viernes, 22 de marzo de 2019

Oinatz Aulestia



Cultural de Durango, Gernika, Bilbao Athletic, Barakaldo, Amorebieta, Leioa y Arenas de Getxo. Es decir, siete equipos vizcaínos en el grupo 2 de la Segunda B nacional. Esto significa que la provincia recoge el 35% de los equipos que disputan el grupo. No está nada mal. Más aún para una provincia que no llega al millón doscientos mil habitantes, de los cuales, menos de 600.000 son hombres, ya que estamos hablando de la categoría masculina. Y nos faltaría contemplar las edades. En cualquier caso, desde el 2011, la provincia ha sufrido una bajada en el índice de natalidad, situándose este en números y medias de la segunda mitad de los años 90 del siglo pasado, con una media en torno a los 4.500 varones nacidos por año. Entre todos ellos, habrá que ver los que disponen de voluntad para dedicar sus energías y voluntades a un deporte y que, de todos esos deportes, elijan el fútbol.

Por ello, contar con siete representantes en la categoría de bronce del fútbol nacional se puede considerar como un éxito del fútbol vizcaíno. Desconozco si es el número más alto desde que en 1977 se fundó esta categoría, puede que no, ya que el fútbol vizcaíno tiene un recorrido tan largo en la misma que, de hecho, el Barakaldo Club de Fútbol es el líder de la clasificación histórica, clasificación donde también aparecen entre los cincuenta primeros, el Lemona (36º) y el Bilbao Athletic (6º).

Sin embargo, si miramos con mayor atención, podemos convenir que la presencia de estos siete equipos en la categoría tampoco significa, completamente, que el fútbol vizcaíno se encuentre en un momento de gloria. Solo debemos fijarnos en el número de jugadores de la provincia que forman parte de las plantillas. Hay equipos como la Cultural de Durango o el Gernika en los que el número de jugadores autóctonos es muy alto, pero otros, como el propio Barakaldo Club de Fútbol o el Arenas de Getxo cuentan con muchos jugadores de orígenes diversos, no ya de otras provincias de la comunidad autónoma o de Navarra, si no de lugares distintos en la península o extranjeros. En el último partido, por ejemplo, de la jornada 29, que enfrento, en un derby disputado en Lezama, a Bilbao Athletic y Arenas de Getxo, solo 2 de los 11 jugadores titulares del equipo de Getxo eran vizcaínos. Eso nos llamó la atención y decidimos atestiguar que no era una casualidad y sí un cambio de patrón en la confección de las plantillas de los equipos vizcaínos.

Al final, si nos atrevemos, analizaremos los datos e intentaremos contextualizarlos y llegar a alguna conclusión. Por ahora, antes de ofrecéroslo, conviene confesar que hemos sacado todos los datos de la web transfermarkt.com, por tener una fuente, más o menos fidedigna, pero la misma para todos. En algunos casos, para ciertos datos, hemos visitado otras fuentes, pero, en líneas generales, nos hemos dejado llevar por los datos que aporta esa web a fecha de finales de marzo de 2019. Si hay algún error o ausencia, puede deberse lo mismo a los datos acogidos en esa web como a nuestra propia incapacidad para copiar y pegar bien. El orden y listado de los equipos es aleatorio y caprichos.

El SD Amorebieta se encuentra ahora mismo 11º con 35 puntos. El fin de semana pasado se terminó una racha muy positiva y el equipo de Iñigo Vélez de Mendizabal, joven entrenador alavés de 37 años, volvió a experimentar la derrota. Aún así, después de coquetear con los puestos peligrosos, disfruta ahora de la tranquilidad de la tabla media. En el equipo de Amorebieta hay un 43,7% de jugadores vizcaínos, menos de la mitad: 10 de 23. Jon Ander Felipe, Oier Luengo, Mikel Murgoitio, Gorka Iturraspe, Aitor Ortega, Joseba Orbegozo, Iker Bilbao, Markel Lozano, Mikel Zarrabeitia y Andoni Tascón son vizcaínos. Hay nueve jugadores vascos más, con lo que el porcentaje es muy alto (82%), pero resalta el alto número de guipuzcoanos, hasta ocho: Iñigo Orozko, Izaro Abella, Haritz Mujika, Iker Seguín, Mikel Martins, Josu Ibarbia, Aitor Arregi y Jon Tena. El último es el veterano mediocampista ofensivo alavés Mikel Álvaro. Los otros cuatro jugadores han venido desde más lejos: el delantero de Unquera, Cantabria, Mario Soberón, el veterano central Lluis Micaló, catalán, el también central, pero este croata, Matej Simic, y el tercer central de fuera, en concreto, de Palma de Mallorca, Chechu Meneses.

La Cultural de Durango, a pesar de su sorprendente victoria ante el Spórting B en la última jornada, ocupa el farolillo rojo, la 20º posición, con 23 puntos. No arrojan la toalla, a pesar de todo, aunque la salvación les quede ya a ocho puntos de distancia. Hacía más de diez años que el equipo de Durango no jugaba en segunda B, y volvieron a hacerlo esta temporada de la mano del entrenador vizcaíno Igor Núñez, quien también ejerce de entrenador en esta aventura en bronce. Las expectativas del equipo eran estas, al manejar un presupuesto reducido y mantener gran parte del bloque de la temporada anterior, con pocas incorporaciones. En cuanto al número de vizcaínos, el porcentaje es muy alto en este caso, ya que 19 de los 23 jugadores de la plantilla, el 82% son vizcaínos, muchos, además, del duranguesado. Los únicos cuatro jugadores que no provienen de la provincia, el portero Andoni Errasti, los defensas Jon Aranda y Jon Varela, y el centrocampista Juanma Iparragirre, son guipuzcoanos. El resto, el portero Peio Mendizabal, los defensas Jon Galarza, Jagoba Portillo, Ibon Arizmendiarrieta, Xabier Infante y Jurgi Txopitea, los centrocampistas Ekaitz Molina, Ander Zuazo, Unai Arizmendiarrieta, Ekain Zenitagoia, Adrián Abasolo, Iker Unzueta, Javier Alonso, Beñat Alberdi y Julen Uribesalgo, y los delanteros Mikel Pradera, Juan Gogeascoechea e Iker Amorrortu son todos vizcaínos. 

El Gernika tiene los mismos problemas que sus vecinos de Durango pero están mejor colocados para intentar luchar por la permanencia. Con seis puntos más que sus vecinos, son 17º, en puestos de descenso, con 29 puntos en total. Urtzi Arrondo, guipuzcoano, es el entrenador. Si echamos un vistazo a su plantilla encontramos que el mayor número de jugadores provienen de la provincia: el portero Hernán García, los defensas Koldo Berasaluze, Jon Carracedo, Ander Larrucea e Igor Arnáez, los centrocampistas Gorka Larruzea, Lander Torrealdai, Xabier Otiñano, Mikel Abaroa, Ibon Enziondo, Asier Parra, Aitor Gandiaga y Lander Guarrotxena y los delanteros Imanol Etxabe, Iñigo Pradera y Josu Santamaría. Son 16 de 22, un 72,7%. El resto de los jugadores provienen de Navarra, Aimar Sagastibeltza, dos alaveses, Diego Carrio y Kevin Calle y Gipuzkoa, el portero Juanjo Garrancho, Ander Saenz y el delantero Iker Garmendia.

El filial del Athletic, el Bilbao Athletic, permanece en los puestos altos, 7º con 42 puntos, a pesar de su mala racha a domicilio, que rompió con un empate en su reciente visita al Mirandés. Los buenos resultados en casa, donde en el último encuentro, como ya hemos mencionado, derrotó al Arenas de Getxo en otro de los muchos derbies vizcaínos, le sirvió para mantenerse cerca del play-off de ascenso, que, como veremos luego, ocupa en su último puesto otro vizcaíno. El equipo se ha recompuesto después de perder a su entrenador principal, Gaizka Garitano, quien fue requerido para el primer equipo. Su lugar lo ocupó el vizcaíno Aritz Solabarrieta, hasta entonces entrenador del segundo filial del club, el Baskonia, que compite en tercera división. Entrenador de una generación muy prometedora en Lezama, la del 2000, Solabarrieta se encontró con un equipo que había sufrido mucho las bajas por lesión, entre ellas las de jugadores importantes como Oihan Sancet o Asier Benito. Pero volviendo al tema de esta entrada, lo cierto es que en la plantilla bilbaína solo nos encontramos con nueve jugadores no nacidos en Bizkaia por quince de la provincia. Es decir, el 62,5% de los jugadores son de Bizkaia. En concreto, Unai Etxebarria, Jon Sillero, Javier Murua, Jon Rojo, Iñigo Baqué, Iñigo Muñoz, Iñigo Vicente, Víctor San Bartolomé, Asier Villalibre, Egoitz Morcillo, Antonio Salado, Unai Vencedor, Gorka Pérez, Gaizka Larrazabal y Asier Córdoba. Sus compañeros Hodei Oleaga, Daniel Vivián y Asier Benito son alaveses, mientras que en la plantilla hay cuatro guipuzcoanos, Peru Nolaskoain, Gorka Guruzeta, Odei Arrieta y Aitor Seguín, quien todavía no ha podido debutar. Dos navarros completan el plantel, Jesús Areso y Oihan Sancet.

El equipo que cerraba el play off de ascenso es el Barakaldo, 4º con 51 puntos. Equipo histórico de la segunda B, en un momento clave de su historia, en proceso de elecciones, sin candidaturas, y con una propuesta para convertirse en sociedad anónima deportiva, pocos esperaban un rendimiento tan alto de esta plantilla. Una plantilla confeccionada en la oficina de la mano del director técnico o secretario, Iñaki Zurimendi, y del primer entrenador, el vizcaíno Aitor Larrazabal. Sin embargo, el equipo ha sorprendido a propios y extraños y lleva toda la temporada instalado en los puestos altos, muy cerca de confirmar su regreso a los play off de ascenso que tantas veces ha vivido y ninguna con éxito. Con un juego efectivo, de pocas florituras, mucho aplomo en defensa y los goles justos para ganar (27 goles a favor en 29 partidos), los de Larrazabal tienen en su mano celebrar la temporada intentando subir a segunda, un anhelo tradicional entre la hinchada gualdinegra. Sin embargo, esa hinchada se ha encontrado este año con una plantilla que ha roto un poco la costumbre de encomendarse al talento de la zona. Si ya se vivió una época de búsqueda en otros caladeros cuando Jon Andoni Pérez Alonso "Bolo" ejerció de director técnico y la tendencia se ha mantenido, más o menos acentuada, a lo largo de los últimos años, la verdad es que el número de jugadores provenientes de latitudes muy alejadas al norte fabril se ha multiplicado este año. En la plantilla actual hay seis jugadores vizcaínos: Erik Ruiz, Jurgi Oteo, Jon Ander González Dopico "Dopi", Xabier Galán, Jon Agirrezabala y David de Paula. El resto, hasta 22, 16 en total no solo no son vizcaínos si no que vienen de fuera de Euskadi: el portero rumano de la cantera del Rácing Viorel Boian, el madrileño, también portero, Marcos Morales; los defensas José Picón, cántabro, Álvaro Arencibia, canario, Manel Royo, catalán y Óscar Prats, valenciano; los centrocampistas Antonio Sánchez, mallorquín de 22 años, Carles Martínez, veterano mediocentro valenciano, el gallego Fernán Ferreiroa y los madrileños Álvaro Barbosa, Víctor Villacañas y Raúl Hernández; finalmente, en punta, el cántabro Sergio García, los madrileños Sergio Benito y Fran García y el montenegrino cedido por el Leeds United Oliver Sarkic. Es decir, un dato curioso: hay tantos jugadores de la Comunidad de Madrid como vizcaínos. Usando los porcentajes, solo el 27% de la plantilla es vizcaíno. Y Jurgi Oteo llegó en invierno.

