viernes, 21 de junio de 2013

James Gandolfini



Nacido en Westwood (New Jersey), dicen que Gandolfini siempre estuvo muy orgulloso de su procedencia. Incluso cuando Mikhail Prokhorov decidió llevarse a los Nets a Brooklyn, él siguió siendo un fan incondicional de los Nets. El más famoso de todos los fans del equipo, si lo permite el rapero, y dueño menor del equipo, Shawn "Jay-Z" Carter. 
También dicen que Gandolfini poseía el talento de un gran actor, pero despreciaba la actitud envanecida que suele acompañar a algunas estrellas de Hollywood. 
Si os suena, pero no sabéis muy bien quién es, volved al Fnac, ahorrad, y compraros "The Sopranos". Si no podéis pagarla, robadla. Quedará muy bien ese espíritu con el que refleja la serie. O aprovechad los agujeros negros de la red, pero no desaprovecheis la oportunidad de conocer a Tony Soprano, su familia y su banda mafiosa. Por ese papel se hizo famoso James Gandolfini, por eso se convirtió en el seguidor más famoso de los New Jersey-Brooklyn Nets. Y también de los Jets y de los Rangers. Le gustaba todo, no sé si apostaría. 
Gandolfini murió hace dos días en Roma a la edad de 51 años. Sufrió un ataque al corazón en la habitación de su hotel. Estaba de viaje junto a su hijo, Michael Gandolfini, quien aparece con él en esa foto de ahí arriba y que he conseguido en internet por cortesía de la web de ESPN (espn.go.com). Las condolencias, lamentaciones y reconocimientos no se han hecho esperar, ya sean via twitter, en panegíricos periodísticos o en sinceras declaraciones de sus compañeros de trabajo, jugadores de baloncesto y vecinos de barrio. 
Ha muerto Tony Soprano para muchos. Para algunos, ha muerto una celebrity a la que, a veces, se le invitaba a coger un micrófono y animar al público reunido para ver a los Nets, el tío que intentó convencer a LeBron James para que fichara por los Nets durante la recogida de un premio. Para otros, y esto sí que dolerá, ha muerto James Gandolfini. O Jimmy. 
Quién sabe. Quizás el año que viene Coach Kidd, aunque ya sea un pelín tarde, le da una alegría celestial a la afición de los Nets y, esté donde esté, a James Gandolfini. ¿A dónde van los patos?

2 comentarios:

Ricardo Fernández dijo...

Un actorazo, una pena.

Al menos siempre nos quedará Tony, un gran maestro de esa universidad de la vida que es Los Soprano.

"Solo jodemos a quien merece ser jodido"

Un abrazo Holden.

Holden Caulfield dijo...

Ricky dixit