jueves, 22 de noviembre de 2012

Jack Taylor



Bueno, pues como cada año desde que empecé a escribir este blog, llega la temporada de baloncesto universitario y, antes de centrarnos en el equipo que ya conocemos todos, y al que dedicaré la siguiente entrada, obliga la actualidad a dedicarle un segundo al chaval que ha obtenido su minuto de fama en todos los noticieros y hasta en los tweets de gente como Kevin Durant o Carmelo Anthony. 
Jack Taylor es un jugador exterior de la Universidad de Grinnell, en Iowa. Grinnell es una modesta universidad, aunque ocupa un buen ránking en algunas clasificaciones evaluadoras a nivel nacional, donde estudió, por ejemplo, el músico de jazz Herbie Hancock. En baloncesto, Grinnell cuenta con un programa que ha merecido su inclusión en la tercera división de la NCAA. Entrenados por David Arseneault, los de Grinnell llevan años destacando por fomentar una estrategia deportiva que se centra en el juego de ataque. Hasta ahora, sus mejores hombres no han tenido un gran bagaje profesional: poco se puede saber de gente como Ed Brands, Jeff Clement, Steve Dieckmann o Andris Upitis que encabezan algunas de las clasificaciones históricas de la universidad. John Grotberg, el ídolo de la afición más reciente, consiguió su primer contrato profesional con los Bayern Giants de Leverkusen. Después sé que no cuajó su fichaje por un equipo de Londres y últimamente jugó con el BBC Red Miners Kayl de la liga luxemburguesa, pero no sé si sigue jugando allí. Justo después de Grotberg vendría Taylor, aunque Taylor aún está en los inicios de su carrera y ya ha pasado a la posteridad, incluso a nivel nacional. 
Taylor se marcó el otro día, en la victoria de su equipo por 179 a 104 ante Faith Baptist Bible, nada más y nada menos que 138 puntos, batiendo el récord que hasta entonces poseía Bevo Francis y que databa de los años cincuenta (también más de cien puntos). Como decía el propio Taylor en una de las muchas entrevistas que concedió después del partido, su equipo aboga por una modalidad de baloncesto plenamente ofensiva ("keep the pace of the game up"), pero en este partido la llevaron al límite. 
Para que os hagáis una idea, Taylor consiguió 52 canastas después de tirar... ¡108 veces!, increíble. Consiguió 27 triples de 71 intentos, ahí es nada, ni entrenando tiran algunos tanto. Hizo 7 de 10 en tiros libres. Para más datos, la ESPN publicaba una tabla en la que se indicaba que cuando Wilt Chamberlain consiguió sus 100 puntos, tiró a canasta cada 46 segundos. Cuando Kobe Bryant hizo 81, lanzó cada 73 segundos. Jack Taylor tiró a canasta cada 20 segundos. Chamberlain consiguió el 59% de los puntos de su equipo, Bryant, el 66% y Taylor, el 70%. Y, por cierto, 70 puntos también consiguió David Larson para los rivales de la Universidad de Grinnell en el mismo partido. No fue un duelo, sin embargo, según ha declarado el propio Taylor. 
Como anécdota, aunque sonaba a torpe justificación, Taylor contaba en una entrevista que entró en el vestuario al descanso pensando que llevaría unos treinta puntos. Cuando el entrenador explicó a la plantilla que Taylor llevaba más de cincuenta puntos anotados, los compañeros se excitaron y, entre todos, decidieron seguir con la misma táctica: balones a Taylor. Y en la segunda parte se cascó otros ochenta puntos. Ahora que USA se lamenta porque van a dejar de fabricar los twinkies, yo le regalaba un camión lleno de ellos a Taylor como premio. Aunque igual le venían mejor dos baldes llenos de hielo para meter los brazos, porque vamos.
Personalmente, me alegro por el récord porque a Taylor se le veía satisfecho y el equipo, al fin y al cabo, ganó de 75. Supongo que el entrenador también estará contento. Taylor dice que sus compañeros también lo están. Me alegro. Sinceramente, me parece una obscenidad que alguien tire a canasta 108 veces en un partido. Tiene que ser un coñazo pasarte todo el partido, tanto en defensa como en ataque, de espaldas al aro, viendo cómo tiran tus rivales... y tu compañero. Alguien me llevará la contraria, pero no le veo el sentido. Es baloncesto, pero no precisamente el baloncesto, va una opinión personal, que a mí me gusta. Corey Fisher se cascó también más de cien, aunque no fuera en un partido oficial, y desde aquí apuesto a que la carrera profesional de Fisher va a tener más fundamento que la de Taylor. Ojalá me equivoque y Taylor no solo supere a Grotberg, o a Fisher, si no que supere al mismísimo Óscar Robertson, pero lo veo difícil. 
Ahora, eso sí, me pides a mí que tire cien veces a canasta y a partir de la trigésima me pesa el balón más que lo que le pesaba la bola a Sísifo. Era Sísifo, ¿no?


