sábado, 19 de agosto de 2017

Manuel "Manolo" López Martínez

Autor: Raúl Luceño Caro
Número de socio del Barakaldo Club de Fútbol: 208







Mi puerta. Versión 2017.

 
“Un compañero de la universidad es portero del Barakaldo”. Eso, nada más y nada menos, le decía un amigo de Arnedo a su cuadrilla hace alrededor de 20 años. No mentía. Ese compañero era yo. Yo fui portero del Barakaldo.
Yo fui portero del Barakaldo cuando el Barakaldo era sinónimo de playoff de ascenso a segunda división cada temporada. Yo fui portero del Barakaldo cuando el conjunto vizcaíno portaba la vitola de equipo grande en horas bajas; cuando Lasesarre era un campo inexpugnable.
Yo fui portero del Barakaldo cuando Lasesarre era Lasesarre, el antiguo Lasesarre. Un estadio vetusto, con tribuna de madera y preferencia cubierta con chapa de uralita. Cuando la hinchada se desplazaba de un fondo a otro en el descanso con el fin de respaldar el ataque del equipo gualdinegro.
Yo fui portero del Barakaldo sin tener que recoger balones del fondo de las mallas. Un portero imbatido. No hizo falta calzarme unos guantes ni unas botas de tacos ni calarme una visera con la que proteger mi visión, en los balones aéreos, para que no me deslumbrase el sol.
El portero del Barakaldo que yo fui usaba otras herramientas, a saber: un taladro, un chaleco fluorescente y, sobre todo, una boina roja. Una boina roja que me identificaba como portero, como pica, como interventor. El taladro se usaba cuando los carnés de socios no tenían códigos de barras que se validaban con un lector láser. Con el taladro se picaba la cartulina inserta en una funda de cuero con el escudo del equipo grabado en color dorado y con la leyenda, debajo, que decía “Fundado en 1917”. El chaleco fluorescente, supongo, que no recuerdo, se nos impondría como objeto con el que tratar de modernizar aquella labor. No sé.
Yo fui portero del Barakaldo defendiendo el arco del fondo de La Cábila. El opuesto al del marcador de Beyena. La puerta de la entrada de la calle Murrieta. Esa en la que los balcones de los pisos más altos ofrecían un privilegiado y doméstico palco con el que seguir las evoluciones de los gualdinegros y sus rivales. La puerta de La Cábila. Mi puerta.
Cuando yo fui portero del Barakaldo, en casa, en la casa de mis padres, disponía de una Olivetti PT505. Una máquina de escribir electrónica que le compraron a mi hermano para sus estudios de magisterio. Un aparato que heredé para mis propios trabajos académicos. Una máquina con la que escribí un texto titulado “Mi Puerta”.
Aún nos descojonamos, la verdad. Es un incunable. Aquel texto se imprimió y se compartió, sin visos de viralidad, más allá de los que me rodeaban. Esos, estos, aquellos son los que se descojonaron y se descojonan. Nos descojonamos. Un incunable desgraciadamente irrecuperable que pretendía ser una especie de descripción costumbrista de un boina de Lasesarre, en Lasesarre, con la puerta de La Cábila como símbolo. Mi puerta.
No recuerdo muy bien qué contaba yo en aquel escrito del que todos nos descojonamos aunque, en el fondo, para mí, era una cosa muy seria. Qué escribiría yo en aquellos iniciáticos pinitos columnistas. A saber.
Supongo que mencionaría el hecho de que la puerta de La Cábila, mi puerta, era la que quedaba más cercana de la próxima calle Letxezar, paralela a Murrieta, en la que tres o cuatro bares (el Arconada y alguno más cuyo nombre ahora no recuerdo) hacían su agosto cada quince días en los prolegómenos del match y en el descanso del mismo. La gente salía en masa a abrevar cuando finalizaban los primeros 45 minutos. A tomar el patxaran, el sol y sombra o el Gin Tonic. Un pelotazo en un cuarto de hora, el tiempo justo para regresar calentito a ver la segunda parte.
Supongo que, en este sentido, recordaría la revolución que se formó cuando el club decidió prohibir esas salidas al descanso. Ay, que me tiran la puerta, mi puerta, abajo, pensaba yo. A lo mejor he de pedir protección policial. No hizo falta. La iniciativa fue infructuosa y no se pudo impedir que la gente saliese a echar el cacharro.
Además de esa referencia a la marabunta de socios sedientos, supongo que en aquel “Mi puerta” de 1996 o 1997, también me acordaría de los que se quejaban por pagar la entrada cuando el club dictaminaba día del ídem. Rememoraría, digo yo, el balonazo en la cara que me comí mientras picaba un carné y uno de nuestros jugadores no afinó la puntería en el calentamiento. En aquel texto quedarían reflejados, digo yo, los supporters de Peñarol y el Colectivo que atravesaban mi puerta cada domingo; o aquel socio que portaba un cuerno que hacía sonar como si acabase de hollar un monte bocinero antes, durante y después de cada encuentro; o aquellos otros, elegantes, escudo del Baraka dorado engarzado en la solapa, con sus interminables Farias, atufándonos cuando se refugiaban de la lluvia en la tejavana protectora de mi puerta.
Esas y otras cosas, supongo, escribiría yo en aquella Olivetti.  Una muestra más de mi enfermedad gualdinegra. Otro ridículo indicador de la pasión hacia unos colores, el amarillo y negro, que, de alguna forma, pretendí significar en aquella dedicación y simbolizar en aquella puerta, Mi Puerta.
Dónde estará aquel folio. Probablemente, no exista, aunque no tengo yo el recuerdo de haberlo roto o tirado. Habría estado bien recuperarlo en estas fechas, cuando se cumplen 100 años de historia del Barakaldo CF. Cuando unas letras así, quizá, lo dudo, no sé, podrían servir para reivindicar un sentimiento que amortigüe un poco el mal rollo de los últimos meses.
Bah, supongo que, en realidad, sólo habría servido para descojonarnos mis colegas y yo con la sarta de bobadas impresas en aquel escrito titulado “Mi puerta”. Lo cual, por otra parte, no habría estado nada mal. Habría estado muy bien reírse de cuando fui portero del Barakaldo.
 
PD: casualidades de la vida, el 22 de junio, fecha en la que se escribe esto, me entero, al ver su esquela, del fallecimiento de Eugenio Roldán, un tipo afable, boina de San Mamés, que durante muchas tardes, nos acompañó en Lasesarre, con el fin de concienciarnos de que, como interventores de estadio, debíamos negociar una serie de condiciones laborales con el club, algo que, con su asesoramiento, conseguimos. DEP.

Manuel "Manolo" López Martínez

Foto: Histórico Barakaldo F.C.



Cumplir 100 años es como para celebrarlo. Si los cumple el club del que eres socio, tampoco es un delito que aproveches para airear tus colores, ¿no?

El Barakaldo Club de Fútbol se federó en 1917. Desde entonces, por lo tanto, han pasado 100 años. Una centena de temporadas. Se dice rápido. En todo ese tiempo, este club no ha conocido la Primera División y se ha conformado con el liderazgo histórico en la tercera categoría del fútbol nacional, la Segunda B (campeonato que ha disputado hasta en 32 ocasiones), un logro que probablemente alcance esta temporada (con 1696 puntos, si mis datos son correctos, ocupa la segunda posición a solo 3 de una Cultural Leonesa que este año jugará en una categoría superior y no podrá detener nuestro sorpasso). Eso también se escribe rápido.

La época de mayor gloria se terminó en torno a finales de los años 70 del siglo pasado, cuando el equipo rozó el ascenso a la Primera división. Era la temporada 1977-1978, y liderados por un jovencísimo Manolo Sarabia, los gualdinegros se quedaron a solo dos puntos del ascenso a una Primera división que, por entonces, no tenía apellidos bancarios. En años recientes, la afición ha vivido experiencias más negativas. Ciñéndonos solo a lo deportivo, el ejemplo más claro sería la temporada 2010-2011, con 26 partidos sin conocer la victoria y consumando el descenso a tercera división más de veinte años después. Eso sí, se consiguió regresar a Segunda B rápidamente y se alcanzó la esperanzadora cifra de 2.000 socios al poco tiempo. Una de cal y otra de arena. La historia de este club es un resumen de tristezas absolutas y alegrías relativas. Eso curte, dicen que ennoblece, y, sobre todo, debería unir.

El club, opino, está vivo, a pesar de que las miserias del fútbol moderno le hayan condenado a vivir en un inquietante limbo entre el orgulloso pasado y el futuro más vulnerable. Aunque no lo parezca, hay afición. Poca, quizás, dirán algunos, y no les faltará razón, pero los fieles mantienen vivo ese vínculo con un equipo y un pueblo que siempre se han caracterizado por hacer difíciles esas asociaciones emocionales. Somos de una tierra que exige e impone, que siempre te pone a prueba. Lo mismo pasa con el club al que cobija. Nos consolaremos creyendo que lo difícil siempre es más satisfactorio que lo fácil. Este párrafo requiere ir acompañado de un análisis más profundo, pero no es lo que nos trae hoy aquí.

También deberíamos detenernos con cuidado y disponer de tiempo para examinar lo que ha pasado en los últimos meses en el club. Pero tampoco es ése el objetivo de esta sección que abrimos hoy. En cualquier caso, este año que debería ser de homenaje y ceremonia está siendo incómodo y extraño. Duro. No se cumplieron los objetivos deportivos y algunas decisiones y sucesos de gestión y administración acabaron por provocar una peligrosa división en la masa social. La Junta directiva ha perdido el respaldo de parte de sus aficionados y el clima social y deportivo no es el más adecuado para disfrutar de la fiesta por los 100 años cumplidos. De hecho, aunque queda aún tiempo por delante para disfrutar de más actividades, uno tiene la sensación de que el aniversario está pasando desapercibido.

Sin embargo, ha habido y aún habrá, entiendo, diferentes eventos y actividades para celebrar un acontecimiento de esta magnitud. A título personal, una de las ideas que más he valorado en este tiempo es el trabajo realizado por personas anónimas en el proyecto HistóricoBarakaldo C.F. A través de este proyecto digital, varias personas, que comparten lo que llamamos por aquí sentimiento gualdinegro y que, además, no buscan el lucro, están haciendo una meritoria labor de estudio histórico y sentimental, poniendo en valor esos años que han ido magnificando la vigencia y salud de este club.

Con un espíritu parecido, este blog aspira ahora a contribuir a la energía activa de la institución en este año tan especial. Queremos hacer algo que aporte, aunque sea sin perder nuestro estilo y espíritu. Por lo tanto, poco a poco, iremos publicando relatos más personales, puede que con un aire literario quizás, simplemente autobiográficos o, al menos, más privados y subjetivos, caprichosos, desde un ángulo distinto, sin ataduras, ni límite de palabras, sin normas de edición ni depuraciones. Lo único que tendrán en común esos textos serán la voluntad del autor o autora por contarlo y que lo que nos cuenten tendrá relación con este club que cumple 100 años. Algunos quizás quieran preguntarse e intentar contestar por qué son del Barakaldo, otros buscarán la anécdota, el jugo sentimental, la reflexión más crítica o simplemente den rienda suelta a sus recuerdos. Lo que se quiera. Todo se admite siempre que guarde unos mínimos de decoro, respeto y sentido común.