El Leioa se mantiene rondando esas plazas nobles, 9º con 41 puntos. Entrenados por el vizcaíno Jon Ander Lambea, los leiotarras cuentan con una plantilla donde solo el 43% (diez jugadores de 23 que componen el total) de la plantilla son vizcaínos, menos de la mitad, números parecidos al Amorebieta pero con mayor presencia de jugadores que provienen de fuera de Euskadi. Los jugadores vizcaínos del Leioa son el portero Urtzi Iturrioz, los defensas Aitor Córdoba, Xabi Etxebarria, Mikel Fernández, Ander Egiluz (este joven jugador de Getxo también tiene pasaporte de los Estados Unidos), Egoitz Magdaleno e Imanol Aguiar, los centrocampistas Jon Iru y Gorka Garai y el delantero Lander Yurrebaso. También es cierto que en esta lista podíamos habler incluido dos casos complicados, como el del portero cedido por el Athletic Christophe Atangana, quien nació en Camerún y juega con su selección en categorías inferiores aunque se ha formado como jugador en Bizkaia, y el más sorprendente aún, el caso de Gorka Lauriz, nacido en Zaragoza, internacional con Guinea Ecuatorial, formado en la cantera vizcaína aunque ha jugado en las tres provincias y en Navarra. Además de estos, hay otros cuatro jugadores vascos, los guipuzcanos Erik Polanco, Aitor Morcillo, Álex Iriondo y Mikel Juaristi. El resto tiene orígenes más lejanos, como el central andaluz de 25 años que llegó del Ecija Adrián Crespo, el riojano Fran Sota, ex del Rácing de Ferrol, Diego Manzano, veterano jugador que nació en Guadalajara, el extremo extremeño Carlos Monje "Chirri", el marbellí Jorge Cortés, el asturiano Juan Mera o el senegalés, con una extraordinaria historia por detrás, Ibrahima Dieng, delantero de 21 años.

Finalmente, el Arenas de Getxo, el equipo que inspiró esta entrada, como ya hemos comentado al principio. Los de Getxo se mantienen en 10º posición, con 35 puntos, aspirando a la Copa y, si pudieran, a algo más. Los entrena Javi Luaces, vizcaíno, y a sus órdenes cuenta con ocho jugadores vizcaínos: los porteros Txemi Talledo y Pablo Fid, los defensas Ander Gayoso e Ian Uranga (con pasaporte de Macao también, al parecer), los centrocampistas Adrián Celador, Jon Urkiza y Adrián Güemes y el veterano delantero Aitor Ramos. Tienen otros tres jugadores vascos, pero en este caso, guipuzcoanos, el defensa Julen Azkue, el centrocampista Xeber Alkain y el delantero Jon Etxaniz. El resto de la plantilla, once jugadores más, provienen de provincias y canteras alejadas de Euskadi. En concreto, los defensas Alberto González, asturiano de 26 años, Gonzalo Llerena, de Zafra, Badajoz, Jesus Pozo, joven sevillano de 23 años, Óscar Seoane "Jimmy", veterano defensa gallego, Jordán Sánchez, también gallego y Raúl Espinosa, de Madrid; el vetyerano centrocampista asturiano Nacho Matador, el también centrocampista Luis Antonio Martínez, alias "Junior", de la República Dominicana, con pasaprte de Madrid, llegado desde Salamanca tras salir de la cantera madrileña y Damián Zamorano, centrocampista argentino de 26 años; más los delanteros Dani López, de 33 años y con experiencia en categorías inferiores de Inglaterra y Escocia, y José Enrique Rodríguez, almeriense de 23 años. Si volvemos a los porcentajes, un 36% de la plantilla es vizcaína.

Si los datos arriba expuestos son correctos, el total indica que, teniendo siete equipos en la segunda división B, tan solo 78 jugadores encuentran acomodo en ellos, más o menos a diez por barba y un porcentaje del 49%, menos de la mitad, teniendo en cuenta que suman un total de 159 jugadores en plantilla. El dato es más significativo si tenemos en cuenta que de esos 78 jugadores, 45, es decir, más de la mitad, lo hacen en dos equipos solo, los dos que, precisamente, ocupan puestos de descenso. Es significativo que haya, además, 26 jugadores guipuzcoanos. Y que el número de jugadores que hayan llegado de otros territorios ascienda hasta 38, más aún cuando están acumulados en 4 equipos. 

Si miramos al resto de equipos del grupo, tampoco encontramos muchos jugadores vizcaínos. No tienen ninguno la Gimnástica de Torrelavega, el Izarra, el Calahorra, el Oviedo B y el Langreo. En el Racing de Santander, líder destacado del grupo, juega Jagoba Zarraga, portero reserva. En el Mirandés, otro de los equipos potentes del grupo, nos encontramos con los defensas Odei Onaindia y Jon Irazabal, el centrocampista Galder Cerrajería y el extremo de origen argelino y pasado en Lezama Yanis Rahmani. En el UD Logroñés, tercero en la clasificación, juegan Lander Olaetxea y Ander Vitoria. En la Real Sociedad B, el portugalujo Unai Veiga. En el filial del Sporting, el delantero bilbaíno Gorka Santamaría. Unai Zamorano, defensa vizcaíno, juega en el Tudelano. Asier Etxaburu y Cristian Sanz coinciden en el Real Unión de Irún. El equipo no vizcaíno que más vizcaínos tiene es el CD Vitoria, que hace las veces de filial de la SD Eibar y donde coinciden Markel Areitio, Jon Mikel Magunagoitia, Alain Ribeiro, Txaber Ajuriagoikoa y Koldo Obieta, todos vizcaínos. Es decir, 17 jugadores vizcaínos en los otros 13 equipos del grupo dos. 

En los otros grupos de la segunda B, y sin ser muy exhaustivos, con lo que, probablemente, nos hayamos dejado a alguno, también encontramos a vizcaínos en la categoría, como Jon García en la Ponferradina, Gaizka Martínez en el Depor B, Thaylor Lubazandio en el Coruxo, Eneko Undabarrena, Asier Goti y Jon Madrazo en el Burgos, Xiker Ozerinjauregi en el Cornellá, Eneko Jauregi en el Atlético Levante, Jon Ander Amelibia en el CD Ebro, Rubén González en el Hércules, Isaac Aketxe en el Cartagena, Unai Albizua en el Ibiza, Eneko Zabaleta y Eder Díez en el Badajoz, Jonxa Vidal en el Talavera de la Reina, Oinatz Aulestia en El Ejido 2012 o Diego Simón en el San Fernando. Todos ellos aceptaron ofertas en equipos lejanos a la provincia. Algunos son veteranos con muchas vueltas, como el portero Oinatz Aulestia, de 37 años, y otros jóvenes que aspiran a crecer, como el central Xiker Ozerinjauregi, de 21 años, cedido por la Real Sociedad B al Cornellá de Manucho. 

En el grupo cuatro de la tercera división, el grupo que compila a los aspirantes a la segunda B que provienen de Euskadi, nos acercamos al final de la temporada regular y son varios los equipos vizcaínos que, al menos, aspiran a luchar por el ascenso cuando empiecen los playoffs. Aunque de los cuatro puestos, dos están aún por decidir, ahora mismo, de hecho, los cuatro puestos los ocupan equipos vizcaínos. El Portugalete y el Sestao tienen prácticamente asegurado su presencia en esos playoffs de ascenso. El Portugalete es primero con 71 puntos y el Sestao segundo con 63. El quinto clasificado tiene 47 puntos a falta de ocho jornadas. Los otros dos puestos también los ocupan vizcaínos, en parte: porque además del sorprendente San Ignacio vitoriano también está el Baskonia. Los segundos no podrían ascender, a no ser que lo consiga también el Bilbao Athletic en la categoría inmediatamente superior. En el grupo de aspirantes que quieren quitarle esos puestos de honor a San Ignacio y Baskonia también hay algún vizcaíno, como el Balmaseda o el Somorrostro. Por lo tanto, si lamentablemente Cultural de Durango y Gernika confirmaran su descenso de categoría, la posibilidad de que el número de vizcaínos se mantuviera igual el próximo año será grande, ya que, al menos, habrá dos aspirantes a lograrlo y puede que más. Después, el terreno de juego decidirá. 

La carencia de jugadores vizcaínos, incluso de otras provincias de Euskadi, en algunas de esas plantillas de los equipos de segunda B puede venir determinada, en parte, por la misma presencia de tantos equipos. Si siete quieren contar con jugadores de la provincia, y la provincia ofrece la cantidad que ofrece, se ha difícil reclamar más presencia. Además, como hemos visto, en mayor o menor medida, el jugador vizcaíno también encuentra acomodo en otras regiones, vecinas o no. Según algunas personas implicadas en la gestión de estos equipos, el precio de los jugadores vizcaínos está por encima del de otros jugadores, y por eso, algunos equipos, debido a las restricciones económicas, se han visto obligados a buscar en otros mercados lo que en el suyo parecía encarecido. No queda claro, por lo tanto, si la escasa presencia de vizcaínos en algunos equipos vizcaínos viene marcada por la falta de calidad, de cantidad, o precisamente, por el precio de ambas. En el fútbol actual hay otros intangibles que resulta difícil medir y utilizar como conclusión en esta entrada, entre los que se pueden incluir las aspiraciones de los jugadores, la mayor predisposición a viajar, la actuación de los representantes y las agencias, las fluctuaciones del mercado, los intereses económicos de los equipos o la reputación de los mismos. En cualquier caso, nos adentramos en unos años de cambio, con nuevas exigencias contractuales y legalidades renovadas a la hora de gestionar las plantillas que quizás confirmen estas tendencias o las cambien de nuevo. A falta de un puñado de jornadas para que termine la liga regular, veremos en qué quedan los objetivos de estos equipos y analizaremos el rendimiento de sus políticas de fichajes. 

Por cierto, como siempre, cabe recalcar que este blog no aspira a la excelencia ni la exhaustividad, que carece de los medios y los recursos para ser más detallado y específico y que apechugaremos con los errores que se hayan podido incluir o echar en falta en este repaso somero y superficial. Nuestras conclusiones, por supuesto, no podía ser de otra manera, son vagas y débiles, y aceptaremos cualquier opinión contraria o puntualización que esté bien formada y argumentada. 

Siendo difícil elegir, le daremos el titular a Oinatz Aulestia, que no sé si ya lo hemos hecho antes, porque, según la web bdfutbol, con datos desde 1983 hasta la actual temporada, es el jugador vizcaíno con más minutos disputados en la categoría de segunda b, en el puesto 11º. 






lunes, 11 de marzo de 2019

Martin Krampelj

Fotografía encontrada en el buscador de imágenes de google que proviene de la web de la universidad: gocreighton.com


Esta vez, hemos tardado tanto que se nos han acumulado ya un montón de partidos y hasta ha terminado la temporada regular. De hecho, hasta esperamos a que jugaran ya el último partido antes de publicar y terminar ya con todo. Por eso, lo hemos puesto en orden y en modo lista, usando la negrita y todo, aunque, al final, incluimos unas breves conclusiones más generales. La foto se la vamos a dedicar a Mitch Ballock por lo que podéis leer al final. Si llegáis, claro. 

98-72 ganan a Montana en el CHI Health Center de Omaha
Sayeed Pridgett y Michael Oguine hicieron 44 de los 72 puntos de su equipo, poco para resistir el buen partido del quinteto titular de Creighton: Damien Jefferson (18 puntos), Martin Krampelj (17 puntos y 6 rebotes), Mitch Ballock (14 puntos), Ty-Shon Alexander (13 puntos) y Davion Mintz (9 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias). Desde el banquillo también aportaron Marcus Zegarowski (11 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias) y Jacob Epperson (7 puntos y 5 rebotes).

92-103 pierden ante Gonzaga en el CHI Health Center de Omaha
Gonzaga son los grandes y sorprendentes favoritos en los rankings nacionales gracias a la gran temporada de Rai Hachimura, Brandon Clarke, Zach Norvell Jr y Josh Perkins. Con los bulldogs,  también están el francés Killian Tillie, hermano de el ex ACB Kim Tillie, promediando 6.0 y 4.2, y el serbio Filip Petrusev, quien promedia 6.4 y 2.7. Entrenados por Mark Few, Tillie no jugó y Petrusev aportó poco, pero los cuatro hombres importantes de los Bulldogs se salieron: Perkins, 13 puntos y 13 asistencias, Clarke, 27 puntos y 10 rebotes, Rai Hachimura, 22 puntos y 11 rebotes y un Norvell Jr que consiguió 28 puntos con un 6 de 17 en triples. Ante el recital en ataque, el mejor hombre de los Bluejays fue Ty-Shon Alexander, con 27 puntos, además de Damien Jefferson con 15 puntos y 9 rebotes. Martin Krampelj se quedó, esta vez, en 10 puntos y 6 rebotes.

