lunes, 3 de septiembre de 2012

Xabier Uria Villares



Nuestro colega bloguero (visitad bttzaleak si os gusta la bici de montaña) Xabi Uria fue el vencedor final del primer triatlón supersprint Villa de Zierbena, sí es que al final se llamó así. Y si queréis encontrar información, no busquéis en internet ni llaméis al ayuntamiento de la localidad costera porque os van a tomar por locos. Y es que Xabi ganó un triatlón festivo y clandestino, al estilo de la Pormaratoniana, de la que ya os daremos más información en breve, la prueba auspiciada por este blog y, sobre todo, por nuestro blog vecino de pormaratones. De hecho, los perpetradores de esta fechoría son también causantes activos de que la Pormaratoniana vaya a celebrar su segunda edición este año. Así que ya sabéis de qué pie cojean. Xabi, no hace falta decirlo, no cojeó de ninguno. 
Antes de crónicas que, esta vez, serán indirectas, demos unos pocos datos. La prueba tuvo lugar este pasado sábado, 1 de Septiembre, en el puerto de Zierbena. Para aquellos que no lo conozcan, Zierbena, para otros Ciérvana, es un municipio de poco menos de 1.500 habitantes y con menos de 10 km cuadrados de extensión. Tienen una coqueta zona portuaria donde se puede comer buen pescado y, en verano, aprovechar la playa artificial para tomar el sol en el graderío en forma de anfiteatro. En este paraje, ameno y propicio para practicar deporte y celebrarlo después llenando el estómago, los organizadores de la prueba, llamémosles R y J, diseñaron un triatlón que seguía las reglas (un poco variables) para decidir las distancias de cada una de las disciplinas. Así, metro arriba, metro abajo, los participantes debían nadar algo menos de 400 metros, pedalear 10 kilómetros y correr durante dos y medio. Todo lo hicieron sin alejarse mucho de los límites del municipio y lo organizaron contando con la colaboración, como siempre, de la impagable voluntad de unos pocos. Con todo esto bien organizado, invitaron a unos cuantos allegados y curiosos a participar y, al final, tras varias retiradas sin justificar (confieso que no me atreví y que caigan sobre mi las chanzas), fueron ocho los valientes que se presentaron temprano en la mañana de sábado que abría el mes de Septiembre.
Según me contaron testigos y protagonistas, todo salió a pedir de boca y participantes y organizadores (también participaron los que organizaban) quedaron satisfechos con la experiencia, antes, durante y después de cansarse de nadar, pedalear y correr. En las conversaciones de las semanas anteriores, todos parecían coincidir en que el que saliera del agua con ventaja se llevaba la prueba, y casi que así fue. Según pude saber, J, uno de los organizadores, y nuestro protagonista de hoy salieron del agua fría del puerto, después de tocar el pantalán y regresar, con cierta ventaja sobre los demás. Salieron juntos de la transición pero, según me comentaba J, fue ver como Xabi se cuadraba en la bici y agarraba el manillar siguiendo la pauta que marca la técnica, y se dijo a sí mismo que se conformaba con acabar en el pódium (ya lo habéis visto, luego os enseño más fotos). Y así fue. En la bici, que es lo suyo, Xabi marcó las distancias y ya no volvió a ver a nadie por delante de él hasta que llegó a meta después de ponerle la guinda al día con dos kilómetros y medio de trote. Según me comentaron, su tiempo estuvo sobre los 40 minutos. Si es poco o mucho, se lo preguntáis a alguno de los hermanos Brownlee. 
Detrás de Xabi llegaron los demás y, como ocurre con la otra prueba hermanada, da un poco igual que llegues antes o que dejes de llegar. El pretexto, una vez más, era divertirse y practicar deporte en cuadrilla y con un mínimo y saludable aire competitivo que no riña con el objetivo principal: brindar y papear cuando se ha terminado todo. Si ése es el criterio para evaluar la prueba, fue todo un éxito. Y si fue todo un éxito, se debe a los organizadores, que están locos aunque parezcan cuerdos, a los voluntarios, que están cuerdos aunque parezcan locos, y a los ocho participantes que bastante hicieron con estar allí, ya fuera por locura o por cordura. A todos ellos, enhorabuena, y, principalmente, a Xabi Uria que, a este paso, llega a las olimpiadas de Río de Janeiro para robarle el oro a Jaroslav Kulhavy. El tío se enfila como una bala ya lleve calzas, bambas o vaya descalzo. 
Os dejo con unas cuantas fotos para que se os pongan los dientes largos y os animéis a participar la próxima vez si es que la hay. Pronto, si no es que lo ha hecho ya, nuestro vecino de las asics también se hará eco de la prueba, así que podéis volver a leer sobre ella ahí. Y, por último, también pronto, os haremos llegar más información sobre la II Pormaratoniana, con el mismo espíritu y objetivo que este supersprint, y culpa también de alguno de los que convirtieron el puerto de Zierbena en una fiesta deportiva. Vale la pena, como ya dijimos en su día, meterse en estos embolados, aunque, quien habla, esta vez, no sea la persona más adecuada: lo hago a toro pasado y confesando que yo me rilé de antemano, en fin.






4 comentarios:

Mitxel dijo...

jejejeje!!! La verdad es que estuvo muy bien, hay q repetir y HC, el año que viene te apuntas como está mandao. Era la primera vez que hacía una cosa de estas y me ha parecido super divertido y el recorrido se salía.
Yo quiero dar las gracias por sus ánimos y colaboración desinteresada a todas las que estuvieron animando, cogiendo tiempos...etc, alguna ya tenía experiencia de la I Pormaratoniana...sin vosotras estas historias no serían posibles. Y por supuesto también quiero dar las gracias al Comité Organizador por acordarse de mí.
Lo dicho, que el año que viene me vuelvo a apuntar.

Holden Caulfield dijo...

Qué bien has quedao, tío, mejor que en la clasificación, jeje

achasa dijo...

Yo no lo puedo hacer mejor. Ni la crónica, ni el triathlon. Por tanto, no hago una entrada y espero poder participar el año próximo.
Enhorabuena a los organizadores y participantes, me ha parecido muy bien todo, tanto el recorrido, la participación, los resultados, la competitividad... El año que viene participa Martín.

Un abrazo

Ricardo Fernández dijo...

Muchas gracias por la crónica Holden!!

La verdad es que todo salió a la perfección sobre todo gracias a la buena voluntad y el buen rollo de los participantes, y la disposición de las colaboradoras. Fue una mañana de 10!!

Un abrazo a todos!

Ricky