No sé cuántos relatos publicaremos, pero eso da igual. Como es habitual en este blog, esta nueva aventura no se distingue por sus ambiciones. No aspiramos a nada espectacular, ni en cantidad ni en calidad. Empezaremos, y terminaremos cuando sea.

Todas las entradas, esta también, irán encabezadas con el nombre de Manuel “Manolo” López Martínez, jugador del club durante nueve temporadas, protagonista de aquel equipo de finales de los setenta que rozó la gloria. En una reciente entrevista, precisamente en esa página web de la que hablábamos antes, decía con orgullo al rememorar su carrera y su ligazón con el club barakaldés, que él era “un producto de la cantera”. Por eso, le elegimos a él y no a otro. Porque nació en Cáceres y triunfó en Barakaldo, porque hablaba en primera persona del plural cuando hablaba del club, porque nos recuerda de lo que somos capaces aunque nunca hayamos sido capaces de ello. Él irá en el titular de todas las entradas por guardar la costumbre habitual de este blog, pero todas ellas se abrirán con el nombre del autor o autora del texto (si ellos quieren) y por su número de socio o socia (si es que lo son).

Más allá de los candidatos que ya manejamos y de las personas a las que ya hemos invitado, esta acción queda abierta a todo aquel aficionado, simpatizante, socio o persona ajena pero con interés por el club que quiera participar en ella. Podéis enviar vuestros escritos a cronicadeportivasentimental@gmail.com. La primera ya la tenemos lista, así que vamos con ello antes de que nos arrepintamos y, como hemos dicho antes, ya veremos cómo acaba la cosa. Quizás no lo logremos, pero con intentarlo valdrá la pena, porque, más o menos, eso es lo único que le hemos exigido a nuestro equipo durante estos 100 años, ¿no?

viernes, 18 de agosto de 2017

Cameron Meyer


Hace muy poco que se abrió el mercado en el pelotón profesional y la cosa empezó movida e interesante. Se sabía que podía haber mucho movimiento y se discutía la posibilidad de que la mayoría de líderes actuales, así como esos corredores llamados a tomarles el relevo, podían decidir cambiar de aires.

Está claro que hay un cambio generacional: a falta de que se correr una de las tres grandes, Vincenzo Nibali se queda por ahora sin triunfos, a Chris Froome le ha costado más que nunca, Nairo Quintana no ha estado afortunado, Alberto Contador se retira, Alejandro Valverde roza los cuarenta, ya no están ni Andy Schleck ni Bradley Wiggins… Los Tom Dumoulin, Warren Barguil, Romain Bardet, Mikel Landa, Fabio Aru, Bob Jungels y compañía parecen llamados a tomarles el relevo, y todos ellos buscan tomar posiciones para partir con ventaja en la carrera. En este caso, la ventaja es firmar por un equipo de garantías, que te asegure ser el centro de atención y te rodee de buens compañeros. Pregúntale a Chris Froome qué opinión tiene del trabajo hecho en este Tour por corredores como Mikel Nieve, Mikel Landa o Michal Kwiatkowski. Y, por ello, se esperaba movimiento y que fueran movimientos importantes. Y ha habido un poco de todo: anuncios de retiradas, líderes que deciden seguir donde estaban, otros que renuevan, algunos que han cambiado de aires y otros que aún se lo están pensando.

Vamos a repasarlo un poco en esta entrada, empezando por hacer tres categorías: una para hablar de los que se retiran, otra para resumir los fichajes o cambios de equipos, una tercera para reunir a las renovaciones o ampliaciones de contrato y la última para hacernos eco de algunos rumores, parece que fundados. No están todos. Ha habido más movimientos en el mercado, pero estos son los que a nosotros, algo que no es muy objetivo, nos han parecido los más relevantes.


Las retiradas

 Ya llevamos años despidiendo a grandes corredores. En los últimos años, han dicho adiós corredores como Fabian Cancellara, Jens Voigt, Andy Schleck o Sylwester Szmyd, por mencionar solo los cuatro primeros que me han venido a la cabeza. Este año, por supuesto, cualquier recuento de retiradas irá encabezado por Alberto Contador. Los tres lustros de carrera del madrileño son lo suficientemente meritorios como para que se lleve la atención y los reconocimientos. Pero no es el único que se retira, por supuesto, y, por ejemplo, con él también dice adiós al Trek y al ciclismo profesional, Jesús Hernández, un corredor cuya carrera siempre ha ido unida a la de la del Pinto, al que ha acompañado siempre en toda su andadura como gregario, escolta, asesor, compañero y no sé qué más. También se retiran otros corredores, quizás menos conocidos para el aficionado menos interesado, como Romain Lemarchand (Delko), Greg Henderson (Unitedhealthcare), Arnold Jeannesson (Fortuneo), Fabrice Jeandesboz (Direct) o Manuel Quinziato (BMC). También se retira Ángel Vicioso (Katusha), un corredor al que se le echará de menos, Haimar Zubeldia (Trek), del que ya hablamos aquí o Adriano Malori (Movistar), quien dice adiós quizás muy pronto y por desgracia. Otros tres que se jubilan y cuya ausencia se notará en la carretera son el histriónico Thomas Voeckler (Direct), el escalador Jurgen Van den Broeck (Lotto Jumbo) o el italiano Paolo Tiralongo (Astaná). Otro que también se retira es el portugués Rui Sousa. También en Portugal parece que se enfrentan a un relevo generacional muy importante.


Los que cambian de equipo

Como decíamos al principio, alguno de esos corredores que pueden aspirar a los pódiums de las tres grandes han decidido cambiar de equipo. El último en anunciarlo ha sido Mikel Landa, quien cambia Team Sky por Movistar. Dicen que Telefónica estaba muy interesada y Eusebio Unzué está muy contento. Desde que salió del desaparecido Euskaltel, el vasco ha tenido una progresión muy esperanzadora que se topó primero con Fabio Aru y la dirección técnica del Astaná y después con Chris Froome y la del Team Sky. Ahora tendrá a Nairo Quintana de compañero, pero supongo que en la negociación de su nuevo contrato por dos temporadas habrán discutido cómo cumplir con la promesa que Landa se hizo así mismo y que hizo pública: no volvería a una grande para trabajar para otro a no ser que él mismo lo decidiera. Warren Barguil también ha cambiado de equipo. Se va a un ambicioso Fortuneo que parece querer crecer mucho la próxima temporada. Otros corredores que siempre se dejan ver en los puestos de honor de las grandes carreras, que ganan y ayudan a ganar, también han cambiado de maillot. Por ejemplo, el siempre tenaz Daniel Martin (UAE), Tom Jelte Slagter (Dimension Data), Jan Hirt (Astaná) o Davide Formolo (Bora). Corredores importantes que hacen equipo y aspiran a victorias, como Davide Villella (Astaná), Tony Gallopin (AgsR), Eduardo Sepúlveda (Movistar) o Daniel Oss (Bora) también tendrán equipo nuevo. Jóvenes con galones de futuros ganadores que también cambian:  Magnus Cort Nielsen (Astaná), Victor Campanaerts (Lotto Soudal), Alberto Bettiol (BMC), Omar Fraile (Astaná), Sven Erik Bystrom (UAE), Jaime Rosón (Movistar), Christian Odd Eiking (Wanty) o Matej Mohoric (Bahrain). Otros cambios interesantes son los de Kristjan Koren (Bahrain), Elia Viviani (Quick Step), Damien Gaudin (Direct), Nathan Haas (Katusha), Jerome Cousin (Direct), Rein Taaramae (Direct), Jurgen Roelandts (BMC), Gorka Izagirre (Bahrain), Manuel Senni (Bardiani), Mikel Nieve (Orica), Alexander Kristoff (UAE), Amael Moinard (Fortuneo), Jonathan Castroviejo (Sky), Michael Morkov (UAE), Georg Preidler (FDJ), Matteo Trentin (Orica) o Jens Keukeleire (Lotto Soudal). Destacan dos bajas en Sky, la del norteamericano Ian Boswell, primer corredor de esta nacionalidad que firma por el Team Katusha y la de Peter Kennaugh, uno de los grandes gregarios de corredores como Chris Froome y Bradley Wiggins, quien también ha demostrado capacidad para ganar en terrenos exigentes, correrá en el Bora. También el regreso de Cameron Meyer (Orica). Uno de los últimos grandes fichajes en confirmarse ha sido el del mejor esprinter de la actualidad, el alemán Marcel Kittel, quien deja el Quick Step para pasar al Team Katusha ruso. También, recientemente, se han confirmado los fichajes de Rory Sutherland por UAE y Iuri Filosi por el Delko francés.


Los que no se mueven

Acaba de renovar Rigoberto Urán (Cannondale). Tras su pódium en Francia, partirá la temporada que viene con más aspiraciones, pero también con más exigencias. También han renovado corredores importantes, en diferentes matices y obligaciones, como Nikki Terpstra (Quick Step), Michael Hepburn (Orica), Matthew Hayman (Orica), Christian Knees (Sky), Sam Bennett (Bora), Svein Tuft (Orica), Marco Marcato (UAE), Phillippe Gilbert (Quick), Brice Feillu (Fortuneo), Fernando Gaviria (Quick Step), Ariel Richeze (Quick Step), Julian Alaphilippe (Quick Step), Luis Ángel Maté (Cofidis), Bob Jungels (Quick Step), Julien Simon (Cofidis), Ignatas Konovalovas (FDJ), Nelson Oliveira (Movistar), Alessandro de Marchi (BMC), Nikias Arndt (Sunweb), José Gonçalves (Katusha), Tiago Machado (Katusha), Paul Martens (Lotto NL Jumbo), Simon Spilak (Katusha) o Laurens ten Dam (Sunweb). En el Sky, por supuesto, se ganó su renovación tras el Tour de Francia, Michal Kwiatkowski y Geraint Thomas. Más renovaciones importantes son las de Sam Oomen (Sunweb), Maxime Monfort (Lotto Soudal), Ilnur Zakarin (Katusha), Jakob Fuglsang (Astaná), Richie Porte (BMC), Dario Cataldo (Astaná), Filippo Pozzato (Wilier), Fabio Felline (Trek) o Nacer Bouhanni (Cofidis). Tom Dumoulin (Sunweb) es otro de los grandes aspirantes a los tronos que no se mueve de equipo. El Ag2r ha recibido con ganas su nuevo rol de equipo importante con el crecimiento de Romain Bardet. Su nuevo líder, aspirante al Tour tras terminar en el pódium los dos últimos años, seguirá en el equipo, al igual que el joven Pierre Latour o el gran rodador belga Olivier Naesen. Dos piezas muy importantes para seguir creciendo y rindiendo. Otro que ha renovado hace poco es Rinaldo Nocentini con el Sporting Tavira. Parece que su exitoso exilio a Portugal le ha colmado y el veterano italiano seguirá allí.


