lunes, 27 de marzo de 2017

Luke Maye



Esto va tan rápido que casi no me da tiempo a escribir las entradas, por dios. Ya tenemos los cuatro equipos que disputarán la Final Four de Phoenix, pero vamos a ir contándolo poco a poco.

El primero en clasificarse fue Oregon, que dejó en la cuneta a la gran favorita, Kansas. Lo hizo además con solvencia, 60 a 74, para acceder a la Final Four por primera vez desde 1939, cuando, precisamente, fueron campeones de la mano de Bobby Anet, Lauren Gale y Slim Wintermute. 78 años pasan pronto. De todas formas, desde que el equipo lo dirige Dana Altman (temporada 2010-2011), quien, como ya hemos dicho en anteriores entradas, entrenaba antes a los Bluejays de Creighton, los Ducks han jugado por el título nacional en cinco de esas siete temporadas con Altman, alcanzando el Sweet Sixteen en 2013, el Elite 8 en 2016 y la Final Four este año. Es decir, se nota una progresión de la mano de Dana Altman que había hecho creer a los seguidores de los Ducks que pronto le pondrían un fin a esa racha de 78 años. Y ha llegado con una enorme victoria ante Kansas. Cogieron las riendas del marcador a falta de dieciséis minutos y ya no las soltaron. Demostraron tener más argumentos que unos Jayhawks que se encomendaron al que ha sido su líder durante todo el campeonato y que se presenta como uno de los principales candidatos a jugador del año, Frank Mason III, quien, en su partido de despedida, se quedó en 21 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias. Le hizo compañía en la lucha, sobre todo en el rebote, Josh Jackson, 10 puntos y 12 rebotes, pero no fue suficiente. No lo fue porque Tyler Dorsey sigue de dulce y esta vez lideró a los de verde con 27 puntos y 5 rebotes. No estuvo solo, sin embargo, porque Dillon Brooks estuvo más acertado y sus 17 puntos fueron importantes, igual que lo fue la completa actuación de un Jordan Bell que se lució tanto en ataque como en defensa (suya es una de las mejores jugadas del partido, que, además, ilustra lo que hemos dicho fuera del paréntesis, una jugada en la que empieza con un espectacular mate a una mano cortando por el centro de la zona y termina con un tapón después de bajar corriendo a defender), aportando 11 puntos y 13 rebotes. Por cierto, un dato que suelo dar siempre que llegamos tan lejos: de los 134 puntos que hicieron entre los dos equipos, solo 12 vinieron de jugadores del banquillo (y 7 de esos 12 los hizo Lagerald Vick para los Jayhawks).
Es la primera semifinal por el título para un Dana Altman que a pesar de dejar buen recuerdo en Omaha nunca llegó tan lejos con Creighton. Es una oportunidad en casi 80 años que no deberían dejar pasar. Si Brooks y Ennis se apuntan a la buena forma e inspiración de Dorsey y Bell, sus nombres pueden pasar a la historia de la universidad de Oregon.
En las semifinales por el título se encontrarán como rivales a North Carolina, que no se dejó sorprender en el partido más disputado del Elite 8 y derrotó a Kentucky por 75 a 73. El final fue de aúpa en un duelo que enfrentaba a dos de los programas deportivos más competitivos del país. Malik Monk había empatado el partido a 73 para los Wildcats de John Calipari después de que una remontada de los Tar Heels llevara el partido a un final de infarto. Fue entonces cuando apareció Theo Pinson para subir el balón a todo correr, penetrar por el centro y atraer al defensa de Luke Maye, un reserva de segundo año que realizó el mejor partido de su corta carrera (17 puntos, 3 rebotes y 2 asistencias), quien aprovechó la oportunidad para lanzar a canasta con 0.3 segundos en el reloj y meterla, dando una agónica victoria al equipo de Roy Williams. Un equipo donde destacaron Justin Jackson (19 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias) y Kennedy Meeks (7 puntos y 17 rebotes), aunque los grandes protagonistas fueran, finalmente, Theo Pinson (9 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias) y el héroe inesperado Maye. Por los Wildcats, que sufrieron en sus carnes lo que los Tar Heels sufrieron en la final el año pasado (Kris Jenkins de Villanova estaba viendo el partido en el estadio y se acordaría), hasta cinco jugadores, dos de ellos reservas, superaron los dobles dígitos, destacando Edrice Adebayo (13 puntos y 7 rebotes) y un desconsolado De'Aaron Fox (13 puntos y 4 rebotes), quien confesa que no dejaba de ver repetida en su cabeza la jugada de la canasta final. John Calipari se lamentaba de que no pidió tiempo muerto en el momento adecuado, pero seguro que, con el paso de los días, con más frialdad, le de importancia a un dato que no debe dejar pasar nadie: De'Aaron Fox, Edrice Adebayo y Malik Monk, tres de sus titulares, son jugadores de primer año, mientras que Isaiah Briscoe, también titular, e Isaac Humphries, su mejor hombre de refresco, juegan su segundo año. Los Wildcats de Kentucky podrían tener un futuro inmediato de lo más halagüeño. Los Tar Heels han sido campeones nacionales en cinco ocasiones. La última fue en 2009 (Wayne Ellington, Ed Davis, Danny Green, Tyler Hansbrough, Ty Lawson, Deon Thompson, Tyler Zeller) pero ya el año pasado jugaron la final y para jugadores como Kennedy Meeks, Isaiah Hicks, Joel Berry, Justin Jackson o Theo Pinson será la gran oportunidad de clamar venganza por aquel último triple ganador de Kris Jenkins.
 
Los Bulldogs de Gonzaga sí que no se dejaron sorprender. Según cuentan las crónicas, pocos han confiado en Mark Few y el programa deportivo de los Zags. Siempre se les ha achacado partir desde una conferencia fácil que han ganado 16 veces en los últimos años, siendo habituales en las eliminatorias por el título desde 1999, pero sin haber alcanzado nunca algo mejor que un Elite Eight, y esto solo dos veces y en años tan dispersos como 1999 y 2015. Sin embargo, Few siempre creyó y el equipo del que salió en los 80 John Stockton ha puesto, casi 20 años después de que Few se hiciera cargo de la sección, el hito en la historia de esta universidad de Spokane, Washington. No han pasado malos jugadores por ella, sin embargo, ya que por las manos de Few, desde 1999, han pasado jugadores como Adam Morrison, Mario Kasun, Dan Dickau, Jeremy Pargo, Ronny Turiaf, Elias Harris, Kelly Olynyk, Kyle Wiltjer o Domantas Sabonis, pero son ahora los Nigel Williams-Goss, Johnathan Williams o Przemek Karnowski los que aspiran a ocupar las vitrinas de la universidad con el mayor brillo. Contra Xavier, el mejor fue Nigel Williams-Goss, quien con 23 puntos (4 de 7 en triples), 4 rebotes y 4 asistencias llevó la manija del equipo en todo momento. Esta vez su mejor escudero fue el alero Johnathan Williams (19 puntos y 8 rebotes), quien se multiplicó para ayudar al polaco Karnowski, aún renqueante mientras intenta recuperarse del todo de sus problemas de espalda. Desde el banquillo, buen partido para Zach Collins, 6 puntos y 6 rebotes. Por Xavier, poco que decir que no sea aplaudir lo lejos que ha llegado este equipo, destrozando las ilusiones de programas, en principio, más poderosos que ellos. También es digna de mención la gran temporada de Trevon Bluiett, quien se despidió con un flojo partido de 10 puntos y 7 rebotes. El mejor para los Musketeers, esta vez, fue J.P. Macura con 18 puntos y 5 rebotes, incluyendo una descomunal canasta desde su campo para cerrar el primer tiempo.
Gonzaga se enfrentará a los sorprendentes Gamecocks de South Carolina, otros a los que nadie esperaba en esta fiesta de cuatro. Se han cargado a los Gators de Florida y estarán en Phoenix con todo merecimiento. En su quinto año en el equipo, Frank Martin está viviendo la mejor temporada en la historia de una universidad que hacía 13 años que no llegaba a la fase final y cuyo mayor éxito había sido un Sweet Sixteen en 1973. La universidad de donde salió Alex English consigue su gran éxito gracias a cuatro hombres: Chris Silva, PJ Dozier, Maik Kotsar y, sobre todo, un Sindarius Thornwell que está siendo una de las grandes sensaciones de esta fase final. En este partido, 26 puntos, 7 rebotes y una asistencia a Maik Kotsar en el momento más oportuno, igual que su tiento con los tiros libros o sus robos de balón. Con fuerza, buenos pies y garra, el alero de South Carolina superó a sus defensores, Devin Robinson y KeVaughn Allen. Justin Leon fue el mejor de los Gators con 18 puntos y 6 rebotes que no fueron suficientes para evitar que los Gamecocks se fueran en el marcador en el momento adecuado. Y es que fue, como se esperaba, un partido disputado, con continuos cambios en el liderazgo del marcador y siete puntos de diferencia que, precisamente, eran los que llevaban los Gators al descanso.

