miércoles, 28 de marzo de 2012

Ergin Ataman

Y... hasta el final, final. La tercera final four europea, la tercera en categoría también. Ésta se disputará en Debrecen, la segunda ciudad en tamaño de Hungría por detrás de Budapest. Allí, a finales de abril, cuatro equipos se disputarán el título final por la Eurochallenge. Sin equipos españoles, por cierto, porque Fuenlabrada fue atropellado por uno de los favoritos al triunfo final, los rusos del Triumph. Junto con ellos, el Szolnoki húngaro, auténtica sorpresa del campeonato para felicidad del baloncesto magiar. El Besiktas turco y el Chalon francés completarán las semifinales. Para más detalle, éstas rondas finales enfrentarán a los turcos contra los húngaros y a franceses y rusos por el otro lado.

El Szolnoki dio la sorpresa baloncestística de la temporada al dejar fuera de las semifinales al Ventspils de Arturs Berzins y Steven Gray. Los estonios se dejaron sorprender ante los de Peter Por, un equipo repleto de jugadores nacionales y tres americanos, uno de ellos nacionalizado, Obie Trotter, que fue el auténtico héroe de la clasificación. Brandon Gay y Julien Mills son los otros dos americanos que forman la columna del equipo junto con el búlgaro Hristo Nikolov. Los internacionales por Hungría Marton Bader, Akos Horvath y Marton Fodor son los otros soportes principales del equipo. Se enfrentarán al Besiktas de Ergin Ataman que, sobre el papel, es muy superior a los húngaros. Los Marcelus Kemp, David Hawkins, Zoran Erceg, Carlos Arroyo, Pops Mensah-Bosu y Adam Morrison tienen currículo de sobra para pensar que no habrá lugar a la sorpresa y los turcos se plantarán en la final.

En la otra semifinal, el Triumph partirá como favorito después de no darle ninguna posibilidad al Fuenlabrada. Contra los madrileños, la estrella rusa fue un espectacular Tywain McKee que se marcó 26 puntos. El canadiense Kyle Landry, el ex del ASVEL Davon Jefferson y el serbio Lazar Trifunovic son otros jugadores importantes junto a los rusos Dimitriy Kulagin, Sergey Karasev, Evgeny Valiev o Victor Zvarykin. Se enfrentarán a los franceses del Chalon que le han dado una alegría al baloncesto francés tras vencer el derby ante el Roanne con dos victorias muy apretadas. Dirigidos por Gregor Beugnot, los americanos Malcolm Delaney y Blake Schilb son los líderes del equipo que lo completan jugadores como Ilian Evtimov, Steed Tchicamboud, Bryant Smith, Nicolas Lang o Alade Aminu.

Sobre el papel, todo pinta bien para Ergin Ataman y los suyos. La historia feliz del baloncesto húngaro no parece que vaya a llegar más lejos, pero quién sabe. Todo puede ocurrir en una competición que, aunque pase desapercibida, también acoge a un buen puñado de equipos con ganas de ampliar su palmarés. El título de la entrada va para el entrenador turco que, después de alcanzar lo más alto del baloncesto turco con una temporada increíble como la de 2008 cuando con Efes Pilsen se hizo con todos los títulos nacionales de la temporada, y tras intentarlo en Italia con el Siena y el Bolonia, encabeza el ambicioso proyecto del Besiktas Milangaz por donde ya han pasado Allan Iverson y Deron Williams.

Patrick Beverley




Ya que nos hemos puesto, lleguemos hasta el final. No todo termina con la Euroliga, porque, justo después de ésta, viene la Eurocup, la segunda competición en importancia dentro del baloncesto europeo. Y, ahí, ya están decididos qué cuatro equipos jugarán la final four. Esta fase final se jugará en Moscú, en la cancha del Khimki ruso, el SK Rodina. En dos días, 14 y 15 de Abril, se disputarán las semifinales y, al día siguiente, la final. El que gane no solo alzará el trofeo, si no que disfrutará también de la clasificación para la Euroliga de la temporada que viene.

Como decía, tenemos semifinales. Por un lado, el Valencia Basket y el Lietuvos Rytas, por el otro, dos equipos rusos, el Khimki, que jugará de local, lo que quizás le convierta en el favorito número uno, y el Spartak San Petersburgo. Por el camino, han quedado equipos potentes como el Benetton de Treviso, el ASVEL Villerbaune, el Aris de Salónica o el Alba Berlín. Estos cuatro equipos se han clasificado para la final a cuatro, después de dejar en la estacada al Buducnost, el BC Donetsk, CEZ Nymburk y el Lokomotiv, también ruso, y quienes cayeron eliminados por el Khimki.

