lunes, 16 de mayo de 2011

Derrick Rose




Ayer internet me funcionaba como el tiempo, se nublaba y soleaba a relevos. Así que las entradas que había preparado sobre Friska Viljor o Lionel Hollins, se quedaron en el tintero. Ahora ya queda un poco triste hablar sobre Hollins, aunque la derrota de ayer no le puede quitar mérito a sus logros. El entrenador de los Grizzlies ha llevado a su equipo a forzar el último partido de las semifinales de su conferencia y batir un récord de victorias en play-off. Tom Thibodeau se ha llevado el título al mejor entrenador de la temporada con merecimiento, pero Hollins se ha quedado solo a unos centímetros de la victoria. Ha conseguido hacer un equipo de un grupo de talentosos jóvenes a los que era muy difícil coordinar. Los play-off de la NBA han dejado claro que estamos ante el definitivo cambio generacional, por mucho que Dirk Nowitzki busque desesperadamente su protagonismo y se enfrente a ese cambio.

Los New Orleans Hornets y los Memphis Grizzlies disputaron una eliminatoria en la que las estrellas, quitando a un renacido Zach Randolph, son miembros de un futuro apasionante en la liga de baloncesto profesional americana. Los Westbrook, Harden, Ibaka, OJ Mayo, Conley, Arthur... prometen muchos duelos de altos vuelos (pura poesía) en los años venideros. Y he dejado para el final, a Marc Gasol y, sobre todo, a Kevin Durant. El español no solo lucha por ganar protagonismo en la liga, si no que tiene que luchar por ganar presencia en su propio equipo, y lo consigue con solvencia. Lo de Durant es una apuesta segura para pasar a la historia. Los movimientos y la capacidad ganadora de este chaval, auguran que su nombre estará cerca de los grandes. Pero si él puede ser Larry Bird, Michael Jordan puede ser, sin duda alguna, Derrick Rose.

Algún aficionado a este blog ya anda con la barbilla húmeda de cómo se le cae la baba. Han sido demasiados años viendo a los Bulls retenidos en los libros de historia. Ahora vuelven con fuerza y liderados por un Derrick Rose que, por momentos, parece imparable. Además, el equipo de Thibodeau tiene un juego interior solvente, con Boozer y Noah, y cierto fondo de armario. Así han empezado ganándoles el primer partido de su eliminatoria al trío mágico, que se lo juega todo a un número y, probablemente, no deje que la eliminatoria se resuelva antes del último partido.

En la otra, Durant se enfrentará a su olograma. Nowitzki lleva años siendo el péndulo del reloj de Cuban y parece que por fin ha llegado su hora. Tienen el mejor banquillo de los cuatro equipos, y varios jugadores, Jason Terry por veterano, Juan José Barea, por joven, con tantas ilusiones que parece que juegan con dos balones. Nowitzki puede ganar partidos el solo, pero si encima tiene la compañía de Caron Butler, Jason Kidd, Tyson Chandler, Brandon Haywood, Shawn Marion o Peja Stojakovic, lo tendrá más fácil. Son muchos veteranos ansiosos por ganar en una de sus últimas oportunidades. Rick Carlisle tiene una gran oportunidad.

¿Quién ganará? ¿El nuevo Jordan, el gran alemán, el trío magnífico, o los jóvenes talentosos? Yo hago mi apuesta por el excéntrico Mark Cuban, pero ya veremos, por ahora, los play-off no han dejado de deparar sorpresas.

2 comentarios:

achasa dijo...

Go Bulls, go!!!!!
Empiezo a levantarme y mirar los resultados de la NBA antes que los del fútbol. Hacía tiempo que no me pasaba eso. Y todo gracias a que además de Rose, hay un equipo de cuatro-seis jugadores claves: Rose, Deng, Boozer, Noah, Korver...

Go!

Holden Caulfield dijo...

Sí, ya se yo ya