sábado, 17 de noviembre de 2012

Esteban Suárez



Que yo tenía que tener mala cara, no lo niego. A las siete de la mañana estaba de pie y tuve que refugiarme en un centro comercial para evitar la ventisca y la lluvia. ¿Habéis visto las noticias? Pues en esas calles de Málaga que aparecen anegadas, ahí estaba yo. Pero aún tenía más razones para tener aspecto de cansado, como un vuelo que se retrasa, compañeros que me entretienen al llegar a Barajas y unas carreras desesperadas para llegar a la puerta K73. Llegué y me puse el último en la cola con una botella de agua bajo el sobaco y comiendo un sándwich de pie. ¿El sándwich? Bacón ahumado frío y recocido y huevo frío y recocido. Riquísimo, más de la mitad, a la papelera. Y era cuando lo tiraba a la papelera, que van apareciendo gente con el chandal del Almería. Primero, pienso que serán los juveniles o el filial o así, pero no, mucho jugador de color, muchos cascos de jijopero, muchos ipads. Qué va. Y siguen pasando, y yo mirando, y no reconozco ni a uno, joder. Lo único que pienso cuando les veo es que viéndolos me parece que ser futbolista tiene que ser un coñazo. Van todos como ensimismados, abrumados por el tedio y la inercia. Arrastrando los pies, rebuscando en los bolsillos, bostezando, dejando el entusiasmo de su profesión para el terreno de juego. Y al fin veo a uno que conozco, y viste un chandal un tanto distinto, pero le distingo, es Xabi Gracia. Y poco después, veo a los últimos que vienen charlando y el que arrastra un trolley me suena de algo: Esteban Suárez. 
Y, de repente, como que me siento pureta. 
Ha pasado toda la plantilla del Almería y me parecían niños con resaca de sábado. 
Y de todos los que han pasado, solo conozco a dos: Xabi Gracia, el entrenador, y Esteban Suárez, un portero de 37 años, que empezó a jugar a esto en el Avilés allá por 1993. Casi nada. No te digo yo que en el Almería sean todo estrellas del firmamento futbolístico, juegan en la segunda división, y ni tan siquiera sé si estarán convocados y habrán pasado hoy por Barajas, pero Leo Ulloa, Javi Casquero, Christian Fernández, Aarón Ñíguez, Fernando Soriano, Héctor Pellerano, Álvaro Mejía, Miguel Ángel Corona... Que no he conocido a ninguno: solo a Esteban Suárez. 
Ah. 
Y he llegado a casa y por curiosidad he mirado a ver dónde jugaban.
Y juegan en Soria contra el Numancia. 
No está mal: poder permitirse viajar hasta Barajas primero y luego a Soria en tren o en bus o en lo que sea. Me pregunto si los del Numancia harán lo mismo. 
Ahora ya estoy mejor, por cierto, gracias por preguntar: en casa, duchado, descansado y lejos de la tormenta malagueña. Voy a ponerme a ver fotos de jugadores del Almería. 
Sí, claro. 
Es verdad, mejor lo dejo para la próxima vez que viaje con Ryanair.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Jaume Leiva



Había leído que Jaume Leiva andaba de vacaciones por Camboya y que venía a la Behobia sin muchas esperanzas de estar delante. Pues lo ha estado, y ha ganado, con 01:01:33. El catalán, ganador del campeonato de España de media maratón hace un par de meses en Tordesillas por delante de Chema Martínez, es un corredor popular de 29 años que acaba de alcanzar la internacionalidad a base de progreso y entrenamiento. Muy querido por su sociabilidad en el pelotón de corredores populares, Leiva debutó en el campeonato del mundo de media maratón de Kavarna, Bulgaria, donde venció Zersenay Tadesse y él acabó 33º. 
Menos de dos minutos después del vencedor, entraba Marc Roig. En categoría femenina, la experta en carreras de montaña, la atleta de Elgeta Oihana Kortazar ha necesitado una hora, catorce minutos y 45 segundos para ser la primera mujer en cruzar la línea de meta. Después de ellos, han entrado hasta 21.470 corredores, entre ellos siete pormaratonianos (uno aún no ha debutado en nuestra prueba familiar, pero le contamos dentro de la comunidad) que han acabado, cada uno a su nivel, pero todos contentos (o relativamente contentos) con sus marcas. 
Esta vez, voy a ser exhaustivo antes de ser subjetivo, y voy a daros los resultados finales, que ya han sido publicados en la web oficial, de todos los pormaratonianos. Y lo hago por orden de llegada:

1. Álvaro, puesto 3351 en la general, 2171 de su categoría, con un tiempo de 1:26:45
2. Maiztegi, puesto 2366 en la general, 1285 de su categoría, con un tiempo de 1:27:26
3. Emi, puesto 4049 en la general, 2593 de su categoría, con un tiempo de 1:28:06
4. Manuel, puesto 5760 en la general, 3590 de su categoría, con un tiempo de 1:31:24
5. Mitxel, puesto 14907 en la general, 8091 de su categoría, con un tiempo de 1:47:24
6. Holden, puesto 16276 en la general, 8591 de su categoría, con un tiempo de 1:50:20
7. Gaxen, puesto 16339 en la general, 8621 de su categoría, con un tiempo de 1:50:29

Con los datos por delante, las conclusiones que sacamos, por las conversaciones que hemos tenido, es que, en general, todos nos hemos encontrado mejor de lo esperado. A pesar de la lluvia inicial y del viento final, la temperatura era la más adecuada para correr, y creo que los pormaratonianos no han sido los únicos corredores populares que se han visto hoy sorprendidos por sus prestaciones y sensaciones. Nada comparado con el año pasado, donde las altas temperaturas hicieron estragos. 
Álvaro ha hecho un tiempo sensacional, a pesar de no haber tenido el tiempo adecuado para entrenarse con calidad debido a sus muchos viajes. Ha hecho su mejor tiempo, pero él os contará más en pormaratones, como ya sabéis, que os dejo a un clic del enlace si pincháis sobre el nombre de su blog. Con Maiztegi no he tenido tiempo de encontrarme, debido a que ha llegado media hora antes que yo, ya que salía a las 10:30 con los mejores, pero, según me han contado los de cabeza, no ha hecho mal tiempo si tenemos en cuenta su accidentada preparación. Emi, por su parte, después de su largo viaje desde Barcelona, se ha encontrado mejor que el año pasado, cuando debutó, y ha conseguido mejorar la marca. Según me contaba, conocer el recorrido hace mucho. Se le ve con ganas de volver y hacerlo todavía mejor. Su compañero de viaje desde Barcelona, Manuel, debutaba en la Behobia y apenas ha podido aguantar el ritmo de Emi y Álvaro durante unos minutos. Me comentaba que la carrera le ha gustado mucho, que se ha encontrado bien, pero que guardaba fuerzas porque temía más cuestas. Si vuelve, saberse el recorrido le ayudará a hacerlo mejor aún. Mitxel ha aguantado hasta Irún con los dos pormaratonianos más lentos, y luego nos ha pedido permiso para largarse, mientras le veíamos marcharse con su estilo saltarín. Esperaba hacerlo peor, y, aunque no ha mejorado su mejor marca, vista las sensaciones de la semana, seguro que está contento. En línea de meta, se le veía entero y satisfecho. 
Por último, un servidor y Gaxen hemos hecho el recorrido juntos hasta el último kilómetro, donde yo me he encontrado pletórico y he apretado no por rivalidad si no por satisfacción personal al ver que podía estar cerca del 1:50:00. No he podido bajar, y eso me ha dejado un mal sabor de boca. Viendo como he ido fácil durante todo el recorrido, encontrándome solo un poco bloqueado de piernas en los toboganes, y ligeramente tocado de moral en el siempre doloroso paso por el puerto de Pasaia, y las fuerzas que he tenido para apretar al torcer para buscar el Kursaal, me queda la sensación de que he guardado demasiado y que podía haber bajado mi tiempo al menos en medio minutillo o quizás más. No voy a mortificarme: no tenía buenas sensaciones de caja, que sí de piernas, y sospechaba que este año no iba a mejorar mi marca. Así que haberla bajado seis minutos, solo indica que la que tenía era muy mala, y que queda mucho margen de mejora. Cada año y cada edición es un mundo, pero este resultado me anima para seguir intentándolo: la superación personal siempre es un ejercicio gratificante y enriquecedor. Sobre mi compañero de kilómetros, solo decir que le he visto comedido pero sobrado. Le he visto flojear un poco camino de Lezo, pero ha sido un espejismo. Que se haya quedado unos segundos a falta de 1.000 metros, no indica nada. Ha sido más fuerte que yo en Mirakruz, y me ha bajado a un ritmo muy potente desde que hemos dejado el Arzak atrás. Tiene mucho margen de mejora y es muy sólido en su ritmo, estoy seguro de que en la próxima bajará de los cincuenta minutos. Además, como compañero de ruta, ha sido inmejorable: nos hemos combinado muy bien en los ánimos y su información de tiempos, ritmos y kilómetraje me han hecho el recorrido mucho más fácil de gestionar. 
Ésa es un poco la crónica que puedo daros de mi experiencia behobiana en 2012. Mucho frío y una caladura de espanto antes de salir. Y eso que este año hemos sabido manejar mucho mejor el viaje. Hemos madrugado, hemos desayunado tranquilos en Loiola, hemos cogido el tren sin agobios, y hemos llegado a Behobia sin problemas. Ningún problema si no fuera por la lluvia que hemos tenido que tragarnos mientras nos encontrábamos con el único debe que, así, a bote pronto, le puedo poner a la organización. No es comprensible que para hacer uso de los camiones de las bolsas tengas que estar en Behobia hora y media antes de tu salida. El camión, con un retraso de media hora, es cierto, se nos ha ido delante de las narices, cuando aún quedaba una hora para que nos tocara salir. Supongo que la organización tendrá sus razones, pero no hemos sido los únicos, y ha sido un tanto incomprensible, la verdad. Al final, los empleados de la gasolinera de Repsol nos han hecho el favor de guardarnos la bolsa. Una chapa del copón por una mochila que probablemente estropee esta crónica porque le traerá al pairo a toda la gente. Pero, sí, mucha lluvia, mucho frío, los pies calados y las piernas zánganas hasta que no llegaron las cuestas de Irún. Luego paró, luego volvió, luego ha salido el sol cuando ya nos dábamos el lujo de una tacada de pintxos en Irún, donde volvimos para recuperar la bolsa. 
En resumen, buenas sensaciones (un poco encontradas, pero eso es aún más positivo) y muchos ánimos para seguir entrenando y mejorando los tiempos a nuestro humilde nivel que no busca más que la satisfacción personal, mejorar la salud (la física y la mental) y sobrevivir a la rutina de nuestra vida diaria. Buenos compañeros de jornada, antes, durante y después, con los que da gusto hacer piña, kilómetros... y comunidad. Os animamos a los demás a ir apuntándoos. 
Recuerdos para todos los participantes que han terminado (una nota de enhorabuena para el tiempo de Mónica, grande en su primera Behobia), y para los que no han podido. Zorionak para los ganadores y gracias a la organización por una nueva edición de una prueba que, cuanto más la corres, más la sientes, y más la disfrutas. E insisto, lo que más se disfruta, es el compañerismo y la amistad, muchas gracias a todos los pormaratonianos por hacer de correr una experiencia que va más allá del sudor y... los dolores.   
Ya sabéis, si queréis más y mejor, cliquad arriba que cuando él pueda, ya os dará su crónica en nuestro blog vecino. 
Por cierto, y como bien me pide, y me alegro tener que hacerlo, aquí os dejo otro enlace a otro blog donde, si os interesa, tendréis otra crónica de la misma carrera y de primera mano. Y ya, de paso, conocéis el blog: korrikalari popular

