jueves, 18 de mayo de 2017

Jon Odriozola



Si lo llego a saber, esa entrada que escribí hace unas semanas, antes de empezar el Giro de Italia, sobre cómo iba la temporada, en cuanto a resultados, en el pelotón vasco, me la ahorro, la retraso un mes, y el tono y el fondo habrían sido completamente distintos. 

Y es que la primera semana y media del Giro de Italia nos ha dejado a los aficionados vascos un sabor agridulce, pero más dulce que amargo. Más aún, si sumamos a lo que ha pasado en las carreteras italianas, una noticia de alcance que veníamos tiempo queriendo escuchar y que ha sucedido fuera de la celebración del Giro de Italia. 

Empecemos, para quitárnoslo, con lo agrio. Y eso, por supuesto, no puede ser otra cosa que la minutada que perdió Mikel Landa camino de la cima del Blockhaus debido a la imprudencia de un motorista de la organización. Un policía al que no se le ocurrió mejor idea que detenerse en un arcén inexistente cuando el pelotón iba lanzado a toda velocidad para colocar a sus mejores hombres antes de comenzar la subida. No todos pudieron esquivarle y los que peor parados salieron fueron los corredores del Sky, agrupados en labor colectiva, que cayeron como piezas de un dominó. Mikel Landa se levantó pronto y arrancó. Mientras que el otro colíder en la formación británica, Geraint Thomas, permanecía en el suelo más magullado y grave, al parecer. Sin embargo, al final, Thomas se recuperaría mejor, acabaría más cerca de los favoritos aunque con sus posibilidades de triunfo final muy damnificadas y haría una excelsa contrarreloj individual días después (es 14º en la clasificación final provisional, eso sí, a más de seis minutos del líder, Tom Dumoulin). Por contra, Mikel Landa fue sintiéndose peor, perdió casi media hora en la etapa del Blockhaus y ayer intentó emular a Claudio Chiappucci con una galopada épica y así celebrar que había decidido continuar en la prueba italiana, pero se desfondó, aunque deberíamos quedarnos con lo positivo, que lo intentó. El alavés decía que notaba buenas piernas y un accidente le ha dejado maniatado, pero aún podemos esperar que brille en la última semana. O, al menos, esa es su intención, confesada en público. 

La parte dulce de este Giro de Italia, en lo que respecta al ciclismo vasco, es que en las once etapas que llevamos, ya hemos disfrutado de dos victorias parciales, algo que, a lo sumo, podíamos imaginar al principio si pecábamos de soñadores y positivos. Gorka Izagirre, del Movistar, ganó la octava, en Peschici, al aprovechar que se había metido en una escapada para vigilar a Giovanni Visconti, del Bahrain-Merida, haciendo labor de equipo. El propio Visconti hizo segundo, Luis León Sánchez, del Astaná, tercero, y poco después llegaron los favoritos. Izagirre fue el más listo y aprovechó, en un final complicado, la caída en una curva de su compañero de fuga Valerio Conti, del UAE. Con esta victoria parcial, el guipuzcoano de 29 años, se ponía a la altura de su hermano, Ion Izagirre, quien ya había ganado en el Giro de Italia en 2012. Esta victoria de etapa y la otra que tenía esta temporada, en el Gran Premio de Primavera, creo que pueden anunciar la llegada a la madurez de un rodador con empuje en las cuestas que puede sobresalir cuando su trabajo de gregario le permita aprovechar sus oportunidades. Vino al Giro de Italia para estar pegado a Nairo Quintana, igual que lo está siempre Daniele Bennati en los finales en llano y es un poema verle a los dos como dos siameses en tándem, pero ha sabido aprovechar su oportunidad y disfrutar de su momento de gloria.   

La otra victoria parcial llegó ayer mismo y tuvo como protagonista al vizcaíno Omar Fraile, quien dió uno de esos recitales que se recuerdan cuando alguien quiere dar ejemplo de lo bonito que es el ciclismo. En una etapa dura, con un recorrido propicio, después de la exigente contrarreloj, los que habitualmente llaman "segundas espadas" y los aventureros sabían que tenían una oportunidad pintimparada para buscar su oportunidad de sobresalir. Por eso, la gente que estuvo ayer involucrada en la victoria de etapa era gente de calibre. Entre los diez primeros, gente del calibre de Pierre Rolland, Maxime Monfort, Ben Hermans, Giovanni Visconti o Rui Costa y, sobre todo, todos ellos, gente bien colocada en la clasificación general: Visconti (45º), Rolland (42º), Laurens De Plus (27º), Simone Petilli (20º), Hermans (19º), Monfort (17º), Costa (15º), Dario Cataldo (11º) y Tanel Kangert (8º). Es decir, gente en forma y gente acostumbrada a luchar por victorias. Pero, de entre todos ellos, el ganador fue el peor colocado, 80º, y quizás el más desconocido para los aficionados internacionales, el santurtziarra Omar Fraile. Pero hay más, es que Fraile llevaba todo el día escapado, todo el día intentándolo, machacándose. Se lanzó a la heróica en binomio junto con Mikel Landa, y, cuando el de Zuia desfalleció, siguió intentándolo. Lo intentó en el descenso del último puerto con Pierre Rolland. Y cuando llegaron Rui Costa y Tanel Kangert no se desesperó. Aguantó a la rueda del portugués y les batió a todos al esprint. Como el mejor Paolo Bettini. Dando pie a que los periodistas se lucieran con epitetos y rememorando hazañas del pasado. Si quieres leer una buena crónica, busca el trabajo de Jesús Gómez Peña. Pero, incluso sin la buena cobertura de Gómez Peña, la victoria de Fraile no hubiera perdido el esplandor que merece. Fue una etapa para recordar y que encumbrará a un corredor que siempre apuntó maneras y que, poco a poco, va confirmándolas. Son, además, maneras a las que no estamos muy acostumbrados por la zona donde el nació y aprendió a montar en bicicleta, más habituados a grandes escaladores, a corredores de fondo. Él es de la misma matriz que Gorka Izagirre, de un ciclismo que huele a gofre y a cerveza fermentada. A sus 27 años, siempre estuvo en el radar de los equipos profesionales, de hecho, siempre se habló de que estaba al amparo de la Fundación Euskadi y el Euskaltel, y a través de ellos debutó con Orbea, para pasar luego al Caja Rural, con quienes consiguió sus primeras victorias profesionales en el Giro de los Apeninos y en una parcial de los Cuatro días de Dunckerque. Progresó hasta el Pro Tour para acompañar a Igor Antón a la aventura sudafricana en el Dimension Data y acaba de ponerle el broche a este salto con esta victoria de etapa que se suma a sus dos grandes entorchados hasta ahora, los dos maillots consecutivos de rey de la montaña en la Vuelta a España que ha conseguido con las zamarras de Caja Rural y Dimension Data. La sensación es que a Omar Fraile aún le queda mucho baile por delante. Este año, decían las crónicas que le regaló el Tour de Yorkshire a su compañero Serge Pauwels. Ahora, ha recibido una buena contraprestación, pero se la ha ganado el solo. Le queda margen de mejora, tiene pundonor y arrojo como los mejores corredores a los que admira y, seguro, volveremos a verle alzar los brazos y le veremos hacerlo en líneas de meta con pedigrí. 