Los rumores

Se lee que Ben Hermans puede tener una buena oferta del continental profesional Israel Cycling Academy. Si los israelíes se hacen con este corredor finalmente, su ambición quedará patente. Dicen que los españoles Samuel Sánchez (ahora en el BMC y apunto de cumplir 40 años) y José Herrada (Movistar) pueden firmar con el Fortuneo francés, equipo que tendrá que encontrarle compañeros que contenten a Warren Barguil ahora. De todas formas, el reciente positivo de Samuel Sánchez, de confirmarse, daría, probablemente, fin a su carrera. También se habla de que Edward Theuns puede firmar con el Team Sunweb. Mucho tiempo ha pasado ya desde que se hablaba de la salida de Fabio Aru del Astaná, y los rumores siguen. Ahora se habla de Trek o UAE. Parece que Dayer Quintana puede dejar a su hermano Nairo Quintana solo en Movistar. Se habla del Astaná. Su compañero y compatriota en el Movistar, Winner Anacona, también podría aceptar el dinero del UAE, uno de los equipos que más se está moviendo en estas primeras semanas de mercado. Julen Amezketa podría firmar un nuevo contrato con el Caja Rural después de dejar interesantes detalles en su primer año profesional en Italia. Un italiano, pero este ya veterano, Domenico Pozzovivo puede marchar al Bahrain. Se dice que Egan Bernal, el joven colombiano del que todo el mundo habla como una futuro estrella, podría estar cerca de firmar con el Team Sky. El luxemburgués Jean Pierre Drucker puede firmar con el Ag2r. Louis Vervaeke suena para el Team Sunweb), el sólido Damiano Caruso para el Bahrain y Diego Rosa para el UAE. Uno de los últimos rumores habla de que David de la Cruz podría dejar el Quick Step para firmar por el Team Sky.  De hecho, el fichaje de De la Cruz ya se ha confirmado.

Por último, el gran grupo de rumores, por ahora, se concentra en torno al nuevo equipo francés de la segunda categoría profesional, Vital Concept, antiguo patrocinador del Fortuneo, que pasa a ser el patrocinador principal del proyecto que encabeza el ex corredor profesional Jerome Pineau. Parece confirmarse que el rápido Bryan Coquard estará en el equipo, pero los rumores apuntan a que podría tener como compañeros a corredores como Lorrenzo Manzin, Johan Le Bon, Sebastien Delfosse, Kris Boeckmans, Kevin Reza o Jonas Van Genechten. Excepto Delfosse, todos esos fichajes han sido recientemente confirmados. Además de ellos, también se ha confirmado que se incorporarán a este nuevo proyecto corredores como Yoan Bagot, Jeremy Lecroq, Justin Mottier, Quentin Pacher, Marc Fournier, Corentin Ermenault, Julien Morice y Steven Lammertink.

De aquí hasta el invierno, muchos más se unirán a estas categorías. Seguro que en los días de descanso de la Vuelta a España hay más de una reunión de la que salen más de un nuevo contrato. Incluso, puede que me haya confundido o que algo de lo que he escrito aquí (sacado de buenas fuentes en internet como biciclismo.com o cyclingfever.com) acaba por cambiar. De hecho, cuando empecé a escribir esto creía que Elia Viviani había renovado por Team Sky y hoy mismo, cuando he ido a publicarlo, resulta que había firmado por el Quick Step.

 En líneas generales, parece que será una temporada, la de 2018, con muchos cambios en el pelotón. Algunos ya se han confirmado y otros lo harán más tarde. La retirada de Alberto Contador parece escenificar el cambio de generación. Los Romain Bardet, Mikel Landa, Tom Dumoulin y compañía parecen preparados para tomar el relevo e inscribir sus nombres en el palmarés. Los maillot que vistan depende de ellos… y de un mercado que, como hemos dicho, ha empezado intenso y promete seguir siéndolo.

Posdata: Le vamos a dar el titular al australiano Cameron Meyer, aunque no sé si ya lo he utilizado antes. Lo hacemos porque alguno había que elegir y este es el único que vuelve al ciclismo profesional de carretera. A sus 29 años, este galardonado corredor de pista, abandonó el Orica, al que ahora vuelve, en torno a 2016, para firmar por el Dimension Data. Al poco, lo dejó, para concentrarse en la pista y la selección de su país, pero ahora ha decidido volver.

Kevin Seraphin


Como todos los años, vamos a revisar cómo va el mercado en la ACB cuando aún falta lo mejor y las cosas cambiarán. Siempre llegamos tarde y lo hacemos demasiado pronto, pero es lo que hay. Nos servirá para tener una idea de cómo pueden terminar las cosas más tarde.

En líneas generales, el mercado veraniego de este 2017 deja una situación en la que sorprenden el número de jugadores que vuelven a la ACB y el número de jugadores que debutarán. Ha habido, pero parece que son menos los casos de cambios entre equipos y, sobre todo, los ascensos desde LEB Oro y LEB Plata, aunque serán varios los jugadores que debutarán desde estas categorías por el ascenso de dos equipos (varios años después) y la decisión final de aceptar que siga en la Liga el Betis, un equipo que ya había empezado a diseñar una ambiciosa plantilla para lograr el ascenso. Lo que logró antes de tiempo fue la permanencia en los despachos y juzgados.

Como decía, vienen muchos jugadores nuevos (Rakim Sanders, Sylvan Landesberg, Marko Lukovic, Dragan Milosavljevic, Erick Green, Shaquielle McKissic, Gregory Vargas, Janis Timma, Mateusz Ponitka…) y regresan también muchos que ya estuvieron (James Augustine, Nik Caner-Medley, Clevin Hannah, Corey Fisher, Latavious Williams, Tibor Pleiss, Fabian Causeur, Thomas Heurtel, Jayson Granger…).

Otras sensaciones generales es que llegan menos jugadores de la NCAA, aunque llegan (Matt Thomas o Torian Graham) y algunos muy interesantes, como un hijo de un antiguo jugador de la ACB, Tim Kempton Jr, que llega a Bilbao para firmar su primer contrato profesional pero después de cerrar su último año universitario con medias por encima de 20 puntos y 10 rebotes, o el polaco Przemek Karnowski, un pivot con una historia personal que, seguro, escucharemos en más de una ocasión esta temporada.

También, en líneas generales, han sorprendido los diferentes tempos e intensidades a la hora de confeccionar las plantillas. La tardanza en confirmar la admisión de Burgos y Gipuzkoa Basket ha lastrado la gestión deportiva de estos dos clubes, que andan ahora firmando jugadores o renovándolos a todo correr. Más complicado aún fue el caso del Betis, que se encontró con su permanencia en los juzgados y ya había empezado a organizar su plantilla pensando que iban a jugar en LEB Oro. Habrá que ver ahora si este cambio supone alguna modificación en los contratos ya firmados. Sorprendió lo rápido que fichó y cerró su plantilla el Bilbao Basket. También ha sorprendido lo que le ha costado al FC Barcelona convencer a ciertos jugadores, recibiendo mucho rechazo de algunos jugadores. Sorprenden tantos cambios en un equipo que ganó la Liga el año pasado cuando nadie lo esperaba, aunque todos esos cambios parecen muy prometedores. Y sorprende que a quien escribe le sorprendan tantas cosas, claro.