jueves, 8 de noviembre de 2012

Nikola Ivanovic



Empezó la Eurocup y con más emoción no pudo empezar. Hubo partidos en muchos países europeos, pero como yo soy de donde soy y era el que me daban gratis en la televisión pública, no vi otro que el que disputaron el Bilbao Basket y el Buducnost montenegrino. Y fue uno de esos partidos que no se repetirán muchas más veces. Ni esta temporada. Ni probablemente en muchas otras. 
Los montenegrinos arrancaron de manera perfecta, sin dejar anotar al contrario y metiéndolo todo ellos. Se les veía cómodos en la cancha e incómodos a los anfitriones. Para más difícultades, Raúl López se lesionaba y los hombres imporantes de Fotis Katsikaris se cargaban de faltas. Cuando parecía imposible, se concretó una remontada inesperada y gracias a un genial, como casi siempre, Álex Mumbrú (la foto lo indica), los de Bilbao conseguían empatar el partido a 64-64 cuando perdían por quince a falta de cuatro minutos para el final. Parecía que ya habían hecho lo más difícil, pero malas decisiones en ataque hicieron que todo el mundo se convenciera de que los de Katsikaris habían nadado hasta la orilla para perecer allí. Zisis, además, fallaba tiros libres, y parecía que se estaban jugando los últimos segundos a base de tiros libres por inercia y desesperación. Pero poco a poco, mientras que el reloj transcurría a bocanadas, el Bilbao Basket se acercó. Dee Bost tuvo los tiros libres para cerrar el partido pero falló el primero. Quedaba la ilusión desesperada de un triple que no encontró Vasileaidis porque le hicieron falta. Quedaba la épica que no se da mucho y se dio. Vasileaidis metió el primer tiro libre, lanzó perfectamente el segundo a fallar, el rebote se rozó hasta que cayó en sus manos y sin pensárselo, lanzó en suspensión para clavar el empate y forzar la prórroga. Y la prórroga, con un Vasileaidis enchufado y un Buducnost noqueado y presa de su bisoñez, no tuvo color. 
No consolará a los montenegrinos el haberse sabido competitivos y honrados derrotados. Destacó, sobre todos, el que encabeza la entrada, un joven de apenas 18 años que manejó el equipo como si fuera un veterano, vio el aro fácil y fue una baja insustituible en la prórroga cuando cometió su quinta falta personal. No se conocía mucho su nombre, pero, con solo 18 años, el joven base de 1'90 ya es el suplente de Taylor Rochestie, jugador del Baskonia, en la selección de su país. Algo tendrá. Y lo que tiene, también lo que tiene que mejorar, lo demostró ayer en Bilbao. No pudo, sin embargo, conseguir que fuera suficiente para superar a un Bilbao Basket que vivió uno de esos finales que no se repetirán muchas más veces. 
Pero, como decía, hubo más partidos, y vamos a repasar lo que ocurrió en todos los grupos, no porque vaya a convertir este blog en una crónica periódica de esta competición, pero, así, en la primera, aprovechamos para conocer a todos los equipos que compiten y descubrimos el potencial de esta liga. 

