domingo, 14 de enero de 2018

Phil Southerland



El año que viene serán 27 los equipos que disputen el calendario ciclista internacional dentro de la categoría llamada profesional continental, la segunda división del ciclismo profesional. Antes de que alcanzáramos las decenas en el siglo XXI ya se alcanzaban estos números, pero hace años que no se acercaban tanto a la treintena de equipos. Las constantes revisiones en la estructura del ciclismo profesional hacen difícil que no imposible hacer una contabilidad cronológica, pero, en cualquier caso, no creo que sea muy atrevido decir que los 27 equipos de este año, cinco más que el año pasado, apuntan a una mejoría en la salud económica del ciclismo.

Vamos a hacer un repaso a todos esos equipos y resumiremos muy brevemente sus plantillas. Probablemente, como siempre, cometeremos errores por exceso o por defecto, pero esperamos minimizarlos. También conviene recordar que esto se escribe desde un punto de vista muy subjetivo y que, además, nos hemos ceñido a las plantillas oficialmente publicadas en la web de la UCI, con lo que si algún corredor significativo está ausente probablemente también lo esté aún en esa lista (sea cual fuera el motivo) y en los datos de la web procyclingstats.com, que nos ha ayudado a tener una visión global en cuanto al valor numérico (dígase los puntos UCI obtenidos hasta la fecha) de determinados corredores.

Terminamos diciendo que el titular se lo lleva Phil Southerland, del que precisamente no hablaremos cuando llegue el turno de su equipo. Y es que su equipo, que se encuentra en esta categoría, es el Team Novo Nordisk. Novo Nordisk es una compañía farmacéutica danesa que alcanzó un acuerdo de patrocinio con Southerland para reforzar la capacidad económica de un equipo que ya había organizado unos años antes, el Team Type 1. El nombre, tipo 1, hace referencia a la antigua diabetes insulina-dependiente, es decir, la expresión de esta enfermedad más agresiva. Southerland lleva años organizado y dirigiendo un proyecto muy amplio y ambicioso que recoja y pondere a todos aquellos deportistas que compiten mientras conviven con la enfermedad. Si no me confundo, no consiguen una victoria desde que en 2015 Scott Ambrose ganó la segunda etapa del Tour de Filipinas y, de hecho, creo que ha sido su única victoria como Team Novo Nordisk. Sin embargo, creo que su sola presencia en el pelotón ya es un triunfo.

Siguiendo el orden alfabético, el primer equipo de la lista es el Androni Gioccatoli-Sidermec de Gianni Savio, donde le echan un cable Giampaolo Cheula y Alessandro Spezialetti. Cuentan con una plantilla completamente italiana, excepto por los colombianos Rodolfo Torres e Iván Sosa y el costarricense Kevin Rivera. Tienen hombres rápidos como Manuel Belletti o Marco Benfatto, veteranos como Francesco Gavazzi y Alessandro Bisolti, y corredores con futuro como Davide Ballerini o Fausto Masnada, campeón del Giro de Lombardía sub-23, prueba que también ganaron corredores como Sean Kelly, Moreno Argentin, Maurizio Fondriest, Alberto Elli, Stefano Garzelli, Jan Polanc, Davide Villela o el propio compañero de Masada en el Androni Gioccatoli, Marco Frapporti.

El equipo irlandés Aqua Blue Sport, que tan buen debut tuvo en la Vuelta a España, gracias a la victoria de Stefan Denifl (aunque ellos también recordarán con desencanto al pirómano que la tomó con su autobús), le costó ser continental profesional pero finalmente la UCI confirmó su puesto. Dirigidos por el danés Nicki Sorensen, corredores con experiencia como el propio Denifl, Peter Koning, Matthew Brammeier, Shane Archbold, Lawrence Warbasse, Michel Kreder o los hombres rápidos Adam Blythe y Andrew Fenn serán algunas de sus bazas más importantes. 

El Bardiani SF de Roberto Reverberi aspira a conseguir una invitación para el Giro. Si están, a buen seguro, se presentarán allí con ganas de batalla y con argumentos para destacar como Giulio Ciccone, Andrea Guardiani, Enrico Barbin o Manuel Senni. Tienen un buen puñado de neos interesantes, pero del que más se ha hablado hasta ahora es del escalador Vincenzo Albanese

El Burgos BH ha dado un salto muy importante, de categoría, pero también de ambición. Julio Andrés Izquierdo sigue al mando de un equipo que ha conseguido el apoyo para crecer y aspirar a la Vuelta a España, aunque ya han comentado que sus planes son a la larga. Sus bazas serán extranjeras: el alemán Silvio Herklotz, el veterano portugués José Mendes y, sobre todo, el ruso Matvey Mamykin, quien sorprendió a todos abandonando el Katusha. Pero entre el producto nacional, también hay muchas esperanzas puestas en corredores como Jesús Ezquerra o Jordi Simón

Un año más, el Caja Rural-Seguros RGA se mantiene en la categoría. Un equipo por el que han pasado, recientemente, corredores como Michal Kwiatkowski, Pello Bilbao, Carlos Barbero, José Herrada, David de la Cruz, Javier Moreno, Víctor de la Parte, Omar Fraile, Hugh Carthy o José Gonçalves. Este mismo año, Jaime Rosón firmó por el Movistar desde el equipo navarro. Este año parecen tener una plantilla más humilde, pero corredores como el francés Yannis Yssad, el italiano Daniele Celano, los portugueses Joaquim Silva y Rafael Reis o los nacionales Sergio Pardilla, Cristian Rodríguez y Julen Amezketa, estos dos provenientes de Italia, les van a dar, a buen seguro, visibilidad. 

Los polacos del CCC son ya unos veteranos de la categoría. Dirigidos por Piotr Wadecki, aunque ayudado por conocidos corredores de los noventa como Tomasz Brozyna y Gabriele Missaglia, este año han perdido a su mejor corredor, Jan Hirt, que ha firmado por Astaná. Sin embargo, cuentan con corredores competitivos como el portugués Amaro Antunes, el esloveno Marko Kump, Frantisek Sisr, o los locales Mateusz Taciak, Pawel Bernas, Kamil Gradek o Pawel Cieslik

Cofidis no se arrepiente de su decisión de bajar un escalón para seguir compitiendo al más alto nivel. Asegurada la invitación al Tour y a las pruebas que los organizadores también controlan, su preocupación son los resultados. El año 2017 no fue muy fructífero, y, por ello, ha habido un cambio en la dirección deportiva. Ya no está Yvon Sanquer y llega Cedric Vasseur. En cuanto a los nuevos en la plantilla, destacan las llegadas de los españoles Jesús Herrada y José Herrada, que se unen a Daniel Navarro y Luis Ángel Maté. Nacer Bouhanni y su velocidad seguirán siendo la gran apuesta para la victoria final, sin olvidarnos de otros como Christophe Laporte, Julien Simon, Michael Van Staeyen, Dmitri Claeys, Nicolas Edet o Cyril Lemoine

Los que sí se han quedado fuera del Tour son los franceses del Delko Marseille Provence KTM, un proyecto que ha crecido en ambición en los últimos años. Dirigido por Frederic Rostaing y con un equipo técnico internacional que incluye al francés Andy Flickinger, el vasco Gorka Gerrikagoitia, el letón Arvis Piziks y el búlgaro Hristo Zaykov, intentaron convencer al Tour con corredores como Iuri Filosi, Gatis Smukulis, Brenton Jones o el español Javier Moreno, pero no lo consiguieron. Así que les tocará intentar seguir creciendo durante este año. Además de los ya mencionados, tienen otros corredores interesantes en una plantilla con muchos idiomas: Yannick Martinez, Delio Fernández, Ángel Madrazo, Julien El Fares, Evaldas Siskevicius, Mauro Finetto, Remy de Gregorio...

También son franceses y veteranos en la categoría e invitados al Tour el Direct Energie de Jean Rene Bernaudeau. Solo tendrán un corredor extranjero, Rein Taaramae. El resto, producto francés donde destacan la experiencia de gente como Sylvain Chavanel, Alexandre Pichot, Romain Sicard, Jonathan Hivert, Damien Gaudin, Adrien Petit... Pero, sobre todo, la ilusión puesta en Lilian Calmejane

Euskadi regresa a la luz pública gracias al empecinamiento de Jon Odriozola. Su proyecto Euskadi Basque Country Murias Taldea alcanza el ansiado ascenso e intentará crecer durante el año, buscando los dos grandes objetivos, estar en la Vuelta a España y en la Vuelta al País Vasco. Para ello, han renovado a gran parte de la plantilla del año pasado y han compensado su falta de experiencia con la incorporación de gente veterana como el francés Julien Loubet, el vasco que vuelve del Japón Jon Aberasturi, el que lo hace desde el Delko Mikel Aristi, el navarro que corría en Gran Bretaña Enrique Sanz y los dos ex corredores de Caja Rural, Eduard Prades y Héctor Sáez. Habrá que seguir de cerca a los jóvenes con talento que recibirán su primera oportunidad, gente como el vascofrancés Cyril Barthe, los aragoneses Fernando Barceló y Sergio Samitier o el vasco Julen Irizar, así como esos veteranos que llevaban tiempo sustentando el proyecto abajo, gente como Mikel Iturria, Garikoitz Bravo, Mikel Bizkarra o Beñat Txoperena, todos entre los 25-28 años, que están ante su gran oportunidad. 

