martes, 27 de noviembre de 2018

Xavier Forcada


La Liga Francesa de Baloncesto (la ProA) será, probablemente, popular para los aficionados al baloncesto más alejados del mencionado país o accidentales por nombres con antecedentes o currículo internacional que han acabado últimamente jugando por allí. Nombres como los de Mantas Kalnietis (ASVEL), Roko Leni Ukic (Levallois), Mardy Collins (Strasbourg), Adas Juskevicius (Nanterre), Devin Ebanks (Chalons), Youssoupha Fall (Strasbourg) o Elmedin Kikanovic (Monaco) son los primeros en venir a la cabeza. El ex Laker Devin Ebanks y el joven pívot senegalés Youssoupha Fall están haciendo una gran temporada. 
Pero hay más, por supuesto, como el ex NBA Billy Outtara (Monaco), Zach Wright (Bourg), Jarrod Jones (Monaco), Yakhouba Diawara (Le Portel), el norteamericano ex de los Cavs London Perrantes (Limoges), el ex de los 76ers Isaiah Miles (Limoges), el veterano Malik Hairston (FOS Provence), Frank Hassell (Cholet), Pape Sy (Cholet), Aigars Skele (Antibes), el ex de los Nets Trevor Thompson (Antibes), CJ Harris (Pau Orthez), el senegalés Youssou Ndoye (Bourg), máximo reboteador de lo que va de temporada, Vitalis Chikoko (Pau Orthez) o una de las sensaciones de la temporada, el pequeño base norteamericano Justin Robinson (Chalon). 
Incluso, podríamos hacer una lista de jugadores importantes de la ProA que han llegado a Francia, ya sea esta temporada o en otras anteriores pero no mucho tiempo atrás, después de haber pasado por la ACB: el ex Unicaja DeMarcus Nelson (ASVEL); Ekenechukwu “Ekene” Ibekwe (Levallois), quien pasó por Donostia; el ex Murcia Scott Wood (Gravelaines); el veteranísimo Florent Pietrus (Strasbourg); Haukur Palsson (Nanterre), quien jugó en Manresa, Breogán y Baskonia; Richard Hendrix (Le Mans); el belga Jonathan Tabu (Le Mans); el ex Zaragoza Nicolas de JongKenny Chery (Boulazac), base canadiense que jugó en Gipuzkoa; Blake Schilb (Chalon), veterano norteamericano que jugó recientemente en el Betis; Kevin Cham (Mónaco), jovencísimo base francés que pasó por el Torrelodones; Abdoulaye “Papa” M’Baye (FOS Provence), pivot senegalés con pasaporte francés que jugó en la cantera del Barcelona y en el Lleida; el norteamericano con pasaporte georgiano Corey Fisher (FOS Provence); Taurean Green (Antibes); Jimmy Baron (Champagne Chalons-Reims); el veteranísimo Tariq Kirksay (FOS Provence); o el jamaicano ex del Zaragoza Samardo Samuels (Limoges).
No sé si, a sus 38 años, Carlos Cherry aún anda jugando al baloncesto en Francia. Puede, no sé si fiarme de los datos. Igual que parece que Ander García también ha emigrado al otro lado de los Pirineos, David Jofresa sigue allí y Mamadou Diop, senegalés con pasaporte español, también. Igual que el pamplonica de la cantera del Estudiantes David Sainsbury o el veteranísimo Miguel Montañana. Eso parece, pero no sé si fiarme de los datos que tengo. Lo que sí está claro es que se está abriendo una intensa vía para que jugadores nacionales (más allá de los internacionales que pasan por ambas ligas o países) emigren a Francia. Hay pocos o ningún jugador nacional en la ProA, solo incluiríamos a Juan Palacios (Chalon), veterano colombiano con pasaporte español que jugó en Vic, La Palma y Gran Canaria; pero en otras categorías, en la ProB, la NM1 o incluso en categorías más bajas del baloncesto profesional y semiprofesional francés nos encontramos a unos cuantos. 
Además de los ya mencionados, que, por encontrarse en categorías inferiores a la NM1, es difícil confirmar los datos, en esa tercera categoría del baloncesto francés (NM1) nos encontramos a jugadores nacionales como Alejandro Navajas (Lourdes), malagueño de 32 años que, entre otros, jugó en Breogán, Alicante o Basket Navarra; a Maodo Nguirane (Saint Vallier), senegalés con pasaporte español que pasó por la cantera del Unicaja; Lawrence Poilly (Stade Rochelais), joven jugador francés con pasaporte y formación en España y el navarro Mikel Uriz (Le Havre), quien, a sus 29 años, decidió cambiar la LEB Oro por esta aventura en el país vecino.
En la ProB, la segunda categoría del baloncesto francés, donde hay equipos fuertes con aspiraciones de regresar a la máxima categoría, nos encontramos a varios jugadores con pasado en España, como el ex del Gran Canaria, Laurence Ekpegerin, norteamericano con pasaporte británico que juega en el Nantes; Dinma Odiakossa, nigeriano que jugó en Melilla y La Palma y ahora lo hace para el Nancy; Makram Ben Romdhane, tunecino que pasó por el CB Murcia y ahora mismo, en las filas del Saint-Chamond es el máximo reboteador de la categoría; o Michael Fakuade, norteamericano que disfruta de un pasaporte Cotonou y jugó en los equipos de ciudades como Lugo, Donostia, Lleida y Palencia antes de hacerlo ahora en el Orleans de la ProB. En cuanto a los nacionales, son pocos, pero significativos, ya que, por ejemplo, en el Lille nos encontramos al veterano (34 años) Marcos Suka-Umu, madrileño con un extenso pasado en LEB Oro que llegó a debutar en 2013 en la ACB con el Valladolid. En el mismo equipo, el Gries/Oberhoffen, coinciden dos españoles con reconocido bagaje, Xavier Forcada y Asier Zengotitabengoa, de 30 y 31 años respectivamente. Los dos destacan en su equipo y en la ProB: Forcada es el mejor pasador de la categoría, con más de nueve asistencias por partido, y Zengotitabengoa es el décimo mejor anotador, con 16.0 puntos por partido. Forcada, además de jugar en EBA y LEB Plata, pasó muchos años en la LEB Oro (Cáceres, Breogán, Palencia y Prat), mientras que Zengotita fue una de las grandes promesas del baloncesto vasco, tras pasar por las canteras de Barcelona y Valencia, jugar en ACB con Bilbao, y acumular un palmarés reseñable en LEB Oro con Huesca, Cáceres, Canarias, Coruña, Andorra, Burgos, Melilla o Palma Air Europa. 
Le vamos a regalar el titular (y la fotografía) a Xavier Forcada, por encabezar la lista de mejores pasadores de la ProB y porque había que elegir a alguno. El Gries/Oberhoffen es un equipo alsaciano que, ahora mismo, ocupa la mitad de la tabla (10º con 3 victorias y 4 derrotas) después de la última victoria que consiguieron ante el colista a domicilio. En este equipo, dio sus primeros pasos Leo Westermann, y su padre llegó a entrenar al primer equipo en dos épocas distintas. En el último partido, Forcada fue el jugador con más minutos en la cancha (37) y dirigió y lideró a su equipo con 18 puntos y 5 asistencias. Su compatriota Zengotita no le fue al rebufo y añadió otros 18 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias. El joven ala-pivot francés, ex del Cholet, Ywen Smock contribuyó con 17 puntos y 7 rebotes. 