Por último, la gran noticia que endulzó aún más el mal trago de Mikel Landa no tuvo como paisaje las carreteras italianas. En este caso, fue un salón de actos en Bilbao, con la presencia de Jon Odriozola, el presidente y el responsable de comunicación de la empresa constructora Murias, y Juan Mari Zurinaga, presidente de la Arratiako Ziklista Elkartea. Todos ellos hicieron de representantes del que se abandenara como el nuevo gran proyecto del ciclismo vasco profesional. Cuando aún lamentamos, aficionados y ciclistas por igual, la desaparición del Euskaltel-Euskadi, el empeño y el trabajo liderado por Jon Odriozola hizo, primero, realidad el equipo Murias Taldea y ahora, por fin, dan el salto a la categoría Profesional Continental, lo que obliga a realizar una inversión en el equipo y a buscar un calendario más ambicioso. En esa rueda de prensa, se anunció, no sé si con demasiada prontitud (entiendo que lo tendrán negociado), que el equipo, al consumar su ascenso de categoría, disputará tres pruebas a la que han aspirado desde el principio: la Klasika de Donostia, la Itzulia y la Vuelta a España. Para esta última, deben recibir invitación, pero parece que Javier Guillén, director de la Vuelta, ha declarado que la organización está por la labor de otorgársela. Odriozola también adelantó que este próximo 31 de Mayo una delegación del equipo se reunirá en Suiza con Brian Cookson, presidente de la UCI, para conocer de primera mano los detalles que llevarán a la confirmación oficial de ese salto de categoría. De la misma manera, se anunció la intención de comenzar un proyecto de cantera, sacar un equipo femenino, buscar sinergias con otros deportes y abrir la puerta a otras colaboraciones económicas. La Fundación Euskadi, igual que muchos otros aficionados, ciclistas amateurs y personalidades, celebró la noticia en las redes sociales. 

No ha sido fácil el camino de Murias Taldea. Competir en categoría continental, con los ciclistas contados y los kilómetros justos, no es fácil. Fue como volver, para los aficionados, a los primeros tiempos de la Fundación Euskadi, con ciclistas en escapadas que no llegaban, premios de metas volantes, primeros triunfos en Portugal y una ilusión que, en el caso del Murias Taldea, venía marcada, precisamente, por la añoranza y la herida aún abierta, de aquel crecimiento exponencial de la Fundación Euskadi que luego pasó a ser Euskaltel-Euskadi y finalmente, nada. A todos nos ha costado pasar del naranja al verde. Ahora serán dos verdes. El más chillón del Murias Taldea y el más intenso del Caja Rural, pero, al menos, el pelotón amateur vasco tendrá una salida más. Y los aficionados vascos, siempre dispuestos a asomarse a la cuneta, tendrán la oportunidad de seguir repartiendo aplausos para todos, pero, si cabe, hacerlo con más vinculación cuando pasen los suyos. El ciclismo también tiene espacio para estas ligazones sentimentales, aunque sea más complicado y enriquecedor, más abierto y englobador que un graderío de fútbol. De aquí hasta que empiece la temporada, viviremos con la ilusión de oír los nombres que irán formando este proyecto, porque habrá cambios en la plantilla, seguro. Lo viviremos, de eso ya no me cabe duda, siempre con un pequeño temor al fondo. Es un miedo que ya va a costar quitarse. La fragilidad del ciclismo nos obliga a confiar en que todo se cumpla y nada se volatilice, pero, siempre quedará cierta hondura que nos viene dada por lo que, aunque ya haya pasado casi un lustro, aún recordamos como si fuera ayer. Ojalá el proyecto crezca, las instituciones se impliquen en su justa medida, el patrocinio privado solidifique las estructuras y el presupuesto, los aficionados nos vayamos sumando en distintos niveles de implicación y los corredores sigan saliendo. Sería bonito ver una estructura de formación solida, que diera salida a todo el talento en las carreteras de aficionados. Sería bonito, creo, que también la Fundación Euskadi colaborara en este nuevo proyecto. Será bonito todo lo que suceda a partir de ahora si sucede tal y como lo explicaron en esa rueda de prensa de hace un par de días.

sábado, 13 de mayo de 2017

Daniel Rodríguez



Vamos al grano. Echémosle un vistazo a las competiciones FEB. Tanto la LEB Oro como la Plata, ya han terminado sus competiciones regulares y tenemos dos equipos ya que se han ganado el derecho deportivo a consumar su ascenso de categoría. Lo que ocurra después, ya es otra cosa, vista la ristra de ascensos fracasados que llevamos en los últimos años.

En la LEB Oro, los guipuzcoanos del RETAbet Gipuzkoa recuperan la categoría rápidamente. Lo han hecho al terminar como primeros en la liga regular, yendo de menos a más durante toda la temporada. Hoy mismo han emitido un comunicado en el que lamentaban la falta de información por parte de la ACB para hacer su ascenso efectivo. La ACB, hay que decirlo, está en un momento fundamental en su historia y parece que las decisiones se agolpan, los plazos se eternizan y la gente está empezando a ponerse nerviosa. Nosotros nos ceñiremos a lo deportivo para decir que los de Porfirio Fisac han realizado una temporada sorprendentemente efectiva y que pocos esperaban, superando los problemas institucionales y la dura pugna de equipos como el Breogán hasta el mismísimo final de la temporada. Entre las armas que ha tenido Fisac, destacamos la efectiva veteranía de Ricardo Uriz, la gran temporada del interior norteamericano Mike Carlson, o la experiencia en la categoría de jugadores como Joan Pardina, que aún así tiene solo 24 años, y de Sergi Pino, quien ya llega a los 30. También ha hecho una temporada muy efectiva el ex Bilbao Basket Tautvydas Slezas.

Ahora, varios equipos se disputan la segunda plaza de ascenso en un play-off que reúne a los mejores equipos de la competición si restamos a los vascos. Aún se están jugando la primera ronda, los cuartos de final, y, además, solo una de esas eliminatorias puede cerrarse este fin de semana. Es la que disputan el Burgos y el Melilla, y donde los castellanos han ganado los dos partidos disputados. La ciudad de Burgos asiste al enésimo renacimiento de su baloncesto sin dejar de aspirar nunca a una competición que ha merecido deportivamente durante los últimos años. En esta ocasión, los jugadores responsables de esta buena temporada son gente como el ex Joventut Alex Barrera, Goran Huskic y un Javier Vega que ha hecho una temporada excelente. Hay más, gente como Morayo Soluade o un Jorge García Navea que, a sus 40 años, sueña con lograr un ascenso más. Por el Melilla de los hermanos Pablo y Eloy Almazán, ha destacado, durante la liga regular, la dirección del equipo, el puesto de base, quiero decir, con jugadores como Pedro Rivero o Jorge Sanz, aunque, probablemente, su jugador más en forma haya sido otro nacional, Oliver Arteaga, además de jugadores como Marcos Suka-Umu o Héctor Manzano. Como decíamos, las otras tres eliminatorias están empatadas, con una victoria para cada equipo. Quesos Cerrato-Leyma La Coruña es una. En el Palencia, de la mano del donostiarra Sergio García, siguen sobresaliendo veteranos como Lamont Barnes (39 años), Roma Bas (34 años), Marc Blanch (35 años), Urko Otegi (36 años) o Daniel Rodríguez (33 años), quien ha realizado una enorme temporada. Más jóvenes, pero igualmente con una gran experiencia, son sus compañeros Mamadou Samb (28 años) y Jhornan Zamora (28 años, también). Por Coruña, el base norteamericano Zach Monaghan, Dagoberto Peña, un exterior dominicano que acabó la temporada jugando para el Barcelona B de Alfred Julbe y parece que ha firmado o firmará contrato con el Estudiantes para debutar en ACB, el pívot lituano Gedeminas Zyle o su compañero de juego interior Sergio Olmos. Pero tienen más jugadores interesantes, como Joan Creus, Filip Djuran, Javier Lucas, Tautvydas Sabonis... Otra eliminatoria empatada es la que disputan el Cafés Candela Breogán y el Palma Air Europa.  El Breogán, uno de los equipos más fuertes de la competición, estuvo luchando con Gipuzkoa casi hasta el final. Dirigidos por el vasco, y gran conocedor de la categoría, Natxo Lezkano, el equipo gallego ha basado su buena temporada en el rendimiento de jugadores como Iván Cruz Uceda, Salva Arco, Josep Franch o el norteamericano Matt Stainbrook. Sus rivales llegan desde Palma de Mallorca y tienen como hombres fuertes a jugadores como Carlos Biviá, Roger Fornás, Víctor Serrano, Mikel Uriz o Asier García Zengotitabengoa. Por último, Unión Financiera Oviedo y Ourense Provincia Termal también tendrán que jugar dos partidos más por lo menos.  El Oviedo entrenado por Carlos Marco cuenta con el talento cedido de Felipe dos Anjos, la veteranía de Edu Hernández-Sonseca, el alero sueco Johan Lofberg, el norteamericano ex estrella de la NCAA Paul Jesperson, o el talento nacional de Miguel Salvo o Dani Pérez. El Ourense Gonzalo García de Vitoria se clasificó para el play-off de ascenso, gracias, entre otras cosas, al acierto del canario Christian Díaz y a la gran temporada del estudiantil Fran Guerra. Diego Kapelan, Dmitriy Flis, Nemanja Mitrovic o Devin Wright han sido otros hombres importantes de los gallegos durante la temporada.