En el grupo A, todo empezó con victorias en casa, el Rudupis ganó al Hapoel Jerusalem y el CEZ Nymburk al Budivelynk. Sobre el papel, parece el grupo más flojo, pero siempre hay sorpresas en esta competición y la flojera siempre es relativa. El Rudupis Prienu lituano es un equipo poco conocido. Excepto el letón Siim-Sander Vene todos son lituanos, incluído el entrenador Virginijus Seskus. El mejor, al menos en el primer partido, fue Gediminas Orelikas, un joven alero de dos metros. Los israelíes, entrenados por Sharon Drucker, cuentan con veteranos como Meir Tapiro y Dan Grunfeld, viejos conocidos de la ACB como Raviv Limonad o el antiguo compañero de Michael Beasley en Kansas, Jacob Pullen, y el ex de Clippers y Wolves, Craig Smith. Vamos, que en principio es buen equipo, pero ya han empezado perdiendo en Lituania. En el otro partido del grupo, un clásico como el Nymburk de Jiri Welsch arrolló al Budivelynk ucraniano que dirige el letón Ainars Bagatskis. Welsch no fue el mejor de su equipo pero ayudó en un partido en el que sobresalieron Petr Benda y Lukas Palyza.
El Grupo B es el del BBB y ganó al B como ya hemos dicho. En el otro partido del grupo el Lukoil Akademik no pasó tantos apuros para ganar a otro clásico de la competición, el Spirou belga. Lleno de jugadores americanos, los más conocidos de los belgas siguen siendo Justin Hamilton y un veteranísimo Andre Riddick, además del exACB Matt Walsh. Ninguno pudo hacer suficiente para superar a los Bozhidar Avramov, Mohammed Abukar, Darryl Watkins o Brandon Heath.
El Grupo C parece que será disputado. El Triumph de Vassili Karassev asaltó la difícil cancha del Le Mans por solo cinco puntos. Vassili Karassev encontró a su mejor hombre en Sergey Karassev, aunque los americanos también aportaron. J.D.Jackson ha reunido un buen equipo para los franceses con gente veterana y talentosa como Khalid El-Amin, Cuthbert Victor, Charles Kahudi, Alain Koffi, Pape Sy o Joao Paulo Batista, pero nadie pudo ante el 6 de 7 del hijo del entrenador. También el otro partido acabó con victoria visitante, pero un poco más holgada: el VEF Riga sorprendió en casa a los dragones alemanes de Stefan Koch. Mucho viejo conocido con los alemanes (Petar Popovic, Marquez Haynes, Kritaps Valters) en los alemanes, aunque el mejor fue Anthony King. Perdieron, sin embargo, contra el equipo de Ramunas Butautas, donde el mejor fue Dairis Bertans aunque también destacaron otros viejos conocidos como Earl Rowland o Kaspars Berzins.
El Grupo D tiene a otro equipo ACB, el Valencia, que ganó por diez en casa al Banvit BK turco. Los de Perasovic han empezado la temporada muy bien. Esta vez, destacó sobre todo un Pau Ribas que parece que disfruta con su recuperado protagonismo. Él, con la ayuda de Serhiy Lishchuk, Rafa Martínez y Stefan Markovic, se zampó a los turcos donde aún juega Serkan Erdogan, se busca un futuro Kalin Lucas y redondean un equipo poderoso los Charles Davis, Izzet Turkyilmaz, Vladimir Stimac, Kenan Bajramovic o Sammy Mejía. Darán que hablar cuando se enfrenten a los dos que se enfrentaron en el otro partido de este grupo, el Oliver Basket alemán y el Azovmash ucraniano. Ganaron los primeros, y puede considerarse sorpresa. A los alemanes, repletos de americanos, como no (nueve de los diez jugadores que jugaron es americano), no se les conoce mucho en Europa. El mejor fue Dwayne Anderson, con 19 puntos y 10 rebotes que derrotaron a los Lynn Greer, Tadija Dragicevic, Ivan Paunic, Miroslav Raduljica, Simonas Serapinas o el exNBA Olekseiy Pecherov.