Valencia pasó tras una contundente victoria en Valencia ante el Buducnost. Los de Velimir Perasovic dieron una lección de compromiso y de equipo, y hasta 4 jugadores superaron la decena y cinco la rozaron para acabar ganando al equipo de Dejan Radonjic por 20 puntos. Buen partido del joven Bojan Dubljevic y del americano Jermaine Anderson, pero insuficiente trabajo el de los montenegrinos ante la eficacia de Víctor Claver, Vitor Faverani, Nick Caner-Medley y los demás. Es una temporada muy rara la que llevan los valencianos. Tras el cambio de entrenador, Perasovic ha colocado al equipo en la cuarta posición y lo ha clasificado para la fase final de la Eurocup. El regreso de Víctor Claver, sumado al potencial general del equipo, invita a pensar que los valencianos pueden aspirar a cerrar la temporada con éxito. Nando de Colo, Stefan Markovic o Rafa Martínez son argumentos suficientes que, sumados a los anteriores, ayudan a imaginar una gran semifinal contra el Lietuvos Rytas. Los lituanos sufrieron para elimiar al Donetsk de Vule Avdalovic, pero los de Aleksandar Dzikic cuentan con una plantilla capaz de erigirse un vencedores finales de la competición. A la joven promesa lituana Jonas Valanciunas, se unen otros buenos jugadores del país como Arturas Jomantas, Mindaugas Katelynas o el gran Renaldas Seibutis, a quien, yo por lo menos, aún se añora en Bilbao. A estos, hay que sumarles a los americanos Lawrence Roberts y Tyrese Rice y al talentoso base balcánico Aleksandar Rasic.

Por el otro lado, la segunda semifinal, como ya decíamos, será rusa. El Khimki tuvo una dura eliminatoria contra otro equipo del país, el Lokomotiv, pero la superó para alegría de su afición, que hará de anfitriona en la fase final. Bozidar Maljkovic no pudo llevar a su equipo hasta las semifinales, a pesar del buen trabajo de Jeremiah Massey, Ali Traore o Vlado Ilievski. Khimki tendrá mucha ilusión puesta en esta competición y con un buen entrenador como Rimas Kurtinaitis han mantenido el nivel competitivo del equipo a pesar de los cambios en la plantilla. Vitaly Fridzon, Thomas Kelati, Zoran Planinic, Kresimir Loncar, Sergey Moyna, Matt Nielsen, Chris Quinn, Mickael Gelabale... conforman una plantilla que puede aspirar a la alegría de disfrutar de una victoria ante su público. Para ello, deberán ganar primero al Spartak San Petersburgo que eliminó al CEZ Nymburk, un clásico ya el equipo checo que basa su potencial en los americanos y el nacional Pavel Pumprla, al que ya vimos por Bilbao hace unos años y quien parece que lleva una proyección ascendente. El Spartak San Petersburgo no será un rival fácil para el Khimki. Tienen un entrenador que ya fue un histórico jugador: Jure Zdovc. El esloveno ya ha entrenado a los mejores equipos de su país, a la selección y al Iraklis griego. Ahora, ha aceptado el reto de disputarle al Khimki y al CSKA el liderazgo en el baloncesto ruso. Para ello, cuenta con buenos jugadores como Viktor Keyru, Yotam Halperin, Vladimir Dragicevic, el esloveno Miha Zupan, el joven y sorprendente estonio Janis Strelnieks y el americano Patrick Beverley, elegido en el draft por los Lakers pero que prefirió hacer carrera en Europa y ya ha pasado por el Dnipro y el Olympiakos.

Estoy seguro de que el nivel de competitividad y el juego no desmerecerán en nada a la final four que se disputará en Estambul. Yo, he de confesarlo, animaré a los rusos del Khimki por cercanía amistosa aunque algo me dice que Perasovic está ambriento de victorias. De todas formas, apasionante. El encabezamiento se lo regaló a Patrick Beverley porque hay una chica por aquí en el barrio que se llama como el se apellida y es muy graciosa cuando se pone a inventarse coreografías en la plaza.

Devin Smith




Tanto hablar del baloncesto universitario, parece que paso como de comer garbanzos y no hablo de lo que se cuece en Europa.

Y no es así.

De hecho, es casi al revés. Ya se sabe de qué pie cojeo, con j no con g, que se me olvida.