Vayamos poco a poco. Con el Betis quizás haya que esperar un poco para confirmar que los jugadores que ya habían fichado: Josep Franch, Donnie McGrath, Mikel Uriz, Luke Nelson, Jordan Swing, Saúl Blanco o Iván Cruz-Uceda van a seguir ahora que ya son ACB. Para LEB Oro conformaban una plantilla ambiciosa y poderosa. En ACB pueden dar resultados si se confían en ellos. Alejandro Martínez seguirá en el banquillo y Alfonso Sánchez como jugador. Suena Txemi Urtasun y es seguro que dejan el equipo jugadores como Nikola Radicevic, que se va al Estrella Roja o Rasid Mahalbasic que firma por el Oldenburg. Por cierto, justo ahora que vamos a publicar la entrada, nos enteramos del anuncio del fichaje de Samardo Samuels, pívot jamaicano que ya jugó en ACB en el FC Barcelona. El recién ascendido Burgos (por fin, merecido para la ciudad y su afición) ha incorporado al ex de Andorra Thomas Schreiner, al ex del Joventut Corey Fisher y a Deividas Gailius quien llega del Lietuvos, donde también jugada ahora Fisher. Han renovado a jugadores como Álex López, Álex Barrera, Javi Vega, Goran Huskic, Edu Martínez, todos ellos jugadores importantes en el ascenso deportivo. Han perdido a Mo Soluade, que vuelve al Unicaja o a Aegir Steinarson que firma por el Castelló. Parece que quieren contar con el prometedor pivot brasileño del Real Madrid Felipe Dos Anjos, quien ha hecho una gran temporada en LEB Oro con el Oviedo (parece que se confirma su incorporación). Les queda aún mucho que añadir a la plantilla que traerá la alegría ACB a la ciudad de Burgos. El otro recién ascendido es el Gipuzkoa Basket, GBC, de Porfirio Fisac, quien seguirá siendo el entrenador en ACB. Han firmado a Kenny Chery (Betis), Dani Pérez (Oviedo) y Miquel Salvó (Oviedo) y renovado a Xabi Oroz, Joan Pardina y el norteamericano Mike Carlson, uno de sus mejores hombres la temporada pasada. Vuelve desde el Brindisi Danny Agbelese y llega desde Zaragoza la veteranía de Henk Norel. El actual campeón de la ACB, el Valencia, cambió de entrenador. Pedro Martínez deja su lugar al mejor entrenador de la temporada pasada, el bilbaíno Txus Bidorreta, quien dejó con lágrimas las islas Canarias para aceptar este gran reto. Con él llega desde Tenerife Aaron Doornekamp, al que él trajo a la ACB y una de las grandes sorpresas de la temporada pasada. También vuelven a la ACB jugadores como Latavious Williams (UNICS) o Tibor Pleiss (Galatasaray). Han fichado a Erick Green (Olympiakos) y recuperado al cedido Alberto Abalde (Joventut). Con vistas al futuro han firmado un contrato al prometedor finlandés Tryggyi Hlinason. Son muchas incorporaciones, pero lo interesante es que también han retenido gran parte del talento que ya tenían y parece que el año que viene contarán con un grupo muy fuerte para jugar en ACB y en Europa. Siguen Guillem Vives, Rafa Martínez, Antoine Diot, Joan Sastre, Fernando San Emeterio, Will Thomas o Bojan Dubljevic. Por el contrario, han perdido a Luke Sikma (ALBA Berlín), Pierre Oriola (FC Barcelona), Mike Tobey (Tenerife) y Viacheslav Kravtsov (Eskisehir). Dicen algunos medios que están interesados en el lituano Arturas Gudaitis. Otro equipo que hizo una buena temporada el año pasado fue el Unicaja de Joan Plaza y para la próxima, sobre el papel, se han reforzado muy bien. Ya han incorporado a un buen número de jugadores: Ray McCallum (Gran Rapids Drive), Mo Soulade (Burgos), Sasu Salin (Herbalife), Dragan Milosavljevic (ALBA Berlín), James Augustine (CSKA de Moscú) y uno de los mejores pivots en ACB de la temporada pasada, Giorgi Shermadini del Andorra. Además de Plaza como entrenador, siguen en Málaga los jugadores Alberto Díaz, Nemanja Nedovic, Carlos Suárez, Dani Díez, Adam Wacynski, Jeff Brooks, Viny Okouo y Dejan Musli. Se han marchado Kyle Fogg, a China, Oliver Lafayette, a Italia, y Jamar Smith, a Rusia. Christian Eyenga, quien jugó en el Joventut antes de irse a la NBA, firmó por el Unicaja con la temporada ya empezada y la próxima seguirá en ACB pero no aquí. El UCAM Murcia ha cambiado de entrenador. El griego Fotis Katsikaris aceptó el reto de entrenar al ambicioso Hapoel Jerusalem israelí y, en su lugar, llega el vasco Ibon Navarro, quien recibió elogios a pesar del descenso de su equipo, el Manresa. Con él llegan Clevin Hannah (Lietuvos), Charlon Kloof (Skopje), Brad Oleson (FC Barcelona), Marko Lukovic (Krka) y vuelve una vez más a Murcia Vitor Faverani (FC Barcelona). Del año pasado, siguen Alberto Martín, Sadiel Rojas, Ovie Soko, José Ángel Antelo, Kevin Tumba, Julen Olaizola y Marcos Delía. Además de Katsikaris, se fue Nemanja Radovic al Obradoiro y se retiró Martynas Pocius. El Estudiantes de Salva Maldonado ha conseguido incorporar al prometedor Ludde Hakanson, el año pasado en el Fuenlabrada, a Dagoberto Peña, destacado en LEB Oro, a Sylven Landesberg, quien llega del Maccabi de Tel Aviv y a un viejo conocido de la ACB, Nik Caner-Medley, que estaba jugando en el Mónaco. Volverán a vivir en Madrid jugadores como Omar Cook, Darío Brizuela, Edgar Vicedo, Goran Suton, Víctor Arteaga, Alec Brown y el veteranísimo Sitapha Savané. Han perdido a un jugador importantísimo como el francés Edwin Jackson, que acepta el dinero de China o Ondrej Balvin, quien llega desde el Gran Canaria para reforzar la pintura. Queda por saber qué pasará con Jaime Fernández, después de que el Estudiantes igualara la oferta del Andorra en el derecho de tanteo o con Sebas Saiz, quien parece que tiene una oferta del Real Madrid para luego salir cedido. También sonaba Álex Urtasun. Los gallegos del Río Natura Monbus han incorporado veteranía y experiencia con Albert Sabat (Joventut), David Navarro (Andorra) y Nemanja Radovic (Murcia), además de seguir con su política de apostar por jugadores de mercados poco habituales (y muy a menudo acertando): Matt Thomas (Iowa State), Martins Laksa (Valmiera), Benjamin Simons (Limburg) o Verner Kohs, a quien probablemente cedan. Los que siguen contando con la confianza del equipo director del Obradoiro son el entrenador Moncho Fernández y los jugadores Pepe Pozas, Alberto Corbacho, Eimantas Bendzius, Nacho Llovet, Adam Pechacek o Artem Pustovyi. No siguen jugadores como Mickey McConnell (EWE Baskets), Osvaldas Matulionis (Basic-Fit Brussels), Santi Yusta (Real Madrid), Rosco Allen (Iberostar) o Shayne Whittington (Zenit). El Real Madrid vuelve a apostar por Pablo Laso y una plantilla muy larga donde habrá pocas incorporaciones. Llegan el pivot Ongjen Kuzmic (Estrella Roja), el alero canterano Santi Yusta (Real Madrid) y el ex del Baskonia Fabien Causeur (Brose Baskets). Siguen la gran parte de los jugadores del año pasado, Sergio Llull, Luka Doncic, Jaycee Carroll, Rudy Fernández, Jeffery Taylor, Jonas Maciulis, Trey Thompkins, Felipe Reyes, Anthony Randolph o Gustavo Ayón. Andrés Nocioni se retira, Augusto Lima firma por el Besiktas y Othello Hunter por el CSKA de Moscú. Queda por saber qué será de Álex Suárez, si ficharán y cederán a Sebas Saiz, si volverán a ceder a Facundo Campazzo o le incluirán en el primer equipo o qué pasará con el nuevo gran talento de la cantera, Dino Radoncic, quien ya ha debutado, ha renovado, y puede contar con más minutos o salir cedido. El sorprendente Morabanc Andorra debutará en Europa y, para ello, Joan Peñarroya, su entrenador, se ha propuesto confeccionar una buena y sólida plantilla. Son muy interesantes las llegadas de jugadores como JJaka Blazic, desde el Baskonia, Vladimir Jankovic, quien jugaba en Grecia con el Aris de Salónica, John Shurna, quien regresa a ACB desde el Cedevita, Przemek Karnowski, jugador carismático en la universidad de Gonzaga y Moussa Diagné, quien llega desde el FC Barcelona. Además de Joan Peñarroya, los jugadores que siguen en Andorra son Andrew Albicy, Guille Colom, David Walker, David Jelinek, Beka Burjanadze y Oliver Stevic. Han salido Thomas Schreiner (Burgos), David Navarro (Obradoiro), Thanasis Antetokounmpo (Panathinaikos) y Giorgi Shermadini (Unicaja). Son bajas importantes, pero a lo ya conseguido para substituirlos, quizás se unan más, como un Jaime Fernández con el que parece que seguirán insistiendo. Una temporada más, Josean Querejeta reinventa su Baskonia. Sale un Sito Alonso que no contaba con su confianza y apuesta por un reciente ex jugador, Pablo Prigioni, para que debute como entrenador con los vitorianos. Regresa Marcelinho Huertas a la ACB desde la NBA, acaban de firmar a Jayson Granger, quien abandonó la ACB para irse a Turquía y debutarán el sorprendente Janis Timma (Zenit) y el prometedor Vincent Poirier (Paris-Levallois). Parece que también jugará en Baskonia el argentino Luca Vildoza. Habrá más, por supuesto. Suenan muchos nombres como Vanja Marinkovic, Jordan McRae, Kyle Wiltjer, Jarell Eddie, CJ Wilcox… Y seguro que habrá aún más. Han renovado a Rodrigue Beaubois, Tadas Sedekerskis, Adam Hanga, Tornike Shengelia y Johannes Voigtmann. Y alguno recibió buenas ofertas. De hecho, aún puede que Hanga juegue en otro lugar la temporada que viene. Aún quedan piezas por encajar aquí. También faltan cosas en el nuevo Zaragoza de Jota Cuspinera, quien llega desde el Fuenlabrada después de una temporada prometedora. Los aragoneses pierden jugadores muy importantes: Isaac Fotu se va al Ulm y Stevan Jelovac al Nizhny. También se han ido Miki Servera (Melilla), Marcos Knight (Afyon Baladiye) o Henk Norel (GBC). Para substituirlos llegan jugadores nuevos en la competición que podrán demostrar si en Zaragoza se ha acertado apostando por ellos: Michal Michalak (Turow), Torian Graham (Arizona State), Lovro Mazalin (Cedevita), Nikola Dragovic (ASVEL) o Jarvis Varnado (Byüksehir). Sergi García, Tomás Bellas y Jonathan Barreiro siguen contando y parece que se luchará por incorporar a Sebas Saiz y Álex Suárez. De hecho, la incorporación de Álex Suárez como cedido parece que ya se ha confirmado y hecha pública. También sonaban Juanjo Triguero y Álex Urtasun. El Fuenlabrada también ha hecho una apuesta muy arriesgada. Ha firmado a un entrenador desconocido por aquí, Néstor García, quien llega desde el Guaros venezolano. Con él se incorporan Gregory Vargas (Maccabi Haifa), Christian Eyenga (Unicaja) o el ex canterano del FC Barcelona Emir Sulejmanovic (Cibona). Siguen muchos de los jugadores que redondearon una buena temporada el año pasado, Luka Rupnik, Francisco Cruz, Marko Popovic, Álex Llorca, Rolands Smits, Ian O’Leary, Chema González o Blagota Sekulic. Aún hay cosas pendientes. Dicen que quieren a jugadores como Nacho Martín o Gabriel Decks. Y no está claro que será de Roland Smits, quien tiene bastantes novias. El FC Barcelona busca resarcirse de su mala temporada. Han apostado por Sito Alonso (Baskonia) para el banquillo y han incorporado a más de media docena de jugadores: Thomas Heurtel (EFES), Phil Pressey (St Cruz Warriors), Marc García (Betis), Adrien Moerman (Darussafaka), Rakim Sanders (Milano), Pierre Oriola (Valencia) y Kevin Seraphin (Pacers). Siguen Ante Tomic, Aleksandar Vezenkov, Víctor Claver, Pau Ribas, Tyrese Rice, Petteri Koponen o Juan Caarlos Navarro. Eso sí, además de Brad Oleson (Murcia), Marcus Eriksson (Herbalife) o Moussa Diagné (Andorra), puede que aún haya más movimientos. Tampoco se sabe qué será, tras no salir al draft, del prometedor Rodion Kurucs.  Otro asunto que queda por resolver es el que protagonizan Baskonia y Adam Hanga. Las últimas noticias aseguran que el FC Barcelona y el Baskonia han llegado a un acuerdo y Hanga jugará en Barcelona. El Joventut de Diego Ocampo ha contratado a Dominik Mavra (Karpos Sokoli), Patrick Richard (Maccabi Rishon), Alex Ruoff (Gottingen), Saulius Kulvietis (Prienai) y el prometedor Simon Birgander (Clavijo). Apuestas de las que dan sensación de riesgo pero también de cierta esperanza. Ocampo seguirá puliendo el talento de jugadores como Nenad Dimitrejevic, Xabi López, José Ignacio Nogués o Tomasz Gielo, que se combinarán con la experiencia de veteranos como Albert Ventura, Jerome Jordan o Sergi Vidal. Suena Suena el ala-pivot de Kinshasha Omari Gudul. De hecho, se ha confirmado recientemente que Gudul jugará en Badalona. El Herbalife Gran Canaria de Luis Casimiro seguirá siendo un equipo competitivo a tener en cuenta. Anzejs Pasecniks, Eulis Báez, Pablo Aguilar, Xavi Rabaseda, Oriol Paulí y Albert Oliver seguirán siendo importantes en un equipo que pierde a jugadores relevantes como Susa Salin (Unicaja), Kyle Kuric (Zenit), Royce O’Neale (Zalgiris), Richard Hendrix (Galatasaray) y Darko Planinic (Sassari). Para equilibrarlo, han traído a jugadores como Gal Mekel (Maccabi), DJ Seeley (Maccabi), Shaquielle McKissic (Usak), Marcus Eriksson (FCB), Ondrej Balvin (Estudiantes) y el universitario Luke Fischer (Marquette). Sus vecinos del Iberostar Tenerife tendrán que sobrevivir a la enorme temporada que hicieron el año pasado, con título incluido. Ya no estarán ni Txus Bidorreta ni Aaron Doornekamp, pero han incorporado a un entrenador joven con mucho hambre, Nenad Markovic, quien llega del Karsiyika turco y a uno de los jugadores europeos con mejores números el año pasado, el polaco Mateusz Ponitka, quien sonó para otros equipos ACB también. Además de ellos, también jugarán para el Iberostar jugadores como Adi Vrabac (Partizan), Rosco Allen (Obradoiro) y Mike Tobey (Valencia). Junto a ellos, repiten Petit Niang, Fran Vázquez, Tim Abromaitis, Javier Beirán, Nicolás Richotti, Ferran Bassas, Rodrigo San Miguel o Davin White. Además de Bidorreta y Doornekamp, también se han ido Marius Grigonis a Alemania, al ALBA Berlín y Georgios Bogris a su país. El griego ha aprovechado su gran temporada pasada para lograr un buen contrato con el Olympiakos. Finalmente, ya hablamos aquí del Bilbao Basket, así que intentaremos ser breves. Segundo proyecto de Carles Durán quien renueva a su columna vertebral (Jonathan Tabu, Álex Mumbrú y Axel Hervelle), además de a Dejan Todorovic, Borja Mendía y el veterano Javier Salgado, quien podrá retirarse, como quería, en su casa. Para suplir las bajas de jugadores como Ivan Buva, Danilo Nikolic, Tobias Borg, Michael Eric (Darussafaka) o Scott Bamforth (Sassari), los bilbaínos han incorporado a muchos jugadores nuevos en la ACB: Ricardo Fischer (Flamengo), Lucio Redivo (Bahía Blanca), Shane Hammink (Crusaders), Tim Kempton Jr (Lehigh U) o Jameel McKay (Phoenix Fuel). Además de ellos, se han apuntado un tanto al conseguir a Pere Tòmas, gran temporada el año pasado en Manresa, y ascender a Vasilije Vucetic, ex del Olimpia Ljubljana, al que incorporaron el año pasado para entrenar y ceder al Zornotza, donde se salió en LEB Plata.