El grupo E también parece tener dos candidatos claros y ambos empezaron con victoria y a domicilio. Los turcos del Galatasaray que dirige Ergin Ataman vencieron al Trefl Sopot polaco a quien, por cierto, entrena Zan Tabak. El mejor hombre del antaño ayudante de Joan Plaza fue Filip Dylewicz, pero nada pudo hacer ante el potencial de los turcos: Boniface Ndong, David Hawkins, Henry Domercant, Cenk Akyol, Jaka Lakovic, Furkan Aldemir, Milan Macvan, Jamont Gordon o Erden Arslan. Sin duda, uno de los favoritos al título final. Más apuros pasaron los rusos, pero el Lokomotiv de Evgeny Pashutin acabó por vencer al BC Donetsk donde juega Kaloyan Ivanov. Y no solo el exACB Ivanov, porque éste tiene como compañero a otros conocidos: Ramel Curry, D'or Fischer, Darius Songaila o Ivan Radenovic. No pudieron, eso sí, con Jimmy Baron, Simas Jasaitis y Mantas Kalnietis. Aunque estos tres se valieron solos, Pashutin también cuenta con Nick Calathes, Aleks Maric, Alexey Savrasenko o Nikita Shabalkin. Otros favoritos y los dos en el mismo grupo.
En el grupo F, otros belgas con amplia experiencia europea y buenas playas, los del Oostende, ganaron a los griegos del Panionios en casa. Wesley Wilkinson, Matt Lojeski, Mario Stojic y Dragisa Drobnjak fueron los mejores ante unos griegos donde, saliendo desde el banquillo, destacó sobremanera aquel misterioso fichaje del Bilbao Basket llamado Nikos Pappas. En el otro partido, otros favoritos, los rusos del Unics Kazan de Aco Petrovic ganaron a los polacos del Stelmet ZG donde juega Quinton Hosley que algunos recordarán en la ACB. El equipo de Petrovic, donde no jugó Marko Banic, parte como favorito del grupo gracias a un plantel que cuenta con Kostas Kaimakoglou, Terrell Lyday, Chuck Eidson, Ian Vougioukas, Petr Samoylenko, Mire Chatman o Vladimir Veremeenko.
El grupo G también vivió dos sorpresas con victorias de visitantes, aunque esta vez fueron más sorpresivas si cabe. Dos compañeros de generación, Veljko Mrsic y Jure Zdovc (el segundo un pelín más mayor), se enfrentaron, pero ahora en los banquillos. Uno entrena a la Cibona, otro al Spartak San Petersburgo ruso, y ganó el esloveno porque los rusos vencieron a los croatas. Amén. No tienen mal equipo en Zagreb, con D.J. Strawberry, Andrija Zizic, Davor Kus o Marin Rozic, pero lo tienen mejor en San Petersburgo, con Loukas Mavrokefalidis, Nikita Kurbanov, Patrick Beverley, Josh Carter o Zach Wright. También sorprendió un poco que los franceses del Cholet se dejaran sorprender en casa contra los alemanes del Ratiopharm. Dos americanos, John Bryant y Allan Ray, se cascaron un partido de excepción y de nada valió que en frente estuviera Marcus Goree.
Por último, en el grupo H, Igor Rakocevic, Mike Scott y Boris Savovic se valieron para que el Estrella Roja derrotara en Belgrado al Orleans francés donde destacaron los americanos. El histórico conjunto serbio que dirige Vlada Vukoicic, cuenta, además de con el tridente que ya he mencionado, con un buen equipo que será difícil derrotar en su cancha. El joven Bojan Subotic, los veteranos Vuk Radivojevic y Rasko Katic, o los americanos DeMarcus Nelson y Elton Brown son otros jugadores a seguir. En el otro partido, el Banco di Sardegna italiano no hizo feliz el regreso de Aíto García Reneses a las competiciones europeas con el Cajasol. En los de Sevilla, aportaron muchos, desde Tomas Satoransky hasta Brian Asbury, pasando por Juan Triguero, Luka Bogdanovic o John Holland, los cinco titulares, pero ninguno hizo lo suficiente para superar el gran partido de Marvis Thornton, que tuvo la ayuda de Travis y Drake Diener o Michal Ignerski. Ambos equipos tendrán que luchar para lograr clasificarse.   