Por cierto, ayer se disputaron los terceros partidos de estas eliminatorias y ya hay un equipo clasificado para semifinales, ya que el San Pablo Inmobiliaria Burgos no le dio ninguna opción al Melilla y cerró la eliminatoria ganando por 76 a 91. El gran partido de Marcos Suka-Umu (19 puntos y 7 asistencias), no fue suficiente para parar a los burgaleses donde, hasta siete jugadores (Morayo Soluade, Alex Barrera, Javier Vega, Filip Toncinic, Edu Martínez, Alejandro López y Goran Huskic) superaron la decena de puntos. A destacar el último, Huskic, quien hizo 18 puntos, a los que añadió 8 rebotes y 4 asistencias para una valoración total de 29. En las otras eliminatorias se adelantan Oviedo, Palma Air Europa y Leyma Coruña. Los primeros, Oviedo, dieron una lección de defensa y asaltaron el campo del Ourense con un resultado final abrumador de 39 a 73. Por destacar algo de los gallegos, los 6 puntos y 10 rebotes de Fran Guerra o los 7 puntos y 7 rebotes de Devin Wright, pero difícil ganar con 15 de 57 en tiros de campo, incluyendo 2 de 19 (un 11%) en triples. Por los hombres de Carlos Marco, 9 puntos y 9 rebotes de Felipe dos Anjos, 15 puntos y 5 rebotes de Manu Rodríguez o 11 puntos desde el banquillo (en 19 minutos) de Paul Jesperson. El Palma Air Europa aprovechó su cancha de Inca para ganar por 64 a 58 a los favoritos de Lugo. En el Breogán, el mejor fue Matt Stainbrook, con 10 puntos y 11 rebotes, aunque tampoco lo hizo mal Josep Franch, con 12 puntos, 4 rebotes y 2 asistencias. Sin embargo, nada que hacer ante el buen partido de Carles Bivia (13 puntos a pesar de que falló los seis triples que intentó), y sobre todo el base Mikel Uriz, con 15 puntos, 8 rebotes, 2 asistencias y 3 balones robados. Finalmente, el Leyma Coruña disfrutó en su casa y ganó en la prórroga al Quesos Cerrato de Palencia por 104 a 94. Buen trabajo colectivo de los gallegos, aunque, por subrayar alguno, elegiremos a Zach Monaghan (14 puntos y 5 asistencias), Sergio Olmos (13 puntos y 5 rebotes) y Filip Djuran (17 puntos desde el banquillo). Así hicieron frente al partidazo de Daniel Rodríguez, 35 puntos, con 3 de 8 en triples. Le vamos a dar el titular a este veterano base, con historia en todas las categorías inferiores del baloncesto profesional y semiprofesional estatal (Oro, Plata, LEB a secas, EBA...) que ha pasado por varias ciudades (Badalona, Monzón, Tarragona, Melilla, Vigo, Santa Cruz de La Palma, Cáceres, Lleida, Lugo o Palencia), demostrando que hay vida más allá de los titulares rutilantes y las guerras de despacho entre siglas de asociaciones privadas. 

En la LEB Plata, el Sammic ISB, es decir, el Iraurgi de Azpeitia, dio la sorpresa y se hizo con el primer puesto en la LEB Plata, ganándose su derecho a jugar la temporada que viene en la LEB Oro. Todo un triunfo del baloncesto guipuzcoano, si sumamos, a éste, el ascenso del RETABet. De la mano del joven entrenador Iker Bueno, el club azpeitiarra ha conseguido un logro histórico, pensando que hace solo media docena de años estaban en EBA y no creo que soñaran con llegar tan lejos. ¿Las razones del éxito? Por lo poco que hemos seguido desde lejos: Timothy Dezelski, un alero norteamericano que llegó a España desde la segunda división de la NCAA, Michael Karena, un joven pívot internacional con Nueva Zelanda, Joe de Ciman, un alero canadiense formado en Colorado State que guarda detrás una historia muy curiosa sobre su fichaje por el equipo guipuzcoano. Y más, claro, sobre todo, el producto autóctono, el joven Gaizka Maiza y el veterano Ander García. Ellos ya han cerrado la temporada con la mayor de las alegrías.

En esta competición, los cuartos ya se han cerrado y nos encontramos a un solo paso de la gran final que decidiría el otro ascenso: Zornotza, Valladolid y Fragatas Morón dieron la sorpresa al eliminar a los otros cabezas de serie, pero queda el Covirán Granada, gran favorito, que se enfrentará a los vascos. Duelo entre Carlos de Cobos, alias "Carlinhos", ex canterano que llegara a debutar con el primer equipo del Unicaja, y Daniel de la Rúa, en esta caso, canterano del Real Madrid, con los que también llegaría a debutar en ACB, pero, en la actualidad, ligado al Bilbao Basket. Pablo Pin y Mikel Garitonaindia, sin embargo, cuentan con otras bazas. Para Pin, son importantes jugadores como Tyran de Lattibeaudiere, Cristian Uta, Alejandro Bortolussi, Joel Freitas o Adrian Bowie. Mientras que por los de Amorebieta, además de jugadores como Niko Skouen, David Iriarte o Iker Salazar, destaca, sobre todo, Vasilije Vucetic en la pintura, un jugador eslovena que, en principio, según contrato, debería estar el año que viene jugando en el Bilbao Basket, con los que ya ha debutado en ACB esta temporada. También jugará esta eliminatoria el veteranísimo Jesús Fernández por Granada. Apunto de cumplir los 42 años, este exjugador en ACB de Pamesa Valencia, Ourense, Fuenlabrada, Granada o Vive Menorca, sigue siendo uno de los jugadores más importantes en la rotación de Pablo Pin. La otra eliminatoria la disputarán el Valladolid de Paco García contra el Fragatas Morón donde juega otro de los grandes veteranos del baloncesto nacional, Jesús Chagoyen, cercano ya a los cuarenta años. En Valladolid, destacan jugadores como Daniel Astilleros, el ala-pívot británico Rowell Graham o el base norteamericano Henri Wade-Chatman, llegado desde la segunda división de la NCAA. Pero, sobre todo, y por supuesto, ha destacado Sergio de la Fuente, máximo anotador, máximo rebotador y jugador mejor valorado de la competición regular. Por Fragatas Morón, además de Jesús Chagoyen, resaltaríamos la presencia y el rendimiento de jugadores jóvenes como Leo Cizmic (19 años) o José Alberto Jiménez (21 años) y otros más veteranos como Alejandro Marín (29 años) o el norteamericano Tyler Gaffaney (25 años).

Por cierto, ayer se jugaron los primeros partidos de semifinales en LEB Plata. Covirán Granada ganó a Zornotza por 79 a 68. Los 16 puntos y 9 rebotes de Adrian Bowie y los 17 puntos y 6 balones robados de Tyran de Lattibeaudiere fueron la clave. Por el Zornotza destacaron sus dos mejores hombres, Daniel de la Rúa, 13 puntos y 2 asistencias, y Vasilije Vucetic, 12 puntos y 12 rebotes. En la otra eliminatoria, Aceitunas Fragata Morón dio la sorpresa en Valladolid y se llevó el primer partido por 63 a 66. Henri Wade-Chatman fue el mejor de los vallisoletanos con 17 puntos y 6 asistencias, y por los andaluces podríamos destacar a Alejandro Marín con 14 puntos. 

