lunes, 20 de junio de 2011

Daniel Passarella




Empecé a preparar esta entrada anoche, cuando aún estaba reciente y no habían salido los periódicos de hoy lunes. Ahora ya se ha quedado caduca. Esta mañana en todos los periódicos hay un pequeño espacio para hablar del histórico club argentino y, casi siempre, va unido a la palabra abismo.

La noticia, en sí, es que el equipo que ahora preside el exjugador y exentrenador Daniel Passarella perdió 1-2 contra Lanús, que acabó subcampeón del Clausura por detrás de Vélez Sarsfield, y tendrá que jugarse un descenso histórico ante el Belgrano de Córdoba de "el ruso" Zielinski. Primero jugarán este miércoles en el Gigante de Alberdi y la vuelta rubricará uno de los momentos más lamentables de la historia de este club con un partido agónico en el viejo Monumental.

Hablamos de un club con 110 años de historia. El más laureado de Argentina con 33 títulos. Un club que posee el récord de participaciones consecutivas en la Copa Libertadores con catorce años sin fallar hasta 2009. El líder de la clasificación histórica profesional del fútbol argentino. Un club por el que han pasado jugadores como Amadeo Carrizo, Alfredo Di Stefano, Sívori, Francescoli, Ariel Ortega, Hernán Crespo, Marcelo Salas, Juan Pablo Ángel, D’Alessandro, Cavenaghi, Santiago Solari, El Muñeco Gallardo, Sorín, Aimar, Mascherano, Saviola, Higuaín… Y entrenadores como el propio Di Stéfano, Griguol, Pellegrini, Ramón Díaz (el más laureado), Néstor Gorosito, Leonardo Astrada, Diego Simeone, César Luis Menotti, Américo Gallego... Un club que cada año, acompañado por su eterno rival, Boca Juniors, era protagonista de lo que The Observer calificó como uno de los cincuenta acontecimientos deportivos que no podías perderte antes de morir, el gran clásico del fútbol argentino, un partido de una intensidad que sobrepasa lo meramente futbolístico, para lo bueno y para lo malo.

Este club lleva varios años en profunda crisis institucional y económica, al parecer. Ya adelanto que mis fuentes son vagas, mi posición distanciada y no manejo ni los datos ni la profundidad necesaria como para analizar la situación de la institución con fiabilidad. Pero algunas fuentes apuntan a que todo comenzó desde el ascenso al poder de José María Aguilar y la influencia de Mario Israel en ciertas decisiones económicas. No lo sé. El caso es que el club maneja una deuda, aproximada, según he podido saber, de 140 millones de dólares. Hace un tiempo, el periodista deportivo argentino, Alejandro Fabbri habló de una presunta presión del diario Clarín para prohibir las críticas al presidente Aguilar y se levantó polémica por el dinero gestionado en el traspaso de Fernando Belluschi al Olympiakos. Los millonarios, en cualquier caso, perdieron la fuerza de su apodo (todo esto lo he sacado de rebuscar por Internet y no puedo aportar fuentes fidedignas, pero supongo que si se insiste, se encontrarán datos más objetivos).

Desde que ganaron su último título en 2008, la crisis se aupó hasta la parcela deportiva. Daniel Passarella accedió a la presidencia y, como se puede ver en wikipedia, pasó a la historia como una de las únicas cinco personas en ser jugador, entrenador y presidente de un club (junto con Bernabeu en Madrid, Beckenbauer en Munich, Carlos Babington, que también fue entrenador de River, en Huracán, y Eduardo Pimentel en Colombia). El exjugador de River, Florentina e Inter, y exentrenador y exseleccionador de Argentina, Uruguay, River, Parma, Monterrey y Corinthians decidió ofrecerle el cargo de entrenador a Juan José López, exjugador de River (466 partidos), quien, precisamente, se retiró en Belgrano y estuvo en esta misma situación con Talleres de Córdoba. JJ López cogió al equipo cuando lo dejó Ángel Cappa, tras siete derrotas consecutivas.

Este fin de semana, ante Lanús, un gol en los últimos minutos cubrió de nubes el cielo sobre El Monumental. Una persona murió de problemas cardíacos. Ahora, los Juan Carlos Carrizo, Erik Lamela, Mariano Pavone o Matías Almeyda (creo que Diego Buonanotte, la última perla junto a Lamela de la prestigiosa cantera millonaria, ya se ha despedido y pone rumbo a Málaga) jugarán un descenso fatídico ante el Belgrano de Córdoba del joven Franco Vázquez y el renacido delantero César Pereyra. Las crónicas serán dramáticas, a buen seguro. Imaginar esta situación en otros clubes de tanto peso histórico como River Plate ocurriendo en ligas europeas nos puede dar una perspectiva de lo que significa todo esto. La portada de Olé antes del partido contra Lanús lo resume todo.

3 comentarios:

Ricky dijo...

Ay mi River!!

No es que lo siga mucho, pero leer la entrada sí que me ha hecho recordar esos ya míticos partidos al Pro Evolution de la Play Station donde las sensibilidades de la cuadrilla quedaban divididas entre Boca y River!!

Qué tiempos tan bonitos y lejanos y qué penita ver así a mi River!!

Buena entrada Holden.

Un abrazo.

Holden Caulfield dijo...

Aupa Ricky. Los de Boca seguro que se alegran, pero para los que no somos ni de uno ni de otro, al menos más allá de ligeras simpatías, seguro que nos apena que no se pueda jugar ese partido.

Mitxel dijo...

Dale Bo, dale Bo, dale Boca, dale Bo, dale Bo, dale Bo, dale Boca, dale Bo!!!!!
Pues yo soy de Boca, reconozco que me da cierta pena lo de River, más que nada porque no habría derby pero el fútbol es así. River ha tenido grandes jugadore pero en Boca ha estado el más grande de todos: Diego Armando Maradona!!! Por cierto, la portada de Olé es cojonuda.
Ya sé que no es lo mismo pero en Europa también ha habido descensos sonados esta temporada: Deportivo, West Ham, Sampdoria, Mónaco, Eintracht... Y, por supuesto, no nos podemos olvidar de nuestro Baraka!!!