me han venido a la cabeza cuando he leído que Wislander volvía a vestirse de corto. Esos nombres y los recuerdos que ya no causan dolor por mucho que intente recordar los círculos rojos que dejaban sobre todas las partes de mi cuerpo los balonazos que recibía. No llegué muy lejos, por supuesto, era malo de cojones. No tenía flexibilidad, pero era ancho y ocupaba espacio y encajaba bien los golpes, eso era todo lo que tenía.


Ahora, ya no sigo el balonmano como antes. Lo último con lo que me quedé fue con Balic, Jackson Richardson, Patrick Cavar o Guijosa... O los últimos años en los que el equipo del pueblo intentó con desesperación económica quedarse en la más alta de las categorías. De vez en cuando, lo sigo, como de reojo, como aquel que no quiere abrir el álbum de fotos. Por ejemplo, sé que el Bidasoa bajó de categoría y que, precisamente en la última jornada, el equipo del pueblo les ganó en su casa. Pero ya no me quedan muchos nombres que recordar. Quizás, ahora que ha vuelto Wislander, quién sabe, quizás yo también vuelva a aficionarme por el balonmano.