lunes, 7 de febrero de 2011

Robert Kubica


Cuando hace tres años se estampó a 220 km/h contra un muro en el Gran Premio de Canadá, él mismo llegó a decir que había sido un milagro. Un milagro porque salió con poco más de una pierna fracturada de aquel amasijo de hierros. Kubica, profundamente religioso y católico, apuntó a su compatriota Karol Wojtyla, Juan Pablo II, como responsable del milagro y, según comentaron algunas fuentes, el Vaticano llegó (o al menos pretendió) a investigar el suceso y se planteó convocar al piloto para entrevistarlo al respecto.
Quién sabe si ahora, cuando Kubica se encuentre con fuerzas de hablar a la prensa, nos contará si ha vuelto a ser protagonista de una nueva intervención divina porque, para creyentes o no, lo que le ha vuelto a suceder hace un par de días parece otro milagro.
Ahora ha sido con un Skoda, y no ha sido en un circuito, si no en un rally, el rally Ronde di Andora. Perdió el control del coche y se empotró contra otro muro, esta vez el de una iglesia, que no deja de ser una invitación para hacer comentarios peligrosamente gratuitos.
Parecía que Kubica (los periodistas se han afanado en intentar pronunciar bien un nombre que en apariencia no es difícil, he oído desde Kubica, y pongo en cursiva donde acentúan la palabra, Kubica, Kubisa, pero a ninguno Kubitsa, que creo que es como se dice) no iba a salir tan bien parado esta vez. El orden de gravedad ha ido esta vez de más a menos. Si en las primeras horas parecía que iba a perder una mano, hoy mismo ya han dicho que mueve los dedos. En cualquier caso, el primer polaco en la Fórmula 1, tendrá un largo proceso de recuperación para superar sus múltiples politraumatismos. Quizás, en el interín, le convoque el Vaticano.

2 comentarios:

achasa dijo...

El vídeo del piloto que le seguía es bastante ilustrativo. Imagino que lo has visto. No me extraña que tengan accidentes porque vaya carreteras por las que van.

Si subes el vídeo, te cuidado, igual te lo censura la Premier.

Holden Caulfield dijo...

Vi que estaba el vídeo, pero me dio pereza ponerme a buscarlo y colgarlo, di por sentado que era fácil verlo si alguien quería. Yo ni lo he visto. Lo de la Premier es lo que tiene. El negocio es el negocio.