El Gazprom de Renat Khamidulin buscará darle una oportunidad al talento ruso, único componente de la plantilla. Gente como Ildar Arslanov, Evgeny Shalunov, Sergey Firsanov o Sergey Shilov intentarán medrar acompañados de veteranos como Sergey Lagutin, Alexander Porsev, Ivan Rovny o Dmitriy Kozontchuk

El primer proyecto norteamericano de la categoría es el de Axel Merckx, quien estará acompañado en la dirección por el norteamericano Jeffry Louder y el holandés Jacobus "Koos" Moerenhout. El Hagens Berman Neon, destaca por su juventud. Los corredores más veteranos nacieron en 1996. Por lo tanto, talento fresco al que seguir, corredores llamados a firmar contratos suculentos en los próximos años como el danés Mikkel Berg, el portugués Joao Almeida, el jovencísimo holandés Mikael Zijlaard, el belga Jasper Philipsen, el australiano Michael Rice o los norteamericanos Adrien Costa, Christopher Blevins y William Barta.

También desde los Estados Unidos llega el proyecto liderado por George Hincapie, el Holowesko-Citadel para el que también trabaja desde el coche Bobby Julich. También este equipo destaca por su cantidad de neos y por la juventud, pero no es tan acentuada como en el anterior caso de sus compatriotas. Entre los corredores veteranos, destacan gente como John Murphy, Andrei Krasilnikau o el australiano Joe Lewis. Entre los proyectos de futuro, destacan los norteamericanos Miguel Byron, Taylor Eisenhart y Brendan Rhim y el suizo Fabian Lienhard o el danés Nicolai Brochner Nielsen

El primer equipo profesional macabeo ha ampliado sus miras esta temporada. Israel Cycling Academy, dirigido por Kjell Cärlstrom, el vasco Óscar Guerrero y el francés Lionel Marie, aunque en la oficina el proyecto lo encabeza el ex corredor israelí Ran Margaliot, ha hecho los esfuerzos necesarios este año para aspirar a ser un equipo importante en el pelotón. Sin duda alguna, Rubén Plaza, Kristian Sbaragli y Ben Hermans serán los hombres fuertes de este equipo, pero habrá que seguir con atención también ha corredores como el veterano Nathan Earle, su compatriota Zakkari Dempster, el rápido canadiense Guillaume Boivin, el estonio Mikhel Raim, al noruego Sondre Enger o al holandés Dennis Van Winden. También contarán con el colombiano Edwin Ávila o con otro español, José Manuel Díaz. Aspiran a conseguir una invitación para la Vuelta a España, pero se lo tendrán que ganar en la carretera.

El Manzanas Postobón de Luis Fernando Saldarriaga volverá a ser la punta de lanza del ciclismo colombiano. Su hombre fuerte será Fabio Duarte, además de otros valores nacionales como Juan Sebastián Molano, Aldemar Reyes o Wilmar Paredes. También tienen a dos corredores internacionales como el veterano holandés Jetse Bol o el portugués Ricardo Vilela.

El Nippo-Vini Fantini sigue con una estructura a medio camino entre Italia y Japón que dirige Francesco Pelosi con Hiroshi Daimon, Shinichi Fukushima, Mario Manzoni y Valerio Tebaldi en la dirección técnica. Además de las jóvenes promesas italianas y japonesas que albergan en el equipo, le han dado también la alternativa al español Joan Bou. Damiano Cunego ha anunciado que se retirará tras el Giro de Italia 2018, al que aspira su equipo si consigue una invitación. Junto a Cunego, Ivan Santaromita, Kohei Uchima  y Marco Canola serán otros hombres importantes en este equipo. En la lista de la UCI no aparece el rumano Eduard Grosu.

Otro equipo continental norteamericano será el Rally Cycling de Jacob Ercke, que repartirá su peso entre Estados Unidos (John Patrick McCartney es director técnico) y Canadá (Eric Wohlberg, también). Corredores como el veteranísimo Danny Pate, Robin Carpenter, Evan Huffman, Jesse Anthony, Robert Britton, Ryan Anderson o la joven promesa Brandon McNulty intentarán destacar en Europa también.

El Roompot Nederlandse Loterij que llevan dos viejos conocidos como Jean Paul Van Poppel y Erik Breunkink presenta un equipo completamente holandés donde destaca la combinación de veteranía (Pieter Weening, Coen Vermeltfoort, Pim Ligthart o Wouter Wippert) con los nuevos talentos holandeses (Etienne Van Empel, Martijn Budding, Oscar Riesebeek o Elmar Reinders).

El Sport Vlaanderen-Baloise de Christophe Sercu también es un equipo reconocido por su labor de formación y promoción. De la mano de Walter Planckaerth, serán bastantes los aspirantes que intentarán buscarse un hueco dentro y fuera de Bélgica. Tienen algún veterano buscando algo de compensación, gente como Preben Van Hecke o Kenny de Ketele, pero la mayoría de sus corredores son neos y todos han nacido, excepto esos dos, en los 90. Amaury Capiot, Dries Van Gestel y Thomas Sprengers serán tres de sus grandes bazas pero habrá que ver cómo progresan jóvenes como Maxime Farazijn, Jonas Rickaert, Kevin Deltombe, Emiel Planckaert o Edward Planckaert.

El Team Fortuneo de Emanuel Hubert ha conseguido invitación para el Tour de Francia 2018 y no podía ser de otra manera al haber incorporado este año a uno de los mejores corredores del pelotón en la temporada anterior, Warren Barguil. Para arroparle, Hubert ha conseguido una buena ristra de corredores en una plantilla donde destaca el bajo número de foráneos. Solo tres: el holandés Bram Welten, el danés Michael Carbel Svendgaard y el noruego Sindre Lunke. El resto serán franceses, y entre ellos, destacaríamos a las promesas Elie Gesbert, Franck Bonnamour y Kevin Ledanois y a los veteranos Amael Moinard, Brice Feillu, Anthony Delaplace, Pierre Luc Perichon, Maxime Bouet, Florian Vachon o Laurent Pichon.

El Team Novo Nordisk se mantiene en categoría continental profesional con su proyecto de apoyo a los deportistas diabéticos. Dirigido por Vassili Davidenko con la ayuda de Massimo Podenzana y Pavel Cherkassov, corredores como el finlandés Joonas Henttala, el italiano Andrea Peron, el joven francés Quentin Valognes o el español David Lozano volverán a ser el eje de la estrategia de un equipo donde también tienen esperanzas en el joven italiano Umberto Poli, en el irlandés Stephen Clancy, en el francés Charles Planet o en el holandés Bram Kamstra.

El Unitedhealthcare es el quinto y último proyecto continental profesional que llega desde los Estados Unidos. Cuentan con un cuerpo técnico muy diverso, en el que se incluyen el belga Hendrik Redant, el argentino Sebastián Alexandre y la británica Rachel Heal. Sus esperanzas para ganar o dejarse ver estarán puestas en los colombianos, sobre todo, en Daniel Jaramillo y Janier Acevedo. El rumano Serghei Tvetcov, los australianos Lachlan Norris y Jonathan Clarke, el argentino Lucas Haedo y los norteamericanos Gavin Mannion, Travis McCabe y Daniel Eaton serán otras propuestas de victoria de este equipo de los Estados Unidos.

El Veranda's Willems-Crelan de Nick Nuyens tiene que ser un equipo competitivo y con aspiraciones. Tienen argumentos para hacer una buena temporada, gente como Sean de Bie, Stijn Devolder, Huub Duijn, Stan Godrie, Aidis Kruopis, Stijn Steels, David Tanner, Zico Waeytens y el ciclocrosista Wout Van Aert.

