martes, 17 de abril de 2012

Alexander Lacazette



El menudo extremo derecha del OL estaba en todas las portadas de las revistas. No me preguntes por qué, porque no sé francés. Eso sí, lo hablo. Yo hablo lo que sé. De hecho, las únicas tres frases completas que conozco me sirvieron para tener un único diálogo, aunque gracioso y todo.

Lo que decían en las revistas de Lacazette, eso ya no lo sé.

Desde que Jean-Michel Aulas se cargó a Claude Puel parece que se han calmado un poco las cosas en Gerlande. El equipo está en periodo de reconversión, que suena a tejido industrial, pero no quiere decir más que Remi Gardé, el nuevo entrenador, se ha visto obligado a tirar de la cantera. Además de Lacazette, otros como Clement Grenier, Gueida Fofana, Maxime Gonalons, Sidy Koné, Sebastian Faure o Samuel Umtiti sueñan con devolver a los gones a lo más alto, a los tiempos en los que Paul Le Guen les hizo ganar tres ligas consecutivas y les llevó hasta los cuartos de final de la Copa de Europa.

De momento, este año jugarán dos finales, y una apunta bien.

Pero esto solo viene a cuento por una razón: pedir disculpas. Porque hace mucho tiempo que no renovaba los contenidos de este blog y se me han quedado en el tintero (no es la primera vez) muchas noticias que me hubiera gustado comentar en este blog aunque eso no signifique una gran pérdida para nadie. La razón principal de la falta de nuevas entradas ha sido simplemente mi vagancia. Pero hay más excusas: me fui de vacaciones. Y antes, mediante y después de esas vacaciones he estado muy ocupado, y eso sí que suena a excusa ridícula.

Pero sí, nos fuimos de vacaciones a la vieja Lyon. ¿A qué? A visitar al de las zapatillas asics, nuestro bloguero vecino. Por unos días, nuestro vecino colgó las zapatillas y las cambió por un paraguas que lo usaba para protegerse de la lluvia pero bien le habría valido para identificarlo como guía. Como un buen guía, en realidad.

Entre otras cosas, el de las asics nos hizo un recorrido turístico de bastante exigencia física que aprovechó para explicarnos el recorrido de la trial que se marcó hace unas pocas semanas. Difícil explicar la aparente dificultad, pero si os gustan los retos, visto lo visto, apuntadla en vuestras agendas: belleza y dureza en una sola prueba.

Lyon nos sorprendió, pero eso no era difícil porque no teníamos referencias anteriores. Los que no hayáis podido visitarla aún, os la recomiendo. Y os recomiendo que aprovecheis para coger el tren en Part-Dieu y haceros dos horas hasta Annency, con los Alpes de fondo.

Pero prefiero no ponerme pesado y me limitaré a contar algo que sí que tiene que ver con el deporte, principal interés de este blog. Si algo recordaré de este viaje que guarde relación con ello, fue la inolvidable oportunidad de correr junto al Ródano. Una mañana fría, sin mucha prisa, la futura primera participante femenina de la pormaratoniana y un servidor nos calzamos las zapatillas, salimos de la residencia con el plano en la cabeza, y nos pusimos a correr siguiendo un pequeño rodeo para poder ver de lejos el antiguo matadero que el famoso arquitecto Tony Garnier diseñó muy cerca del estadio de Gerland. Nos hicimos unos cuarenta y cinco minutos a ritmo tendido por un Ródano silencioso y amable, ajeno a los muchos paseantes y corredores aficionados que lo seguían de reojo mientras jadeaban. Una experiencia que se hizo aún más memorable cuando nos confundimos de calle al regresar, nos perdimos y mantuvimos una conversación sofocante con un barrendero escaqueado que solo quería fumarse un cigarrillo. Gracias a los socorridos conocimientos de francés de mi compañera de carrera conseguimos hacernos entender y el Simply donde José pasa los códigos de barra por la caja nos salvó de aquel bucle.

Y, bueno, siguen los temas sin cubrirse y no creo que lo haga en los próximos días, aunque lo intentaré. En un par de días, toca coger la maleta otra vez, aunque no sea por motivos de ocio, sino laborales y hacerme un viaje de más de doce horas de avión. Quizás, cuando vuelva, regrese con más historias que contar y, quién sabe, quizás hasta averiguo cómo librarme de las excusas y volver a escribir con la frecuencia con la que lo hacía antes. Para entonces, puede que Lacazette ya haya alzado su primer título.

4 comentarios:

achasa dijo...

El primer título se fue a Marsella, con lo que Lacazette se quedó con las ganas. Un gol de Brandao en la prórroga mandó a los lyoneses a casa con las manos vacías.
Por cierto, después de dejaros en Part-Dieu, me encontré con varios gones dispuestos a coger un tren para París.
La siguiente final es contra el Quevilly, de la tercera francesa, vamos, un "segunda b", creo. Es la final de Copa, y sí, parece que hay más posibilidades.
Por cierto, de Annecy es Jeannie Longo, ya sabes, vecina de Jean Jacques Rousseau.

Holden Caulfield dijo...

Pues deberían haberle puesto su nombre a una calle, joder. Lo de Part-Dieu, ¿dices unos niños? Si eran unos niños ya los vimos cuando cruzamos los tres, pelao, que no sé a dónde mirarías. Y lo siento por Lacazittos. Por cierto, iba a usar el twitter nuevo para estrenarlo, pero ando ocupado, era para decirte que M se estrenará pronto en la media de Bilbao. Yo, no. Y que M me dijo que G, la ex estrella del fútbol barakaldés, comentó lo de correr en Donostia el día que tú decías. Aunque igual ya lo sabes.

achasa dijo...

A mi ni M ni G ni N me ha dicho nada. Espero que HC se estrene rápido, que va siendo hora. Ojalá nos veamos T en Donostia.

PD. Muy gracioso lo de Lacazittos. Seguro que te estás descojonando tu sólo.

Holden Caulfield dijo...

Nop, porque ya lo había pensado antes, lo que pasa es que a veces tengo un poco de dignidad e intento no ponerme en evidencia