75-94 pierden ante Nebraska en Lincoln, Nebraska
Los 30 puntos de James Palmer, con 6 de 7 en triples, y el buen rendimiento de sus compañeros evitaron que Creighton ganaran a sus rivales a domicilio. Mitch Ballock fue el mejor de los de Greg McDermott con 23 puntos y 7 de 10 en triples. Davion Mintz, con 15 puntos, fue su mejor ayuda, pero no suficiente. Por su parte, Martin Krampelj se quedó en 6 puntos y 5 rebotes.

86-65 ganan a Green Bay en el CHI Health Center de Omaha
Fácil victoria ante Green Bay en casa, la primera de tres consecutivas en partidos donde los Bluejays recibieron a equipos asequibles en su casa. Mitch Ballock, de nuevo sobresaliente en el triple, con 5 de 7 y 19 puntos en total, y Ty-Shon Alexander, con 17 puntos y 6 asistencias fueron los mejores del equipo. Muchos minutos para el banquillo, donde destacaron Marcus Zegarowski, con 13 puntos y 6 rebotes, y Kaleb Joseph, con 11 puntos. Martin Krampelj solo jugó 14 minutos en los que aportó 3 puntos y 2 rebotes.

110-60 ganan a COE en el CHI Health Center de Omaha
Rotunda victoria por 50 puntos ante Coe College. Aún así, estos se fueron contentos: con 16 triples batieron el récord de un rival en Omaha y disputaron un partido con televisión nacional, lo que no está mal para un equipo de la tercera división de la NCAA. El más destacado fue Adam McDermott, quien se enfrentaba a su tío, Greg McDermott, el entrenador de Creighton. Se quedó en 15 puntos, máximo anotador de su equipo, con 5 de 7 en triples. Omaha repartió muchos minutos y metieron más puntos los reservas que los titulares. Entre los últimos, los mejores fueron Martin Krampelj, con 18 puntos y 5 rebotes, y Ty-Shon Alexander, con 14 puntos. En el banquillo, volvió a destacar Marcus Zegarowski, con 20 puntos y 5 rebotes. Aprovecharon sus minutos el australiano Samson Froling, 17 puntos y 4 rebotes, su mejor partido hasta ahora, y Kaleb Joseph, 11 puntos, 5 rebotes y 7 asistencias.

89-53 ganan a UMKC en el CHI Health Center de Omaha
La última victoria fácil, y el último partido antes de empezar la Big East, enfrentó a los de Omaha con los Kangaroos de la Universidad de Missouri-Kansas City, UMKC. Ty-Shon Alexander volvió a liderar al equipo en ataque con 19 puntos. El líder en asistencias fue Davion Mintz, con 6, quien además añadió 13 puntos. Y el mejor en la pintura fue Martin Krampelj, con  8 rebotes y, además, participó en ataque con 11 puntos. Destacar que hasta tres jugadores de banquillo rozaron las dobles figuras quedándose en 9 puntos: Connor Cashaw, Marcus Zegarowski y Christian Bishop.

79-68 ganan a Providence en el CHI Health Center de Omaha
Empezaban la Big East y la empezaban con ilusión en casa. Lo hacían además con una victoria, ante Providence, por 79 a 68. Además de Marcus Zegarowski, quien siguió ejerciendo de sexto hombre, 12 puntos, 3 rebotes y 2 asistencias, destacaron tres hombres por encima de todos: Ty-Shon Alexander, 18 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias, Mitch Ballock, 17 puntos, 6 rebotes y 5 de 7 en triples y Martin Krampelj, 16 puntos y 9 rebotes.

69-84 pierden contra Butler en Indianapolis, Indiana
El segundo partido, el primero fuera de casa, fue un anticipo de los disgustos que estaban por venir en la Big East, ya que los de Creighton cosecharon una dura derrota en Indianapolis ante Butler. Martin Krampelj se defendió por dentro y sumó 16 puntos y 8 rebotes, confirmando su mejoría, pero solo le secundaron Mitch Ballock en el triple y Marcus Zegarowski con otro partido completo desde el banquillo: 9 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias. Sin embargo, nada pudieron hacer ante la inspiración de Kamar Baldwin, con 28 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias.

104-106 pierden contra Marquette en el OT en el CHI Health Center de Omaha
La derrota se repitió ante Marquette, que se convertiría en el gran aliciente de esta temporada en la Big East, disputándole la regularidad en la liga a Villanova. Marquette ha estado o está por encima de Villanova en los pronósticos para el título, incluso. Ha caído bastante después de perder el liderato, eso sí. La gran temporada de Markus Howard es la razón de esta visibilidad nacional. Y también la buena temporada de los hermanos Sam y Joey Hauser. Entrenados por Steve Wojciechowski, ex jugador de Duke y ex asistente de Mike Kryzewski, quien pasó a ser primer entrenador de Marquette en 2014, ganaron en un final apretado y en la prórroga, con lo que la derrota dejó también alguna lectura positiva. Un triple desesperado de Sam Hauser (13 puntos y 10 rebotes) llevó el partido a la prórroga, pero el gran protagonista fue Markus Howard, estrella de Marquette, quien se fue a unos increíbles 53 puntos, con nada más y nada menos que 10 de 14 en triples y 15 de 26 en tiros de campo. El rendimiento de Creighton fue más coral. Ty-Shon Alexander, 23 puntos y 5 rebotes, Davion Mintz, 21 puntos y 2 asistencias, Martin Krampelj, 19 puntos y 8 rebotes, Mitch Ballock, 16 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias y Marcus Zegarowski, 13 puntos y 3 asistencias subsistieron hasta el final en la lucha contra Howard y sus compañeros.

78-90 pierden ante Villanova en el CHI Health Center de Omaha
La visita de Villanova a Omaha se saldó con otra rotunda derrota, esta vez por 12 puntos. Phil Booth, 28 puntos y 7 asistencias, y Eric Paschall, 21 puntos y 7 rebotes, lideraron a los Wildcats, que se impusieron a unos Bluejays donde apenas contaron con minutos ocho jugadores. Con la baja de Damien Jefferson, Marcus Zegarowski fue titular y lo aprovechó para aportar 10 puntos, 7 rebotes, 7 asistencias y 2 robos. 22 puntos añadió Ty-Shon Alexander, y 14 puntos y 10 rebotes Martin Krampelj.

66-81 pierden ante St John's en el Carnesecca Arena, Queens, New York
Con un buen trabajo de todo su quinteto, pero, sobre todo, de LJ Figueroa, con 16 puntos y 13 rebotes, y Shamorie Pond, 22 puntos, los entrenados por los históricos NBA Chris Mullin y Mitch Richmond se impusieron a Creighton sin casi despeinarse. Poca resistencia fueron los 17 puntos de Marcus Zegarowski o los 16 de Davion Mintz. Por cierto, entre los cinco suplentes de Creighton solo anotaron 4 puntos, y los cuatro del mismo jugador, Christian Bishop. Martin Krampelj aportó 14 puntos, 9 rebotes y 2 tapones.

91-87 ganan a Georgetown en Washington DC
Para cerrar la primera mala racha, ganaron a Georgetown en su casa. Por los locales, destacó Jessie Govan, su mejor hombre, con 22 puntos y 12 rebotes. El hijo de Alonzo Mourning juega ahora para los Hoyas. Trey Mourning disputó 11 minutos en los que aportó 7 puntos y 2 rebotes. Nada de esto fue suficiente para doblegar la inspiración de Ty-Shon Alexander: 26 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias, con 6 de 11 en triples. Estuvo bien secundado por Davion Mintz, 17 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias. Martin Krampelj se quedó en 9 puntos y 8 rebotes. Buenos minutos de Samson Froling: 11 puntos y 3 rebotes.

75-61 ganan a Butler en el CHI Health Center de Omaha (durante el Pink Out)
En una edición más del partido en el que se recauda dinero para una causa benéfica, los Bluejays volvieron a ganar, esta vez ante Butler, con cuatro jugadores haciendo dobles dígitos. Ty-Shon Alexander, con 19 puntos y 4 rebotes, Martin Krampelj, con 16 puntos y 8 rebotes, Davion Mintz, con 15 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias y Mitch Ballock, con 13 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias fueron esos jugadores que consiguieron imponerse a los 23 puntos de Kamar Baldwin. 

67-83 pierden ante St John's en el CHI Health Center de Omaha
No pudieron seguir con la racha y sucumbieron por segunda vez en la temporada ante la St. John's de Chris Mullin. De nuevo Shamorie Ponds fue el verdugo de los de Omaha con un gran partido en el que consiguió 26 puntos, 8 rebotes, 8 asistencias y 6 robos de balón. De nuevo Ty-Shon Alexander, con 15 puntos y 4 rebotes, y Martin Krampelj, con 14 puntos y 4 rebotes, fueron los mejores de su equipo junto con un Marcus Zegarowski que jugó de titular y añadió 13 puntos y 6 asistencias. 

76-54 ganan a Xavier en el CHI Health Center de Omaha
Revertieron esa derrota ganando a Xavier por una contundente diferencia de 22 puntos. Marcus Zegarowski siguió de titular y anotando, pero quien destacó por encima de todos, fue Martin Krampelj con 23 puntos y 6 rebotes. 

59-66 pierden ante Villanova en el OT en el Finneran Pavilion de Villanova, Pennsylvania
Con la visita al poderoso Villanova de Jay Wright abrían una serie de tres partidos en casa que se completó con tres derrotas, a la que se sumó una cuarta en casa. Una de las rachas más negativas de los últimos años que ha marcado esta fase final de la temporada. En el Finneran Pavilion, defendieron bien e incluso llevaron el partido a la prórroga, pero finalmente cayeron derrotados. Un parcial de 8-0 fue demasiado para el equipo. Sorprendente partido de Saddiq Bey, el mejor de los de Villanova, que no desmereció el buen trabajo de Davion Mintz, 19 puntos, 8 rebotes y 4 asistencias y el doble-doble de Martin Krampelj con 13 puntos y 10 rebotes. Volvió Damien Jefferson, aunque jugó muy poco, y el mérito de perder con tanta lucha y prórroga, se vio multiplicado si observamos que el equipo jugó sin Ty-Shon Alexander y Marcus Zegarowski, dos de las grandes referencias exteriores de la temporada. 

58-63 pierden ante Seton Hall en Newark, New Jersey
La segunda derrota también fue apretada y llegó en Newark ante la Seton Hall de Kevin Willard. Ni el regreso de Ty-Shon Alexander, 11 puntos y 7 rebotes, ni un nuevo partido de confirmación de la gran recuperación de Martin Krampelj, 25 puntos y 11 rebotes, sirvieron para parar los 22 puntos y 7 rebotes de Myles Powell y lo que añadieron el resto de sus compañeros. Buen partido también para el potente georgiano de 2'08 y 19 años que se forma a las órdenes de Willard. Sandro Mamukelashvili fue el máximo reboteador de su equipo, con 10 capturas, además de aportar 6 puntos. 

61-64 pierden ante Xavier en el OT en Cincinnati, Ohio
La tercera derrota también llegó en la prórroga y se produjo en el tercer partido consecutivo fuera de casa, en este caso en Cincinnati. Xavier supo manejar mejor los minutos fatídicos y se impuso por tres puntos. Naji Marshall fue el mejor de los mosqueteros, no solo por sus 23 puntos, si no porque 10 de ellos llegaron en los momentos finales del partido. Una vez más, Martin Krampelj fue el mejor de su equipo, imponiéndose en la zona con 18 puntos, 9 rebotes, 2 asistencias y 2 tapones. Damien Jefferson jugó más minutos pero Kaleb Joseph ocupó su puesto de titular y lo aprovechó para aportar 11 puntos y 5 rebotes. Marcus Zegarowski siguió siendo baja. 

75-81 pierden ante Seton Hall en el CHI Health Center de Omaha
Y la derrota final fue la más dolorosa de esta racha, al ser en casa y producirse de nuevo por otro cortocircuito al final, 16-2 esta vez. 20 puntos de Myles Cale y 19 de Myles Powell se unieron a los 16 de Quincy McKnight y los 17 y 9 rebotes del georgiano Sandro Mamukelashvili para confirmar una nueva derrota que dejaba a los de Omaha en un verdadero estado de depresión. Y eso que volvió Marcus Zegarowski y Ty-Shon Alexander recuperó puntería: 20 puntos. Buen partido también de Davion Mintz, 16 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias y, sin embargo, partido más flojo de Martin Krampelj quien se quedó en 11 puntos y 5 rebotes. 

