miércoles, 8 de junio de 2011

Li Na


Li Na ha pasado ya a la historia. Con 29 años se ha convertido en la primera jugadora asiática en ganar un torneo del Grand Slam. Hace una semana, Li Na venció en la final de Roland Garros a Francesca Schiavone. La italiana tiene 30 años, así que probablemente ésta sería la final más veterana de la historia de Roland Garros. O quizás no, porque no tengo mucho idea de historia del tenis.
Dicen los que saben que los chinos han empezado a despuntar en el mundo del tenis porque, desde la adjudicación de los juegos de Pekín, el Gobierno chino comenzó varios programas de promoción y desarrollo para potenciar las posibilidades de medalla de sus compatriotas en deportes que no tenían mucha impronta en el país. En concreto, dicen que en tenis se centraron en las mujeres, y más concretamente en los dobles, porque veían más posibilidades de alcanzar medalla en esas versiones de este deporte. Decía Paradorn Schrichaphan, el ex-tenista tailandés que llegó a ser noveno en la lista ATP, que los jugadores de tenis de origen asiático partían con desventaja porque en el tenis moderno la altura y la fuerza eran fundamentales. Los chinos, por lo tanto, dedujeron que era mejor centrarse en las mujeres. China, que ganó 51 medallas de oro en las olimpiadas, ganó tan solo una medalla de bronce en tenis, la que consiguieron en el cuadro de dobles femenino, Yan Zi y Zheng Jie. Li Na no pudo hacerse con medalla.
Según Maggie Rauch, una escritora norteamericana que trabaja en Pekín, Li Na ha acaparado todas las portadas del país, incluso aquellas manejadas por el gobierno comunista. Según Rauch, en cualquier caso, es común que los éxitos individuales de cualquier deportista chino alcancen una relevancia superlativa en el país.
Sin embargo, Li Na, se podría decir, no es una deportista ejemplar para el gobierno comunista. Según he podido leer, algunas de sus decisiones personales no han sido muy del agrado del gobierno de su país que regenta, dirije y establece con mano firme las carreras individuales de sus deportistas. Durante dos años, abandonó el equipo nacional chino y completo sus estudios universitarios. Algunas fuentes dicen que los conflictos con el equipo nacional se debieron a su romance con su compañero de equipo, y actual marido, Jiang Shan. Otros, a que se quejó del comportamiento del seleccionador nacional, Yu Liqiao.
En cualquier caso, Li Na regresó al equipo nacional y participó en las influencia que abanderaron ciertos tenistas y que acabó por forzar, o ayudar a la federación nacional china a poner en marcha un proyecto que los periodistas chinos bautizaron con el sugerente nombre de "Fly Alone" (vuela libre). Este proyecto daba una libertad inusual para cualquier deportista chino, ya sea de élite o amateur, permitiéndoles que contrataran entrenadores personales, que decidieran sus calendarios o que, en lugar de entregar el 65% de sus ganancias al gobierno, participaran solo con entre un 8% y un 12% de sus ganancias. Cuatro tenistas se acogieron a este proyecto, Li Na fue uno de ellos, y el éxito de la decisión parece dejarlo todo muy claro. A sus 29 años, y tras dos viéndose favorecida por estas libertades, Li Na ha alcanzado la cima de su juego y ha pasado a la historia del deporte asiático y, probablemente, del deporte en el que Rafa Nadal sigue escribiendo páginas de gloria.