En resumen, Arizona acogerá las semifinales el sábado y el lunes tendrá lugar la gran final en el University of Phoenix Stadium que, realmente, está en Glendale, Arizona, y que, de normal, tiene una capacidad para más de 63.000 espectadores, ampliable a más de 70.000, ya que acoge hasta la Super Bowl si hace falta. Allí se darán cita dos de los que partían como favoritos número uno y otros dos inesperados candidatos al triunfo final. Los cuatro pondrán todo el empeño por llegar a la final y, como viene siendo costumbre, os lo contaremos aquí.

Por ahora, nos despedimos dándole el titular a Luke Maye, para mayor gloria de su puntería y buena muñeca, y cogemos la fotografía que hemos encontrado en google image y que proviene de la web sportingnews.com. 

sábado, 25 de marzo de 2017

Devin Booker



La actual temporada de los Phoenix Suns está dejando récords extraños y una posición clasificatoria que amenaza con ser la peor de su historia, récord que han superado ya dos veces en los últimos cinco años, con lo que podemos concluir que está siendo una época muy dura para los aficionados al baloncesto en Arizona. Penúltimos en la Oeste, solo tiene una victoria menos los decepcionantes Los Angeles Lakers de Luke Walton que han ido de más a menos de manera vertiginosa y ya están pensando en el año que viene. Los Brooklyn Nets, con 15-57 en la Este, son el peor equipo de la NBA esta temporada, pero parecen estar demostrando más amor propio que ninguno de esos equipos en el pozo de la clasificación. Tienen muy difícil abandonar el farolillo, sin embargo. Los Suns no juegan play-off desde la temporada 2009-2010, ya ha llovido. En aquella temporada perdieron las finales de conferencia ante Los Angeles Lakers. Tenían a Steve Kerr como manager y a Alvin Gentry como entrenador, y el quinteto Steve Nash, Jason Richardson, Grant Hill, Amar'e Stoudamire y Robin Lopez funcionó muy bien. Venían de repetir finales de conferencia (y derrotas, ante los Spurs y ante los Mavericks) en dos años consecutivos: 2004-2005 y 2005-2006, sin dejar de jugar play-off, aunque no llegaran tan lejos, las dos temporadas siguientes. Eran los años en los que Boris Diaw, Leandro Barbosa, Steve Nash o Mike D'Antoni recibían premios individuales. Eran los mejores años de un equipo que ya los había vivido magníficos a principio de los 90 con Kevin Johnson y Charles Barkley, pero que, en cualquier caso, siempre han estado acostumbrado a los play-off. Tiene que doler ver al equipo cerrando la temporada con menos de treinta victorias y las aspiraciones perdidas con muchos partidos aún por jugar. Con Alvin Gentry, el mismo entrenador que les llevó a play-off en la última ocasión, comenzó la decadencia y el brote verde que trajo Jeff Hornacek se terminó enseguida. Earl Watson ha disfrutado de esta primera oportunidad. Veremos si se le da más margen de confianza. En realidad, más allá de los entrenadores, hay otros dos nombres que parecen señalar razonamientos más relevantes para entender el ostracismo de esta franquicia. Por un lado, Steve Kerr dejó la oficina y ni Lance Blanks primero ni Ryan McDonough después han conseguido alcanzar su gestión. Por otro lado, claro, está la retirada del canadiense Steve Nash. En 2012-2013, la primera temporada sin Nash, el equipo se quedó en 25 victorias. 

El contrapunto a esta temporada horrorosa son los curiosos récords que está protagonizando el equipo. Por un lado, por supuesto, los 70 puntos de Devin Booker ayer, contra los Celtics de Boston. 
Booker no es el primer jugador en conseguir esa cifra, es el sexto. Wilt Chamberlain, Elgin Baylor, Kobe Bryant, David Thompson y David Robinson también lo han hecho, alguno de ellos, más de una vez y muy por encima de los 70. Igual que le pasó a David Thompson cuando hizo 73 puntos en 1978 o como le llegó a suceder a Wilt Chamberlain hasta en cuatro ocasiones (cuando hizo 78, 73, 72 y 70 puntos), los Phoenix Suns no ganaron a pesar de la gran actuación de Booker. El exterior de los Suns igualó además los 28 puntos en el último cuarto que también consiguieron David Robinson y Kobe Bryant, éste último cuando hizo 81 puntos. Eso sí, Wilt Chamberlain hizo 31, pero para, al final, sumar la redonda cifra de 100. Es decir, los 70 puntos de Booker, que además añadió 8 rebotes, 6 asistencias, 3 robos y 1 tapón, son espectaculares, pero no excepcionales. Lo que sí es excepcional es convertirse en el jugador más joven de la historia en conseguir esa hazaña. Y es que nadie antes había conseguido más de 60 puntos siendo tan joven. 

Está siendo una temporada de grandes actuaciones individuales. No solo en número de puntos: James Harden haciendo 42 puntos, 16 rebotes y 17 asistencias, Jimmy Butler consiguiendo 38 puntos, 12 rebotes y 6 asistencias, o, por supuesto, el récord de triples-dobles de la historia de la competición. Fue a principios de Marzo cuando Ricky Rubio consiguió un triple-doble (puntos, rebotes y asistencias) que suponía el número 79 de la temporada y un nuevo récord en la historia de la NBA. De todos esos, Russell Westbrook lleva más de 30 y James Harden la mitad de los que ha hecho Westbrook. Pero son muchos más los jugadores que han alcanzado la excelencia de manera individual esta temporada. Ciñéndonos a los puntos, la lista de jugadores que han superado los 40 puntos en un partido es interminable. Sin contar repeticiones, Giannis Antetokounmpo, Eric Bledsoe (compañero de Devin Booker), Kwahi Leonard o Kyle Lowry han hecho 41 puntos. DeMar DeRozan, Marc Gasol y Bradley Beal consiguieron hasta 42 en un partido. LeBron James alcanzó los 44. Stephen Curry, más comedido este año, llegó a anotar 46 en un partido, sin embargo. Andrew Wiggins ha hecho 47. Damian Lillard, 49, cifra que también ha conseguido Kyrie Irving. Por encima de los 50 ha llegado John Wall, que está realizando una temporada destacable. Wall hizo 52, cifra que también han alcanzado Jimmy Butler e Isaiah Thomas, de hecho, el de los Celtics de Boston, una de las grandes sorpresas de la temporada, promedia casi 30 puntos por partido. James Harden ha hecho grandísimas actuaciones esta temporada, pero 53 ha sido su tope de anotación esta temporada. 55 fueron para DeMarcus Cousins. Russell Westbrook, quien promedia 31.2 puntos, 10.4 asistencias y 10.5 rebotes por partido, hizo 58, solo dos menos que la mejor anotación de la temporada hasta que llegó Booker, los 60 puntos de Klay Thompson. Eso sí, digamos en favor del de Golden State Warriors que él solo jugó 29 minutos. 

Unos días antes de que Booker ocupara los titulares de la prensa deportiva, lo hacía todo el equipo al batir otro de esos récords que solo es capaz de averiguar la curiosidad estadística de los periodistas norteamericanos. Jugaron un partido con el quinteto más joven en la historia de la NBA. Earl Watson puso de inicio a Tyler Ulis, de 21 años, a Devin Booker, de 20 años, a Derrick Jones Jr, también con 20 años, a Marquese Chriss, tan solo 19 años, y al ucraniano Alex Len, siendo el pívot el veterano del equipo con solo 23 años. Como bien explicaron después en Sports Illustrated, tiene coña que el quinteto de Purdue ante Kansas para jugar la eliminatoria del Sweet Sixteen daba más media si se sumaban las edades de sus cinco titulares. Ninguno de estos cinco hombres fue su elección más alta en el último draft, ya que ese honor se lo llevó el croata Dragan Bender (19 años), quien no ha realizado una gran temporada, promediando apenas 3.2 puntos y 2.2 rebotes en 12 minutos de juego por partido. Además, una lesión de tobillo parecía poner fin a su temporada, aunque hace poco se supo que el croata pretende volver antes de que echen el cierre. Tienen también a TJ Warren, 23 años, quien promedia 13.8 puntos y 4.7 rebotes por partido. Su entrenador, además, también es joven. Earl Watson, tras pasar por un buen puñado de equipos, colgó las zapatillas en la relativamente reciente temporada de 2013-2014, cuando jugaba con Portland Trail Blazers. Según se retiró, empezó como ayudante en los Austin Spurs de la NBDL y de ahí pasó a ayudar a Jeff Hornacek en los Suns hasta que hizo de interino cuando éste fue destituido. Tiene 37 años. Joven, como he dicho. 

