viernes, 7 de abril de 2017

Zach Collins



Voy a ser brevísimo porque ya no tiene sentido que hable de esto. Me justifico rápidamente: una semana fuera de casa por trabajo y con mala conexión a internet, no ayuda a terminar lo que habías empezado. Sí, se acabó el torneo final por el título nacional de la NCAA y yo no pude redondear la cobertura que suelo hacer hablando de la final en su momento. 
A estas alturas, los pocos que seguís con interés estas entradas, ya sabéis que los Tar Heels de North Carolina son desde principios de semana el tercer equipo más laureado en la historia de la competición por detrás de UCLA y Kentucky. Y lo consiguieron al lograr su sexto título, el tercero a las órdenes de Roy Williams, y así vengaron su derrota el año pasado a manos de Villanova. 
Fue un partido difícil para el espectador, con mucha defensa, tiros libres, malos porcentajes y un triple final de Justin Jackson que puso una distancia fatal para Gonzaga que ya no pudo rivalizar para apretar en los últimos minutos. Justin Jackson (16 puntos y 4 rebotes) no fue, sin embargo, el mejor de su equipo, ya que ese honor recayó en Joel Berry II (22 puntos y 6 asistencias) quien tomó el liderazgo en la última etapa de la redención y se aseguró de, como él mismo pedía, el confeti cayera esta vez sobre ellos. Kennedy Meeks (7 puntos y 10 rebotes) fue el mejor en los rechaces y destacó el buen partido del reserva Tony Bradley (5 puntos y 7 rebotes). Por los de Mark Few, esta vez Nigel Williams-Goss se quedó en 15 puntos, 9 rebotes y 6 asistencias, teniendo dificultades para atacar la defensa de los Tar Heels. Otros dos compañeros consiguieron 9 rebotes, el polaco Przemek Karnowski (9 puntos y 9 rebotes) y el francés Killian Tillie (1 punto y 9 rebotes). Desde el banquillo, además de Tillie, volvió a destacar un Zach Collins (9 puntos y 7 rebotes) que ha demostrado a lo largo de todo el campeonato que es uno de los jugadores más capacitados de este equipo.
Ambos equipos cogieron más de 40 rebotes. Ambos equipos estuvieron fatal en el tiro: Gonzaga, 20 de 59 en tiros de campo (8 de 19 en triples) y North Carolina 26 de 73 canastas (4 de 27 en triples). 
Frank Mason III, por cierto, fue nombrado mejor jugador de las finales. 
Y, lo dicho, lo dejo aquí, porque, si esto os interesó, ya habréis averiguado todo lo que queríais y yo probablemente, llegue muy tarde, pero, por otra parte, creí que era necesario ponerle el lazo y cerrar un nuevo año de baloncesto universitario. Volveremos a mencionarlo tangencialmente, pero dejamos lo bueno, ya, hasta el mes de Marzo de 2018. 

Posdata: La fotografía, por ser el tapado de Gonzaga, y una de las grandes sorpresas del equipo, se lo damos a Zach Collins. La fotografía, como siempre, del google images, pero, aparentemente, llega desde la web Shanahan Report.

domingo, 2 de abril de 2017

Tyler Dorsey



Al March Madness solo le queda un día y ya tenemos a los dos protagonistas que se disputarán la locura de la gran celebración. No ha habido sorpresas y los dos grandes favoritos, en dos apretados, disputados y agónicos partidos, han confirmado sus papeles y se han clasificado para la gran final del lunes. Por un lado, Gonzaga. Lo dijimos antes, solo Mark Few parecía creer en su proyecto y aunque le haya costado 18 años conseguirlo, ya lo tiene, ha puesto a los Bulldogs de Gonzaga en lo más alto y lucharán por ser campeones nacionales. No lo tendrán fácil porque, en frente, tendrán a los Tar Heels de North Carolina. Roy Williams lleva 14 años en el cargo y ha sido ya campeón en dos ocasiones. El año pasado un triple fatídico de Kris Jenkins para Villanova les privó de uno más. 

Gonzaga se enfrentaba, como ya sabíamos, a la gran sorpresa de esta edición, los Gamecocks de South Carolina, un equipo aguerrido y luchador que habían encontrado en Sindarius Thornwell a un líder eficaz. Thornwell no estuvo tan inspirado en este partido, pero sus compañeros lo suplieron con garra y pundonor, manteniendo a los Gamecocks en el partido hasta bien entrado el final. Gonzaga tuvo activos y en pleno rendimiento a sus mejores hombres, pero, aún así, el repertorio de compromiso y beligerancia de los hombres de Frank Martin les obligó a disputar cada balón, remontar y saber jugar los últimos minutos. Si Sindarius Thornwell se quedó en 15 puntos y 5 rebotes  en este partido, Chris Silva (13 puntos y 13 rebotes), Duane Notice (10 puntos y 3 asistencias), el reserva Justin McKie (8 puntos) y, sobre todo, PJ Dozier (17 puntos y 9 rebotes), compensaron el partido de Thornwell. Entre todos, mantuvieron en vilo el resultado a pesar de que para los Zags, su estrella Nigel Williams-Goss, 23 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias, no perdió la concentración en ningún momento. Además, los de Gonzaga también estuvieron en forma en la zona, destacando Zach Collins (14 puntos y 13 rebotes sin ser titular) y Przemek Karnowski, el llamado "pívot montaña" que está recibiendo la atención de la prensa europea aunque su rendimiento no esté siendo el óptimo por sus problemas físicos (de hecho, su recuperación para el baloncesto ha sido, en gran parte, un milagro), 13 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias. Jordan Matthews (12 puntos y 4 rebotes) y el reserva Silas Melson, 6 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias (dos triples consecutivos en un momento importante) también hicieron un partido destacado, igual que fue muy oportuna la única canasta que consiguió Killian Tillie, el hermano de Kim Tillie, el jugador francés del Baskonia. 

La otra semifinal fue aún más apretada, y North Carolina venció por un solo punto, 77 a 76. Y eso que a los jugadores de Roy Williams les falló la puntería desde la línea de tiros libres en los momentos más oportunos. Sin embargo, Kennedy Meeks, pívot de último año, surgió como el gran bastión de North Carolina y, además de coger un último rebote que supuso la confirmación de la victoria, añadió 25 puntos y 13 rebotes más antes del último. Números que sumados al elegante alero Justin Jackson (22 puntos) y al completo partido de Theo Pinson (8 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias) explican por qué la mala puntería de los Tar Heels durante el resto del partido no supuso perder el marcador final. Por los Ducks, volvió a decepcionar Dillon Brooks, a quien los aros se le han hecho gigantes en este final de temporada. Llevaba 6 puntos al descanso, cuando su equipo perdía de tres, pero se quedó en 10 al final del partido. El mejor volvió a ser Tyler Dorsey, el mejor jugador de Dana Altman en esta fase final, quien, con 21 puntos y 4 rebotes, sostuvo a su equipo durante toda la contienda. No fue, sin embargo, el único de los Ducks a quien se debería mencionar, ya que el partido de Jordan Bell (13 puntos y 16 rebotes) y el de Dylan Ennis (18 puntos y 6 rebotes) estuvo a la altura de una semifinal de la NCAA. 

Por lo tanto, de los cuatro grandes favoritos (a los que se les otorgó la primera posición al diseñar las eliminatorias finales por el título), dos de ellos han pasado todas las pruebas y lucharán por conseguir el trofeo. Gonzaga ha ido eliminando a South Dakota State, Northwestern (el polémico tapón que les ayudó a ganar fue objeto de un curioso acto artístico, diría yo, en esta universidad, que parece no olvidarlo), West Virginia, Xavier y South Carolina. Para Mark Few (54 años, 18 en el cargo, antes fue asistente), es el mayor logro de su carrera, aunque ha ganado el torneo de su conferencia, la WCC, hasta en 16 ocasiones. Ha recibido el premio a mejor entrenador del año este mismo año, en 2017. Por sus manos, desde 1999, han pasado jugadores como Kelly Olynyk, Domantas Sabonis, Austin Daye, Dan Dickau, Elias Harris, Mario Kasun, Adam Morrison, Robert Sacre, Kyle Wiltjer, Ronny Turiaf o David Stockton. Su padre, John Stockton, sigue siendo el mejor jugador salido de esta universidad, pero eso ocurrió antes de que llegara Mark Few al programa. Por su parte, North Carolina ha dejado en la cuneta a Texas Southern, Arkansas, Butler, Kentucky y Oregon. Para Roy Williams (66 años, 14 en el cargo, ex jugador de la universidad y también ayudante antes de debutar como primero con Kansas) no es su mayor logro, aunque puede igualarlo, ya que ha dirigido a los Tar Heels en dos finales que ganaron, en 2005 ante Illinois y en 2009 ante Michigan State.Williams ha sido nombrado mejor entrenador del país en dos ocasiones, 1992 y 2006. La lista de jugadores que ha entrenado desde que en 2003 se convirtió en primer entrenador de los Tar Heels es muy interesante: Harrison Barnes, Wayne Ellington, Raymond Felton, Danny Green, Ty Lawson, James McAdoo, John Henson o Ed Davis. Michael Jordan, por supuesto, sigue siendo el egresado más famoso de North Carolina, pero hablamos de una universidad que vio crecer a jugadores como Sam Perkins, James Worthy, Rasheed Wallace, Jerry Stackhouse, Kenny Smith, JR Reid, Bob McAdoo, Walter Davis, Rick Fox, Brad Daugherty, Antawn Jamison o Vince Carter.

El partido promete y aunque, llegados a este punto, tenéis muchas fuentes y mejores recursos para enteraros de qué pasa, volveremos aquí y lo contaremos. Le damos el titular a uno de las víctimas y la fotografía, más general, la cogemos de google images, aunque, al parecer, proviene de nbadestiny.com y se ven las manos de los últimos jugadores que hicieron ganador de la NCAA a Roy Williams y sus Tar Heels, la generación de los Ty Lawson, Ed Davis, Deon Thompson, Tyler Hansbrough,  Wayne Ellington, Danny Green y Tyler Zeller. 

jueves, 30 de marzo de 2017

Jordan Theodore



Hasta ahora, si no recuerdo mal, solo hemos cubierto las competiciones europeas de baloncesto para hablar brevemente de la Eurocup. El nuevo formato de la Euroliga se hace largo y decidimos retrasarlo hasta que se estén disputando ya las eliminatorias más fatídicas. La Eurocup no la hemos vuelto a recuperar, y ya sabrán los aficionados que se encuentran disputando la final dos equipos de ACB, Valencia Basket y Unicaja de Málaga, que pudieron soportar toda la competencia rusa, turca, francesa y alemana para presentarse en la gran final. Ya se ha disputado un partido y el Valencia ha dado la primera estocada. 
Pero la competición que no hemos cubierto, para nada, en este blog, y mira que últimamente solo hablamos del deporte que inventó James Naismith, es la que podríamos denominar como la tercera en discordia del baloncesto europeo: la Basketball Championship League
Esta competición disputa su primera edición y está organizada por la FIBA, pretendiendo convertirse en un rival para la propia Euroliga. En principio, los objetivos están un poco desdibujados y, la verdad, no parece que en su primer intento haya conseguido hacerle la competencia a las otras competiciones organizadas por la ULEB, la Unión de Ligas Europeas de Baloncesto. Consiguieron un buen número de equipos participantes, pero no a los candidatos más sobresalientes de cada país. Aún y así, la Basketball Champions League reunió a equipos de pedigrí como los turcos del Banvit o el Besiktas, los franceses del Asvel y Le Mans, los italianos del Sassari y Varese, históricos griegos como el PAOK, el Aris o el AEK de Atenas, el Partizan, la Cibona, los alemanes del Fraport Skyliners o los españoles del Iberostar Tenerife. 
Terminada la fase de grupos, se pasó a los octavos de final que se disputó en dos rondas. A la definitiva accedían por méritos propios los primeros equipos y los mejores segundos de cada grupo, mientras que otros meritorios disputaban una primera fase de octavos que daba acceso a la definitiva donde les esperaban los ya clasificados. En esa segunda fase de octavos, el Asvel Villerbaune eliminó al Aris de Salónica, el Mónaco al AEK de Atenas, el Iberostar Tenerife al PAOK, el Banco di Sardegna Sassari al Le Mans, los alemanes del MHP Riesen Ludwigsburg al Neptunas lituano, el Banvit al EWE Baskets Oldenburg, el Umana Rayer Venezia al Sidigas Avellino en un duelo italiano y el Pinar Karsiyaka al Besiktas en un duelo turco. 
Los cuartos de final eran la fase definitiva para acceder a la primera y ansiada Final Four que se disputará del 28 al 30 de Abril. En los cuartos, el Iberostar Tenerife de Txus Bidorreta se tenía que enfrentar a un rival muy duro y con mucha experiencia europea como el ASVEL Lyon Villerbaune, los italianos del Umana Rayer Venezia tendrían como rivales al Pinar Karsiyaka turco, el último representante alemán, el MHP Riesen Ludwigsburg, buscaría un puesto ante el Banvit de Turquía y, finalmente, el sorprendente AS Monaco se enfrentaría a un potente Banco di Sardegna Sassari. Las eliminatorias se jugaban a doble partido. 
Empezando por la última, los franceses del AS Monaco sorprendieron al Dinamo de Sassari ganándoles los dos partidos, por 73 a 62 y por 79 a 76. Brandon Davies, Dee Bost y Yakuba Ouattara fueron los mejores hombres del equipo entrenado por Zvezdan Mitrovic en el primer partido, para dejar el protagonismo a Zack Wright y Sergey Gladyr en el segundo. Por el Sassari de Federico Pasquini solo Rok Stipcevic estuvo a la altura en el primer partido, mientras que en el segundo David Bell y Trevor Lacey mantuvieron la ilusión, aunque desesperada, hasta el final, en un equipo que contaba con otros jugadores de nivel como Dusko Savanovic, Gani Lawal, Tautavydas Lydeka o David Lighty. 
En el duelo entre el Banvit y los alemanes del Ludwigsburg salieron vencedores los primeros de manera apretada y sufrida. Perdieron el primer partido, en Turquía, por 92 a 87, en un golpe que parecía definitivo, por haberlo recibido en casa y por la buena ventaja de cinco puntos. El buen partido de Kelvin Martin y Drew Crawford, bien acompañados por Clifford Hammonds y el joven alemán Johannes Thiemann, dejó en nada la resistencia del veterano Gasper Vidmar y el norteamericano Jordan Theodore. Sin embargo, la sorpresa se repitió, pero en el otro bando y para mejor, en un partido donde las defensas brillaron (53-59). En un estadio repleto y eufórico, los turcos supieron resistir hasta el final y apretar el marcador hasta ganar de manera agónica y muy dolorosa para los alemanes, con un triple de Furkan Korkmaz y una canasta en cinco segundos y con una entrada letal de un Jordan Theodore que ha sido el gran protagonista de la eliminatoria (por eso, para él el titular y la fotografía, que, aunque la he encontrado en el google images, proviene de la web brezopro.com y donde, por cierto, aparece con la camiseta de los Pirates de Seton Hall para los que jugó en la NCAA). También, hay que decirlo, los turcos aprovecharon una bandeja fácil fallada por Drew Crawford entre el triple y la canasta de Theodore. Un Crawford que además defendía a Theodore y no supo o no pudo pararle, a pesar de que hasta entonces había sido el mejor jugador de su equipo. 
El otro representante turco, el Pinar Karsiyaka, no corrió la misma suerte y quedó eliminado ante los italianos del Umana Rayer Venezia, después de ganar en Turquía por 74 a 71 pero caer en Venecia por 66 a 74. En Turquía, el polaco Mateusz Ponitcka y el ex ACB DaJuan Summers fueron los mejores hombres de los turcos, que se las prometían felices a pesar de la leve ventaja de tres puntos. Y solo sacaron tres puntos porque, por los italianos, tres hombres lideraron al equipo: Marquez Haynes, Melvin Ejim y el croata Hrvoje Peric. Los mismos que lideraron la remontada en el partido de vuelta, aunque, en general, fue un triunfo colectivo en el que también destacaron otros jugadores como Michael Bramos, Tyrus McGee, Jeff Viggiano o Ariel Filloy. Por los turcos, fueron J'Covan Brown y Josh Owens los que intentaron mantener en la lucha, aunque sin éxito, al equipo que dirige Nenad Markovic. 
Finalmente, el Iberostar Tenerife alcanzó la ansiada Final Four y redondea, a la espera de lo que pase del 28 al 30 de Abril, una temporada que está siendo magnífica para el equipo canario. A su buen hacer en la Liga, añaden la lucha por un título que se merecen como cualquiera de los otros candidatos. Para ello, tuvieron que sufrir y sacar a la luz todas sus virtudes: una excelente defensa y un ataque sencillo pero efectivo. Empataron a 62 en Lyon, lo que les daba una cierta ventaja para el partido de vuelta, pero nadie se podía fiar de un equipo, el francés, que contaba con la dirección técnica de JD Jackson y con jugadores de calidad como Walter Hodge (ex Baskonia), Nikola Dragovic, Charles Kahudi, DeMarcus Nelson (ex Unicaja) o Darryl Watkins. De hecho, Hodge, Dragovic, Kahudi, Nelson y Watkins fueron los mejores hombres del ASVEL en Francia, pero el buen trabajo de Rodrigo San Miguel y los puntos de Aaron Doornekamp y Marius Grigonis ayudaron a que los de Bidorreta volvieran a su cancha sin ninguna desventaja. El segundo encuentro, un partido muy físico, con mucha tensión y pérdidas, les dio acceso a la ansiada fase final cuando consiguieron irse en el marcador en la parte final gracias al acierto en los triples y el trabajo de Fran Vázquez. El resultado final fue de 61 a 51. Walter Hodge fue el mejor hombre de JD Jackson, y por el equipo de Bidorreta destacó Georgios Bogris, la puntería final de Grigonis, desacertado al principio, y dos clásicos ACB como Rodrigo San Miguel y Fran Vázquez que hacen una labor silenciosa pero muy efectiva.

También aprovechamos ya, aunque nos quede la entrada muy larga, para hablar de la otra competición que se estrenaba esta temporada de manos de la FIBA, entendida, me imagino, como segunda competición en el ránking y rival de la Eurocup de la ULEB: la FIBA Europe Cup.
De los equipos participantes en la Champions Basketball League, algunos no hicieron méritos para clasificarse a los play-offs, pero sí más que otros, con lo que obtuvieron el consuelo de verse repescados y clasificados automáticamente para los play-offs por el título de esta segunda categoría, la FIBA Europe Cup, donde otros que competían desde el principio debían conseguir deportivamente el mismo crédito. Muy al estilo, por comparar, con lo que ocurre en las competiciones europeas de fútbol (y creo que en las organizadas por la ULEB también sucede). En esta competición, ya tenemos semifinales y se han disputado ya los primeros partidos.
Pero empecemos desde el principio. Los equipos que se clasificaron desde la Champions Basketball League fueron el Stelmet Zielona Gora polaco, la Cibona de Zagreb, los turcos del Muratbey Uçak Sportif, Ironi Nahariya de Israel, dos equipos belgas, el Telenet Oostende y Proximus Spirou y las dos grandes sorpresas, por provenir de baloncestos menos conocidos (o reconocidos), el Oradea rumano y el Kataja finlandés.
Estos ocho equipos aguardaron en octavos de final a los ocho meritorios que se habían ganado la clasificación en la fase de grupos de la FIBA Europe Cup: otros dos equipos turcos, el Gaziantep y el Büyükçekmece, tres equipos franceses, el Pau Orthez, el Nanterre 92 y el Elal Chalon, un equipo ruso, el Einsey, un equipo húngaro, el Egis Körmed y los alemanes del Telekom Baskets Bonn.
Para cuartos se clasificaron todos los que habían llegado repescados de la Champions Basketball League (Telenet Oostende, Cibona, Muratbey Uçak Sportif, Ironi Nahariya), excepto el Oradea y el Stelmet Zielona Gora que se enfrentaron a Muratbey Uçak Sportif y Cibona y perdieron y el Kataja finlandés que no pudo sorprender al potente Telekom Baskets Bonn. También perdió Bélgica a un representante, ya que el Proximus Spirou empezó ganando su primer duelo contra el Nanterre 92, pero los franceses remontaron la desventaja en el segundo. En los duelos que enfrentaron entre sí a los mejores clasificados en la fase de grupos de la FIBA Europe Cup ganaron el Enisey y el Élal Chalon que eliminaron a Büyükçekmece y Egis Körmed respectivamente.
Por lo tanto, en cuartos de final, el Enisey se enfrentó al Telenet Oostende, el Cibona al Élal Chalon, el Muratbey Uçak Sportif al Nanterre 92 y el Telekom Baskets Bonn al Ironi Nahariya.
En la primera eliminatoria, los belgas de la ciudad costera de Oostende recibieron una buena tunda en Rusia, 84 a 72, pero se vengaron con creces en su cancha y se llevaron la eliminatoria, 95 a 79. En Rusia, el mejor del Enisey fue el norteamericano Anthony Hilliard, bien acompañado por Tony Taylor y Frank Elegar. Por los belgas, los nacionales Khalid Boukichou y Vincent Kesteloot fueron los máximos anotadores. En la remontada del partido de vuelta, los grandes protagonistas fueron otros, especialmente, el norteamericano Corey Walden, los veteranos serbios Rasko Katic y Dusan Djordjevic y el belga Jean-Marc Mwema. Todos juntos hicieron que el buen partido de Frank Elegar y Anthony Hilliard para los rusos no sirviera de mucho. En la segunda eliminatoria, los franceses del Élal Chalon dejaron fuera a la histórica Cibona de Zagreb. En el Drazen Petrovic Basketball Center de Zagreb, ganaron los de Damir Mulaomerovic por un corto 87 a 85. El gran protagonista, en realidad, estuvo en el equipo visitante, porque John Roberson mantuvo a su equipo vivo en la eliminatoria con 39 puntos, pero, sobre todo, con un sorprendentísimo 10 de 11 en triples. A pesar de que los puntos de Scottie Reynolds y Marin Rozic le dieron la victoria a la Cibona, Roberson fue el gran protagonista. Y lo volvería a ser en el segundo partido aunque, en esta ocasión, su compatriota Cameron Clark sería el auténtico artífice de una victoria sufrida en la que remontaron a los de Zagreb y supieron jugar mejor los últimos minutos. El gran partido de Luka Zoric y la eficiencia de Scottie Reynolds no fueron suficientes. En la tercera eliminatoria, los franceses del Nanterre 92 cayeron por tres puntos (85 a 82) en la cancha del Muratbey Uçak Sport, a pesar del buen partido del alemán Heiko Schaffartzik y del norteamericano Spencer Butterfield. Entre Shaquielle McKissic, Zach Auguste y el Rolands Freimanis consiguieron una pequeña ventaja para viajar a Francia. Eso sí, en Francia, la ventaja se les quedó en nada y al Nanterre 92 le salió un partido redondo: 110-82 fue el contundente resultado final. Zach Auguste, Sarunas Vasiliauskas, D'Angelo Harrison y Shaquielle McKissic intentaron mantener a flote al equipo de Ozan Bulkaz, pero Pascal Donnadieu le ganó la partida y sus hombres se lucieron, con especial atención al partidazo de Spencer Butterfield quien batió el récord de Roberson yéndose hasta un contundente 11 de 13 en triples que pareció convertirlo en un jugador imparable. Finalmente, la última eliminatoria enfrentó a los alemanes del Telekom Baskets Bonn contra el Ironi Nahariya de Israel y en Alemania ya dejaron la eliminatoria muy bien encarrilada al ganar por 89 a 68. 21 puntos de diferencia que consiguieron, entre otros, Julian Gamble, muy inspirado, el cubano Yorman Bartolo, y los norteamericanos Ryan Thompson, Josh Mayo y Kenneth Horton. Entre los cinco dejaron en nada el partido de otros tres norteamericanos, Nick Faust, Yancy Gates y Brian Hopson. En la vuelta, los israelíes lucharon hasta la estenuación y dejaron el pabellón alto al ganar por 90 a 80, pero les quedaron otros doce puntos para remontar. Brian Hopson y Yancy Gates fueron los artífices del buen partido del equipo, tirándose entre los dos 36 de los 67 tiros de campo de su equipo. Los mismos del partido de ida, pero sobre todo Julian Gamble, mantuvieron al Telekom Baskets Bonn en la órbita de puntos que necesitaban para no pasar apuros.
Así, las semifinales ya están en juego y los dos equipos franceses clasificados, que aspiran a darle a su país un representante en la final, han visto cómo caían en ambos partidos. El Nanterre 92 cayó con un apretado 76 a 77 en su propia casa ante los alemanes del Telekom Baskets Bonn, y aunque el partido de vuelta seguro que es igual de disputado, los alemanes parten con una buena ventaja: el punto de más y jugar en casa. Fue un duelo entre Chris Warren y Julian Gamble que ganó el segundo en lo colectivo y en lo individual, e igual sucedió con los dos escuderos de ambos, Spencer Butterfield y Josh Mayo. Habrá que ver si los cuatro deciden también el partido en Bonn o se suma algún otro protagonista al duelo por acceder a la gran final. En la otra semifinal, el Élan Chalon perdió fuera, en casa del Telenet Oostende, por 85 a 80, con lo que deberá remontar cinco puntos en Francia. El incombustible Rasko Katic fue el mejor hombre de los belgas con 23 puntos y 7 rebotes, pero estuvo bien acompañado por compañeros como Jean Salumu, Corey Walden, Khalid Boukichou y DJ Newbill. Por el Élan Chalon, destacaron John Roberson y Cameron Clark (éste, sobre todo), y eso que entre los dos consiguieron 2 triples de 13 intentos.



lunes, 27 de marzo de 2017

Luke Maye



Esto va tan rápido que casi no me da tiempo a escribir las entradas, por dios. Ya tenemos los cuatro equipos que disputarán la Final Four de Phoenix, pero vamos a ir contándolo poco a poco.

El primero en clasificarse fue Oregon, que dejó en la cuneta a la gran favorita, Kansas. Lo hizo además con solvencia, 60 a 74, para acceder a la Final Four por primera vez desde 1939, cuando, precisamente, fueron campeones de la mano de Bobby Anet, Lauren Gale y Slim Wintermute. 78 años pasan pronto. De todas formas, desde que el equipo lo dirige Dana Altman (temporada 2010-2011), quien, como ya hemos dicho en anteriores entradas, entrenaba antes a los Bluejays de Creighton, los Ducks han jugado por el título nacional en cinco de esas siete temporadas con Altman, alcanzando el Sweet Sixteen en 2013, el Elite 8 en 2016 y la Final Four este año. Es decir, se nota una progresión de la mano de Dana Altman que había hecho creer a los seguidores de los Ducks que pronto le pondrían un fin a esa racha de 78 años. Y ha llegado con una enorme victoria ante Kansas. Cogieron las riendas del marcador a falta de dieciséis minutos y ya no las soltaron. Demostraron tener más argumentos que unos Jayhawks que se encomendaron al que ha sido su líder durante todo el campeonato y que se presenta como uno de los principales candidatos a jugador del año, Frank Mason III, quien, en su partido de despedida, se quedó en 21 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias. Le hizo compañía en la lucha, sobre todo en el rebote, Josh Jackson, 10 puntos y 12 rebotes, pero no fue suficiente. No lo fue porque Tyler Dorsey sigue de dulce y esta vez lideró a los de verde con 27 puntos y 5 rebotes. No estuvo solo, sin embargo, porque Dillon Brooks estuvo más acertado y sus 17 puntos fueron importantes, igual que lo fue la completa actuación de un Jordan Bell que se lució tanto en ataque como en defensa (suya es una de las mejores jugadas del partido, que, además, ilustra lo que hemos dicho fuera del paréntesis, una jugada en la que empieza con un espectacular mate a una mano cortando por el centro de la zona y termina con un tapón después de bajar corriendo a defender), aportando 11 puntos y 13 rebotes. Por cierto, un dato que suelo dar siempre que llegamos tan lejos: de los 134 puntos que hicieron entre los dos equipos, solo 12 vinieron de jugadores del banquillo (y 7 de esos 12 los hizo Lagerald Vick para los Jayhawks).
Es la primera semifinal por el título para un Dana Altman que a pesar de dejar buen recuerdo en Omaha nunca llegó tan lejos con Creighton. Es una oportunidad en casi 80 años que no deberían dejar pasar. Si Brooks y Ennis se apuntan a la buena forma e inspiración de Dorsey y Bell, sus nombres pueden pasar a la historia de la universidad de Oregon.
En las semifinales por el título se encontrarán como rivales a North Carolina, que no se dejó sorprender en el partido más disputado del Elite 8 y derrotó a Kentucky por 75 a 73. El final fue de aúpa en un duelo que enfrentaba a dos de los programas deportivos más competitivos del país. Malik Monk había empatado el partido a 73 para los Wildcats de John Calipari después de que una remontada de los Tar Heels llevara el partido a un final de infarto. Fue entonces cuando apareció Theo Pinson para subir el balón a todo correr, penetrar por el centro y atraer al defensa de Luke Maye, un reserva de segundo año que realizó el mejor partido de su corta carrera (17 puntos, 3 rebotes y 2 asistencias), quien aprovechó la oportunidad para lanzar a canasta con 0.3 segundos en el reloj y meterla, dando una agónica victoria al equipo de Roy Williams. Un equipo donde destacaron Justin Jackson (19 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias) y Kennedy Meeks (7 puntos y 17 rebotes), aunque los grandes protagonistas fueran, finalmente, Theo Pinson (9 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias) y el héroe inesperado Maye. Por los Wildcats, que sufrieron en sus carnes lo que los Tar Heels sufrieron en la final el año pasado (Kris Jenkins de Villanova estaba viendo el partido en el estadio y se acordaría), hasta cinco jugadores, dos de ellos reservas, superaron los dobles dígitos, destacando Edrice Adebayo (13 puntos y 7 rebotes) y un desconsolado De'Aaron Fox (13 puntos y 4 rebotes), quien confesa que no dejaba de ver repetida en su cabeza la jugada de la canasta final. John Calipari se lamentaba de que no pidió tiempo muerto en el momento adecuado, pero seguro que, con el paso de los días, con más frialdad, le de importancia a un dato que no debe dejar pasar nadie: De'Aaron Fox, Edrice Adebayo y Malik Monk, tres de sus titulares, son jugadores de primer año, mientras que Isaiah Briscoe, también titular, e Isaac Humphries, su mejor hombre de refresco, juegan su segundo año. Los Wildcats de Kentucky podrían tener un futuro inmediato de lo más halagüeño. Los Tar Heels han sido campeones nacionales en cinco ocasiones. La última fue en 2009 (Wayne Ellington, Ed Davis, Danny Green, Tyler Hansbrough, Ty Lawson, Deon Thompson, Tyler Zeller) pero ya el año pasado jugaron la final y para jugadores como Kennedy Meeks, Isaiah Hicks, Joel Berry, Justin Jackson o Theo Pinson será la gran oportunidad de clamar venganza por aquel último triple ganador de Kris Jenkins.
 
Los Bulldogs de Gonzaga sí que no se dejaron sorprender. Según cuentan las crónicas, pocos han confiado en Mark Few y el programa deportivo de los Zags. Siempre se les ha achacado partir desde una conferencia fácil que han ganado 16 veces en los últimos años, siendo habituales en las eliminatorias por el título desde 1999, pero sin haber alcanzado nunca algo mejor que un Elite Eight, y esto solo dos veces y en años tan dispersos como 1999 y 2015. Sin embargo, Few siempre creyó y el equipo del que salió en los 80 John Stockton ha puesto, casi 20 años después de que Few se hiciera cargo de la sección, el hito en la historia de esta universidad de Spokane, Washington. No han pasado malos jugadores por ella, sin embargo, ya que por las manos de Few, desde 1999, han pasado jugadores como Adam Morrison, Mario Kasun, Dan Dickau, Jeremy Pargo, Ronny Turiaf, Elias Harris, Kelly Olynyk, Kyle Wiltjer o Domantas Sabonis, pero son ahora los Nigel Williams-Goss, Johnathan Williams o Przemek Karnowski los que aspiran a ocupar las vitrinas de la universidad con el mayor brillo. Contra Xavier, el mejor fue Nigel Williams-Goss, quien con 23 puntos (4 de 7 en triples), 4 rebotes y 4 asistencias llevó la manija del equipo en todo momento. Esta vez su mejor escudero fue el alero Johnathan Williams (19 puntos y 8 rebotes), quien se multiplicó para ayudar al polaco Karnowski, aún renqueante mientras intenta recuperarse del todo de sus problemas de espalda. Desde el banquillo, buen partido para Zach Collins, 6 puntos y 6 rebotes. Por Xavier, poco que decir que no sea aplaudir lo lejos que ha llegado este equipo, destrozando las ilusiones de programas, en principio, más poderosos que ellos. También es digna de mención la gran temporada de Trevon Bluiett, quien se despidió con un flojo partido de 10 puntos y 7 rebotes. El mejor para los Musketeers, esta vez, fue J.P. Macura con 18 puntos y 5 rebotes, incluyendo una descomunal canasta desde su campo para cerrar el primer tiempo.
Gonzaga se enfrentará a los sorprendentes Gamecocks de South Carolina, otros a los que nadie esperaba en esta fiesta de cuatro. Se han cargado a los Gators de Florida y estarán en Phoenix con todo merecimiento. En su quinto año en el equipo, Frank Martin está viviendo la mejor temporada en la historia de una universidad que hacía 13 años que no llegaba a la fase final y cuyo mayor éxito había sido un Sweet Sixteen en 1973. La universidad de donde salió Alex English consigue su gran éxito gracias a cuatro hombres: Chris Silva, PJ Dozier, Maik Kotsar y, sobre todo, un Sindarius Thornwell que está siendo una de las grandes sensaciones de esta fase final. En este partido, 26 puntos, 7 rebotes y una asistencia a Maik Kotsar en el momento más oportuno, igual que su tiento con los tiros libros o sus robos de balón. Con fuerza, buenos pies y garra, el alero de South Carolina superó a sus defensores, Devin Robinson y KeVaughn Allen. Justin Leon fue el mejor de los Gators con 18 puntos y 6 rebotes que no fueron suficientes para evitar que los Gamecocks se fueran en el marcador en el momento adecuado. Y es que fue, como se esperaba, un partido disputado, con continuos cambios en el liderazgo del marcador y siete puntos de diferencia que, precisamente, eran los que llevaban los Gators al descanso.

En resumen, Arizona acogerá las semifinales el sábado y el lunes tendrá lugar la gran final en el University of Phoenix Stadium que, realmente, está en Glendale, Arizona, y que, de normal, tiene una capacidad para más de 63.000 espectadores, ampliable a más de 70.000, ya que acoge hasta la Super Bowl si hace falta. Allí se darán cita dos de los que partían como favoritos número uno y otros dos inesperados candidatos al triunfo final. Los cuatro pondrán todo el empeño por llegar a la final y, como viene siendo costumbre, os lo contaremos aquí.

Por ahora, nos despedimos dándole el titular a Luke Maye, para mayor gloria de su puntería y buena muñeca, y cogemos la fotografía que hemos encontrado en google image y que proviene de la web sportingnews.com. 

sábado, 25 de marzo de 2017

Devin Booker



La actual temporada de los Phoenix Suns está dejando récords extraños y una posición clasificatoria que amenaza con ser la peor de su historia, récord que han superado ya dos veces en los últimos cinco años, con lo que podemos concluir que está siendo una época muy dura para los aficionados al baloncesto en Arizona. Penúltimos en la Oeste, solo tiene una victoria menos los decepcionantes Los Angeles Lakers de Luke Walton que han ido de más a menos de manera vertiginosa y ya están pensando en el año que viene. Los Brooklyn Nets, con 15-57 en la Este, son el peor equipo de la NBA esta temporada, pero parecen estar demostrando más amor propio que ninguno de esos equipos en el pozo de la clasificación. Tienen muy difícil abandonar el farolillo, sin embargo. Los Suns no juegan play-off desde la temporada 2009-2010, ya ha llovido. En aquella temporada perdieron las finales de conferencia ante Los Angeles Lakers. Tenían a Steve Kerr como manager y a Alvin Gentry como entrenador, y el quinteto Steve Nash, Jason Richardson, Grant Hill, Amar'e Stoudamire y Robin Lopez funcionó muy bien. Venían de repetir finales de conferencia (y derrotas, ante los Spurs y ante los Mavericks) en dos años consecutivos: 2004-2005 y 2005-2006, sin dejar de jugar play-off, aunque no llegaran tan lejos, las dos temporadas siguientes. Eran los años en los que Boris Diaw, Leandro Barbosa, Steve Nash o Mike D'Antoni recibían premios individuales. Eran los mejores años de un equipo que ya los había vivido magníficos a principio de los 90 con Kevin Johnson y Charles Barkley, pero que, en cualquier caso, siempre han estado acostumbrado a los play-off. Tiene que doler ver al equipo cerrando la temporada con menos de treinta victorias y las aspiraciones perdidas con muchos partidos aún por jugar. Con Alvin Gentry, el mismo entrenador que les llevó a play-off en la última ocasión, comenzó la decadencia y el brote verde que trajo Jeff Hornacek se terminó enseguida. Earl Watson ha disfrutado de esta primera oportunidad. Veremos si se le da más margen de confianza. En realidad, más allá de los entrenadores, hay otros dos nombres que parecen señalar razonamientos más relevantes para entender el ostracismo de esta franquicia. Por un lado, Steve Kerr dejó la oficina y ni Lance Blanks primero ni Ryan McDonough después han conseguido alcanzar su gestión. Por otro lado, claro, está la retirada del canadiense Steve Nash. En 2012-2013, la primera temporada sin Nash, el equipo se quedó en 25 victorias. 

El contrapunto a esta temporada horrorosa son los curiosos récords que está protagonizando el equipo. Por un lado, por supuesto, los 70 puntos de Devin Booker ayer, contra los Celtics de Boston. 
Booker no es el primer jugador en conseguir esa cifra, es el sexto. Wilt Chamberlain, Elgin Baylor, Kobe Bryant, David Thompson y David Robinson también lo han hecho, alguno de ellos, más de una vez y muy por encima de los 70. Igual que le pasó a David Thompson cuando hizo 73 puntos en 1978 o como le llegó a suceder a Wilt Chamberlain hasta en cuatro ocasiones (cuando hizo 78, 73, 72 y 70 puntos), los Phoenix Suns no ganaron a pesar de la gran actuación de Booker. El exterior de los Suns igualó además los 28 puntos en el último cuarto que también consiguieron David Robinson y Kobe Bryant, éste último cuando hizo 81 puntos. Eso sí, Wilt Chamberlain hizo 31, pero para, al final, sumar la redonda cifra de 100. Es decir, los 70 puntos de Booker, que además añadió 8 rebotes, 6 asistencias, 3 robos y 1 tapón, son espectaculares, pero no excepcionales. Lo que sí es excepcional es convertirse en el jugador más joven de la historia en conseguir esa hazaña. Y es que nadie antes había conseguido más de 60 puntos siendo tan joven. 

Está siendo una temporada de grandes actuaciones individuales. No solo en número de puntos: James Harden haciendo 42 puntos, 16 rebotes y 17 asistencias, Jimmy Butler consiguiendo 38 puntos, 12 rebotes y 6 asistencias, o, por supuesto, el récord de triples-dobles de la historia de la competición. Fue a principios de Marzo cuando Ricky Rubio consiguió un triple-doble (puntos, rebotes y asistencias) que suponía el número 79 de la temporada y un nuevo récord en la historia de la NBA. De todos esos, Russell Westbrook lleva más de 30 y James Harden la mitad de los que ha hecho Westbrook. Pero son muchos más los jugadores que han alcanzado la excelencia de manera individual esta temporada. Ciñéndonos a los puntos, la lista de jugadores que han superado los 40 puntos en un partido es interminable. Sin contar repeticiones, Giannis Antetokounmpo, Eric Bledsoe (compañero de Devin Booker), Kwahi Leonard o Kyle Lowry han hecho 41 puntos. DeMar DeRozan, Marc Gasol y Bradley Beal consiguieron hasta 42 en un partido. LeBron James alcanzó los 44. Stephen Curry, más comedido este año, llegó a anotar 46 en un partido, sin embargo. Andrew Wiggins ha hecho 47. Damian Lillard, 49, cifra que también ha conseguido Kyrie Irving. Por encima de los 50 ha llegado John Wall, que está realizando una temporada destacable. Wall hizo 52, cifra que también han alcanzado Jimmy Butler e Isaiah Thomas, de hecho, el de los Celtics de Boston, una de las grandes sorpresas de la temporada, promedia casi 30 puntos por partido. James Harden ha hecho grandísimas actuaciones esta temporada, pero 53 ha sido su tope de anotación esta temporada. 55 fueron para DeMarcus Cousins. Russell Westbrook, quien promedia 31.2 puntos, 10.4 asistencias y 10.5 rebotes por partido, hizo 58, solo dos menos que la mejor anotación de la temporada hasta que llegó Booker, los 60 puntos de Klay Thompson. Eso sí, digamos en favor del de Golden State Warriors que él solo jugó 29 minutos. 

Unos días antes de que Booker ocupara los titulares de la prensa deportiva, lo hacía todo el equipo al batir otro de esos récords que solo es capaz de averiguar la curiosidad estadística de los periodistas norteamericanos. Jugaron un partido con el quinteto más joven en la historia de la NBA. Earl Watson puso de inicio a Tyler Ulis, de 21 años, a Devin Booker, de 20 años, a Derrick Jones Jr, también con 20 años, a Marquese Chriss, tan solo 19 años, y al ucraniano Alex Len, siendo el pívot el veterano del equipo con solo 23 años. Como bien explicaron después en Sports Illustrated, tiene coña que el quinteto de Purdue ante Kansas para jugar la eliminatoria del Sweet Sixteen daba más media si se sumaban las edades de sus cinco titulares. Ninguno de estos cinco hombres fue su elección más alta en el último draft, ya que ese honor se lo llevó el croata Dragan Bender (19 años), quien no ha realizado una gran temporada, promediando apenas 3.2 puntos y 2.2 rebotes en 12 minutos de juego por partido. Además, una lesión de tobillo parecía poner fin a su temporada, aunque hace poco se supo que el croata pretende volver antes de que echen el cierre. Tienen también a TJ Warren, 23 años, quien promedia 13.8 puntos y 4.7 rebotes por partido. Su entrenador, además, también es joven. Earl Watson, tras pasar por un buen puñado de equipos, colgó las zapatillas en la relativamente reciente temporada de 2013-2014, cuando jugaba con Portland Trail Blazers. Según se retiró, empezó como ayudante en los Austin Spurs de la NBDL y de ahí pasó a ayudar a Jeff Hornacek en los Suns hasta que hizo de interino cuando éste fue destituido. Tiene 37 años. Joven, como he dicho. 

La juventud es lo que salva a este equipo: Warren (23), Len (23), Ulis (21), Booker (20), Jones (20), Chriss (19) y Bender (19). Brandon Knight (26) y Eric Bledsoe (27) aún son jóvenes y tienen talento. Quizás tengan demasiado de todo: demasiada juventud y hasta demasiado talento. Solo hay un balón para tantas muñecas. A Earl Watson, si confían en él, le queda un largo camino para conseguir conducir toda esta energía y calidad, y aprovechar la próxima vez que alguno haga 70 puntos para que, por lo menos, sirva para ganar. 

Por cierto, y con esto terminamos, pero no queríamos dejarlo pasar. Cuando menos, llama la atención que hasta cuatro jugadores de estos Phoenix Suns han hecho carrera universitaria en los Wildcats de Kentucky. Tanto Devin Booker, como Tyler Ulis, Brandon Knight y Eric Bledsoe han pasado, aunque fuera brevemente, por las manos de John Calipari. Bledsoe solo jugó en Kentucky durante la 2009-2010, después de convertirse en una estrella en high school. Jugó una temporada y se declaró elegible al draft. Dejó medias de 11.3 puntos, 3.1 rebotes y 2.9 asistencias, que mejoró en partidos importantes, y que auguraban mucho más éxito que el que consiguieron esa temporada: Elite 8, pero Bledsoe prefirió dar el paso ya. Otros compañeros actuales en la NBA estaban en aquel equipo, John Wall, DeMarcus Cousins, DeAndre Liggins y Patrick Patterson, más otros que se han buscado la vida fuera: Darius Miller (Brose Bamberg), Daniel Orton (Grecia) y Josh Harrellson (Japón). Al año siguiente, llegaría al equipo de Calipari, Brandon Knight, junto con Enes Kanter o Terrence Jones. Con ese equipo, llegaron a la Final Four. Por último, Tyler Ulis y Devin Booker fueron compañeros en la temporada 2014-2015. Booker se declaró elegible al final de la temporada y Ulis aguantó una más. Pero la que ambos compartieron fue histórica a pesar de no ganar el título. Los de Calipari se lucieron con un récord de 38-1. La única derrota de la temporada tuvo lugar en las semifinales ante Wisconsin. Además de Ulis y Booker, en aquel equipo estaban los actuales NBA Karl-Anthony Towns, Willie Cauley-Stein y Andrew Harrison, más los NBDL Aaron Harrison, Alex Poythress y Dakari Johnson. Tyler Ulis seguiría una temporada más y coincidiría con Jamal Murray (Denver Nuggets). Booker ya se había ido. 

Es curioso que los Suns concentren tanto porcentaje del talento más reciente de los Wildcats de Kentucky. Veremos como les va con ellos, si es que les va. Puede que Ryan McDonough, Robert Sarver (dueño) y Earl Watson apuesten por la continuidad... o no. El equipo ya estuvo en muchos de los rumores antes de que se cerrara el mercado. Al fin y al cabo, son muchos los equipos que se interesan por todas las piezas que Watson, hasta ahora, no ha conseguido ordenar. Puede que entren en el juego y tomen riesgos... O, como decía, puede que no. Ya lo veremos. Lo que parece claro es que, después de sus 70 puntos, va a ser difícil que alguien les tiente para que suelten a Devin Booker. 

Booker, por cierto, y así ya terminamos centrándonos en el protagonista, titulante y fotografiado de nuestra entrada, es hijo de un ex jugador del que algunos se acordarán por aquí, en Europa. Su padre, Melvin Booker, fue una estrella de la universidad de Missouri que llegó a ser mejor jugador de su conferencia en 1994. Aún y con esos éxitos, sus primeros pasos en profesionales tuvo que darlos en la CBA. Encadenó algunos contratos con Houston Rockets, Denver Nuggets y Golden State Warriors y jugó un puñado de partidos en la NBA antes de dar el salto a Europa donde jugó en Italia, Turquía y Rusia, en buenos equipos como Olimpia Milano, Khimki, Ülker o Pésaro. Se retiró en 2008. 

Frank Mason III



Se acabó el Sweet Sixteen y ya tenemos Elite 8 para el año 2016-2017. Voy directo al grano, aunque, esta vez, en lugar de decirlo al final, como hago siempre, lo digo ahora: le damos el titular a Frank Mason III, porque es el primero que menciono y porque se lo está mereciendo, y le doy la fotografía a todo el equipo de Kansas tras su victoria contra Purdue, en una fotografía que he encontrado en google images pero parece provenir de la web fansided.com. 

Kansas no dejó lugar a sorpresas y apabulló a Purdue por 98 a 66. El liderazgo de Frank Mason III y la buena segunda parte fueron las claves de la victoria de los Jayhawks, que no dieron ninguna oportunidad a los Boilermakers de Matt Painter. Caleb Swanigan se quedó esta vez en 18 puntos y 6 rebotes para Purdue, insuficiente ante el gran partido de Frank Mason III, 26 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias y de Devonte' Graham, 26 puntos y 2 asistencias. También acompañó, en el rebote sobre todo, Josh Jackson: 15 puntos y 12 rebotes. Jugarán en el Elite 8 ante la Oregon de Dana Altman, que lo consigue por segundo año consecutivo. Para ello, los Ducks tuvieron que eliminar con muchísimos problemas (69-68) a los milagrosos Michigan Wolverines. El equipo de John Beilein ha hecho un final de temporada espectacular en el que incluso superaron un accidente de avión para ganar su conferencia y llegar hasta el Sweet 16 en el campeonato final. Los 20 puntos, 5 rebotes y 8 asistencias de Derrick Walton Jr o los 19 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias de Zak Irvin no fueron suficientes para parar a los de Oregon. El mejor jugador de la conferencia Pac-12, Dillon Brooks, sigue peleado con el aro, sin embargo, y esta vez se quedó en 12 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias, pero es que los Ducks han encontrado en Tyler Dorsey al líder que necesitaban. Con 20 puntos y lanzándose los tiros importantes, Dorsey llevó a su equipo hasta la victoria bien acompañado por el alero Jordan Bell (16 puntos y 13 rebotes), que está ayudando a que se olviden de la lesión del pívot Chris Boucher.  El partido entre Oregon y Kansas dirimirá la parte del cuadro del Midwest, aparentemente con claro favoritismo para los Jayhawks.

Por el lado del cuadro que lleva el título de West, Gonzaga y Xavier han sido los clasificados para disputar el Elite 8. Y empecemos por el equipo que, pase lo que pase, en mi opinión, ya se ha convertido en la gran sorpresa de esta edición. Y es que Xavier, o lo que es lo mismo, los Musketeers de Chris Mack, terminaron la fase regular de la Big East con un récord bastante malo (9-9) que les dio acceso al campeonato por el título de conferencia por los pelos. Eso sí, cuando tocó luchar por el título, ganaron a DePaul y sorprendieron a Butler, aunque cayeron en semifinales contra Creighton. La misma capacidad de lucha han demostrado, multiplicado por diez, en las rondas por el título nacional. Partían como favorito número 11 de 16 en el vértice West y ya han dejado en la cuneta a Maryland (6º favorito), Florida State (3er favorito) y, ayer, Arizona (2º favorito). Ya solo les falta redondear la hazaña derrotando al primer favorito, Gonzaga. Volviendo al último partido, una canasta dentro cuando faltaba menos de un minuto de Sean O'Mara puso por delante a los Musketeers de Xavier por 73-71 y ese ya sería el resultado final. Allonzo Trier se jugó un último triple pero no entró. Malcolm Bernard cogió el balón, salió corriendo y agotó los ocho segundos que quedaban. Antes de eso, el partido estuvo muy disputado, sorprendiéndose, quizás, los Wildcats de la resistencia tenaz de los de Xavier, pero, en los últimos cuatro minutos, los de Sean Miller consiguieron hasta una ventaja de ocho puntos que parecía definitiva. Sin embargo, Xavier nunca se rinde y consiguió un parcial de 9-0 y consiguieron disputar el partido y ganarlo. Aguantaron siempre gracias a Trevor Bluiett (25 puntos), pero tanto Malcolm Bernard (15 puntos y 6 rebotes) como JP Macura (14 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias) fueron fundamentales para entender el triunfo de los de Chris Mack. También, por supuesto, hay que destacar el gran trabajo de Sean O'Mara (8 puntos y 4 rebotes decisivos desde el banquillo). Por los Wildcats, que sufren una de las mayores decepciones de los últimos tiempos después de su gran temporada, destacaron Allonzo Trier (19 puntos y 9 rebotes) y Dusan Ristic (17 puntos y 4 rebotes). Se acaba la temporada para el finlandés Lauri Markkanen, que se despide con 9 puntos y 8 rebotes. Los Bulldogs de Gonzaga, como se esperaba, serán los rivales de Xavier. Como explicaba Mark Few después del partido, su equipo siempre ha basado el éxito de esta temporada en su defensa. Y así fue con este 63 a 61 en el que los Zags consiguieron que tras dos triples para ganar, West Virginia no consiguiera una tercera oportunidad. Jevon Carter (21 puntos y 7 rebotes), el mejor hombre de los Mountaineers, fue quien tuvo esos tiros, pero no acertó. Sí había acertado Jordan Mathews (13 puntos y 3 rebotes). Los Bulldogs se repartieron el liderazgo y, además de Mathews, Przemek Karnowski (13 puntos y 5 rebotes), Johnathan Williams (13 puntos y 6 rebotes) y Nigel Williams-Goss (10 puntos y 7 rebotes) superaron los dobles dígitos.

Wisconsin, verdugo de Villanova, no pudo con otro favorito, Florida, y se queda a las puertas del Elite 8. Y ganaron los Gators de Florida tras una lucha intensa, en la prórroga, y con héroe incluido. En este caso, el protagonismo se lo llevó un reserva, Chris Chiozza, quien, hasta ese último tiro de tres a falta de cuatro segundos, llevaba 5 puntos. Subió la bola, busco a quién pasársela, y como no lo vio claro, lanzó el a canasta para pasar a la historia de los Gators y clasificar al equipo de Michael White entre los ocho mejores de la nación. De nada sirvieron los buenos números de todos los titulares de los Badgers de Wisconsin, todos en doble dígitos, destacando, sobre todo, Nigel Hayes, 22 puntos y 6 rebotes y Ethan Happ, 21 puntos y 6 rebotes. Hasta el triple de Chiozza, el gran protagonista para los Gators fue KeVaughn Allen, quien con sus 35 puntos mantuvo al equipo de Florida metido en el partido. Se enfrentarán en el Elite 8 a South Carolina, quienes tuvieron menos problemas (50-70) para dejar en la cuneta a Baylor. Los de Frank Martin llevan toda la temporada haciendo una gran defensa y en esta fase final, el rendimiento de jugadores como Sindarius Thornwell está poniendo el resto para que los Gamecocks se hayan convertido en favoritos a la Final Four. Thornwell, en esta ocasión, se fue hasta los 24 puntos y 6 rebotes, redondeando el trabajo de hasta otros tres compañeros que hicieron dobles figuras (PJ Dozier, Chris Silva y Duane Notice). Destacar también el buen partido de Rakym Felder, 9 puntos y 4 rebotes, desde el banquillo. Mucha producción para los 18 puntos y 9 rebotes de Johnathan Motley para los Baylor Bears. South Carolina y Florida dirimirán el campeón del Este, y lo hacen dos programas con diferente balance histórico: para los Gators de Florida significa volver al Elite 8 que visitaron por última vez en 2014, y han ganado dos NCAA en años cercanos (2006 y 2007); los Gamecocks de South Carolina, en contraste, tienen en este Elite 8 el mayor éxito de su programa deportivo en la especialidad. 

Y nos queda la parte de las eliminatorias que decide el campeón del Sur. Aquí no ha habido sorpresas, los dos grandes favoritos, North Carolina y Kentucky, se jugarán el pase a la Final Four. Los primeros eliminaron con solvencia a Butler (92-80), los segundos tampoco sufrieron tanto para eliminar a la UCLA de Steve Alford (75-86). El hombre en el que están puestas todas las miradas, Lonzo Ball, se quedó en unos decepcionantes 10 puntos y 8 asistencias, y dejó el protagonismo a sus compañeros Isaac Hamilton (17 puntos y 5 rebotes) y TJ Leaf (17 puntos y 7 rebotes). La Kentucky de John Calipari (seis finales regionales en siete años en Kentucky) no les dio ninguna oportunidad, en gran medida, gracias al mejor partido de su carrera universitaria para De'Aaron Fox, 39 puntos, 3 rebotes y 4 asistencias. Los Wildcats de Kentucky llevan catorce victorias consecutivas y aspiran a todo, pero, antes, deberán enfrentarse al gran favorito, North Carolina, quien no se dejó sorprender por el otro representante de la Big East que nos quedaba, Butler. Los Tar Heels de Roy Williams (catorce temporadas ya con North Carolina, campeón en 2004-2005 y 2008-2009) se basaron en el gran partido de dos de sus titulares, Joel Berry II, 26 puntos y 2 asistencias y Justin Jackson, 24 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, y de uno de sus suplentes, el alero Luke Maye, quien aportó 16 puntos y 12 rebotes en 25 minutos. Nada pudieron hacer los Bulldogs de Butler, que resistieron levemente gracias a los 21 puntos y 7 rebotes de Andrew Chrabascz y los 16 puntos y 5 rebotes de Kelan Martin desde el banquillo. Los Tar Heels de North Carolina y los Wildcats de Kentucky disputarán, probablemente, la ronda de Elite 8, enfrentando a dos programas entrenados por dos de los entrenadores más reputados de la NCAA, Roy Williams y John Calipari y amasando entre ambos programas 13 títulos de la NCAA y una lista de jugadores que triunfaron en la NBA de relumbrón: Devin Booker, Anthony Davis, DeMarcus Cousins, Karl-Anthony Towns, Rajon Rondo, John Wall, Tayshaun Prince, Michael Jordan, Harrison Barnes, Vince Carter, Rasheed Wallace, James Worthy, Sam Perkins, Bob McAdoo...

Y, como siempre, volveremos por aquí cuando el Elite 8 ya esté terminado y tengamos a los cuatro equipos clasificados para la Final Four. 

viernes, 24 de marzo de 2017

Viny Okouo



Es muy pronto, pero que muy pronto, para empezar con rumores de mercado en vistas a la temporada 2017-2018. Hablo, nuevamente, de baloncesto. Y lo repito: es muy pronto, pero que muy pronto. Aún no se ha ganado ni un título de Liga ni de Europa. Aunque muchos equipos ya hayan perdido alguno. Así que queda mucho, pero que mucho, y es pronto, pero que muy pronto.
Sin embargo, esta mañana, repasando la prensa, me sorprendía ver la palabra NBA relacionada con hasta cuatro jugadores que están ahora haciendo buenos números en Europa. En concreto, uno era Adam Hanga, jugador húngaro del Baskonia, al que entrevistaban y confesaba que su gran objetivo para la temporada que viene era jugar en la NBA. La otra noticia guardaba relación con la última jornada de Euroliga y los ojeadores de equipos norteamericanos que se vieron por las gradas en el CSKA de Moscú-Darussafaka. Al parecer, seguían a jugadores como Milos Teodosic y Will Clyburn. De paso, se mencionaba a otro jugador europeo que también parece interesar a las franquicias NBA, Nicolo Melli.
Hace solo unas semanas, aprovechando una canasta victoriosa de Sergio Llull y una gran actuación de Luka Doncic, estos dos jugadores del Real Madrid eran los objetivos de esos rumores. Del último, se decía que puede encabezar el draft de 2018. Del otro, se volvía a insistir en que los que insistirían serían los dueños de sus derechos en la NBA como parece que va a ocurrir de aquí en adelante, cada vez que llegue el verano. 
Pero Llull parece no tener prisa, la misma tranquilidad que ha tenido Milos Teodosic. El base serbio puede que pruebe ahora en la NBA a sus 30 años. Siguiendo el camino de otros europeos (no el más habitual) como Antoine Rigaudeau (se fue a los Dallas Mavericks con 32 años; por cierto, ahora es entrenador del Paris-Levallois Basket en la Pro A francesa, creo), Juan Carlos Navarro (se fue a Memphis Grizzlies con 27 años, probó un año, vivió la experiencia y se volvió para casa), Sarunas Jasikevicius (llegó a Indiana Pacers con 29 años), Pablo Prigioni (llegó a la NBA con 35 años, el rookie más veterano de la historia), Arvydas Sabonis (se fue a Portland Trail Blazers con 31 años, y volvería) no ha querido ir allí a calentar banquillo.
Teodosic, se puede decir, ya ha hecho su carrera aquí, en el viejo continente. Con su selección ha sido medalla de plata en las Olimpiadas, el Europeo y el Campeonato del Mundo. Ha ganado la Euroliga y varios títulos domésticos tanto en Rusia como en Grecia. Su reputación como uno de los grandes bases de Europa no se suele protestar. Parece que, si al final se decide, su momento de llegar a la NBA sea más reposado y cabal, y probablemente premie lo deportivo tanto como lo económico. 
Will Clyburn, por su parte, tiene 26 años. Salió de Iowa State para buscarse una carrera profesional en Europa. Primero en el Ratiopharm en Alemania y luego en el Hapoel Holon de Israel donde dejó estadísticas muy sobresalientes que le valieron firmar por el Darussafaka Dogus para jugar la Euroliga. Su rendimiento está siendo seguido por varios equipos. Al parecer, también por equipos NBA. 
Por último, Nicolo Melli es un jugador interior italiano que, a sus 25 años, y tras pasar por Reggiana, Olimpia Milano y Pésaro en su país, está rindiendo a un alto nivel en el Brose Baskets que dirige su compatriota Andrea Trinchieri. Segundos en la Liga Alemana por detrás del ex equipo de Clyburn, el Ratiopharm y 13º en Euroliga, el equipo de Trinchieri está atrayendo la atención de muchos ojeados por el buen rendimiento de jugadores como Fabien Causeur, Janis Strelnieks o Daniel Theis, pero, sobre todo, de un Nicolo Melli que promedia 11.3 puntos y 6.2 rebotes por partido en la máxima competición europea. Hace solo unas semanas, su nombre apareció unido al del Real Madrid, de quienes se decía que estaban muy interesados en incorporarlo para la temporada que viene. Ahora, se habla de la NBA. 

Como he dicho al principio y más de una vez es pronto. Pero estos rumores, a mí, me suenan al anuncio de tormenta. Ya lo hablamos el verano pasado con la marcha a la NBA de jugadores como Tomas Satoransky, Sergio Rodríguez, Willy Hernangómez o Mindaugas Kuzminskas, que el dinero que había entrado por el nuevo acuerdo televisivo no solo iba a repercutir en ese mercado, si no que también lo haría, y eso dicen los expertos, en la próxima ocasión. Y es que dicen que este verano va a haber aún más dinero, con lo que muchos equipos NBA se lanzarán a contratar jugadores destacados en Europa aunque solo sea para completar sus plantillas. Si ellos aceptan, las bajas en el viejo continente van a ser muchas y duras. Los nombres de Teodosic, Melli, Clyburn y Hanga son solo los primeros rumores. Habrá más. 
Además, y de esto ya hemos hablado antes, el draft de la NBA volverá a traer un importante trasvase de talento europeo al continente americano. Son muchos los nombres que desde diferentes fuentes se han mencionado como candidatos a incluirse en el próximo draft e intentar el salto a la NBA. Veremos cuantos de ellos se confirman, pero, hasta ahora, estos son algunos de los nombres de jóvenes jugadores europeos que salen en los pronósticos para el draft de 2017: Frank Ntilikina, Lauri Markkanen, Isaiah Hartenstein, Rodions Kurucs, Vlatko Cançar, Marko Guduric, Anzejs Pasecnicks, Alpha Kaba, Michael Fusek, Jonathan Jeanne, Kostja Mushidi, Blaz Mesicek, Viny Okouo, Aleksandar Vezenkov o Santiago Yusta. 

Lo dicho, es muy pronto, pero veremos. Le vamos a dar el titular a Viny Okouo, aunque no sé muy bien por qué (la fotografía, sin embargo, para Teodosic). El joven pivot congoleño entró a formar parte de la plantilla que dirige Joan Plaza en el Unicaja de Málaga. No está contando con muchos minutos, pero está teniendo su primera experiencia de alto nivel en el mundo del baloncesto profesional y ya va a vivir hasta una final, la que disputará su equipo contra el Valencia para encaramarse a lo más alto del pódium de la Eurocup. Por ahora, Okouo, de 2'15 y 20 años, ha jugado 13 partidos en ACB, promediando 1.1 puntos y 1.5 rebotes en 6.5 minutos de media. En Eurocup, ha disputado 8 partidos, promediando 1.5 puntos y 1.3 rebotes en 4.6 minutos. Seguro que está aprendiendo mucho de gente como Kyle Fogg, Carlos Suárez, Dejan Musli y el recién llegado Alen Omic.