martes, 7 de junio de 2011

Oscar Pujol


El luchador corredor de Tarrasa, formado como ciclista en Castilla y León ha ocupado hoy la última posición, la 175, en la línea de llegada de la segunda etapa en línea de la Dauphinè Liberè. El corredor del Omega Pharma, ex del Cerveló, ha llegado a más de siete minutos del vencedor final, el que dicen que será el nuevo Erik Zabel, el rápido corredor alemán, del que ya hablamos en este blog, John Degenkolb. A sus 21 años, y en su primera temporada en la élite, el corredor de Gera ya lleva cinco victorias en la temporada: etapas en Vuelta al Algarve, Vuelta a Baviera, Driedaagse van West-Vlaaderen y el Gran Premio de Fráncfort, además de la etapa de la Dauphinè Liberè que ha ganado hoy.
Pero lo mejor de esta segunda etapa en línea de la edición 2011 de la Dauphinè Liberè es que Crónica Deportiva Sentimental ha estrenado enviado especial a una carrera internacional. A media tarde, recibíamos por medio de una llamada telefónica, la crónica de nuestro enviado especial. Nuestro amigo el de las Asics nos ha transmitido desde el mismo Lyon su decepción por un final de etapa que no ha respondido a las expectativas creadas. Ambos hemos coincidido en la suavidad de la última subida, con curvas anchas y una pendiente salvable, en la que Thomas Voeckler no ha logrado romper el pelotón. Cuando ya se cantaba la victoria de Samuel Dumoulin, el joven talento alemán se ha impuesto con solvencia y, como bien señalaba nuestro enviado especial, ha dejado claro que la subida no era tan exigente como se preveía. Según nos contaba, nuestro enviado desconocía esa parte de Lyon, ciudad en la que reside por motivos laborales, pero esperaba una parte final más dura. Según nuestro enviado, el grueso del público se reunía en los últimos cien metros, pero el ambiente era festivo y caluroso.
Al finalizar la carrera, nuestro amigo el de las Asics ha intentado pulsar los ánimos de los equipos más cercanos a nuestra tierra y ha visitado el autobús del Euskaltel-Euskadi para charlar animadamente con uno de los auxiliares del equipo vasco, que le ha hecho ver el talante trabajador y de prueba con el que llega el equipo vasco a esta exigente prueba del calendario internacional. Después, se ha dirigido al autobús del Movistar, donde ha tenido la oportunidad de hablar con nuestro paisano David López, quien aún no está seguro de confirmar su participación en el próximo Tour, según ha podido averiguar nuestro periodista accidental.
Por último, un pequeño tirón de orejas para el conductor del coche del Europcar, al que no le debieron enseñar muy bien a usar el retrovisor cuando da marcha atrás.
Y muchas gracias por su trabajo a nuestro enviado especial que, quién sabe, quizás durante el próximo Tour de Francia pueda hacernos las mismas labores cuando la carrera francesa se acerque hasta Grenoble.
La foto para la segunda ciudad francesa que ha tenido a bien acoger a nuestro periodista accidental.

lunes, 6 de junio de 2011

Ángel Zubieta


Curioso. Lo lejos que se puede llegar saliendo de Galdakao. Y lo alto. Si no, preguntadle a Igor Antón, que el Zoncolan tiene la cima a 1750 metros de altura. Pero antes que él, otro vecino del pueblo, cruzó el océano para jugar al fútbol.
Y es que es muy curiosa la historia de Ángel Zubieta. Una historia profesional que, como le ocurrió a muchos otros deportistas, artistas y fontaneros de la época, estuvo mediatizada por el conflicto bélico que sacudió al país.
Zubieta aún mantiene un récord que será difícil batir y que tiene mucho mérito. Él es el jugador más joven en debutar con la selección absoluta de España. Lo hizo en 1935 cuando contaba con 17 años y nueve meses. Hacía pocos meses que había fichado por el Athletic Club de Bilbao pero su temporada había sido sorprendente. Zubieta era un medio defensivo con mucho carácter, según cuentan.
Después, estalló la guerra.