lunes, 26 de noviembre de 2018

Marcus Van

La fotografía la he encontrado en el buscador de imágenes de google, parece provenir de la web de la FEB y su autor se llama Matías Rodríguez.


Que hay baloncesto más allá de lo comerciable. Lo sabemos. En España, desde la LEB Oro hasta la EBA, podemos encontrarnos con decenas de equipos, representando a ciudades que no disfrutan de baloncesto de élite pero tienen una comunidad afanada que mantiene proyectos deportivos. Titubeantes algunos, pero ilusionantes otros. 

La LEB Oro tiene su público y su visibilidad. Desde que los cánones de ascenso a la ACB se relajaron, más aún, pero, ¿qué pasa más abajo? ¿Qué ocurre en esas competiciones donde los pabellones son más humildes y las plantillas menos rimbombantes? Bueno, pues, aunque sea sin la profundidad y rigurosidad que se podrían exigir, vamos a fijarnos en el tercer escalafón del baloncesto profesional o semiprofesional español, la LEB Plata. 

Este año se produjo una remodelación, una más, del sistema de competición, y la categoría se dividió en dos conferencias, este y oeste, con doce equipos en cada una. En total, veinticuatro equipos disputándola, entre ellos, algunos representando a clubes con alcurnia y pasado o ciudades con potencial económico. No es una liga que se dedique tan solo a la promoción de talentos, por ejemplo, aunque hay equipos que tienen ese planteamiento, como el Grupo Eleyco Baskonia, donde se curten promesas del equipo gasteiztarra como Lautaro López, Arturs Kurucs, Jurij Macura o Sander Raieste. En realidad, entre los participantes en esta liga nos encontramos con veteranos de larga carrera que apuran la misma y aún ofrecen rendimiento. El caso más paradigmático, quizás, es el que ha sucedido muy recientemente, con el estreno de Jordi Trias en la categoría, poco más de cien días después de lograr el ascenso a ACB con Manresa y no conseguir un puesto en la escuadra catalana para su regreso a la máxima competición. Trias, como él mismo ha confesado en entrevistas recientes, no tenía mucha motivación para volver a competir, aunque ofertas no le faltaban, pero acabó convencido por la insistencia de Marc Gasol, jugador de los Memphis Grizzlies y presidente de uno de los clubes que compite en la LEB Plata, el Basquet Girona. Con ellos ha vuelto a jugar al baloncesto y su impacto ha sido rotundo: 46 de valoración en 30 minutos en cancha, con 22 puntos (9 de 12 en tiros de campo), 16 rebotes, 6 asistencias y 2 balones robados. Tiene 38 años, pero, como demostró, también categoría y clase para seguir dando lecciones. 

No es el único nombre reconocible que podemos encontrar entre los veinticuatro equipos que disputan la LEB Plata. Un rápido vistazo a las plantillas nos dejan con recuerdos bien vivos al leer los nombres de jugadores como Eduardo Hernández-Sonseca (Basket Navarra), el brasileño Daniel Bordignon (Grupo Eleyco Baskonia), Alfons Alzamora (Basquet Girona), Jan Orfila (Hestia Menorca), Joan Creus (L'Hospitalet), José Antonio Marco (Aceitunas Fragatas Morón), Albert Homs (L'Hospitalet) o Edgar San Epifanio (L'Hospitalet). No son los únicos jugadores en LEB Plata, probablemente, que llegaran a debutar en ACB en el pasado. También hay apellidos reconocibles, aunque no tengan ese pedigrí de haber competido en lo más alto, como el hijo de José Miguel Antúnez, Lucas Antúnez (Quesería La Antigua-CB Tormes), recientemente lesionado. O gente que consiguió reputación en otras categorías, como Roger Fornas (Universidad de Vic), más de 400 partidos en LEB Oro. Probablemente, dos de los nombres más mediáticos y populares se reúnen en el equipo Teslacard Círculo de Gijón, y serían los del ex ACB Saúl Blanco y el ex NBA, con una biografía muy extravagante desde su prematura retirada, Robert Swift.

La mayoría de los nombres que hemos reproducido en esa lista son nacionales, pero la liga sigue estando, en gran medida, en manos del talento internacional, y jugadores como Jalen Nesbitt (Villarrobledo), Ervin Mitchell (Isover Azuqueca), Kevin Bercy (Zornotza), Jordan Gregory (Marín Ence Peixe Galego), el chadiano Placide Nakidjim (Igualatorio Cantabria Estela), Efosa Osayande (Telecard Círculo de Gijón), Connor Beranek (Murcia), Frederik Nielsen (Murcia), Duane Morgan (Extremadura), Jordan Davis (Albacete), William Thomas Jr (Igualatorio Cantabria Estela) o Jeffrey Solarin (Isover Azuqueca) son los que marcan la diferencia entre ganar y perder. Saah Nimley la marcaba en Amorebieta para el Zornotza hasta hace poco, que fue reclutado por un equipo de la primera división de Lituania. Los mercados se han ampliado mucho y todo el mundo puede acabar viajando. De hecho, muchos de estos jugadores han venido de países o ligas como Luxemburgo, Portugal, Canadá o Dinamarca. Un ejemplo claro: después de jugar en Finlandia y destacar en Portugal, donde llegó a ser capitán del Terceira, de la primera división de Portugal, a pesar de no ser nacional, Marcus Van acabó por firmar por el Albacete este verano. En el Terceira, por cierto, que nos lo hemos encontrado por casualidad, juega ahora un viejo conocido de Creighton, el exterior Isaiah Zierden, pero antes, dejó huella Marcus Van, quien ahora lo hace en Castilla La Mancha, siendo el mejor reboteador de la categoría a pesar de superar los 2 metros con dificultad. Le hemos elegido a él como podríamos haber elegido a cualquiera de los ya mencionados. 