79-67 ganan a DePaul en Chicago, Illinois
Conjurados para cambiarlo todo en los cuatro partidos finales de la temporada, de los cuales tres disputaban en Omaha, la remontada en la clasificación de la Big East comenzó con una buena victoria ante DePaul, a los que vencieron, además, en su casa, en Chicago. Partido coral en el que Mitch Ballock (9 puntos y 5 rebotes) se quedó cerca de sumarse a los cinco compañeros que sí llegaron a las dobles figuras: Ty-Shon Alexander, 16 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias, Martin Krampelj, 14 puntos y 7 rebotes, Davion Mintz, 12 puntos y 2 asistencias, Marcus Zegarowski, 11 puntos y 4 rebotes, y Connor Cashaw con 10 puntos desde el banquillo. 

82-69 ganan a Georgetown en el CHI Health Center de Omaha
La racha continuó en casa con una contundente victoria ante Georgetown, donde el mejor fue el reserva Jahvon Blair con 16 puntos y 5 rebotes. No fue suficiente para parar la inspiración de un titular, Martin Krampelj, quien volvió a sumar un doble-doble con 22 puntos y 10 rebotes, y un reserva, Kaleb Joseph, que se fue hasta los 16 puntos y 3 asistencias. La verdad es que el rendimiento de Joseph, quien tiene que aprovechar los minutos que recibe, a menudo, de manera inesperada, está siendo sobresaliente. 

66-60 ganan a Marquette en Milwaukee, Wisconsin
La tercera victoria consecutiva fue de pedigrí, ya que ganaron en Milwaukee a una Marquette que hasta entonces lideraba la Big East por delante de Villanova y se había convertido en una de las grandes sorpresas de la temporada, apareciendo incluso en los pronósticos de los ránkings de entrenadores y periodistas para la fase final por el título nacional. Ni los 33 puntos de Markus Howard, eso sí, con porcentajes no muy buenos, pudieron parar a Martin Krampelj, 19 puntos, 6 rebotes y 2 tapones, Ty-Shon Alexander, 14 puntos y 7 rebotes, y Mitch Ballock, 12 puntos y 3 rebotes.

76-70 ganan a Providence en el CHI Health Center de Omaha
Providence también perdió en Omaha, gracias a otro doble-doble de Martin Krampelj, 15 puntos y 10 rebotes, y, sobre todo, a la buena aportación desde el banquillo, de Kaleb Joseph, con 12 puntos. También aportaron dobles dígitos Ty-Shon Alexander, con 17 puntos, Davion Mintz, 11 puntos y Marcus Zegarowski, 10. Con eso evitaron el buen partido de Alpha Diallo, 12 puntos y 13 rebotes, y, sobre todo, la exhibición del reserva Isaiah Jackson, 21 puntos, 8 rebotes y 4 asistencias. 

91-78 ganan a DePaul en el CHI Health Center de Omaha
Y, la temporada, se cerraba en Omaha con la visita de DePaul, a los que vencieron, convirtiendo la racha en incluso más larga que la negativa y arrancando la quinta consecutiva, lo que les hacía llegar a la lucha por el título de la Big East con otras sensaciones. El buen partido de Martin Krampelj, 22 puntos y 10 rebotes o el de Marcus Zegarowski, 8 puntos y 10 asistencias, se vieron eclipsados por la explosión anotadora de Mitch Ballock, quien se fue, nada más y nada menos, que hasta los 39 puntos, con una racha espectacular de 11 de 12 en triples. Los 11 triples batieron una marca que, en los Bluejays, tenían hasta ahora, compartida, Ethan Wragge, ex Bilbao Basket, y el NBA Kyle Korver. Además, su porcentaje de más del 90% es el mejor de la historia de la NCAA para un mínimo de 12 intentos. Y, por último, con sus 39 puntos se convirtió en la cifra más alta por un solo jugador desde que Doug McDermott, jugador de Indiana Pacers ahora mismo, hiciera 45 para los de Omaha hace ya casi cinco años, en 2014. Un auténtico partidazo que redondeo la temporada que hasta ahora lleva este jugador de segundo año, quien además de tener una buena muñeca, siempre está dispuesto para trabajar y aportar en otras facetas. Con su puntería desde la línea de tres, desarboló a los jugadores de Dave Leitao, entre los cuales destacaron Max Struss y Eli Cain, ambos con 19 puntos. 


Con todo esto, los de Omaha cerraban la temporada regular con un 9-9 en la Big East, clasificándose para el título de conferencia, donde abrirán enfrentándose a Xavier mañana martes por la noche. Si ganaran, se encontrarían con los favoritos de Villanova en las semifinales. Los de Greg McDermott no aparecen entre los elegidos en los pronósticos para, tan siquiera, competir por el título nacional. Solo un buen campeonato de Big East, en principio, podría otorgarles alguna posibilidad. La racha negativa de cuatro derrotas consecutivas fue un hándicap muy alto, aunque consiguieron resarcirse con esas últimas cinco victorias seguidas que han dejado al equipo en una buena situación, con fe en sus posibilidades y algunos jugadores en racha. En ese sentido, merece la pena subrayar el rendimiento ascendente de Martin Krampelj, al que le costó coger la forma y recuperar la confianza tras su grave lesión que arrastraba de la temporada pasada, pero ya no queda ninguna duda de su liderazgo en la pintura y en toda la cancha. Con el que consiguió ante DePaul en el último partido son siete consiguiendo más de diez puntos y rebotes. Mitch Ballock es la otra gran noticia, sobre todo por ese partido sublime final pero también por la regularidad en su rol importante en el equipo. También el buen rendimiento de Marcus Zegarowski se debería destacar. Más irregulares han estado jugadores como Ty-Shon Alexander y Davion Mintz, pero han estado muy inspirados en algunos momentos y se puede esperar más de ellos. Igualmente, el rendimiento puntual de algunos jugadores de banquillo, como Christian Bishop, Connor Cashaw o, sobre todo, Kaleb Joseph, está siendo de celebrar. Más problemas hay en los minutos que han ofrecido, como reservas, jugadores interiores como Samson Froling o, sobre todo, un Jacob Epperson que ha desaparecido en los últimos partidos. También ha decepcionado el rendimiento de Damien Jefferson, quien, tras su lesión, perdió el puesto de titular y varios minutos en las rotaciones. Veremos que sucede en el primer partido ante Xavier, si repiten la contundente victoria que cosecharon en Omaha, o pierden en la prórroga, como pasó al visitarles. Con Xavier nunca se sabe. Si vencen, el siguiente partido será un auténtico reto que, de superarlo, probablemente abra las puertas a una post-temporada llena de emociones. Ya lo veremos y lo contaremos aquí y esperamos no tardar tanto. 


jueves, 7 de marzo de 2019

Aleksandr Platunov



Empecé a escribir esto un par de días después de aquel acalorado fin de semana, pero se ha ido quedando ahí, anquilosado, abandonado, reprimido. Da igual, vamos a darle salida ahora. La idea original era empezar con algo que hiciera referencia a la bulla que se alargaba eternamente después de la final de la Copa del Rey de baloncesto entre Real Madrid y Barcelona. La Copa había estado bien, hasta esa falta, ese tapón. Si no habías invertido tus intereses en una afición concreta, la copa moló, con partidos de tensión y buena emoción y baloncesto atractivo. Pero el resto, por aquí sobraba, cansaba un poco. Así que, en lugar de meternos a hablar de ello, y por extensión de toda esta (esa) edición de Copa del Rey, decidimos hacer un repaso de las demás que se disputaron por Europa en el mismo fin de semana o casi. No estarán todas, pero algunas.

En Italia

Vanoli Cremona ganó su primera Copa ante el Happy Casa Brindisi gracias a los 18 puntos y 9 rebotes del norteamericano Wesley Saunders, ex Crimson en Harvard y mejor jugador de la Ivy League en 2014. Saunders viene de la D-League y su impacto en Europa está siendo bastante interesante. Junto a sus estadísticas, destacaron los 18 puntos y 6 rebotes de su compatriota Andrew Crawford, con pasado en Israel y Alemania. Otro norteamericano, el joven Peyton Aldridge, ex de Davidson en su primera experiencia en Europa, se fue a los 11 puntos y 5 rebotes. 12 puntos y 3 asistencias aportó el italiano Michele Ruzzier y 8 puntos y 6 asistencias más añadió el veterano Travis Diener, con un currículo por Magic, Pacers, Blazers y Dinamo Sassari. Buen partido también, sobre todo en el rebote, para el italiano Giampaolo Ricci (6 puntos y 9 rebotes) y el sudanés de origen australiano con pasado en Louisville y los Charlotte Hornets (8 puntos y 8 rebotes). Por lo tanto, repartido, rendimiento en equipo. Un equipo al que dirige el miembro del Hall of Fame italiano Romeo Sacchetti y cuyo trabajo en Cremona está siendo de cum laude. De nada sirvieron en las filas del Brindisi el buen partido de Tony Gaffney, 19 puntos y 7 rebotes, ex de Joventut, Telekom Bonn, Hapoel Jerusalem, Alba Berlín... y John Brown, 21 puntos y 8 rebotes, ex de Benetton Treviso y Roma.

En Alemania

Uno de los finales más emocionantes. El Brose Bamberg ganó por 83 a 82 al Alba Berlín de Aíto García Reneses gracias a un triple del veterano base griego Niko Zisis, ex del Bilbao Basket, quien sigue dando lecciones de baloncesto, ahora en Alemania. Zisis fue el gran líder de su equipo, aportando 19 puntos y 8 rebotes, junto a otro ex ACB, el norteamericano Tyrese Rice, quien se fue hasta los 20 puntos. El ex de Gonzaga y Los Angeles Lakers, Elias Harris, con 15 puntos, fue el tercero gran argumento del Bamberg. Por el Alba Berlín, más irregular, el mejor fue Rokas Giedraitis con 23 puntos y 6 rebotes, aunque sus compañeros Peyton Siva, Landry Nnoko y Johannes Thiemann también hicieron dobles figuras.

En Grecia

Triunfó la polémica. Una vez más. El Olympiakos renunció a su disputa al abandonar las semifinales en el descanso. Fue la gran noticia, en este caso desgraciada, junto con el récord del Panathinaikos, equipo que ganó finalmente, y, con esta, ya suma su decimonovena victoria. Lo hizo al derrotar al  PAOK de Salónica por 79-73. William Hatcher, veterano jugador norteamericano con pasado en Italia, Francia, Bélgica, Serbia, Chequia, Rumania, Alemania o Israel fue el mejor, con 23 puntos. El mejor para el combativo PAOK de Salónica, pero no pudo hacer nada ante el partido de Nick Calathes, 19 puntos, 9 asistencias y 5 rebotes y del veteranísimo Keith Langford, 17 puntos.

En Turquía

Más polémica. Aquí no se fue nadie, pero Ergin Ataman, entrenador del Anadolu Efes, ganador de la copa el año pasado, se quedó con las ganas tras sucumbir ante el Fenerbahce por 80-70: "Deberíamos haber dejado el partido como el Olympiakos". Otro título más para Zeljko Obradovic y el MVP para Luigi Datome. Dos ex ACB, Rodrigue Beabouis y Adrien Moerman, se tuvieron que consolar con el segundo puesto.

En Croacia

Cedevita ganó a la Cibona de Zagreb en la Copa que lleva el nombre de Kresimir Cosic. Y con esta van seis consecutivas ante el que la ganó por última vez antes de que ellos iniciaran la racha, allá por 2012. Filip Kruslin con 21 puntos fue el mejor del Cedevita junto con Toni Katic y Carlo Zganec. El mejor de la Cibona fue el ex ACB y ex NBA Damir Markota, con 16 puntos.

En Israel

Hapoel Jerusalem venció a Maccabi Rishon por 82 a 67. No ganaban una Copa desde 2008. La racha de ocho copas consecutivas del Maccabi de Tel Aviv la rompió el Hapoel Holon el año pasado. Este año, los de Tel Aviv no llegaron tan alto, llegó otro Maccabi, pero el de Rishon LeZion. Sin embargo, no pudieron hacer nada por evitar la quinta copa del Hapoel Jerusalem. Y el primer título de Oded Katash, entrenador de Hapoel, donde Yotam Halperin, otro reciente jugador estrella del baloncesto israelí, es el director técnico. El ex ACB James Feldeine, con 15 puntos, Tashawn Thomas, con 14 y J'Covan Brown, con 19 fueron los mejores del equipo de Jerusalén. Feldeine y Brown ya se lucieron en semifinales. Josh Owens y el israelí Tamir Blatt, hijo de David Blatt, también destacaron. Por el Maccabi Rishon, Alex Hamilton, Cameron Long y Deshawn Stephens fueron los mejores. El ex del Estudiantes Diamon Simpson fue importante en semifinales. A Maccabi Rishon lo entrena otra vieja gloria del Maccabi Tel Aviv Guy Goodes. Este partido también fue un poco como una especie de venganza, sobre todo para Lior Eliyahu, actual capitán de Hapoel Jerusalem, ya que el de los Reds se llevó un buen disgusto cuando el Maccabi de Rishon dio la gran sorpresa allá por 2016 y les arrebató el título de liga cuando nadie lo esperaba.


En Bosnia

El Igokea se llevó el trofeo al ganar por 78 a 63 al Laktasi, gracias, sobre todo, a los 21 puntos de Marko Lukovic, jugador con pasado en ACB, donde lo intentó en Murcia y Manresa. No es el único del equipo, ya que su compañero Danilo Andjusic, quien aportó 14 puntos, también jugó en Valladolid y Bilbao. Los mismos puntos que hizo el veterano Sava Lesic, ex, entre otros, de Partizan, Estrella Roja, Union Olimpija o Reggiana. Ellos tres fueron los grandes argumentos de un equipo que, con éste, conseguía su quinto título consecutivo.

En Eslovenia

Otro ex ACB fue el gran protagonista. En este caso, Marjan Cakarun, ex del Manresa. Él solo lideró a un Primorska que derrotó al Hopsi Polzela, reptiendo así como ganador, ya que también lo consiguieron el año pasado, cuando se estrenaron en un palmarés dominado hasta entonces prácticamente por absoluto por el Olimpia Ljubljana y el Krka Novo Mesto. Cakarun consiguió 32 puntos y 11 rebotes y decidió el partido.

En Serbia

En Serbia, también hubo polémica. La final de la Radivoj Korac Cup se la llevó el Partizan al ganar al Estrella Roja por un apretado 76 a 74. Es la séptima del Partizan desde que se disputa la copa en Serbia, con lo que rompe el empate a seis que tenía con sus archirrivales del Estrella Roja. Alex Renfroe y el pivot Jock Landale fueron los grandes artífices de la victoria del Partizan a pesar de la resistencia mostrada por Billy Baron, Joe Ragland y Dejan Davidovac.

En Rusia

73 a 67 fue el resultado final que otorgó la victoria al Parma ante el Nizhniy Novgorod. Estos últimos ya perdieron la final el año pasado y, hace cuatro, fue el Parma el que dio la gran sorpresa y se adjudicó cuando nadie le esperaba su primer título. Este es un club fundado en 2012 con el apoyo de las instituciones de la región de Perm que ha crecido desde aquella primera victoria por sorpresa. Con este segundo título reclama su instauración en la élite del baloncesto ruso. Ganaron además y supo a revancha, porque lo hicieron sin su técnico principal, Nikolajs Mazurs, quien presentó su dimisión tras, precisamente, una derrota en la liga doméstica ante el Nizhniy Novgorod. Con su ayudante en el banquillo para las semifinales, Vyacheslav Shushakov, los de Perm si hicieron con el título gracias, en parte, al buen partido del joven talento Aleksandr Platunov (para él va el titular) y de sus compañeros Nikolay Zhmako, Gleb Sheiko y Konstantin Bulanov. Por cierto, en el Parma sigue jugando al baloncesto Janis Blums. Por el Nizhniy Novgorod los mejores fueron Georgiy Zhbanov, Ivan Strebkov y Sergey Toropov.

En Polonia

Victoria del BM Slam Stal Ostrow ante el Arka por 77 a 74. Mateus Kostrzewski, con 21 puntos, fue nombrado el MVP de la final. Mike Scott, 20 puntos y Mychal Chylinski, ex del Unicaja, 13 puntos fueron otros hombres fuertes para plantar cara al Arka, actual líder de la Liga, donde destacaron Bartlomiej Woloszyn con 17 y Deividas Dulkys con 13, ex del Obradoiro.

En Lituania

Rytas Vilnius ganó por sorpresa a Zalgiris Kaunas en un apretado 70 a 67. El equipo de Dainius Adomaitis dio la sorpresa gracias, sobre todo, al buen partido de Chris Kramer, 15 puntos, del bielorruso Artsiom Parakhouski, 14 puntos y del croata Rok Stipcevic, con 13 puntos. No son malos argumentos para un equipo en el que también juegan los ex ACB DJ Seeley y Eimantas Bendzius.  Marius Grigonis, Leo Westermann y Aaron White fueron los mejores para Zalgiris pero insuficiente para evitar que Sarunas Jasikevicius viera cómo se le escapaban un título para el que, en principio eran favoritos.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Markel Irizar



Vamos a hacerlo rápido y al grano, lo siento. 

Se despide Markel Irizar. O anuncia su despedida. Tendrá lugar durante la celebración de la Klasika de Donostia cuando llegue su momento, allá por agosto. Es lo mismo que hizo otro compañero suyo de generación y vecino de tierra, Haimar Zubeldia. Se despedirá en casa, delante de la afición, poniendo punto y final a 16 temporadas como profesional. Tres lustros de carrera en los que ha vestido tres maillots, los de Trek-Segafredo, RadioShack y el Euskaltel-Euskadi con los que comenzó allá por 2004. Llegó a vestir de naranja dos años después de superar un cáncer de testículo cuando aún era amateur y una promesa en ciernes del ciclismo vasco. Lo superó y esa experiencia le ha acompañado en su carrera deportiva, aprovechando la misma para mostrarse cercano y motivador cuando otros deportistas profesionales y los que no lo son pasaron por el mismo trago. En lo deportivo, sus decieciséis años como profesional no serán recordados por la visibilidad e impacto de sus triunfos, ya que apenas relucen en su palmarés dos victorias, a expensas de que quizás este año se retire con alguna otra alegría. En 2010 ganó una etapa del Tour de Poitou-Charentes y al año siguiente sorprendió llevándose la general de la Vuelta a Andalucía. El resto de su legado en el ciclismo profesional es de los que se aprecian por auténtica afición. Su trabajo de equipo, su labor como gregario, su dedicación a lo invisible pero importante en cualquier éxito colectivo le acompañarán siempre cuando sea recordado entre aquellos que siguieron con atención el ciclismo profesional de su época. Hay otro dato que también sustentará la relevancia de su carrera deportiva, ya que no todo es ganar, si no también participar. Ahí destacarán sus 20 grandes vueltas disputadas, a la espera de esta temporada, cuatro Giros, donde su mejor puesto fue el 68º, seis Tours de Francia, donde su mejor puesto fue el 63º y diez vueltas, donde su mejor puesto fue el 86º. También ha corrido 22 monumentos, nombre que reciben el conjunto de las cinco clásicas más importantes y con más prestigio del calendario, destacando entre ellas la París-Roubaix y el Tour de Flandes. A Fabian Cancellare le ayudó a ganarlas. Para los que se fijan en laureles y titulares, no les valdrá con esto. Para los que saben que el ciclismo es algo más que un deporte individual, que no todo en el profesionalismo es levantar los brazos, todos estos argumentos serán de peso para aplaudir la carrera deportiva de un corredor que se retirará a los 39 años habiendo cumplido su gran objetivo deportivo: tener una larga carrera profesional. 

Es, de alguna manera, también, la formalización del final de una generación ciclista en Euskadi. Si nos fijamos en aquella plantilla de 2004 en la que Markel Irizar vistió el naranja de Euskaltel-Euskadi, nos encontramos a Samuel Sánchez, Iban Mayo, Haimar Zubeldia, Igor Antón, Roberto Laiseka, Egoi Martínez o David Etxebarria. Todos ellos, de alguna manera, marcaron el pelotón vasco en estos comienzos del siglo XXI. Tras la retirada el año pasado de Haimar Zubeldia, la de Igor Antón al finalizar la última temporada y la que sucederá en agosto en Donostia de Markel Irizar, ya no quedará nadie. Habrá que dar paso a otros. 

Y, precisamente, aprovechamos esta entrada para resumir y aplaudir el buen comienzo que ha tenido el ciclismo vasco en esta temporada, y que va más allá de los puestos de honor, el pundonor por conseguirlos o la simple constatación de su participación en pruebas internacionales, porque se ha empezado el año con triunfos, números, puntos en la estadística. A día de hoy, ya han levantado los brazos Pello Bilbao, Ion Izagirre y Gorka Izagirre. El mayor de los hermanos Izagirre, y último de esta lista, se llevó la general final del Tour de la Provence, en Francia, por delante de Simon Clarke y Tony Gallopin, a quienes arrebató la victoria final por los pelos y, como él dijo, tras una última etapa estresante. Por cierto, en esa carrera también se estrenó, con el maillot del Movistar, Eduard Prades, catalán con pasado en el pelotón vasco en Caja Rural y más recientemente en Euskadi-Murias Taldea, con quienes se salió y consiguió los éxitos que le llevaron a firmar un nuevo contracto World Tour. Prades se llevó una victoria parcial en un meritorio sprint contra gente de calidad. El pequeño de los Izagirre, y segundo en la lista, Ion, triunfó también en otra general, en este caso la Vuelta a Valencia, donde destronó a Alejandro Valverde y al tercero de la lista, Pello Bilbao. Este último se estrenó en Murcia, donde ganó la primera etapa por delante de otro vasco y compañero de equipo, Omar Fraile. Otro compañero, Luis León Sánchez, ganaría la segunda por delante de Alejandro Valverde, llevándose una general donde Pello Bilbao sería tercero, igual que en Valencia. No es mal botín para este comienzo de temporada. Podríamos atestiguar el buen comienzo proponiendo otros nombres, como los del ya mencionado Omar Fraile (5º en la general de Murcia y 2ª en la primera etapa), Óscar Rodríguez (9º en la general de Murcia y 6ª en la segunda etapa) o Mikel Aristi (6º en la 1º etapa del Tour de Omán y 3º en la 3ª etapa de la Estrella de Besseges). Veremos si el resto de la temporada camina por los mismos derroteros y otros corredores se suman al festival de triunfos y puestos de honor del ciclismo vasco. Solemos pedir menos, pero tampoco está mal disfrutar esto de vez en cuando.

sábado, 19 de enero de 2019

Eduardo Santas

Imagen tomada del buscador de google. Aparentemente, proviene de la web de EsCiclismo


Hace unos pocos días se celebró la presentación de la Fundación Euskadi para esta próxima temporada. Muchos medios se hicieron eco, así que nosotros pensamos evitar la redundancia y dejarlo pasar, pero, al final, no hemos podido resistirnos. Quizás porque nos sorprendieron algunos detalles, pero también porque estamos ansiosos por aprovechar esta racha de tiempo libre y alimentar el blog. Por lo que sea o fuera, pero aquí estamos para dejar testimonio de cómo se presenta la temporada profesional y amateur para el equipo que desde hace un par de años preside el ex corredor de la misma y actual ciclista del Movistar Mikel Landa.

La presentación del equipo tuvo lugar en Hernani, en el auditorio de la Fundación Orona. Antes, Mikel Landa y los corredores de la fundación se dieron un paseo de 110 kilómetros, más o menos. En la presentación, no se descubrió nada nuevo que no se hubiera deslizado ya en prensa y foros especializados, pero destacó el esfuerzo patente que se está haciendo con la base y el impulso que se va a dar a la formación. Mikel Landa, maestro de ceremonias y objeto de los focos, lo dijo explícitamente en su intervención: "La Fundación sigue creciendo, quizá no en resultados pero sí por la base, que hemos fortalecido. Esperamos que dentro de unos años este trabajo dé sus frutos." El equipo sub23 masculino, recogido en el acuerdo de colaboración firmado con el Goierriko, y el nuevo equipo de formación femenino, que se estrena esta temporada, reflejan ese interés en la formación. Ninguno de estos equipos vestirán de naranja, como sí lo hará el equipo continental, pero en sus maillots lucirá la evidencia de un nuevo acuerdo económico con Laboral Kutxa. Por muy pequeñas que sean las aportaciones de esas firmas, que empresas del calado de Etxeondo, Orbea, Laboral Kutxa u Orona, aunque esta solo haya prestado su auditorio, aparezcan relacionadas con este proyecto explica el aire positivo y esperanzado con el que muchos miran atentamente los pasos cortos que está dando la Fundación desde que Mikel Landa tomara las riendas de la misma.

El equipo continental, la cara más visible de este proyecto, volverá a estar dirigido por Jorge Azanza. Para la temporada, que comenzará ya en Mallorca, el equipo contará con diez corredores, más una sorpresa, la de una cesión, no muy habitual pero tampoco tan extraño en el ciclismo profesional. Ese decimoprimer corredor que competirá con los naranjas hasta que en julio se incorpore al equipo que tiene sus derechos es el prometedor escalador colombiano Sergio Higuita. Por sorpresa, el ex corredor del Manzanas Postobón ha llegado a crédito a la Fundación Euskadi hasta que en verano se pueda incorporar al equipo World Tour del Education First. Si no me confundo, en el equipo de Jonathan Vaughters trabaja el ex ciclista vasco Juan Manuel Gárate. No sé si él habrá sido el encargado de pensar que este trámite le vendría bien a Higuita y que Euskadi podía ser el mejor sitio para llevarlo a cabo, pero el caso es que correrá durante todos estos meses de naranja y se espera que su calidad cuando las cuestas se empinan sirva para reforzar la visibilidad del equipo y contagiar competitividad a los valores más jóvenes. No será el único corredor foráneo del equipo, aunque el otro, también nuevo en esta edición, lleva años formándose en la tierra de mano de Juanjo Oroz y su Lizarte. Se trata de Dmitriy Zhigunov. Otro compañero suyo en el equipo navarro, el murciano Antonio Soto, también tendrá la oportunidad de disfrutar de la categoría profesional en su debut con los vascos. Diego López, Iban Azurmendi, Mikel Alonso, Gotzon Martin y Txomin Juaristi siguen del año pasado. Igual que regresa, después de sus problemas físicos, Peio Goikoetxea. El joven zarauztarra Jokin Aranburu, que llega del AMPO-Goierriko, y su compañero Unai Cuadrado dan el salto con el equipo de Mikel Landa y Jorge Azanza.

Por su parte, el equipo de categoría sub23 estará dirigido por el ex profesional Mikel Gaztañaga, siguiendo la estructura y la formación del equipo de Beasain AMPO-Goierriko, quien firmó hace unos meses este acuerdo con la Fundación Euskadi que le suponía un enorme alivio a su maltrecha economía en épocas recientes. De hecho, uno no sabe si hablar del renovado AMPO-Goierriko o comentarlo como un equipo nuevo. El caso es que Gaztañaga contará con una amplia lista de meritorios dispuestos a saber aprovechar la oportunidad para alcanzar el ansiado profesionalismo. Tirando de juveniles y amateurs, principalmente con origen en el antiguo equipo del Goierriko, se ha creado un equipo profundo, con un buen número de aspirantes, que incluye a corredores como Mikel Barandiaran, Arkaitz Sukia, Aitor Garmendia, Jon Arakama, Aritz Urra, Xabier Berasategi, Iñaki Murua, Ailetz Lasa, Imanol Álvarez, Ander Amonarriz o Xabier Mikel Azparren, campeón de Gipuzkoa sub23 contrarreloj el año pasado. Corredores como Unai Iribar y Asier Etxeberria, que ya hicieron buenos puestos en Lehendakari y Euskaldun el año pasado, deberán dar un paso adelante. Del Eiser-Hirumet y del Caja Rural respectivamente llegan Julen Latorre y Eneko Aramendia. Gaizka Sotil ya estuvo en la Fundación Euskadi y Mikel Paredes fue uno de los mejores corredores del año pasado en el AMPO-Goierriko. Quizás, a los que más cerca haya que seguir sea a Iker Ballarín, 2º en el Torneo Euskaldun, y a Xabier Murgiondo, campeón de Euskadi sub23 el año pasado. Sin embargo, la mayor atención se la llevó la incorporación más inesperada y sorprendente. Al parecer, por mediación directa del propio Mikel Landa, el equipo sub23 ha incorporado a Eduardo Santas, corredor aragonés con licencia navarra y residencia en Tudela que, a sus 29 años, será el corredor élite del equipo. Santas tiene un currículo envidiable que incluye hasta nueve medallas en campeonatos del Mundo y una en las olimpiadas de Río de Janeiro. Bueno, en las paraolimpiadas. Y es que Santas sufrió una hemiplejía a consecuencia de una varicela cuando tan solo tenía cuatro años. Desde entonces, es uno de los corredores paralímpicos más laureados y competitivos del estado español. De hecho, ya participó en los campeonatos nacionales absolutos de ciclismo en pista, convirtiéndose en el primer corredor paralímpico en hacerlo. Por mediación de Markel Irizar, el propio Mikel Landa, al escuchar su historia de penurias económicas y pocos medios, decidió comprometerse e incorporarle en su equipo sub23, con el que tendrá la oportunidad de disputar pruebas en categoría absoluta, vivir la experiencia de estar dentro de la dinámica de un equipo y contar con los medios y recursos de la estructura de la Fundación. Así, además de disfrutar de la experiencia, podrá preparar con más confianza y determinación su objetivo de estar cerca de las medallas en Tokio 2020. Vamos a dedicarle a él el titular. La foto, para todos. 

Finalmente, Landa, en la presentación, resaltó y dio mucha importancia al nacimiento de un equipo sub23 femenino en la estructura de la Fundación. Desde su llegada, parecía estar planteado el interés en contribuir al ciclismo femenino y, este año, se ha encontrado la fórmula adecuada. Bajo la dirección de Ángel Urreta, un veterano en la categoría al que se le ha encomendado arrancar este proyecto, el nuevo equipo femenino sub23 de la Fundación Euskadi contará con diez corredoras, encargadas de estrenar esta nueva faceta del ambicioso proyecto que lidera Mikel Landa. Las elegidas, algunas de ellas alavesas que tendrán, por fin, la oportunidad de no tener que ir muy lejos de casa para medrar y mejorar, son las siguientes: Miriam Gardachal, Jone Otaola, Zuriñe Otaola, Uxue Albizua, Nahia Eraña, Elena Cuenca, Paula Suárez, Paula Lanz, Isabel García y Ainara Sanz

Probablemente, la consolidación de este proyecto no sea tan visible si nos fijamos en la falta de resultados vistosos el año pasado, la reducción de corredores, la retirada prematura de algunos corredores que se podían considerar proyectos de futuro, la repetición de categoría y lo que esto conlleva en cuanto a calendario y repercusión. Aún así, si se mira con atención y perspectiva, este segundo año de Mikel Landa en la Fundación parece fortalecer las impresiones positivas de su llegada y lo hace, además, con más arraigo y validez, con más solidez y firmeza. Han entrado patrocinadores nuevos y aparentemente solventes, se ha multiplicado la raíz formativa del equipo y se sostiene la punta profesional del proyecto. Pensar en el futuro es atrevido pero, al menos, se presume que se podrá hacerlo. Algún titular o comentario periodístico lo decía así, que parece que la Fundación ha vuelto con fuerza para quedarse. Ojalá sea así: para quedarse y para crecer. Crear una buena estructura de cantera, con un engarce sólido y salida hacia el profesionalismo, vendrá bien al ciclismo masculino y femenino en Euskadi. 

viernes, 18 de enero de 2019

Andrew Gaze



Hacía mucho que no venía por aquí y va a ser así de aquí en adelante. Apareceremos de pascuas a ramos, como se suele decir, o igual de golpe nos soltaremos vete tú a saber cuántas entradas, siempre que podamos, o nos apetezca o tengamos oportunidad. El primer instinto ha sido abandonar, pero somos tozudos y como no tenemos que cumplir con nadie, seguiremos manteniendo abierto este blog y visitándolo cuando nos plazca, de manera caprichosa, y con el mismo espíritu amateur y desinhibido. Si algún lector se pierde por el camino, tampoco pasa nada. Seguro que es porque ha encontrado cosas más interesantes que hacer en su vida.

Nuestro regreso, en esta ocasión, llega por el baloncesto australiano. Y como casi siempre ocurre con este blog, llega por casualidad. Hace unos días leímos una noticia por ahí que tocaba tangencialmente la competición profesional que se disputa en este país y con este deporte y nos dio por enredar un poco, echar un vistazo, averiguar algo más y, claro está, venir luego aquí a contarlo. Nada más. Solo eso. Nos hemos permitido perder unos minutos de nuestra ocupada vida para visitar un par de páginas webs y después explotarlas aquí con nuestras propias palabras para enterarnos un poco más, como, por otra parte, hemos hecho en muchas otras ocasiones y circunstancias anteriores, de lo que ocurre en un baloncesto que, literalmente, nos queda en las antípodas y al que, muchas veces, no conocemos por falta de información. Pero existir existe, y es tan interesante como muchos otros, y por eso, se nos ocurrió, venimos aquí ahora a dedicar unos pocos párrafos para desentrañarlo sin mucha ambición y con un criterio de perfil bajo. Vamos a ello.

Hay baloncesto en Australia más allá de la NBA. Y es que parece que solo conocemos el baloncesto de este país si sus jugadores disputan la liga comercial norteamericana más importante. Jugadores como Dante Exum, Joe Ingles, Matthew Dellavedova, Thon Maker, Patty Mills o, sobre todo, Ben Simmons, parecen resumir el baloncesto en este país. Y es que en la NBA juegan hasta once jugadores australianos, si incluimos, por ejemplo, a un Kyrie Irving que nació en Melbourne pero juega para la selección de Estados Unidos. Sin embargo, también hay baloncesto local y con peso en el país. La liga australiana de baloncesto profesional, NBL, la disputan ocho equipos que juegan 28 partidos durante la liga regular. Siete de esos equipos son australianos, la mayoría de la costa este de la isla y uno siempre es de Nueva Zelanda. Al finalizar la misma, los cuatro primeros disputan el play off final por el título. En estos momentos, se han disputado 20 partidos de liga regular, y los Sydney Kings encabezan la clasificación con 13 victorias. Tienen cerca al Melbourne United, con 12 victorias. Los otros dos equipos que entrarían en play off serían los Perth Wildcats y Brisbane Bullets. Estos últimos, con 11 victorias, ponen el límite pero tienen cerca a otros equipos con posibilidades aún de robarles el puesto como Adelaide 36ers, Illawara Hawks y New Zealand Breakers, el último de esta terna de candidatos con ocho victorias. Más descolgados se han quedado los Taipans de Cairn.

El año pasado los Melbourne United se conviertieron en los campeones nacionales, rompiendo la racha de dos victorias consecutivas de los Perth Wildcats, el equipo más laureado en la historia de la NBL con ocho victorias totales. Antes que estos, hubo victorias finales de los Cairn Taipans y de los mismos Perth Wildcats que acabaron con la tiranía de los New Zealand Breakers, campeones de la NBL durante tres años consecutivos. Los Sydney Kings, actuales líderes, fueron los dominadores de la liga a principios de este siglo, con cinco victorias entre los años 2003 y 2008. Desde entonces, no han vuelto a ganar.

En los Sydney Kings nos encontramos a un buen puñado de jugadores con pasado en la NBA o en el baloncesto europeo que seguro que le resultan familiares a los que conocen poco de esta liga. Para empezar, el entrenador es el australiano Andrew Gaze, quien hasta en siete ocasiones fue MVP de esta liga cuando era jugador. Se retiró en 2005 como jugador, después de 20 años de carrera, y de haber pasado por Italia (Udine), Grecia (Apollon Patras) y la NBA (Spurs). Ahora, dirige con buen tiento a unos Kings donde juegan varios viejos conocidos de la ACB como Kevin Lisch, ex CAI Zaragoza; Brad Newley, ex Valencia y Gran Canaria; Daniel Kickert, ex Breogán, Gran Canaria y Tenerife; y David Wear, norteamericano que jugó para el Fuenlabrada. No son los únicos jugadores con cierto pasado internaciona, ya que uno de los jugadores más destacados del equipo, máximo anotador de los Kings y MVP de la competición hace un par de años, es Jerome Randle, norteamericano con recorrido en Turquía, Lituania, Francia, Ucrania o Bélgica. También son importantes en este equipo el jovencísimo norteamericano Brian Bowen, quien no ha pasado por la liga universitaria, si no me confundo, y a sus 20 años ya es profesional, pensando en reeditar lo que hizo Terrance Ferguson quien llegó a la NBA, a los Thunder, tras pasar por los Adelaide 36ers; o Deng Deng, australiano de origen sudsudanés, quien tras salir de Baylor pasó por la NBDL, Finlandia o Líbano. Pero, sobre todo, el gran nombre de estos Sydney Kings es el máximo reboteador actual de la competición y uno de los grandes nombres de la misma, Andrew Bogut, número uno del draft de 2005 en la NBA y con una larga carrera allí que le hizo pasar por los Milwaukee Bucks, Golden State Warriors, Dallas Mavericks, Cleveland Cavaliers y Los Angeles Lakers. Un buen plantel que parece que podrá aspirar a recuperar un título nacional que se les resiste desde hace unos diez años.

En los Perth Wildcats del australiano Trevor Gleeson, mejor entrenador de la NBL en 2011, nos encontramos al máximo anotador de la competición y MVP de la temporada pasada, un Bryce Cotton nacido en Tucson, Arizona, que ha jugado en Italia para el Brescia, en Turquía para el Anadolu Efes, en China y en la NBA para los Grizzlies, los Suns y los Utah Jazz. Junto a él, encontramos a su compatriota Terrico White, con experiencia en Serbia, Turquía e Israel y al australiano Nick Kay, rookie del año en la NBL en 2016 y uno de los hombres más importantes del equipo.

Kevin Braswell entrena a los New Zealand Breakers donde nos encontramos a jugadores como Corey Webster, jugador neozelandés que ha viajado hasta las ligas de Serbia, China, Israel y Grecia para conseguir contratos profesionales, a su compatriota Tom Abercrombie, quien pasó por la ACB de la mano del Gipuzkoa Basket después de jugar en el ASVEL francés, al norteamericano Tai Wesley, quien empezó su carrera deportiva en Holanda y Francia, a Shawn Long, ex jugador de los Sixers en la NBA y con experiencia en China, uno de los mejores hombres de este equipo, o a Patrick Richard, quien también tiene pasado en la ACB, en este caso con el Joventut.

En los defensores del título, los Melbourne United que entrena el australiano Dean Vickerman, también nos encontramos a varios ex ACB y ex NBA. David Barlow, por ejemplo, jugó en CAI Zaragoza, Murcia y Obradoiro, y Chris Goulding, en Zaragoza, además de en el Torino en Italia. Por su parte, Josh Boone tiene experiencia en la NBA con los New Jersey Nets y ha jugado también en Turquía, China, Filipinas, Baréin, Estonia o Rusia; Casper Ware, también norteamericano, en los Sixers, además de haber jugado en Italia, Alemania, China y Francia; y, finalmente, DJ Kennedy no les va a la zaga en currículo. Jugó en la NBA con los Cleveland Cavaliers y después se ha buscado la vida por Francia, Israel, Rusia, Alemania, Turquía o China. No son los únicos jugadores importantes en el equipo porque también destaca el australiano Mitch McCarron, quien jugó en LEB Oro con el Palencia y en Eslovenia.

Illawarra Hawks de Rob Beveridge también cuentan con un viejo conocido de la ACB como Andrew Ogilvy, australiano que tras salir de la universidad de Vanderbilt pasó por Valencia, Manresa y jugó en Turquía y Alemania. El norteamericano Brian Conklin, con pasado en Latinoamérica, también jugó en Francia antes de llegar a Australia. A la NBA, sí llegó su compatriota Cedric Jackson, uno de los jugadores más importantes de este equipo, quien jugó en los Cavaliers, los Wizards y los Spurs antes de empezar a viajar y pasar, entre otros países, por Eslovenia e Italia. También tienen un rol importante en este equipo el norteamericano Jordain Jett y el australiano Todd Blanchfield, pero, probablemente, el nombre más mediático y reconocible de este equipo es el de David Andersen. El ala-pívot australiano, tiene un larguísimo currículo que es difícil resumir. Para muchos, será recordado por sus años en el CSKA o el Barcelona, pero en Europa su bagaje es extenso y llegó a jugar en la NBA para Rockets, Hornets y Raptors. Desde hace años, combina su país con otras experiencias europeas durante el parón nacional. Tiene ya 38 años, pero Andersen aún promedia 9.4 y 3.7 en la liga regular de su país, lo que no está nada mal.

Con Mike Kelly en la dirección, los Taipans Cairns también cuentan con uno de los grandes nombres de esta liga, el de Nathan Jawai. El ex de Raptors, Wolves, Partizan, UNICS Kazan, FC Barcelona, Galatasaray o Andorra ingresó en la liga de su país hace cinco años. Ahora es una de las referencias de este equipo donde, sobre todo, destaca el norteamericano de la Universidad de Maryland, Melo Trimble, uno de los mejores anotadores de la liga. Él, junto a sus compatriotas DJ Newbill, ex del Villerbaune o el Oostende y Devon Hall y el neozelandés con pasaporte británico y experiencia en Grecia y Bélgica, Robert Loe, son la columna vertebral de este equipo. 

En los Brisbane Bullets ejerce como entrenador principal Andrej Lemanis, australiano de origen letón que también ejerce como seleccionador nacional. En su equipo encontramos al internacional Cameron Bairstow, nacido en la ciudad y con pasado en los Chicago Bulls. Él, junto con Lamar Patterson, Cameron Gliddon, Reuben te Rangi, Matthew Hodgson y Jason Cadee son los argumentos para entender que este equipo aspire a los play offs. El neozelandés te Rangi es una de las sorpresas de esta temporada. Cameron Gliddon es un exterior australiano con experiencia en Europa (Polonia y Rusia), mientras que su compatriota Matthew Hodgson juega por dentro y nunca ha salido del país. También es nacional Jason Cadee, uno de los mejores bases de la liga en la actualidad, que hace poco tuvo su primera experiencia fuera en Grecia. Por último, el norteamericano Patterson es uno de los mejores jugadores del equipo y tiene experiencia en Italia, Turquía y la NBA (Atlanta Hawks).

En Adelaide 36ers tienen como entrenador a uno de los preparadores más laureados de la liga, el norteamericano Joey Wright, con pasado como jugador en la NCAA y la liga filipina y amplia experiencia como entrenador en Australia. A sus ordenes, tiene a un viejo conocido de la ACB como 
Demetrius Conger, norteamericano que disputó la ACB con el Joventut, además de tener experiencia en otros países europeos. En el equipo de Adelaida también juegan jugadores como el norteamericano Jacob Wiley, el australiano Nathan Sobey, mejor pasador de la liga y con pasado en el PAOK, su compatriota de origen sudanés Majok Deng, ex NCAA en Louisiana-Monroe, Daniel Johnson, un veterano pívot australiano con experiencia en las ligas de Puerto Rico, Polonia, Irán no Argentina y Anthony Drmic, exterior australiano con pasado en los Broncos de Idaho State. 

Seguro que hay más jugadores interesantes y con buena producción. Seguramente, nos hayamos dejado llevar por nuestro limitado conocimiento y habremos dejado algún buen nombre en el tintero. Sin embargo, los que hemos dejado aquí expuestos, ya dan una buena medida del nivel en el país y de lo interesante que se presentan los play off por el título. No creo que lo contemos, pero, bueno, hemos vuelto, quizás volvamos a ausentarnos, pero nos conformamos con resistir. 

Por todos los logros mencionados anteriormente, vamos a darle el titular a Andrew Gaze. Además, hay que reconocer, aunque no le falten argumentos para explicarlo, que está haciendo una gran labor este año con los Sydney Kings. Así que, para él el titular. 



martes, 4 de diciembre de 2018

Gregorio Blasco



Esto no es cosa del mes pasado, llevamos años viviendo el movimiento incesante de jugadores de fútbol profesional que emigran a ligas que nos siguen pareciendo exóticas, aunque lo hagamos percutiendo una y otra vez en el mismo error eurocéntrico. No sé muy bien lo que quiero decir, o sí. Pero el caso es que hasta algunos periódicos deportivos de tirada nacional tuvieron que crear secciones para ser más rigurosos y seguirles el rastro a todos esos jugadores nacionales que se dispersaban por una variedad inabarcable de ligas internacionales. Empezó hace tiempo, años después de la ley Bosman, y quizás sea un reflejo de la visión mercantilista y globalizadora que rige ahora el fútbol mundial.

Me ha llamado la atención que, en este caso, el Athletic Club de Bilbao siempre pareció un poco apartado de estas tendencias. Expliquémonos, porque, así dicho, parece muy bruto e incorrecto. Los movimientos migratorios (llamarlo así puede resultar hasta insultante, pero, al fin y al cabo, emigrantes son los que se van) en el fútbol profesional se suelen dar en dos niveles. Y esta es una opinión personal. Uno, el más mediático, suele suceder cuando los jugadores tienen pedigrí o ascendente y son piezas de un mercado exigente y agresivo. Se pagan cláusulas o se negocian montantes, más o menos desorbitantes, para que equipos, a menudo con mayores poderes económicos que los que poseen al jugador apetecido, le capten o se apropien de sus derechos. Muy sencillo. Hay otro nivel, sin embargo, que sería el de esos jugadores menos mediáticos y relevantes para el mercado que buscan otro incentivo fuera de sus zonas de comfort, bien sea buscando una experiencia distinta, creyendo en la posibilidad de medrar en su estatus futbolístico o respondiendo a mejoras laborales que no suelen ser tan impactantes como las del primer nivel mencionado. Jugadores de ligas menores que firman por equipos de primera división en ligas con menos impacto económico en el fútbol internacional, llámalo Chipre o Polonia, muy de moda en el fútbol español como una salida socorrida, o ya sean Catar, Emiratos Árabes, Arabia Saudí, China, Japón u otros nuevos mercados pujantes y adinerados, si eres afortunado, ya seas del nivel 1 o del 2, porque, probablemente, tu nómina sea más envidiable en estos casos. Dentro de ese nivel 2, se podrían hacer distinciones o subniveles, por supuesto. No es lo mismo partir a lo desconocido en edad de meritorio que cuando ya se anuncia el ocaso de tu carrera. Entiendo que las motivaciones pueden ser muy distintas.

Volviendo al Athletic Club de Bilbao, casos recientes que pudiéramos incluir en el primer supuesto o nivel ha habido. Y muchos. Los hubo antes: se fue Bixente Lizarazu al Bayern de Munich, y eso que acababa de llegar, o Asier del Horno al Chelsea. Pero, en general, los traspasos o abandonos más significativos han ocurrido en época reciente, sobre todo, después del año de éxito europeo que comandó Marcelo Bielsa. Bien mediante el pago íntegro de la cláusula de rescisión (Ander Herrera, Javi Martínez, Aymeric Laporte o Kepa Arrizabalaga) o por la finalización del contrato (Fernando Llorente o Fernando Amorebieta) son varios los casos en los años más cercanos.