Todo se detuvo y José Antonio Aguirre, lehendakari vasco, no tuvo mejor idea que organizar una selección de Euzkadi, compuesta en su mayoría con jugadores del Athletic, para que iniciara una gira por Europa y Sudamérica, y, de paso, recaudara fondos para la causa republicana. Tras recorrer Francia, Suiza, los Países Bajos, Inglaterra, New York, Cuba, Chile o Perú jugando diversos partidos, la selección de Euzkadi (formada, entre otros por Iraragorri, Lángara, los Regueiro, Gorostiza, Blasco o Cilaurren) se encontraba en México (la leyenda cuenta que llegaron a ganar la Liga Mexicana, pero no está claro) cuando Zubieta recibió una oferta del San Lorenzo de Almagro. Le ofrecían 10.000 pero no quería ir y respondió que quería 30.000. Cuando accedieron, se quedó sin excusas.
Y no se arrepentiría. Zubieta haría vida en la Argentina, llegando a jugar 14 temporadas consecutivas en aquel San Lorenzo de Almagro que venía a ser lo que ahora puede ser el FC Barcelona. Las crónicas hablan de un equipo maravilloso que dominó la escena local e internacional. Realizaban un fútbol distinto al practicado en Europa, y muy parecido al que ahora practica el FC Barcelona o la selección de España. Zubieta era una pieza fundamental de aquel equipo (aún hoy en día, si no me equivoco, es el tercer jugador con más partidos oficiales con los cuervos, e Isidro Lángara sigue siendo el séptimo en marcar más goles) de los Farro, Pontoni y Martino.
Por aquellos años, como bien cuenta Patxo Unzueta, no existían las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías y la televisión no permitía acceder con tanta facilidad a las innovaciones técnicas y tácticas que parecían producirse de manera aislada y en determinados lugares. Había que esperar para descubrir todo aquello en directo. En 1946, cuando entrenados por Diego García y Pedro Omar, el equipo argentino donde Zubieta ordenaba y René Pontoni y Martino finalizaban, vino de visita a Europa, la historia del fútbol a la vera del Mediterráneo cambió para siempre.
Los argentinos jugaron un total de 10 amistosos, 8 en España y 2 en Portugal. Empataron con Valencia, Deportivo, Athletic y Sevilla y perdieron contra el Real Madrid. Por contra, ganaron al Atlético Aviación (1-4), al Oporto (4-9), a la Selección de Portugal (4-10) y dos veces a la selección de España, 5-7 en Barcelona, y 1-6 en Madrid en un partido memorable. Marcaron 47 goles en diez partidos. 17 los hizo Rinaldo Martino y 12 René Pontoni. Pero la repercusión de aquella gira excedió lo puramente matemático y computable. Unzueta lo explica muy bien cuando rememora el impacto que la visita de los jugadores del Gasómetro Pedro Bidegain produjo en Bilbao. Por entonces, Panizo, miembro de la famosa quinta que todos los niños de Bilbao, incluso los que no éramos de aquella época, nos sabíamos de memoria, era considerado un jugador blando y poco fiable, que se empeñaba en marear la pelota y en rifarla con pases cortos de poco provecho. Cuando llegó San Lorenzo, alguien exclamó: "si juegan todos como Panizo". Y, desde entonces, la reputación del jugador de Sestao cambió por completo. Algunos periodistas dicen que también cambió por completo el concepto del juego que se practicaba en España, siendo, rememoran, aquella visita, un momento clave en la génesis del estilo futbolístico que tantos elogios recibe ahora.
Zubieta regresó a España para jugar un par de temporadas en el Deportivo de La Coruña, donde acabó siendo entrenador-jugador y finalmente entrenador solo, aunque con poco éxito. También entrenaría por una temporada a Athletic y Valladolid, algo más duró en los Pumas de UNAM de México y luego volvió a Argentina, de donde era natural su esposa, para conseguir el éxito de ascender al humilde Deportivo Español (donde llegó a entrenar a Carlos Bilardo) desde la División D hasta la A.
Fumador empedernido, dicen que de gran corazón, Zubieta, que también trabajaba como distribuidor de vinos, murió a los 67 años. Queda una frase lapidaria y un poco exigente en estos tiempos, ya que se cuenta que Zubieta dijo en su día que su "mayor anhelo sería dirigir el equipo de un club con dirigentes íntegros y derechos como creo serlo yo".
Curioso, ¿verdad?