Y es que en la máxima competición europea también están que se pegan por alcanzar la final four. Ésta será en un sitio muy distinto a New Orleans, porque la del viejo continente se disputará en el Sinan Erdem de Estambul, en Turquía, un estadio con capacidad para 16.000 espectadores, el tercero más grande en el continente y que lleva el nombre del fallecido presidente del Comité Olímpico turco.

Quizás por eso, porque se jugaba en Turquía, se apostaba por que alguno de los cuatro contendientes finales fuera turco. Y los equipos de ese país que empezaron disputando esta competición no escatimaron gastos: el Galatasaray (Shumpert, Lakovic, Andric, Djedovic), el Anadolu Efes (Kinsey, Savanovic, Sasha Vujacic, Tunçeri, Batista, Barac) o el Ulker (Gist, Clay Tucker, Preldzic, Ukic, Turkcan, Vidmar, Onan, Bogdanovic, Marko Tomas). Todos se quedaron por el camino.

A la ronda previa antes de la final four han llegado, como no podía ser de otra manera debido a las matemáticas, ocho equipos, en principio, los mejores de Europa. El FC Barcelona, el Maccabi, el Panathinaikos, el CSKA, el Unics Kazan, el Bilbao Basket, el Olympiakos y el Montepaschi Siena. Con seis de ellos, los griegos, el Barça, los de Siena y el CSKA, se podía haber contado desde el principio. Los otros dos, no entraban en las quinielas. El Unics Kazan de Evgeny Pashutin ha hecho una temporada inconmesurable y ha llegado muy arriba, y empiezo a usar el pasado, aunque sea el pretérito perfecto, porque muchos ya sabréis que han sido el primer equipo eliminado en esta ronda final antes de viajar a Estambul. Los vascos, los hombres de negro, están cerca de sufrir la misma suerte pero no queda más que otorgarles los mismos adjetivos que al equipo de Pashutin, porque su temporada en Europa, la primera en esta categoría, es para quitarse el sombrero. Por el camino, han dejado victorias para el recuerdo, como las cosechadas ante el Caja Laboral, el Olympiakos, el Real Madrid o el Montepaschi.

Como decía, una eliminatoria, la que enfrentaba al Barça contra el Unics Kazan, se ha resuelto por la vía rápida. Los catalanes ganaron sus dos partidos en Rusia y ayer finiquitaron la eliminatoria en Barcelona. Navarro se puso serio, Fran Vázquez curró por dentro y a poco que añadieron los demás, ya se acabó todo. Domercant hizo su mejor partido de la serie, McCarty ayudó en el rebote y Lyday intentó mantener vivo a los de Pashutin, pero no pudo ser. No tenían mal equipo los rusos, porque a esos, hay que añadir otros grandes jugadores como Veremeenko, Lynn Greer, Nathan Jawai o Bostjan Nachbar y veteranos muy curtidos como Alexei Savrasenko, Zakhar Pashutin, Peter Samoylenko o Michael Wilkinson. Aún así, la candidatura del Barça al triunfo final sigue en pie.

Parecido puede suceder con la otra eliminatoria que incumbe a la ACB. Los hombres de negro de Katsikaris, se han venido de Moscú con un 2-0 en contra, un cabreo por el calendario de la liga nacional, y una decepción con las declaraciones del entrenador moscovita Kazlauzkas. Los de Bilbao esperan que el apoyo de su público, al que ya lo categorizan de efecto, les ayude a alargar la serie y ponerle un poco más de dignidad a la eliminatoria. El primer partido dejó claras las diferencias entre ambos equipos, y el segundo las confirmó, aunque los vascos sacaron su orgullo y aguantaron un buen puñado de minutos dando la cara. Todo el mundo está convencido de que el equipo de Moscú tiene la mejor plantilla de su historia. Teodosic, Kristic y Kirilenko puede que sean los tres mejores jugadores europeos que no están en la NBA. Junto a ellos, un veterano como Siskauskas que ha perdido cualidades pero siempre es peligroso, un Alexey Shved al que muchos equiparan a Navarro pero cuya rapidez y descaro es indiscutible, un Khryapa que me ha sorprendido por su versión mejorada de sí mismo, un rocoso Sasha Kaun, Vorontsevich, Darjus Lavrinovic calentando banquillo y Jamont Gordon con mucha facilidad para anotar cuando le dejan intentarlo. Ante ese talento, si además le sumas una buena dirección, una predisposición para el trabajo de equipo y la permisividad arbitral para con el contacto (que por mucho que diga Kazlauzkas, aquí pega todo el mundo), hace casi imposible que los Mumbrú, Banic, Raúl López, Jackson, Fisher, Blums y compañía hagan algo más que oponer resistencia. De todas formas, y aunque apostaba, de manera objetiva, por un rápido 3-0 para los rusos, no descartaría que los bilbaínos consiguieran sorprender hoy.