Terminamos destacando un detalle. De los 19 jugadores que hemos mencionado en el resumen de la LEB Plata, 11 son extranjeros. Hace unos meses, concretamente el 18 de Febrero de 2017, Jesús Chagoyen era entrevistado en la recomendable web Solobasket. Él sabe de esto, y el titular era claro: "No puede ser que en LEB Plata haya equipos sin apenas nacionales". Los jugadores que yo destaque en una entrada puede ser un dato muy subjetivo. Añadamos este otro: en los cuatro equipos que disputaron ayer el primer partido de semifinales, de los 20 titulares, 11 eran extranjeros, y no he incluido a Carlinhos de Cobos, aunque naciera en Sao Paulo. Pero hay más, de los 43 que jugaron ayer en estos dos partidos, 20 son de países extranjeros, es decir, prácticamente la mitad. Quizás sea una exageración, para algunos, darle la razón a Chagoyen, pero otros pensarán que entendiéndose la LEB Plata como una competición de promoción, es una lástima que el producto nacional tenga tan poco peso. Todo es bastante relativo, pero, precisamente en LEB Oro, sorprende ver la importancia de jugadores como Mikel Uriz, Sergio Olmos, Óscar Alvarado, Daniel Rodríguez, Marcos Suka-Umu, Carles Bivia, Josep Franch, Javier Vega, Ricardo Uriz, Fran Guerra, Alex Barrera, Fabio Santana, Manuel Rodríguez, Rafael Huertas, Héctor Manzano, Joan Faner, Edu Martínez, Roger Fornás, Urko Otegi, Asier García Zengotitabengoa, Jordi Trias, Josep Ortega, Xavier Forcada, Javier Mugica, Albert Fontet, Andrés Miso, Iván Cruz Uceda, Salva Arco, Víctor Serrano, Alberto Ruiz de Galarreta, Dani Pérez, Joan Creus, Oliver Arteaga, Joan Pardina, Xabier López-Arostegi, Christian Díaz, Borja Arévalo, Jorge Sanz... Jugadores, todos ellos, veteranos o noveles, exteriores o interiores, reboteadores o anotadores, que demuestran que, a veces, en la LEB Oro ha encontrado refugio el talento nacional que no encuentra sitio en la ACB. Todo es puntualizable, claro. 


domingo, 7 de mayo de 2017

Abel Barriola



Ya cuando empezó el manomanista y las dos empresas eligieron sus ocho representantes, teníamos datos para el estudio. Asegarce eligió a Jon Ander Albisu, Iñaki Artola, Oinatz Bengoetxea VI, Unai Laso, Aimar Olaizola II, Álvaro Untoria, Mikel Urrutikoetxea y Víctor Esteban. ASPE a Jokin Altuna, Joseba Ezkurdia, Iker Irribarria, Ion Jaunarena, Aitor Mendizabal III, Julen Retegi II, Beñat Rezusta y José Javier Zabaleta.

Los datos que sorprendían son los siguientes:

- Solo tres de los dieciséis pelotaris superaban los treinta años: Oinatz Bengoetxea VI tiene 32 años, Aimar Olaizola II, 37, y Julen Retegi Bi, 31.
- Cuatro eran sub23: Iñaki Artola, 22 años, Unai Laso, 19 años, Jokin Altuna, 21 años e Iker Irribarria, 21 años.
- Navarra sigue siendo la región con más representantes, hasta siete (Oinatz Bengoetxea IV, Unai Laso, Aimar Olaizola II, Joseba Ezkurdia, Ion Jaunarena, Julen Retegi Bi, José Javier Zabaleta), casi la mitad de los elegidos, pero sorprendía el gran número de pelotaris guipuzcoanos, hasta seis (Jon Ander Albisu, Iñaki Artola, Jokin Altuna, Iker Irribarria, Aitor Mendizabal III y Beñat Rezusta). Completaban la lista un vizcaíno (Mikel Urrutikoetxea) y dos riojanos (Víctor Esteban y Álvaro Untoria).

Los datos nos llevaron a una conclusión que tampoco es que demuestre mucha sagacidad por nuestra parte, no te vayas a pensar: parece que se está produciendo un relevo generacional definitivo en la pelota vasca que apunta a un nuevo protagonismo y que asegura la continuidad de un deporte, el de la pelota vasca, que puede que no ocupe el espacio ni tenga la visibilidad de otros deportes más populares, pero ha sabido mantener un público intacto durante muchos años y guardar ese equilibrio entre tradición e innovación.

Echándole un vistazo a los dieciséis participantes en este Manomanista de 2017 (el Manomanista es, para aquellos que no son aficionados, la prueba reina de la modalidad de pelota mano, junto al cuatro y medio, que también es individual, y el campeonato por parejas), parecía repetirse el patrón de los dos últimos años, que habían visto ganadores del Manomanista jóvenes e inesperados: Mikel Urrutikoetxea, que lo ganó con 25 años, e Iker Irribarria, quien fue aún más precoz, el más precoz de todos, con 19 años. Y se ha repetido, porque, quitando a Oinatz Bengoetxea IV, quien, a sus 32 años, parece vivir una segunda juventud, tres de los cuatro pelotaris clasificados para semifinales se podrían incluir en esta categoría de nueva savia para la pelota vasca, ya que serán Mikel Urrutikoetxea, recién cumplidos los 27, Iker Irribarria, 21 años y defendiendo título, y Beñat Rezusta, 24 años, y reciente campeón del mano pareja con el propio Iker Irribarria. 

Da la sensación de que se van a solapar dos generaciones, la de los Mikel Urrutikoetxea, Jon Ander Albosu, Álvaro Untoria, Joseba Ezkurdia o José Javier Zabaleta, todos ellos nacidos en torno a 1989-1990 y una generación más joven, la de los Iñaki Artola, Unai Laso, Jokin Altuna y Beñat Rezusta, que encabeza, como no, el talento y la pegada del guipuzcoano Iker Irribarria, quien, a sus 21 años, ya ha ganado el Manomanista de 2016 y el Mano parejas de 2017 y parece dispuesto a marcar una época y confirmar que hizo bien al dejar el baloncesto para dedicarse al frontón (llegó a jugar la Mini Copa con el Bilbao Basket y a jugar con la selección de Euskadi en categorías inferiores). Habrá otros nombres, muchos más, por supuesto, ya que nos hemos puesto un espectro muy corto al fijarnos solo en los dieciséis elegidos para el manomanista de este año. 

Lo que está claro es que el tiempo pasa muy rápido y, por ejemplo, Julen Retegi es ya un veterano. La época reciente, en la que Juan Martínez de Irujo (cinco veces campeón del manomanista, cinco veces campeón del mano parejas y tres veces campeón del cuatro y medio) y Aimar Olaizola (3 veces campeón del mano parejas, siete veces campeón del cuatro y medio y cuatro veces campeón del manomanista) han dominado la pelota parece llegar a su fin. Olaizola II aún tiene contrato hasta 2018. Pero, con Juan Martínez de Irujo fuera del frontón por una dolencia cardíaca y Olaizola acercándose a los 40, parece que estamos cerrando un periodo. 

Ayer, en el Atano III, con Jokin Altuna de compañero, Abel Barriola ganaba por 21-22 a Joseba Ezkurdia y David Merino y daba fin a una carrera de 19 años como profesional de la pelota. Ganador del manomanista en 2002, del mano parejas en 2014 y del cuatro y medio en 2001 (fue subcampeón en esta modalidad hasta en cinco ocasiones), con su retirada, parece confirmar ese cambio generacional. Quitando a Bengoetxea IV, que resiste, a Olaizola II, uno de los jugadores más talentosos de su generación, y a Juan Martínez de Irujo, quien no se ha retirado pero está de baja sin fecha de vuelta por la dolencia de la que hablábamos, todos los ganadores del manomanista en el siglo XXI, hasta la llegada de Mikel Urrutikoetxea e Iker Irribarria están retirados: Patxi Eugi (ganador en 2000) y Rubén Beloki (ganador en 2001) se retiraron en 2008 y 2011 respectivamente. Patxi Ruiz, ganador en 2003, lo dejó en 2013 por unos problemas de espalda. Yves Xalaberria, ganador en 2011, se retiró, en parte contra su voluntad según sus declaraciones, en 2016. 