La juventud es lo que salva a este equipo: Warren (23), Len (23), Ulis (21), Booker (20), Jones (20), Chriss (19) y Bender (19). Brandon Knight (26) y Eric Bledsoe (27) aún son jóvenes y tienen talento. Quizás tengan demasiado de todo: demasiada juventud y hasta demasiado talento. Solo hay un balón para tantas muñecas. A Earl Watson, si confían en él, le queda un largo camino para conseguir conducir toda esta energía y calidad, y aprovechar la próxima vez que alguno haga 70 puntos para que, por lo menos, sirva para ganar. 

Por cierto, y con esto terminamos, pero no queríamos dejarlo pasar. Cuando menos, llama la atención que hasta cuatro jugadores de estos Phoenix Suns han hecho carrera universitaria en los Wildcats de Kentucky. Tanto Devin Booker, como Tyler Ulis, Brandon Knight y Eric Bledsoe han pasado, aunque fuera brevemente, por las manos de John Calipari. Bledsoe solo jugó en Kentucky durante la 2009-2010, después de convertirse en una estrella en high school. Jugó una temporada y se declaró elegible al draft. Dejó medias de 11.3 puntos, 3.1 rebotes y 2.9 asistencias, que mejoró en partidos importantes, y que auguraban mucho más éxito que el que consiguieron esa temporada: Elite 8, pero Bledsoe prefirió dar el paso ya. Otros compañeros actuales en la NBA estaban en aquel equipo, John Wall, DeMarcus Cousins, DeAndre Liggins y Patrick Patterson, más otros que se han buscado la vida fuera: Darius Miller (Brose Bamberg), Daniel Orton (Grecia) y Josh Harrellson (Japón). Al año siguiente, llegaría al equipo de Calipari, Brandon Knight, junto con Enes Kanter o Terrence Jones. Con ese equipo, llegaron a la Final Four. Por último, Tyler Ulis y Devin Booker fueron compañeros en la temporada 2014-2015. Booker se declaró elegible al final de la temporada y Ulis aguantó una más. Pero la que ambos compartieron fue histórica a pesar de no ganar el título. Los de Calipari se lucieron con un récord de 38-1. La única derrota de la temporada tuvo lugar en las semifinales ante Wisconsin. Además de Ulis y Booker, en aquel equipo estaban los actuales NBA Karl-Anthony Towns, Willie Cauley-Stein y Andrew Harrison, más los NBDL Aaron Harrison, Alex Poythress y Dakari Johnson. Tyler Ulis seguiría una temporada más y coincidiría con Jamal Murray (Denver Nuggets). Booker ya se había ido. 

Es curioso que los Suns concentren tanto porcentaje del talento más reciente de los Wildcats de Kentucky. Veremos como les va con ellos, si es que les va. Puede que Ryan McDonough, Robert Sarver (dueño) y Earl Watson apuesten por la continuidad... o no. El equipo ya estuvo en muchos de los rumores antes de que se cerrara el mercado. Al fin y al cabo, son muchos los equipos que se interesan por todas las piezas que Watson, hasta ahora, no ha conseguido ordenar. Puede que entren en el juego y tomen riesgos... O, como decía, puede que no. Ya lo veremos. Lo que parece claro es que, después de sus 70 puntos, va a ser difícil que alguien les tiente para que suelten a Devin Booker. 

Booker, por cierto, y así ya terminamos centrándonos en el protagonista, titulante y fotografiado de nuestra entrada, es hijo de un ex jugador del que algunos se acordarán por aquí, en Europa. Su padre, Melvin Booker, fue una estrella de la universidad de Missouri que llegó a ser mejor jugador de su conferencia en 1994. Aún y con esos éxitos, sus primeros pasos en profesionales tuvo que darlos en la CBA. Encadenó algunos contratos con Houston Rockets, Denver Nuggets y Golden State Warriors y jugó un puñado de partidos en la NBA antes de dar el salto a Europa donde jugó en Italia, Turquía y Rusia, en buenos equipos como Olimpia Milano, Khimki, Ülker o Pésaro. Se retiró en 2008. 

Frank Mason III



Se acabó el Sweet Sixteen y ya tenemos Elite 8 para el año 2016-2017. Voy directo al grano, aunque, esta vez, en lugar de decirlo al final, como hago siempre, lo digo ahora: le damos el titular a Frank Mason III, porque es el primero que menciono y porque se lo está mereciendo, y le doy la fotografía a todo el equipo de Kansas tras su victoria contra Purdue, en una fotografía que he encontrado en google images pero parece provenir de la web fansided.com. 

Kansas no dejó lugar a sorpresas y apabulló a Purdue por 98 a 66. El liderazgo de Frank Mason III y la buena segunda parte fueron las claves de la victoria de los Jayhawks, que no dieron ninguna oportunidad a los Boilermakers de Matt Painter. Caleb Swanigan se quedó esta vez en 18 puntos y 6 rebotes para Purdue, insuficiente ante el gran partido de Frank Mason III, 26 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias y de Devonte' Graham, 26 puntos y 2 asistencias. También acompañó, en el rebote sobre todo, Josh Jackson: 15 puntos y 12 rebotes. Jugarán en el Elite 8 ante la Oregon de Dana Altman, que lo consigue por segundo año consecutivo. Para ello, los Ducks tuvieron que eliminar con muchísimos problemas (69-68) a los milagrosos Michigan Wolverines. El equipo de John Beilein ha hecho un final de temporada espectacular en el que incluso superaron un accidente de avión para ganar su conferencia y llegar hasta el Sweet 16 en el campeonato final. Los 20 puntos, 5 rebotes y 8 asistencias de Derrick Walton Jr o los 19 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias de Zak Irvin no fueron suficientes para parar a los de Oregon. El mejor jugador de la conferencia Pac-12, Dillon Brooks, sigue peleado con el aro, sin embargo, y esta vez se quedó en 12 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias, pero es que los Ducks han encontrado en Tyler Dorsey al líder que necesitaban. Con 20 puntos y lanzándose los tiros importantes, Dorsey llevó a su equipo hasta la victoria bien acompañado por el alero Jordan Bell (16 puntos y 13 rebotes), que está ayudando a que se olviden de la lesión del pívot Chris Boucher.  El partido entre Oregon y Kansas dirimirá la parte del cuadro del Midwest, aparentemente con claro favoritismo para los Jayhawks.

Por el lado del cuadro que lleva el título de West, Gonzaga y Xavier han sido los clasificados para disputar el Elite 8. Y empecemos por el equipo que, pase lo que pase, en mi opinión, ya se ha convertido en la gran sorpresa de esta edición. Y es que Xavier, o lo que es lo mismo, los Musketeers de Chris Mack, terminaron la fase regular de la Big East con un récord bastante malo (9-9) que les dio acceso al campeonato por el título de conferencia por los pelos. Eso sí, cuando tocó luchar por el título, ganaron a DePaul y sorprendieron a Butler, aunque cayeron en semifinales contra Creighton. La misma capacidad de lucha han demostrado, multiplicado por diez, en las rondas por el título nacional. Partían como favorito número 11 de 16 en el vértice West y ya han dejado en la cuneta a Maryland (6º favorito), Florida State (3er favorito) y, ayer, Arizona (2º favorito). Ya solo les falta redondear la hazaña derrotando al primer favorito, Gonzaga. Volviendo al último partido, una canasta dentro cuando faltaba menos de un minuto de Sean O'Mara puso por delante a los Musketeers de Xavier por 73-71 y ese ya sería el resultado final. Allonzo Trier se jugó un último triple pero no entró. Malcolm Bernard cogió el balón, salió corriendo y agotó los ocho segundos que quedaban. Antes de eso, el partido estuvo muy disputado, sorprendiéndose, quizás, los Wildcats de la resistencia tenaz de los de Xavier, pero, en los últimos cuatro minutos, los de Sean Miller consiguieron hasta una ventaja de ocho puntos que parecía definitiva. Sin embargo, Xavier nunca se rinde y consiguió un parcial de 9-0 y consiguieron disputar el partido y ganarlo. Aguantaron siempre gracias a Trevor Bluiett (25 puntos), pero tanto Malcolm Bernard (15 puntos y 6 rebotes) como JP Macura (14 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias) fueron fundamentales para entender el triunfo de los de Chris Mack. También, por supuesto, hay que destacar el gran trabajo de Sean O'Mara (8 puntos y 4 rebotes decisivos desde el banquillo). Por los Wildcats, que sufren una de las mayores decepciones de los últimos tiempos después de su gran temporada, destacaron Allonzo Trier (19 puntos y 9 rebotes) y Dusan Ristic (17 puntos y 4 rebotes). Se acaba la temporada para el finlandés Lauri Markkanen, que se despide con 9 puntos y 8 rebotes. Los Bulldogs de Gonzaga, como se esperaba, serán los rivales de Xavier. Como explicaba Mark Few después del partido, su equipo siempre ha basado el éxito de esta temporada en su defensa. Y así fue con este 63 a 61 en el que los Zags consiguieron que tras dos triples para ganar, West Virginia no consiguiera una tercera oportunidad. Jevon Carter (21 puntos y 7 rebotes), el mejor hombre de los Mountaineers, fue quien tuvo esos tiros, pero no acertó. Sí había acertado Jordan Mathews (13 puntos y 3 rebotes). Los Bulldogs se repartieron el liderazgo y, además de Mathews, Przemek Karnowski (13 puntos y 5 rebotes), Johnathan Williams (13 puntos y 6 rebotes) y Nigel Williams-Goss (10 puntos y 7 rebotes) superaron los dobles dígitos.

