miércoles, 13 de abril de 2011

Ian Stannard

Ian Stannard es un joven corredor de 24 años que está enamorado de las clásicas de primavera. Siendo británico, comenzó en la pista, y ya ha corrido en el T-Mobile, como amateur, en el Landbouwkrediet, en el ISD-Neri (con los que debutó en el Giro) y este año corre en casa, en el Team Sky, con el que fue 36º hace unos días en París-Roubaix, a casi cinco minutos del vencedor. Aún no tiene victorias considerables en su palmarés, pero ya ha dejado destellos de su calidad, y de por donde van a ir los tiros, como cuando hizo tercero en la Kuurne-Bruselas-Kuurne, donde no pudo con Bobbie Traksel y Rick Flens, pero lo intentó con tanta fuerza que, como confesó luego, estaba tan dolorido que no recuerda las entrevistas en línea de meta. Como dicen en la página web de Sky, nació en Gran Bretaña, pero parece belga. Lo suyo son (o quiere que sean) las clásicas, y en ello está. Hoy lo he elegido a él para encabezar esta entrada porque encontré un video corto, demasiado corto quizás, en el que una cámara que colocaron en la parte trasera de la bicicleta de Stannard nos ayuda a sentir un poco mejor lo que supone correr el infierno del Norte.
Pero en realidad, de quien quería hablar era de Jens Voigt, el magnífico corredor alemán, que se preparaba para despedirse del ciclismo profesional a sus 39 años. Voigt me ha escrito una carta. Se la ha escrito a todos los aficionados, pero cuando habla del frío y de darle ánimos, no puedo evitar recordar como llegaba planchado a Lazkaomendi, en cabeza, empapado, con el gesto prieto de quien está rebasando el límite de sus fuerzas, y nosotros le gritábamos que siguiera, que no se parara, aún cuando preferíamos que ganara alguien que llegaba por detrás, pero no podías dejar de descubrirte ante el esfuerzo de aquel corredor. Así que aquel día lluvioso y frío en el que vi a Voigt ganar en Lazkao, me da derecho a reconocerme en la carta que Voigt ha escrito a todos los aficionados vascos para agradecerles su ánimo en el año de su despedida. ¿Habría qué matizar? Pues sí, pero por qué lo vamos a hacer ahora, cuando estamos ante el agradecimiento sentido de un corredor que ha ganado tres Criteriums Internacionales, dos Vueltas a Alemania, etapas en Tour y Giro, el Tour de Polonia, el Tour del Mediterráneo, la París-Bourges, el Gran Premio de las Naciones y cuatro etapas de la Vuelta al País Vasco, donde ganó por primera vez en una gran prueba profesional y que desde entonces recuerda con cariño. Que un corredor de su calidad y su experiencia diga todo eso sobre los aficionados al ciclismo en el País Vasco, solo debería animarnos a seguir acercándonos a la carretera cuando esté en nuestra mano y hacerlo con ética deportiva y con responsabilidad, además de con pasión y con ecuanimidad. Por la parte que me toca, gracias Jens.

Aunque me quede la entrada larguísima, copio y pego la carta que he cogido de biciciclismo.com justo después de los vídeos, el de Stannard en el infierno y el de Voigt en una grabación muy mala pero evocadora de aquella etapa en la encerrona de Lazkao.




Carta de Jens Voigt de agradecimiento de Jens Voigt para los aficionados vascos:

Esta carta va para todos los aficionados vascos, que siempre están ahí. Siento que he tenido una estrecha relación con los vascos durante los 14 años de mi carrera profesional. Tengo unos recuerdos muy buenos del País Vasco ya que algunos de mis mejores momentos han ocurrido en las colinas del país vasco. Mi primera victoria como profesional fue en Vuelta al País Vasco en 1998. Yo lucía todavía el maillot azul y blanco del equipo Gan. Esta victoria cambió mi carrera profesional para siempre y para mejor.

También fue la primera vez que tuve la suerte de vivir la pasión y la equidad de los aficionados vascos. Fue un día frío y lluvioso, a pesar de ello muchos de ellos vieron en vivo el final de la etapa y un gran número de ellos se quedaron a la ceremonia del podio. Este fue el momento en el que empezó mi amor y respeto con el País Vasco y la gente que vive allí.

Desde entonces, siempre he firmado para correr la carrera a pesar de que es una de las más difíciles y complicadas de la temporada. Sin embargo, me encanta volver a mi querido País Vasco.

Recuerdo también cuando tuve el maillot de mejor escalador en el Tour de Francia de 1998, pero solo por un día porque me caí dos veces en la primera etapa de los Pirineos. Casi no podía llegar a la meta y lo perdí, pero los aficionados vascos, una vez más, me apoyaron y me dieron ánimos hasta la meta. Las montañas estaban tapadas con sus banderas y sus camisetas de color naranja, típicas de la afición. Un mar rojo y verde y blanco de sus famosas banderas nacionales. Y si la afición vasca es famosa por algo, es por ser justa y animar a todo el mundo, incluso a los que se caen y apenas pueden aguantar más. No les importa. Te animan igual que seas el mejor ciclista del mundo y que si vas en el “grupito”. Realmente me gusta y lo agradezco.

A lo largo de mis 14 años como ciclista profesional siempre he visto a los aficionados vascos como los fans más apasionados y leales del ciclismo. A veces parece que están casi llorando "¡venga! ¡venga!" y "¡ánimo! ¡ánimo!" Nunca he tenido ningún problema. Siempre hay espacio para que los corredores puedan pasar. Nunca abuchean a nadie. Siempre justos y apasionados. Nunca he visto un aficionado vasco causar problemas ni bloquear la carretera, ni hacer tonterías. Sois unos fans llenos de pasión por este deporte, los fans más leales, más informados y más apasionados. Entendéis y apreciáis el trabajo duro que hacemos en nuestro deporte.

La de la semana pasada puede haber sido mi última Vuelta al País Vasco. Quería regalarles, una vez más, una victoria, pero estaba haciendo otro tipo de trabajo. Estaba allí para ayudar a mis capitanes, para ponerles en una buena posición para la última subida. No tuve ni fuerzas, ni la oportunidad de dar más.

Pero, como siempre, estaban allí. No importa si hay 5 grados con nieve ni con lluvia, ni sol de verano, siempre son fiables y prestos a echar una mano cuando sufres.

Así que, después 14 años dando todo encima de la bici, sólo quería tomar un momento para decir: ¡¡¡Gracias, mis querido aficionados vascos!!! ¡¡¡Gracias de todo corazón por estar ahí y haber sido tan agradables y maravillosos conmigo durante mi carrera!!!

MILA ESKER!
JENS VOIGT, Abril 2011

9 comentarios:

achasa dijo...

Joder, con Jens. Ya conocía su afición por ganar en el País Vasco, pero de ahí a dedicar una carta...
Un bonito gesto, sin duda.
Seguro que Amstrong no escribiría la misma carta sobre la afición vasca.

Holden Caulfield dijo...

Tiene peores recuerdos y probablemente una opinión distinta, seguro

Mitxel dijo...

Joder Álvaro, has escrito exactamente lo mismo que iba poner yo, incluso con las mismas palabras. Lo que pasa que yo hablo por referencias, me acuerdo de un tour en el que Armstrong se quejó un montón de la afición vasca y que gente del equipo Euskaltel, después de ver las imágenes, le dio la razón y llegaron a decir que sentían vergüenza de ciertos aficionados. Yo no he visto esas imágenes nunca. Sabéis si las puedo ver en algún sitio?

achasa dijo...

Yo recuerdo que dijo algo así como que tenía miedo de los que vestían con camisetas naranjas -en claro sentido a que le podían tirar de la bicicleta-. Pero yo no he visto imáganes en relación a esto, ni recuerdo en qué Tour lo dijo.

achasa dijo...

Esto es lo que dijo Armstrong: http://www.as.com/mas-deporte/articulo/milagro-vascos-hayan-asesinado/20040718dasdaimas_2/Tes?print=1

Puede que con razón,
Álvaro.

Holden Caulfield dijo...

Había escrito una entrada, pero se me jodió. Según cada periódico, vino a decir una cosa distinta pero parecida. Todo vino porque al llegar a las vallas habló con Basso, parece que le dijo que se alegraba de haber salido con vida entre esos vascos agresivos, pero ya digo que según la versión los adjetivos son distintos. Yo ni estuve allí, ni vi las declaraciones de Armstrong en directo, así que no sé. También te diré que fue el año siguiente a la buena carrera de Zubeldia y Mayo y había tanta expectación que se multiplicó la gente en la cuneta. Y como en toda multitud, siempre hay alguien que sobra. Digo yo.

Anónimo dijo...

¿Que los aficionados vascos son agresivos?

http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/odiado-armstrong

Holden Caulfield dijo...

Permaneces anónimo, así que no sé como llamarte, pero muchas gracias por la referencia. Ortiz fue un periodista reconocido y riguroso, así que parece una fuente digna de credibilidad. Yo tengo mi opinión sobre todo esto, pero en todos estos comentarios me he guardado de darla porque no estuve allí ni recuerdo muy bien como lo viví desde el sofá de casa. Lo de que la afición vasca es agresiva fue una de las muchas traducciones que aún se encuentran por internet de aquellas declaraciones de Armstrong, que tampoco recuerdo. También sobre esto tengo mi opinión, y mis recuerdos, entre ellos de 2003, donde precisamente ganó Armstrong, y donde yo, y uno que escribe por aquí, fuimos parte de la afición vasca y que solo puedo recordar de manera positiva. De todas formas, gracias por el link y por el comentario.

Holden Caulfield dijo...

De Luz Ardiden 2003, quería decir