Con todo este resumen, y ya que vivimos cerca de la liga ACB, digamos que los equipos de esta liga tendrán que luchar mucho si quieren llegar a ganar el título. Muchos candidatos, jugadores con potencial de Euroliga, buenos entrenadores, canchas calientes y jóvenes de 18 años que descubren por donde irá el futuro. Alicientes suficientes como para que las próximas jornadas visiteis la página web oficial de la competición si queréis estar informados, porque yo no vuelvo a soltar una chapa como ésta.

martes, 6 de noviembre de 2012

Mario Götze



No tenía nada mejor que hacer y me he puesto a ver al Real Madrid recibir al Borussia de Dortmund en el Santiago Bernabeu. El gol de Pepe, el del empate, me lo he perdido, pero he visto el de Reus y el de Götze, aunque en el marcador se lo adjudican a Arbeloa en propia puerta. 
Es bueno el Götze éste. Rápido, dinámico y ágil. Supongo que es el símbolo de este nuevo Borussia de Dortmund de Jurgen Klopp. Tras una crisis económica en la que el club estuvo apunto de declararse en bancarrota, se tomaron las drásticas medidas que correspondían y la llegada desde el FSV Mainz 05 de Klopp contribuyó al éxito de una nueva política basada en la cantera y la austeridad. 
Por cierto, acaba de marcar precisamente un alemán pero que juega en el Real Madrid: Mesut Ozil. Y se lo merecía el Real Madrid. Y se va Götze, además. Creo que voy a cerrar el ordenador y me concentraré en el televisor. No es que prometa mucho la película de Mel Gibson, pero bueno. 
El caso es que me caía a mí simpático el Borussia. El de los noventa, claro, el de Ottmar Hitzfield. El ahora entrenador de la selección de Suiza estuvo la tira de años en Dortmund para convertir al equipo en uno de los equipos más eficientes de los noventa: 2 Ligas, 1 Champions League y 1 Copa Intercontinental. Casi nada. Y nombres que a los que estábamos creciendo en aquellos años se nos quedaron grabados: Andreas Moller, Jurgen Kohler, Stephane Chapuisat, Stefan Klos, Stefan Reuter, Knut Reinhardt, Matthias Sammer, Jorg Heinrich, Paulo Sousa... Primero les pasó por encima la Juve de los Baggio en la UEFA, pero cuatro años más tarde, se vengaron a lo grande ganando la Champions y en Munich y ante la misma Juventus de Del Piero, con aquel gol de Lars Ricken nada más salir al campo como recordaba hace poco Sami Khedira. 
Por cierto, otra vez, ya ha terminado el partido. 2-2 y cada uno para su casa con un punto. 
De los noventa, ya no quedan más que las fiestas con djs que pinchan sin parar britpop. 
Ahora ya no está Hitzfield pero está Klopp. Ya no está Moller pero está Götze. 
Si te soy sincero, no sé cuántos jugadores tienen de la cantera, pero lo que te puedo decir es que hoy decían los nombres y no conocía prácticamente a ninguno. Tienen veteranos como el portero Roman Wiedenfeller, Sebastian Kehl o Patrick Owomoyela, pero los Neven Subotic, Sven Bender, Ilkay Gündogan, Robert Lewandowski, Kevin Grosskreutz, Mario Götze, Marco Reus, Ivan Perisic, Mats Hummels y compañía no tiene ninguno más de 24 años. 
Vamos, que la cosa promete y ahora entiendo por qué siempre que veo al Jurgen Klopp éste en la tele siempre está riéndose. 
No sé si son favoritos a ganar esta Champions, como ha dicho José Mourinho, pero ha dado gusto verles jugar en la primera parte. En la segunda, ni se les ha visto. El Real Madrid, con poco, les ha pasado por encima. Pero 2-2, y yo me voy a ver la película. Los 68.000 socios del Borussia Dortmund seguro que tienen mejores cosas que hacer.