Thomas Kelati


Tentemos a la suerte. No sé si es la primera vez que uso el nombre de Thomas Kelati para encabezar una entrada. O no. No lo sé porque para eso, específicamente, puse el buscador en la columna de la derecha, para que, cuando tuviera dudas con respecto a algún nombre, lo buscara primero. Pero no funciona. No sé qué le pasa, si es un problema del programa o es un problema mío, pero no me funciona, así que no me voy a poner a buscar de manera manual si he usado el nombre de Kelati o no. Tentemos a la suerte.
Y quería usar el nombre de Kelati porque una canasta del exjugador de Unicaja y Pamesa Valencia le dio la victoria en el último segundo a nuestros amigos del Khimky. Con esa victoria, remontan las dos del Unics Kazan y empatan la serie. El partido de desempate decidirá quién acompañará al CSKA de Moscú en la final.
Kelati, de origen eritreo, nació en un pequeño pueblo del estado de Washington (eso, para los que no tengan ni idea de USA ni falta que les hace no es la capital, si no el estado del mismo nombre que está en la costa contraria) con un curioso nombre, Walla Walla, y que además es conocido por la producción de cebollas dulces. Walla Walla. Yo cuando lo digo me acuerdo de la canción de Desireless, ya sabéis, voyage, voyage... Y de Chris Walla, claro, de Death Cab for Cutie, pero eso es para otro día.
Pero Kelati, encima, es polaco. O al menos, consiguió la nacionalidad por medio de su mujer, así que puede jugar con la selección polaca. Y ahí no termina su apasionante experiencia multicultural, porque el americano de origen eritreo y pasaporte polaco, tras salir de la universidad de Washington State, con los que fue el máximo anotador en su última temporada, se marchó a jugar a Bélgica, con Dexia Mons-Hainaut. Pero al año siguiente, marchó a Polonia, donde hizo dos grandes temporadas con el Turow Zgorzelec. Aquello le valió para que el Unicaja de Málaga le prestara una de sus plazas extracomunitarias, si no me equivoco. No cuajó del todo, quizás porque las expectativas eran demasiado altas. El Olympiakos le ofreció un buen contrato que luego rompió porque Kelati no pasó las pruebas físicas. Lo intentó entrenando con los Lakers pero no pudo ser y se marchó a Valencia para jugar la siguiente temporada ACB. Hizo un gran partido contra el Aris para meter a Valencia en las semis de la Eurocopa, pero, aún así, cambió de equipo al terminar la temporada. Scariolo se lo llevó al Khimky y allí sigue.
Quien parece que no seguirá es Raúl López, con lo que, si obviamos el pasado ACB de Travis Hansen, Thomas Kelati y Zoran Planinic, se daría fin a la época más española del club moscovita. El mercado baloncestístico europeo se pone en marcha sin dar tiempo a las vacaciones. Parece que Ettore Messina trabajará con los Lakers, que Javtokas se va a Zalgiris, que el Real Madrid hará una mini-limpieza, que Ricky Rubio se irá a la NBA, que Chuck Eidson puede ser barcelonista, que Paco Olmos entrenará a Valencia, media europa al Real Madrid, Paolo Quinteros se irá de Zaragoza, que Saúl Blanco le puede substituir, Thomas Huertel iría a Vitoria-Gasteiz, donde Ivanovic mantiene el misterio... En fin, ya hemos empezado y aún no hemos cobrado la paga de verano. Pero el rumor que más ha tocado aquí en Bilbao es el que han destapado hoy varios periódicos y televisiones, que Raúl López, y nadie lo ha desmentido, hará pareja con Aaron Jackson (si sigue, que parece que así será) en Bilbao. No es nada sorprendente. Se puede entender que, a sus 31 años, tiene ganas de volver a casa, y que Bilbao sea su destino es menos sorprendente con Mumbrú y Hervelle en plantilla, un equipo joven y ambicioso jugando la Euroliga y Gorka Arrinda, su representante, como máximo accionista del club. No sorprende, ¿no?
Personalmente, Raúl López siempre ha sido una de mis debilidades. Creo que su rendimiento ha bajado mucho en los últimos años, o quizás no ha llegado tan alto como se podía esperar, pero, aún así, es un jugador elegante con el balón, imprevisible, y que ha evolucionado en su eficacia a la hora de dirigir equipos. Creo que, si se confirma, será un buen fichaje para Bilbao. Además, como se sabe, la plaza de nacional es cosa cara. Aunque, me pregunto, ¿qué será de Nikos Pappas?
¿Y qué será del Khimky? Por de pronto, mañana 7 de Junio, se la jugarán con el Unics Kazan. Mucha suerte para los de Kurt.

jueves, 2 de junio de 2011

Joe Kopicki




Yo lo reconozco. Mis relaciones más pasionales con el baloncesto murieron con el descenso del Cajabilbao. Entonces, sí. Recuerdo ser un adolescente y encerrarme en mi habitación para escuchar desesperado como Mark Simpson no podía con los granadinos. Aún estuve, en la misma cancha, animando aquel último día en el que aquel equipo de Txus Vidorreta consiguió ante el Juventud Alcalá lo que luego no se refrendó en los despachos.

Soy de los tiempos de Joe Kopicki, Darrell Lockhart, Mark Simpson, Chinche Lafuente, Koldo Mauraza, Grenville Waiters... yo qué sé. Muchos nombres que ahora suenan ya a fantochadas de nostálgico.

Ahí dejé mi lazo más pasional. Ahora, me confieso seguidor y aficionado del Bilbao Basket, pero con matices muy personales que no puedo evitar. No es lo mismo, lo que me ayuda a disfrutar de las victorias de manera más saludable y sobrellevar las derrotas con mucho más alivio.

Aún así, hoy es un gran día.

Y como no tengo twitter. Por si acaso alguien quiere hacer algún comentario durante la retrasmisión. Abro esta entrada con sus comentarios abajo, y punto.

Y lo dejo rápido, que empieza.

Y cómo no, qué grande era Joe Kopicki, joder.

miércoles, 1 de junio de 2011

Jed Mildon

Si yo hago eso, me... Iba a decir que me dejo los dientes, pero es que me parece una frase de lo más estúpida. Yo de bicicletas, en esta versión, no entiendo nada. Como mucho, de niño, vi la peli de los niños australianos montados en sus BMX. Y un poco más mayor ya, escuché a los BMX Bandits. Después, le seguí la pista a Norman Blake con los Teenage Fanclub, pero de las bicicletas, me olvidé. Ahora, el video impresiona, pero hay que verlo con sonido, porque acojona oír el ruido que hace mientras da vueltas en el aire, ¿que no?

