martes, 1 de junio de 2010

Andrey Vatutin


Es joven y dicen que impone físicamente. Al parecer, solo tiene un hobby: nadar dos kilómetros todos los días. Llegó al CSKA de Moscú hará como siete u ocho años, cuando Alexander Gomelsky les invitó a involucrarse en el proyecto del equipo, y digo les porque con él venía el que hasta hace muy poco era el presidente del club, Sergey Kushchenko. Juntos habían llevado al Ural Great a lo más alto. Necesitaban nuevos proyectos. Esta temporada, sin embargo, Vatutin se ha visto obligado a reducir el gasto económico del club, ya que, como él mismo anunció, solo recuperaban un 20% de su presupuesto. Pero es que su presupuesto es muy exigente. El CSKA de Moscú se ha caracterizado por unas plantillas largas en las que jugadores jóvenes y con un enorme potencial descansaban demasiados minutos en el banquillo. Y esta es una de las cosas de las que precisamente habla Sergio Scariolo en la última entrada de su blog.
Y es que el entrenador italiano se ha enzarzado en una ardua disputa con el directivo ruso desencadenada, en gran parte, tras hacerse pública la polémica sobre la corrupción el arbitraje ruso que obligó al Presidente de la Federación Rusa a dimitir. En su segunda entrada de blog respecto al tema, Scariolo, con un castellano fluido aunque con ciertos errores gramaticales, hace alarde de un sarcasmo fino y de cultura general (cita libros de Oriana Fallaci y Patrick Rosenberg, además de recurrir a la imagen de la orquesta del Titanic) para opinar sobre la idiosincracia y la naturaleza de la Liga Rusa, sin aspavientos, con pretendida mesura, pero sin morderse la lengua. Y Vatutin es el principal receptor al que dirije sus comentarios.
Yo soy un poco ignorante sobre lo que sucede en la liga rusa, aunque no es difícil entender algunas de las cosas que explica Scariolo en su blog. Me cuesta imaginar a Scariolo metiéndose en esta disputa si no tuviera la razón de su parte, o, al menos, parte de ella. Me consta que asiduos a este blog podrían explicarnos algo mejor en que consiste todo esto, que ya lo han hecho en cierta medida, pero creo que Scariolo, a pesar de su ironía, tampoco deja mucho lugar a las dudas.
Así y con todo, la final de la liga, que enfrentará al Khimki contra el CSKA de Moscú se presenta de lo más apasionante. Y no tanto porque por un lado estén Langdon, Holden, Siskauskas, Khryapa, Kaun, Planinic y Mensah-Bosu, y por el otro, Kelly McCarty, Langford, Javtokas, Jankunas, Cabezas, Raúl López y Fridzon, si no porque la polémica extra deportiva (aunque tiene mucho de deportiva) le dará más picante a la competición.
Por el camino, se han quedado el Dynamo de Moscú de Bazarevich, que contaba con Moyna o con Shved, el Unics de Homicius, que contaba con Stombergas o Kressimir Loncar, el Lokomotiv de Kemzura, que contaba con Gerald Green o Andre Owens, el Spartak San Petersburgo de Zvi Sherf, que contaba con James White o Zakhar Paschoutine o el Triumph de Eremin, que contaba con Shabalkin o Panin. En resumen, una competición con jugadores contrastados y entrenadores de calidad, que se ha visto sacudida por un escándalo arbitral que amenaza con descubrir más cosas.
Daremos cuenta de como acaba la final, pero una que ya ha acabado, es la del país vecino, Lituania, donde el Lietuvos Rytas ganó al Zalgiris Kaunas gracias a Marko Bjelica. Tras la victoria, Rimas Kurtinaitis anunció que abandonaba el equipo, un equipo con el que ha demostrado su gran futuro como entrenador. El otro gran equipo del país, se mantiene a la expectativa de los movimientos de su dueño, el magnate ruso con pasaporte lituano Romanov, que durante la fase final por el título, cesó al entrenador Darius Maskoliunas para poner al frente al jugador Dainius Salenga con la ayuda del también jugador Marcus Brown, y optar, en el siguiente partido, por cambiar el orden y darle la dirección del equipo a Marcus Brown.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Hola, Holden Caulfield, y muy buenas a todos!
Voy a contar (también con errores gramaticales y con un castellano menos fluido) de nuestro pobre baloncesto. La verdad es que la situación en este deporte es complicadísima y malsana y solo los directivos del CSKA no la advierten, porque la estructura actual es un producto de sus propia actividad y les sirve vivir como en Jauja mientras que el resto del campeonato ruso prácticamente se hunde.
Seguiré más tarde, de momento solamente voy a añadir que Scariolo tiene muchísima razón y muchos aficionados (hasta unos del propio SCKA) comparten su opinion y su posición.
Un saludo de Moscú! Elena

Holden Caulfield dijo...

Gracias Elena, sabía que me echarías una mano

Anónimo dijo...

Los eventos escandalosos y la polémica siguiente causaron una consecuencia. El martes pasado ocurrió esto
http://www.terra.com/deportes/articulo/html/fox1388982.htm
De momento nadie imagina ¿qué resultará de ello? Pero todos esperan en lo mejor, porque está claro que vivir como antes es inaceptable.

Y una pequeña corrección.
Holden Caulfield, en tu entrada has olvidado a nuestro máximo anotador de la temporada pasada Serguey Bykov, escolta del Dinamo de Moscú. Hay rumores que seguirá en el CSKA porque jugador como él es digno de jugar en Euroliga. Pero en el CSKA le espera competencia con Trajan Langdon que es un desafío grandísimo.
Elena, Moscú.