miércoles, 5 de noviembre de 2014

Antonio Folha



Una mañana lluviosa y desapacible que no invitaba a excursiones ni peripecias. Quizás por eso lo he hecho, por llevarle la contraria al tiempo.
Teniendo, como tenía, tantas cosas que hacer, hice lo que menos corresponde, que es, o bien hacerlas rápido o bien posponerlas. Pero lo hice. Y calculé que tenía libre dos horas de la mañana para bajarme a Lasesarre y asistir al partido de la Youth League que iban a disputar Athletic Club y Oporto.
La competición, como algunos ya sabrán, continúa paralela la fase de grupos de la Champions. Los equipos sub19 de los seniors que disputan esta fase de la máxima competición europea, se enfrentan entre ellos y creo que incluso llevan el mismo calendario.
En este caso, se enfrentaban el equipo sub 19 del FC Porto y el del Athletic Club de Bilbao. Y como lo hacían cerca de casa, pues me fui a verlos, por curiosidad y por afición, claro. Para lo que podía haber sido, el terreno se comportó bastante bien y no acusó el chaparrón de la noche anterior. Se rumoreó que igual la UEFA no daba permiso para disputarlo en el estadio del Barakaldo porque estaba en mal estado después del aguacero, pero, al final, se jugó, llegó a salir el sol, los nubarrones asomaron por Erandio pero se comportaron, y el partido se disputó de principio a fin (digo yo, porque llegué algo tarde y me fui cuando faltaba tres minutos más el añadido) sin incidencias.
El FC Porto lo dirige Antonio Folha, y por ser buen anfitrión, le dedico el titular a él, ex jugador del propio Porto y de otros como el AEK de Atenas o el Standard de Lieja, además de ser internacional con la selección de Portugal. En el otro bando, las tareas de entrenador se la reparten, a partes iguales, dos ex jugadores del club, uno que ha metido más de 100 goles en partidos oficiales, Joseba Etxeberria, y otro que marcó uno en Newcastle que significó mucho días más tarde en San Mamés, Gontzal Suances. 
Al final, han ganado los bilbaínos por 3-1 y mantienen esperanzas de clasificarse. El grupo lo encabeza el Shaktar Donetsk, donde está destacando el centrocampista ucraniano Oleksandr Zubkov, con 10 puntos. Le sigue el Porto, con 7, que no ha podido asegurarse la clasificación hoy en Lasesarre. El Athletic, con la victoria de esta mañana, consigue su segunda victoria y asegurarse 6 puntos que le permiten seguir soñando. El Bate Borisov es último sin haber conseguido un solo punto. 
El partido de hoy comenzó sin que yo hubiera llegado al campo, con un Porto mejor plantado y sin prisas, y un Athletic un tanto acelerado pero sin precisión. El partido cambiaba con el penalty, discutido pero señalado, que cometía Xiker Ozerinjauregi, internacional en categorías inferiores, y transformaba Leonardo Ruiz, delantero centro del club portugués, al que se le han visto maneras pero ha ido de más a menos. Al Athletic le ha costado reaccionar y no conseguía provocar mucho peligro en la portería defendida por el espigado Raúl Gudiño, un portero mexicano del Chivas que parece estar probando con el equipo de Folha y que ha dejado buen sabor de boca, especialmente cuando peor estaban las cosas para su equipo. Cubre mucha portería y a Asier Villalibre le ha tapado los huecos en más de un cara a cara. Así se llegaba al final de la primera parte, no sin que antes, Rubén Macedo, el jugador de banda derecha de los dragones, un pequeño pero muy habilidoso extremo, lanzara un balón al palo. 
En la segunda, el Athletic salió más enchufado y aguerrido, incluso enseñando los dientes y sacando pecho. Las bandas creaban peligro, tanto Jurgi Oteo por la derecha, ejerciendo también labores de capitán y cayendo al centro al estilo de Iker Muniain, como Iñigo Córdoba por la izquierda, un menudo extremo con sangre fría, una mente despierta y tendencia a encarar. El gol, sin embargo, llegó a balón parado y tras un barullo en el área que resolvió Asier Villalibre, delantero centro en este partido. El punta vizcaíno ha sido uno de los grandes protagonistas del partido. No ha tenido suerte en los mano a mano con el portero ni ha conseguido rematar los centros de sus compañeros, pero ha demostrado calidad para el desmarque, la caída a banda, y la ruptura por velocidad. Sabe ampliar su zancada colocándose el balón y tiene visos de buen delantero centro. Él, junto con Iñigo Vicente, han sido los grandes protagonistas del partido. El también delantero vizcaíno ha entrado en la segunda parte substituyendo al diez, un Gorka Guruzeta que con su 1'88 puede actuar en las dos posiciones de ataque pero hoy ha jugado más retrasado y sin ser capaz de afectar al juego tanto como hubiera querido. Vicente sí lo ha hecho. Ha convertido el penalty señalado por manos del defensa danés Malthe Johansen. Un minuto más tarde, otro desmarque de Asier Villalibre, se plantaba solo ante el portero, pero Gudiño crecía su pecho y le cortaba el paso. Eso sí, Vicente, aparecía veloz para recoger el rechace y rematar a puerta vacía. Dicen que el ex del Danok Bat tiene algo. Y, según lo visto hoy en Lasesarre, lo tiene. A sus 16 años, su sola presencia parece electrificar al equipo. No aparece, no parece que tenga nada, pero está y siempre acaba por significar algo que esté. Hoy, así ha sido. El FC Porto se ha venido abajo y no ha sabido aguantar la euforia de unos bilbaínos que han podido ampliar el resultado pero no lo han hecho. Con esto les ha valido para seguir soñando con conseguir el pase en las dos próximas jornadas. 
