
El delantero vitoriano de la cantera del Ariznabarra, igual que otro paisano que ahora disfruta de un éxito relativo, Gaizka Toquero, me ha hecho reír hoy leyendo el periódico. Bueno, reír. He esbozado una sonrisa, vamos. También me ha hecho pensar. ¿Cuántos jugadores han disputado un Mundial sin disputarlo? Podría estudiarlo alguien. Contaba Uralde la conversación que tenía con un amigo que le decía, con orgullo ajeno, que, al menos, el vitoriano había jugado un Mundial, aquel ya lejano de Naranjito donde Uralde confesaba que se aburrió un montón. Uralde le contestaba que, bueno sí, que jugó media hora. Y su compañero insistía: "media hora más que el 90% de los jugadores." ¿No tiene parte de razón? Cada equipo lleva plantillas de 23 jugadores, ¿cuántos llegan a debutar? ¿Cuántos pasan de un debú sin trascendencia? Pensando en los nuestros, Javi Martínez tuvo sus minutillos, quién sabe si volverá a jugar. Llorente ha conseguido que su nombre aparezca en prensa con otro poco más o menos de media hora. Marchena, que no es de los nuestros pero viene a cuento, se apuntó poco más de un minuto. Al menos ellos han pisado un terreno de juego. ¿Cuántos porteros han disputado un mundial sin saber lo que es estar sobre la cancha ni un solo minuto? Supongo que la experiencia merece la pena en cualquier caso, y que estar allí ya supone un valor en sí mismo. Uralde debería estar contento. Por lo menos, como cuenta él, aún se vanagloria de haber tenido la oportunidad de calentar junto a la banda con Kevin Keegan. Y cierra la entrevista con buen sentido del humor contando que Kevin Keegan también se vanagloriaba de haber podido calentar en la banda junto con Peio Uralde, aunque no tuviera ni idea de quién era el de Ariznabarra.





