viernes, 17 de febrero de 2012

John Daniel "Tooz" Matuszak



Tooz Matuszak nació el 25 de Octubre de 1950 en Milwaukee, Wisconsin, y falleció con solo 38 años, el 17 de Junio de 1989. Matuszak jugó como defensa liniero en la NFL. Cumplió en la universidad con Tampa y le eligieron en la primera posición del draft de 1973 los Houston Oilers aunque apenas jugó una temporada con ellos. Fue traspasado a los Houston Texas de la WFL, con los que ni debutó, y tras dos años repartidos entre Kansas City Chiefs y los Washington Redskins, donde no pasó de pretemporada, encontró acomodo con los Oakland/Los Angeles Raiders desde 1976 hasta 1982, año en el que se retiró, después de ganar su segunda Super Bowl, la de 1981. En 2005, Sport Illustrated le eligió entre los cinco primeros en una clasificación histórica sobre los jugadores más pendencieros ("bad boys") de la historia de la NFL. Matuszak se ganó su fama de juerguista gracias, en parte a su adicción a los tranquilizantes y los narcóticos. Una adicción que, por supuesto, mermó su rendimiento deportivo. Con solo 38 años, falleció de problemas coronarios, y, tras la autopsia, se determinó que murió por una sobredosis de dextropropoxifeno, aunque se encontraron rastos de cocaína e indicios de una pneumonia.

¿Por qué?

Te lo voy a contar. Pero es muy sencillo.

Ahora mismo, en mi televisor, Mikey, Gordi, Bocazas y Data han cogido sus bicicletas y marchan por la carretera camino del bar de la playa donde creerán que se esconde el tesoro del pirata Willy el Tuerto. Un jovencísimo Josh Brolin los persigue en una bicicleta de niña y se encuentra por el camino con Troy y las dos chicas. Pero ya sabéis quiénes están en el bar: los Fratelli y... Sloth. ¿No os acordáis de Sloth? ¿No sabéis de qué os hablo? No habéis tenido infancia. Entonces, no habéis disfrutado de uno de los grandes momentos de todo proceso de crecimiento: ver Los Goonies. Aunque sea como ver ahora en directo lo que queda de los Sex Pistols, aún estáis a tiempo.

Yo lo estoy reviviendo.

Además, en inglés.

Y se hace raro.

Se hace raro ver ahora a Josh Brolin después de que le haya visto hacer de Llewelyn Moss en No es país para viejos. Ver ahora a Sean Astin haciendo de sensible adolescente, no me ayuda a dejar de imaginármelo con los pies gigantes y las orejas de punta, ayudando a Frodo Bolsón a librarse del anillo. Pero ahí están, ya están dentro del restaurante. Y Mamá Fratelli acaba de aparecer.

No me va a dar tiempo a ver a Sloth, con su camiseta de Supermán, porque me voy a pirar a correr, pero, si no lo habéis visto, aún estáis a tiempo, repito.

Y si lo veis, fijaros bien, porque veréis que, en algunos momentos de la película, Sloth viste una camiseta de los Oakland Riders. Y es solo porque Sloth es John "Tooz" Matuszak al que, después de dejar los estadios, aún le dio para hacerse actor y convertirse en un héroe para todos aquellos adolescentes inocentes que en 1985 subíamos al payo de nuestra tía a ver si por casualidad encontrábamos un mapa del tesoro y vivíamos una aventura tan increíble como la de estos chavales de Oregón.

2 comentarios:

achasa dijo...

Pero qué me estás contando!!!! Sloth, Los Goonies!!!! Dios Santo!!

-"He puesto truampas"
-"Data, dirás trampas"
-"Pues eso he dicho truampas"

Joder qué recuerdos. La mejor.

Holden Caulfield dijo...

A la altura de esquivar trenes, acojonante. Pues sí, oferta en el fnac, tres pelis no sé cuánto y una de ellas, fue Los Goonies.