Wisconsin, verdugo de Villanova, no pudo con otro favorito, Florida, y se queda a las puertas del Elite 8. Y ganaron los Gators de Florida tras una lucha intensa, en la prórroga, y con héroe incluido. En este caso, el protagonismo se lo llevó un reserva, Chris Chiozza, quien, hasta ese último tiro de tres a falta de cuatro segundos, llevaba 5 puntos. Subió la bola, busco a quién pasársela, y como no lo vio claro, lanzó el a canasta para pasar a la historia de los Gators y clasificar al equipo de Michael White entre los ocho mejores de la nación. De nada sirvieron los buenos números de todos los titulares de los Badgers de Wisconsin, todos en doble dígitos, destacando, sobre todo, Nigel Hayes, 22 puntos y 6 rebotes y Ethan Happ, 21 puntos y 6 rebotes. Hasta el triple de Chiozza, el gran protagonista para los Gators fue KeVaughn Allen, quien con sus 35 puntos mantuvo al equipo de Florida metido en el partido. Se enfrentarán en el Elite 8 a South Carolina, quienes tuvieron menos problemas (50-70) para dejar en la cuneta a Baylor. Los de Frank Martin llevan toda la temporada haciendo una gran defensa y en esta fase final, el rendimiento de jugadores como Sindarius Thornwell está poniendo el resto para que los Gamecocks se hayan convertido en favoritos a la Final Four. Thornwell, en esta ocasión, se fue hasta los 24 puntos y 6 rebotes, redondeando el trabajo de hasta otros tres compañeros que hicieron dobles figuras (PJ Dozier, Chris Silva y Duane Notice). Destacar también el buen partido de Rakym Felder, 9 puntos y 4 rebotes, desde el banquillo. Mucha producción para los 18 puntos y 9 rebotes de Johnathan Motley para los Baylor Bears. South Carolina y Florida dirimirán el campeón del Este, y lo hacen dos programas con diferente balance histórico: para los Gators de Florida significa volver al Elite 8 que visitaron por última vez en 2014, y han ganado dos NCAA en años cercanos (2006 y 2007); los Gamecocks de South Carolina, en contraste, tienen en este Elite 8 el mayor éxito de su programa deportivo en la especialidad. 

Y nos queda la parte de las eliminatorias que decide el campeón del Sur. Aquí no ha habido sorpresas, los dos grandes favoritos, North Carolina y Kentucky, se jugarán el pase a la Final Four. Los primeros eliminaron con solvencia a Butler (92-80), los segundos tampoco sufrieron tanto para eliminar a la UCLA de Steve Alford (75-86). El hombre en el que están puestas todas las miradas, Lonzo Ball, se quedó en unos decepcionantes 10 puntos y 8 asistencias, y dejó el protagonismo a sus compañeros Isaac Hamilton (17 puntos y 5 rebotes) y TJ Leaf (17 puntos y 7 rebotes). La Kentucky de John Calipari (seis finales regionales en siete años en Kentucky) no les dio ninguna oportunidad, en gran medida, gracias al mejor partido de su carrera universitaria para De'Aaron Fox, 39 puntos, 3 rebotes y 4 asistencias. Los Wildcats de Kentucky llevan catorce victorias consecutivas y aspiran a todo, pero, antes, deberán enfrentarse al gran favorito, North Carolina, quien no se dejó sorprender por el otro representante de la Big East que nos quedaba, Butler. Los Tar Heels de Roy Williams (catorce temporadas ya con North Carolina, campeón en 2004-2005 y 2008-2009) se basaron en el gran partido de dos de sus titulares, Joel Berry II, 26 puntos y 2 asistencias y Justin Jackson, 24 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, y de uno de sus suplentes, el alero Luke Maye, quien aportó 16 puntos y 12 rebotes en 25 minutos. Nada pudieron hacer los Bulldogs de Butler, que resistieron levemente gracias a los 21 puntos y 7 rebotes de Andrew Chrabascz y los 16 puntos y 5 rebotes de Kelan Martin desde el banquillo. Los Tar Heels de North Carolina y los Wildcats de Kentucky disputarán, probablemente, la ronda de Elite 8, enfrentando a dos programas entrenados por dos de los entrenadores más reputados de la NCAA, Roy Williams y John Calipari y amasando entre ambos programas 13 títulos de la NCAA y una lista de jugadores que triunfaron en la NBA de relumbrón: Devin Booker, Anthony Davis, DeMarcus Cousins, Karl-Anthony Towns, Rajon Rondo, John Wall, Tayshaun Prince, Michael Jordan, Harrison Barnes, Vince Carter, Rasheed Wallace, James Worthy, Sam Perkins, Bob McAdoo...

Y, como siempre, volveremos por aquí cuando el Elite 8 ya esté terminado y tengamos a los cuatro equipos clasificados para la Final Four. 

viernes, 24 de marzo de 2017

Viny Okouo



Es muy pronto, pero que muy pronto, para empezar con rumores de mercado en vistas a la temporada 2017-2018. Hablo, nuevamente, de baloncesto. Y lo repito: es muy pronto, pero que muy pronto. Aún no se ha ganado ni un título de Liga ni de Europa. Aunque muchos equipos ya hayan perdido alguno. Así que queda mucho, pero que mucho, y es pronto, pero que muy pronto.
Sin embargo, esta mañana, repasando la prensa, me sorprendía ver la palabra NBA relacionada con hasta cuatro jugadores que están ahora haciendo buenos números en Europa. En concreto, uno era Adam Hanga, jugador húngaro del Baskonia, al que entrevistaban y confesaba que su gran objetivo para la temporada que viene era jugar en la NBA. La otra noticia guardaba relación con la última jornada de Euroliga y los ojeadores de equipos norteamericanos que se vieron por las gradas en el CSKA de Moscú-Darussafaka. Al parecer, seguían a jugadores como Milos Teodosic y Will Clyburn. De paso, se mencionaba a otro jugador europeo que también parece interesar a las franquicias NBA, Nicolo Melli.
Hace solo unas semanas, aprovechando una canasta victoriosa de Sergio Llull y una gran actuación de Luka Doncic, estos dos jugadores del Real Madrid eran los objetivos de esos rumores. Del último, se decía que puede encabezar el draft de 2018. Del otro, se volvía a insistir en que los que insistirían serían los dueños de sus derechos en la NBA como parece que va a ocurrir de aquí en adelante, cada vez que llegue el verano. 
Pero Llull parece no tener prisa, la misma tranquilidad que ha tenido Milos Teodosic. El base serbio puede que pruebe ahora en la NBA a sus 30 años. Siguiendo el camino de otros europeos (no el más habitual) como Antoine Rigaudeau (se fue a los Dallas Mavericks con 32 años; por cierto, ahora es entrenador del Paris-Levallois Basket en la Pro A francesa, creo), Juan Carlos Navarro (se fue a Memphis Grizzlies con 27 años, probó un año, vivió la experiencia y se volvió para casa), Sarunas Jasikevicius (llegó a Indiana Pacers con 29 años), Pablo Prigioni (llegó a la NBA con 35 años, el rookie más veterano de la historia), Arvydas Sabonis (se fue a Portland Trail Blazers con 31 años, y volvería) no ha querido ir allí a calentar banquillo.
Teodosic, se puede decir, ya ha hecho su carrera aquí, en el viejo continente. Con su selección ha sido medalla de plata en las Olimpiadas, el Europeo y el Campeonato del Mundo. Ha ganado la Euroliga y varios títulos domésticos tanto en Rusia como en Grecia. Su reputación como uno de los grandes bases de Europa no se suele protestar. Parece que, si al final se decide, su momento de llegar a la NBA sea más reposado y cabal, y probablemente premie lo deportivo tanto como lo económico. 
Will Clyburn, por su parte, tiene 26 años. Salió de Iowa State para buscarse una carrera profesional en Europa. Primero en el Ratiopharm en Alemania y luego en el Hapoel Holon de Israel donde dejó estadísticas muy sobresalientes que le valieron firmar por el Darussafaka Dogus para jugar la Euroliga. Su rendimiento está siendo seguido por varios equipos. Al parecer, también por equipos NBA. 
Por último, Nicolo Melli es un jugador interior italiano que, a sus 25 años, y tras pasar por Reggiana, Olimpia Milano y Pésaro en su país, está rindiendo a un alto nivel en el Brose Baskets que dirige su compatriota Andrea Trinchieri. Segundos en la Liga Alemana por detrás del ex equipo de Clyburn, el Ratiopharm y 13º en Euroliga, el equipo de Trinchieri está atrayendo la atención de muchos ojeados por el buen rendimiento de jugadores como Fabien Causeur, Janis Strelnieks o Daniel Theis, pero, sobre todo, de un Nicolo Melli que promedia 11.3 puntos y 6.2 rebotes por partido en la máxima competición europea. Hace solo unas semanas, su nombre apareció unido al del Real Madrid, de quienes se decía que estaban muy interesados en incorporarlo para la temporada que viene. Ahora, se habla de la NBA. 

Como he dicho al principio y más de una vez es pronto. Pero estos rumores, a mí, me suenan al anuncio de tormenta. Ya lo hablamos el verano pasado con la marcha a la NBA de jugadores como Tomas Satoransky, Sergio Rodríguez, Willy Hernangómez o Mindaugas Kuzminskas, que el dinero que había entrado por el nuevo acuerdo televisivo no solo iba a repercutir en ese mercado, si no que también lo haría, y eso dicen los expertos, en la próxima ocasión. Y es que dicen que este verano va a haber aún más dinero, con lo que muchos equipos NBA se lanzarán a contratar jugadores destacados en Europa aunque solo sea para completar sus plantillas. Si ellos aceptan, las bajas en el viejo continente van a ser muchas y duras. Los nombres de Teodosic, Melli, Clyburn y Hanga son solo los primeros rumores. Habrá más. 
Además, y de esto ya hemos hablado antes, el draft de la NBA volverá a traer un importante trasvase de talento europeo al continente americano. Son muchos los nombres que desde diferentes fuentes se han mencionado como candidatos a incluirse en el próximo draft e intentar el salto a la NBA. Veremos cuantos de ellos se confirman, pero, hasta ahora, estos son algunos de los nombres de jóvenes jugadores europeos que salen en los pronósticos para el draft de 2017: Frank Ntilikina, Lauri Markkanen, Isaiah Hartenstein, Rodions Kurucs, Vlatko Cançar, Marko Guduric, Anzejs Pasecnicks, Alpha Kaba, Michael Fusek, Jonathan Jeanne, Kostja Mushidi, Blaz Mesicek, Viny Okouo, Aleksandar Vezenkov o Santiago Yusta. 

Lo dicho, es muy pronto, pero veremos. Le vamos a dar el titular a Viny Okouo, aunque no sé muy bien por qué (la fotografía, sin embargo, para Teodosic). El joven pivot congoleño entró a formar parte de la plantilla que dirige Joan Plaza en el Unicaja de Málaga. No está contando con muchos minutos, pero está teniendo su primera experiencia de alto nivel en el mundo del baloncesto profesional y ya va a vivir hasta una final, la que disputará su equipo contra el Valencia para encaramarse a lo más alto del pódium de la Eurocup. Por ahora, Okouo, de 2'15 y 20 años, ha jugado 13 partidos en ACB, promediando 1.1 puntos y 1.5 rebotes en 6.5 minutos de media. En Eurocup, ha disputado 8 partidos, promediando 1.5 puntos y 1.3 rebotes en 4.6 minutos. Seguro que está aprendiendo mucho de gente como Kyle Fogg, Carlos Suárez, Dejan Musli y el recién llegado Alen Omic. 

jueves, 23 de marzo de 2017

Alex Txikon



Además de alpinista, el vizcaíno Alex Txikon también es aizkolari. Por eso, aunque últimamente le hayamos visto mucho por los medios de comunicación debido a su fallido intento de hollar la cima del Everest en invierno, no sabe estarse quieto, y ahora es noticia por algo mucho más, digamos, "rústico" y local, pero igualmente deportivo y retador, el deporte rural vasco.
No es la primera vez. En 2009, en la plaza de toros de Azpeitia, Txikon se apostó 6000 euros, que perdió, con José Félix Zubizarreta. El reto era cortar (en menos tiempo) dieciséis "kanaerdikos" (troncos de haya de 1,25 metros de circunferencia).
Un año más tarde, lanzó su segundo reto, que recogió Joseba Otaegi, un aizkolari de Zizurkil. Esta vez, el dinero subía y se apostaban 7000 euros. Y el reto también era más exigente: era triple. Tenían que levantar el cilindro de piedra de 100 kilos 25 veces, cortar 14 "kanaerdikos" y correr 7 kilómetros alrededor de la plaza de Azpeitia. Txikon también perdió. Sucedió el 28 de Febrero, si no me confundo, días antes de irse con Edurne Pasaban a subir el Shisha Pangma y el Annapurna. De hecho, nos hicimos eco de esto en este blog, así que Txikon, en realidad, encabeza entrada por segunda vez.
Y creo que lo volverá a hacer algún día. Y es que el tío es un culo inquieto de verdad. La prueba es que recién llegado del Everest, donde no ha podido conseguir el reto que tanta cobertura mediática ha tenido, ha cogido y ha lanzado su tercer reto en el deporte rural vasco. En esta ocasión, Mikel Larrañaga, tercero en el pasado campeonato de Euskadi de aizkolaris, parece que será su rival. Aún tienen que concretar la apuesta y los detalles, pero, en principio, parece que volverá a ser otro duelo triple, aún pendiente de definir el número de troncos, el peso de la piedra y la distancia de la carrera.
Como decíamos, todo esto ocurre cuando, a principios de Marzo, renunció a su reto de subir el Everest en invierno y sin oxígeno artificial, una de las aventuras más difíciles del mundo del alpinismo. Y eso a pesar de sus reiterados intentos, de convencer a todos para intentarlo una última vez, y de la inspiración de Reinhold Messner, quien le había visitado días antes de que finalmente se resignara a la victoria de la climatología. 
Txikon coronó su primer ocho mil (Broad Peak) con 21 años y ya lleva diez de los catorce, pero, últimamente (bueno, en realidad desde hace unos años ya), le ha dado por rizar el rizo. Fue en 2011, más o menos, cuando decidió buscar experiencias más exigentes o alicientes más atractivos: seguir subiendo, pero hacerlo con condiciones más difíciles, por caras norte, en invierno, al estilo alpino... Por ejemplo, en 2015 consiguió la primera invernal en el Nanga Parbat junto con Ali de Sadpara y Simone Moro. Un logro que, por cierto, fue meses después bien glosado por la revista de referencia Desnivel, en un jugoso artículo, de acceso libre a través de la web desnivel.com, donde se ilustra muy bien las rivalidades y competencias que a veces existen entre los alpinistas a la hora de conseguir estas cimas tan simbólicas. Txikon también ha vivido momentos duros, como la experiencia en el Gasherbrum I en 2012, con la desaparición de tres compañeros a 7700 metros, Nissar Hussein, Gerfried Göschl y Cedric Hählen. Su palmarés y bagaje, en resumen, es tan variopinto y exótico, como excitante e incalificable: ha sido cámara en Al filo de lo imposible, ha hecho escalada y salto base en Groenlandia, ha buceado entre tiburones en Cape Town, ha conducido en moto por el desierto argentino y como hemos dicho aquí, y por eso nos pusimos a escribir hoy, ha vuelto del Himalaya con ganas de más tralla, y esta vez autóctona y no tan mediática, así que ya debe estar entrenando para, esta vez, divertirse cortando troncos, levantando piedras y quemando zapatilla. Todo sea generar endorfinas mientras quema grasa.

martes, 21 de marzo de 2017

Jon Guridi



Aún quedan unos cuantos partidos para que termine la temporada 2016-2017 en la Liga de Fútbol Profesional y los equipos están aún haciendo cuentas para cumplir sus objetivos. Todavía está el título y el descenso en juego, las competiciones europeas o simplemente las ganas de cerrar la temporada con buenas sensaciones. Algunos, a pesar de ello, ya piensan en la próxima temporada: el banquillo del FC Barcelona es ahora mismo un nido de rumores y en el Real Madrid de Zinedine Zidane ya se barajan nombres para la próxima temporada. 

Aquí, y aún cuando es pronto para mirar atrás, vamos a tomarnos un descanso de tanto baloncesto universitario, y queremos hacer recuento. Ya hemos dicho que quedan partidos y, probablemente, aparecerán nombres que sumar a la lista que queremos ofrecer aquí, pero necesitábamos, como decimos, un descanso de tanto baloncesto norteamericano. 

La temporada 2016-2017, en el fútbol vasco, será importante porque hacía tiempo que no teníamos a cinco equipos en la máxima categoría, y, nuevamente, y con todo el respeto, dejadme que cuente a los navarros aquí: Osasuna, Alavés, Eibar, Real Sociedad y Athletic Club. Además, y a pesar del farolillo rojo y las pocas esperanzas de mantener la categoría del Osasuna (más los asuntos judiciales que tienen que estar haciéndole el año duro a sus seguidores), la temporada está siendo muy buena en líneas generales: la Real Sociedad se ha convertido en una de las grandes sorpresas, por lo bueno, de esta temporada, debido a su fútbol y a sus resultados, luchando por una plaza europea y asomándose a los puestos de honor de la liga. El Athletic Club está en la misma lista, como en las últimas temporadas, aunque su fútbol ha recibido más críticas y la eliminación en Europa a manos del Apoel de Nicosia fue una gran decepción para sus aficionados. El Eibar de José Luis Mendilibar acapara elogios, reconocimiento internacional (hace poco se supo que uno de sus accionistas internacionales, un joven abogado norteamericano, pretende presentarse a las elecciones) y posibilidades de clasificarse para competición europea. Y, por último, el Alavés, se mantiene lejos del descenso en su año de regreso a Primera División, sueña con estar cerca del séptimo puesto y se ha clasificado para la final de Copa, un hito que reclama una buena cuota de mérito. Solo, como decíamos, el Osasuna se mantiene ajeno a todas estas buenas sensaciones. Es último en la clasificación, habiendo ganado un solo partido en lo que va de Liga. Ya han pasado tres entrenadores por su banquillo y, además, el juicio contra Miguel Archanco y Ángel Vizcay no tiene que aliviar, para nada, las penas deportivas de esta temporada. De todas formas, hay que reconocer el mérito del equipo navarro: subió a primera cuando nadie lo esperaba y ha disputado la liga sin grandes fichajes y confiando mucho en su cantera. Y de eso, precisamente, es de lo que queríamos hablar aquí. 

Además de todos los datos que hemos dado hasta ahora, esta temporada 2016-2017 podría ser recordada entre los aficionados vascos por el buen número de jugadores que han debutado o aquilatado su presencia en los primeros equipos, invitando a pensar que el cambio generacional ya está aquí y los que hasta ahora sustentaban la ilusión de los equipos de la zona ya han encontrado relevo. Xabi Prieto ha renovado con la Real Sociedad, Manu García debutaba en Primera división con el equipo de su ciudad, el Alavés, a los 30 años, Aritz Aduriz sigue marcando goles para el Athletic con 36 años, Anaitz Arbilla, a sus 29 años, es un fijo en las alineaciones de Mendilibar en el Eibar y Oier Sanjurjo sigue siendo el capitán del Osasuna. Aún y así, se barrunta un cambio generacional para jugadores como Mikel González, Asier Riesgo, Markel Susaeta, Gorka Iraizoz... Xabi Alonso se retirará a final de temporada, etecé etecé. Es ahí donde se agradece el número de jugadores que han ganado relevancia esta temporada o que han debutado en primera división, alentando la ilusión por esa regeneración que no deja de ser ley de vida y norma en el fútbol profesional.   

En la Real Sociedad, han debutado jugadores como Álvaro Odriozola, lateral de 22 años, David Concha, de 20 años, Kevin Rodrigues, de 23 años, o, recientemente, el mediapunta Jon Guridi, de 22 años. Es una gran noticia para un equipo que está realizando una gran temporada y que al rendimiento de jugadores como Yuri Berchiche (hoy un diario deportivo le situaba en la órbita Del Real Madrid), Juanmi Jiménez, William José da Silva (su baja se está notando), Iñigo Martínez, Asier Illarramendi, Mikel Oyarzabal o Carlos Vela, ve como jugadores de su filial suman competencia y fondo de armario. Odriozola está siendo una de las grandes noticias en el lateral y últimamente se ha hecho con el puesto (parece que la Real se está especializando en sacar laterales, si recordamos las recientes subidas de Aritz Elustondo o Joseba Zaldua). David Concha es un joven santanderino que había estado hasta ahora cedido en el Numancia, y que llegó a la Real Sociedad como la perla de la cantera del Rácing de Santander. El francoportugués Kevin Rodrigues ya había debutado, si no me confundo, en Francia con el Toulouse. Jon Guridi fue el último en debutar, esta última jornada ante el Alavés, demostrando que a Eusebio Sacristán le gusta tirar del filial. También han ido convocados Ander Bardaji, portero de 21 años, e Igor Zubeldia, centrocampista de 20 años. Y, aunque ya debutaron en anteriores temporadas, hay que subrayar que siguen contando en el primer equipo jugadores que llegaron del filial como el vallisoletano Héctor Hernández y, sobre todo, el delantero Jon Bautista. También ha jugado, aunque poco, Jon Gaztañaga, quien había estado cedido en la Ponferradina y el Numancia, y ya había debutado en primera con la Real Sociedad. El filial de los txuriurdines ha tenido una temporada irregular. Entrenados por Imanol Alguacil, están yendo de menos a más, y ahora están novenos en el grupo 2 de la Segunda B, a ocho puntos de los puestos que dan acceso al play-off de ascenso, pero siendo jueces en las aspiraciones de equipos que tienen más posibilidades que ellos de alcanzarlos. A los ya mencionados Kevin Rodrigues, Jon Guridi, Jon Bautista (aún es el máximo goleador del filial con 12 goles), Álvaro Odriozola o Igor Zubeldia, que han jugado con el filial y debutado o entrenado con el primer equipo, podríamos mencionar a otros candidatos a dar el salto como el delantero Joseba Muguruza (9 goles), Lucas Sangalli (hermano de Marco Sangalli, ex de la Real y actualmente titular en el Mirandés), Martín Merquelanz o el francés Robin Le Normand. Quizás en lo que queda de temporada alguno de ellos, u otros que no he mencionado, tengan la posibilidad de debutar con el primer equipo.

En el Osasuna, ya han pasado por el banquillo esta temporada tres entrenadores: Enrique Martín Monreal, quien consiguió el ascenso el año anterior, Joaquín Caparrós, quien no duró mucho, y Peter Vasiljevich, quien ya ejercía en los despachos del equipo y quien aún se mantiene en el equipo. Los debutantes en Osasuna son muchos, y no todos de la cantera, ya que, al ser un equipo recién ascendido, y que, además, mantuvo en gran medida su plantilla y su ahorro a la hora de fichar, ha contado con varios jugadores que debutaban en primera. Aquí, intentaremos ceñirnos al patrón de esta entrada, y destacar solo a esos jugadores que tienen relación con Tajonar. Unai García ya había jugado un partido con Osasuna en primera, pero ahora, con 20 en lo que va de temporada, es uno de los defensas más utilizados en Osasuna a sus 24 años, los mismos que tiene Kenan Kodro, hijo del ex jugador de la Real Sociedad Meho Kodro, pasó por la cantera de Donosti pero este año ha debutado en primera con el Osasuna y lleva cinco goles. David García debutaba en primera a sus 23 años, igual que Alejandro Berenguer, de 21 años, quien parece que tiene caché en Alemania y también en el Athletic Club de Bilbao. Otros jugadores con menos presencia en el primer equipo pero que también han hecho el salto del filial a la máxima categoría son Imanol García, hermano de Unai García, quien ha debutado con 22 años, y sigue combinando filial y primer equipo. El lateral de Tafalla de 19 años Aitor Buñuel, debutó cuando aún tenía 18 años, y en los últimos partidos ha sido titular, demostrando el futuro que le aguarda. El malagueño Iván Márquez, central de 1'91, también ha combinado filial y primer equipo a sus 23 años. Miguel Olavide, centrocampista de 20 años, ha jugado media docena de partidos en primera división. Antonio Otegui, mediapunta de 19 años, también ha debutado. Álvaro Fernández, portero riojano de 18 años del filial, debutó en primera sin ficha profesional por la lesión de Mario Fernández. Jugadores como Otegui, Olavide, Buñuel, Berenguer o Imanol García son una buena noticia para la cantera navarra. El filial, que entrena José Manuel Mateo, ex jugador del club y ex entrenador de cantera en el Alavés, se mantiene en mitad de la tabla del grupo I de la Segunda B, más cerca del descenso que del play off de ascenso. Jugadores como Enrique Barja, Steven Mondragón, Endika Galarza o Miguel Díaz esperan la misma oportunidad que ya han tenido algunos de sus compañeros. 

En el Eibar, el portero vizcaíno Markel Areitio, nieto del mítico portero del Athletic Club Carmelo Cedrún y sobrino de Andoni Cedrún, debutó en primera a sus 20 años, gracias a una tarjeta roja que vio Asier Riesgo en Octubre y a la que vio Yoel Rodríguez en el siguiente partido, cuando sustituía a Riesgo y Areitio, titular en el CD Vitoria, filial del Eibar en tercera división, ocupaba su lugar en el banquillo. Otro vizcaíno, Josué Dorrío, de 23 años, debutó en Copa y ha ido convocado en Liga. El portero valenciano Enrique Cebriá y el centrocampista donostiarra Imanol Sarriegi también han entrado en convocatorias de Copa, si no me confundo. También ha debutado en Primera división Christian Rivera, jugador de la cantera del Oviedo, de 20 años. El filial del Eibar, el CD Vitoria, ocupa la primera posición en el grupo vasco de tercera división, postulándose ya para el ascenso a Segunda división B, que deberá ganarse en las eliminatorias de ascenso. Entre los jugadores que entrena Arkaitz Lakanbra, hay algunos que pueden asomarse en pretemporada, o cuando las lesiones o sanciones lo requieran, por el equipo que entrena Mendilibar. Además de los ya mencionados, hay otros que aspiran a disfrutar del mismo mérito: Asier Etxaburu (debutó en Copa, si no me equivoco, el año pasado), Julen Azkue, Iker Amorrortu, Alain Ribeiro (hijo de Armando Ribeiro, ex portero del Athletic y actualmente trabajando en Lezama), Imanol Corral (ya debutó la temporada pasada), Julen López...

En el Alavés, el debutante por excelencia, debido a su labor como capitán y titular en el equipo de Mauricio Pellegrino ha sido Manu García, nacido en la ciudad, Vitoria-Gasteiz, pero, en realidad, canterano de la Real Sociedad, de donde salió hace tiempo para labrarse una larga carrera en las categorías semiprofesionales. Ahora, aprovecha su oportunidad. Igual que pasaba con Osasuna, en el Alavés ha habido muchos debutantes, teniendo en cuenta que es un equipo recién ascendido y que ha arriesgado (y acertado) en sus incorporaciones. El francés Theo Fernández, cedido por el Atlético de Madrid, y quien no deja de recibir elogios en el Alavés, podría ser una prueba de ello. Sin embargo, desde el filial del Alavés, no ha habido debutantes este año. Jugadores como Sergio Llamas, Einer Galilea o Martín Agirregabiria han entrado en la dinámica del grupo pero no han jugado. El filial del Alavés juega también en el grupo vasco de la tercera división y también está haciendo una gran temporada. En estos momentos es segundo en la clasificación, a poco puntos del primero, el CD Vitoria del que ya hemos hablado antes. Entrenados por el joven Aitor Orueta, en el filial del Alavés ha destacado Asier Benito, un delantero de 22 años que, al parecer, ha decidido no renovar por el conjunto vitoriano y firmar por el Athletic Club. 

Y el Athletic Club es el último equipo que nos queda. En el Athletic, sí que parece que ha llegado el momento de un cambio generacional. Jugadores como Iñigo Lekue o Iñaki Williams se presentan como candidatos a encabezarlo, pero se necesitaban más piezas, y este año se han sumado algunos candidatos a sumarse a la renovación. Empezando por la portería, donde Kepa Arrizabalaga, de 22 años, y tras varias cesiones, parece dispuesto a ocupar el lugar que durante estas últimas diez temporadas ha ocupado Gorka Iraizoz. Ya es titular, y solo una lesión contra el Alavés, frenó su progresión. Con la misma edad, 22 años, Yeray Álvarez se ha convertido en una de las grandes sensaciones de la temporada. Se hizo con la titularidad en su año de debú y ocupó las portadas de los periódicos por una desgraciada enfermedad que amenazó su progresión. Hasta Julen Lopetegui confesó que le estaba siguiendo para la selección absoluta. Superada la enfermedad, ha vuelto al equipo y ha vuelto a la titularidad, y en su primera temporada en la máxima categoría, todos destacan sus cualidades físicas, su madurez y su rapidez en el corte. Con Kepa Arrizabalaga y Yeray Álvarez comenzó la temporada y debutó en primera Mikel Vesga, de 23 años, quien ha acabado cedido en el Spórting de Gijón debido a la competencia que tiene en la medular del campo. En Asturias, es titular y demuestra que puede tener carrera en Primera división. Asier Villalibre, a sus 20 años, ha jugado ya media docena de partidos, en la última jornada volvió a jugar con el filial. Todos esperan que sea el delantero centro del futuro y, por ahora, ya ha conseguido llegar. Le queda lo más difícil, mantenerse. También han ido convocados los porteros, que aún no han debutado en primera división, Alejandro Remiro, 21 años, quien regresó de una cesión en el Levante de segunda división, y Unai Simón, 19 años, y portero titular en el filial. Enric Saborit, con 24 años, ha jugado más de lo esperado tras volver al primer equipo después de debutar con 21 años, estar cedido en Mallorca y jugar con el filial en Segunda A. El filial del Athletic Club juega en el grupo 2 de la Segunda División B. Lo entrena José Ángel Ziganda, al que muchos apuntan como relevo de Ernesto Valverde, si este decide que su ciclo en el primer equipo ha llegado a su fin. La temporada está siendo dura para ellos, las bajas de Iker Undabarrena y Aitor Seguía al principio, las de Unai Simón y Asier Villalibre cuando subieron al primer equipo, o la reciente de Unai Bilbao por lesión se han hecho notar. Fueron muchas las bajas tras el paso por la Segunda A, ya que a los ascendidos al primer equipo, se sumaron los cedidos a equipos de superior categoría, como Markel Etxebarria, Urtzi Iriondo, Óscar Gil, Ager Aketxe, Unai López o Gorka Santamaría. Con todo esto, el equipo ha tardado en recomponerse y sufre para mantenerse en los puestos de arriba (ahora mismo es 7º a 3 puntos del play-off de ascenso), pero sigue teniendo opciones. No parece que ningún jugador del filial tenga opciones ahora mismo de subir al primer equipo, pero jugadores como Unai Núñez (19), Jon Sillero (18), Jurgi Oteo (20), Iñigo Córdoba (19), Andoni López (20), Peru Nolaskoain (18) o Iñigo Vicente (18), aún tienen margen de mejora. 

Además de los cinco equipos vascos en primera división, este año tenemos otro con muchos vascos en el proyecto: el Leganés que entrena el guipuzcoano Asier Garitano y cuyo director técnico es también guipuzcoano, y ex jugador, entre otros, del Barakaldo CF o del Beasain, Txema Indias. Con el equipo madrileño, juegan Unai López (21) y Unai Bustinza (25), y en invierno llegaron Erik Morán (25) e Iago Herrerín (29), pero todos debutaron ya con el Athletic. Unai López cuando tenía 19 años, Erik Morán con 21, Unai Bustinza con 22 y Iago Herrerín con 25 años. Quien también era canterano del Athletic pero nunca llegó a debutar con el primer equipo es el portero titular del Leganés hasta que se lesionó de gravedad, Jon Ander Serantes, quien tiene ya 27 años, y ha conocido la primera división, como decíamos, con el equipo madrileño.

Le vamos a dar el titular a Jon Guridi porque él ha sido el último en debutar. La fotografía, mejor ponemos algo más abstracto y general, para no tener que elegir. 

lunes, 20 de marzo de 2017

TJ Leaf



La gran sorpresa en la segunda ronda la ha ofrecido Wisconsin que derrotó a Villanova, actual campeón nacional, por 62 a 65 en el KeyBank Center de Buffalo, New York. Los 19 puntos y 8 rebotes de Nigel Hayes, bien secundados por Bronson Koenig, 17 puntos, y el trabajo interior de Ethan Happ, 12 puntos y 8 rebotes fueron el principal argumento de los ganadores. Mal partido de jugadores importantes para los Wildcats como Kris Jenkins, Mikal Bridges o Jalen Brunson; solo Josh Hart (19 puntos y 3 rebotes) mantuvo el tipo en los Wildcats. Los mejores, en realidad, fueron los dos únicos reservas que utilizó Jay Wright: el alero Eric Paschall, 9 puntos y 3 rebotes, y el escolta Donte DiVincenzo, 15 puntos, 6 rebotes y 2 asistencias.