No todas las buenas actuaciones en esta competición, sin embargo, llevan membrete en el pasaporte. Además de los ya mencionados en la primera lista, donde, por ejemplo, gente como Edu Hernández-Sonseca o Saúl Blanco ocupan posiciones altas en los rákings de líderes de la competición en diferentes apartados de la estadística, también hay gente nacional que destaca, jugadores con experiencia en esta y otras categorías como Iker Salazar, Jon Ander Aranburu, Sergio Mendiola, Antonio Pantín, Xabier Beraza, Jorge Lafuente, Juan Pablo Sutina...

Entre los entrenadores, también nos encontramos con algún nombre más mediático o popular. Por ejemplo, en el Girona de Marc Gasol trabaja ahora Joaquim "Quim" Costa, ex ayudante de Aíto García Reneses en tantas aventuras, incluyendo el FC Barcelona o la selección de España y anteriormente entrenador del Huesca en LEB Oro. Otro nombre a destacar podría ser el de Jenaro Díaz (Bodegas Rioja Vega), también ayudante en la selección del propio Aíto García Reneses y de otros seleccionadores como el actual, Sergio Scariolo, Mario Pesquera o Pepu Hernández. También trabajó para Joan Plaza en el Real Madrid y para Rimas Kurtinaitis en el Khimki. El guipuzcoano Lorenzo "Lolo" Encinas, entrenador del Juaristi, también tiene un amplio currículo como ayudante, en este caso de Pablo Laso, con quien estuvo en el Lagun Aro GBC y en el Real Madrid. Hizo la misma labor para Sito Alonso, Jaume Ponsarnau y Porfi Fisac en ACB y para Hugo López en Angola. Pedro Rivero ha debutado esta temporada como entrenador en Alicante, donde otro clásico, Guillermo Rejón, entró en la directiva, después de una larguísima carrera como jugador que le llevó por la EBA, la LEB, la LEB-2, la LEB Plata, la LEB Oro y hasta la ACB donde debutó con el Cajasol. A algunos quizás también les suene el nombre de Rafael Monclova, entrenador sevilla del Murcia, ex jugador de ACB con el Caja San Fernando, con los que llegó a ser subcampeón de la ACB en aquel equipo de los Alexander Petrovic, Mike Anderson, Carlos Montes, Raúl Pérez, Richard Scott, Warren Kidd, Benito Doblado, David Solé o Jordi Grau. Como entrenador, Monclova empezó en la cantera sevillana, llegando a ser entrenador ayudante en Cajasol antes de pasar a Dinamarca, donde ha estado varios años entrenando, con éxito, al Horsholm 79ers. 



Martin Krampelj



Pues, volvemos aquí. Ha empezado, sí, la temporada NCAA. Lo que nos suele llegar, me refiero, sobre todo, a los periódicos deportivos de tirada nacional, es lo mismo, siempre: Zion Williamson. Sin quitarle mérito, hay más. Y, como siempre, aquí nos vamos a dedicar a ello. Ya lo sabéis: un año más, y van unos cuantos, seguiremos, como podamos, superficialmente, a veces, la temporada de los Bluejays de la Universidad de Creighton y, de paso, iremos viendo con qué se encuentran, quiénes compiten contra ellos, y conoceremos algo más además de lo que pasa en Duke. Como siempre, os recomendamos acudir a otras fuentes y medios si, de verdad, lo que buscáis es estar informados. En esta ocasión, seguiremos contando con Martin Krampelj, jugador esloveno de los arrendajos azules, como encabezador de las entradas y, luego ya, si eso, hablaremos de quien proceda.

Os recomendamos que, si queréis empezar a leer esto con buen pie, primero recuperéis lo que os contábamos en la última entrada que escribimos sobre los de Omaha, allá por finales de agosto, cuando se iba acabando el verano. Hicimos un torpe repaso de cómo se presentaba la temporada que ya ha empezado (la 2018-2019), y os presentábamos a algunos de los nuevos componentes de la plantilla, aunque, por entonces, aún no lo teníamos muy claro.

Yendo ya al grano, el grano es la temporada en pleno funcionamiento, digamos que los jugadores de Greg McDermott han disputado ya siete encuentros, si contamos el de exhibición, el amistoso, con el que abrieron la temporada ante su público. Lo han hecho con un récord de 5-1, porque no vamos a contar ese primer partido, aunque hablaremos de él, y llevándose ya el primer título de la temporada, porque, en esta primera ronda de encuentros, antes de comenzar la Big East, los de Creighton han vencido en el Cayman Islands Classic, un torneo del que han salido inmaculados y con el MVP para Ty-Shon Alexander. Aunque lleve la palabra clásico en el nombre, este torneo de pretemporada, significando esto que se disputa antes de que empiecen los partidos de cada conferencia, solo lleva dos ediciones. En la primera, Cincinnati venció a Wyoming en la gran final y, en esta segunda, Creighton se deshizo de Clemson para inaugurar su palmarés en el año en curso. Es una buena noticia que, a buen seguro, aliviará la derrota que sufrieron ante Ohio State y les dará ánimo para lo que queda, partidos duros ante Montana, Gonzaga, Nebraska u Oklahoma entre otros, antes de comenzar con la temporada de su conferencia.

Vamos a repasar todos los partidos que se han disputado hasta ahora, las seis victorias, incluyendo la amistosa, que no contará en el récord final de la temporada, y la única derrota. Empezaremos por esta. La derrota llegó con el primer rival de entidad al que se enfrentaron esta temporada. Después de haber conseguido dos victorias oficiales ante rivales más asequibles, llegaban los Buckeyes de Chris Holtmann, ganadores de la NCAA allá por 1960 (llegaron a ser también subcampeones en 1961 y 1962). Era el equipo que entrenaba Fred Taylor y donde jugaban gente como Jerry Lucas o John Havlicek. Por cierto, también en aquel equipo estaba un tal Robert Montgomery Knight, alias Bobby Knight. Desde entonces, tuvieron que esperar para volver a vivir el éxito hasta 2007, cuando, de la mano de Thad Matta, los Buckeyes llegaron a disputar la final por el título nacional con un equipo en el que andaban gente como Othello Hunter, David Lighty, Mike Conley o Greg Oden. La temporada pasada, sorprendió que el lugar de Matta lo ocupara Holtmann pero ahí sigue, y, en Omaha no dieron la posibilidad de sorpresa alguna, sobre todo, con un parcial de 13-0 final que instaló el definitivo 60 a 69 en el luminoso. Keyshawn Woods fue el mejor jugador de Holtmann, con 19 puntos y 4 asistencias, mientras que, por los arrendajos azules, destacó Ty-Shon Alexander con 16 puntos y 6 rebotes, el único jugador del equipo en llegar a dobles figuras junto con el base titular Davion Mintz, 12 puntos y 4 rebotes. Nuestro encabezador, Martin Krampelj se quedó en 4 puntos, 7 rebotes y 2 tapones. 

El resto de partidos se saldaron con victorias, aunque la primera que vamos a recordar no cuenta porque tuvo lugar en un partido amistoso. Como todos los años, para abrir la temporada, Creighton recibió en su casa a un rival elegido para inaugurar el calendario. En este caso, fue Winona State, quienes no consiguieron oponer resistencia, como bien demuestra el 101 a 57 final. Hasta trece jugadores saltaron a la cancha por los de azul y blanco, siendo seis de esos jugadores locales (Ty-Shon Alexander, Davion Mintz, Samson Froling, Mitch Ballock, Martin Krampelj y Marcus Zegarowski) capaces de decorar sus estadísticas con dobles dígitos. Lo más destacable del partido fue, quizás, que McDermott puede encontrar recursos en el banquillo y que queda la sensación de que este año tendrá fondo de armario. 

Unos días más tarde, también rindió visita en Omaha Western Illinois, quienes salieron derrotados por 67 a 78 después de que la primera ventaja en el marcador de los de Creighton se reflejara en la última jugada del primer tiempo. Buen partido de equipo, con cuatro jugadores por encima de diez puntos (Mitch Ballock, Martin Krampelj, 13 puntos y 7 rebotes, Ty-Shon Alexander y Davion Mintz) y tres que se quedaron a dos puntos o menos de hacerlo (Kaleb Joseph, Damien Jefferson y Marcus Zegarowski). A destacar los 12 rebotes de Damien Jefferson en su primer partido oficial como bluejay. 

El resto de los partidos que se han disputado hasta ahora pertenecían al ya mencionado Cayman Islands Classic. El primero se disputó en el CHI Health Center de Omaha, nuevo nombre del CenturyLink después de una negociación entre empresas, y al que nos costará acostumbrarnos. Con su victoria ante East Tennessee State, los de Creighton se aseguraron un viaje a las Islas Caimán. Ganaron a los bucaneros por 69 a 75 después de dejar lo mejor para el final y apuntarse, esta vez, ellos la remontada. 20 puntos de Alexander, 7 y 2 rebotes para Krampelj y titularidad para un Damien Jefferson que lo celebró con 14 puntos, 2 rebotes, 3 asistencias y 2 tapones. 

Ya en las islas, si todo iba bien, los de McDermott debían disputar tres partidos en tres días y así fue. Ganaron primero a la Boise State de Leon Rice, después a la Georgia State de Ron Hunter y, en la final, a Clemson, entrenados por Brad Brownell. A estos, a los tigres, los derrotaron por 87 a 82 en un duelo excelso entre Marcquise Reed, con 27 puntos a pesar de su 0 de 5 de triples y un exultante Ty-Shon Alexander que se fue hasta los 36 puntos, con 7 de 12 en triples y apuntándose, además, el MVP del torneo. Antes, en semifinales, cayeron los panthers por un cómodo 93 a 68. Alexander se quedó, esta vez, en 13 puntos y los que destacaron fueron Damien Jefferson, con 20 puntos y 6 rebotes y Marcus Zegarowski con 14 puntos desde el banquillo. Pero, sobre todo, esta vez el héroe fue un Mitch Ballock inspirado quien se salió con 23 puntos (6 de 12 en triples), 7 rebotes y 6 asistencias. Antes, habían derrotado a los broncos de Idaho por 94 a 82 en un partido donde triunfaron los ataques sobre las defensas. Ty-Shon Alexander, con 18 puntos, y Damien Jefferson, con 16 y 6 rebotes, lideraron a un equipo donde destacó el curro desde el banquillo de gente como Marcus Zegarowski (14 puntos, 6 rebotes y 4 asistencias), Jacob Epperson (10 puntos y 2 rebotes) y Connor Cashaw (8 puntos sin fallos en el tiro). Por cierto, para los broncos, 11 puntos y 8 rebotes de Derrick Alston Jr, hijo del entrenador ayudante de Westchester Knicks en la NBDL, Derrick Alston, al que muchos recordamos por sus buenos años de baloncesto en Europa. En todos estos partidos, el rendimiento de Krampelj fue irregular, más bien pobre. Ante Boise State fue titular pero jugó muy poco (16 minutos), teniendo problemas de faltas, y aportando tan solo 4 puntos y 3 rebotes. Contra Georgia State empeoró aún más su rendimiento, jugando solo 12 minutos en los que aportó 2 puntos y 2 rebotes. Mejoró contra Clemson en la final para jugar 27 minutos y contribuir con 5 puntos, 4 rebotes y 1 tapón. 

La temporada empieza a coger velocidad y lo hace sin vértigo para los de Omaha. El récord va en positivo y el equipo ha invitado a la esperanza tanto a la afición como a los medios de comunicación. Es muy destacable la aportación de los nuevos. Gente como Marcus Zegarowski o Damien Jefferson están sumando, y mucho, desde el principio. En su primer año, Zegarowski ha tomado el rol de sexto hombre y está exprimiendo sus oportunidades al máximo. Jefferson, por su parte, decidió arriesgar y pasarse un año en blanco para poder jugar con los bluejays, y quiere disfrutarlo esta temporada. Ellos dos son dos de las grandes noticias de este año, junto con el paso dado adelante por jugadores como Ty-Shon Alexander, quien ha aceptado el reto de ser el líder en anotación, y Mitch Ballock, un jugador completo, a la estela de Grant Gibbs, pero, quizás, con mejor mano. Solo queda un detalle para redondear este proyecto y es el juego interior. Por ahora, jugadores exteriores han liderado el rebote en una faceta donde Creighton, con tradición de buenos pivots titulares (Benoit Benjamin, Kenny Lawson Jr, Gregory Echenique, Will Artino o Justin Patton), siempre parecía ceñirse a la figura de un jugador responsable en la pintura, con físico y buen rebote. Martin Krampelj está corriendo con ese rol, pero es un jugador diferente a los mencionados anteriormente y, además, parece que aún le queda recorrido hasta llegar al nivel que tenía antes de su lesión. El australiano de primer año Samson Froling y Jacob Epperson podrían cubrir esa vacante. Sea como sea, cuando esa pieza encaje, parece que los argumentos de Creighton pueden ser muy esperanzadores: tienen jugadores con mano, posibles en la rotación y una buena mezcla de experiencia y juventud. Antes de que empiece la Big East tendrán unos cuantos rivales de entidad para confirmar si estos augurios son buenos o hemos exagerado. Por ahora, y aunque es muy pronto, ni periodistas ni entrenadores confían en estos comentarios alegres, ya que los bluejays no aparecen, ni tan siquiera han recibido puntos, en los ránkings de AP y US Today. Ránkings que, por supuesto, encabeza Duke, y donde si aparecen un equipo que ha derrotado a Creighton (Ohio State) y otro al que han derrotado ellos (Clemson). Veremos si esto cambia en breve... o no. Quizás mi lectura desde lejos es demasiado inocente. 

Por cierto, y con esta entrada con la que damos salida a la temporada, aprovechamos y recuperamos a los seniors del año pasado para saber qué fue de ellos. No ha sido fácil, y no tenemos datos de todos ellos, pero digamos que algo sabemos de Khryi Thomas, por ejemplo, quien, después de firmar por los Detroit Pistons, y debutar en la NBA (ha jugado dos partidos), espera una nueva oportunidad en los Gran Rapids Drive de la G-League. Manny Suarez juega en Chile y Marcus Foster en Corea del Sur. No sabemos nada de Toby Hegner ni de Tyler Clement, aunque, de este último, sospechamos que abandonó el baloncesto y se dedica a sus estudios de postgrado, ya que, hace meses, en una entrevista, hablaba de sus ambiciones en el mundo de los negocios sin descartar una carrera como entrenador. Por cierto, siguiendo con viejos egresados de la universidad de Creighton, una batería de noticias: Will Artino juega ahora en Taiwán, Gregory Echenique en Japón y Cole Huff firmó hace unas semanas por el Cáceres de la LEB Oro española. Por cierto, y así terminamos, el que parece que, finalmente, tras dejar atrás su abrupto final universitario y saldar cuentas con la justicia, ha encontrado equipo es Maurice Watson Jr. El base de Creighton ha encontrado equipo en Holanda, en el ZZ Leiden. Por ahora, su rendimiento es bueno y seguro que su motivación también.






martes, 13 de noviembre de 2018

Antonio Soto

Foto encontrada en el buscador de imágenes de google que proviene de la web zikloland.com


Los últimos habían sido Antonio Soto y Urko Berrade. La noticia del salto a profesionales del último de estos dos nos animó a escribir esta entrada. Poco después, se confirmó otro salto al profesionalismo, en este caso, el del colombiano Nicolás Sáenz al Manzanas Postobón. Probablemente, no añadamos nada nuevo, pero falta hacía. Tampoco queremos ser irrespetuosos con otras estructuras de cantera que también merezcan un aplauso y un reconocimiento. Hemos elegido a la Asociación Deportiva Galibier, para bien, no para crear comparaciones odiosas.

En su página web lo resumen ellos a las mil maravillas, aunque no sé si está actualizado, pero da igual, una idea ya nos da: 25 años, 330 corredores, 320 victorias y 43 corredores profesionales. El equipo lo fundó, y aún lo gestiona, Manolo Azcona, allá por 1993. La idea: hacer cantera y contribuir a la formación de aquellos que aspiran a dedicarse al ciclismo, supongo. Hablamos de un equipo amateur, por supuesto. Con asentamiento en Navarra, pero capacidad más global, el equipo, en estos más de veinticinco años, ha tenido una retahíla de patrocinadores, desde las dos empresas de construcción con las que empezaron, ACR y MRA, hasta la empresa de recambios de coche Lizarte, con la que ya llevan más de una decena de años, ya que el primer contrato de patrocinio se firmó allá por 2006. En este bagaje, Azcona ha sido siempre la cabeza visible de este proyecto, por el que pasaron, puntualmente, como parte del equipo técnico, corredores que tuvieron peso en su estructura, como Iban Latasa, Martín Iraizoz, Javier Iriarte o Gorka Beloki. Sin embargo, el que ha marcado una diferencia ha sido Juanjo Oroz. El ex ciclista de Euskaltel-Euskadi se retiró con 34 años y uno más tarde se incorporaba a la lista de colaboradores de Azcona. Desde 2015, para él han sido gran parte de los elogios cada vez que alguien sube a profesionales. Y no han sido pocos, como hemos visto en los números de arriba, más aún después del acuerdo de colaboración que alcanzaron con Movistar hace ya más de un lustro.

Sería fácil resumir la historia de este equipo en un par de nombres destacados que pasaron a profesionales y triunfaron, pero vamos a hacerlo un poquito más complicado, aunque tampoco muy exhaustivo. En 1993, debutaron con un equipo en el que todos eran navarros, excepto cuatro corredores: un pacense, un cántabro y tres guipuzcoanos. Consiguieron cuatro victorias. Muy pronto, al año siguiente, dieron un salto de calidad enorme, al menos, en lo más evidente, las victorias, ya que consiguieron un total de 25. Fue, sobre todo, el año de Claus Michael Moller, el ganador de la única Vuelta a España amateur. Al año siguiente, Juan José de los Ángeles se suma a Moller. Y, poco después, los dos hermanos Beloki, Gorka y Joseba, y el cántabro Isidro Nozal. Joseba Beloki destaca desde el principio y dura poco. El equipo, que mira más allá de Navarra, consigue muchas victorias y continúa con esa trayectoria expansiva hasta que rozamos el año 2000. El rendimiento de corredores como Jorge Ferrío, Julián Sánchez Pimienta o Benjamín Noval da una perspectiva sobre la apertura de fronteras, aunque sean nacionales, en el equipo. Eso sí, también hay producto autóctono y Patxi Ugarte es, durante varios años, uno de los grandes representantes del equipo. También llega, por esa época, el malogrado Ricardo Otxoa. Esa tónica se mantiene unos años más, pero, enseguida, se vuelve al pasado, se recupera un enfoque más navarro y un perfil más bajo. Iban Latasa se convirte en seña del equipo. Las victorias escasean durante unos años. Sin embargo, los triunfos vuelven a espuertas en torno a 2007 con la llegada del costarricense Andrey Amador. Junto a él se mantienen históricos del equipo como Garikoitz Atxa, Martín Iraizoz e Iban Latasa. Enrique Sanz y Javier Iriarte se sumarán al proyecto. Desde 2010, en los últimos ocho años, por la estructura del equipo han pasado corredores que ahora son profesionales como Jorge Arcas, Marc Soler, Dayer Quintana, Antonio Pedrero, Higinio Fernández, Aitor González, Rafael Márquez o los recientísimos Sergio Samitier, Óscar Rodríguez, Héctor Carretero, Egoitz Fernández, Jaime Castrillo, Richard Carapaz y Nicolas Sessler. Sus ascensos dan testimonio del buen trabajo que se hace en el equipo. La procedencia de los corredores sigue siendo diversa, resaltando una mirada hacia el otro lado del Atlántico. Interpretamos que, en parte, sobrevenida por el acuerdo de colaboración con Movistar.