Damian Lillard



El 30 de Octubre empezó la NBA. Ya sabes que esto tiene un ritmo frenético. Apenas un puñado de días, y ya se han disputado 48 partidos si mis cuentas no fallan. Lo retorcido del calendario profesional americano lleva aparejado que cuando algunos han disputado ya casi un póker de partidos, otros, apenas han tenido tiempo para debutar. Eso sí, lo que ya llevamos, nos da un pelín de perspectiva para empezar a hacer las primeras conclusiones. 
Todo el mundo anda ocupado aclarándose con las razones del mal inicio de los Lakers. Ya se había escuchado hasta el nombre de Mike D'Antoni para suplir a Mike Brown. También se ha hablado, y mucho, del buen comienzo de los Knicks, encabezados por un Carmelo Anthony más sosegado, del talento para ganar partidos de Tony Parker, del redescubrimiento de OJ Mayo, de la solidez de Marc Gasol... Y de tantos más, porque a construir protagonistas ningún campeonato profesional de cualquier deporte puede competir con la NBA.
Uno de los que han acaparado la atención de la prensa ha sido el escolta rookie de los Blazers, Damian Lillard. En su año de debú, y aunque ya venía precedido de una buena fama como anotador, Lillard se ha hecho con un hueco en los Blazers y en los cuatro partidos que estos llevan disputados, ha salido como titular, ha superado los treinta minutos de juego y promedia más de diecinueve puntos y 8 asistencias por partido. Por eso, le regalamos encabezar esta entrada. 
Pero lo que queríamos hacer hoy aquí es revisar cómo han empezado esta temporada los muchos europeos que emigraron al reino de David Stern dejando huérfanas a muchas ligas del viejo continente.
Algunos, se han conformado con debutar. Víctor Claver aprovechó unos minutos para coger un rebote y pasar a la historia como el decimosegundo jugador español en debutar en la NBA. Al siguiente, volvió a quedarse fuera de las rotaciones. Su excompañero en Valencia, Nando de Colo, ha recibido una oportunidad más de manos de Gregg Popovych pero su participación también ha sido testimonial. Igual que la de Mirza Teletovic, aunque éste aprovechó mejor los apenas dos minutos que le dio su entrenador para conseguir cinco puntos y 1 robo en su debú. Otros, como su compañero en Brooklyn y exACB, Tornike Shengelia han tenido peor suerte y aún no han debutado. Tampoco Viacheslav Kravtsov. Ni Donatas Motiejunas. Gustavo Ayón, que tuvo oportunidad y ofertas para volver a España, no parece que cuente mucho en Orlando. Algo más, pero no mucho más, está aportando Bismack Biyombo, en los Bobcats, donde va a un punto y dos rebotes por partido. Joel Freeland ha jugado más que Claver pero nada que seguro le tenga contento: siete minutos en cada uno de los dos partidos que ha jugado y apenas dos puntos en cada uno de ellos.
Más recorrido están teniendo otros que debutaban o volvían a la NBA después de regresar primero a Europa. Serge Ibaka regresó después de su paso por el Real Madrid para volver a ser titular e importante en los Thunder de Durant. Andrei Kirilenko ya espera a que vuelva Ricky Rubio y, mientras tanto, como era de esperar, vuelve a ser titular en la NBA aportando en todos los apartados del juego, 14 puntos, 7 rebotes, casi 5 asistencias y casi tres tapones por partido. También está teniendo protagonismo su excompañero en CSKA y compañero en los Wolves, Alexey Shved, aunque éste siempre salga desde el banquillo. Por ahora, en 18 minutos de juego aporta más de seis puntos y 2 rebotes por partido. Pablo Prigioni no ha conseguido quitarle la titularidad a Jason Kidd pero el debutante más veterano de la historia de la NBA sí que ha sorprendido a muchos que pensaban que su juego pasaría desapercibido y desaprovechado en los Estados Unidos. El argentino demuestra su calidad y en tres partidos alcanza casi los veinte minutos jugados. Apenas supera los cuatro puntos y cuatro asistencias por partido, pero en el último aportó en la victoria de los Knicks a los Sixers y ya salió en los breves resúmenes oficiales. Kevin Seraphin volvió de Vitoria para exigir su cuota de protagonismo en Wizards y esta temporada ha empezado fuerte. Solo ha jugado un partido, pero el francés consiguió 19 puntos y 7 rebotes. Kyle Singler confirma todo lo bueno que demostró en Alicante y en Madrid y aunque no ha conseguido un hueco entre los cinco que salen de inicio para los Detroit Pistons, el ex de Duke juega más de veinte minutos con 8'7 puntos y 3 rebotes de media. Jan Vesely, que no jugó mucho la temporada pasada, parece que va a contar con más minutos en ésta. Nikola Vucevic es una de las sorpresas agradables de la temporada. En los dos partidos que han jugado los Magic ha salido como titular y promedia 12 puntos y 8 rebotes en cada uno de ellos. También ha sorprendido la apuesta de los Raptos por el joven Jonas Valanciunas que juega menos pero también ha sido titular en todos los partidos que han disputado hasta ahora los de José Manuel Calderón (él ya no es titular). Seis puntos y casi seis rebotes por partido.
Esto no acaba más que de empezar, pero, al ritmo que va, acabará antes de que nos demos cuenta. Todavía puede que cambien las cosas para alguno de todos los que hoy he nombrado aquí. Alguno igual regresa a Europa antes de tiempo o tiene que foguearse en las ligas comerciales. Otros, quizás acaben teniendo el mismo protagonismo que ya tienen otras estrellas internacionales como los Dirk Nowitzki, Manu Ginobili, Pau Gasol, Hedo Turkoglu, Steve Nash... Ésta puede ser la temporada de Nikola Pekovic. Enes Kanter aún necesitará alguna más. Andrea Bargnani y Danilo Gallinari seguirán luchando contra las expectativas. Ricky Rubio intentará volver con garantías. Nicolás Batum y Boris Diaw ya comparten condición de veteranos... y tantos más. No es hoy el día más apropiado para volver a insistir en algo que ya ha quedado caduco (hace mucho tiempo que nos convencimos de que los jugadores internacionales habían alcanzado un nivel de excelencia que no tenían quince años atrás). Hoy solo queríamos echarle el primer vistazo a los que han llegado nuevos o regresan como si lo fueran a la liga americana. Aún queda mucho para que Damian Lillard gane el premio al rookie del año, si es que lo consigue, y lo mismo queda para que Pablo Prigioni haga mejor jugador de lo que ya lo es a Carmelo Anthony... si es que lo consigue. 

jueves, 1 de noviembre de 2012

Emil Zatopek

Lo prometido es un coñazo, pero aquí estamos de vuelta, para colgar algunas fotos que ilustren que es cierto lo que os contamos, que correr corrimos.
Aunque a alguno no nos haga ni puta gracia vernos en las fotos porque... válgame el cielo. Entiendo a los filósofos que hablan sobre cómo la realidad depende de la percepción... o de la perspectiva. Tampoco es que yo me crea Clive Owen, pero joder, se ve que en el espejo del baño solo me veo de frente y no es lo mismo. En fin.
También, aprovecho esta entrada para informaros de la última novedad en torno a la Pormaratoniana que, en su próxima edición, ya en 2013, será III. Cómo crece el bicho. El perpretrador principal de esta aventura, el dueño del blog vecino, se ha puesto a darle vueltas a su dolorida cabeza (físicamente) y ha implementado un recurso para que todos aquellos que queráis estar informados (y/o involucrados) sobre la próxima edición os apuntéis a una base que solo busca gestionar un listado de correo para anunciaros cualquier novedad. Y digo cualquier novedad porque también, por medio del correo, podremos incitar a la gente a tomar parte en otras actividades que se les ocurran a cualquier miembro del foro: camisetas, participación en otras carreras, celebraciones festivas, noticias de incumbencia... Yo qué sé. Así que si os interesa, es fácil, rápido y no os compromete a nada. Podéis encontrarlo en la barra de la derecha y también en el mismo lateral del blog de pormaratones cuyo link directo tenéis al final de la siguiente frase.
Feliz día festivo a todos, espero que no celebréis Halloween, y ahí van algunas fotos, si queréis más, visitad pormaratones: