viernes, 8 de julio de 2016

Alessandro Gentile



Las olimpiadas de Río de Janeiro que se disputarán este verano siguen envueltas en la polémica. Entre las huelgas de distintos gremios, los índices de violencia y el virus zika, las noticias siempre parecen referirse a cosas que no afectan directamente al mundo del deporte. Encima, en el baloncesto, la guerra entre la FIBA y los organizadores de las competiciones de clubes europeas estuvo apunto de crear un cataclismo.
En la categoría de baloncesto ya tenemos a nueve equipos clasificados: Brasil, como país anfitrión, Estados Unidos, como campeón mundial, Australia por Oceanía, Nigeria por África, Venezuela y Argentina a través del Campeonato Americano, igual que España y Lituania por el Europeo y, finalmente, China. Las últimas tres plazas se disputan ahora mismo en los tres torneos preolímpicos. Y de eso queríamos hablar aquí. 

Pero antes, y ya que muchas de las selecciones participantes ya han hecho las primeras cribas para su participación en las olimpiadas, echémosle un repaso a las mismas. 

Sergio Scariolo ya dio una lista de 24 hombres que luego redujo a 17. La duda más significativa, Serge Ibaka o Nikola Mirotic, se resolvió. Mirotic estará en Brasil, igual que lo estarán, a no ser que surja un imprevisto, todos los grandes nombres actuales del baloncesto estatal: Ricky Rubio, Pau Gasol, Marc Gasol, Sergio Llull, Rudy Fernández, Sergio Rodríguez...

Las bajas en la selección de Estados Unidos serán más significativas, pero, aún así, siguen siendo los grandes favoritos y se presentarán con un equipo de garantías para refrendar ese favoritismo. Mike Krzyzewski ya tiene a sus doce jugadores y estos serán los siguientes: Carmelo Anthony, Harrison Barnes, Jimmy Butler, DeMarcus Cousins, DeMarr DeRozan, Kevin Durant, Paul George, DeAndre Jordan, Kyle Lowry, Klay Thompson, Kyrie Irving y Draymond Green. 

De China no tengo datos, pero supongo que jugadores como Yi Jianlian, Wang Zhelin o Zhou Qi formarán parte del mismo. 

Australia trabaja ahora mismo con 18 hombres, entre los que no están Dante Exum o Andrew Bogut, aunque a este último aún se le espera si se recupera bien de su operación de rodilla. A falta de estos dos, los Boomers serán doce, como todos los demás, y necesitan hacer descartes. Entre los primeros seleccionados hay viejos conocidos de la ACB como David Andersen, flamante ganador de Liga en Francia, Joe Ingles, Chris Goulding, Daniel Kickert, Nathan Jawai o Brad Newley, y NBAs como Matthew Dellavedova, Aron Baynes, Cameron Bairstow o Patrick Mills. 

Nigeria invitó en Mayo a 27 jugadores, entre los que no estaba Victor Oladipo, quien parece que no tenía muy clara la invitación. También creo que la rechazó Thanasis Antetokounmpo, pero, a buen seguro, tendrán un equipo competitivo si alguno de los otros jugadores invitados a la preparación deciden defender a Nigeria en las Olimpiadas. Al fin y al cabo, en la lista hay jugadores como Ikechukwu Diogu, Olumide Oyedeji, Al-farouq Aminu, Chamberlain Oguchi, Trevor Mbakwe, Ike Ofoegbu, Derrick Obasohan, Ekpe Udoh, Festus Ezeli, Michael Umeh, Michael Gbinije, Ebi Ere o Folarin Campbell. 

Rubén Magnano, seleccionador de Brasil, también tendrá que hacer descartes, pero, su primera lista, deja bien a las claras su apuesta: nada de experimentos, pero sí experimentados. Entre los primeros elegidos, Leandro Barbosa, Guilherme Giovannoni, Rafael Hetsheimeir, Marcelinho Huertas, Nené Hilario, Vitor Faverani, Raulzinho Neto, Augusto Lima o Anderson Varejao. 

Jonas Kazlauskas empieza a preparar la participación de Lituania con una primera lista de 20 hombres. Parece que el equipo combinará la veteranía de gente como Robertas Javtokas o Darjus Lavrinovic con la juventud de Domantas Sabonis. Entre los NBA, parece que sí estará Jonas Valanciunas pero no está tan claro que la salud deje participar a Donatas Motiejunas. 

En Argentina, Sergio Hernández dio una preselección de 20 nombres, algunos de ellos convocados también para jugar el Suramericano. Entre esos veinte primeros candidatos, hay jugadores como Facundo Campazzo, Nicolás Laprovittola, Emanuel Ginóbili, Nicolás Richotti, Andrés Nocioni, Marcos Mata, Luis Scola o Leonardo Mainoldi. 

Por último, en Venezuela, Néstor "Che" García tiene claras las cosas. Maneja una lista de treinta hombres, incluyendo a muchos jóvenes jugadores cuyo único objetivo debe ser empezar a conocer los mecanismos y exigencias de la selección nacional. Más tarde, la preselección se reducirá a 26 y, finalmente, cuando jueguen su último amistoso, contra la selección norteamericana, si no me confundo, dará la lista definitiva de 12. Por supuesto, entre esos 30 primeros jugadores, están los más reconocidos del baloncesto venezolano, gente como Gregory Vargas, Gregory Echenique, Heissler Guillent, Donta Smith o el NBA Greivis Vásquez.

Así están los equipos que ya tienen asegurada su presencia en Brasil, pero, como decíamos al princpio, aún habrá hueco para otras tres. El preolímpico cuenta con tres sedes: Turín (Italia), Manila (Filipinas) y Belgrado (Serbia). Los ganadores finales en cada sede serán los afortunados que viajen a Brasil en unos meses. En el grupo que juega en Italia, se encuentran las selecciones de Grecia, México e Irán, que forman el Grupo A, e Italia, Túnez y Croacia, que forman el Grupo B. En Belgrado, también hay dos grupos. En el primero, se enfrentan Serbia, Puerto Rico y Angola; en el segundo, Japón, República Checa y Letonia. Finalmente, en Manila, se disputarán la plaza de acceso a las olimpiadas, Turquía, Senegal y Canadá, reunidas en el Grupo A y Filipinas, Nueva Zelanda y Francia en el B. De cada grupo en cada sede, se clasifican dos equipos. Los primeros del A disputarán una semifinal con los segundos del B, y los primeros del B disputarán la otra semifinal con el segundo del grupo A. Los clasificados para cada una de las tres finales se jugarán entre sí las invitaciones para viajar a Brasil. 

El torneo lleva disputándose desde el lunes y terminará este domingo. Y ya tenemos semifinales. 

En el grupo de Belgrado,  Serbia acabó primera del Grupo A y Letonia primero del Grupo B. Serbia se enfrentará a la República Checa, que acabó segunda en el Grupo B. Y Letonia hará lo propio contra Puerto Rico, que quedó a una victoria de los anfitriones en el A. Japón y Angola quedaron eliminadas. Serbia ha tenido a Nemanja Nedovic y a Nikola Jokic, sobre todo a este último como sus mejores hombres. Por los letones, el jugador más destacado ha sido Dairis Bertans quien, además, ha tenido tiempo de despedirse por video del Bilbao Basket. Por la República Checa, hay que destacar a Tomas Satoransky y a Blake Schlib, además de a un Lukas Palyza que destacó en el partido ante Japón. Por Puerto Rico, Juan José Barea ha sido el jugador más destacado. 

En el grupo de Manila, las semifinales enfrentarán a Canadá, ganador en un grupo, contra Nueva Zelanda, segundo en el otro, y a Francia con Turquía, que han ocupado las mismas posiciones. Se quedaron fuera Senegal y la anfitriona Filipinas. En el Grupo A, Canadá ganó los dos partidos gracias, sobre todo, a Cory Joseph, su mejor jugador. Turquía ganó a Senegal (digno papel, las dos derrotas fueron ajustadas) gracias a Ali Muhammed, que no es otro que Bobby Dixon. En el grupo B, Francia tiró de, como no, Nando de Colo en el primer partido y de varios jugadores en el segundo, destacando Mickael Gelabale. Por Nueva Zelanda destacaron los hermanos Webster, Corey y Tai. 

Finalmente, en Turín, los anfitriones, Italia, ganaron el primer puesto de su grupo y, por lo tanto, se enfrentarán a México, segunda en el otro, en una de las semifinales. La otra la disputarán Grecia, como primera de su grupo, y Croacia, como segunda del suyo. Túnez e Irán quedaron fuera. En Croacia, han destacado Bojan Bogdanovic y Dario Saric. En Grecia, Giannis Antetokounmpo,  mientras que en México el hombre más destacado ha sido Francisco Cruz. Por Italia, habría que destacar a Marco Belinelli, Danilo Gallinari, Andrea Bargnani o Alessandro Gentile (para él el titular porque es el último jugador que nombro en esta entrada y por nada más). 

Lo dicho, Italia, Grecia, Croacia, México, Nueva Zelanda, Turquía, Canadá, Francia, Serbia, Letonia, República Checa y Puerto Rico. Tres de estos doce acompañarán al anfitrión Brasil y a los otro ocho equipos ya clasificados para los Juegos Olímpicos de 2016. Quiénes serán finalmente, no lo diremos aquí. Tendréis que averiguarlo vosotros por vuestra cuenta que yo bastante he escrito ya aquí sobre ello.

jueves, 7 de julio de 2016

Erazem Lorbek



Para los curiosos o para los nostálgicos, la gran noticia fue el anuncio de que Erazem Lorbek jugaría las ligas de verano de la NBA con los San Antonio Spurs. A sus 32 años, muchos le dábamos por retirado. Entre otras cosas, porque lleva parado desde finales de 2014. Problemas físicos le han tenido apartado durante todo este tiempo, tanto tiempo que muchos nos olvidamos de él, pero él no se olvidó del baloncesto. Ahora, intentará firmar con los Spurs, equipo que tiene sus derechos desde el traspaso de George Hill a los Indiana Pacers, equipo que lo eligió en el puesto 46 del draft de 2005. Incluso a los prácticos y realistas les ha llamado la atención esta noticia. Al fin y al cabo, si no firma por los Spurs pero se confirma que está recuperado, un buen puñado de equipos se volverán locos por ofrecerle un contrato en Europa. 

Sin embargo, la noticia de Lorbek fue efímera y la enterraron, rápido, decenas de ellas que se han sucedido en las últimas semanas. Hablamos, por supuesto, todas aquellas que provienen del otro lado del océano Atlántico y que guardan relación con el baloncesto. Todas ellas, no podía ser de otra manera, han venido acompañadas de números, de cifras desorbitantes que clasifican los nuevos contratos que se están firmando este verano. 

Lo dije hace un par de entradas, que iba a ser un verano movido en el baloncesto norteamericano. Lo dije porque el calibre de la agencia libre para estos meses calurosos parecía impresionante. Pero hay más. Las consecuencias del nuevo contrato televisivo están alcanzando más allá de los contratos de renovación o los cambios de equipo.

Porque sí, solo hay una razón para explicar esta lluvia de cambios y movimientos en las escuadras NBA: el dinero.  21.645 millones de euros que pagarán Disney (ESPN y ACB) y Turner (TNT) por el nuevo contrato televisivo para los próximos nueve años, de 2016 a 2025. 80 millones al año irán a cada franquicia. El 50% de esos ingresos, según el convenio, deben disfrutarlo los jugadores. Por lo tanto, el límite salarial se ha disparado. Si hasta ahora los equipos tenían un límite de gasto establecido en 63 millones, ahora, la cifra ha subido hasta los 80 millones y se calcula que para 2018 los gastos podrían permitirse en torno a los 100 millones. Por eso las figuras cambian de zamarra, por eso un jugador como Mike Conley se ha podido convertir en el jugador mejor pagado. 

Por supuesto, hay otras razones. Son razones que, a veces, se arrinconan para favorecer solo el razonamiento monetario, pero existen. Se olvidan porque se dan por sentadas o porque en la NBA no parecen tener importancia. Una, es la falta de apego a los equipos. Si, en general, ya es difícil encontrarle sentimientos a los contratos profesionales, en una competición como la NBA, razones como el lugar de nacimiento o la sintonía no suelen jugar un papel destacable. Algunos a esto lo consideran algo bueno, otros malo. El caso es que los jugadores son traspasados, vendidos y despedidos, como cualquier otro producto de mercado, a veces con la connivencia de los mismos, que están protegidos por un buen convenio y comparten esa distancia sentimental con los equipos que defienden. Hay casos que rompen esta constante, por supuesto. Otra razón, pero en este caso solo responsable de explicar el trasvase de jugadores desde Europa hasta Estados Unidos, es ése ascendente abstracto que parece tener la cultura norteamericana sobre algunos sujetos europeos, y más aún si se trata de baloncesto. Son muchos años de un férreo sistema de publicidad y comunicación que ha creado leyendas (que, en realidad, lo fueron) y ha sido capaz de crear un aire casi mitológico en torno a esta liga. De tal manera que todo jugador quiera jugar aquí algún día y todos parecen acabar haciéndolo. Desde veteranos que vienen, prueban, se quitan el gusanillo y vuelven (Juan Carlos Navarro, Antoine Rigaudeau) hasta jóvenes que se dejan encandilar demasiado pronto (Nikolosz Tsikitishvili, Víctor Claver), pasando por estrellas que se cansan de chupar banquillo (Vassilis Spanoulis, Nando de Colo). Esto ocurre y ha ocurrido con o sin nuevo contrato televisivo, pero, si hasta hace poco, los equipos europeos podían resistir la tendencia con algún contrato jugoso y la posibilidad de ganar títulos, el dinero fresco que entra este año está consiguiendo que la primera variable desaparezca. 

Por supuesto, el anuncio de cambio de equipo más destacable ha sido la confirmación de que Kevin Durant jugará el año que viene en los Golden State Warriors. Más que por el montante económico, por supuesto, este cambio ha tenido relevancia y polémica por llevar al extremo la tendencia moderna a crear equipos que acumulan estrellas con el único y obsesivo afán del éxito final. Algo, por otra parte, bastante norteamericano: lo grande, lo mayúsculo, lo espectacular. Reunir en un mismo equipo a Draymond Green, Klay Thompson, Stephen Curry y Kevin Durant, deja por los suelos las reuniones de LeBron James, Dwayne Wade y Chris Bosh o la de Paul Pierce, Ray Allen y Kevin Garnett. La polémica ha llegado casi de manera automática y los debates se suceden más allá de los exabruptos de Charles Barkley. Pero ha habido más. Los propios Golden State Warriors de Steve Kerr han incorporado a otros jugadores y la mano derecha de Steve Kerr, Luke Walton, ahora primer entrenador de los Lakers, también anda recomponiendo al equipo angelino. Sus antaño archirivales de los Bulls van para recomposición absoluta y sin miramientos. Y otros buenos jugadores como Al Horford o Dwight Howard también han cambiado de equipo. Ninguno es oficial. Nadie ha firmado aún, pero muchos han hecho ya públicas sus elecciones y estamparán las firmas rápido. Quedan más, muchos más que aún deben elegir su destino, y habrá más sorpresas. Esta es una lista incompleta pero ilustrativa de todo lo que se ha movido o parece que se va a mover hasta ahora.

Kevin Durant a Golden State Warriors
Dwayne Wade a los Chicago Bulls
Derrick Rose a los New York Knicks
Yannick Noah a los New York Knicks
Serge Ibaka a los Orlando Magic
Victor Oladipo a los Oklahoma City Thunder
Boris Diaw a los Utah Jazz
Al Horford a los Celtics de Boston
Pau Gasol a los San Antonio Spurs 
David West a Golden State Warriors
Brandon Jennings a New York Knicks
Harrison Barnes a los Dallas Mavericks
Zaza Pachulia a los Golden State Warriors
Roy Hibbert a los Charlotte Hornets
Andrew Bogut a los Dallas Mavericks
Luol Deng a Los Ángeles Lakers
Dwight Howard a los Atlanta Hawks
Kent Bazemore a los Atlanta Hawks
Jeremy Lin a los Brooklyn Nets
Rajon Rondo a los Chicago Bulls
Darrell Arthur a los Denver Nuggets
Ish Smith a los Detroit Pistons
Matt Barnes a los Sacramento Kings
Ryan Anderson a los Houston Rockets
Eric Gordon a los Houston Rockets
Timofey Mozgov a Los Ángeles Lakers
Chandler Parsons a los Memphis Grizzlies
Mirza Teletovic a los Milwaukee Bucks
Matthew Dellavedova a los Milwaukee Bucks
Bismack Biyombo a los Orlando Magic
Evan Turner a los Portland Trail Blazers
 
No todos cambian. Algunos deciden continuar, pero también las renovaciones están siendo millonarias. Dicen que lo será la de LeBron James por los Cleveland Cavaliers, que, por cierto, han visto como un antiguo primer entrenador del equipo, Mike Brown, firmaba como ayudante de Steve Kerr en San Francisco. Precisamente, ayudante de Brown en los Cavaliers fue Jordi Fernández, entrenador español, con un largo currículo en Estados Unidos, que acaba de firmar un contrato como miembro del equipo técnico que encabeza Michael Malone en los Denver Nuggets de Juancho Hernangómez. Volviendo al tema, otras renovaciones millonarias, y estas sí que parecen confirmadas, serán las de Hassan Whiteside por los Heat, Dirk Nowitzki por Dallas Mavericks, DeMarr DeRozan por Toronto Raptors, Bradley Beal por los Washington Wizards, Andre Drummond por los Detroit Pistons y, sobre todo, Mike Conley por Memphis Grizzlies (153 millones para 5 años). 

Cuando decíamos al principio que no solo en esos movimientos se ha notado el incremento en el límite salarial, lo decíamos porque una de las consecuencias más notables de tener más dinero es que, como también decíamos antes, los argumentos de los equipos europeos para hacer frente al razonamiento número dos quedan más bien expuestos y menguados. Ahora, las franquicias NBA tienen más parné para repartir y sus contratos pequeños, para jugadores de fondo, son también más jugosos y apetecibles. Por ello, el nuevo contrato televisivo también está afectando al mercado europeo, y, en especial, a la ACB. Son ya varias las marchas confirmadas, algunas de jugadores importantes, y se esperan más. No solo en España, también otros jugadores, norteamericanos o no, elegidos en el draft o no, que han destacado esta temporada en Europa se verán tentados de cruzar el charco. 

Estos son algunos de los que se han confirmado o han estado nombrados en diversos rumores:

Sergio Rodríguez parece que volverá a la NBA y conocerá a su cuarto equipo, los Sixers de Philadelphia; Willy Hernangómez, del que ya hablamos, estará a las órdenes de Jeff Hornacek en los renovadísimos New York Knicks; Daivis Bertans coincidirá con Pau Gasol en los Spurs de Gregg Popovych; Tomas Satoransky tiene un acuerdo verbal con los Washington Wizards y el FC Barcelona los da por perdidos; Mindaugas Kuzminskas también viaja a Nueva York; Malcolm Delaney, uno de los bases más inspirados en la temporada pasada, firmará por los Atlanta Hawks. También el ex Valencia Justin Hamilton se vuelve a su país y otros rumores han tocado a gente como Anthony Randolph o Ioannis Bouroussis. No serán los únicos, muchos andan disputando ahora las ligas de verano y pueden encontrar un contrato. Por Orlando, Las Vegas y esos lugares de veraneo baloncestístico andan gente como Darius Adams (también ha aparecido en los rumores), Ondrej Balvin, Stevan Jelovac, Kyle Kuric, Brandon Paul, Mateusz Ponitka, Ethan Wragge, Alec Brown... Alguno quizás encuentre quién le quiera firmar el pasaporte de vuelta a casa. 

Lo que queda claro es que el año que viene va a haber más estrenos en la NBA que en la cartelera del cine. Estos movimientos de dinero, en Europa, asustan un poco, y creo que este año hasta allí están maravillados. Y eso que todo apunta a que el próximo verano puede ser aún peor. ¿Peor? O mejor, lo que tú quieras. 

Posdata: el titular y la foto para Erazem Lorbek. La foto le muestra joven cuando jugaba para Michigan State y proviene, al parecer, de la página somosbasket.com.

lunes, 4 de julio de 2016

Enric Saborit




La idea se me ocurrió antes de ayer, y hoy ya he visto una noticia parecida en un periódico regional. Eso me dice dos cosas: una, que tampoco es tan original. Dos, que no tiene mucho interés. De todas formas, voy a escribirla antes de que pase el tiempo. Y eso que creo que para que esta entrada tenga sentido debería pasar, pasar algo más de tiempo porque aún faltan cosas por pasar. 

Con la temporada finiquitada y el mercado en ebullición, me he fijado en un equipo en concreto que a la mayoría se la traerá al pairo, pero a mí no. No, porque soy aficionado del club, y eso ya se sabe por aquí. Pero también por curiosidad e interés real, que de eso normalmente tengo poco. 

El Bilbao Athletic, filial del Athletic Club, consiguió hace poco más de un año un merecido ascenso a Segunda A tras eliminar en la última ronda al hoy ascendido Cádiz. Un gol de Néstor Salinas en el Ramón de Carranza cerró la eliminatoria y le dio la gloria a los cachorros. El navarro, por cierto, saldría de Lezama y su temporada en el Mirandés ha sido de enmarcar hasta que se lesionó. Los rumores le sitúan en Almería para la próxima temporada. 

Un año y poco más después, el Bilbao Athletic regresa a la Segunda División B tras consumar un descenso con más oscuros que claros, pero, al fin y al cabo, con claros también. Terminó la liga en última posición con tan solo 32 puntos, a 16 puntos de la salvación. Se despidió de su año en la categoría de plata tras jugar 42 partidos que saldó con 8 victorias, 8 empates y 26 derrotas. 26 derrotas son muchas, la verdad. Marcaron 35 goles y recibieron 59. Son unos números bastante esclarecedores si lo que pretendes es averiguar por qué quedaron últimos. 

Sin embargo, el año discurrió con contínuas loas de todos los rivales a los que se enfrentaban. Los entrenadores rivales, por costumbre o protocolo, siempre repetían los mismos argumentos: es un rival más duro de lo que parece y no será fácil derrotarlos. Luego los derrotaban, pero las premisas se repetían en el siguiente partido. Todo el mundo parecía coincidir en que, al equipo, le penalizó la inexperiencia, la juventud y la falta de puntería, pero que había calidad y mimbres en una plantilla que José Ángel Ziganda parece que seguirá preparando el próximo año aunque sea en otra categoría. 

Eso sí, la plantilla será completamente distinta. Por ahora, se han confirmado varias incorporaciones para encarar el cambio de nivel. Un fichaje, el de Iker Hernández, delantero guipuzcoano, internacional en categorías inferiores, que no renovó su contrato con la Real Sociedad tras estar cedido el año pasado en el Barakaldo CF. Su temporada en Lasesarre ha sido irregular, sobre todo, por las expectativas que había puestas en un jugador que, a menudo, en los partidos, da más muestras de lo que podría hacer que de lo que hace. También regresarán al equipo filial varios de los cedidos en otros clubes, como Jon Agirrezabala, Gorka Pérez y Yanis Rahmani. Del tercer filial del club, ascienden al Bilbao Athletic los siguientes jugadores: Gorka Guruzeta, que ya debutó en la Liga Adelante, los porteros Unai Simón y Unai Etxebarria, Urtzi Urcelay y el defensa barakaldés Andoni López Saratxo. Aún hay alguna incógnita sobre el futuro de los jugadores que repetirían año en el filial, sobre todo de los lesionados, pero entiendo que durante el verano se resolverán.  

Sin embargo, lo que queríamos tratar en esta entrada son las sálidas que se producen en el club. Y, antes de sacar conclusiones y dar mi simplista opinión, observemos los datos:

En la plantilla de la temporada 2016 se encontraba Iñigo Lekue, a caballo entre el primer y el segundo equipo. El bilbaíno ha jugado tres partidos con el filial en la pasada temporada y ha marcado un gol. Con el primer equipo, jugó 20 partidos de liga y también se estrenó como goleador. Estuvo invitado por Vicente del Bosque para entrenar con la selección absoluta antes de que esta se fuera a Francia y, según un periódico deportivo de tirada nacional, aparece en los informes de jugadores potencialmente interesantes para renovar la selección estatal. Por lo tanto, el lateral será jugador del primer equipo la primera temporada, casi como lo ha sido en esta por mucho que haya jugado también con el filial. 

En la pretemporada, además de Lekue, otros tres jugadores que esta temporada han disputado la Liga Adelante con el filial, tendrán la oportunidad de buscarse un hueco en la plantilla de Ernesto Valverde. Serán el mediocentro Mikel Vesga y los defensas Yeray Álvarez y Óscar Gil. Puede que los tres, o solo alguno de ellos, convenza al de Viandar de la Vera y acabe por firmar contrato profesional y pasar a formar parte de la plantilla del primer equipo. Si no es así, muy probablemente serán cedidos a algún equipo de la Liga Adelante. Siempre y cuando, los responsables técnicos de Lezama no decidan que sigan en el filial para estar a disposición del primer equipo cuando lo necesite. 

Hay jugadores como Jon Iru, Iker Guarrotxena o Egoitz Magdaleno, a quienes se les ha dado la baja y aún no hay noticias al respecto de su futuro. A Enric Saborit se le renovó el contrato, pero no queda muy claro si será cedido o permanecerá en el club. Tampoco se sabe nada del futuro de jugadores que interesan al club, como Unai López, o de los que sufrieron lesiones de gravedad, como Iker Undabarrena, aún pendiente de renovar, y Ager Aketxe. Sin embargo, algunos ya aparecen en los rumores y otros, directamente, ya conocen cuál será su futuro. 

Hasta ahora, ya han quedado confirmadas las cesiones de Markel Etxeberria al Valladolid, de Alejandro Remiro al Levante y de Urtzi Iriondo al Elche. Jonás Ramalho firmó, con la carta de libertad en la mano, por el Girona. Los rumores, por ahora, han tocado a otros dos jugadores del filial. Gorka Santamaría, renovado antes de confirmarse que saldría cedido, ha sonado para el Mallorca y el portero suplente Jon Ander Felipe, según mencionaban algunos medios ayer, interesa al Numancia.

En resumen, de la plantilla con la que se inició el año en Segunda división, un jugador ya forma parte del primer equipo a todos los efectos y otros tres realizarán la temporada. Tres han sido cedidos a equipos de Segunda división y probablemente varios más les sigan, alguno siendo ya objeto de rumores, otros esperando a la decisión del club. Uno ha sido traspasado a un club de segunda y varios que recibieron la baja aún negocian su futuro. La lectura ha de ser positiva. En un año nefasto en cuanto a resultados, la liquidación de la plantilla está dejando muestras de que los jugadores valían para la categoría y que incluso puede que valgan más. Y la muestra viene de fuera. Equipos como el recién descendido Levante o el reciente aspirante al ascenso Girona, confían en las prestaciones de los jóvenes jugadores del filial. Que muchos estén encontrando acomodo en la segunda división (alguno incluso ha sonado para equipos de primera como Granada o Leganés) y que otros aún tengan aspiraciones de jugar en primera con el Athletic Club, dejan claro que esta generación de jugadores sí valía, aunque las 26 derrotas parecieran decir otra cosa. Muestran, además, que trabajar por el fútbol de formación también sirve. 

El año que viene le tocará disfrutar de la experiencia al Sevilla Atlético, único filial que jugará en la Segunda división. Mientras tanto, el Bilbao Athletic regresará al fútbol de bronce, donde, probablemente, se encuentre con otros tres filiales: Real Madrid B, Real Sociedad B y Osasuna B. Muchos de los jugadores que defendieron la camiseta del filial en Segunda A, sin embargo, habrán empezado una nueva aventura para cuando estos filiales se enfrenten entre ellos la temporada que viene. Muchas de esas aventuras, deberán agradecérsela a una temporada en la que aprendieron a perder y ganaron un futuro. O no, habrá que ir viéndolo. Por cierto, el titular se lo damos a Enric Saborit porque alguno había que elegir, pero, la verdad, no hay más razón que ésa.

martes, 28 de junio de 2016

Marcus Willis



Ha empezado Wimbledon y mira que no hay partidos en la primera ronda, pero, entre todos ellos, ha destacado uno que, probablemente (esta es mi apuesta personal), dé en el futuro paso a una película. Se trata de la victoria de Marcus Willis por 6-3, 6-3 y 6-4, ante el lituano Ricardas Berankis. Entre ambos, había más de 700 puestos de diferencia en el ránking. Pero no es solo porque el débil ha ganado al fuerte que Willis ha ocupado todas las portadas (o al menos ha tenido un hueco en las ediciones) de toda la prensa británica. Hay más. 

A sus 25 años, Willis es el número 772 del ránking mundial. Hay casi dos docenas de compatriotas mejores que él en el ránking. Fue el segundo peor jugador en disputar las rondas de clasificación para Wimbledon, y lo hizo solo de rebote. Sin embargo, superó todas y alcanzó, por primera vez, el cuadro final de la competición. Para mayor sorpresa, también ha ganado el primer partido que le ha tocado disputar. Ahora, puede que el siguiente que le toque sea Roger Federer. Ayer le entrevistaban, y aunque ahora no encuentre la cita, creo haberle leído que él ya estaba en una nube porque le había saludado Goran Ivanisevic. 

Willis trabaja, si no me equivoco, como profesor de tenis en algún club británico. Su historia cuenta que se preparaba para abandonar el tenis de competición y marcharse a trabajar a los Estados Unidos. En su camino, apareció una rubia dentista que le dijo que no dejara de luchar y soñar, y por eso tomó parte en las clasificatorias para Wimbledon 2016 y aparcó su retirada. 

Creo que el tenis es un deporte bastante desconocido, si se me permite la expresión. Hay todo un mundo oculto detrás del visible, del de los Rafa Nadal, Novak Djokovic, los grandes torneos, la ATP y esas cosas. Ligas nacionales, torneos challenges, y otros niveles que yo no sigo porque casi ni sigo los más rutilantes, pero parece que hay una infinidad de tenistas que resisten en un mundo invisible que podría dar lugar a una literatura muy atractiva. Willis andaba por ahí. Jugando torneos que nadie veía, sobreviviendo con deudas y tarjetas de crédito que ahora tendrá que pagar, viviendo aún con sus padres e incapaz de elegir entre retirarse del todo o seguir sobreviviendo en este mundo hundido debajo del tenis de portada en el Sport Illustrated

Ahora, probablemente, tanto él como su familia estén viviendo sus diez minutos de fama. De ser un tenista semiprofesional que se dedicaba a dar clases y al que apodaban "Cartman" (por su exceso de peso y por la serie South Park) en los Estados Unidos, a ser noticia por una historia feliz que nadie sabe muy bien cuándo acabará, porque, probablemente (esta es mi ilusión personal), la felicidad sea más verídica que lo efímero que nos muestran las portadas, y sea él y su dentista los únicos que puedan mantenerla, entre o no entre la bola. 

Su madre ha dicho hoy en prensa que su hijo es como el archifamoso (por sorpresa) delantero del Leicester City: "He's like Jamie Vardy -- he likes a party" ("Es como Jamie Vardy, le gusta la fiesta"). Bien, eso está bien. Es bueno que en el deporte haya variedad. Más aún en un deporte en el que Nick Kyrgios parece un extraterrestre de lo repetitivo que es el resto. Yo tampoco es que conozca mucho, que ya lo he confesado, y probablemente no todos sean tan formalitos como Rafa Nadal o tan graciosillos como Novak Djokovic. 

En fin, lo dicho. Enhorabuena Marcus Willis, pase lo que pase en el siguiente, y enhorabuena al que compre los derechos sobre la historia para llevarla al cine. Las imágenes de Willis celebrándolo con su familia y amigos dan una frescura del copón a un torneo tan protocolario y tradicional como este, ¿no?

Posdata: Foto del google images pero parece provenir de skysports.com

Jon Ander Serantes



Terminó la temporada de ascensos y descensos, que en el fútbol existe, no como en el baloncesto, y hemos esperado hasta el final para hacer el recuento y celebrar la agonía de los que no han podido disfrutarlo y el regocijo de los que se han encontrado con una alegría que, a muchos, les parecerá exagerado, pero sabe igual o mejor que un título. El anhelo y la ilusión, al menos, es tanta o más que la que apuestas cuando lo que buscas es levantar un trofeo, creo yo. 

De tercera división salen un buen puñado de equipos hacia la segunda B: los navarros de la Unión Deportiva Mutilvera, el Palencia del ex Barakaldo Diego Torres, el Navalcarnero, el San Fernando, el Osasuna B de José Manuel Mateo que redondea la gran temporada del club navarro, el clásico Caudal Deportivo que entrena Iván Ania, El Ejido 2012, el Atlético Sanluqueño y el Gavá que eliminó en un duelo épico al Castellón. Estos fueron los últimos en conseguirlo, pero, antes, en la ronda de los campeones de grupo lo consiguieron los siguientes equipos:  el Boiro gallego, el SD Zamudio que aún lucha por encontrar las ayudas económicas que le permitan jugar en Segunda División B, el Mancha Real, el San Sebastián de los Reyes, el AE Prat, el Atlético Saguntino, el histórico Extremadura y dos filiales, el Córdoba B y el Mallorca B que, si no me confundo, entrena el guipuzcoano Javier Olaizola. 

Por el camino se han quedado equipos que aspiraban a subir de categoría, bien fuera por presupuesto, por historia o por la importancia de las ciudades: Zamora, Laredo, Castellón, Conquense, Calahorra, Avilés, Alcalá, CD Badajoz, Haro Deportivo, SD Logroñés o Gimnástica de Torrelavega, por ejemplo. Todos ellos tendrán que esperar al próximo y recibirán a los descendidos Olímpic Xátiva, Cacereño, Peña Sport, Compostela, Atlético Astorga, Spórting B, Getafe B, Portugalete, Talavera, Guadalajara, Huracán Valencia, Llosetense, Olot, Pobla Mafumet, Almería B, San Roque Lepe, Algeciras y Betis B. 

Por cierto, el Mundo Deportivo publicaba hoy extraoficialmente los posibles grupos de Segunda división B para el año que viene, y en los cuatro, no estarán los cuatro clubes que han conseguido el ascenso a la siguiente categoría, a la ansiada Segunda división A. Los últimos en lograr la machada fueron Cádiz y Sevilla Atlético. Antes, en la ronda de campeones, lo consiguieron unos sorprendentes UCAM Murcia y Reus. Si la temporada regular ya fue movida con cambios de líder en la última jornada, el play off de ascenso no ha sido menos taquicárdico. El favorito Real Madrid B vio como los murcianos de la Universidad Católica les eliminaban en la ronda de campeones y luego fue el Lleida el que les eliminó del camino. Antes, los catalanes dejaron a los gualdinegros del Barakaldo CF sin el ansiado ascenso. Sin embargo, los de Imanol Idiakez no consiguieron aprovechar la remontada en Sevilla y cayeron en los penaltis ante el filial del equipo andaluz. Otro equipo catalán, el Reus, consiguió el ascenso directo y la última plaza se la llevó un Cádiz que el año pasado no pudo con el Bilbao Athletic pero este año dejó fuera a otro histórico del fútbol estatal, el Hércules. 

Precisamente, el Bilbao Athletic regresa a esta categoría tras quedar último en la que disfrutarán estos cuatro equipos. Junto con los bilbaínos, descienden el Llagostera, el Albacete y la Ponferradina. 

Por último, quedaba el premio gordo, el del ascenso a la Primera división. El primero en conseguirlo fue el Alavés de José Bordalás. El entrenador alicantino, sin embargo, no dirigirá a los vitorianos en Primera división. El equipo babazorro ha cambiado de jefe deportivo, cambiando a Javier Zubillaga por Sergio Fernández como director técnico. No sé si ha sido decisión de Sergio Fernández o de la junta directiva, pero el caso es que el argentino Mauricio Pellegrino será el entrenador de los alaveses en su regreso a la primera categoría. El otro ascenso directo lo consiguió el Leganés de Asier Garitano, haciendo historia para el equipo pepinero. Los madrileños debutarán en la categoría profesional y, entre otros argumentos, lo hacen de la mano del titulante de nuestra historia, su portero titular, y ya explicaré más tarde por qué le elijo a él y no a otro para encabezar esta farragosa entrada. Finalmente, se jugó un play off con los siguientes cuatro primeros equipos y, precisamente, el último en entrar en este grupo de elegidos fue el que se llevó el gato al agua. El Osasuna de Enrique Martín Monreal, inesperadamente para muchos, logró regresar a la Primera división dos años después. De la mano de un espectacular Mikel Merino y de otros jugadores en estado de gracia, los navarros han luchado hasta la extenuación y han conseguido el premio final, con un equipo en el que han mezclado experiencia contrastada y producto de la casa. El Sadar volverá a ver fútbol de primera división y su afición le dará colorido a la competición. 

Sus lugares en la Segunda división los ocuparán el Rayo Vallecano, el Levante y el Getafe. Los tres vivieron el drama del descenso de categoría y ahora tendrán que luchar por recuperarla, igual que lo harán otros equipos históricos, como Valladolid, Zaragoza, Mallorca, Oviedo o Tenerife que saben lo difícil que es salir de ahí una vez que se cae. 

Por último, como decía, le regalamos el título y la fotografía al portero del Leganés Jon Ander Serantes, segundo en la clasificación del Zamora de la Liga Adelante. El barakaldés, ex del Bilbao Athletic y del Barakaldo, consigue algo que ni él se había imaginado. Hace poco le entrevistaban y los titulares reflejaban esta última idea: "Es mucho más de lo que soñaba de pequeño", decían que dijo. Pues precisamente cuando era pequeño, un niño formal y aplicado que jugaba en la cantera del Athletic, yo fui su profesor durante un breve tiempo que conseguí un contrato de substitución. Aún le recuerdo diciéndome que no me fuera el último día. Así que, aunque solo sea por ese pequeño detalle íntimo, y por los domingos viéndole ajustarse los guantes en Lasesarre, su ascenso es de los que más ilusión me hace. Ojalá disfrute del fútbol profesional muchos años y demuestre sus reflejos en campos en los que, como él decía, no había ni soñado en hacerlo cuando jugaba en aquel patio de colegio. 

Es lo que tiene esta temporada de ascensos y descensos. Todos lloran, algunos de alegría y otros, no. Muchos, vemos con envidia cómo celebran los otros, y esperamos que nos toque alguna vez. Quizás la próxima temporada, quién sabe, tu equipo preferido aparece en negrita en una de estas largas entradas que siempre escribo en Junio. Pero, en cualquier caso, será el próximo. Este, ya no. 

Posdata: la imagen proviene de una búsqueda en google images pero creo que llega desde la misma web del Leganés.

viernes, 24 de junio de 2016

Thon Maker



Sigamos con el baloncesto. Promete ser un verano movido en los Estados Unidos. Sé que queda un poco extraño que, sin haber si quiera mencionado las finales, vaya yo ahora a hablar de la NBA. Pero este blog es así: el bloguero no sabe por dónde le da al aire y a sus pocos lectores se la refanfinfla. Así que, olvidándonos de la alegría de LeBron James y el pesar de Stephen Curry, vamos a dedicarnos, pero muy rápidamente, a analizar el draft, porque habemus draft, y en la cafetería en la que estoy suena Bruce Springsteen, que no tiene nada que ver, pero me apetecía decirlo. No sabe por dónde le da el aire, lo dicho. 

Pero, sí. Habemus draft. Y no habemus sorpresas mayúsculas. Tendréis análisis mejores y más profundos en las muchas webs y publicaciones especializadas que aún subsisten en lengua castellana, que son menos pero buenas. 

Los dos primeros puestos fueron para los dos que se estaban especulando desde hace meses. Los Philadelphia Sixers, expertos ya en esto de elegir entre los primeros del draft, se llevaron al australiano Ben Simmons, de LSU, al que los expertos comparan, aunque con prudencia, con LeBron James. El segundo puesto le otorgaba la oportunidad de comenzar con buen pie la época post-Kobe Bryant a Los Ángeles Lakers y han decidido apostar por Brandon Ingram, un alero con talento que proviene de la inagotable cantera de Duke. Se habló de que los Lakers podían hacer movimientos inesperados, pero no los hizo y eligió lo que todo el mundo esperaba. Los terceros, los Celtics, se llevaron a Jaylen Brown, un escolta que jugó con los Golden Bears este año y, por ahora, no han hecho traspasos con él, aunque se rumoreó, durante mucho tiempo, que la elección de los Celtics podía traer a Jimmy Butler o a Nerlens Noel a Boston. El cuarto fue el jugador del Maccabi de Tel Aviv Dragan Bender, un desconocido aún hasta para algunos aficionados europeos pero que parecía haber convencido a la mitad de los ojeadores norteamericanos. Quinto y sexto, por los Wolves y los Pelicans, aparecen dos de los que hemos hablado aquí, Kris Dunn y Buddy Hield. 

Decía que iba a ser un verano movido en el mercado NBA porque los movimientos, tradicionalmente, se retrasan hasta la noche del draft, pero este año, ya comenzaron mucho antes. Ya habían abierto el mercado los Lakers unas semanas antes, pero sorprendió que antes incluso del draft los Bulls se aventuraran a mandar a Derrick Rose, su gran esperanza durante muchos años, a los Knicks de Phil Jackson, a cambio de José Manuel Calderón, Robin Lopez y algún otro jugador. Fue un traspaso de los que parece anunciar tormenta, aunque estos cambios de cromo sean más normales al otro lado del océano. Con Dirk Nowitzki y Dwight Howard como agentes libres, y pudiéndoles seguir en breve gente como Bismack Biyombo o JR Smith, no es solo el futuro de Kevin Durant el que va a animar esta temporada de mercado veraniego. De hecho, empezó ya durante el draft, con un baile de nombres que tocó a medio mundo. Ricky Rubio estuvo bien fuera de los Wolves, cuentan, pero ahí sigue, teniendo, ahora, de compañero a un Kris Dunn en el que mucha gente tiene puestas más esperanzas que en Ben Simmons. 

El traspaso más llamativo, probablemente, fue el que dio con el español Serge Ibaka en Orlando Magic y con Victor Oladipo en los Oklahoma City Thunder. Por ambos lados, sorprende el traspaso. Más aún cuando, según algunos analistas, los Thunder han decidido librarse de Ibaka sin comentarlo con Kevin Durant, al que quizás vean más fuera que dentro. Si sigue Russell Westbrook pero no Kevin Durant, van a seguir teniendo los mismos problemas, porque a ver quién juega con menos de dos balones teniendo a Westbrook y a Oladipo para tirarse hasta las zapatillas. Los Magic, por su parte, sorprenden desprendiéndose de su gran esperanza desde el draft del 2013, pero quizás aspiren a hacer un equipo en el que Nikola Vucevic pueda dedicarse a atacar mientras Serge Ibaka le cubre la espalda. En el traspaso, también se ha visto involucrado un viejo conocido de la ACB, Ersan Ilyasova, cuyo exequipo, los Milwaukee Bucks, anunció recientemente, por cierto, que seguirán contando con Jason Kidd como entrenador de la franquicia. 

Por el lado más cercano a nuestra península, el protagonismo se lo han llevado los hermanos Hernangómez. Parece que ambos estarán lejos de su país la próxima temporada. Según el omnipresente Adrian Wojnarowski, el representante de Willy Hernangómez, Andy Miller, confirmó que el español jugará la próxima temporada en los New York Knicks. Parece que los pivots que menos juegan en el Real Madrid, siempre encuentran acomodo en los Estados Unidos: el año pasado fue Salah Mejri y este año Willy Hernangómez. El gran protagonista, sin embargo, fue su hermano Juancho Hernangómez. El ex del Estudiantes, pretendido por prácticamente todos los equipos de la ACB, aprovechó sus entrenamientos con los responsables de varios equipos para subir en el draft de manera exponencial. Nadie le ponía tan alto y ha acabado en un altísismo puesto decimoquinto para firmar con los Denver Nuggets. Se le veía muy pero que muy contento en el draft. Dijo antes de la noche en cuestión que si había una mínima posibilidad de irse a la NBA quería irse, así que... digo yo que podemos dar por sentado que Colorado será su próximo lugar de residencia. 

Es imposible cubrir todos los rumores. Es casi imposible hasta cubrir todas las confirmaciones. Así que lo dejamos aquí. Algo, por lo menos, queda cubierto. El título y la foto (desde google images y de thisisafrica.me) van para Thon Maker. El australiano de origen sudanés es otro de esos proyectos que lo mismo se convierte en un Ivan Chiriaev que en un Dirk Nowitzki. Por ahora, se ha convertido en el primer profesional sin pasar por la universidad desde 2004. El chaval de apenas 19 años, y jugando en Ontario, Canadá, no salía ya en la lista de lo más alto del draft, con lo que ha sorprendido verlo en el puesto 10 elegido por los Milwaukee Bucks. Allí se encontrará con Kidd y a ver lo que saca de ahí.

jueves, 23 de junio de 2016

Arik Shivek



Qué rápido se fue Mayo. Ya casi se nos está yendo Junio y no habíamos vuelto a escribir por aquí. Hemos estado a otras cosas, para qué nos vamos a engañar. Pero aquí volvemos. Y vamos a volver por varias cosas pero empecemos por el baloncesto.

Hoy mismo, y por eso nos hemos sugerido empezar por aquí, hemos conocido al campeón de la Liga ACB. El Real Madrid de Pablo Laso se ha llevado el doblete, Liga y Copa, y así se ha resarcido un poco de no revalidar título en Europa. Los argumentos han vuelto a ser, más o menos, los mismos: Sergio Rodríguez, Sergio Llull y Gustavo Ayón. Rudy Fernández regresó justo para aparecer en las finales y uno que lo mismo lo ha hecho que ha desaparecido ha sido Trey Thompkins. El Real Madrid incluso se permite desaprovechar el talento de gente como Willy Hernangómez o controlar el de Luka Doncic. Parecen tener el mismo presente que futuro porque, además, su nombre es el que más está sonando en un mercado que acaba de empezar. El Barcelona, por su parte, no es que tuviera mala plantilla, por supuesto, pero ha visto cómo la temporada se termina solo con la Supercopa y con dudas en torno a la continuidad de un Xavier Pascual que se marcharía tras nueve temporadas y con 4 Ligas ACB, 3 Copas, 1 Euroliga y 4 Supercopas. Vamos, que no está mal. Aún y con eso, Sarunas Jasikevicius es el último nombre en salir a la palestra y darle un poco de descanso a la polémica sobre el pasaporte de Justin Doellman. Ante Tomic ha mejorado en este final de temporada y Tomas Satoransky ha dado un salto de gigante a lo largo de la misma. Sin embargo, no parece que jugadores como Shane Lawal, Samardo Samuels o Alexander Vezenkov hayan reportado lo que se esperaba de ellos.

En Europa, sin embargo, hay más países, muchas ligas, y, desgraciadamente, fronteras que han convertido en muros. Sin quitarnos eso de la cabeza, centrémonos en lo otro, en lo que menos importancia tiene, y veamos si ya tenemos campeones en otros países con interés baloncestístico:

En Francia, el ASVEL Lyon-Villeurbanne de JD Jackson, internacional por Canadá y ex jugador del Le Mans al que también entrenó, y con éxito, se impuso al Strasbourg de Vincent Collet. El escolta californiano Casper Ware fue una, si no la gran, de las razones de la victoria. Charles Kahudi, el veteranísimo David Andersen, o los norteamericanos David Lighty y Trenton Meacham han sido los otros argumentos de un equipo que ha dejado en nada la gran temporada de gente como Rodrigue Beaubois, Mardy Collins, Louis Campbell, Kyle Weems, Jeremy Leloup o Matt Howard.

En Alemania, el Brose Baskets del italiano Andrea Trinchieri se cargó al Bayern Munich en semifinales y al Ratiopharm en la final. En Europa alcanzaron el Top 16 en la Euroliga. Buena temporada de los Brad Wanamaker (lo quería media Europa y parece que jugará en el Darussafaka turco), Janis Strelnieks, Nicolo Melli, Elias Harris, Nikos Zisis, Darius Miller, Daniel Theis, Leon Radosevic, Lucca Staiger... Igual de buena la del sorprendente Ratiopharm de Raymar Morgan y Per Guenther. Los primeros rumores del mercado apuntan a que varios jugadores de la liga alemana pueden cambiarse a la ACB la temporada que viene: Kyle Fogg, Johannes Voigtmann, Danilo Barthel...

En Grecia, escoció lo rápido que el Olympiakos se ventiló al Panathinaikos. Vassilis Spanoulis acaba de renovar y antes ya se dio el regalo de una nueva Liga. Su compañero Othello Hunter parece que jugará en el Real Madrid la temporada que viene. Parece que los dos grandes equipos griegos siguen recortando en presupuesto y ambiciones, pero, aún y así, siguen jugando finales nacionales.

En Israel, el Maccabi de Tel Aviv consumó su pésima temporada y cayó en semifinales ante un Maccabi Rishon que no dejó pasar la oportunidad y se llevó también el título al derrotar al ganador del año pasado, el Hapoel Jerusalem. Gran éxito de Arik Shivek, gracias a sus jugadores norteamericanos, en especial Mark Lyons y un espectacular Darryl Monroe. Monroe es un veterano ala-pivot que desde que se graduó en George Mason no ha dejado de recorrer el viejo continente: Holanda, Francia, España (Manresa) e Italia. Esta temporada, en Israel, ha dado el do de pecho: 17.6 puntos por partido, 8.9 rebotes por partido y 1.8 robos por partido, dejando, en especial, para la posteridad un rendimiento inmejorable en el último partido de las finales: 29 puntos y 6 rebotes con un espectacular 14 de 17 en tiros de dos.

El Fenerbahce Ulker de Zeljko Obradovic se desquitó de su subcampeonato de Euroliga y se llevó el título de Liga ante el Anadolu Efes del veterano Dusan Ivkovic (el año que viene le relevará Velimir Perasovic). El serbio tenía un equipo fuerte, con gente como Thomas Heurtel, Jayson Granger o Jon Diebler, pero, sobre todo, tres jóvenes talentos que están llamados a tener repercusión en el baloncesto internacional: Dario Saric, Cedi Osman y Furkan Korkmaz. Sin embargo, no pudieron parar al equipazo de Obradovic. Ni los de Obradovic ni los de Ivkovic han conseguido ensombrecer al nuevo megaproyecto del baloncesto turco, el Darussafaka. El dinero del holding turco Dogus ha llenado de cifras exorbitantes al viejo equipo del Olin Edirne y se habla, ahora mismo, de que le han dado 30 millones de presupuesto a David Blatt para que arme un equipo campeón. Por si el norteamericano decide volverse a la NBA a mitad de temporada, le han fichado de ayudante a un Ainars Bagatskis, seleccionador de Letonia y entrenador del Nizhny Novgorod, que cobrará como un primero y esperará por si necesitan recambio. Este año el Darussafaka se quedó en semifinales. Acaban de firmar a Brad Wanamaker, una de las sensaciones de esta temporada, pero no será el único, por supuesto.

En Rusia, nuevo éxito del CSKA de Moscú. El fichaje de Nando de Colo como estilete del equipo y de Dimitris Itoudis como entrenador ha sido todo un acierto. Al cetro europeo, sumaron el de su país, con un rotundo 3-1 ante el Unics Kazan. Kyle Hines de pivot y Aaron Jackson y Milos Teodosic formando una de las parejas de bases más eficientes del continente. Evgeny Pashutin y su Unics Kazan no pudieron hacer nada por detener a los de la capital.

En Polonia, otro título para el Stelmet Zielona Gora que lo revalida por la vía rápida: 4-0 en la final ante un sorprendente Rosa Radom. Los de Saso Filipovski se han mostrado muy fuertes y gente como Dee Bost, Lukasz Koszarek, Mateusz Ponitka, Vlad Moldoveanu, Adam Hrycaniuk, Nemanja Djurisic o Dejan Borovnjak han colaborado para mantener su control sobre la liga nacional. 

Otra liga para el Zalgiris Kaunas en Lituania. Renaldas Seibutis, Jerome Randle, Robertas Javtokas, Paulius Jankunas, Martynas Pocius, Ian Vougioukas... Todos a las órdenes de un Sarunas Jasikevicius que tomó las riendas del equipo cuando Gintaras Krapikas fue cesado. Con el título de la mano, algunos periodistas (Nikos Varlas según Eurohoops), ya dan por confirmado el fichaje de Jasikevicius por el Barcelona con un contrato de dos años. 

Y, finalmente, Italia. La liga para el Armani de Jasmin Repesa que derrotó al sorprendente Grissin Bon Re de Massimiliano Menetti. Los de Menetti, encabezados por gente como Achille Polonara, Rimantas Kaukenas, Amadeo Della Valle, Andrea de Nicolao, Vladimir Veremeenko, Pietro Aradori o Darjus Lavrinovic alcanzaron la final tras acabar subcampeones en la liga regular pero no pudieron derrotar a los grandes favoritos, donde, como no podía ser de otra manera, destacó Alessandro Gentile. El italiano, que sonaba para el FC Barcelona, parece decidido a dar el salto a la NBA la próxima temporada y jugar con los Houston Rockets. Mantas Kalnietis, Esteban Batista, Andrea Cinciarini, Rakim Sanders, Oliver Lafayette, Krunoslav Simon, Milan Macvan o Jamel McLean fueron algunos de sus compañeros en este título liguero para los de Milán. 

Hay más ligas, claro, y muy interesantes, pero tenemos que dejarlo aquí. Como repaso a lo que ha pasado por Europa, vale. Ahora, pasamos a dedicarnos a la vida normal, dejamos de escribir, y ya volveremos con otros temas cuanto antes mejor. Ni repasar la entrada. Le ponemos foto (se la damos al Real Madrid victorioso , que, aunque la hemos encontrado en el buscador de imágenes de google parece provenir de la web de as.com) coloreamos los nombres de los campeones, y a otra cosa, como digo. Titular para Arik Shivek porque la victoria del Maccabi Rishon quizás haya sido la más inesperada de todas.