martes, 16 de julio de 2013

Pierre André Gobet



Hace mucho tiempo escribí una entrada en este mismo blog hablando de la subida de Ueli Steck al Eiger por su famosa cara norte (nordwand, en alemán, la llaman, mordwand, en un juego de palabras entre nord y mord, muerte en alemán), allí donde se inventó el turismo, en los Alpes suizos, donde Karl Mehringer y Max Sedlmeyer inauguraron la tragedia de una subida que aún hoy en día sigue siendo épica. 
También en el Mont Blanc, la montaña más alta de la Unión Europea, hay subidas épicas que han permanecido durante años. 23 años, en concreto, ha durado la escalada más rápida a la cima de la montaña maldita. En su día, el suizo Pierre André Gobet subió y bajó del Mont Blanc en unas cinco horas y diez minutos. Hace unas semanas, Kilian Jornet batió ese récord. Subió y bajó hasta la cima, situada a 4810 metros, en cuatro horas y 57 minutos. Salió de la iglesia de Chamonix, subió hasta Grand Mulets en menos de dos horas, llegó a Vallot en tres, y estaba en la cima 3 horas y 30 después. De ahí, se lanzó a tumba abierta en un descenso en el que su compañero de travesía, Matheo Jacquemound sufrió una caída y no pudo entrar, de regreso, en Chamonix, acompañando al catalán. 
Los datos asustan. Y lo hacen más aún si se consideran los detalles. Un tío aparece por la iglesia sin camiseta, con los bastones en la mano, y no necesita ni sentarse para atender a la prensa. Acaba de superar un desnivel positivo de casi 4.000 metros y treinta y dos kilómetros, con unas zapatillas con clavos, pantalones cortos, una camiseta térmica, cortavientos, pantalón largo cortavientos, riñonera, guantes, tubular, agua, dos geles, un reloj, quince metros de cuerda, una frontal, los bastones y sus gafas de sol. No necesitó más ayuda. Ni ropa pesada ni oxígeno. Ni ayuda del exterior. 
Por supuesto, es Kilian Jornet. Nacido en Sabadell en 1987, con su 1'71 metros de altura y sus 56 kilos de peso, el catalán es toda una fuerza de la naturaleza. Y aquí la frase está perfectamente utilizada, porque Jornet es fuerza y es naturaleza. Con su talento, el ultrafondista, esquiador y alpinista catalán ha desechado convertirse en una estrella de disciplinas más visibles para mantenerse fiel a lo que ama: la montaña. Sus reflexiones son profundas, su espíritu es límpido, sus piernas robustas. Su palmarés parece inalcanzable. En el mismo Mont Blanc, no es la primera vez que deja escrito su nombre sobre las piedras del macizo granítico. Ya ha ganado en tres ocasiones la ultratrail del Mont Blanc, una de las carreras más duras de montaña. Hace un año, rompió otro récord, superó la arista Innominata, una de las subidas más duras y técnicas al Mont Blanc que se encuentra en el lado sur de la montaña para cruzar de Italia a Francia. Salió poco después de las tres de la mañana de Courmayeur, Italia, un 18 de Septiembre, llegó a Chamonix, Francia, tras 42 kilómetros y 3810 metros de desnivel, 8 horas y 42 minutos más tarde.
Jornet se encuentra realizando el gran reto de su vida, completar las siete montañas más altas en siete continentes diferentes, las siete montañas de su vida. El objetivo es hacerlo con especial atención a la conexión naturaleza-ser humano. Todo terminará, si va bien, dentro de un par de años con su intento de escalar el Everest tal y como lo ha hecho con el Mont Blanc. Quizás hasta intente batir el récord de subida que mantiene aún Kazi Sherpa. Lo consiga o no lo consiga, seguro que deja algunas imágenes difíciles de olvidar. 
Os dejo con unos cuantos vídeos, un par de ellos, o tres. El primero es el reportaje de su travesía Courmayeur-Mont Blanc-Chamonix, se te pone la piel de gallina solo de verle comenzar por las calles dormidas de Courmayeur. El segundo es su llegada hace unos días a Chamonix después de batir el récord de ascensión al Mont Blanc. Se ríe y todo. El tercero es el vídeo de presentación de su proyecto "Summits of My Life" donde colabora hasta Carles Puyol.

Por cierto, la imagen, añade aún más valor a los éxitos de este atleta. Y, si queréis saber de dónde la saqué, se puede encontrar por internet. Yo me topé con ella en una búsqueda de google que remitía a la hemeroteca del Mundo Deportivo, pero había otras versiones de otras fuentes. 




2 comentarios:

achasa dijo...

Yo con este hombre me quedo sin palabras.

Holden Caulfield dijo...

No words, sí