Por supuesto, como no podía ser de otra manera, aunque hayamos estado hablando todo el rato de juventud y cambio generacional, el título de esta entrada se lo lleva Abel Barriola. No es mucho, pero este es nuestro sentido homenaje para un pelotari que se ha paseado por los frontones con elegancia y buena educación. Habrá que esperar a las próximas semifinales para conocer las respuestas a las muchas preguntas que se pueden hacer a raíz de lo que hemos comentado aquí y de los cuatro protagonistas: ¿confirmará Iker Irribarria que el suyo es el comienzo de un nuevo reinado? ¿Será Beñat Rezusta el que sume su nombre a la lista de nuevos ganadores de esta generación? ¿Confirmará su renacimiento ganador Oinatz Bengoetxea y hará de la experiencia un grado? ¿Recuperará su trono Mikel Urrutikoetxea para alegría de la afición vizcaína? Lo dicho, esperamos hasta que se disputen, y vamos consiguiendo respuestas. 


viernes, 5 de mayo de 2017

Michele Coppolillo



Alguno que sigue leyendo este blog desde que empecé hace ya años, se acordará de hasta cuando hacía porras, ¿verdad? Qué tiempos aquellos. Yo me acuerdo de hasta cuando las hacíamos en el instituto. No entendíamos un pijo de ciclismo por entonces, pero molaba dividir los equipos en líderes, sprinters, hombres importantes, y elegir papeles bien doblados para ver quién te tocaba y luego seguir la clasificación cada día. Recuerdo en especial un domingo de resaca en el Zazpi y hacer el sorteo allí y las risas cuando a mi amigo D le tocó Michele Coppolillo y solo por el apellido se reía, decía que le estábamos dando corredores inventados. Ya, por no hacer, ni hacía entradas antes, durante y después de las tres grandes. Las cosas cambian, el tiempo escasea, las responsabilidades crecen y este blog se mantiene a trompicones. Pero mira por dónde, este año, aunque sea sobre la bocina, vamos a abrir el Giro de Italia como en los viejos tiempos. 

Y es que este es el Giro del centenario. Es también un Giro emotivo por el reciente fallecimiento de Michele Scarponi. El Giro en el que querían premiar al mejor en las bajadas, pero, al final, se echaron atrás. El Giro con salida en una isla, Cerdeña, lo que obligará a que la primera jornada de descanso sea prácticamente ya. El Giro que se ha tambaleado justo un día antes de empezar con la confirmación del positivo de dos corredores italianos del Bardiani-CSF, Nicola Ruffoni y Stefano Pirazzi. La organización los ha expulsado y ayer mismo informaron de que se guardaban la posibilidad de tomar más medidas, algo que seguro que ha preocupado a los hermanos Bruno y Roberto Reverberi, dos veteranos que se encargan de dirigir al equipo transalpino. Por ahora, no hay más noticias. 

Hoy empieza un Giro que le pone 100 años a su historia con un recorrido de 21 etapas, algunas de ellas muy interesantes. La primera llegada en alto llegará en en la 4º etapa, con el Gran Premio de montaña en la línea de meta, en el Etna, con una pendiente media del 6%. En la 9º etapa se sube al Blockhaus, donde ganó Franco Pellizotti en 2009, 10 kilómetros al 9% con picos del 14%. Al día siguiente, una contrarreloj de 40 kilómetros entre Foligno y Montefalco que puede ser decisiva. Y el ecuador de la carrera lo completa una etapa típica de los Apeninos, de Florencia a Bagno di Romagna con muchos puertos en el medio. En la 14º etapa, otra llegada en alto, subida a Oropa, con buenas rampas y ese suelo de pórfido tan especial. Empieza lo gordo en la 16º etapa, con la llegada a Bormio, en una etapa alpina en la que tendrán que superar el Mortirolo, el Stelvio o Cima Coppi y el Umbrailpass a unos 20 km de meta. La carrera termina en descenso pero el paso por el Stelvio, sobre todo si hace mal tiempo y los corredores se lo proponen, puede ser épico. Al día siguiente, la llegada a Val di Fassa puede ser una tregua para la general pero es exigente. En la 18º etapa, volverá la dureza con la llegada a Val Gardena, con el paso del Pordoi al comienzo de la etapa. Al día siguiente, llegada en alto, Piancavallo, con quince kilómetros de subida donde quizás lo peor está al principio. Y en la 20º etapa, subida a Monte Grappa y Foza pero sin final en alto. La carrera terminará en la 21º etapa, que no será de trámite, ya que es una contrarreloj con comienzo en el circuito de Monza (¿dónde está el circuito de Monza?, le tocó una vez en el Trivial a ese mismo amigo que le tocó Coppolillo en una de aquellas porras del instituto. Respuesta: Monzambique, ¿que no?) y final en la Piazza Duomo de Milán. 

En mi opinión, es un recorrido cuya dureza está en la parte final, lo que siempre es un arma de doble filo, pero, sobre todo, esta es mi impresión personal, creo que será un Giro duro solo si quieren los corredores. Hay diseño para etapas extremas, pero creo que queda todo al albedrío de los corredores. Me da la sensación de que ellos serán los que hagan el recorrido más o menos duro. Y corredores para hacerlo duro, hay. Veamos quién corre. 

El nuevo equipo Bahrain lo apuesta todo, como no podía ser de otra manera, a Vincenzo Nibali. Tienen corredores para ganar en otros sitios y de otras maneras, pero entiendo que los Manuel Boaro, Enrico Gasparotto, Giovanni Visconti, Javier Moreno o Franco Pellizotti estarán más bien al servicio de El Tiburón. El Ag2r La Mondiale viene con Domenico Pozzovivo para la general. Estuvo bien en el Tour de los Alpes y cuesta verle ganando la general final, pero siempre está entre los mejores. Gente como Matteo Montaguti o Hubert Dupont siempre pueden aparecer. En Astaná, Tanel Kangert, otrora currante para otros, parece ahora el mejor corredor de los kazajos para la general. Siempre puede hacer puesto entre los diez primeros. Pello Bilbao, Luis León Sánchez, Dario Cataldo o Paolo Tiralongo buscarán aventuras, victorias parciales o currarán para Kangert. El Bardiani está en una situación incómoda. Estaba claro que Stefano Pirazzi era su líder y Nicola Ruffoni, quien ya había sorprendido en Croacia, era otra de sus grandes bazas. Ahora todo quedaría al talento del jovencísimo Vincenzo Albanese, al que muchos apuntan para el futuro, o de gente de escapada y aventura como Nicola Boem, Enrico Barbin o Giulio Ciccone, quien ya ganó el año pasado una etapa. En el BMC, Tejay Van Garderen llega un poco silenciado, y la gente habla más del talento creciente de Dylan Teuns, un corredor que están llevando poco a poco. Francisco Ventoso, Rohan Denis o Ben Hermans pueden tener protagonismo. El Bora tiene corredores a los que probablemente se les vea, ya sea cuando se empine la carretera, de lejos, en el sprint... Gente como Jan Barta, Patrick Konrad, Sam Bennett o Matteo Pelucchi buscarán la gloria. El Cannondale es un equipo, sobre el papel, que yo elegiría para ganar la general por equipos. No tiene ganadores ni hombres fuertes para salir como favoritos para la victoria final, pero corredores como Davide Villela, Michael Woods, Pierre Rolland, Hugh Carthy, Tom Jelte Slagter, Joseph Dombrowski o Davide Formolo, todos, pueden estar entre los 30 primeros y siempre entre los mejores de la carrera. En el CCC, habrá que seguir al checo Jan Hirt o al austríaco de apellido complicado Felix Grossschartner. Los franceses del FDJ pondrán a Thibaut Pinot en la palestra de favoritos al triunfo final, pero también vienen con otros corredores fuertes como el francés Rudy Molard o el suizo Sebastien Reichenbach. El Gazprom aportará aventureros, buscará victorias parciales y un buen puesto en la general con gente como Sergey Firsanov o el veterano Pavel Brutt. El Lotto Soudal trae a Andre Greipel para las volattas, pero también cuenta con la juventud de Sean de Bie, y gente veterana como Maxime Monfort o Bart de Clerq, que pueden ser regulares en la general. El Movistar tiene al que, según las casas de apuestas, es el gran favorito, Nairo Quintana, y un equipo hecho a su medida, con escaladores como Winner Anacona para protegenerle en la montaña. Orica apostará por Adam Yates, pero también trae quilates para el sprint, con el trío de Luka Mezgec, Caleb Ewan y Michael Hepburn pueden dominar esta especialidad, pero, en Italia, cuando el pelotón se lanza, siempre salen cientos de candidatos. Quick-Step apuesta por Bob Jungels para la general y el colombiano Fernando Gaviria para el sprint, quien tendrá casi tanta atención como su compatriota Quintana. Dimension Data parece venir con un equipo flojo, pero buscará aventuras y escapadas con gente como Kristian Sbaragli, Igor Antón, Nathan Haas u Omar Fraile. Katusha, con Ilnur Zakarin a la cabeza, trae también a otros que pueden ayudarle en la general, hacer buen puesto o buscar victorias parciales: Matvey Mamykin, Ángel Vicioso, Alberto Losada o Robert Kiserlovski. El Lotto NL-Jumbo, porque no hay contrarreloj por equipos, si no serían los grandes favoritos, ya que vienen con Victor Campanaerts, Jos Van Emden, Stef Clement y su líder, Steve Kruijswijk, quien el año pasado rozó la gloria hasta que se cayó, y este año cuenta en las apuestas, contando, además, con la ayuda de un veterano como Jurgen Van den Broeck o la brega del italiano Enrico Battaglin. El Sky se presenta con Mikel Landa y Geraint Thomas como colíderes, según ellos mismos han confesado, y con un equipo de garantías para arropar a cualquiera de los dos: Diego Rosa, Kenny Elissonde, Vassil Kiriyenka... El Sunweb tiene Tom Dumoulin para la general, pero también a Laurens ten Dam o Wilco Keldermann para ayudarle y/o hacer puesto final. Phil Bauhaus será su gran apuesta para los sprints. Trek de Bauke Mollema también tiene a Giacomo Nizzolo para la velocidad. El UAE Team Emirates parece confiar en Rui Costa, pero también en Jan Polanc y en el veterano Roberto Ferrari y Sacha Modolo para los esprints. Atención también al joven talento Edward Ravasi. Y, finalmente, el Wilier Triestina de Filippo Pozzato tienen en el joven Jakub Mareczko una buena baza para las victorias rápidas en el pelotón. 

En resumen, si aspiramos a dar una visión global, parece que las volattas, y va a haber más de una, serán cosa de corredores extranjeros: Phil Bauhaus, Andre Greipel, Caleb Ewan, Luka Mezgec o Fernando Gaviria. Eso sí, los italianos siempre aparecen, siempre lo intentan y siempre lo consiguen. Si no es Jakub Mareczko será Giacomo Nizzolo, si no, Sacha Modolo, si no, Matteo Pelucchi y, si no, alguno que no he mencionado. Para la victoria final, los expertos lo resumen todo en dos grandes favoritos, Nairo Quintana y Vincenzo Nibali, y parece que solo los más avispados o aquellos que pueden leer el futuro, son capaces de asegurar que hay alguien más fuerte que estos dos. La carretera siempre da sorpresas, por supuesto, y el cuerpo también. Un puesto por debajo quizás estén Mikel Landa, Thibaut Pinot, Steve Kruijswijk, Bauke Mollema o Tom Dumoulin, y cualquiera de ellos puede acabar ocupando el puesto de los dos anteriores si aprovechan las debilidades del rival, su propia fortaleza o las inesperadas sorpresas de la competición. Hay más corredores que pueden luchar por puestos de honor y soñar con la sorpresa, corredores como Domenico Pozzovivo, Tejay Van Garderen, Bob Jungles, Ilnur Zakarin, Geraint Thomas u otros de los que he mencionado ahí arriba o de los muchos que ni he señalado. Porque esto siempre ocurre cuando escribes sin tener mucha idea, solo la justa, que luego ocurre justo todo lo contrario a lo que tú proponías o augurabas. 

A eso nos dedicaremos a partir de hoy mismo. Veremos cómo va este Giro del centenario y os lo comentaremos por aquí. No día a día, por supuesto, que no llegamos, pero esperemos que sí, al menos, cuando lleguemos a la mitad y al final. Para los aficionados, nada, ala, a disfrutar. 

Y, aunque lleve retirado desde 2001, le vamos a dar el titular, ya que le hemos mencionado al principio, a Michele Coppolillo. Nacido en Cosenza, se retiró con pocas victorias en su palmarés, destacando el Trofeo Pantalica y una etapa en el Tour del Mediterráneo. Disputó las tres grandes, aunque el Tour en una sola ocasión y se retiró. Su mejor puesto final fue 29º en el Giro de Italia de 1994. Pero más allá de su curioso apellido, por lo menos para nosotros, su carrera quedó marcada por su obcecada obsesión por escaparse. Siempre parecía saltar del pelotón, estar entre los aventureros, lanzarse a la locura sin pensar si tenía posibilidades o no. Si corría un Giro, parecía que no había escapada, triunfara esta o no, en la que no estuviera Coppolillo. Es de ese carácter de corredor que no puede quedarse quieto en el pelotón donde podríamos incluir tantos y tantos nombres, gente como Fabio Roscioli, Ludo Dierckxens, Thomas Voeckler, Jesús Cruz Martín, Francisco Aramendia... y tantos y tantos otros, la lista sería interminable.  

jueves, 4 de mayo de 2017

Quentin Jauregui



El viernes empieza el Giro. El Giro en el que no estará Michele Scarponi. El Giro que se propuso premiar al que mejor descendía y, al final, se echaron para atrás. El Giro que Vincenzo Nibali, antes de empezar, ya ha calificado de especial. Empieza ya, y por eso, voy a publicar otra entrada de ciclismo que tengo medio escrita desde hace tiempo, porque, en breve, a ver si me da tiempo antes de que empiece, intentaremos analizar un poco esta primera grande del calendario de 2017. 

Y la entrada que tenía pendiente sobre ciclismo es la que hace un repaso al ciclismo vasco en lo que vamos de temporada. Antes incluso de empezar, ya lo advierto: se me escaparán datos. Si hay errores o ausencias, entono el mea culpa, que decían algunos, e intentaré corregirlo. No llego a todo, no he llevado una contabilidad desde principio del año y tampoco tengo el tiempo ni las circunstancias como para ser excesivamente riguroso. Pero lo intento. 

Si no me confundo, por ahora, el ciclismo vasco solo ha disfrutado de cinco victorias. Mikel Aristi ganó una etapa en la Tropicale Amissa Bongo, una carrera de categoría UCI 2.1 que puntúa en el circuito UCI Africa Tour. El vencedor final fue Yohann Gené (ya la había ganado en 2013), sumándose a un palmarés donde encontramos a gente como Jussi Veikkanen, primer ganador, Anthony Charteau, ganador en tres ocasiones o Adrien Petit, ganador el año pasado. Mikel Aristi, corredor del Delko-Marseille, ganó la primera etapa y lució el maillot de líder. En la Volta ao Algarve, Jonathan Castroviejo, vizcaíno que corre en el Movistar, se llevó la tercera etapa de la edición del presente año, superando en la lucha contrarreloj a otros aspirantes como Tony Martin o Primoz Roglic, quien acabaría llevándose la general final. Su compañero de equipo, de Castroviejo quiero decir, Gorka Izagirre, venció en la Klasika Primavera, donde ya había sido segundo en dos ocasiones, por delante de Wilmar Paredes y Rui Vinhas, cerrando la gran semana del ciclismo vasco en abril. Las otras dos victorias han sido más exóticas, al menos porque tuvieron lugar por carreteras donde, tradicionalmente, el ciclismo vasco no se prodigaba, pero los tiempos han cambiado. Egoitz Fernández, debutante en la categoría pero un amateur de pedigrí, ganó la última etapa del Tour de Tochigi por delante de Benjamin Hill (Team Gustto) y de su compañero Yusuke Hatanaka. Fernández, corredor de la Fundación Euskadi, encontró acomodo en el Team Ukyo japonés, donde cuenta con la ayuda de Pablo Urtasun, quien se retiró para pasar a acometer labores de director deportivo. Su aventura japonesa ya empieza a dar resultados. Un compañero suyo en el Team Ukyo es Jon Aberasturi, quien volvió al campo profesional cuando encontró una oportunidad en el pelotón nipón, y sigue sacándole rédito a su punta de velocidad. Además de una buena cantidad de puestos de honor, este año ha seguido aumentando su palmarés con una victoria de etapa en el Tour de Tailandia.

Son pocas victorias, sí. Los corredores más potentes del pelotón vasco aún no se han estrenado. Recientemente, Omar Fraile destacó en el Tour de Yorkshire, donde las crónicas dicen que trabajo a destajo para su compañero Serge Pauwels, llegando incluso a línea de meta a su vera y permitiéndole que pasara primero y se llevara, así, la victoria parcial y la general, donde Fraile también acabó segundo, justo por detrás de su compañero y por delante del francés Jonathan Hivert. Ion Izagirre ha conseguido varios puestos interesantes pero en su estreno con Bahrain-Merida aún no se ha estrenado. Tampoco se ha estrenado Mikel Landa, quien parte como uno de los favoritos, quizás un peldaño por debajo de Vincenzo Nibali y Nairo Quintana, para disputar el Giro de Italia. En su preparación para la prueba italiana, disputó el Tour de los Alpes, otrora Giro del Trentino, donde, en otras ocasiones, ya había lucido, pero, en esta ocasión, destacó por su enorme trabajo en equipo para su compañero Geraint Thomas, quien, finalmente, ganaría por delante de Domenico Pozzovivo.

En cuanto al único equipo profesional vasco, la verdad es que la temporada está siendo reducidísima en cuanto a victorias, ninguna, pero el equipo sigue en la línea de esfuerzo y empeño que llevan en los años anteriores. Han conseguido un buen puñado de puestos de honor y victorias menores: Adrián González ganó los sprints en el Gran Premio Miguel Indurain, Pello Olaberria las metas volantes en el Trofeo Playa de Palma, perteneciente a la Challenge de Mallorca, donde, en el Trofeo de Andratx, Mikel Bizkarra también ganó el premio de la montaña. Bizkarra, por cierto, es uno de esos corredores del Murias Taldea que ha hecho buenas actuaciones aunque no haya ganado, concretamente, en la reciente Vuelta a Asturias, donde fue 4º en la tercera y última etapa, permitiéndose el lujo de llegar con los mejores después de estar en la escapada. Hay otras buenas noticias, como el buen papel de Mikel Iturria en distintas pruebas: 13º en la Tro Bro Leon que ganó Damien Gaudin o 13º en la general final de la Vuelta a Asturias. Julen Irizar, debutante esta temporada, destacó en el Gran Prix de Lillers, donde fue 13º o en la Volta ao Alentejo. Precisamente en Portugal, aunque no sea del Murias Taldea, está dejando muy buenas impresiones el último corredor (y el más joven) del pelotón amateur vasco en conseguir un contrato profesional, Xuban Errazkin, quien también hizo una buena Vuelta a Asturias (26º en la general final, donde, por cierto, también destacó otro corredor vasco, este del Burgos-BH, Igor Merino, 16º al final de las tres etapas). Sin embargo, como siempre en Murias Taldea, el corredor que más visibilidad le da al equipo sigue siendo Garikoitz Bravo, quien sigue sin estrenar palmarés, pero no deja de recopilar buenos puestos que no pasan desapercibidos para los que observan las clasificaciones y el trabajo en carretera con cuidado. En lo que va de temporada, Bravo ha sido 8º en la Klasika Primavera, 14º en el Gran Premio Miguel Indurain, 9º en la general final de la Volta ao Alentejo, 14º en la Vuelta a Murcia o 11º en la general final de la Vuelta a Asturias. Se merece un premio y ojalá lo consiga esta temporada. 

También se lo merece el equipo. Por intentarlo y porque habrá que intentar superar la peor noticia que les podía ocurrir esta temporada, la retirada del único corredor del equipo que había conseguido disfrutar del triunfo en su breve historia, Imanol Estévez. El corredor alavés, una promesa del ciclismo vasco que le dio a Murias Taldea, la temporada pasada, su primera victoria en una etapa de la Volta ao Alentejo, decidió retirarse con la temporada empezada y para sorpresa de la mayoría de aficionados. Estévez dijo que se retiraba por "motivos personales" y habló de falta de motivación. Al parecer, su gran sueño es dedicarse a la aviación, según publicó un diario deportivo, y es ahí donde encontraba el interés necesario para ocuparse en algo con la requerida dedicación. Suerte para él, aunque sea una lástima perder su talento en la carretera.

Por último, y para unir este repaso con la actualidad, digamos que en el Giro de Italia que arranca este viernes 5 de Mayo, nos encontraremos con hasta siete corredores vascos: Pello Bilbao (Astaná), Víctor de la Parte y Gorka Izagirre (Movistar), Igor Antón y Omar Fraile (Dimension Data), Mikel Landa (Sky) y el joven Julen Amezketa en el Wilier Triestina. Podríamos añadir a Quentin Jauregui, de ascendencia vasca, pero sería, perdonadme la expresión, una chorrada, porque, aunque lleve ese apellido, el corredor del Ag2r La Mondiale tiene más de franco-belga que de vasco-francés. De todas formas, como no tenemos predilección por ninguno de los mencionados hasta ahora para titular esta entrada, y aunque no venga mucho a cuento, vamos a darle el honor al de Cambrai. Y ya, de paso, contamos que Jauregui, de 23 años recién cumplidos, ha conseguido ya dos victorias en profesionales (una etapa de la Rhone-Alpes Isere Tour y el Gran Premio del Somme) y el año pasado debutó en las grandes vueltas corriendo la Vuelta a España. Ciclocrosista también, algunos apuntan que tiene piernas de clasicómano si sigue su proyección. Veremos, igual que veremos como les va a estos siete en el Giro, aunque de eso hablaremos pronto, e igual que seguiremos contándoos aquí que pasa o deja de pasar con los corredores profesionales vascos.

Juan Porcar



Juan Porcar, digámoslo así, es el inventor de la cada vez más popular y mediática Titan Desert, una carrera que, al parecer, está inspirada en el Paris-Dakar y en las muchas carreras en el desierto donde Porcar se labró un currículo como piloto. Y es que Juan Porcar es un catalán de 64 años que participó en el Dakar de 1982 con una moto preparada en Cataluña. Ha corrido la histórica prueba en doce ocasiones, diez en coche y dos en moto. Es periodista, empresario y, en general, se podría decir que un aventurero, porque la lista de retos a los que se ha enfrentado, la mayoría por voluntad propia, entiendo, va más allá de las carreras de motor en el desierto. Pero aunque él titulara la entrada, no es, en realidad, el protagonista del que queríamos hablar, porque, en esta entrada, buscábamos hablar de muchos protagonistas, todos los que participan en la prueba que él organiza al abrigo de una empresa que él mismo fundó, si no me confundo, y que responde a las siglas RPM-MKTG. Entre otros eventos, esa empresa organiza la Titan Desert, una carrera que se disputa sobre la geografía arisca y exigente del Sáhara marroquí y donde la navegación y la orientación son fundamentales. Son seis etapas, largas, duras, donde las dunas y las piedras forman parte del paisaje que deben recorrer los participantes. El recorrido es variable, pero lo que no cambia es que debes hacerlo en bicicleta, sobre tu mountain-bike.

