lunes, 15 de noviembre de 2010

Carlos Velasco Carballo


Me correjís si me equivoco, pero creo que nunca ha encabezado una entrada de este blog un árbitro, que vendría a ser algo así como cuando un entrenador dice en rueda de prensa que nunca habla de los árbitros. Nunca digas nunca jamás, aunque seas James Bond, y tengas licencia para criticar. Ahora tampoco voy a hablar de los árbitros, aunque Carlos Velasco Carballo sea uno de ellos, pero voy a hablar de licencias, de licencias poéticas. Porque pura poesía es la casualidad.
Os cuento. Sábado de sobremesa. Antes de coger el taxi para el aeropuerto, nos tomamos un café en el Continental, a pocos metros del cable inglés. Hojeamos el periódico y hablamos de lo divino y lo profano que vienen a ser lo mismo. En un momento, A comenta que ha leído algo sorprendente en la prensa sobre el partido de esa misma tarde. Lo buscamos y lo encontramos. Es una preciosa pieza de pura poesía periodística, un ejercicio de objetividad, criterio y gran juicio:
"A Velasco Carballo no debe gustarle el Almería que solo ha ganado 1 de los 6 partidos que le ha dirigido. Madrileño, madridista, malo y casero, estos son los atributos que mejor le vienen a Velasco Carballo."
Después de escribirlo R del Pino, periodista de la Voz de Almería, se recostó en su sillón, miró la pantalla del ordenador, y respiró profundamente. Sí, eso era exactamente lo que quería escribir.
Pero aún había más. El Almería perdió el séptimo partido que le arbitraba el colegiado madrileño. Perdió uno a cero y jugó contra 9 más de veinte minutos. Los jugadores del Athletic acabaron descontentos. Caparrós habló en la rueda de prensa. Macua puso cara seria. Lillo no se acordó del arbitraje. ¿Qué dijo la crónica de la Voz de Almería? Pues, no lo sé, porque ya estaba de vuelta, sin maleta, pero de vuelta. Eso sí, me da lo mismo. Lo mejor ya había pasado. Pura poesía. Pura justicia poética.

2 comentarios:

achasa dijo...

el nombre del café era "Colonial". Aun así, la noticia que leímos sigue siendo igual de denigrante. Eso sí, no es peor que las que diariamente se leen en los periódicos de Relaño e Inda, por citar dos ejemplos, que están rayando lo más bajo del periodismo deportivo. Desgraciadamente, si abrimos cualquier periódico, especialmente de este estilo, nos encontraremos con muchísimos casos parecidos.
Hace tiempo que en los peródicos se ha dejado de dar noticias para dar sólo opiniones y crear corrientes. Tristísimo.

Holden Caulfield dijo...

Ya es tan manido, que no sé para qué sigo escribiendo sobre estos temas.