domingo, 10 de noviembre de 2013

Claudia Behobide


Para Behobide la Behobia. He visto un vídeo, hace solo unos segundos, en los que -- se podía oír hasta su sonrisa -- decía: "Por fin, ya era hora". Y se refería a resultar ganadora de la Behobia-San Sebastián. Creo que he leído que Behobide lleva en esto del atletismo popular, me refiero a lo de disputar victorias, poco más de media docena de años. Ya ha ganado los maratones de Gasteiz y de San Sebastián. Precisamente, este último se disputará en un par de semanas, y  habrá presencia pormaratoniana. Contaba en aquella entrevista que leí hace poco, que empezó a correr casi por casualidad, siguió por curiosidad, y ahora ya, como no, tiene entrenador y nutricionista, pero sigue siendo una madre trabajadora que, de vez en cuando, se calza las zapatillas y se enfrenta al viento. Hoy se ha enfrentado al viento y se ha llevado la alegría de ser la primera mujer en cruzar la línea de meta. 
Hasta aquí, bien. Ahora hablaba de Pedro Nimo del Oro, el ganador en categoría masculina, después de mí mismo, del resto de pormaratonianos que hoy han desafiado a la lluvia y el viento, y seguro que conseguía terminar con alguna curiosidad graciosa, de esa gracia tan autóctona. 
Pero... ¿cómo continuar sin más si desde que he escrito esa frase que decía que Behobide fue la primera mujer en cruzar la línea de meta... no he sido capaz de quitarme de la cabeza la tragedia de que otra no fuera capaz de cruzarla?
En mi primera experiencia con la Behobia, allá por 2010, falleció un vizcaíno de 40 años, más o menos a la misma altura donde hoy ha vuelto a aparecer la fatalidad. En la recta final de meta, a la sombra del Kursaal, hoy, una mujer de unos treinta años, natural de Navarra, según he leído, no ha superado una insuficiencia cardíaca y ha fallecido. Llámalo como quieras: su corazón ha sucumbido. No sé lo que ha pasado ni, sinceramente, creo que tenga necesidad de entender el infortunio. No va a cambiar nada: una joven ha muerto mientras practicaba deporte en el contexto de una fiesta popular y lo único que siento es una profunda tristeza, por mucho que parezca postiza o lejana. Cuando participas en un acontecimiento que parece sostenerse en una ilusión compartida por miles de personas, por mucho que te parezca fingido o desmesurado, no puedes evitar que te afecten cosas como ésta. No he conocido a esta corredora, ni la conoceré. Quizás he podido cruzármela. Quizás pudo adelantarme o yo lo he hecho con ella. Podemos sacar conclusiones, hacer reflexiones, o simplemente lamentarnos. A ninguna de esas tres posibilidades alcanzo: solo siento una pena sosegada y amortiguada, casi inapreciable. Nos hemos enterado cuando ya volvíamos por la autopista, igual que hace cuatro años. Las sensaciones han sido parecidas. Solo queda hacer llegar nuestras condolencias a su familia y amigos, para quienes la pena será mucho más desoladora y concreta. No puedo imaginarme su dolor ni encuentro forma de consolarlo con todas estas torpes palabras que llevo escribiendo un buen rato. Yo seguiré corriendo. Creo, incluso, que estaré en la próxima edición de la BSS, en 2014, si el año que queda por delante no me sorprende con algún inconveniente. Y, aunque no sirva de homenaje, no se me ocurre nada que pueda hacer con más franqueza y respeto. 
El día ha sido gris y ceñudo. La lluvia apareció brevemente, casi con liturgia, para celebrar la cima de Gaintxurizketa. El resto ha sido territorio del viento. Cuatro años seguidos, te ayudan a memorizar el recorrido. La lentitud de tu esfuerzo, la pesadez con la que el sudor registra tu sacrificio, te ayuda a memorizar cada pendiente, cada rugosidad del terreno. Hoy he aprovechado todo eso. Mi intención era utilizar la carrera como un sortilegio, como una purga. Sabía que no iba a superar el tiempo que el año pasado me ayudó a cambiar de color mi dorsal, pero también sabía que esta edición significaba mucho más que lo que apuntan los dígitos. Correr, para mí, es sobreponerme. Sobreponerse, hoy, era correr. Hoy he disfrutado de cada tobogán y de cada zancada. He jugado a escuchar mi respiración, a atender a mi cuerpo, a interpretar mis sensaciones, a calcular el esfuerzo justo que necesitaba para adelantarme a mi debilidad, para aprovechar mi firmeza. Mis tiempos son humildes pero intento que las lecciones que aprendo les superen en vigencia. 
Los cinco pormaratonianos que nos presentamos en la línea de salida de Behobia hemos terminado esforzados y empapados. Con alguna agradable compañía por sorpresa, todos hemos compartido la ilusión del comienzo y la satisfacción del final. Algunos más satisfechos, otros menos, pero todos sabiendo que esto consiste en correr, sudar y dejarte de abstracciones pseudofilosóficas como las que he soltado sin vergüenza alguna en el párrafo anterior. 
Y, sinceramente, hace como doscientas palabras que llevo con más ganas de acabar esta entrada que las que tenía de cruzar la línea de meta del Boulevard. Así que es mejor que lo deje aquí. Invito a nuestros pormaratonianos a que dejen aquí sus experiencias, algunas más apasionantes (y rápidas) que la mía. Zorionak a Claudia Behobide, a Pedro Nimo, a todos los pormaratonianos, al resto de participantes y, nuevamente, toda la fuerza y el aliento para los que hoy han sufrido tan terrible desdicha.