Por mi parte, dije que bajaba por curiosidad y/o por afición, y ambas funciones han quedado satisfechas. Ha sido un buen partido de fútbol, con raza y empeño, buen fútbol en ocasiones, el furor típico de la edad que envalentona demasiado a veces y la habitual repartición, a partes iguales, de fallos y aciertos. Con eso he satisfecho mi afición por el fútbol, incluso con el trabajo de los portugueses, en especial de ese pequeño extremo, Rubén Macedo, que tiene pintas de futbolista con clase. Por el otro, la curiosidad me la he cubierto con la fijación que los aficionados de este equipo solemos tener por descubrir estrellas venideras que muchas acaban siendo fugaces. No ha habido nadie que destaque tanto como para empezar a fliparse pensando en cracs mundiales con label del barrio, pero hay proyectos de buenos jugadores entre los que han jugado hoy. 
Recordando, como siempre, que a mí me pones un balón entre dos piedra y me pides que remata y acabo en urgencias con los dedos del pie roto, me ha gustado la querencia por la banda de un Jurgi Oteo que, a sus 18 años casi recién cumplidos, juega ya en el Bilbao Athletic y aparente una madurez sobre el campo que promete. Destacaría, también, a Asier Villalibre, del que ya se hablaba antes incluso de debutar en tercera división con 16 años. Tiene 17 ahora el de Gernika y sigue en tercera y goleando. No es un delantero muy alto pero sabe moverse, colocarse, desmarcarse y buscarse las oportunidades. Iñigo Vicente ha sido otro jugador señalado. Estaba calentando en la banda y miraba más a la grada que al preparador físico, se reía y se perdía mirando al campo. Ha salido y casi no se le ha visto pero cuando nadie le veía, ha aparecido de golpe para confirmar la remontada. Tiene lo mismo que tienen los buenos guitarristas de flamenco autodidactas, los que también cantan jondo porque tienen hondo el pecho. Eso, lo que no sabes explicar. Al menos, eso es lo que me ha parecido a mí, pero igual, como no entiendo, tampoco veo lo que es. Además de todos estos, deberíamos subrayar a Iñigo Córdoba, 17 años, bilbaíno, habilidoso en el regate y con talento para pegarse a la banda izquierda y crear peligro. Está jugando mucho en tercera, donde ya ha conseguido marcar un gol. Pero, sobre todo, el jugador que más me ha sorprendio ha sido el número dos. En parte, porque no le conocía, y hasta que no he llegado a casa no he averiguado que era el central portugalujo Unai Núñez. 17 años, titular en el juvenil de Joseba Etxeberria, y habitual en los rumores de los foreros que buscan promesas, su nombre ya salió, junto con el del mediapunta Asier Parra, como objetivo de algún club inglés. Hoy ha jugado de lateral derecho y ha hecho y deshecho como ha querido. Ha demostrado habilidad con el balón en los pies, velocidad, visión del juego, buena colocación, fuerza en la galopada y concentración. Sin duda, ha sido el que más me ha sorprendido de todos los jugadores que hoy se han vestido de corto. 
Un dato para terminar. He mencionado a Unai Núñez, Iñigo Córdoba, Jurgi Oteo, Asier Villalibre e Iñigo Viente. Si no me equivoco, todos son vizcaínos. Es un dato significativo, creo. Hoy, excepto el altísimo y bien plantado portero alavés, Hodei Oleaga, y el delantero donostiarra Gorka Guruzeta, todos los demás jugadores del Athletic Club que han jugado, más o menos minutos hoy, han nacido en Bizkaia. Por el contrario, los portugueses contaban con un portero mexicano, un defensa danés, otro ghanés, un centrocampista nigeriano y un delantero centro, autor del gol, que nació en Colombia. 
Los mayores han repetido el partido horas más tarde en San Mamés Barria. Para saber qué ha ocurrido ahí, no tenéis más que seguir buscando en internet. Yo no tengo ganas de glosar ese partido. Sí diré, por cierto, que, a mi entender, el resultado ha sido justo y el rendimiento del Athletic en Europa este año, muy decepcionante. En relación con lo que hemos hablado hasta ahora, sí procede compartir un dato, el FC Porto que ha ganado hoy 0-2 en San Mamés ha sido representado por un entrenador español y un once inicial compuesto por cinco brasileños, dos españoles, un holadés, un argelino, un mexicano y un colombiano. En la segunda parte han salido dos portugueses y un asturiano. Por comentar, que decía el otro.

No hay comentarios: