domingo, 30 de septiembre de 2012

Joaquim Rodríguez



La temporada del catalán ya estaba siendo asombrosa: etapas en Tirreno-Adriático, Vuelta al País Vasco, Giro de Italia y Vuelta a España. Y pódium en las dos grandes, 2º en el Giro y 3º en la Vuelta. Lo tuvo muy cerca en la Vuelta. Fue, probablemente, el más fuerte en las subidas, realizó una contrarreloj sensacional y el recorrido le convenía. Solo la espectacular cabalgada de Alberto Contador en Fuente Dé y la constancia de Alejandro Valverde le privaron de quedar más arriba. A sus 33 años, Rodríguez ha ido dando pasos sólidos y continuados. La oportunidad perdida en esta Vuelta hace sospechar que quizás no vuelva a tener una ocasión tan propicia para ganar una grande. Pero, quién sabe, puede que aún le quede margen de mejora. Aún así, si no lo hiciera, ya podría retirarse con un palmarés digno de los mejores corredores contemporáneos: tres pódiums en grandes, medalla de bronce en el Mundial de ruta, campeón de España en ruta, etapas en las tres grandes, vueltas de una semana como la Semana Catalana, la Volta a Cataluña o la Vuelta a Burgos, y clásicas como la Flecha, la Klasika de Primavera, Ordizia... y el Giro de Lombardía.
Lo ha dicho él: es la mejor victoria de su carrera. Quizás Lombardía no tenga, para algunos aficionados, el renombre de las clásicas de primavera belgas, pero la clásica de las hojas muertas no deja de ser uno de los monumentos del ciclismo, junto con la Milán-San Remo, el Tour de Flandes, la París-Roubaix y la Lieja.Este año salían de Bérgamo y terminaban en Lecco, como el año pasado, tras 250 kilómetros que, en esta ocasión, fueron heróicos, épicos, llámalo como quieras pero exagera. 
Con su victoria, Joaquim se convierte en el primer corredor español en ganar esta clásica. Solo once países han conseguido ganar ya fuera en Lecco, Milán, Como, Monza o Bérgamo. Italia lo ha hecho 67 veces. Bélgica y Francia, 12 y 11. Phillippe Gilbert, Michele Bartoli, Damiano Cunego, Paolo Bettini, Tony Rominger, Sean Kelly, Bernard Hinault, Roger de Vlaeminck, Felice Gimondi, Eddy Merckx, Francesco Moser, Jo de Roo, Fausto Coppi, Mario Ricci, Aldo Bini, Gino Bartali y Alfredo Binda, entre otros, la han ganado más de una vez. Quizás ése sea el próximo reto del corredor de Parets.
Pero, aunque no lo consiga, la de ayer seguirá siendo la mejor victoria de su vida. La Lombardía recibió a los corredores con su habitual recorrido sinuoso, carreteras estrechas, paredes verticales, lagos que sisean, mansiones que cuelgan, verde eléctrico... Recuerdo que pensaba que tenía que hacerte más humilde vivir en un espacio tan angosto y escarpado. Quizás por ello todo parecía más bello. Y más trágico cuando la lluvia teñía de gris el paisaje. El tiempo nos privó de ver la subida a Villa Vergano. Solo se pudo ver a Joaquim un segundo, mirando hacia atrás mientras los espectadores parecían cobijarle del aguacero. Antes, vimos a Gorka Verdugo comenzando las rampas con su caminar erguido y seguro, y, al final, volvimos a la realidad cuando el vallado repiqueteaba con las gotas de lluvia. El esprint final que le ganó Samuel Sánchez a Rigoberto Urán parecía que ya había pasado y lo estábamos viendo a cámara lenta. Los ciclistas entraban cabizbajos, ansiosos por llegar a la ducha. Esa lentitud relativa y cinemática, no aparecía cuando se caían: Gilbert se contusionó el cuerpo entero, Paolo Tiralongo cayó como un bebé, Vincenzo Nibali parecía un espectador asustado, Kevin de Weert maldijo las cubiertas de su bici. Hubo momentos dignos de anuncio de Skoda, momentos de pánico, confusión. Quédate con los datos: Pello Bilbao fue el último corredor en llegar a meta. Puesto 54 a 20 minutos del ganador. 54º. Todo un triunfo si recordamos que 143 corredores se retiraron. ¡143!
Así que lo dicho, gran carrera, monumento del ciclismo y monumento al ciclismo lo que vivimos el sábado. Solo había que ver la alegría de Joaquim Rodríguez Oliver al entrar vencedor, los gestos de los corredores al entrar detrás de él. Lástima que, según la UCI, el puesto 54 de Pello Bilbao no valga una... mierda, sí. Hoy, el ciclismo se valora en puntos. Pero, perdón por el exabrupto. Otro día hablaremos de eso.  

2 comentarios:

achasa dijo...

Desde que Josema le trató en Barcelona... No sé qué le haría en las piernas!!!. Eran "coleguillas", alguna vez habló con él por teléfono estando yo delante para darle la enhorabuena por una victoria.

Holden Caulfield dijo...

Manos mágicas las de Josema pues