martes, 5 de abril de 2011

Wilfried Peeters


Ya empezó todo, ¿eh? Dos centímetros de apasionada incertidumbre para empezar. Joaquim Rodríguez se llevó la gloria en una primera etapa de la Vuelta al País Vasco que no dejó indiferente a nadie. Las diferencias entre los favoritos fueron mínimas (a excepción de Tony Martin) pero quizás significativas. Que los cuatro que llegaron primero, especialmente los tres que no ganaron, se jueguen la clasificación final no sería una sorpresa. Pero el caso es que la subida a La Antigua dejó otra de esas imágenes que tanto nos gustan por estos lares, repechos cortos pero tan duros que no sé qué era más espectacular, si ver a corredores cruzando la pancarta de montaña a pie o los bandazos que tenían que pegar los primeros.

Para los que no lo pudisteis ver, os dejo tres videos de aficionados bastante cortos:




Pero el espectáculo comenzó ya el domingo, con la disputa de una de las clásicas por excelencia, probablemente la clásica por excelencia para muchos belgas. Los flamencos tuvieron el domingo su día grande y, según los periódicos, cerca de un millón de aficionados se acercaron a las cunetas para ver parte de la carrera.

Yo me la perdí. Me la perdí porque creía que empezaba más tarde, así que tuve que conformarme con el relato de nuestro asiduo compañero Kantzelara-Kantzelase, que ya se sabe de quién es aficionado, ¿no? Él me contó lo de los ataques de Cancellara y Chavanel, la pájara de Espartaco, el ataque de Tom Boonen y la victoria final de Nick Nuyens. Hoy, aprovechando un ratito de relax, me he puesto a rebuscar por la red para ver las imágenes y me he encontrado con un vídeo apasionante en el que se ve un lado de la carrera que, a menudo, nos pasa desapercibido a los aficionados.

Los organizadores flamencos se han puesto a colocar cámaras hasta en los sitios más insospechados y su última ocurrencia nos permite ver a Bjarne Riis y sus ayudantes en el coche, celebrando la victoria de Nuyens, y la reacción de Wilfried Peeters cuando Tom Boonen ataca teniendo a su compañero Chavanel por delante. Lo de Tristan Hoffman conduciendo y Bjarne Riis de copiloto es casi de risa y hasta emotivo, pero la cara de poema que se le queda a Peeters, un tío que lleva casi diez años dirigiendo equipos, que fue el lugarteniente de Johan Museeuw y ganó más de 25 carreras mientras corría, vamos, que no es un recién llegado, la cara de poema, decía, que se le queda cuando Boonen se pone a atacar lo dice todo. Igual que dice todo esa imagen final viendo la victoria de Nick Nuyens desde atrás. Lo dicho, merece la pena el video, igual que mereció ayer ver la llegada a Zumarraga e igual que merecerá hoy ver qué pasa en Azpiroz aunque me temó que estaré trabajando cuando eso ocurra.

3 comentarios:

achasa dijo...

Qué bonito es el ciclismo. Qué pena que algunos -incluídos los propios ciclistas- se empeñen, en ocasiones, en ensuciarlo.

Kantzelara dijo...

El tour de flandes del domingo fue espectacular, la subida a la antigua histórica... Joder!!! Cómo me alegro que este domingo no jueguen ni el Athletic ni el baraka!!! Que es la Paris-Roubaix!!! Viva el ciclismo!!!

Holden Caulfield dijo...

Ya sabía yo que os iban a gustar los videos.