martes, 26 de marzo de 2013

Yannick Eijssen



El año pasado el joven belga que corre con el BMC Racing desde que debutó en profesionales acabó último en la Vuelta al País Vasco 2012. Lo hizo a más de una hora y cuatro minutos de Samuel Sánchez, que encabezó una clasificación general llena de corredores de gran potencial internacional. Sin más detalle, los diez primeros, y olvidándonos del asturiano que con su victoria consiguió un triunfo largamente soñado, fueron Joaquim Rodríguez, Bauke Mollema, Damiano Cunego, Tony Martin, Lars Petter Nordhaug, Jean-Christophe Peraud, Michele Scarponi, Christopher Horner y Simon Spilak. Si no os parece convincente por nombre, valga con decir que Joaquim Rodríguez (1º), Samuel Sánchez (9º), Bauke Mollema (18º), Damiano Cunego (21º) y Michele Scarponi (22º) acabaron entre los 25 primeros de la clasificación final del World Tour 2012. Aún así, Eijssen tuvo tanto mérito como ellos. Llegó hasta Oñate y se volvió para casa después de 824,6 km bien retorcidos. 
Más retorcidos aún parecen este año. Será un poco más: 836 kilómetros y nada más y nada menos que 32 puertos. Quitando la última contra el reloj, en las anteriores etapas habrá puertos de montaña como para poner una feria de agroturismo: 6 puertos el primer día, 5 puertos el segundo, 5 también en la tercera etapa (primera en alto), 6 etapas en la cuarta (otro final en alto, el clásico y tradicional paseo por Usartza) y 10 puertos en lo que algunos ya llaman el infierno de Beasain (dicen que hay más pero no aparecen en la altimetría).Todo esto pasará entre el lunes 1 de Abril y el sábado 6 de Abril. Es decir, en ná. Y, por eso, aprovechando que me he tomado un día de descanso, que estaba con energías y que esta mañana le he propuesto a alguien (y me ha dicho que bien) subir a ver cómo los favoritos se retuercen para llegar el 3 de Abril hasta La Lejana, pues me he decidido a hacer una de esas entradas introductorias que en su día ya hacía y hacía hasta con conocimiento y fundamento, rico, rico. Y te digo más, ya que estamos, hasta voy a hacer una de esas porras que alumbraba la columna derecha de mi blog, y pongo un pilón lleno de candidatos para que tengáis donde elegir.
Después del sufrimiento económico del año pasado, no haber escuchado este año ninguna lamentación suena a gloria. Gloria bendita, la verdad. Un año más tendremos Itzulia y la tendremos por todo lo alto, fiel a las tradiciones e innovando en alguna medida: recorridos sinuosos, tortuosos, pestosos, un buen puñado de candidatos, mucha clase en el pelotón, siempre atentos a las predicciones climatológicas, cunetas repletas de aficionados y, en resumen, ciclismo del bueno, del de primavera, de puertos cortos, bajadas peligrosas, grupos pequeños, cambios de líder, emboscadas, aventureros y victorias en un puñado de segundos. 
Del recorrido ya he adelantado algo, pero ahora añadiré más. La cosa empieza y termina en Guipúzcoa. Empieza el lunes en Elgoibar y termina en el mismo sitio, después de encontrarse con Asentzio al principio, pasar por un calvario central que enlaza Itziar, Endoia y el primer puerto de primera de la carrera, Azurki, y terminar con la subida a San Miguel, cuyo descenso llevará casi de cabeza a los corredores hasta Elgoibar de regreso. Si llueve, pues lo de siempre. Al día siguiente, etapa clásica ya en los recorridos de la Itzulia, llegando a la capital, Vitoria-Gasteiz. Quizás la etapa más proclive para las aventuras o, incluso, para la llegada al esprint, aunque, por supuesto, en la Vuelta al País Vasco, apenas hay esprinters y los que haya tendrán que tener buenas piernas para llegar con opciones al final. La tercera etapa, como ya hemos dicho, es la primera que llegará en alto. Una primera parte sencilla por territorio alavés, y llegan las complicaciones nada más entrar en Bizkaia. A la espera del medio kilómetro final que llevará a los corredores hasta La Lejana, también habrá emboscadas antes de subir a La Arboleda, con especial atención a Putxeta, donde algunos, como aficionados domingueros, ya hemos sufrido la estrechez y la pendiente. El que no conozca la Lejana, le animo a que si puede se acerque a ver esa rampa final que lleva hasta el cementerio, un porcentaje que puede hacer más diferencias que un puerto tendido de 20 kilómetros. La cuarta etapa, y ya lo hemos dicho antes, también termina en alto. Y también es ya un clásico desde que, lamentablemente, desapareció la Euskal Bizikleta: un recorrido sinuoso antes de llegar a Usartza y subir hasta el santuario de Arrate. Será, una vez más, una etapa atractiva y disputada, pero casi nunca se decide ahí la vuelta. La vuelta se decidirá los dos últimos días y ya de regresó a Gipuzkoa. Beasain y sus alrededores recibirán a los corredores con un laberinto de cuestas, algunas escondidas, que han levantado ya temores entre los corredores. Ion Izagirre decía hace unos días que si llueve las bajadas serán casi que peor que las subidas. Y hay diez subidas señaladas en el mapa, aunque rampas y repechos van a tener en 3D: Azkarate, Urraki (de primera), Santa Águeda, Mandubia, Olaberria (tres veces), Gabiria (dos veces) y Barbaris. Sin contar que por ahí tendrán otros que no se los van a poner en el mapa, como Bidania o Liernia. Muchos van a acabar viendo los verdes pastos de Lazkao con ganas de dejarse caer por allí como un peso muerto. Si se repite el frío, la niebla y la fría lluvia la carretera se hará peor. Igual que aquel año en que Lazkao recibió a la Itzulia con un tipo desapacible pero con el calor de la afición; aquel año, me dolieron las manos del frío y de aplaudir a Jens Voigt encorbado subiendo por Lazkaomendi. Además, al día siguiente, les quedará una contrarreloj de 24 kilómetros por Beasain sin una línea plana en la altimetría. 
Sobre el mapa, el recorrido parece atractivo. Y si el recorrido parece atractivo, no lo es menos el cartel de participantes. Con casi todos los equipos ya confirmados, 21 equipos entre los que están todos los del World Tour, no queda más remedio que presumir que la batalla será dura y competida con tanto candidato al triunfo final. Veamos:
Empezamos con los de casa. El Euskaltel-Euskadi (¿hay que seguir poniendo lo de Euskadi detrás?) se presenta sin ninguno de sus fichajes. Dirigidos por Gorka Gerrikagoitia, los vascos tienen un equipo competitivo, con el ganador del año pasado, que no llega en la forma ideal dada su preparación para el Giro, más Igor Antón, los Izagirre, Sicard y un buen puñado de veteranos de los que están acostumbrados a currar en el Tour. Igor González de Galdeano ha apostado este año por las letras del Tesoro en lugar de invertir en bolsa, pero el equipo es el único equipo del World Tour que aún no ha ganado, y por mucho que Galdeano se empeñe en aquello de que los corredores vascos siempre se han caracterizado por lo que les cuesta ganar, quizás haya que empezar a buscar otros razonamientos. De todas formas, el equipo presenta valores suficientes como para disputar cada etapa y la clasificación final. 
El equipo de moda, el Sky, llega con un candidato fijo: Richie Porte. Tendrá a Henao, Zandio y Kiriyenka para ayudarle, y mira que los ingleses tienen un rígido método de trabajo, seguro que nos pasamos media vuelta viéndolos en cabeza del pelotón. No ha tenido buen comienzo el inglés, pero John Tiernan-Locke también parece un corredor ideal para estas carreras de una semana.
Lo que era el Rabobank y ahora es Blanco vuelve a intentarlo con Mollema y Nordhaug. Además, estará el de casa, el veterano Juanma Gárate y otro del que siempre se puede esperar todos, Laurens ten Dam. Tom Jelte Slagter ya ha ganado este año y seguro que lo intenta. 
Omega Pharma-Quickstep vendrá con Brian Holm al volante y con Tony Martin dispuesto a, esta vez sí, llegar con verdaderas posibilidades a la última contrarreloj. No será el único del equipo que se asome por la cabeza: Kevin de Weert, Michal Golas, Kristof Vandewalle y, sobre todo, Peter Velits.
El Radioshack, descabezado y aturdido desde que Lance Armstrong se bebiera el elexir de la verdad, y con la puntilla ya dada después de anunciar la retirada del patrocinador, no vienen mancos los americanos. Chris Horner ya ha dicho que viene a ganar, y no sería la primera vez. El americano siempre parece vivir una segunda juventud y esta tierra se le da bien. Andy Schleck ya ha terminado una carrera, Andreas Kloden intentará superar las emboscadas, Jens Voigt se llevará el cariño de una afición que le respeta y Haimar Zubeldia intentará conseguir galones de líder. El duo belga Jan Bakelants y Maxine Monfort puede ser una sorpresa. 
Movistar, al contrario que Radioshack, ha sabido hace poco que van a seguir pagándole por rotularle el maillot. Además, siguen ganando, y dudo de que salgan de Beasain sin que alguno de los suyos haya levantado los brazos. Además, traen un buen plantel: Alejandro Valverde, Jonathan Castroviejo, Beñat Intxausti, Rui Costa, Juanjo Cobo, José Herrada...
El Astaná de Giuseppe Martinelli llega encabezado por Jakob Fuglsang, pero otros como Enrico Gasparotto, Francesco Gavazzi o Kevin Seeldrayers también pondrán de su parte para publicitar Kazajistán.
Los rusos del Katusha, aún celebrando que la UCI recapacitara, por obligación, se han dejado en casa a los Dani Moreno y Joaquim Rodríguez. En su lugar, Denis Menchov siempre parece candidato a algo aunque luego, muchas veces, se quede en nada. Simon Spilak siempre responde en estas carreteras y tampoco sería la primera vez que Ángel Vicioso gana en Euskadi. 
Los franceses del Ag2r La Mondiale viene con una colección de escaladores que en cuanto se empine la carretera se van a echar para adelante sobre el manillar y no van a dejar de intentarlo: John Gadret, Christophe Riblon, Jean Christophe Peraud, Carlos Betancur, Hubert Dupont... Encima luego vienen con Matteo Montaguti o Biel Kadri para las galopadas heróicas. 
Saxo-Tinkoff es Alberto Contador, ya lo sabemos. Seguro que viene con ganas de ganar y viene bien acompañado: Michael Rogers, Oliver Zaugg, Nicholas Roche, Chris Sorensen, Sergio Paulinho o Roman Kreuzinger. Cualquiera podría hacer entre los diez primeros. 
Lampre-Merida, sin embargo, no es solo Damiano Cunego, que parece que nunca gana, pero siempre está ahí. Reconozco que el italiano es una de mis debilidades. Parece que se quedó en nada desde que con solo 23 años se llevara el Giro y cuatro etapas y todos vieran en el Pequeño Príncipe al futuro del ciclismo italiano. Bien, no ha vuelto a ganar una grande, ni a hacer pódium, pero solo en 2010 no consiguió victorias y en su palmarés relucen el Giro de los Apeninos, el Giro del Trentino, el Giro de Lombardia, la Amstel Gold Race, la Settimana Coppi e Bartali y etapas en la Vuelta a España. Dámelo a mí. Ya sabe lo que es ganar una etapa en País Vasco y, esta vez, seguro que también lo intenta, como lo intentarán sus compañeros Diego Ulissi o Adriano Malori. 
Yannick Eijssen no vendrá esta vez con el BMC. El equipo que dirigirá Yvonne Ledanois traerá, sin embargo, un equipo competitivo en el que Tejay Van Garderen puede ser el líder. Otros, como Amael Moinard, Dominik Nerz, Steven Cummings o Steve Morabito pueden buscar su oportunidad.
Orica Greenedge se ha acostumbrado a ganar. Neil Stephens se trae a dos bazas de indudable fiabilidad, dos tiradores de primera: Michael Albasini y Simon Gerrans. Allan Davis, Pieter Weening y Simon Clarke tampoco son mancos. 
Los belgas del Lotto Belisol que dirige Mario Aerts llegarán a Elgoibar con un buen puñado de escaladores dispuestos a conquistar Beasain: Bart de Clerq, Jurgen Van den Broeck y Jelle Vanendert. El resto, como muchos otros, buscará su momento de gloria.
El Cannondale que antes era el Liquigas no viene con su equipo de gala. Brian Vandborg y Cristian Salerno pueden estar arriba y Maciej Paterski es rápido e inquieto. Seguro que los de Mario Scirea buscan las escapadas. 
Los franceses del FDJ vienen con su artillería más joven. Los Thibaut Pinot, Alexandre Geniez o Kenny Elissonde, más el silencioso pedaleo de Sandy Casar, Jeremy Roy o Jussi Veikkanen. Pinot estará corto de forma, supongo, y apuesto a que buscan el éxito desde lejos.
El Team Argos vendrá encabezado por Warren Barguil el joven francés que junto a Pinot o Demaré promete días de gloria para el ciclismo galo. Patrick Gretsch ya ganó el prólogo en Andalucía, Simon Geschke hizo una gran Roma Máxima y Johannes Fröhlinger lleva años haciendo buenos puestos. 
Bingen Fernández dirigirá al Garmin sin Daniel Martin pero con el hombre que le ayudó a llevarse la Volta a Catalunya, Ryder Hesjedal, quien acelera su preparación. Veteranos como Christian Vandevelde, Tom Danielson o Fabien Wegmann siempre pueden aparecer, aunque las bazas pueden ser Caleb Fairly si consigue llegar con los primeros y disputar cualquier esprint, y, sobre todo, Andrew Talansky. 
Vacansoleil no viene corto de líderes: Wouter Poels, Thomas de Gendt, Rob Ruijgh o José Rujano pueden meterse entre los primeros. Los demás buscarán las escapadas. 
Cofidis no viene de paseo. Jerome Coppel, Rein Taaramae y Dani Navarro ya han aparecido en lo que va de temporada. Christophe Le Mevel puede ser otra baza. Edwig Cammaerts y Luis Ángel Maté también.
Por último, el Caja Rural de Eugenio Goikoetxea intentará ser protagonista cada día, y, a buen seguro que lo conseguirá. Los Amets Txurruka, Iban Velasco, Omar Fraile o Marcos García saldrán con el cuchillo entre los dientes. Habrá que ver en qué forma se encuentran David Arroyo y Antonio Piedra. 
Con todos estos protagonistas, el recorrido puede empinarse y hacerse aún más difícil. Dicen que la carrera la hacen dura los corredores. Dicen que la lluvia también corre. Digan lo que digan, lo diremos en diferido cuando termine. Mientras tanto, esperar, e ir haciendo planes para asomarnos a la cuneta y disfrutar, una vez más, del ciclismo que no suele ocupar los titulares de la prensa, el ciclismo de verdad. 
Dejo la porra en un costado, que se animen los votantes. Si procede, igual hasta hay sorpresa para el ganador o ganadores. 

POSDATA: Después me he dado cuenta de que ya me huele no haber comentado que antes y después de la Vuelta al País Vasco también tendremos tres citas importantes para a aquellos a los que nos gusta el ciclismo más allá de los Pirineos. Este sábado, el santuario de Puy volverá a ver cómo los corredores se afanan por escalar hasta la colina y hacerse con el Gran Premio Miguel Indurain. Al día siguiente, domingo, se disputará la Vuelta a La Rioja que, como en las últimas ocasiones, se reducirá a un solo día que terminará con un circuito urbano con final en El Espolón. Después de la Itzulia, esta enorme semana de ciclismo se cerrará con la Clásica de Primavera en Amorebieta y, de nuevo, Muniketa y Autzagane serán los jueces de la carrera. También comentar que se producen las primeras bajas, y bajas dolorosas, y nunca mejor dicho. Hoy se ha sabido que el Caja Rural perderá a uno de sus líderes potenciales para País Vasco. David Arroyo no volverá a correr hasta Junio ya que deberá pasar por el quirófano para librarse de un forúnculo que ya le hizo la vida imposible en Catalunya. Una lástima.

2 comentarios:

achasa dijo...

Los naranjas ya pueden espabilar de una vez. No les he visto en los 10 primeros de una general final en lo que va de temporada. Un poco decepcionado, la verdad.

Holden Caulfield dijo...

Son mandarinas