El Vital Concept de Jerome Pineau ha nacido torcido. Se han quedado fuera de las invitaciones del Tour de Francia para 2018 y ahora tendrán que crecer de manera más pausada. Aún así, Pineau, con antiguos compañeros de generación como Didier Rous, algo más mayor, y Jimmy Engoulvent como directores, ha conformado un equipo interesante. Tienen juventud, con gente como Marc Fournier y Lorrenzo Manzin, rapidez, con Bryan Coquard, Kevin Reza o Bert de Backer, aventureros como Erwann Corbel, Steven Lammertink, Kris Boeckmans o Jonas Van Genechten y gente para generales como Yoan Bagot y Johan Le Bon.

Precisamente, el equipo que ha conseguido la wildcard que parecía corresponderle al proyecto de Jerome Pineau ha sido el Wanty-Groupe Gobert belga de Jean-François Bourlart, que ya fueron invitados el año pasado. Los franceses Guillaume Martin y Yoann Offredo son dos de los atractivos de este equipo, que también cuenta con los belgas, Timothy Dupont, Guillaume Van Keirsbulck, Jerome Baugnies o Pieter Van Speybrouck. Han fichado al escalador Bart de Clerq, el holandés Marco Minaard o el neozelandés Dion Smith.

Otro equipo belga en esta categoría es el que dirige Christophe Brandt, el WB Aqua Protect-Veranclassic. Con Frederic Amorison, Olivier Kaisen y Thierry Marichal como directores, Brandt ha reclutado una buena mezcla de veteranía y juventud. En el primer extremo, encontramos a conocidos como Kenny DeHaes, Kevyn Ista, Maxime Vantomme o el francés Justin Jules. En el otro extremo, aspirantes como Alex Kirsch, Dmitri Peyskens, Eliot Lietaer o el suizo Lukas Spengler.

Y terminamos con el Wilier Triestina-Selle Italia de Angelo Citricca. El veterano Filippo Pozzato y corredores como Matteo Busato, Edoardo Zardini, el bielorruso Ilia Koshevoy, el albanés Eugert Zhupa, Simone Velasco o Marco Coledan serán los hombres importantes de un equipo donde ele sprinter Jakub Mareczko seguirá siendo la gran esperanza de victorias y crecimiento del equipo.

viernes, 12 de enero de 2018

Martin Krampelj



Lo dejamos cuando estaba apunto de empezar la disputa por la conferencia Big East, y ya ha empezado. Desde que lo hizo, los Bluejays de Creighton han cosechado una derrota y cuatro victorias. Las tres victorias, consecutivas, llegaron justo después de la derrota, que ocurrió en su debut en la competición. 

Perdieron el primer partido ante los aspirantes de Seton Hall en Newark. El resultado final, 84-90 a favor de los de Kevin Willard. Sin embargo, se levantaron y han encadenado cuatro victorias consecutivas: ante Providence, 83-64; ante St. John's, 78-71; ante Georgetown, 90-66; y ante Butler, 85-74. Esta última victoria y las dos primeras, tuvieron lugar en el CenturyLink de Omaha. Solo la contundente victoria ante Georgetown sucedió a domicilio, en Washington DC. 

Con estos resultados, el equipo de Greg McDermott marcha primero en la clasificación de la Big East con un coeficiente de 0.800, gracias a su récord de 4-1 en la conferencia, 14-3 en el total. Le siguen de cerca Villanova y Seton Hall con un coeficiente de 0.750, 3-1 en el récord de partidos de la conferencia, aunque los Wildcats lleven una racha más impoluta en general (15-1). El sábado, Creighton se enfrentará a Xavier, en un partido que puede definir la tendencia que vayan a seguir de aquí en adelante. 

Estos buenos resultados, sobre todo en casa (11 victorias por ninguna derrota) han llevado a Creighton a consolidarse en las listas de pronósticos que solemos revisar, la de los periodistas (AP Top 25) y la de los entrenadores (US Today Coaches Poll). En la primera, Creighton ocupa el puesto 25, justo en el límite de la lista, y tiene por delante a sus compañeros de conferencia Seton Hall (13º), Xavier (10º) y Villanova (1º). En la segunda, Creighton ocupa el puesto 22, también por debajo pero con algo más de soltura. Los otros tres equipos de la Big East también aparecen: Seton Hall (15º), Xavier (10º) y Villanova (1º). El favoritismo de Villanova es contundente. 

La derrota en Newark ante Seton Hall se asentó en el buen rendimiento de Desi Rodríguez (23 puntos y 5 balones robados) y al liderazgo final de Khadeen Carrington (18 puntos y 4 rebotes), quien supo ocupar el lugar del dominicano Ángel Delgado, quien había sido eliminado por faltas a falta de tres minutos, cuando acumulaba 18 puntos, 14 rebotes, 5 asistencias y 1 tapón. Por parte de Creighton, hay que destacar a Martin Krampelj, quien consiguió su mayor puntuación en los años universitarios que lleva con 23 puntos, a los que añadió 10 rebotes. Marcus Foster, con 14 puntos, no estuvo tan acertado en el tiro, y, además, se pasó varios minutos fuera por una lesión. Buen partido también de Khyri Thomas, 13 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias, y de dos jugadores de banquillo que llegaron a los 9 puntos, Ty-Shon Alexander y un Ronnie Harrell Jr que, además, sumó 10 rebotes. 

Tras esta derrota, como ya hemos dicho, llegaron cuatro victorias seguidas. En la primera, ante Providence, los cinco jugadores titulares superaron los diez puntos: Marcus Foster (18 puntos y 4 asistencias), Toby Hegner (15 puntos y 5 rebotes), Martin Krampelj (13 puntos y 8 rebotes), Davion Mintz (12 puntos, 4 asistencias y 4 rebotes) y Khyri Thomas (11 puntos y 3 rebotes). Este buen rendimiento colectivo lo confirmó Ronnie Harrell Jr desde el banquillo al aportar 8 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias. Ante St. John's, el mejor fue Marcus Foster con 25 puntos y 5 de 8 en triples, pero también destacó Martin Krampelj (14 puntos y 11 rebotes) y Ronnie Harrell Jr, quien volvió a destacar desde el banquillo, con 13 puntos y 7 rebotes. La siguiente victoria fue la más contundente y a domicilio y tuvo como víctima a Georgetown. Los Bluejays ganaron por 24 puntos de diferencia, en parte gracias a la buena mano de Toby Hegner (19 puntos) y al buen partido de Davion Mintz (17 puntos y 6 asistencias). Martin Krampelj consiguió 12 puntos y 11 rebotes. Por último, el partido ante Butler volvió a tener a Marcus Foster como protagonista, que había estado muy flojo en el anterior. Foster consiguió 23 puntos y 8 asistencias, pero también es destacable el partido de Martin Krampelj con 14 puntos y 14 rebotes. 

Para explicar esa racha de cuatro victorias y la primera posición en la Big East, desde fuera, parece que tendríamos que hablar del paso adelante dado por varios jugadores. Toby Hegner ha empezado a aportar puntos y buenos minutos. En nuestra anterior entrada, hablábamos de la ausencia de repercusión en el puesto de base, pues bien, Davion Mintz parece que nos escuchó. En estos cinco partidos, ha promediado 9,8 puntos y 3,6 asistencias, y los números serían mejores si no hubiera hecho un partido horroroso ante St. John's, pero, en los otros cuatro, su rendimiento ha subido y parece decidido a aclarar las dudas sobre el base titular. Otro de los hombres que han dado un paso definitivo hacia delante es nuestro titulante, Martin Krampelj. Ya venía realizando una buena temporada, pero, ahora, asentado definitivamente en el puesto de titular, se ha convertido en el baluarte interior del equipo. Es su máximo reboteador y tiene buenos porcentajes. Promedia, en los cinco partidos que se han disputado en la Big East, 15,2 puntos y 10,8 rebotes, números que le dan, por derecho, el título de jugador revelación en los bluejays. Con Foster y Thomas respondiendo en ataque, Harrell Jr haciendo de todo pero, sobre todo, de sexto hombre, y con la aportación de Mitch Ballock, Ty-Shon Alexander y Manny Suarez cuando se les reclama, parece que McDermott ha dado con la combinación. Un equipo sólido, con recursos, quizás demasiado corto, que parece haber encontrado los elementos para equilibrar los momentos menos inspirados de Marcus Foster. Seguiremos viendo cómo va la cosa. Marzo cada día está más cerca. 