Los últimos en dar el salto, como ya explicamos al principio, han sido Urko Berrade (1997), quien correrá la próxima temporada con el Euskadi-Murias en la categoría profesional continental, Nicolás Sáenz, quien volverá a su país para debutar con Manzanas Postobón, y Antonio Soto (1994), uno de los mejores corredores en el pelotón amateur durante la temporada pasada, que lo hará en la categoría de continental con la Fundación Euskadi. A Soto le llega la oportunidad con ciertos años ya, y seguro que su labor será doble en el equipo de Mikel Landa, incluyéndose, a pesar de ser nuevo, la labor de consejero experimentado para algunos corredores más jóvenes.

Hasta que empiece la temporada igual se suma alguno más, quién sabe. Mimbres y candidatos hay en el equipo. El gallego Martín Bouzas (1997), el vasco Iñigo Elosegi (1998) o el catalán, campeón de España juvenil, Álex Jaime (1998), por ejemplo. Corredores del 96 como Martí Márquez, Dimitry Zhigunov o Iván Moreno aún aspirarán a conseguir algo este año. Roger Adriá, José Félix Parra, Kiko Galván... El equipo ha destacado este año en pruebas exigentes como el Giro amateur, donde acabaron terceros por equipos, solo por detrás del Hagens-Berman Axeon continental y la selección de Colombia. Los méritos de sus corredores se han perpetuado en otras carreras y geografías. Si no lo hacen ahora, lo harán más tarde, pero otros, a buen seguro, seguirán multiplicando el número de corredores que ascienden de categoría y cumplen su sueño de convertirse en profesionales. Azcona seguirá encabezando un proyecto en el que, como ya decía en una entrevista antigua, "hay que trabajar duro y no valen medias tintas". Las tintas, en este equipo, no les salen a medias. 

Posdata: de entre los muchos nombres que podríamos haber elegido para encabezar esta entrada vamos a elegir el de Antonio Soto. No es el corredor más veterano en dar el salto a profesionales, pero su ejemplo de constancia y determinación le servirán a muchos que vienen por detrás. En diciembre cumplirá 24 años y tendrá la oportunidad de debutar en profesionales con la Fundación Euskadi, como ya hemos dicho. En estos días, ha dado bastantes entrevistas: ha explicado cómo es un corredor valiente y aspira a seguir siéndolo, cómo dejó de obsesionarse por ser profesional y entonces consiguió su mejor temporada. Y es que este año se ha alzado con la Copa España. Eso hizo que su nombre sonara para el Burgos pero, finalmente, una llamada personal de Mikel Landa le convenció de que su futuro estaba con los de naranja. Uno más del Lizarte que correrá en el pelotón que todos los amateurs ansían. No será el último. Ya no lo es. 

jueves, 18 de octubre de 2018

Glenn Murray



A los que viven o vivimos lejos de Inglaterra, Brighton nos puede sonar a muchas cosas. A cursos de idiomas en el extranjero, a Graham Greene si te gusta leer, a los Mods y The Who si te gusta la música, y casi que a aparatos musicales, altavoces o algo así. Pero Brighton, ante todo, es una ciudad costera en el sur de Inglaterra, con su acuario, su emblemático museo y palacio real y un precioso muelle de recreo. Y tiene un equipo de fútbol: el Brighton & Hove Albion.

Fundado en 1901, casi nada, visten de azul y blanco y, desde hace muchos años, arrastran el apodo de las gaviotas, supongo que, en parte, por tener su sede en una ciudad de costa pero, también, por llevarle la contraria aviar a sus eternos rivales del Crystal Palace, que responden al sobrenombre de las águilas. En 2008 o así, por cierto, alguien hizo un estudio de las rivalidades deportivas inglesas más destacadas, y esta se quedó entre las diez primeras. Más que nada, por sorprendente, y es que representan a ciudades alejadas geográficamente y, a lo largo de su historia, tampoco se han enfrentado tantas veces.

No vamos a hacer aquí historia del Brighton porque no estamos tan puestos y no tenemos tiempo para acabar estándolo. Digamos, tan solo, que llevaban 34 años, si no me confundo, lamentando que no estaban en la Premier League. Lo consiguieron hace dos, tras el ascenso de la 2016-2017. La temporada pasada acabaron en la 15º posición, siete puntos por encima de un descenso con el que coquetearon. Disputadas las primeras ocho jornadas de esta edición, las gaviotas merodean por la mitad de la tabla, en la decimotercera posición, a cinco puntos del descenso.

Por el Brighton han pasado varios jugadores con experiencia en la liga española, como Gai Assulin, Adrián Colunga, Florin Andone, David López, Martín Montoya, Andrea Orlandi, Francisco Sandaza o Leonardo Ulloa. De hecho, quedan algunos. Martín Montoya y Florin Andone juegan cada quince días en el Falmer Stadium como locales. Y no son los únicos, también está el ex portero australiano del Valencia Matthew Ryan o Bruno Saltor.

Precisamente este es un caso especial. Y es que el catalán cumple su séptima temporada en el equipo, es su capitán y, además, uno de los jugadores más veteranos de la liga. De hecho, si no me confundo, es el jugador más veterano de la Premier League. Pero, esta temporada, hay otro jugador, también veterano, también en el Brighton & Hove Albion FC, que le está robando todo protagonismo a Bruno Saltor y al resto de sus compañeros. Y ese es nuestro protagonista, el veterano delantero inglés Glenn Murray.

Igual que Salvatore "Toto" Schillaci sorprendió a todos en el Mundial de Fútbol de 1990 cuando nadie le conocía y ya tenía 26 años. Igual que Aritz Aduriz se destapó como goleador por encima de la treintena. Igual que Vicente Engonga debutó con la selección española a los 32 años. Igual que Sergio Pelegrín fue el jugador más veterano en debutar en la liga española, con el Elche, hace como cinco años, a sus 34 años... Igual que todos estos, con el tiempo y los años, a Glenn Murray le ha salido el talento. 

Murray no juega con el 9 pero es un delantero tradicional, de los de merodear por el área a ver si cae. Roza los 190 centímetros, es espigado, algo desgarbado, viste barba y se faja. Podría pasar desapercibido. Podría haberse pasado toda la vida en el anonimato, jugando por ahí abajo. Sin embargo, se ha ido labrando una carrera por las categorías inferiores del fútbol inglés hasta que ahora está disfrutando del éxito. 

Murray emigró a Estados Unidos muy joven y luego volvió a Inglaterra para pasar por una retahíla de equipos, hasta que destacó, hace como diez años, en el Brighton & Hove Albion. Curiosamente, fueron los archirivales de estos, el Crystal Palace, los que se fijaron en él. Para más curiosidades, en la temporada 2012-2013, ambos equipos se enfrentaron en el play-off de ascenso a la Premier, pero Glenn Murray sufrió una grave lesión de rodilla y se perdió el ascenso de su equipo, el Crystal Palace, y la tristeza de su antiguo equipo. Volvió de la lesión en la temporada 2013-2014 y debutó en la Premier cuando ya alcanzaba la treintena. Su primer gol, lo lograría jornadas después, gracias a convertir un penalty que cometió sobre él mismo el español José Manuel "Chico" Flores, actual jugador del Rubin Kazan. Tras una cesión en el Reading y un regreso, acabó siendo traspasado al Bournemouth y, una temporada más tarde, regresó al Brighton. Sus 23 goles en la 2016-2017 ayudaron a aúpar a las seagulls a la Premier, después de un porrón de años. El año pasado, primero en el que jugó con asiduidad en la Premier, marcó 12 goles en 35 partidos. 35 años tiene ahora. Lleva 8 partidos jugados, todos los de la temporada, y ha marcado 5 goles. 

Desde que debutó con el Crystal Palace en la Premier, a los 30 años, había disputado 52 partidos y marcado 11 goles en tres temporadas con las águilas y una con el Bournemouth. Cuando solo llevamos ocho partidos de esta, en las dos últimas temporadas, si hacemos el cómputo ya, lleva 43 partidos y 17 goles. Pero lo que llama la atención es lo que queda por venir. Y lo que ya ha pasado. Entre los jugadores más veteranos de la liga, debutante en la Premier cuando ya era talludito, goleador de los de antes con bagaje en la Championship, parece que, ahora, le llega su momento, cuando muchos ya habrían desistido. Hay quien incluso piensa en la selección. Martin Keown jugaba con su edad en el equipo nacional. Franck Lampard con uno más. Los porteros David Seaman y David James lo hicieron con 39 años. Peter Shilton, con 40. Stanley Matthews vestía el jersey de la selección con 42 años. No hablamos de debuts. Dicen que el jugador más veterano en debutar con la selección de Inglaterra fue Alec Morten, con unos 40 años, pero como ocurrió allá por en torno a los años 70 del siglo XIX. No está muy clara ni su fecha de nacimiento, así que... Lo que si queda claro es que Leslie Compton debutó con 38 años en 1950. Por lo tanto, a Murray, esos records, le quedan lejos, pero, a buen seguro, le daría igual no cumplirlos. Ahora, lo que le queda por delante, es una temporada apasionante, en la que él y sus compañeros del Brighton & Hove Albion, una plantilla muy internacional (dos españoles, un nigeriano, un australiano, un colombiano, dos holandeses, un austriaco, un francés, un israelí, un camerunés, un brasileño, un rumano...) y con experiencia, buscarán la permanencia y, a título personal, probablemente, Murray aspire a conseguir un buen puñado de goles y seguir disfrutando de una madurez repleta.

martes, 2 de octubre de 2018

Claudio Pizarro



Mañana cumple el tío 40 años. Y, ahí, sigue, ampliando sus estadísticas en la Bundesliga. Ya ha batido varios récords, no podía ser de otra forma. De manera resumida, digamos que es el jugador extranjero que más partidos ha jugado y más goles ha marcado en la historia de la liga alemana y, en general, es el jugador que más partidos ha jugado y más goles ha marcado y que aún se mantiene en activo.

Precisamente, el sábado pasado, si no me confundo, Pizarro jugó su partido 450 en la Bundesliga. Acaba de empezar la temporada, pero no conseguiría, en esta, entrar en el top ten de jugadores con más partidos en la historia de la liga. Sí, quedarse cerca. Uli Stein, estrella del Hamburgo, ocupa la décima posición en esa clasificación con 512 partidos. Si el peruano consigue estirar su carrera, quién sabe, quizás consiga escalar tan alto y meterse entre los diez primeros, convirtiéndose, por supuesto, en el primer jugador no alemán que lo hace. Donde si aparece entre los diez mejores es en la clasificación histórica de goleadores. Pizarro, ahora mismo, es el quinto mejor goleador en la historia de la Bundesliga, el mejor extranjero en esa clasificación, ya que Robert Lewandowski está un puesto por abajo, eso sí, con apenas una decena de goles menos. Pizarro está a 21 goles de Manfred Burgsmüller, cuarto en esa clasificación y lejísimos, por supuesto, del casi insuperable Gerd Müller, máximo goleador en la historia de la Bundesliga con 365 goles.

En esas clasificaciones históricas encontramos a dos jugadores que nos ayudarán a recorrer la historia de Claudio Pizarro en Alemania y el legado que está dejando tras su dilatada carrera. Klaus Allofs es décimo máximo goleador en la historia del fútbol alemán, empatado con Dieter Müller, el noveno, ambos con 177 goles; por otro lado, Klaus Fichtel, histórico del Schalke 04, es el cuarto jugador con más partidos en la Bundesliga, 552, habiéndole arrebatado Oliver Kahn el pódium hace no muchos años. Tanto Allofs como Fichtel fueron jugadores del Werder Bremen, equipo en el que actualmente juega Claudio Pizarro, y para el que ya lo había hecho hasta en tres periodos distintos anteriormente.  Ambos guardan una relación con Claudio Pizarro que nos ayudará a entender el pasado, los comienzos de este jugador en Alemania y el que puede ser su futuro.

Y es que Klaus Allofs era gerente del Werder Bremen cuando, acompañado por su presidente, Jürgen L. Born, un banquero alemán que dejaría la presidencia del equipo bremense por algunas cuentas turbias, viajó a Lima para ver a un joven jugador peruano de apenas 20 años. La leyenda dice que lo vieron entrenar a través de un agujero en la valla del estadio. El caso es que Pizarro aterrizó en Alemania, en la ciudad del río Weser, y en su primera temporada convencería, jugando 25 partidos en la liga y aportando 10 goles y 3 asistencias. Por otro lado, Fichtel mantiene un récord que le costará batir al peruano Pizarro. Si lo hace, probablemente también le reclame su puesto entre los jugadores con más partidos en la Bundesliga. Y es que Fichtel, quien jugó cuatro años en el Werder Bremen, tras haber pasado anteriormente 15 temporadas en el Schalke 04, volvería de nuevo a su equipo anterior para rematar su carrera con otros cuatro años y retirarse a los 43, convirtiéndose en el jugador más veterano en disputar partidos de liga en Alemania. Pizarro va a cumplir los 40. Tampoco lo tiene tan lejos. Pero, al hilo de esto, el propio Fichtel, en una entrevista, decía que veía complicado que Pizarro, dada la exigencia física del fútbol moderno, pudiera llegar a igualarle o batirle.

Las estadísticas de Pizarro, que, como las de cualquier futbolista, son bien frías, nos cuentan que el peruano llegó a Bremen allá por 1999, a punto de cambiar de siglo. En dos temporadas en la Bundesliga, marcó 29 goles, 10 la primera y 19 la segunda, y lo fichó el todopoderoso Bayern Munich. Con el Bayern, jugó seis temporadas consecutivas en las que marcó 71 goles, bajando de diez solo en la última. Se marchó al Chelsea, donde no le fue tan bien, y una temporada después, regresó a Alemania, a su primer club, el Werder Bremen. Otras cuatro temporadas seguidas en las que recuperaría su arma más celebrada, el gol: 60 goles en total. Con esos números, volvió a Munich, donde no le fueron tan bien las cosas y tuvo un papel más residual. Tras tres temporadas, firmaría el tercer regreso a Bremen. La temporada pasada, sin embargo, la disputó con el Colonia. Y, en esta, volvió a aparecer en prensa al confirmar que, por cuarta vez, volvería a vestirse de verde y blanco para jugar con el Werder Bremen. El equipo es quinto, ha ganado tres partidos, empatado dos y perdido uno, tienen 11 puntos. Pizarro salió desde el banquillo contra el Hannover 96, el Frankfurt y el Sttutgart. No jugó contra el Nürnberg ni el Hertha Berlín y fue titular contra el Augsburgo. Aún no ha marcado. Si juega contra el Wolfsburgo esta próxima jornada, ya lo hará con 40 años. 

Su palmarés, además, es para enmarcar. Ha ganado 6 Bundesligas, 6 Copas de Alemania, 2 Copas de la Liga, 1 Supercopa de Alemania, 1 Champions League, 1 Copa Mundial de Clubes, 1 Supercopa de Europa y 1 Copa Intercontinental. Todo lo ha ganado con el Bayern Munich excepto un título, aquella Copa que ganó con el Werder Bremen en 2009. Aquel equipo que dirigía Thomas Schaaf estaba liderado por gente como Diego Ribas, Naldo Aparecido, Hugo Almeida, Torsten Frings, el propio Pizarro y, sobre todo, Mesut Ozil, el goleador de la final. 

Curiosamente, el capitán de aquel equipo era Frank Baumann, quien, ahora, con 42 años, es el director general del Werder Bremen. Dicen que Pizarro negociará con él su renovación. En una entrevista a Bild, antes de que el peruano cumpliera los 40, Baumann comentó que no descartaba su renovación. En otra, dijo estar asombrado de que alguien que era solo unos pocos años más joven que él siguiera rindiendo así sobre un campo. Fue el propio Pizarro el que dejó caer que esta sería su última temporada. Y su actual entrenador, Florian Kohfelt, ya debió comentar que no le importaría contar con su ayuda en la dirección. Pero, si sigue participando, si los récords siguen cayendo, ni Baumann se atreve a confirmar que este sea el último año de aquel joven jugador al que Allofs espiaba por un agujero. Fichtel dice que no cree que ocurra, pero tampoco creo que mucha gente en Trujillo, Extremadura, pensaran, en su día, que algún día el pequeño Francisco acabaría descubriendo el Perú. Y ya ves. Nunca se sabe con los Pizarros. 

Laia Palau



El Mundial de baloncesto femenino ha reforzado lo que ya sabíamos: que la selección de Estados Unidos disfruta de una generación dorada y que la española solo le va un poco a la zaga. E ir a la zaga de las americanas, dado lo que han conseguido hasta ahora, tiene un mérito increíble. 

Las de Dawn Staley consiguieron, con éste, su tercer campeonato del mundo consecutivo. A lo que suman los seis últimos oros olímpicos. El palmarés de jugadoras como Diana Taurasi, Breanna Stewart, Sue Bird, Tina Charles o Brittney Griner es insuperable. Normalmente, los focos se los lleva Taurasi, para muchos, la mejor jugadora del mundo y de la historia, pero no es el único argumento de un equipo que cuenta con varias potencias para mostrarse invencible, que es lo que llevan haciendo desde hace varios años y lo que han vuelto a repetir en este mundial de Tenerife: ganar, ganar y ganar. 

A sus 36 años, Taurasi añadió un título más a un palmarés que ya acumulaba, antes de este, tres títulos de la WNBA, 6 Euroligas, 4 medallas olímpicas de oro y 2 mundiales. Acompañada de las ya mencionadas anteriormente, y de otras, como la jovencísima Jewell Loyd, y A'Ja Wilson, Ellena Della Donne o Nneka Ogwumike, nadie ha sido capaz de vencerlas, ni tan siquiera la rotundidad de una Liz Cambage que ha sido la gran protagonista del torneo.

Con sus 2,03 y su fuerza física, la australiana ha dominado los tableros y ha liderado las estadísticas en puntos (23,6), tapones (1,1) y casi en rebotes por partido (10,5), solo superada por la talentosa belga Emma Meesseeman (10,7) otro nombre propio que explica el buen resultado de la selección belga, 4º en la clasificación final. Cambage se ha apoderado de los tableros durante todo el torneo, a base de talento, imponer su físico y una polémica capacidad competitiva. Su actitud durante la semifinal contra España desesperó a algunos, profesionales incluidos. Sin embargo, nada puede poner en duda su calidad y su compromiso para con una selección, la australiana, que sobrevivió como pudo cuando, en la final, se encontró con que Dawn Staley tenía varias armas preparadas para negarle la prioridad en la zona. 

Para finalizar, conviene recalcar el bronce de España, a quien solo pudo parar Cambage y su Australia en semifinales y que no dio ninguna posibilidad a la sorprendente Bélgica en la final de consolación. Las de Lucas Mondelo son uno de los grupos más competitivos y efectivos del deporte estatal y del femenino, en general. Con esta suman 12 medallas en el siglo XXI: la plata en las olimpiadas de Río de Janeiro en 2016, los bronces en el campeonato del mundo de 2010 y el de ahora y la plata en el de 2014, y ocho medallas en los Europeos desde 2001, dos de oro, cinco de bronce y una de plata. De todas esas, Laia Palau, una barcelonesa de 39 años, ha disfrutado 11, a la que sumaría el oro en los Juegos del Mediterráneo de 2001, convirtiéndola, así, en una de las deportistas más laureadas de España y, por lo tanto, la candidata perfecta para asumir el título de esta entrada.