El rival de Wisconsin será Florida, porque los Gators dejaron en la cuneta y en 39 puntos a los Cavaliers de Virginia. Dos hombres, Devin Robinson (14 puntos y 11 rebotes) y Justin Leon (14 puntos y 10 rebotes) lideraron al equipo de Michael White.
Los Bulldogs de Gonzaga siguen con paso firme y eliminaron a Northwestern por 79 a 73. Los de Mark Few se enfrentarán a West Virginia, quienes derrotaron más fácilmente, 71 a 83 a Notre Dame. En el primero de los partidos, una técnica a Chris Collins, su entrenador, cuando Northwestern estaba remontándole a Gonzaga, ayudó para que los 20 puntos y 8 rebotes de Nigel Williams-Goss, la estrella del equipo, auparan a los Zags a la victoria. Es el equipo de Few un equipo internacional y con jugadores de apellido conocido: Dustin Triano, hijo de Jay Triano, seleccionador de Canadá y ex entrenador de Toronto Raptors, no cuenta con muchos minutos, pero sí tiene peso en las rotaciones Killian Tillie (8 puntos y 5 rebotes en este partido), el hermano de Kim Tillie, jugador del Baskonia. El polaco Przemek Karnowski es titular y aportó 9 puntos y 4 rebotes. En el segundo partido, fueron los 24 puntos de Jevon Carter y los 18 puntos de Daxter Miles Jr los que le dieron la victoria a los Mountaineers de West Virginia ante los Fighting Irish de Notre Dame donde Bonzie Colson hizo un gran partido con 27 puntos y 8 rebotes.
También en el Sweet Sixteen se han metido los sorprendentes Xavier, que representarán a la Big East en esta parte del cuadro después de eliminar a Florida State. Y lo hicieron además ante el tercer favorito y con un resultado contundente: 91 a 66. Los Musketeers se basaron en la inspiración de uno de los mejores hombres de la conferencia, Trevon Bluiett (29 puntos y 6 rebotes) y del buen partido de su banquillo, donde jugadores como Kaiser Gates y Sean O'Mara aprovecharon sus oportunidades. Los de Chris Mack, si quieren seguir adelante, tendrán que rizar el rizo y eliminar ahora a Arizona, uno de los grandes favoritos, que dejó fuera a St. Mary's por 60 a 69. El finlandés Lauri Markkanen (16 puntos y 11 rebotes) fue el mejor hombre de los Wildcats de Sean Miller, aunque también hicieron buen partido sus compañeros de quinteto Allonzo Trier, Dusan Ristic y Kadeem Allen.
Por el otro lado del cuadro, victoria apretada de Purdue ante Iowa State. Purdue alcanza el Sweet 16 por primera vez en siete años gracias al partido de Caleb Swanigan (20 puntos, 12 rebotes y 7 asistencias), bien acompañado de Vincent Edwards (21 puntos y 10 rebotes) que hicieron hincar la rodilla a la pareja que mantuvo en el partido a los Cyclones, Deonte Burton (25 puntos y 4 rebotes) y Matt Thomas (20 puntos y 6 rebotes).
Un poco más abajo en esta parte del cuadro, otra gran sorpresa: la derrota de Louisville ante los Wolverines de Michigan. Gran partido de todos los jugadores de John Beilein, pero en especial de Moe Wagner (26 puntos y 3 rebotes).
Butler también sigue adelante, dándole una alegría a los seguidores de la Big East que veían cómo caía derrotado Villanova. 65 a 74 ante Middle Tennessee gracias a una buena defensa y a los puntos de Kelan Martin (19 puntos y 6 rebotes), quien salió desde el banquillo. Si ganan su ronda del Sweet 16 podrían enfrentarse a Kentucky, si estos también pasan la suya. A Kentucky les costó mucho derrotar a los siempre luchadores Wichita State. John Calipari, según cuentan, entrena al equipo más joven de la competición y encontró en Edrice "Bam" Adebayo a su salvador, canasta final incluida, para sumar 13 puntos y 10 rebotes. Entre él, De'Aaron Fox, Malik Monk, Derek Willis y el reserva Dominique Hawkins dejaron sin uso los 20 puntos de Landry Shamet para los Shockers.
En el Kansas-Michigan State no hubo sorpresas y Tom Izzo y sus Spartans se despiden a las primeras de cambio. Los Jayhawks ganaron por 90 a 70, bien liderados por su quinteto titular: Sviatoslav Mykhailiuk (9 puntos y 4 rebotes), Laden Lucas (10 puntos y 11 rebotes), Devonte' Graham (18 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias), Frank Mason III (20 puntos y 5 asistencias) y Josh Jackson (23 puntos y 3 rebotes). 80 de los 90 puntos del equipo para cinco hombres, en una constante (la de que los banquillos aporten poco y si lo hacen sea casi a título individual) que se repite bastante en la NCAA, y más a estas alturas de la competición. Precisamente los Spartans, encontraron en el banquillo la reacción que necesitaban aunque no funcionara: Cassius Winston (7 puntos y 8 asistencias) y Matt McQuaid (9 puntos y 2 rebotes). Ellos intentaron acompañar los 22 puntos y 8 rebotes de Miles Bridges sin que eso sirviera para compensar el buen nivel colectivo de unos Jayhawks que aspiran al título.

Más: a Baylor le costó pero derrotó a USC por 82 a 78. Buen trabajo de los titulares Johnathan Motley, 19 puntos y 10 rebotes, y King McClure, 17 puntos, pero sobre todo del reserva Terry Maston quien, con 19 puntos y 9 rebotes, dejó en nada el gran partido de Chimezie Metu para USC, quien lideró a su equipo con 28 puntos y 5 rebotes.

El que se va ya para casa es Coach K. La Duke de Mike Krzyzewski no pudo evitar la derrota ante la sorprendente South Carolina de Frank Martin. Liderados por Sindarius Thornwell (24 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias) y Chris Silva (17 puntos y 10 rebotes, muchos de esos puntos en la decisiva segunda parte), los Gamecocks dejaron helados a unos Blue Devils que repartieron puntos pero destacó el buen trabajo interior de Amile Jefferson, 14 puntos y 15 rebotes, y la puntería de Grayson Allen (20 puntos desde el banquillo). 

También fue apretado el duelo entre Rhode Island y Oregon que se decidió por tres puntos, victoria de los Ducks de Oregon por 75 a 72. Los triples finales de Tyler Dorsey (27 puntos y 5 rebotes) auparon a la victoria al equipo que entrena Dana Altman, ex entrenador de Creighton. Los 19 puntos y 7 rebotes de Dillon Brooks también ayudaron para que el buen partido del reserva de los Rams Stanford Robinson (21 puntos en 22 minutos desde el banquillo) se quedaran en nada.

Los Tar Heels de North Carolina también tuvieron que sudar para eliminar a los Razorbacks de Arkansas, a pesar de empezar como absolutos favoritos. 65 a 72 fue el resultado final, en un partido donde brillaron Kennedy Meeks (16 puntos y 11 rebotes) y Justin Jackson (15 puntos y 8 rebotes) por los Tar Heels y Daryl Macon (19 puntos y 3 asistencias) y Anton Beard (10 puntos y 5 rebotes del reserva) por los Razorbacks.

Finalmente, UCLA superó un mal inicio para encomendarse a su estrella, Lonzo Ball (18 puntos, 7 rebotes y 9 asistencias) y derrotar a unos luchadores Bearcats de Cincinnati, donde aportaron varios jugadores pero destacó el reserva Jarron Cumberland, con 15 puntos en 20 minutos). Además de Ball, del que algún día volveremos a hablar, ya que todos los focos apuntan a él y a sus hermanos, destacó Bryce Alford, hijo del entrenador de UCLA Steve Alford, quien aportó 16 puntos y 3 asistencias. Más flojo, pero bien en el rebote, estuvo otra de las estrellas de este equipo, TJ Leaf, quien se quedó en 11 puntos y 7 rebotes.

Le vamos a otorgar el título a él, a TJ Leaf, que es al último al que hemos nombrado. La foto, encontrada en el buscador de imágenes de google pero aparentemente proviniente de la web scout.com, muestra a Lonzo Ball, no a TJ Leaf, así los dos jugadores de UCLA se llevan protagonismo en esta entrada. De todas formas, antes de terminar, resumamos:

Por la parte de arriba del cuadro, a la izquierda, el hueco que ha dejado Villanova lo llena una Wisconsin que se enfrentará en el Sweet 16 a Florida. Un bonito duelo del que saldrá el rival de la otra eliminatoria de esta parte del cuadro, la que dirimirán South Carolina y Baylor. Por arriba también, pero a la derecha, Kansas gana galones y parte como favorita ante Purdue. El que gane se encontraría en el Elite 8 a Oregon o los sorprendentes Wolverines de Michigan. Por abajo, a la derecha, Gonzaga sigue soñando y para ello tendrán que librarse de West Virginia. Sus rivales saldrán de la eliminatoria entre Xavier y Arizona, quizás la más desequilibrada, pero ya nadie duda de la capacidad de competir de los Musketeers. A la izquierda, se mantiene el favoritismo de los Tar Heels de North Carolina que tendrán en frente a los siempre afanados jugadores de Butler. UCLA y Kentucky dirimirán el otro hueco en el Elite 8 en la eliminatoria más disputada, probablemente; un partido recomendable.