Kazuyoshi Miura



Kazuyoshi Miura nació el 26 de Febrero de 1967, en algo más de un mes, por lo tanto, cumplirá 51 años, y aún sigue jugando al fútbol profesionalmente. Hoy mismo leía la noticia sobre su renovación por el Yokohama FC y en un giro poco original le relacionaban con Oliver Atom. 
Olvidándonos de eso, no es habitual encontrarse con jugadores que, rebasados los 50 años, sigan jugando al fútbol. Ni tan siquiera es normal verlos jugar con más de 40 años. En la liga española tuvimos ejemplos de jugadores que superaron las cuatro decenas, como Donato Gama da Silva, Ricardo López o Juan Carlos Valerón. Amadeo Carboni, Peter Shilton, Harry Lowe, Roger Milla, Stanley Matthews... Hay varios ejemplos. Por encima incluso de Miura, está el uruguayo Roberto Carmona, quien, a sus 55 años, sigue jugando profesionalmente al fútbol. 
No sé si Miura lo alcanzará, pero el año que viene lo seguirá intentando y, como ya hemos dicho, cumplirá 51 años vistiendo medias y espinilleras. Lo hará en el Yokohama FC, equipo en el que juega desde 2005, y con los que ganó la liga japonesa en 2006. Un equipo que no hay que confundir con el Yokohama Marinos que en su día entrenó Xabier Azkargorta, aunque sus pasados les unan. 
La historia futbolística de Miura, además de durar mucho, empieza muy pronto. Con tan solo 15 años, el delantero centro japonés dejó su país para alistarse en una de las escuelas de fútbol más prestigiosas de Sao Paulo, el Club Atlético Juventude. Solo cuatro años después, en 1986, firmaría su primer contrato profesional con el histórico Santos brasileño, donde un año antes había estado su hermano mayor Yasutoshi Miura. Desde entonces, su carrera deportiva se ha repartido entre Japón y Brasil, aunque ha vivido cortas aventuras en Italia, donde estuvo cedido en el Genoa; en Croacia, donde jugó una docena de partidos con el Dinamo de Zagreb; o en Australia, ya que fue cedido brevemente por su actual equipo al Sydney FC.
Con la selección de su país ha sido internacional en 89 ocasiones, consiguiendo 55 goles. Es el segundo máximo goleador histórico de la selección nacional, si no me confundo, habiéndose retirado de ella hace ya más de 15 años. Fue el protagonista principal de la clasificación para el mundial de 1998. Marcó un carro de goles (14, creo) durante las rondas clasificatorias. No llegaría a debutar en aquel equipo mundialista que dirigió Takeshi Okada y que caería eliminado en la ronda de grupos con tres derrotas.  En 1992, eso sí, se proclamó campeón de la Copa Asia con Japón. Era el primer título para los Blue Samurais. En el minuto 87, marcó el 1-0 ante Irán que le dio la victoria y la clasificación para las semifinales. 
Fue el primer jugador japonés en ganar el premio a mejor jugador de Asia en 1993. Desde entonces, también lo han ganado Masami Ihara (1995), Hidetoshi Nakata (1997 y 1998), Shinji Ono (2002) y Yasuhito Endo (2009). Pero, sobre todo, Miura fue la primera gran estrella del fútbol profesional japonés, ganando aún más relevancia porque aparecía en los años en los que el fútbol japonés crecía exponencialmente. Sin ir más lejos, en 1993 nació la Liga Japonesa y Miura era, por entonces, el mejor gancho para promocionarla. Ahora, a sus casi 51 años, sigue jugando al fútbol. Ha batido el récord de Stanley Matthews y parece dispuesto a seguir compitiendo más tiempo. 

jueves, 4 de enero de 2018

Diego Forlán



Hoy había una pequeña noticia por ahí, que pasaba casi desapercibida dado que estamos en medio del mercado de invierno en el mundo del fútbol. En esa noticia, se anunciaba que Diego Forlán había firmado por el Kitchee SC, equipo profesional de Hong Kong.

El Kitchee SC es un equipo laureado en su país, con mucho jugador internacional y un pasado de sabor español, ya que, por sus filas, han pasado jugadores de la península como Pablo Couñago, Juan Belencoso, Roberto Losada, Jonathan Carril, Diego Cascón o Fernando Recio. De hecho, si Diego Forlán quiere pasar a la historia del club con su arma principal, marcar goles, deberá superar a un español, Jordi Tarrés, quien es aún el goleador histórico del Kitchee.

Para Forlán, esta será una nueva aventura. Desde que salió del Inter de Milán y abandonó Italia, Forlán ha vivido en Brasil, Japón, Uruguay e India. Muchos kilómetros en avión. Si no me confundo, en su experiencia en la Superliga de la India, coincidió con Krisztián Vadócz, internacional húngaro, ex jugador, entre otros, del Osasuna y del Alavés, y quien también será compañero de Forlán en Hong Kong, en el Kitchee SC. Vádocz es otro, por cierto, que no puede decir que no haya viajado: Hungría, Francia, Escocia, Holanda, España, Dinamarca, India, Suiza y/o Australia.

El uruguayo Forlán llegó muy joven a Inglaterra. Había destacado en la liga argentina, en Independiente, pero aún le quedaba camino. Por eso salió cedido al Villarreal, en la liga española, donde aprovecharía la oportunidad para demostrar su calidad: 106 partidos en liga y 54 goles, destacando, sobre todo, en su primer año: 25 goles en 38 partidos (Bota de Oro). El Atlético de Madrid que entrenaba Javier Aguirre pagó más de 20 millones de euros por él en un verano en el que Forlán jugaba la Copa América con su selección. Solo Sergio Aguëro (18) marcaría más goles que Forlán (16) en una temporada en la que los de Aguirre acabarían 4º y eliminado pronto en Copa y en UEFA (en 32º de final por el Bolton Wanderers de El Hadji Diouf. La temporada siguiente seguiría haciendo pareja con Agüero (17) pero realizaría su mejor temporada anotadora: 32 goles en 33 partidos de Liga (nuevamente, Bota de Oro... y Pichichi). Aguirre caería poco después de la primera vuelta y ocuparía su lugar Abel Resino. Tampoco tendría un gran recorrido ni en Copa ni en Europa. En la siguiente temporada, la Liga resultaría aún más decepcionante, y el equipo conocería hasta tres entrenadores: Abel Resino, Santi Denia y Quique Sánchez Flores. Sin embargo, el año terminaría con alegrías, acabando como subcampeones de Copa del Rey, perdieron ante el Sevilla, y campeones de una UEFA Europa League a la que llegaron tras caer eliminados de la Champions League. Forlán, que marcó 18 goles en Liga, fue el gran protagonista en Europa. Marcó el 1-2 en el 90 que rompía la igualada en la eliminatoria en los 32º ante el Galatasaray. Abrió el marcador en el 2-2 en la ida ante el Valencia que resultaría fundamental para que pasaran los madrileños en los cuartos de final. Y, en semifinales, no solo consiguió el único gol, el 1-0, ante el Liverpool en el partido de ida en Madrid, si no que consiguió el 2-1 en la prórroga que consiguió eliminar a los ingleses en Anfield Road. En la final ante el Fulham, suyos fueron los dos goles que hizo el equipo y que le dieron el título europeo. El último fue su año más decepcionante, con solo 8 goles en Liga y sin un buen rendimiento colectivo, aunque el equipo consiguió un nuevo título, la Supercopa de Europa gracias a los goles de Sergio Agüero y José Antonio Reyes. Su traspaso se cerró en unos 5 millones de euros. Mientras que el Atlético de Madrid parecía encontrar en Diego Pablo Simeone y en Radamel Falcao dos razones para creer que comenzaba una de sus épocas más doradas, Forlán no tendría éxito en Italia. En 18 partidos de Liga, marcaría apenas un par de goles.

Sería su última temporada en Europa y, a los 33 años, comenzó la parte de su carrera que le llevó de vuelta al continente que le vio nacer y a otros lugares más exóticos. Primero, en Brasil, jugando con el Internacional de Porto Alegre. Dos temporadas estuvo en Brasil, y a penas superó la decena de goles. Pasó por el Cerezo Osaka japonés y firmó por el Peñarol de Montevideo, cumpliendo uno de sus sueños al firmar por el que definió como el equipo de sus amores: era socio honorario desde 2011. Además, su primera temporada, incluso en lo colectivo, fue muy positiva. Ganó el Torneo Apertura uruguayo y el Campeonato uruguayo. Forlán consiguió 8 goles y 12 asistencias en 31 partidos pero se marchó a la India, para jugar en un Mumbai City y convertirse, al menos durante un tiempo, en el jugador mejor pagado del país.

Ahora llega a Hong Kong. Tiene 38 años. Ha sido más de 100 veces internacional con su país, marcando más de 30 goles. En 2011, con la charrúa ganó la Copa América. Era el primer título desde 1995 y el último que han conseguido por ahora. Forlán solo consiguió dos goles, pero hizo los dos en el 3-0 que derrotó a Paraguay en la gran final de aquella Copa América. 