Aunque lo realmente acojonante, es que me guste más esta versión de BMX Bandits que la orginal de Beastie Boys, ¿o no?

martes, 31 de mayo de 2011

Raúl López


Es lo poco que queda del spanish Khimky de Sergio Scariolo. Ya sabemos que en este blog tenemos una asidua comentarista que también es aficionada al equipo que ahora dirije Rimas Kurtinaitis, así que no he podido evitar alegrarme cuando he leído que los del Khimky consiguieron, aunque fuera de manera agónica, clasificarse para las semifinales del campeonato de liga ruso.
Y fue de manera agónica porque remontaron una diferencia extrema (creo que fueron veinte puntos) en un final de infarto donde Raúl López fue la estrella. Salió desde el banquillo para anotar 14 puntos, incluida una última canasta, con tiro libre adicional convertido, que puso el marcador final de 77 a 75. Los elogios de sus compañeros y del entrenador para con el catalán nos obligan a acordarnos de él, porque muchos (yo, por lo menos), ya casi me había olvidado.
Ahora se enfrentarán en semifinales al Unics Kazan, que ganó la liga regular y que, según el propio Raúl López, sea probablemente el equipo que mejor juego ha hecho durante la temporada en el baloncesto ruso. Los de Evgeny Pashutin se cargaron al Nizhny Novgorod gracias a los 33 puntos y 17 rebotes de un Maciej Lampe inconmensurable (esta frase es demasiado manida, pero bueno).
La otra semifinal enfrentará al todopoderoso en horas bajas CSKA de Moscú contra el Lokomotiv. Los de Jonas Kazlauskas ganaron de paliza el último partido de su serie de cuartos de final gracias a la labor de equipo porque hasta seis jugadores (Shved, Vorontsevich, Polokhin, Sokolov, Kaun y Langdon) superaron los diez puntos y otros dos (Siskauskas y Khryapa) se quedaron a una sola canasta. Sus rivales, el Lokomotiv de Kestutis Kemzura también tuvo que jugar el tercer partido, que resolvieron gracias a la solvencia de tres de sus americanos, Jeremiah Massey (14 puntos y 7 rebotes), Lionel Chalmers (17 puntos y 5 asistencias) y Michael Wilkinson (11 puntos y 9 rebotes desde el banquillo).
Las semifinales empiezan hoy, igual que hoy, en Bilbao, la afición del BBB se prepara para animar con devoción a "los hombres de negro" que vuelven de Madrid con una gratificante victoria en el casillero. El segundo partido en la Caja Mágica descubrió dos equipos en uno, un primer BBB que dio una lección de baloncesto, y un segundo, que dio una lección de pundonor para sobreponerse al arreón rabioso del Real Madrid. Yo soy por lo general agorero, y como mis emociones, en este caso, se decantan por los locales, no voy a confesar que veo la cosa muy negra (y no porque vistan así los de casa), aunque ya lo haya hecho. De todas formas, esperanzas hay, haberlas haylas. Reconozco que el rendimiento de la plantilla de nuestros rivales, el Real Madrid, me tiene desorientado, me tiene desorientado desde el principio. Sobre el papel, los nombres, me parecen rutilantes y de confianza. Desde Carlos Suárez hasta Ante Tomic, pasando por Prigioni, Llull, Rodríguez u otros que permanecen en el anonimato, como Sergi Vidal o Novica Velickovic, no entiendo como no funcionan mejor. Ayer hablaba con otro aficionado, también asiduo al blog, y me decía que, ahora, no se explicaba como Sergio Rodríguez había sido un jugador NBA. Yo, no sé si acertadamente, le decía que, por lo que vi en el segundo partido, hasta Chris Paul parecería poca cosa jugando de base en ese equipo. Y no lo entiendo. El Real Madrid da la sensación de ser solo Sergio Llull por falta de confianza o algo así, no lo sé. No he visto muchos partidos esta temporada, la verdad, pero no entiendo muy bien qué le sucede a esta plantilla. Aún así, recursos tienen de sobra, porque a los ya nombrados, se añade la altura de Begic, el trabajo de Felipe, los triples (cuando le entran) de Clay Tucker o la defensa de D'or Fisher y argumentos tienen de sobra para estar en la final, y para ganarla.
Veremos que pasa. No creo que esté esta tarde en Miribilla, pero espero verlo desde casa, y ya hablaremos de ello, y de cómo le va a Raúl López en Rusia.