lunes, 25 de octubre de 2010

Mario Been


Tiene que haber sido duro, muy duro. Que te ganen 10-0 tiene que resultar un trago muy duro de pasar, pero cuando, además, no eres un equipo recién ascendido, humilde o mediocre, debe ser más duro aún. Porque es cierto que el PSV va líder de la Liga holandesa y que en el equipo de Frank Rutten están despuntando algunos jugadores que darán qué hablar en los próximos años, tales como Ibrahim Afellay (que ya suena para el Atlético de Madrid), el sueco Ola Toivonen o el brasileño Jonathan Reis. Y también es cierto que Mario Been llegó al Feyenoord en 2009 cuando el equipo pasaba por una galopante crisis económica. Al final de temporada, fueron cuartos y se clasificaron para la Europa League, y todo eran elogios, pero este verano, alguno de los veteranos que mantenían el equilibrio del equipo, se retiraron, y Been se encontró con un puñado de incorporaciones conseguidas a duras penas, a base de cesiones y jugadores que terminaban contrato. Así, se vieron apeados de la Europa League por el Gent antes de entrar en la liguilla y ahora han recibido la mayor paliza en la historia de la liga holandesa, lo que Mario Been ha calificado como "una página negra en la historia del Feyenoord".
El equipo de Rotterdam no es un recién ascendido ni un equipo de media tabla. Desde su fundación en 1908, han ganado 14 Ligas (eso sí, la última en 1999), 11 Copas y 2 Supercopas. Su último título nacional fue hace nada más que dos años, la Copa. En 1970 ganaron lo que viene ahora a llamarse Champions League y lo que entonces se llamaba Copa Intercontinental, con un histórico equipo en el que destacaban jugadores como Rinus Israel o Ove Kindvall y a los que yo nunca vi jugar porque me faltaban seis años para nacer. Pero no hace falta irse tan lejos para rememorar el último título europeo de los de Rotterdam, porque en 2002, se hicieron con la Copa de la UEFA (ahora Europa League), gracias a los Van Persie, Van Hooijdonk y a un gran John Dahl Tomasson. Es decir, vamos, que el Feyenoord no es un equipo del que esperas que pueda perder un partido por 10-0, por mucho que sea el PSV o el Ajax a quienes se enfrente. Por eso digo, ha tenido que ser realmente doloroso, muy doloroso. El pobre Rob van Dijk aún debe estar soñando con tanto viaje al interior de su portería. Pero también los De Cler, Bahia, Leerdam, De Vrij, Mokotjo, Bruins, Fer, El Ahmadi, Wijnaldum, Schaken, Indi, Castaignos y Aussar, quienes, en un momento o en otro, estuvieron sobre el campo.
Mario Been dijo después de la derrota que entendía que su puesto corría peligro. Pero parece que, por ahora, Leo Beenhakker, que apura el otoño de su carrera haciendo labores de mánager en el equipo de Rótterdam, le ha dado un margen de confianza. No en vano, Been no es un recién llegado. Ex-jugador del propio Feyenoord, así como del Pisa, Roda, Tirol, Excelsior y Heerenveen, Been comenzó su carrera en el propio Feyenoord, como ayudante de Bert van Marwijk, actual seleccionador de Holanda. De allí marchó al Excelsior, donde cuentan que su equipo facturaba un fútbol de ataque muy combinado y efectivo. De hecho, consiguió ascenderlos a la Primera división con una amplia ventaja sobre sus perseguidores. Ese éxito le llevó a firmar como ayudante de Wim Rijsbergen en Trinidad y Tobago. Rijsbergen, uno de esos entrenadores holandeses ansioso por vivir aventuras (ha entrenado en varios equipos holandeses, Chile, México y Arabia Saudí además de en Trinidad y Tobago), no duró mucho, y Been volvió a Holanda para hacerse cargo del NEC Nimega. En las tres temporadas que estuvo ahí, consiguió clasificar al equipo para la UEFA y escribir una página en la historia del NEC Nimega (nada negra) al conseguir superar la primera liguilla con una histórica victoria ante el Udinese. De ahí, se fue al Feyenoord, y a pesar de los problemas económicos, nadie podía pensar que llegaría a ocurrir lo que ocurrió este fin de semana.
Veremos como reaccionan en la siguiente jornada. Y veremos si esta victoria no impulsa a un PSV histórico que rememora los tiempos de aquel equipo de finales de los 80.
Por lo demás, Mikel Urrutikoetxea, nuestro anterior protagonista, y era obligado decirlo, ganó a Zubieta con solvencia y eficiencia. Le seguiremos. Y otro protagonista, esta vez triste pero afortunado, fue Miguel García, mediocampista del Salamanca que nos dejó el corazón helado con su fulminante desvanecimiento. Sobrecogedoras también las lágrimas de Arbilla o Márquez y la cara de asombro del resto de sus compañeros. Afortunadamente, parece que Miguel nació por segunda vez en El Helmántico. Que le vaya todo bien en los próximos días, y que le vaya bien también a Mario Been y los suyos.
Posdata: Por cierto (y por respeto), paso de colgar el video de los goles, cualquiera puede verlo en youtube casi seguro. Por cierto (y por vagancia), yo ni tan siquiera los he visto. Son muchos, ¿no? ¿Diez?

3 comentarios:

achasa dijo...

Justo el día en que el PSV ganó 10-0 al Feyenoord, leo una entrevista a Royston Drenthe, ex-jugador de los goleados, diciendo que este equipo es el R. Madrid de Holanda. Pues madre mía!!!! No me imagino yo metiéndole nadie 10 al Madrid. Vaya imagen. Tiene que estar contento Drenthe.

Aupa Txurruka, hasta Taiwan para ganar su primera carrera, con dos cojones.

Álvaro.

Canellara dijo...

Ahí estamos!! Como diría aquel "bravo" Amets!!! Por cierto, habéis leído??? Puertos de 52KM, a tres mil y pico metros de altura...pero q es eso???? Lo intentamos corriendo???
Saludos.

Holden Caulfield dijo...

Pues ya no escribo la entrada de Txurruka. Anoche estuve buscando información, pero no conseguía enterarme de quién había sido ese misterioso francés que quedó tercero, y dejé la entrada sin escribir. Ahora ya sé quién fue el francés, pero, ya, total, además ha salido en toda la prensa. Me alegro un montón por Txurruka, se lo merecía. Ya lo dice Oroz, es tan especial que se tenía que ir a tomar por culo (con perdón) para estrenar palmarés.