Ejemplos del segundo nivel, me atrevería a decir que no eran tan numerosos ni llamativos en el caso del club vizcaíno. O, por lo menos, si hacemos una distinción por subniveles y nos fijamos en los jugadores más jóvenes o en los que aún podrían declararse en edad de rendimiento pleno. Es distinto si el jugador sale desde la primera plantilla, después de una carrera larga, o si hablamos del excedente de jugadores de la cantera, ya hubieran llegado al primer equipo o no. Normalmente, hasta ahora, los jugadores jóvenes o en edades tempranas que salían fuera de Lezama y dejaban la institución, lo hacían, generalmente, en el ámbito local, enrolándose en otros equipos nacionales, ya fueran de la primera, la segunda o incluso de otras categorías menores. Escribo unos pocos y recientes: Unai Bustinza, Erik Morán, Mikel Vesga, Javier Eraso, Álvaro Peña, Ibai Gómez, Sabin Merino, Jonás Ramalho, Guillermo Fernández, Iñigo Egüaras, Markel Etxebarria, Unai Medina, Borja Viguera, Mario Barco, Xabier Etxeita... Todos son jugadores recientes, unos pocos ejemplos, que tanto habiendo formado parte de la primera plantilla como llegando tan solo al filial, salieron del Athletic Club para encontrar acomodo en equipos de primera y de segunda, pero siempre en ligas españolas. No era tan común, repito que es una sensación particular, ver a jugadores con pasado rojiblanco haciendo las americanas, viajando lejos de su entorno, destacando en ligas que, incluso, se escriben con alfabetos distintos. Los casos más habituales eran los contrarios, jugadores ya veteranos, mirando hacia la jubilación deportiva, que se aventuraban hacia una experiencia final o querían apurar unos ahorros: Javi González se fue a Israel con 32 años; Ismael Urzaiz un año al Ajax holandés tras once temporadas en la primera plantilla del Athletic; Fran Yeste, habiendo cumplido los mismos años de carrera que Urzaiz, viajó a Emiratos Árabes Unidos y a Grecia; Andoni Iraola se despidió del Athletic tras una temporada más que estos dos y vivió una experiencia distinta en Estados Unidos; Ander Murillo se fue a Chipre con 28 años, tras haber dejado el Athletic y pasar por Celta y Salamanca; Igor Gabilondo jugó en el mismo equipo que Murillo antes de retirarse; Ustaritz Aldekoaotalora, tras siete temporadas en el Athletic, y un breve paso por el Betis, probó en Georgia y Portugal; Aitor Karanka jugó en el Colorado Rapids de los Estados Unidos antes de retirarse y empezar su carrera como entrenador; en Grecia estuvieron Josu Sarriegi y Pablo Orbaiz, el segundo, después de once temporadas en el Athletic, en las que llegó a ser capitán, y pasando luego por Rusia; Kike Sola pasó una temporada cedido en Inglaterra; y Carlos Merino, que llegó de allí, salió pronto del Athletic, jugó varios años en segunda, y antes de volver a la península para jugar en segunda B y retirarse, emigró a Austria y Grecia. Aún hay alguno en activo, como Borja Ekiza, quien aún juega en Chipre; o Igor Angulo, quien, a sus 34 años, ha encontrado el éxito en Polonia tras buscarlo en Grecia y Chipre y durante años en segunda y segunda B; o el delantero Urko Vera, quien sigue en Rumanía, jugando para el Cluj. Los hay, incluso, que volvieron y aún están en activo: a sus 35 años, el navarro Mikel Arruabarrena aún juega en el Pontevedra de la segunda B, pero hasta llegar ahí, le costó debutar en primera con el Eibar, tenía 31 años, y para ello se labró una carrera en segunda, segunda B y Polonia; en la misma categoría, pero en el Badajoz, juega otro delantero salido de Lezama, Eder Díez, que pasó antes varios años intentándolo en Portugal; también ha vuelto a segunda B, en este caso más cerca de casa, al Barakaldo, David de Paula, quien, tras salir de Lezama, pasó por Alicante, Lemona, Ponferradina, Palencia y Logroñés antes de triunfar en Austria con el Wolfsberger y fichar por el histórico Austria de Viena; más corta fue las experiencia de Ager Aketxe en Canadá, donde estuvo cedido por el Athletic y ahora juega en el Cádiz de la división de plata; o la de Jon Aurtenetxe en Escocia, volviendo también a Bizkaia, donde juega ahora para el Amorebieta de la segunda B; Gorka Elustondo llegó al Athletic desde la Real Sociedad, se marchó al Atlético Nacional de Colombia y ahora juega en el Rayo Vallecano de la Liga BBVA; Aritz Borda, central de Real Sociedad B y Bilbao Athletic, ha jugado en Chipre, Tailandia, Rumanía y Australia; y, por supuesto, más mediático fue el traspaso de Yuri Berchiche de la Real Sociedad al PSG francés y su regreso a Bilbao, donde jugó en juveniles antes del salir a la cantera del Tottenham Hotspurs, al mismo tiempo que Mikel San José, ahora en la primera plantilla del Athletic, salía también a la cantera del Liverpool.

Excepto, quizás, en los casos de Berchiche y San José, jugadores en edad juvenil que prefirieron salir a Inglaterra e intentarlo en otro contexto, el resto de los jugadores mencionados arriba cumplían con lo que describimos en el nivel 2: o bien jugaban en categorías menores y vieron la posibilidad de medrar, mejorar sus emolumentos o vivir una experiencia; o se encontraban al final de su carrera y decidieron probar algo nuevo. Lo que me ha sorprendido ha sido encontrarme, en una sola temporada, hasta siete jugadores que, habiendo salido de Lezama, y sin que ninguno llegue a los 30 años, se encuentren ahora en lugares tan distantes como Chipre, México, Holanda, Polonia, Bélgica o Israel.

En México, está Unai Bilbao. A sus 24 años, y tras cumplir el ciclo del Bilbao Athletic sin llegar a debutar en el primer equipo, decidió probar suerte en el Atlético de San Luis mexicano, equipo que disputaba la segunda división del país. Hace unos días, precisamente, Unai Bilbao acaparaba la atención de la prensa bilbaína porque su temporada está siendo mayúscula: titular indiscutible, ha colaborado, marcando goles incluso, para que su equipo juegue la final del play off de ascenso y aspire a tal logro, para lo que deberá batir al Dorados que entrena Diego Armando Maradona. Precisamente este fin de semana, se jugó la eliminatoria y el equipo de Unai Bilbao derrotó al equipo del entrenador argentino, consiguiendo un ascenso que el central vizcaíno ha disfrutado como titular. En Polonia, juegan Sergio Mendigutxia e Iker Guarrotxena. El primero lo hace en la segunda división, en en el Star Mielec. Llegó allí desde UD Sanse de la segunda B. A sus 25 años, y tras pasar por Baskonia y Bilbao Athletic, su momento de gloria llegaría en el filial del Spórting de Gijón, ya que su buen rendimiento le llevó a debutar en primera división con los asturianos y, precisamente, en San Mamés, si no me confundo. Iker Guarrotxena es un año mayor, aunque, a día de hoy, que escribo esto, aún tiene 25 años porque los cumple en diciembre. Él no llegó a debutar en liga con el primer equipo, pero dejó buenas sensaciones en el Bilbao Athletic antes de salir a otros equipos de segunda. Ahora, juega en Primera división, pero en Polonia, para el Pogon Szczec, donde, precisamente en la penúltima jornada, marcó un doblete que le dio la victoria a su equipo y le situó entre los cinco primeros. En Chipre, juega el más veterano en esta lista, Isma López, quien cuenta ya con 28 años. Su entrada en Lezama causó un pequeño revuelo en la de Tajonar. Salió del Bilbao Athletic para volver tras pasar por Zaragoza B y Lugo y debutar en primera con el Athletic antes de marcharse al Spórting de Gijón. Este año firmó por el Omonia Nicosia de la primera división chipriota donde también juegan varios españoles y otros ex jugadores de las ligas españolas como Raoul Loue, Marco Motta o Mickael Gaffoor. Por cierto, entrenando, que no jugando, en Chipre, se encuentra, como ya sabemos casi todos después de su exitoso periplo en las clasificatorias europeas, Andoni Iraola, quien tiene al AEK de Larnaca, donde Ander Murillo es su director general, en cuarta posición. En Bélgica, juega el menudo lateral Urtzi Iriondo, titular en el último filial bilbaíno en jugar en segunda división. Encadenó dos cesiones seguidas, sin mucho éxito, en Granada y Elche, y ahora juega en un Union Saint-Gilloise que ocupa la segunda posición tras el líder Mechelen e Iriondo lleva cinco jornadas consecutivas sin jugar. A Israel, se marchó Enric Saborit, quien llegó a Lezama para jugar en el juvenil desde Cataluña y llegó a disfrutar de minutos en primera en diferentes épocas, incluyendo la más reciente con José Ángel Ziganda. Su equipo lidera la Liga, él no es titular indiscutible pero ha jugado e incluso ha marcado algún gol. Finalmente, en Holanda, vive y juega ahora Iker Hernández, delantero guipuzcoano que llegó a Lezama para tener un breve paso por el Bilbao Athletic tras jugar cedido en el Barakaldo por la Real Sociedad B. Internacional en categorías inferiores, su progresión, que le llevó a debutar en primera división a las órdenes de David Moyes en la Real Sociedad, se frenó y ha decidio darle un vuelco y buscar una aventura en un país extranjero. En una entrevista reciente, explicaba que el Den Bosch es un equipo que ha caído en manos de un empresario ruso que ha metido dinero y ahora aspiran al ascenso. De hecho, ahora mismo, lideran la clasificación de segunda en Holanda e Iker Hernández lucha por encontrar un hueco en el equipo que le está costando conseguir. Como explicaba en la misma entrevista que hemos mencionado antes, llegó al equipo en agosto, cuando la liga ya estaba en marcha y el equipo estaba formado, con lo que le está costando entrar en la dinámica. 

No hemos pretendido ser exhaustivos ni concluyentes. El jugador que más temprano debutó en el Athletic, de todos los mencionados aquí, creo que fue Aitor Karanka, quien lo hizo en 1993 y cuatro años más tarde firmó por el Real Madrid, de donde volvería. Precisamente allá por 1997, debutaría en el Athletic Javi González, otro de los mencionados aquí. Es decir, que, evidentemente, todos estos movimientos listados aquí tienen un nacimiento con cercanía al cambio de siglo y un crecimiento exponencial en los tiempos más recientes. No quiere decir que no hubiera casos antes, aunque fueran pocos, y no hemos querido incluir aquí los casos más históricos, aquellos que elevarían la división doble que propusimos antes, a triple. Serían los de aquellos jugadores del Athletic que, por trágicos eventos ajenos al fútbol, se vieron obligados a huir del país y exiliarse. Solo para que quede constancia de esa ausencia, le daremos titular y fotografía a uno de ellos, que sirva de ejemplo de lo que no hemos incluido aquí. El portero mundakarra Gregorio Blasco emigró a México a finales de los años 30 del siglo pasado, después de jugar en el Athletic de 1927 a 1936, una fecha, la última, que nos deja bien claro por qué viajó a México y acabó muriendo en México D.F., con la doble nacionalidad, y tras alargar su carrera en aquel país, excepto por un breve periodo de tiempo en el que se embarcó en la aventura argentina y jugó para River Plate. Si, por cierto, queréis averiguar más cosas sobre Blasco o cualquiera de aquellos jugadores que siguieron sus pasos o los adelantaron, podéis encontrar recursos en internet, como por ejemplo, la web de la que sacamos la fotografía que ilustra esta entrada, Memorias del Fútbol Vasco, aunque nosotros llegáramos a ella a través del buscador de imágenes de google. Probablemente, en un futuro cercano, los candidatos a incluirse en estas listas, incompletas y relativas, ya lo hemos repetido en varias ocasiones, se multipliquen, pero, sin duda, ya hoy en día, dejan entrever los cambios en el fútbol moderno, cambios que, incluso, afectan más allá de lo meramente futbolístico. Si para bueno o para malo, queda a la opinión de los afectados y de los que quieran opinar. 

Para terminar, un caso curioso, que podría dar lugar a una entrada única, sería el de Justo Ruiz, actual entrenador, si no me equivoco, de la selección de fútbol de Andorra en categoría sub 21. El de la absoluta es también de Gasteiz, Koldo Álvarez. Los dos dieron sus primeros pasos en las categorías inferiores del Aurrerá de Vitoria, pero Justo Ruiz siempre despuntó y acabó pronto en Lezama, donde, durante años, se le consideró una de las perlas de la factoría rojiblanca. Llegó a jugar en el Bilbao Athletic, pero no llegó al primer equipo. Pasó por Gimnastic de Tarragona, FC Andorra y Figueres antes de probar en Portugal, con el Uniao de Madeira. Regresó a Andorra, de donde era su mujer y en aquel país alargó su carrera hasta conseguir la nacionalidad, debutar con el equipo nacional, y convertirse en uno de sus jugadores históricos: 67 veces internacional y 2 goles vistiendo la camiseta del principado a nivel internacional.