Más o menos, los equipos van cogiendo forma, pero aún queda mucho mercado. Empezarán los torneos de selecciones y despuntarán algunos jugadores que no estaban en el punto de mira de los equipos. No creo que volvamos a hablar de esto por aquí, así que tomémoslo como un punto de partida y el resto lo hacemos cada uno por nuestra cuenta.


Posdata: Le vamos a dar el titular a Kevin Seraphin. Había que elegir a alguien y, no sabiendo a quién, hemos optado por el francés. Ya estuvo en ACB con el Baskonia, aunque no jugó muchos partidos. Se fue a la NBA para labrarse una buena carrera. Ha jugado allí más de 400 partidos y en su tercera temporada en Washington llegó a ser titular en 21 partidos y rozar los diez puntos por partido. Tendrá impacto en la liga ACB.

Derek Willis



Es un poco jodido escribir en el blog en verano. Fuera de casa, con mala conexión, con demasiado tiempo para otras cosas... Pero hemos encontrado un hueco y vamos a utilizarlo para publicar una serie de entradas que teníamos preparadas. Incluyendo un nuevo proyecto con el que nos arriesgaremos a fracasar. Eso vendrá luego. Ahora, vamos a dar salida a unas cuantas entradas que teníamos por aquí acumuladas.
 
Este año, además del campeonato de Europa, también se disputará, dentro de las muchas competiciones internacionales de selecciones de baloncesto, la FIBA AmeriCup, conocida antes con otros nombres, que se disputará en Argentina, Colombia y Uruguay a partir del 25 de agosto.

Hablamos de una competición que se disputa desde 1980, cuando la ganó Puerto Rico al derrotar en la final a Canadá. Tras los portorriqueños, los sucesivos ganadores han sido Brasil en dos ocasiones consecutivas (1984 y 1988), Puerto Rico repitió en 1989, Estados Unidos se estrenó en 1992 y repitió en 1993. En 1995 volvió a ganar Puerto Rico y Estados Unidos ganaría en 1997, 1999 y 2003. Argentina lo hizo en 2001. En 2005 y 2009 triunfó Brasil y entre medias, en 2007, volvió a ganar Estados Unidos. En las tres últimas ediciones los vencedores han sido Argentina, México y Venezuela. A partir de esta edición de 2017, el torneo volverá a disputarse cada cuatro años y, por cierto, parece que ya no dará acceso ni al campeonato del Mundo ni a las Olimpiadas. La división geográfica que la FIBA hace del mundo convierte a este campeonato en una reunión de países que pertenecen al hemisferio occidental al oeste del océano Atlántico, incluyendo Centroamérica, Norteamérica, Sudamérica y el Caribe.

Por supuesto, la lista de jugadores que disputan esta competición es enorme. Solo con mirar la lista de MVPs desde 1999 hasta 2015 te haces a la idea: Steve Nash, Manu Ginóbili, Steve Nash de nuevo, Marcelinho Machado, Luis Scola (2007, 2009, 2011 y 2015) y Gustavo Ayón que llevó al triunfo final a su selección en 2013.

Hace poco se hizo pública la selección de los Estados Unidos, que quizás es una de las que más curiosidad levanta porque la forman jugadores que no provienen de la NBA. El entrenador para este torneo es Jeff Van Gundy y los preseleccionados que anunciaron hace unos días fueron: Alec Brown, Xavier Munford, Jonathan Holmes, Billy Baron, Reggie Williams, Rod Benson, Larry Drew II, Reggie Hearn, Kendall Marshall, Darius Morris, Marshal Plumlee, Jameel Warney, Darrun Hilliard, Ra’shad James y Derek Willis.

Los cinco primeros tienen o han tenido recorrido profesional en la Liga ACB. Alec Brown, un jugador interior de 2,16 pero con querencia por el juego exterior, salió de la Universidad de Green Bay para pasar por los Bakersfield Jam antes de llegar a la ACB de la mano del Obradoiro. Tras jugar en los Windy City Bulls volvió al Estudiantes, con quienes ha renovado para la presente temporada. Xavier Munford, salido de la Universidad de Rhode Island, y con pasado en la D-League y en los Memphis Grizzlies, jugó la temporada pasada en el FC Barcelona. Equipo en el que también jugó Jonathan Holmes, después de salir de la Universidad de Texas. Billy Baron, con extensa carrera europea en el Lietuvos Rytas o el Spirou Charleroi, jugó la temporada pasada en el UCAM Murcia. Por último, Reggie Williams, además de jugar en Europa en el Dijon o el Avtodor Saratov, también dejó la NBA y la D-League, para jugar en el Baskonia.

El resto de la selección, en gran parte, también comparte con los anteriores esa experiencia en la NBDL. Rod Benson, a parte de jugar hace tiempo en el Nancy, ha hecho carrera en mercados más alejados, como Filipinas, Corea del Sur o Taiwán. Larry Drew II, jugó en Mónaco y ahora lo hace Lituania, pero también lo ha hecho en la D-League y en la NBA. Reggie Hearn ha destacado en la D-League, al igual que un Kendall Marshall que también jugó en la NBA y que fue elegido en la posición número 13 del draft por los Phoenix Suns. CJ Williams también juega en esta D-League, aunque antes también lo hizo en Francia o Italia. Darius Morris, jugaba hasta ahora en los Nets, pero también ha pasado por la D-League. Marshall Plumlee, miembro de una saga baloncestística, ganó la NCAA en 2015 con Duke, y hasta ahora jugaba en los New York Knicks. Jameel Warney es otro que ha destacado en la D-League, competición en la que también ha jugado Darun Hilliard, quien también encontró un hueco en la plantilla de los Detroit Pistons. Ra’shad James andaba jugando en el Cedevita y, por último, Derek Willis, un reciente egresado de la Universidad de Kentucky.
 
Vamos a darle el titular a este último, Derek Willis, simplemente porque es el último que hemos mencionado.

domingo, 30 de julio de 2017

Igor Angulo



Igor Angulo nació en Bilbao hace 33 años. Es un extremo izquierdo que llegó a ser internacional sub 20 y sub 21, uno de los jugadores más prometedores de Lezama. Era alto para jugar por banda (1.81), lo hacía por la izquierda y llegó a Lezama proveniente de la reputada escuela del Danok Bat. Se hizo todos los pasos que hay que seguir en Lezama: infantil a, infantil b, cadete preferente, cadete liga vasca, juvenil nacional y juvenil de división de honor. Todo lo que hay que hacer hasta llegar al Baskonia. Incluso, antes de debutar en el Bilbao Athletic, lo hizo en el primer equipo. Fue de la mano de Jupp Heynckes, en 2003, en Vigo, donde perdieron. El equipo acabaría en la séptima posición y Angulo no jugó más que el partido de su debut. La temporada siguiente, la 2003-2004, la primera de Ernesto  Valverde la pasó en el Bilbao Athletic. Jugó 30 partidos y marcó 9 goles. Una nueva oportunidad le llegaría en la siguiente temporada, la 2004-2005, en la que Valverde le utilizó hasta en tres partidos. Tenía 20 años. El equipo acabó en 9º posición. Ya no siguió en la temporada siguiente, la que empezó José Luis Mendilibar y terminó Javier Clemente. Empezó una serie de cesiones hasta que se desvinculó del club, siempre combinando segunda y segunda división B, fue cedido a la Gimnastic de Tarragona y al Cannes de divisiones inferiores en Francia, luego pasó por el Écija, el Numancia y la Real Unión, su último equipo en la península. Y es que tras no conseguir un contrato en segunda, decidió emprender la aventura y viajar. Fue primero a Chipre y jugó en el Enosis Neon Paralimni de la Primera división chipriota, donde los resultados fueron buenos, marcaron goles y le valió su pase a un país más potente, como Grecia, aunque firmara por un equipo de la segunda división, el GS Apollon Smyrnis. Se quedó a las puertas del ascenso pero su rendimiento le sirvió para subir de categoría. Firmó por el FC Platanias, que entrenaba Georgios Paraschos, un entrenador histórico que los ha entrenado prácticamente a todos (Iraklis, PAOK, OFI, Panionios, Levadiakos, APOEL...), en la primera división griega. Quedarían 9º, sin pasar apuros para mantenerse, y no muy lejos, a cinco puntos, de Europa. Marcó 8 goles en 23 partidos y decidió comenzar una nueva experiencia. Esta vez, se fue a Polonia, a empezar, de nuevo, desde la segunda división. Pero, en esta ocasión, con éxito absoluto. En el Gornik Zabrze, en su primera temporada, se convirtió en el máximo goleador de la segunda división polaca (la Liga I): 17 goles que sirvieron para conseguir el ansiado ascenso. Incluso, sus logros llegaron hasta casa cuando logró marcar 4 goles en un 6-1 ante el Chojniczanka. 
El Gornik Zabrze juega en el Ernest Pohl Stadium, un terreno con capacidad para unos 25000 espectadores. Pohl es uno de sus jugadores históricos. En los últimos años, los de Zabrze se han acostumbrado a ascender y descender, a no poder hacerle sombra al Legia Varsovia, el Lech Poznan o el Wisla Cracovia, pero, desde una perspectiva histórica, son uno de los equipos más importantes del fútbol polaco. Su preeminencia en los años 60 y 80 le ha mantenido, aún hoy en día, como el equipo de fútbol polaco con más títulos de Liga. Llegaron, incluso, en los 70 a ser finalistas de la Copa de la UEFA. Ahora, entrenados por el joven (44 años) Marcin Brosz, han conseguido un nuevo ascenso y aspiran, como se suele decir, a reverdecer aquellos viejos laureles. Y han empezado bien, ya que, en los tres primeros partidos, han encajado una derrota, pero han conseguido dos victorias, la última de ella ante el potente Wisla Cracovia. Eso les ha llevado a estar en los puestos de cabeza y eso ha encumbrado a un Igor Angulo que ha hecho un debut en la máxima categoría polaca simplemente espectacular. Se ha convertido en el líder del Gornik Zabrze y lleva nada más y nada menos que 6 goles en 3 partidos, los tres últimos, todos los que necesitaron para derrotar al Wisla Cracovia en el último partido: uno de tiro cruzado desde dentro del área, otro de cabeza en un córner y el tercero tras una buena galopada desde la banda y con mucha sangre fría. A sus 33 años, el bilbaíno está viviendo una época de gloria. La afición de su equipo le adora y sus compañeros le siguen. Tendrán rivales fuertes, aunque alguno no haya empezado bien, para luchar por el título, como el Lech Poznan de Nenad Bjelica, Korona Kielce de Gino Lettieri, el Slask Wroclaw de Jan Urban o el Wisla Cracovia del español Kiko Ramírez. Hay más españoles en la Ekstraklasa, Dani Abalo, Gerard Badía, Sito Riera, Álvaro Rey, Rubén Jurado, Julián Cuesta, Dani Suárez, Fran Vélez, pero, por ahora, Igor Angulo está reluciendo más que ninguno de ellos. 
No es una gran noticia hablar de jugadores nacionales que emigran. Tampoco lo es decir que tienen éxito. Ni tan siquiera es raro que un jugador que prometía con 19 años, encuentre, finalmente, el éxito ya pasados los 30. Sin embargo, lo hemos contado aquí, porque nos hemos dejado llevar por lo personal. Al fin y al cabo, Igor Angulo era uno de esos jugadores que, cuando nosotros aún éramos apasionados aficionados, nos elevaban la ilusión y la esperanza. Sobre todo para un club como el Athletic Club que vive de eso: de esa ilusión, por muy inflada que esté a veces o por muy débil que sea. Me alegra verle disfrutar así y ahora. Aunque no sea de rojiblanco.  

sábado, 29 de julio de 2017

Ahmet Orken



Se está disputando estos días el Tour de Qinghai Lake, la prueba más importante (o una de las más importantes) del circuito asiático y, si la cosa no ha cambiado, la prueba más larga de todos los circuitos profesionales después de las tres grandes vueltas. Y es que son trece etapas dando vueltas al lago que da nombre a esta región de china. Trece etapas que la convierten en una de las pruebas en Asia con más presencia europea. 
Un vistazo al palmarés nos aclara el peso que ha tenido esta competición que, por cierto, se disputa desde hace tan solo quince años. Desde su estreno, la han ganado corredores como Tyler Hamilton, Tom Danielson, Maarten Tjallingii, Damiano Cunego, Andriy Mizourov, Radoslav Rogina o Gabriele Missaglia. Y en el pódium final estuvieron gente como el malogrado Xavier Tondo, Francisco Mancebo, Valerio Agnoli, Matej Mugerli o Cameron Wurf. 
Por cierto, la edición de 2017 acaba de terminar y el pódium final lo han completado el venezolano Yonathan Monsalve (Qinghai Tianyoude Cycling Team), el colombiano Mauricio Ortega (RTS Montón Racing Team) y el alemán Bjorn Thürau (Kuwait-Cartucho.es). Solo en una ocasión, en la segunda edición, la de 2003, y en el tercer puesto, un chino se subió al cajón: Wang Gou Zhang. 
Este año la carrera ha tenido un poco de todo, incluyendo una etapa suspendida por las malas condiciones climatológicas. Qinghai es una región montañosa, una meseta a más de 3000 metros sobre el nivel del mar con un clima extremo: mucho frío en invierno y mucho calor en verano. El lago que le da nombre a la región es el lago salado más grande de China. 
La clasificación general se decidió durante la tercera etapa que ganó Stanislau Bazhkou del Minsk Cycling Club y la sexta que ganó un viejo conocido de esta prueba, Damiano Cunego del Nippo-Vini Fantini, uno de los equipos más fuertes en este pelotón plagado de equipos continentales. Yonathan Monsalve fue el más regular en estas etapas y aguantó en cabeza hasta el triunfo final. Por lo demás, destaca la lucha por los sprints, donde destacaron dos nombres, el del turco Ahmet Orken, del Torku Sekerspor, ganador de dos etapas y el vasco Jon Aberasturi, del Team Ukyo, quien ganó en la primera y en la quinta etapa. El primero no es un corredor tan desconocido. Profesional desde 2012, ya ha sido tres veces campeón de su país contra el reloj y ha ganado etapas en pruebas como la Vuelta a Marruecos, la Vuelta a Serbia o este tour de Qinghai Lake donde no era la primera vez que ganaba. Tiene 24 años y quizás pronto dé el salto. Por su parte, Aberasturi es un corredor tozudo que vio cómo su carrera se truncaba en 2014 cuando se acababa su trabajo en el equipo de casa, el Euskadi, pero emigró años después, saliendo del retiro, a Japón, para, a sus 28 años, convertirse en un corredor ganador y con prestigio en Asia. Este año ya lleva seis victorias, estas dos, otras dos en el Tour de Corea, otra en el Tour de Japón y la primera que consiguió en el Tour de Tailandia. Sería un gran corredor para el salto de categoría del Murias Taldea. Aberasturi estuvo a punto de ganar una tercera, en la decimosegunda etapa, pero Nicola Marini se le adelantó y le dio la segunda victoria de etapa al Nippo-Vino Fantini. La última etapa de la prueba también fue al sprint y se lo llevó el prometedor corredor kazajo del Vino Astaná Yevgeny Gidich. Dusan Rajovic, del Adria Mobil, también ganó por velocidad la segunda etapa. Las otras tres que nos quedan vieron triunfos ucranianos, todos para el equipo Kolss Cycling Team, una de la mano de Mykhaylo Kononenko y las otras dos, seguidas además, del mismo corredor, compañero de equipo de Kononenko y compatriota, Oleksandr Polivoda
Ahmet Orken se ha llevado la clasificación por puntos, Mauricio Ortega la de la montaña y el Kuwait-Cartucho.es ha sido galardonado con el premio al mejor equipo. Le vamos a dar el titular a Ahmet Orken y, no sé, supongo que volveremos pronto para hablar de cualquier otra cosa. 

viernes, 28 de julio de 2017

Vasilije Vucetic



Siempre he tenido la impresión, incluso cuando el equipo estaba bajo la gestión de Gorka Arrinda, que el Bilbao Basket se ha caracterizado por ser un equipo rápido en su diseño de plantilla para cada temporada. También tengo la impresión de que los cambios son muchos, demasiados, de un año a otro, pero esa era una sensación que ya tenía incluso cuando el primer equipo de Bilbao era el Cajabilbao.
Sin embargo, lo de este año es muy llamativo. Ha sido el primer equipo de la ACB en cerrar su plantilla al 100%. Con la confirmación de la renovación por un año de Javier Salgado, que se ha hecho oficial hoy pero pública hace ya unas semanas, el equipo que volverá a dirigir Carles Durán ya está completamente decidido para la temporada 2017-2018, la primera desde hace tiempo con dos ascendidos.
No solemos hacer esto aquí, porque no somos quiénes para hacerlo, pero nos acercamos a agosto, empieza a haber más tiempo libre y nos ha apetecido analizar brevemente cómo queda esa plantilla para la próxima temporada que, como la pasada, vendrá marcada por el alivio de mantenerse económica y deportivamente y por las apreturas del presupuesto. Aún así, el año pasado hubo buenos momentos. Se pensó en play-off, más con tozudez que por realidad, y el equipo no pasó apuros. Dada la actual situación del club, esos resultados se pueden dar por buenos. Hacer cábalas sobre lo que ocurrirá el próximo año, es un poco arriesgado. Alguna de las apuestas del club son incógnitas que pueden decidir que el año sea mejor o peor de lo que ahora nos arriesguemos a vaticinar. Sobre el papel, lo que se puede marcar como esperanzador es que, según lo que le he podido leer en alguna entrevista a Igor Mintegia, mano derecha de Raúl López para la conformación de la plantilla, lo que han elegido es lo primero que tenían en la lista. Elegir tan pronto te resta la oportunidad de aprovechar gangas finales o apurar hasta conseguir alguna sorpresa, pero, por otra parte, te asegura que tus primeras opciones puedan firmarse y no acepten, con el tiempo, propuestas mejores. Veremos cómo sale todo con el transcurrir de los partidos de la próxima temporada. Una temporada donde, por cierto, el equipo, sea como fuere, volverá a jugar en Europa. 
El análisis de la plantilla lo vamos a dividir en cuerpo técnico, bases, jugadores exteriores y jugadores interiores. Pero antes de eso, demos un par de pinceladas más generales: continúa el entrenador principal y siete jugadores. Llegan nuevos los dos ayudantes del entrenador principal y seis jugadores. Bastante equilibrado. Más aún cuando entre los siete que continúan, hemos incluido a Vasilije Vucetic, quien asciende desde el equipo convenido Zornotza, después de haber entrenado con el equipo a lo largo de la temporada pasada y jugar algunos minutos residuales. Su buena temporada en la LEB Plata, donde fue uno de los jugadores más destacados de la competición, su juventud y su pasado en el Olimpia Ljubljana le han servido para hacerse un hueco. Amén de su calidad, por supuesto. Son 13 jugadores, de los cuales 4 son nacionales, 5 europeos, 2 latinoamericanos y 2 norteamericanos. Contarán con dos jugadores vizcaínos. Los mismos que el año pasado, Javier Salgado y Borja Mendía.
Vayamos puesto por puesto:

Hubo alguna pequeña duda, pero, finalmente, Carles Durán continuará como primer entrenador del Bilbao Basket. Su primer ayudante anunció que dejaba el club hace ya tiempo, y fue esta semana pasada que el club anunció quiénes formarían el cuerpo técnico de Durán durante la próxima temporada. Por un lado, estará Jesús Ramírez. El entrenador catalán emigró a Alemania en busca de un futuro profesional y ha crecido, y mucho, de la mano del Ratiopharm Ulm, con los que ya se enfrentó al Bilbao Basket en Europa. Ha sido ayudante de Thorsten Leibenath en todas estas temporadas y ahora tendrá que echarle un cable a Durán. Para ayudarle, contará con Jaka Lakovic, retirado hace bien poco de las canchas, quien la temporada pasada estuvo haciendo labores de ayudante para Alfred Julbe en el filial culé que disputa la LEB Oro. Parece que el esloveno, con una dilatada carrera como jugador que le llevó a pasar por equipos como el Panathinaikos, el Galatasaray o el propio FC Barcelona, tiene pensado continuar su carrera en los banquillos y va dando pasos proporcionados y estudiados.

Este equipo técnico tendrá como directores de juego la temporada que viene al recién renovado Javier Salgado, a Jonathan Tabu y a Ricardo Fischer. Destaca la marcha de un jugador como Tobias Borg en quien se ha confiado mucho en las últimas temporadas. El joven jugador sueco no ha dado el salto de calidad que se esperaba. También destaca que no se haya apostado ni por Sergio Llorente ni por Daniel de la Rúa, ambos jugando en el Zornotza y entrenando con el Bilbao Basket la temporada pasada, para reforzar esta posición. Llorente llegó, en algunos momentos, a posicionarse como tercer base del equipo por delante, incluso, de Javier Salgado. Sin embargo, cualquiera de estas dos apuestas, es cierto, hubiera parecido un tanto atrevida y, en su lugar, el club decidió apostar por algo más seguro. Por un lado, la continuidad de Jonathan Tabu, un jugador que, la temporada pasada, solo pudo demostrar sus cualidades en ocasiones puntuales. El belga venía con una reputación ganada a pulso en Fuenlabrada, pero, aquí, las lesiones y, quizás, problemas de acoplamiento, le han llevado a realizar una temporada gris en la que solo ha conseguido demostrar su valía en algunos momentos. Sin embargo, se confía en que una mayor regularidad y tranquilidad la próxima temporada, ayuden a que Tabu enseñe repetidamente lo que la temporada pasada solo enseñó puntualmente. Para darle descanso, Bilbao Basket ha incorporado a un jugador sin experiencia en ACB, aunque, a Ricardo Fischer, ya le conocíamos aquí, sobre todo en Madrid. Él fue el gran artífice de la victoria del Baurú brasileño sobre el Real Madrid en la Copa Intercontinental. Fue precisamente en ese equipo, el Baurú, ganador de la Copa Américas en 2015, con el que Fischer, quien tiene ahora 26 años, empezó a labrarse un nombre. De ahí pasaría al Flamengo para substituir a Rafa Luz que había firmado por el Baskonia. Antes de todo eso, Fischer ya tenía un largo recorrido en su currículo: empezó en Perú, emigró a Suiza, pasó por Turquía y terminó en Italia antes de volver al Brasil. Es un base completo, con buen olfato para el rebote largo, que tendrá que adaptarse rápido a la ACB. Para ello, tendrá la suerte de contar con Javi Salgado de compañero, quien, a sus 37 años (aún no, los cumplirá en una semana, como quien dice), ha firmado por un año el que probablemente será su último contrato profesional, retirándose así, como él ha confesado públicamente, en el equipo de su ciudad. Equipo con el que ascendió desde LEB Oro hasta ACB y con el que superará los diez años de carrera con este nuevo contrato. Con 429 partidos, está a unos 25 de entrar entre los 50 jugadores con más partidos en ACB. En la que ya está es en la clasificación histórica de asistencias en la ACB, donde, con más de 1600 ocupa la décima posición. Toda esa experiencia le vendrá muy bien a Fischer. Salgado sabe que partirá como tercer base y que sus mayores obligaciones, como ya pasó el año pasado, se darán en otros espacios más alejados de la cancha. Seguro que, a pesar de ello, le llega su momento durante la temporada. Esperemos que cierre con una alegría una carrera que le convierte en uno de los mejores jugadores vizcaínos de la historia del baloncesto.

Para los puestos exteriores, el equipo ha incorporado a tres nuevos jugadores, Lucio Redivo, Shane Hammik y Pere Tomás, mientras que Dejan Todorovic y Álex Mumbrú, como no, se mantienen en el equipo. Redivo viene de ser uno de los mejores jugadores de la liga argentina, pero su rendimiento en Europa y en ACB se mantienen en vilo. Dicen que es un escolta rápido e inteligente, con poca fuerza física y altura, al que habrá que ver enfrentándose a jugadores más altos y fuertes en su misma posición. Probablemente, le cueste encontrar su sitio, pero, si lo encuentra, dicen los expertos que le han visto jugar que es un jugador con la explosividad y carácter para triunfar aquí. De Shane Hammik conocemos casi menos. El alero holandés se formó en su país y en la prestigiosa Academia Canarias Basketball antes de ir a la NCAA, Louisiana State y Valparaiso, para completar su proceso de formación. En Bilbao, firma su primer contrato profesional. Ha terminado su año sénior con buenos números y en el quinteto de jugadores europeos en la NCAA. Sube bien la pelota con sus 2'03 y no defiende mal. Además, lleva el baloncesto en la sangre, ya que su padre, Geert Hammik, jugó en la NBA y en varios equipos europeos. Es un jugador distinto, dicen, a lo que ya tenía el Bilbao Basket. Tendrá de compañero a Pere Tomàs, el mayor de los hermanos Tomàs, una saga mallorquina que salió de la cantera del Joventut y que, tras apuntar mucho, ha tenido (o han tenido, parecen casos similares) que luchar para labrarse una carrera deportiva. El mayor, Pere Tomàs, lo consiguió la temporada pasada en Manresa. A pesar de que su equipo descendiera, él hizo una buena temporada. Aceptó los galones y aprovechó los minutos para terminar la temporada con buenos números y la impresión general de haber dado un paso adelante. Ahora firma por tres años y parece que puede aprovechar los primeros para aprender todo lo que pueda de Mumbrú y convertirse en su relevo natural. Y es que Álex Mumbrú seguirá una temporada más en Bilbao. Con la que empieza después del verano, hará su 9 temporada consecutiva en Bilbao. Quién lo iba a decir cuando llegó ya con 30 años y una dilatada carrera profesional. Pero en Bilbao, Mumbrú se ha convertido al baloncesto de la ciudad lo que la ría significa a la ciudad. Hablamos de un jugador que, año tras año, venga quien venga, pasen los años que pasen, sigue liderando al equipo en varias estadísticas y, en general, liderando el banquillo. Este año, muy probablemente, superará a Alberto Herreros y se convertirá en el sexto jugador de la historia con más partidos en la ACB. También, muy probablemente, adelante a Juan Antonio San Epifanio "Epi" y se convierta en el décimo jugador con más puntos en la ACB. Es 4º en triples, 7º en minutos jugados, 16º en rebotes, 26º en asistencias y 33º en recuperaciones. Un jugador histórico que parece encaminarse hacia una temporada histórica porque quizás sea la última. A su lado, jugará esa temporada Dejan Todorovic, quien, tras jugar cedido por Unicaja, se desligó del equipo malagueño la temporada pasada y firmó por tres con los de Bilbao. Esta será su segunda temporada y, como casi todas las que ha comenzado en Bilbao, se espera que sea la definitiva. Lo que, en realidad, espera todo el mundo es que no se convierta en costumbre hablar de lo que podría dar el serbio y que empiece a darlo. El jugador nacido en Bosnia aún tiene 23 años, pero su físico y sus cualidades obligan a esperar más de él. Quizás esta temporada, más tranquila en verano y con el puesto bien compensado, se vea más libre para desarrollar su juego.

En el juego interior, el club se ha asegurado la continuidad de una pieza clave para entender el baloncesto profesional moderno en la ciudad, Axel Hervelle. Con ésta, el belga cumplirá su 9 temporada en Bilbao. Llegó desde Madrid y, a sus 34 años, ha hecho toda su madurez baloncestística en la capital de Bizkaia. Es uno más, el líder junto a Mumbrú. La temporada pasada puede que fuera más irregular que otros años, pero es un jugador que siempre aporta, dentro y fuera de la cancha. Servirá, además, como valedor y maestro del recién ascendido Vasilije Vucetic (le vamos a dar a él el titular) o del meritorio Borja Mendía. El bilbaíno repite como jugador de pleno derecho en la primera plantilla y se ha ganado el hueco a base de tesón, trabajo y compromiso, los argumentos que, a buen seguro, seguirá esgrimiendo esta próxima temporada. Por su parte, Vucetic llegó a Bilbao como una apuesta de futuro que se moldearía en el Zornotza y en solo un año ha dejado claro que era un jugador ya con cierta madurez y desarrollo. La LEB Plata se le ha quedado pequeña pronto y el año que viene disfrutará de la ACB. Tendrá que luchar mucho para tener minutos pero lo hará. Por primera vez en mucho tiempo, los dos jugadores extracomunitarios serán interiores: Jameel McKay y Tim Kempton Jr. El primero, con 2,05, puede jugar lo mismo de 4 que de 5. Es un jugador atlético, buen reboteador y taponador, que el año pasado se salió en Filipinas. Desde que dejó Iowa State, ha jugado también en Australia. Es una de esas incógnitas que, si se parece un poco, en cuanto a rendimiento, a Michael Eric, dará un gran beneficio al equipo. Por último, el otro interior norteamericano es, al igual que Hammik, otro que ha mamado baloncesto, ya que su padre, Tim Kempton, atesora una larga carrera deportiva que le llevó a jugar para los Clippers, los Hornets, los Nuggets, los Suns, los Cavaliers, Spurs, Magic, Bobcats, Raptors y los Hawks en la NBA, y el Napoli, Verona, Milán, Limoges, Girona, Galatasaray o León en Europa. Un clásico de los NBA. Su hijo, ahora, parece que ha heredado su altura, ambos están en 2,08, y algunas de sus cualidades para el baloncesto. A sus 22 años, ha terminado su carrera universitaria en la Universidad de Lehigh con buenos resultados, siendo nombrado mejor jugador de la Patriot League en 2015 y 2016. La última temporada promedió más de 20 puntos y 10 rebotes por partido. En Bilbao, le llegará su primera oportunidad. Y, aunque es una de esas incógnitas de las que hablábamos al principio, los antecedentes invitan a poner ilusión en este proyecto de jugador. 

Con estos 13 jugadores y esos 3 técnicos, comenzará su andadura el nuevo equipo de un club que aún lucha por recomponer su estructura institucional y sanear su maltrecha economía. Ha habido cambios en la junta directiva pero se apunta en la misma dirección, contención en el gasto y apretar el cinturón hasta ir recuperando el músculo económico. El equipo aún sufre las consecuencias de las vacas gordas, pero no pueden más que alegrarse de que se haya superado la crisis y el proyecto aún se mantenga en pie. Deportivamente, y dadas estas circunstancias, el equipo se mantiene con cierta dignidad. El año pasado fue de más a menos y este año se aspira a repetir la misma ausencia de preocupaciones clasificatorias y, a partir de ahí, mirar todo lo lejos que se pueda. Puede que sea una temporada significativa. Puede que sea una temporada para decir adiós. Quizás esa motivación con algunos jugadores lleve a que el colectivo, plagado además de jóvenes con ansias de mejora y aprendizaje, rindan por encima de su nivel. Esa es, en gran parte, la esperanza. Mimbres hay, veremos si se hace con ellos un buen cesto donde encestar muchas canastas. 

Por último, mención especial a la situación del Zornotza que se ha visto relegado en LEB Plata. Comienza una lucha judicial para reclamar su puesto en una competición donde el año pasado fue el tercer mejor equipo. Los vizcaínos eran una pieza fundamental en las aspiraciones de formar una estructura de cantera y formación para el Bilbao Basket. Se han visto resultados rápidos con Vasilije Vucetic, pero, en realidad, el trabajo era a largo plazo. Una lástima si no se consigue recomponer esta situación, ahora, sobre todo, que de la mano de Raúl López y a partir de la temporada que viene de Mikel Torre se está trabajando, poco a poco, en la configuración de un proyecto de cantera para el club. 

lunes, 24 de julio de 2017

Luke Rowe



El año que viene tendrán que ser ocho, pero este año aún son nueve: van aquí mis nueve elegidos del Tour y sirva de resumen. No hemos dicho nada antes, ni después, ni durante, pero aprovecharemos este resumen para, por lo menos, comentar algo. 
En mi opinión, ha sido un Tour entretenido, donde las etapas más destacadas y memorables no han sido las que, sobre el papel, parecían más decisivas. Ha sido, además, el Tour de las idas de olla, los milímetros, los cambios de protagonismo, las caídas y los renacimientos. Personalmente, creo que la última semana ha sido un tanto decepcionante y que Chris Froome ha ganado porque no tenía rival. Esta afirmación normalmente se usa para decir que alguien está por encima de los demás, pero, yo, aquí, la uso literalmente: no tenía rival. Pero, como siempre, esta es mi torpe y un tanto inofensiva opinión. 
Por cierto, el orden será alfabético:


Warren Barguil

El francés ha acabado 10º en la clasificación, luciendo el maillot de vencedor de la montaña y ganando dos etapas, una de ellas en el Izoard. Barguil tiene 26 años, ya hizo 8º en la Vuelta a España 2014, donde ganó dos etapas en la edición del año anterior. También ganó el Tour del Porvenir. Junto con Romain Bardet parece ser el futuro más presente de un ciclismo francés que parece augurar años de mucha diversión para su afición. A su presencia en montaña, une una punta de velocidad que le permiten aprovechar las oportunidades. Ha hecho un Tour muy vistoso y consiguiendo tantos resultados que hasta el voto polémico del jurado le otorgó el premio de la combatividad. Veremos si mejora aún más. 

