lunes, 2 de abril de 2012

José Joaquín Rojas



Que me aspen. Colorado. Un mal chiste para empezar. A las seis y media, más o menos, jugando a cambiar de carril para hacer más divertido el tráfico, buscando sorpresas entre la rutina y las obras abandonadas por el extrarradio de una gran ciudad, me he dado cuenta. Una moto con una extraña pegatina, un coche con otra igual en un costado, otro más. ¡Mierda! ¡La Vuelta al País Vasco! Ni acordarme de que hoy empezaba. A las seis y media de la madrugada salí de casa, a las seis y media de la tarde vuelvo, y no me he acordado para nada de que empezaba lo bueno. Los coches de la organización que volvían de Gueñes me lo han recordado.

Así que sin crónica, porque no he visto nada.

He leído que ha ganado José Joaquín Rojas y me he alegrado, porque me cae bien. Uno de esos esprinters que sabe hacer más cosas que esprintar y quizás por eso cuando esprinta a veces se queda a un palmo de la victoria. Había empezado el año lleno de percances, le perseguía una mala racha pero no deja de ser un buen nombre para darle más pedigrí a una carrera donde, por cierto, también he leído, se han caído finalmente Beñat Intxausti, Alejandro Valverde y Levy Leipheimer. Esos ni llegaron, según he leído también, Andreas Kloden se ha despedido hoy pero sobre el asfalto. Más de cinco minutos tarde ha llegado el alemán a Gueñes y se despide del triunfo final. También he leído que los favoritos no asomaron en esta primera etapa. Esperemos que estén dejándonos lo mejor para pronto. ¿Mañana mismo? ¿Wout Poels está en forma?

Por lo demás, y esto si lo vi, bonito espectáculo ciclista el que nos dieron en la sobremesa de domingo los italianos y los belgas. Como todo no va a ser fútbol, el mejor imitador amateur de Cancellara y un servidor nos reunimos en un bar donde el deporte rey es el Parchís para ver el final del Tour de Flandes antes de bajar a Lasesarre. Mereció la pena. Muy grande Tom Boonen, que si no estaba ya, ahora va a pasar a la historia con letras doradas, pero en mayúsculas. Muy bien Pozzato, Ballan (yo creía, de verdad, que estaba retirado) y hasta Pello Bilbao que lo inteno al principio escapado. Creo que ya lo es, pero el Tour de Flandes debería ser no solo un ejemplo de lo que es ciclismo del bueno, si no un espectáculo declarado de interés cultural. Hace unos años me tocó vivirlo desde allí, y aunque no vi la carrera, vi lo que significa para algunos belgas. Todo eso hace la carrera aún más impresionante.

Por supuesto, ánimo para el bravo expreso de Berna que todo lo tiene que hacer a lo grande, así que si se rompe la clavícula, cuádruple.

2 comentarios:

achasa dijo...

Yo creo que con los ojos cerrados Samuel Sánchez también ganaba hoy. Le he visto temblar de lo nervioso que iba en la bicicleta. Qué tío! Cómo y dónde ha querido. Genial!

Holden Caulfield dijo...

Se lo conoce de memoria. Como le ha dicho el de la EITB, lo van a tener que llamar la cima Samuel Sánchez. Para poner nervioso a Joaquim, hace falta.