5 comentarios:

achasa dijo...

Empezar por dar mi pésame a la familia y amigos de la fallecida. Es terrible. Es muy cruel.
Enhorabuena a los ganadores y a todos los pormaratonianos. Gran marca de Ander, Ricky y Josema; todos ellos mejor de lo esperado probablemente. Muy buena lectura la que has hecho de tu carrera Holden. Muy inteligente. En cuanto a Gaxen, espero que dé la vuelta a su amargura con una gran Santurtzi-Bilbao que le anime a correr, correr y correr.
Mi "participación" en la Behobia se hizo desde una silla y con el IPhone en la mano.
Primero seguí la gran carrera de Jon Maiztegi, el que tiene lo demuestra y él es un grande. Carrerrón. Luego me puse a seguir el grupo pormaratoniano. La aplicación resulta práctica y agradable. Me lo pasé en grande viendo avanzar los puntos que indicaban el kilómetro por el que íbais y vuestra estimación en meta. No obstante, a mi me funcionó regular. Por ejemplo, me decía que Ricky iba el ultimo, por detras de Gaxen y Holden. En cualquier caso, resultó curioso. Acertó con el cálculo de Josema y con el de Holden. Una experiencia.
Lo dicho, felicitaros a todos y espero que el año que viene, siendo la 50 edición, nos veamos todos los behobianos allí. Esto va para mi, para Emi, para Mitxel, para Xabi...

Saludos desde Toulouse!

Ricardo Fernández dijo...

Buena entrada Holden, como siempre.

Yo solo puedo añadir que me lo pasé en grande. A pesar del mal tiempo y de toda la complicación logística que requiere esta carrera, mereció la pena participar, sin duda.

Personalmente me quedo con que, a pesar de ser más dura, la carrera se me hizo más amena que la media nocturna de Bilbao. Supongo que por las continuas subidas y bajadas y sobre todo por los constantes ánimos de la gente. Además, prácticamente corrí toda la carrera junto a Josema, haciendo tandem: él compartía conmigo uno de sus geles, yo me encargaba de ir a por agua en los avituallamientos... con lo que la experiencia fue más satisfactoria si cabe.

Casi sin darme cuenta nos habíamos comido ya los 15 primeros kilómetros y nos habíamos plantado en Pasajes. Habíamos llevado hasta ese momento un ritmo bastante asequible, en ocasiones incluso tranquilo, que más o menos nos haría cumplir el objetivo en meta, con lo que el alto de Miracruz lo pude encarar con fuerza y los últimos 3 km con ganas de exprimirme. Pienso ahora que incluso quizá fui demasiado conservador, pero casi mejor, así ya tengo objetivo para el año que viene :-)

En cuanto a la entrada a SS, pues ya sabéis, espectacular y a rebosar de aficionados hasta el punto de ponerte los pelos de punta!!

Un gran experiencia que, a medida que pasan los días, se va saboreando más y mejor.

El año que viene a repetir y, como dice Álvaro, espero que con más representación porMaratoniana!!

Holden Caulfield dijo...

Gracias por el resumen, Ricky, y enhorabuena por tu gran carrera. A ver si es verdad y el año que viene hacemos pelotón. Un abrazo.

Gaxen dijo...

Muy buenas korrikalaris, mi crónica va a ser muy breve.

Esperanzadores primeros kilómetros a buen ritmo. Llegan las cuestas, llegan los problemas. No fui capaz de recuperar en las bajadas el esfuerzo de las subidas. Entrada en meta físicamente destrozado.

En resumen, fisicamente un horror pero mentalmente muy buena experiencia.

Hoy vuelta a entrenar, a preparar carreras venideras.

Saludos.

Holden Caulfield dijo...

Ése es el espíritu, Gaxen. ¡Ánimo!