Parece que se encamina al final de su carrera, pero se resiste a dejar de disfrutar de un deporte donde sus mejores años, posiblemente, quedaron atrás, pero aún sigue aportando en los equipos que le firman. Eso sí, ya no podrá cumplir uno de los sueños que tenía, según el mismo confesó hace varios años: jugar en el Athletic Club de Bilbao. En 2010, en el programa "Punto y Pelota", ya dijo que cuando salió del Manchester United, quería haber jugado allí. Explicaba que su abuela era vasca. A raíz de ello, se llegó a publicar que hubo conversaciones y que se tanteó la posibilidad, pero ese, el de la diáspora vasca, sigue siendo un tema tabú en torno a la filosofía del club vasco. No conseguirá este, pero consiguió otros muchos: Bota de Oro, levantó títulos en Europa, jugó y ganó con el Peñarol, hizo campeón de América a la selección de su país y ahora conoce mundo y culturas distintas. Cuando ya no esté, se echarán de menos esos rizos rubios. 

domingo, 31 de diciembre de 2017

John Roberson



La Eurocup. 
Esto. 
Se han clasificado para el Top 16 los siguientes equipos: Darussafaka, Galatasaray, Alba Berlín, Gran Canaria, Bayern Munich, Zenit de San Petersburgo, FIAT Torino, Lietuvos Rytas, Buducnost, Cedevita Zagreb, Dolomiti Energia Trento, Lokomotiv Kuban Krasnodar, ASVEL Villeurbanne, Reggio Emilia, Limoges y Unics Kazan. 
Una de las grandes decepciones ha sido el Bilbao Basket, penúltimo de su grupo, con solo dos victorias y ninguna de ellas en casa, si no me confundo. 
Antiguamente, hacía entradas más completas, lo sé. 
Pero es que, en realidad, hoy solo quería recordar un partido para resumir lo que ha ido siendo esta competición. 
Un partido que tuvo lugar en la última jornada, entre dos equipos finalmente clasificados, y que el que escribe vio por casualidad, porque alguien cambió de canal, la dejó en Teledeporte, y entre que juego con la niña, contesto al correo, frío unos huevos o me tumbo en el sofá, ahí estuvimos viéndolos, todos, como si fueran los saltos de esquí en año nuevo. 
Hablo del Herbalife Gran Canaria 128, ASVEL Villeurbanne, 129. Solo los guarismos ya nos dejan ver que fue un partido emocionante y atractivo. Las estadísticas nos aclararán aún más lo que supuso. Para empezar, una curiosidad. El contraste entre este partido y el Limoges 69, Lietuvos Rytas 71. Este no tuvo prórrogas y también estuvo apretado. También lo disputaron dos equipos que han acabado clasificándose, pero lo que sorprende aquí y contrasta con el partido del que queríamos hablar hoy, es que el Lietuvos Rytas ganó el encuentro con un 0 de 16 en triples. 
Pero volvamos al Gran Canaria-ASVEL. La primera parte terminó con un 45 a 33 para los españoles que parecía anticipar una victoria cómoda. Pero los franceses no arrojaron la toalla y empataron a 87 terminados los cuatro cuartos. En la primera prórroga volvieron a empatar. Y también en la segunda. Ambas terminadas con finales alocados, desesperados, y con mucho acierto en el tiro exterior. Todo se resolvió en el tercer periodo extra. 
En todo este tumulto, sorprendió el partido de John Roberson, quien, a la sazón, acabaría como MVP de la jornada. Los datos son estratosféricos. Acabó con 42 puntos, 8 asistencias, 4 rebotes y 1 robo para un total de 44 de valoración. Lo más sorprendente es que al descanso llevaba 0 puntos. Lo más sorprendente es que consiguió 11 de 16 en trios de tres puntos, récord de la competición. Lo más sorprendente es que su única canasta de dos (1 de 4 en todo el partido) fue la más importante para ganar el partido. Lo más sorprendente es que falló dos tiros libres que podrían haberle dado el partido a su equipo mucho antes. Vamos, que lo acaparó todo. Y eso que su compañero AJ Slaughter también consiguió un triple en el periodo extra que fue fundamental para ganar. Lo más sorprendente es que fue el único que consiguió de ocho intentos. Vamos, que todo fueron curiosidades. Los dos equipos parecían determinados a hacer un partido para guardar en la memoria. 
Durante gran parte del partido, el Gran Canaria se sustentó en el juego interior, con el gran partido de Pablo Aguilar (25 puntos y 3 rebotes), el destajo de Ondrej Balvin (14 puntos, 15 rebotes y 5 asistencias) y la garra de Eulis Báez (7 puntos y 7 rebotes). Aún así, el tiro exterior también fue un arma del equipo de Luis Casimiro: 11 de 28, destacando, sobre todo, Dennis Seeley (5 de 10) y muchos de ellos en los momentos más fatídicos. También destacó Oriol Paulí (12 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias), en un equipo en el que hasta siete jugadores hicieron dobles figuras; además de los ya mencionados Balvin Aguilar, Seeley y Paulí, también conseguirían diez o más puntos Aznejs Pasecniks, Marcus Eriksson y un Gal Mekel que también tendría protagonismo en los minutos principales. 
En el otro lado, además de Roberson, destacaron todos sus compatriotas, que no son pocos en el equipo que dirige JD Jackson, entrenador canadiense con pasaporte francés. Además de Roberson, los norteamericanos David Lighty, Darryl Watkins, DeMarcus Nelson, Justin Harper y AJ Slaughter (con pasaporte polaco) también forman parte del equipo francés y también jugaron este partido. Lighty (21 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias) y Watkins (18 puntos y 9 rebotes) fueron los grandes acompañantes del inspirado Roberson junto al francés Charles Kahudi (16 puntos, 12 rebotes y 5 rebotes) y el joven interior francés Amine Noua (10 puntos y 5 rebotes). Menos incidencia tuvo Alpha Kaba, interior galo de 21 años que jugó 14 minutos y aportó 4 puntos. Kaba, quien llegó a Villeurbanne desde el KK Mega Leks serbio, entró en la última posición del draft de 2017 elegido por Atlanta Hawks vía Golden State Warriors. 
Sin duda, el gran héroe de la victoria y protagonista absoluto del partido fue el menudo (1,80) John Roberson, un base jugón y anotador de 29 años ya que ha llegado al ASVEL este mismo año. Salido de los Red Raiders de Texas Tech, donde tuvo como entrenador a Pat Knight, hijo de Bobby Knight, y compañeros como Alan Voskuil o Mike Singletary, Roberson siempre fue un líder del equipo en sus cuatro años, encadenando temporadas por encima de los diez puntos de media, pero no consiguió salir en el draft de 2011, con lo que se vino a Europa y comenzó una carrera profesional que le ha mantenido en el extranjero los últimos años. Firmó primero por el Zlatorog Lasko esloveno, luego por el Club ComuniKT de Ecuador, pasó a Suiza para jugar en el BBC Monthey, ficharía por los Södertäljë Kings suecos, de ahí al Atomeromu húngaro, vuelta a Suecia para jugar en el mismo equipo, ficha por el Élan Sportif Chalonnais francés y ahí se destapa consiguiendo llegar a un equipo con más ambición como el ASVEL Villeurbanne. Un largo camino: Eslovenia, Ecuador, Suiza, Suecia, Hungría... No son etapas que, en principio, dejándote llevar por los estereotipos, esperas de un jugador que consigue establecer tantos récords en un solo partido de la segunda competición en importancia del continente europeo y de la competición internacional por estos lares. 
Al menos, a nosotros, y por pura casualidad, nos hizo pasar una tarde divertida. Ya veremos cómo le va a estos dos equipos en el Top 16 que empieza ahora. Lo contaremos aquí y prometemos que la próxima será una entrada más seria y concisa. 





viernes, 22 de diciembre de 2017

Martin Krampelj



Está a punto de comenzar el torneo Big East. Para Creighton, comenzará el próximo jueves, 28 de Diciembre, en Newark, New Jersey, enfrentándose a Seton Hall. Antes de que empecemos a contar eso, tenemos que hacer recuento de los partidos que han jugado por ahora. Los dejamos con un récord de 4 victorias y 1 derrota y los recogemos ahora con un récord de 10 victorias y 2 derrotas. Es decir, han añadido seis triunfos y una sola derrota. Lo cual, les sitúa en una buena posición antes de empezar la Big East. 
Solo tres equipos, Xavier, Villanova y la sorprendente Georgetown llegan con mejor récord que los bluejays. Xavier y Villanova llegan impolutos, con un récord de 11-0. Georgetown lleva un meritorio 9-1. Para los primeros, los Musketeers de Xavier es la temporada de Trevor Bluiett, quien está haciendo números de más de 20 puntos y 5 rebotes por partido. Villanova son uno de los grandes favoritos a nivel nacional. Los Wildcats se sustentan en el liderazgo de Jalen Brunson y Mikal Bridges, pero jugadores como Eric Paschall, Donte DiVincenzo, Omari Spellman o Phil Booth enriquecen las posibilidades del equipo. Por su parte, Georgetown ha encontrado en Jessie Govan a un líder. Sus 19.8 puntos y 12.6 rebotes por partido convierten a este pivote en edad junior en la gran esperanza de los Hoyas para alargar la historia de jugadores interiores de este equipo: Patrick Ewing, Alonzo Mourning, Dikembe Mutombo... 
Por detrás de estos tres, llegarán Creighton, Seton Hall y St. John's con el mismo porcentaje de victorias-derrotas, 10-2. Los Pirates de Seton Hall se reparten el protagonismo entre jugadores como Desi Rodriguez, Myles Powell, Angel Delgado o Khadeen Carrington, mientras que en St. John's Shamorie Ponds es su hombre más importante. 
Con 10-3 llegará la Butler de Kelan Martin; con 9-3 la Marquette de Markus Howard, Andrew Rowsey y Sam Hauser; con 8-4, Providence, liderados por Rodney Bullock; y, finalmente, con un pobre 7-5 la DePaul de Max Strus, donde también está jugando buenos partidos el croata Marin Maric. 
Ya veremos si Villanova y Xavier confirman su papel de favoritos o si tenemos sorpresa. Villanova, de hecho, es la gran favorita no solo a la Big East, si no al título de campeón nacional. De hecho, lidera tanto la AP Top 25 como el US Today Coaches Poll, las dos clasificaciones de favoritos que hacen los periodistas y los entrenadores a nivel nacional. En esas listas, los otros equipos de la Big East que aparecen son los siguientes: Xavier, 9º en AP y 8º en US Today; Seton Hall, 23º en AP y 22º en US Today; y los propios Creighton Bluejays, 25º en AP y 24º en US Today, justo justo en el filo, y así llevan toda la temporada, entrando y saliendo de esta clasificación que da ánimo y empuje, poco más. El resto de los participantes en la Big East ni han recibido puntos. 

Lo cierto es que la única derrota de Creighton desde que perdieron con Baylor en la final del Hall of Fame Classic ha sido contra otro de esos favoritos que aparecen en los rankings, Gonzaga. De hecho, tanto Baylor como Gonzaga están por la mitad de la tabla tanto en AP como en US Today. Y Creighton no pudo con ninguno de los dos. Con Gonzaga se perdió por un contundente 74 a 91 en Spokane. El francés Killian Tillie, con 22 puntos y 8 rebotes, fue el mejor de su equipo, bien acompañado por Silas Melson, Zach Norvell Jr y Johnathan Williams, el mejor jugador del equipo. Entre los cuatro, hicieron 69 de los 91 puntos de los Bulldogs. Marcus Foster, con 21, y Khyri Thomas, con 18 puntos, pusieron el empeño por no alejarse mucho, pero en ningún momento pareció que se podía disputar el partido. Toby Hegner, con 10 puntos en 16 minutos, saliendo desde el banquillo, fue la buena noticia. Igual que el rol ascendente de Martin Krampelj, titular, con muchos minutos, y rindiendo: 13 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias, 2 robos y 1 tapón. 
Como decíamos, todo lo demás han sido victorias, pero bien es cierto que ante rivales asequibles o menores y con alguna victoria contundente. Y todas ellas en casa, en el CenturyLink de Omaha. A SIU Edwardsville se les ganó por 103 a 66. A North Dakota, por 111 a 68; a Maryland Eastern Shore, por 87 a 36, consiguiendo una de las mejores defensas de la historia de la universidad; a USC Upstate por 116 a 62; y, finalmente, los dos partidos más apretados fueron el derby ante Nebraska, donde se impusieron por 75 a 65; y la victoria ante UT Arlington de hace unos días, donde ganaron por 90 a 81. En total, estas seis victorias se resumen con una ventaja arrolladora máxima de 51 puntos y la menor de 9. Con una media de 97 puntos a favor por partido y 63 puntos en contra. Se debe mirar con perspectiva y sin exageraciones, ya que algunos rivales no estuvieron a la altura y será Seton Hall en unos días quien mida si realmente el equipo es tan sólido o se confirma que ante rivales de alcurnia les cuesta más. 

En todos esos partidos, y antes de mirar las estadísticas globales del equipo, ha destacado el rendimiento de un Martin Krampelj que se ha hecho al cien por cien con el puesto de titular y ha arrojado en estos siete partidos unas medias de 12,2 puntos y 7,7 rebotes. Su mejor partido en anotación fue contra SIU Edwardsville, llegando a los 20 puntos. Pero su partido más completo fue probablemente ante North Dakota, aportando 15 puntos y 14 rebotes. Se ha hecho definitivamente con el puesto de titular y con peso en la pintura de Creighton, aunque suele ser de los primeros en irse al banquillo. Aún tiene margen de mejora pero ha dado un paso adelante esta temporada y es uno de los secretos del buen rendimiento del equipo de Greg McDermott. 

El resto es, por supuesto, el liderazgo anotador de Khyri Thomas y Marcus Foster, el trabajo de gente como Toby Hegner y Ronnie Harrell Jr y, de vez en cuando, la aportación de los nuevos, jugadores como Manny Suarez, Ty-Shon Alexander y Mitch Ballock. Quizás el mayor punto a mejorar es la fuerza desde la dirección. En las últimas temporadas, Creighton siempre ha sido un equipo con un base sólido y con peso que lideraba el equipo. Desde Maurice Watson Jr hasta Austin Chatman, pasando por Antoine Young. A Davion Mintz le está costando más coger ese protagonismo. 

Ante SIU Edwardsville, cinco jugadores hicieron dobles figuras en anotación: Marcus Foster (15), Khryi Thomas (17), Martin Krampelj (20), Ronnie Harrell Jr (11) y Kaleb Joseph (12). Mitch Ballock, con 6 puntos, 6 asistencias y 4 rebotes, aprovechó sus 21 minutos. Ante North Dakota, el liderazgo lo llevó Martin Krampelj en la pintura, como ya hemos visto, y los habituales Marcus Foster (23 puntos) y Khyri Thomas (15 puntos y 5 rebotes), pero también hay que destacar el buen partido desde el banquillo de Toby Hegner (15 puntos y 3 rebotes) y Ty-Shon Alexander (11 puntos), además del trabajo de Ronnie Harrell Jr (7 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias). El mejor pasador, sin embargo, volvió a ser Mitch Ballock, con 6 puntos y 6 rebotes. Por cierto, en North Dakota, equipo para el que Greg McDermott trabajó como ayudante, estaba Marlon Stewart, antiguo jugador de Creighton, quien fue el mejor de los Fighting Hawks con 18 puntos y 5 rebotes. La rivalidad y el buen partido de Isaac Copeland (20 puntos y 11 rebotes) y James Palmer Jr (16 puntos) hizo que fuera más difícil ganar a Nebraska, pero siguieron con la racha de resultados favorables ante los rojos. De nuevo aportaron varios jugadores, liderando el equipo Marcus Foster, con 19 puntos y 7 rebotes, pero destacando el banquillo, donde sobresalieron Mitch Ballock (13 puntos, 6 rebotes y 4 asistencias) y Ronnie Harrel Jr (12 puntos y 11 rebotes). Ante Maryland Eastern Shore se repartieron los minutos. Marcus Foster, con 15 puntos, siguió liderando al equipo, pero lo importante estuvo en el número de reservas que quisieron reivindicarse: Ty-Shon Alexander (12 puntos y 4 asistencias), Manny Suarez (10 puntos y 6 rebotes), Mitch Ballock (5 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias) o Ronnie Harrel Jr (4 puntos, 10 rebotes y 4 asistencias). Ante UT Arlington, Marcus Foster jugó uno de sus mejores partidos, si no el mejor, consiguiendo 32 puntos, 6 rebotes y 4 asistencias. Khryi Thomas, con 16 puntos, y los reservas Mitch Ballock, con 14 puntos, y Ronnie Harrell Jr, 9 puntos y 7 rebotes siguieron contribuyendo a la racha del equipo. Finalmente, USC Upstate no fue rival y Creighton se encontró con un partido tan sencillo que hasta cinco reservas jugaron más que jugadores titulares. Aún y así, Marcus Foster volvió a ser el máximo anotador (16 puntos) en un partido en el que hasta otros cinco compañeros (Toby Hegner, Khyri Thomas, Mitch Ballock, Ty-Shon Alexander y Tyler Clement) hicieron dobles figuras. No solo eso, otros cuatro compañeros (Davion Mintz y Martin Krampelj con 9, Manny Suarez con 8 y Jordan Scurry con 7) se quedaron solo a tres puntos de las dobles figuras. A destacar el buen partido de Kaleb Joseph, 6 puntos y 8 asistencias, el de Manny Suarez, 8 puntos y 9 rebotes y el de todos desde el triple: 19 triples en conjunto y de los 12 jugadores que jugaron solo dos no consiguieron uno. 

A punto de terminar la Big East, podemos dar por terminada la primera fase de la temporada. Los resultados son positivos y esperanzadores. El equipo parece que coge fuerza y tiene automatismos, roles bien establecidos. Khyri Thomas y Marcus Foster son capaces de aceptar el liderazgo y la responsabilidad. Martin Krampelj ha crecido y jugadores como Ronnie Harrell Jr y Toby Hegner han aceptado un rol expansivo que va a ser muy importante. A todo esto hay que añadir el buen rendimiento de jugadores nuevos como Ty-Shon Alexander o Mitch Ballock. Con ciertas irregularidades, es normal, pero con una aportación reseñable. Creo, sinceramente, que se puede esperar algo más de Manny Suarez y que habrá que confiar en el crecimiento de Davion Mintz en el puesto de base. Empieza ahora lo bueno, el nivel exigente, que permitirá averiguar si las derrotas ante Gonzaga y Baylor demuestran que les va a costar disputarle el triunfo ante equipos fuertes o, sin embargo, aún hay margen de mejora. Iremos viendo y contándolo aquí, por supuesto. 

David López



David López García nació hace 36 años en Barakaldo (Bizkaia). Empieza en breve su decimosexta temporada como corredor profesional en el pelotón ciclista internacional. Ha corrido dieciséis grandes vueltas, consiguiendo su mejor posición en la general de la Vuelta a España 2007, con un 14º puesto final. En la edición de 2010, en la misma carrera, consiguió su victoria más preciada, una victoria parcial ante rivales de enjundia. Es una de las tres victorias que adornan su palmarés. Para muchos, tres victorias en quince temporadas no será precisamente algo impresionante pero otros entienden el deporte en su inmensidad y saben que hay otros aspectos y méritos que trascienden a las victorias. No todo es ganar en el deporte profesional. Además, también es un trabajo, una profesión. Y, para algunos, una afición, una pasión. David López es uno de estos últimos. Entre sus logros más preciados están, por ejemplo, haber formado parte del equipo que ayudó a Chris Froome a ganar el Tour de Francia y la Vuelta a España. Sus logros son de equipo. El ciclismo no es un deporte tan individualista como puede parecer. Ahora, como nos contará en esta entrevista, le queda hacer lo mismo en el Giro de Italia. Era (y es, supongo) uno de sus planes. Esta entrevista se hizo antes de que se hiciera público el reciente resultado adverso en un control analítico realizado a Chris Froome, el líder de la escuadra Team Sky y el corredor al que David López ha ayudado a ganar grandes vueltas. Por eso no se toca el tema y porque, además, hablamos de él no de los demás.
En cualquier caso, el legado de David López, en opinión de este blog, será doble. Por una parte, el día que se retire, que, según nos dejará explicado en esta entrevista, no está precisamente cerca, habrá dejado un ejemplo meritorio de trabajo en equipo, dedicación por los objetivos colectivos y generosidad en el esfuerzo para con los compañeros. Pero, por otra parte, en un espectro más local y humilde, su carrera deportiva será un hito en esta margen izquierda de la ría del Nervión que siempre ha dado buenos ciclistas, pero con cuenta gotas, y, sobre todo, mucha afición. Nacido en Barakaldo, la tierra de Juan Tomás Martínez, "el volcán de Barakaldo", y residente en Trapagaran, la tierra de los Alfredo Irusta, padre e hijo, los niños que se monten en una bicicleta y crean, como hicieron ellos, en el sueño de hacerse profesional, tendrán ahora un nuevo espejo en el que mirarse, el de David López García, que no tiene apodo, pero sí, como hemos dicho, currículo como para ser ejemplo de los nuevos aspirantes.
En esta entrevista, le preguntamos por todo esto y por muchas cosas más. Hemos mantenido el texto tal y como nos lo hemos enviado por correo electrónico, sin editar, más allá de lo necesario para la presentación. Queremos, antes de darle paso ya al texto, darle las gracias a David por prestarse a esto, y a Emi, amigo de David, compañero en la carretera en ocasiones, como se puede ver en la foto, y también amigo de este blog, por haber hecho de mediador y habernos dado la oportunidad de añadir esta gran experiencia al blog. No hacemos muchas entrevistas, pero creo que las que hacemos son bastante interesantes, ¿no? 

¿Quién te enseñó a andar en bicicleta?

Aprendí hace muchos años en el pueblo de mis padres. Algún chaval mayor me dejaría una bici y probando… Fuimos autodidactas.

¿Cuándo empezaste a tomarte más o menos en serio la bicicleta?

Con 13 años empecé a hacer carreras, pero realmente en serio cuando pasas a amateur con 18 años.

¿Cómo recuerdas tus años de amateur? ¿Fueron difíciles? ¿Te veías con posibilidades de ser profesional? 

Fueron buenos años. Estaba en un buen equipo, con gente buena para aprender. No me dio tiempo a pensar mucho en ser profesional porque enseguida tuve la oportunidad.

De aquellos tiempos, ¿recuerdas a algún compañero que apuntara mucho y se quedara en el camino?

La verdad es que, como nuestro propio equipo amateur pasó a profesionales, los mejores tuvimos nuestra oportunidad. Luego unos tuvimos más suerte que otros.

¿Cómo recuerdas tu debut con el Cafés Baqué?

Por suerte, ya había corrido algunas carreras con profesionales con la selección española amateur, pero la sensación de hacer un año entero con ellos asustaba un poco.

En aquellos años, tuviste como compañeros a colombianos con mucha carrera deportiva a sus espaldas, gente como Hernán Buenahora, Félix Cárdenas o Iván Parra, ¿coincidías mucho con ellos?, ¿qué recuerdos guardas?

El primer año corrí con ellos mi primera Vuelta a España y ya pude aprender un poco cómo trabajar para un líder. Era buena gente y muy cercana.

Firmas después por Euskaltel-Euskadi, en los años en los que, en el equipo, coincidían gente como Samuel Sánchez, Haimar Zubeldia, Iban Mayo, Roberto Laiseka… ¿Cómo recuerdas la llamada para incorporarte al proyecto y los dos años de experiencia allí?

Fue una buena experiencia. Compartí equipo con muy buenos corredores, gente que estaba entre lo mejor del mundo. Pero también con gente de mi edad que conocía desde chaval. Aquí ya teníamos un mejor calendario y pasábamos mucho tiempo fuera de casa.

El 21 de septiembre de 2012 tu nombre aparecía entre los siete firmantes de aquel comunicado en contra de la nueva gestión deportiva del Euskaltel-Euskadi, más allá de lo que ponía en el comunicado, ¿qué te llevó a firmarlo?

Tuve la suerte de vivir ese cambio en Euskaltel. Coincidí un año con la primera directiva y el segundo año ya cambiaron las cosas. Tanto yo como los demás firmantes queríamos apoyar al equipo tradicional que nos había dado la oportunidad porque sabíamos que el cambio no iba por buen camino. Por desgracia, el equipo no duró demasiado y se demostró que teníamos razón. Pero nadie nos hizo caso.

¿Cómo ves el futuro del ciclismo vasco profesional en la actualidad, en lo que compete a los equipos profesionales, con el ascenso de categoría del Murias Taldea y la llegada de Mikel Landa a la Fundación Euskadi?

Es bueno que haya nuevos proyectos: facilita la salida de nuevos corredores. Espero que en un futuro cercano siga mejorando la situación. 

Pasas por la estructura de Eusebio Unzué y acabas en Team Sky, si no el mejor, uno de los mejores equipos del mundo y con una de las infraestructuras y coberturas económicas más impresionantes de la historia del ciclismo profesional, ¿cómo llegas a Sky, con qué objetivos te contratan?

Tuve varios años buenos en Caisse d'Epargne y Movistar. Era como una pequeña familia y ya era uno de los mejores equipos del mundo, pero tuve algún bache y en el equipo empezaron a dudar de mí. No me daban buenas carreras. Por suerte, en Sky se fijaron más en la trayectoria anterior que en el último año. Y también tuve alguna recomendación de compañeros que habían pasado por allí. 

Ya has acumulado varias renovaciones y pareces haber conseguido que se reconozca tu trabajo, ¿estás satisfecho de tu experiencia con el equipo británico?

Sin duda. Salir a un equipo extranjero ha sido el mayor acierto en mi carrera.

Me atrevo a llamarte gregario, aunque no sé si te gusta esa palabra, pero me da la sensación de que tú mismo admites tu rol como auxiliar en los proyectos de victoria de otros compañeros, ¿está bien reconocido esa tarea en el ciclismo profesional?

En mi caso, sí. He tenido buenos jefes y líderes que han reconocido mi trabajo. No tengo ninguna presión y he tenido buenos resultados.

Parece que hay que ser veterano para convertirse en un buen gregario. Me llamaba la atención como Igor Antón lo admitía hace unos días al renovar con su equipo o como prolonga su carrera Markel Irizar, por hablar solo de dos corredores vascos. Parece que cuesta y lleva su tiempo convertirse en un corredor fiable para realizar esas tareas. ¿Es así?

En mi opinión, los corredores jóvenes pasan con mucha ambición. Todos piensan que pueden ganar muchas carreras. Lleva un tiempo entender que no todo el mundo sirve para ganar. Unos lo acaban dejando y otros tenemos que reconvertirnos.

Tu primera victoria llegó en Rettenbachferner, en 2007. Fue en una etapa dura y acabarías la Vuelta a Alemania en tercera posición, por detrás de Jens Voigt y Levi Leipheimer, ¿cómo recuerdas aquel día?

Fue bastante inesperado porque, en teoría, había mejores corredores que yo. Incluso, en mi propio equipo. Pero había entrenado bien, pensando en esa Vuelta a España. Perdí mucho peso y llegué allí en un buen momento. En otras circunstancias, podía haber ganado esa Vuelta a Alemania, pero estoy muy contento con esa etapa.

Tres años más tarde llegaría Alcoy, en otra durísima etapa, atacando en el momento oportuno para vencer a gente de la clase de Roman Kreuziger, Giampaolo Caruso o David Moncoutie. Recuerdo tus primeras palabras en la televisión: “Todavía no lo he asimilado” o “El día más grande encima de una bicicleta”, ¿ya lo has asimilado?

Sí, aún sigue siendo mi mejor victoria. En una carrera importante, con grandes rivales... para mí no es fácil tener días así. Hay que saber aprovecharlos. Es algo de lo que siempre podré presumir.

Finalmente, en 2013, vences en la llegada a Aywaille en el Eneco Tour. Era la penúltima etapa y otra vez fue dura. Te impusiste a Zdenek Stybar y Maciej Paterski y, por detrás, muy cerca, venían los que se disputaban la carrera. Otra vez rivales internacionales, etapa exigente y un ataque antes de llegar al sprint. ¿Qué recuerdos te quedan de ésta?

Ésa sí que fue inesperada. Después de trabajar todo el Tour de Francia, no esperaba llegar a ese nivel. No era una buena carrera para mí. Teníamos a Bradley Wiggins disputando la carrera, pero otra vez se juntaron las circunstancias y me vi ganando una carrera. Con el maillot del Sky, algo que nunca hubiera esperado.

¿Fue el de 2007 tu mejor año profesional?

Es difícil quedarse con uno. 2007 fue el primero a gran nivel; 2011, el más regular; pero creo que 2013 ha sido el más completo.

Siempre te ha costado ganar. Supongo que, en parte, es la punta de velocidad y, por otra parte, que se te haya utilizado para otras labores. Pero recuerdo una etapa en el Giro de 2016, tras intentarlo en la etapa, llegabas a meta y te entrevistaban para la televisión. De repente, aparecía Alejandro Valverde que te daba las gracias y un abrazo. Sin darle importancia, seguías con la entrevista y decías: “Me falta un poco el punto ese que tiene esta gente”. ¿Te referías a esa carrera o siempre has tenido la sensación de que estabas un peldaño por debajo de otros corredores?

Bueno, siempre hay niveles. Está claro que no estoy al nivel de gente como Alejandro Valverde y que no puedo disputar carreras con ellos. Siempre he tenido que hacerlo en escapadas o de lejos.

Hace unos días lo decías en Zikloland y antes en Marca: “Ya he ganado Tour y Vuelta con él, ahora me gustaría poder ayudarle a conquistar la maglia rosa.” ¿Es ese el objetivo principal para la próxima temporada?

Sin duda. Lo primero será ganarse el puesto para correr el Giro de Italia, que aquí no es nada fácil. Si lo consigo, tendré en Italia una motivación especial.

Han llegado a Sky corredores jóvenes de mucha proyección como Egan Bernal o Pavel Sivakov. ¿Es también labor tuya estar cerca de los jóvenes?

Siempre. Yo recuerdo que, cuando era joven, me fijaba mucho en lo que ocurría a mi alrededor. He tenido la suerte de tener buenos compañeros en quien fijarme. Ahora, también me gusta enseñar a los jóvenes a moverse en carrera o a tener buenas rutinas fuera de ella.

En una entrevista antigua que aún anda por internet, decías: “Al final, a alguien le tiene que tocar. Sigue habiendo equipos y corredores que van pasando a profesionales y nunca sabes a quien le puede tocar. Igual hay corredores muy buenos que se han quedado sin pasar a profesionales y hay otros más normalitos en los que un día alguien se fija y les da la oportunidad. Hay que ser constante en el trabajo, seguir intentándolo y aprovechar la oportunidad.” Era tu consejo para los corredores aficionados. ¿Es también un resumen de tu carrera?

Bueno, yo siempre digo que he tenido suerte porque he tenido oportunidades. He estado en buenos equipos y con buenos resultados. Hay que trabajar duro y no rendirse nunca.

¿Has hecho amistades en el ciclismo?

Muchas. Es difícil mantener contacto con compañeros, porque vivimos lejos unos de otros, pero siempre te queda gente que merece la pena.

¿Te da tiempo a disfrutar de los paisajes, de los lugares en los que corres durante la temporada?

Sí, la verdad es que para eso soy bastante turista. Me gusta cambiar y probar nuevas carrera. Intento disfrutar un poco de los sitios que visitamos.

Sé que alguna vez has dicho que te gusta conocer carreras distintas y que no paras ni cuando estás de vacaciones, haciendo cosas relacionadas con la bicicleta, como el Camino de Santiago por la noche. ¿Te ha dado la bicicleta la oportunidad de tener una vida abierta y original, por decirlo de alguna manera?

Desde luego. Para mí, esto nunca ha acabado de ser un trabajo del todo. Nunca lo veo así. Me gusta la bicicleta en muchos de sus aspectos. Sigo disfrutando de lo que hago.

Sé que esto no es de buena educación, pero te lo pregunto de todas formas, ¿tienes pensada una fecha para tu retirada?

No. Intentaré aguantar todo lo que pueda.

¿Has comenzado a pensar en cómo será o quieres que sea tu vida cuando se termine el ciclismo profesional?

Intentaré seguir en el mundillo, pero ahora que tengo familia hay que valorar muchas cosas.

¿Te ves como director técnico?

Podría probar, pero seguir en la misma rutina no sé si me gustaría lo suficiente.

Has coincidido en la carretera con algunos de los ciclistas que han marcado la época más reciente del ciclismo moderno, con algunos, incluso compartiendo la intimidad de luchar juntos por algo. ¿Cuál de ellos te ha impresionado más en la carretera? 

Todos tienen mucho que admirar. Tal vez, como se ve en carrera, parece que unos merecen más admiración que otros, pero hay que saber todo el trabajo que hay detrás.

Para terminar, volvamos a los comienzos. Por pura curiosidad, cuando empezaste a correr más en serio, ¿sabías quién era Juan Tomás Martínez? ¿Querías ser el nuevo volcán de Barakaldo?

Sí. Casualmente, vivía bastante cerca de mis padres y solía verle por el barrio. Luego era conocido por su tienda de deportes. Más recientemente hemos coincidido en varias salidas con la bici de monte.

¿Se te hace estrecho el Valle cuando vuelves de tantos viajes?

Para nada. Me encanta el sitio donde vivo. Es muy tranquilo y cómodo para la vida que llevo.

Dime dónde te ves ganando una carrera en este 2017-2018, soñémoslo y a ver si se cumple.

Aunque no sea para este año, me gustaría ganar alguna carrera cerca de casa, cuando pueda estar mi familia. Estaría bien que mi hija tenga algún recuerdo en mente antes de que yo me retire.


Lo dicho, muchas gracias a David López por prestarse a la entrevista, a Emi por ayudarnos a conseguirlo y a todos vosotros por, un año más, pasaros, ya sea puntualmente o habitualmente, por este blog, que ya acumula unos cuantos años y resiste a duras penas, pero ocasiones como ésta hacen que merezca la pena.