Es por eso que, en el palmarés de esta prueba, que disputa, este año, su decimosegunda edición, nos encontramos con vencedores como Melcior Mauri (en 2007), el colombiano Diego Alejandro Tamayo (en 2015), Anna Ramírez (ganadora en féminas en 2015) o, sobre todo, al bejarano Roberto Heras (ganador en 2008, 2010, 2011 y 2012). 

Anna Ramírez, catalana de 36 años, profesional en el Lointek o el Bizkaia-Durango, ha sido dos veces campeona de España en ruta. A Melcior Mauri (vencedor de la Vuelta a España en 1993) o Roberto Heras (cuatro veces ganador de la Vuelta a España) no creo que haga falta presentarles. Diego Tamayo, de 33 años, ha corrido como profesional en Italia, España, Colombia y Reino Unido. Ellos han ganado, pero, participantes ex profesionales en la Titan Desert ha habido muchos: Laurent Jalabert, Abraham Olano, Claudio Chiappucci, Óscar Pereiro, Óscar Pujol... Este mismo año, entre los participantes, nos encontramos a Aitor Hernández, Manolo "Triki" Beltrán, Vidal Celis o Luis Pasamontes. El líder, sin embargo, a falta de dos etapas, es el biker Roberto Bou, seguido del ganador del año pasado, Josep Betalu y del vasco Julen Zubero, quien llegó a ser profesional en ruta con Orbea. En féminas, Anna Ramírez encabeza la clasificación provisional por delante de Ramona Gabriel y Olga Echenique. Hay que destacar que rozando los diez primeros en esta clasificación de féminas tenemos un representante muy cercano a este blog, ya que la brava pormaratoniana Mónica Salamanqués está disputando la prueba y dejando el pabellón muy alto. 

Como queda claro, esta es una prueba de marcado caracter nacional. Desde la organización hasta los participantes, la tendencia la ha convertido en una prueba con popularidad en la península ibérica, aunque la internacionalización de la prueba se va notando poco a poco. Ya ha habido ganadores internacionales (los portugueses Luis Leao Pinto y Celina Santos Carpintero, el checo Ondrej Fojtik o la norteamericana Rebecca Rusch) y entre los participantes empiezan a multiplicarse las banderas. Aún así, sigue pesando la relevancia que tiene la prueba en España y, además de hacerse patente en el buen número de ex profesionales que acuden a esta llamada a la aventura y la autosuperación, también nos encontramos con un buen número de famosos, deportistas de otras modalidades o personajes públicos que están consiguiendo que la prueba tenga una visibilidad que no alcanzan otras. Desde que se organizara la primera edición en 2006, han corrido la Titan Desert gente como el ex jugador de baloncesto Iñaki de Miguel, el periodista deportivo Antonio Lobato, los ex futbolistas Roberto Solozabal, Santi Ezquerro, Iñigo Larrainzar y Rafa Alkorta (lamentablemente, este último ha tenido que retirarse antes de terminar en esta edición de 2017 por problemas físicos), la campeona de Europa con la selección de España de baloncesto Elisa Aguilar, los actores Santi Millán y Dani Rovira, la escaladora y alpinista vasca Edurne Pasaban, Rafael Medina, Marc Coma, Josef Ajram, Jon Santacana, Óscar Higares... En esta edición de 2017, a los ya mencionados, podríamos unir a Ignacio Ávila, atleta paralímpico, o a Jaime Alguersuari, ex piloto de Fórmula 1 y dj. 

Son 460 participantes, eso sí, algunos con apellidos menos reconocibles, pero igualmente esforzados e ilusionados por cumplir esas seis etapas que les llevarán desde Maadid, en Argelia, hasta volver de nuevo a Maadid, después de recorrer la provincia marroquí de Errachidia. Todos ellos titulan esta entrada, aunque ahí ponga Juan Porcar.

jueves, 27 de abril de 2017

Michele Scarponi



Ayer llegó al curro un compañero italiano al que hacía tiempo que no veía. Aficionado al ciclismo y cicloturista, siempre que coincidimos, ya sea en casa o en el extranjero, cuando dejamos de lado los asuntos laborales, siempre acabamos hablando de ciclismo. Ayer fue el primer tema, casi antes incluso de decirnos hola: Michele Scarponi.
Voy a intentar no caer en lo más sentimental, y dejaré de lado la historia del loro, el funeral vestido con el buzo de trabajo, las lágrimas de Alejandro Valverde, las declaraciones de Fabio Felline o todos los mensajes que se han podido leer en las redes. Para todo eso, tenemos a la prensa deportiva. 
Scarponi falleció mientras entrenaba en la zona en la que residía, Filottrano, una pequeña localidad de menos de diez mil habitantes en la región de Ancona, donde llegó el día antes después de participar en el Tour de los Alpes, antiguo Giro del Trentino, donde ganó Geraint Thomas y Scarponi acabó entre los mejores y ganó la primera parcial. Su última victoria como profesional. En la última etapa, con Domenico Pozzovivo y Geraint Thomas disputándose la clasificación final camino de Trento, a Scarponi se le vio bien, aprovechando el descenso para enlazar el primero con los más fuertes. Se estaba preparando a conciencia para disputar el Giro de Italia como líder del Astaná, más aún después de que su compañero y compatriota, Fabio Aru, anunciara que la prueba italiana no entraba en su calendario. 
A sus 37 años, el veterano corredor italiano se encontraba en una situación excepcional para luchar por su segundo Giro de Italia. Por primera vez en su carrera, tenía una gran estructura para apoyarle. Desde que debutara de la mano de Bruno Cenghialta en el Acqua & Sapone, demostrara su futuro en el Domina Vacanze con Gianluigi Stanga y aceptara la oferta de Manolo Saiz para pasar a Liberty Seguros, su progresión se vio cortada por culpa de la Operación Puerto, aunque, al final, esta se cerrara sin ningún tipo de penalización para el italiano. Pasó luego por equipos más humildes del pelotón italiano, de mano del incombustible Gianni Savio, hasta que el Lampre le devolvió a lo más alto de la élite y el Astaná de Giuseppe Martinelli le recogió como un escudero de lujo para sus líderes. 
En todos esos años de carrera, Scarponi llegó a disputar 11 Giros de Italia, 4 Tours de Francia y 5 Giros de Italia. Excepto en los que abandonó, siempre hizo entre los cincuenta primeros, acabando entre los quince primeros en 5 Giros de Italia y 4 Vueltas a España. Sus mejores resultados fueron en la ronda más importante de su país, haciendo 4º hasta en tres ocasiones y ganando el Tour de 2011 después de la descalificación de Alberto Contador. En su palmarés, brillan etapas en el Giro de Italia, el Giro del Trentino, la Tirreno-Adriático, la Volta a Cataluña o la Settimana Lombarda. No era un ganador excelso, era un escalador puro, inteligente en carrera, y, en sus últimos años, un gregario con currículo. Fuera de la carretera, e incluso en ella, sus compañeros de profesión resaltaban su carácter abierto, positivo y asertivo, su sonrisa y su buen rollo, pero, esas cosas, a menudo, pasan desapercibidas hasta que no suceden casos lamentables como el que sucedió el 22 de Abril cuando salió a entrenar y encontró la desgracia en un cruce. 
Esta misma semana a Yoan Offredo le atacaron en la carretera mientras entrenaba. La lista de corredores atropellados, profesionales y aficionados, no deja de crecer. No quiero añadir más nombres propios, recuperar más recuerdos dolorosos o aprovechar la ocasión para recurrir a ese sentimentalismo fácil que no debe tapar el verdadero problema: la carretera. Hay espacio para todos. Hay lugar para que tanto ciclistas como conductores como peatones reflexionen sobre sus usos y costumbres a la hora de coincidir en la carretera. Hay que pensar primero en la vida y después en la prisa. Y no sé qué más añadir. 
Tenía preparada otra entrada más agradable y relajada para recuperar el tema ciclístico en este blog. Más aún cuando vuelvo a pasar por un período en el que cuesta encontrar tiempo y oportunidades para escribir aquí. Sin embargo, parecía obligado despedir a Michele Scarponi. En breve, recuperamos un tono más desenfadado y hablamos de otras cosas.