Chris Froome

Es difícil no meter al ganador final en la lista, más aún cuando suma su cuarta edición. Otros años parecía ganar con más rotundidad, casi que con demasiada solvencia. Esta vez tuvo presión hasta el último momento. Nunca ha conseguido estar por encima de sus rivales en las rampas, pero tampoco ninguno de ellos consiguió descolgarlo a él. Puede que empecemos a ver el ocaso de un corredor que seguro que parte en la Vuelta, después de ver la victoria cerca otros años, con el sueño de hacer un doblete que nadie consigue desde hace tiempo. Lo que sí ha tenido este año ha sido un buen equipo. Él ha sabido agradecerlo, en carrera y después. Al menos, eso ha parecido desde fuera. 

Thomas de Gendt

A sus 30 años, el belga parece cómodo encasillado en el rol de aventurero y explorador, el loco que se tira a tumba abierta cuando quedan 150 kilómetros por delante. De vez en cuando, le sale bien y lo disfruta, como cuando ganó en el Stelvio y también le valió para hacer tercero en el pódium del Giro de Italia. No volvió a estar ni cerca del pódium de una grande. Eso sí, el año pasado ganó una etapa en el Tour de Francia y este año lo intentó hasta la extenuación: ha estado más de 1000 kilómetros escapado. Creo que batió el récord de Michael Morkov. No le ha salido bien ninguna, pero las escapadas en esta edición del Tour eran Thomas de Gendt y alguno más. Aún así, la polémica llegó cuando el jurado decidió entregar el premio de la combatividad al francés Barguil y no al belga de Gendt. El propio de Gendt dio su opinión en twitter con cierta ironía. 

Edvald Boasson Hagen

Tiene 30 años y 11 de carrera, parece que lleva toda la vida aquí, o ahí, en el pelotón. No ganaba en el Tour desde la primera vez que lo hizo, en 2009. Siempre ha estado ahí, eso sí. Puede que ya no fuera tan rápido y, en su lugar, se convirtiera en un rodador de aventuras y estrategia, pero en este Tour, se volvió a meter en los grandes sprints y ganó una etapa en la que demostró lo importante que es ser listo pero también trabajador. Dijo que había estudiado bien el recorrido y que conocía la parte final de la etapa. Cuando llegó la rotonda supo que tenía que encararla por donde nadie lo iba a hacer. Y le salió bien. Tan bien que aunque Nikias Arndt le siguiera solo lo hizo para verle irse. 9 veces campeón de Noruega contrarreloj parece que va a vivir una segunda juventud. Su destreza en la traza le llevó a la victoria y su confesado trabajo en el estudio a esta lista.

Marcel Kittel

Si no es el hombre más rápido del pelotón poco le falta. 5 victorias en esta edición del Tour y, con ellas, 14 en los últimos cinco años. También ha ganado en Giro y Vuelta. Ha habido muchas volattas en este Tour, con algunas llegadas limpias y otras más turbias. El alemán ha sabido ganar de diferentes maneras, en remontada o apoyándose en el tren de lanzamiento de su equipo. El año pasado le ganó la partida Mark Cavendish. Este año, Peter Sagan se encargó de que nos quedáramos con las ganas de saber si la confrontación entre ambos hubiera hecho más difícil que el alemán ganara cinco etapas.  

Michal Kwiatkowski

No es nada sorprendente que el polaco esté en la lista. El polaco ha acabado en el puesto 57 a más de dos horas y cuarto del líder, su compañero de equipo Chris Froome. Ha subido al pódium de París, eso sí, como miembro del mejor equipo. Dicho esto, sí que parece un poco sorprendente que esté aquí, pero todo el mundo que haya visto el Tour sabe que ha sido uno de los corredores con mejores piernas del pelotón. A sus 27 años, este joven polaco que comenzó su carrera profesional en el Caja Rural, ya tiene en su palmarés grandes carreras para lucir, sin ir más lejos, el sorprendente campeonato del Mundo en ruta que logró hace tres años o dos grandes clásicas como la Amstel Gold Race o la Milán-San Remo que ha ganado este mismo año. Se jugaba la renovación de su contrato y le explicaron muy bien para que le querían en el Tour: para que ganara Chris Froome. Y no solo lo ha hecho si no que el polaco ha tenido gran parte de la culpa de que lo consiguiera. Sus exhibiciones de fuerza en la punta del pelotón se recordarán, igual que quedaron en la retina los momentos dramáticos en los que daba por terminado su trabajo y apenas podía añadir una pedalada más. En el llano o en lo alto, ha formado junto con Mikel Nieve y Mikel Landa la escolta de lujo del corredor británico.

Mikel Landa

Es difícil hablar de él sin dejarte llevar por la pasión del aficionado. Necesitamos en Euskadi una nueva figura que aliente el porvenir de la afición y de los aficionados que buscan pasar a profesionales. Su año, con esa tercera semana de relumbrón en el Giro de Italia y los detalles exhibidos en este Tour de Francia parece alumbrar un horizonte de esperanza para el ciclismo vasco. Ya se veía venir. Desde el Orbea, desde aquella etapa en Burgos, en las Lagunas de Neila. Se veía venir desde cuatro años antes, cuando aún era amateur y ganó la Bizkaiko Itzulia por delante de Pello Bilbao e Igor Merino. También fue quinto en el Tour del Porvenir. Se le veía venir: un escalador de raza, de los que abren camino lento, como a machetazos. De los que cuando están finos e inspirados no esperan a nadie. No les hace falta ni atacar. Baja bien, lee mejor la carrera (que no los finales) y no le tiene miedo a la épica. Intentó la gloria con Alberto Contador, se le hizo largo el Izoard y le faltó un solo segundo para meterse entre los tres mejores. Pero todos los periódicos locales abrían mirando hacia el futuro y mirándole a él. No es para menos. Además, ha demostrado progresión en la lucha contra el reloj: no lo hizo mal en Marsella y este año ya ha sido subcampeón de la especialidad en el campeonato de España. Solo le queda acertar este verano, cuando firme su nuevo contrato.

Daniel Martin

Una debilidad. El irlandés es sinónimo de perseverancia. Me quedo pero cuando llegue, ataco. Por arriba no puedo, pues me voy por abajo. De lejos no me dejan, lo intento en los últimos metros. Siempre está ahí, tirando, intentándolo. Quedándose en un abanico y apretando los dientes. Además es rápido, explosivo, inesperado. Parece tozudo. Gana cuando puede y si no lucha por el mejor puesto que pueda. Personalmente, ya lo he dicho, una debilidad. De la misma generación que De Gendt, y de parece espíritu, pero con más piernas. Ha sido 7º en la Vuelta a España y 9º y 6º en el Tour de Francia. Ha ganado etapas en ambas pruebas. Ganó una Ruta del Sur, una Vuelta a Polonia y una Vota a Catalunya. Triunfó en el Giro de Lombardía y en la Lieja-Bastogne-Lieja. Formado como ciclista en Francia pero de nacionalidad irlandesa lleva ya un palmarés internacional pero lo que destacamos es su empeño y su valentía. Es garantía de espectáculo allá donde corra. 

Michael Matthews

Se me hacía tan difícil elegir entre los meritorios menos evidentes que, al final, me ha quedado una lista muy resultadista. Y es que el australiano se había ganado a pulso estar aquí: dos etapas y el maillot verde de la regularidad. Sin embargo, en este blog somos más dados a elegir a los que lo intentan que los que lo consiguen. En fin, Matthews también merecía estar aquí. Es un tío rápido pero los hay más rápidos que él. Tiene que esperar la oportunidad, jugársela o, como ha llegado a hacer su equipo en esta edición, jugar a destrozar el pelotón y dejar rivales atrás mucho antes de que lleguen los kilómetros finales. 2 etapas en Vuelta, 2 en Giro y 3 en el Tour con esta pareja de 2017 que, a sus 27 años, convierten al australiano en otro gran activo de este Team Sunweb de Rudi Kemna que parece, si consiguen seguir con esta plantilla (que será difícil), llamados a ser una de las grandes formaciones del pelotón: el propio Matthews, Warren Barguil, Tom Dumoulin, Phil Bauhaus, Sam Oomen, Soren Kragh Andersen, Nikias Arndt...


Ha habido varias decepciones, como las de Jhoan Esteban Chaves, Nairo Quintana, Pierre Rolland, Thibaut Pinot, Sergio Henao, Tiago Machado, Andrew Talansky, Darwin Atapuma, Gianluca Brambilla, Jarlinson Pantano, Laurens ten Dam, Pawel Poljanski, Andrey Amador o Alexander Kristoff. Algunos aparecieron algo, otros poco, muchos puede que te enteres ahora que estaban corriendo. Son todos corredores de calidad de los que quizás se esperaba algo más, aunque fuera simplemente intentarlo, como han hecho otros que, al final o desde el principio, han flojeado, como Fabio Aru, Alberto Contador, Bauke Mollema, Jan Bakelants o Primoz Roglic, pero han conseguido convencer o vencer. Por supuesto, ha habido otros corredores, por ganar, por intentarlo o por ayudar que podrían estar en la lista. Se me ocurren algunos de los ya mencionados y otros como Simon Yates, Louis Mentjes, Lilian Calmejane, Romain Sicard, Tiesj Benoot, Daniel Navarro, Mikel Nieve, Alexis Vuillermoz, Pierre-Roger Latour, Oliver Naesen, Alexey Lutsenko o Elie Gesbert. O, por supuesto, Rigoberto Urán y Romain Bardet. También, como ya hemos comentado, ha sido el Tour de las despedidas tempranas. Por diferentes razones, tuvieron que marchar antes de tiempo, algunos mucho antes, corredores como Richie Porte, Rafal Majka, Alejandro Valverde, Peter Sagan, Mark Cavendish, Ion Izaguirre, Geraint Thomas, Thomas Gesink, Jakob Fuglsang, Arnaud Demaré, Phillippe Gilbert, George Bennett, Marcel Kittel o Thibaut Pinot. 

Le damos el titular a Luke Rowe, del que no hemos hablado hasta ahora, simplemente por no elegir entre los demás y porque, al final, ha acabado último, a más de cuatro horas y media del ganador, Chris Froome, para quien trabajó en el llano. Se echa de menos a Wim Vansevenant y lo serio que se tomaba esto del farolillo rojo.