Las otras dos eliminatorias están más igualadas. El Maccabi cayó derrotado por 20 puntos de diferencia en su primer partido ante el Panathinaikos, pero dejó helados a los griegos cuando se llevó el segundo partido tras una prórroga. Además, ayer puso la eliminatoria a su favor, al ganar el primer partido en Tel Aviv de manera apretada. En la otra, el Olympiakos, renacido después de un principio de temporada titubeante, sorprendió a los de Pianigiani en Siena en el primer partido, pero estos igualaron, aunque solo fuera tras una victoria por un punto, la eliminatoria en el segundo partido. El tercero se disputa hoy. Keith Langford y Devin Smith están siendo los mejores hombres del equipo de David Blatt. Mientras que por el equipo de Obradovic, siguen tirando los de siempre, aunque Kostas Kamaikoglu está haciendo una gran eliminatoria. Ayer fue un exACB, Richard Hendrix quien le dio la victoria al Maccabi. En la otra eliminatoria, Printezis, Spanoulis y Hines hicieron que los 28 puntos de David Andersen no valieran para nada en el primer partido, y en el segundo, un robo de balón de McCalebb, quien además consiguió 21 puntos, le dio la victoria a los de Siena. Kristof Lavrinovic hizo un gran partido, y de nada sirvió el buen trabajo de Printezis, Pero Antic y Acie Law para los de Dusan Ivkovic.

Hoy se cierra la tercera jornada con la eliminatoria Gescrap Bizkaia-CSKA Moscú en riesgo de ser ventilada. La otra, la que enfrenta a griegos e italianos se alargará hasta una cuarta jornada, pase lo que pase, igual que la que enfrenta a dos de los mejores entrenadores en Europa, David Blatt y Zeljko Obradovic. Mientras tanto, Xavi Pascual y los suyos ya estarán comprándose los billetes para Estambul. Veremos como acaba todo esto.

Por cierto, el encabezamiento va para el escolta de Delaware, Devin Smith. El ex-cavalier de la Universidad de Virginia, llegó a Donostia para debutar en Europa con un buen trabajo de equipo en el Bruesa. Desde que se fue, ha pasado por Italia (Air Avellino y Benetton), Turquía (Ulker) , Grecia (Panellinios) y ahora disputa los partidos más importantes, y con muchos minutos y bastante impacto, en el Maccabi. Ganó la Copa de Italia, fue nominado MVP y su carrera está siendo silenciosa pero exitosa. Por eso, le regalamos el encabezamiento.

lunes, 26 de marzo de 2012

John Calipari

¿Y a mí que es oír su nombre y se me enciende la nostalgia más infantil? ¿Será porque Calipari, su apellido, evoca días de verano comiendo aquellas barras de hielo con sabores dulces que asomaban según empujabas la punta inferior? ¿John Calipo?

No, John Calipari. Entrenador de Kentucky, favorito número uno al principio, y lo sigue siendo. Y todo esto lo tenía pensado escribir ayer, pero el día fue de caer rendido, y no tuve tiempo ni ganas de hacerlo. Ahora, los pocos seguidores de este blog que aún tengan interés en el baloncesto universitario, ya se habrán enterado de qué ocurrio y hasta de cómo, pero, por guardar cierta coherencia, y por falta de inteligencia, haré un pequeño resumen de cómo han quedado, después de disputar la ronda previa, las semifinales que inaugurarán la final four por el título nacional 2012.

Sí, el sábado, Calipari y sus chicos se enfrentarán en el primer partido a la Louisville de Rick Pitino. Los Cards nunca pueden ser una sorpresa del todo, pero se podía haber apostado por otros contendientes para los wildcats. No fue así. Kentucky no dejó que Baylor le sorprendiera, a pesar de otro gran partido de Quincy Acy, y su juego interior, lleno de jugones, con buen físico y poder reboteador, se impuso: Terrence Jones, Michael Kidd-Gilchrist y Anthony Davis no dejaron lugar a la sorpresa y apuntaron hacia New Orleans. Allí, como decíamos, se enfrentarán a los Cards de Pitino quienes, en un partido mucho más apretado, eliminaron a los Gators de Florida. Una remontada espectacular de los Cardinals, que fueron superados por Florida en todo momento excepto en los finales, gracias al acierto de Chane Behanan y Russ Smith, y de la falta de tiento de Kenny Boyton y Bradley Beal. Sinceramente, la semifinal parece decantada por un lado aunque, quién sabe, Pitino no me suena a helado pero sí que me suena a mago de circo ambulante.

Cuando terminen estos, empezarán los otros. Ohio State y Kansas dirimirán el otro finalista y ambos, como en el caso de los Cardinals, no pueden ser considerados sorpresas aunque ninguno de ellos saliera desde la pole position. De hecho, ambos hemisferios de este lado de la clasificatoria han acabado de la misma forma, con los favoritos siendo derrotados por los segundos favoritos según el índice inicial. Ohio State se deshizo de Syracuse, y puso punto final a una temporada para enmarcar de los hombres de Jim Boeheim. Thad Matta, por el contrario, supo recomponer a un equipo como Ohio State que empezó con dudas y lo ha traído (más bien llevado) hasta New Orleans. Jared Sullinger estuvo esta vez muy bien acompañado, especialmente por el exterior Lenzelle Smith Jr y solos se bastaron para detener a los hombres de Syracuse que se mantuvieron a flote gracias a los triples de Scoop Jardine y Brandon Triche. Kansas, por abajo, ganó a los verdugos de Creighton, North Carolina, que eran favoritos. Bill Self le ganó la partida a Roy Williams y los jayhawks alcanzan la final four con su habitual juego basado en una fé inquebrantable y una confianza tremenda en sus posibilidades que les ha llevado de un comienzo de temporada desolador a estar entre los cuatro mejores equipos del país. Y lo hicieron, en parte, gracias a un partido redondo Tyshawn Taylor aunque no clavara ni un solo triple de los cinco que intentó. Jeff Whitney siguió con su eficacia en los tableros: 15 puntos, 8 rebotes y 3 tapones, y se convierte en el mejor escudero de Thomas Robinson, que rozó el doble doble. Por North Carolina, decepcionó el juego de todo el equipo, pero quizás, más por lo que se podía esperar, de Harrison Barnes. El mejor fue James Michael McAdoo saliendo desde el banquillo.

Los de Self, los de Calipari, los de Pitino o los de Matta. Alguno acabará ganando, pero parece que puede tener sabor a pizza y limoncello la cosa. El desenlace, en unos pocos días.

sábado, 24 de marzo de 2012

Mickael Albasini



Empieza ya a despertarse el gusanillo del ciclismo. Llega el polen, el sol, y vuelven las bicicletas sobre el asfalto pegadizo. Ya volvieron hace tiempo, ya se ha corrido la París-Niza o la Milán-San Remo, ya empiezan a despuntar nombres (Simon Gerrans, Elia Viviani, Alejandro Valverde, Tiernan-Locke...) y otros andan aún agazapados. Pero llega el primer momento álgido de la temporada, abril. El pavés, los caminos de cabras, los caseríos de la Vuelta al País Vasco y el Giro de Italia más cerca que nunca. Empieza lo bueno de verdad. Sin ir más lejos, esta semana ya hemos estado disfrutando de una bonita Volta a Catalunya que solo el mal tiempo ha emborronado un poco. Ayer, Tom Boonen venció a Óscar Freire en el E3 Prijs, antesala de lo mejor que está por llegar, y este mismo fin de semana, llega un clásico como el Criterium Internacional en Córcega.
Pero hoy quería hablar de uno de los grandes acontecimientos para el aficionado al ciclismo en Euskadi, la Vuelta al País Vasco. Al parecer, hemos estado apunto de perderla, dentro de este marco de crisis económica. Finalmente, un nuevo patrocinador ha salvado el carácter internacional y la calidad de esta prueba que, desde hace ya varios años, es una de las competeciones estrellas del calendario de la UCI. Etapas rompepiernas, emboscadas, cambios continuos de líder y una contrarreloj final que este año parece que será más exigente y espectacular que nunca. En la presentación de la prueba, todo fueron promesas de que no faltará el dinero y parabienes para los muchos patrocinadores que se han apuntado al proyecto después de verle las orejas al lobo. Mención especial para una afición que demostró su compromiso al recaudar más de 10.000 euros con la campaña "Kontuz 1 Euro" que pretendía recaudar dinero para la organización. Un dinero que, ahora, será destinado al ciclismo base.
La carrera comenzará en Bizkaia, con una etapa por el interior con salida y llegada en Güeñes. Las Encartaciones ofrecerán un perfil lleno de cotas, hasta siete en total, donde destaca la subida a Ubal un poco antes de la mitad de la carrera. San Cosme será la última a diez kilómetros de meta. Si llueve, la carrera puede ser dura. La segunda etapa llegará a la capital, Vitoria-Gasteiz, en un final ya clásico. Otras seis cotas, con Zaldiaran a poco más de diez kilómetros de meta. En principio, estas dos primeras etapas pueden ser las más llevaderas del recorrido. Porque en la tercera, se llega en alto y, además, un alto histórico. Arrate, una vez más y como ya es tradición desde la lamentable desaparición de la Bicicleta Vasca, recibirá a los corredores cuando llegan a Guipúzcoa. Pero sin con Arrate no tienen suficiente, antes de subir Usartza, tendrán que subir Krutzeta, Asentzio, Karabieta, Miñota, San Miguel y sobre todo, Ixua. La cuarta etapa tampoco da descanso y se recupera una de las míticas llegadas de la carrera, Ibardin, corto pero duro, y que hacía mucho tiempo que no se subía. Esta vez, lo subirán dos veces, además de Itziar, Aritxulegi y Agiña. La quinta etapa, la que les lleva hasta Oñati, está llena de sorpresas. Con Deskarga de por medio, volverán a subir Asentzio y a alguien se le pueden atragantar Elosua o Megas. El árbol ya vendrá vareado y todo depende de lo dura que hagan la carrera los corredores, pero aunque el final de etapa parezca más llevadero, a estas alturas, Asentzio puede pasar factura. Y aún quedará la última etapa, una contrarreloj que ya han visitado algunos corredores y que anuncian que será dura y exigente. El perfil no anuncia cotas aunque tiene dientes al principio y al final. Los protagonistas han confesado que el recorrido se adentra por las entrañas de la Euskadi rural y que hay rampas para perder el aliento. Lo viviremos en directo.
Por lo demás, y para hacer ya larga de narices la entrada, voy a repasar un poco la participación que, si se cumple con lo que ya está inscrito, va a ser realmente espectacular.
Los de casa, es decir, Euskaltel Euskadi, presentará un equipo muy fuerte, probablemente, buscando la victoria final, tan deseada, de Samuel Sánchez. Tendrá a su lado a Igor Antón, Mikel Astarloza, Juanjo Oroz, Romain Sicard, Egoi, Verdugo y Gorka Izagirre. Un gran equipo. Radioshack no les irá a la zaga y contará con alguno de los favoritos a la victoria final, a saber: Andreas Kloden, Franck Schleck y Chris Horner. Junto a ellos, gente como Monfort o Jens Voigt, un año más. El Sky dirigido por Marcus Ljunqvist trae a Bradley Wiggins, que está fuerte, a una de las sorpresas de la temporada pasada, Christopher Froome y al local Xabi Zandio. Movistar apostará por Alejandro Valverde, pero Beñat Intxausti, David López o Vassili Kiriyenka pueden dejarse ver. Vacansoleil trae apuestas seguras como Wouter Poels o Matteo Carrara, junto con luchadores que ya se han dejado ver esta temporada, tales como Jonny Hoogerland, Tomas Marczynski o Serguey Lagutin. Katusha esperará a ver si Joaquim Rodríguez se recupera bien, pero Vicioso, Dani Moreno, Losada o el talento ruso Ignatenko también pueden destacar. Liquigas jugará la baza de su líder, Vincenzo Nibali, que ya anda en lo más alto del UCI World Tour. Pero GreenEdge trae al líder de esa clasificación, Simon Gerrans, y Neil Stephens buscará que su equipo siga siendo la sorpresa de la temporada con Mickael Albasini (para él el título de la entrada por su gran Volta) o Peter Weening. Astaná vendrá con Janez Brajkovic, que ya ha ganado en la Volta la etapa de la nieve, u otros que ya se han asomado esta temporada como Kiserlovski, Gavazzi o Silin. Ag2r apostará por Nocentini y los escaladores franceses que tan buen Giro hicieron el año pasado, Dupont y Gadret. El BMC de Sciandri, que ha empezado lento esta temporada, viene con Moinard y alguien que ya sabe qué es ganar aquí, Marco Pinotti. La FDJ de Madiot la encabezarán luchadores como Roux o Casar y la afición vasca seguirá al joven vascofrancés Elissonde. Lampre trae a dos potenciales ganadores como Cunego y Scarponi. Omega Pharma a Tony Martin, un poco corto de forma, pero Golas, Levy Leipheimer y Peter Velits seguro que son candidatos a las victorias. El Lotto trae a Van den Broeck, que en la Volta ha demostrado que está fuerte, más Vanendert y De Clerq. Rabobank viene con Gesink, además de Garate, Kruisjwijk o Mollema y uno de los pocos hombres rápidos del pelotón que se atreven con el País Vasco, Michael Matthews. Bingen Fernández dirigirá a un Garmin que le da una nueva oportunidad a Thomas Dekker pero que, muy probablemente, se dejará ver con Daniel Martin o Tom Danielson. El Saxo Bank luchará con Chris Anker Sorensen y Paulinho. Y, por último, los dos invitados. El Caja Rural de Mikel Azparren apostará por las escapadas con un buen puñado de veteranos que pondrán el color verde en las escaramuzas, gente como Sánchez Pimienta, Marcos García, Aitor Galdós o David de la Fuente. El Utensildnort de Taibi se dejará ver con el renacido Patxi Vila, el escalador sudafricano Augustyn y Oleg Berdos.
En resumen, terreno, protagonistas, la EITB que promete que un avión asegurará la señal de televisión, nuevos patrocinadores y un puñado de días que aún nos quedan antes de que esto empiece. Mientras tanto, hoy mismo, tenemos frentes suficientes para ir abriendo boca: etapa de la Volta, etapa inaugural del Criterium o la Gante-Wevelgem mañana mismo.
Por cierto, un par de cosas más. Llama la atención que a Euskaltel-Euskadi le crecen los enanos, si se me permite una expresión tan vulgar y exagerada. Aún a vueltas con la serigrafía de la toponimia, una decisión de la UCI le va a suponer un duro revés al equipo filial del conjunto vasco, el Orbea, así como también le ocurrirá a otros equipos que cuenten con filiales, porque la UCI ha decidido que los equipos que se encuentren en esa situación, no puedan competir juntos en la misma prueba. ¿Buen, malo, normal, no? Como decía el otro, yo solo lo digo, por comentar. Y ya lo dejo que me ha salido la entrada más larga que una etapa llana del Tour.

Jeff Whitney




Ya solo les queda un paso para llegar a la Final Four a Kentucky, Baylor, Syracuse, Ohio State, North Carolina, Louisville, Florida y Kansas. Así que pocas sorpresas. Los nombres más relucientes de las generaciones más recientes van cumpliendo.

Kentucky, la gran favorita, se deshizo de Indiana y llegó hasta los cien puntos a pesar de que Anthony Davis no alcanzara ni la decena. John Calipari tiene hombres resolutivos para dar y tomar. Si Davis no despunta, lo hace Marquis Teague, si no, Michael Kidd-Gilchrist, Terrence Jones, Doron Lamb, Darius Miller... Indiana no se amilanó, pero no llegó a inquietar del todo, a pesar del gran partido de Christian Watford y Cody Zeller. Se enfrentarán en la antesala de la final four a Baylor, que está realizando una gran temporada y que eliminó a Xavier gracias al partido perfecto de Quincy Acy con 20 puntos y 15 rebotes. Tu Holloway no pudo llevar a Xavier más lejos.

Por la parte del este, Syracuse venció su tercer partido seguido en un apretado final ante Wisconsin. Un solo punto sirvió para que los hombres de Jim Boeheim pasaran de ronda. Su rival será Ohio State que eliminó a Cincinnati con relativa facilidad. Deshaun Thomas hizo una pareja imparable por dentro con una de las futuras estrellas de la NBA, Jared Sullinger.

Por la parte de abajo del cuadro, Rick Pitino dirigió con maestría a unos Louisville que dejaron seco a Draymond Green, cogió seis rebotes pero apenas vio aro, y, en la cuneta a su equipo, Michigan State. Sus rivales serán los Gators de Florida que eliminaron a un favorito, Marquette, gracias al buen trabajo de Bradley Beal.

En la otra parte del cuadro, Ohio cayó en la prórroga ante los verdugos de Creighton, North Carolina, gracias a los cinco puntos en el tiempo añadido de Harrison Barnes. Walter Offutt mantuvo a su equipo cerca de la victoria gracias a sus triples, pero el poderío en el rebote de los de North Carolina y el enorme partido de Tyler Zeller, 20 puntos y 22 rebotes, dieron al traste con las ilusiones de Ohio. Se enfrentarán a Kansas, que ganaron a North Carolina State, gracias a uno de los candidatos al Naymsith, Thomas Robinson, que con 18 puntos y 15 rebotes lideró a su equipo. Le ayudó el pivot Jeff Whitney con nada más y nada menos que 10 tapones. Tiembla Ibaka.

Esos son los equipos que se jugarán la ronda previa antes de viajar a New Orleans para jugar la final four por el título nacional de la NCAA del año 2012.

El encabezamiento y la foto van para Jeff Whitney por sus 10 tapones ante North Carolina State.

lunes, 19 de marzo de 2012

Roy Williams



El entrenador de la universidad de North Carolina hizo campeones a los Tar Heels hace solo un par de años. Por entonces, el exentrenador de Kansas contaba con un equipo compensado que no era el favorito número uno. Ante más de 72.000 espectadores que se reunieron en el Ford Field de Detroit, North Carolina se deshizo sin problemas de Michigan State como ya explicamos en su día, porque, por entonces, ya seguíamos con atención esto de la NCAA. El compañero de Ricky Rubio, Wayne Ellington, el Pacers Tyler Hansbrough, el jugador del Olimpia Ljubljana Deon Thompson, pero, sobre todo, el base titular de los Denver Nuggets esta temporada, Ty Lawson, quien realizó un partido redondo, eran las estrellas de aquel equipo de Roy Williams que derrotó sin miramientos a la Michigan State de Goran Suton.

Con estos antecedentes, y, con una plantilla actual que tampoco anda corta, no era extravagante pensar que la victoria de Creighton era prácticamente imposible. Y así fue. Se acabó el sueño para los chicos de Greg McDermott, que no han conseguido billete para la próxima ronda, la codiciada sweet sixteen. 17 puntos de Harrison Barnes, 13 de John Henson que se recuperó muy rápido de su muñeca maltrecha, 11 de Tyler Zeller, 18 y 11 asistencias de Kendall Marshall (que se lesionó y puede ser una gran pérdida para el equipo) y otros trece puntos de Reggie Bullock, que, acompañados por James Michael McAdoo desde el banquillo, arrollaron al equipo de Omaha, donde Doug McDermott volvió a sobresalir con 20 puntos y 9 rebotes. Echenique, Jones, Wragge, Young, Gibbs, Mannigat, todos cumplieron pero no fue suficiente. El entrenador McDermott premió el trabajo de toda la temporada y jugadores que normalmente calientan banquillo, como nuestro amigo, Will Artino, y otros como Matthew Dorwart, Ross Ferrarini y Taylor Stormbeg tuvieron la oportunidad de quitarse el chandal.

Ahora, eso sí. El bagaje deportivo del club este año es irreprochable. Ganadores de conferencia, pasaron la primera ronda y Doug McDermott se hizo con el título individual de la conferencia. Si eso fuera poco, aquí va la sorpresa de la temporada y una de las mejores noticias que podía recibir la afición bluejay: Doug McDermott ha sido elegido finalista del premio Naismith, el galardón nacional al mejor jugador universitario del país. Casi nada. Está difícil que McDermott lo gane, pero ser seleccionado como uno de los cuatro mejores jugadores de la temporada, no es broma. Draymond Green, el alero de los Spartans está en edad senior y curiosamente no apunta muy alto en el draft, al contrario que Anthony Davis, la estrella de Kentucky, el favorito número uno para llevarse el premio y el número uno del draft, a pesar de que a sus 19 años aún es un freshman, pero un freshman al que todos comparan con Chris Bosh y auguran una larga carrera de éxitos. Thomas Robinson, el tercero en discordia, es un alero de Kansas que destaca por su físico. Por su capacidad de salto, se le podría comparar con el jugador que más echa de menos a Ricky Rubio, Derrick Williams.

Cualquiera de los tres tiene una tremenda ventaja sobre Doug McDermott. Y es que, a pesar de que la temporada de McDermott le ha llevado a ser uno de los mejores anotadores del país y a completar la mejor actuación individual en un partido, los otros tres aún mantienen a sus equipos en la lucha por el título y seguirán jugando y brillando, mientras que McDermott ya ha dado por terminada la temporada.

Y es que sí, Kansas, Kentucky y Michigan State están entre los dieciséis mejores equipos del año. Junto a ellos, Louisville, Marquette, Florida, la sorprendente North Carolina State, Ohio, los Tar Heels de North Carolina, como ya hemos dicho, Cincinnati, Ohio State, Syracuse, Wisconsin, Baylor, Xavier e Indiana. Alguno de ellos llegará a la Final Four de New Orleans, y alguno de esos cuatro será el próximo galardonado con el premio Naismith. El año pasado fue Jimmer Fredette, ¿será este año Doug McDermott? Difícil, pero cerremos esta entrada como justo la anterior: ¡que les quiten lo bailao!