jueves, 4 de marzo de 2010

Ignacio Torres García "Nacho"


Qué grande, qué enorme es el fútbol. El deporte rey en el mundo, esa modalidad que practican tantos millones de humanos a lo largo y ancho del mundo, ha recibido hoy un homenaje en toda regla gracias a dos equipos, Barakaldo CF y CD San Roque de Lepe, que se han dejado la piel sobre el terreno de juego de esa joya llamada Lasesarre, donde, finalmente, la gloria ha vuelto a acudir a la cita con el equipo lepero, que está firmando con letras de platino las páginas más brillantes de su cincuentenaria historia. La clasificación para la final de a Copa RFEF, competición de ámbito nacional, es todo un hito en la vida de un club que, gracias a esfuerzo de su plantilla, cuerpo técnico, junta directiva y de la manos de la masa social, sabe, más si cabe a más de 1.000 kilómetros de casa, de Lepe, tardará mucho tiempo en olvidarse.
La crónica no es mía, por supuesto. Es de un treintañero lepero de verbo fácil (hasta cita a Jardiel Poncela en el resto de una crónica detallada y extensa)que hace las veces de bloguero oficial del club: C.D. San Roque de Lepe. Su crónica, respetuosa incluso en la victoria, supongo que debe ser bastante fiel, a tenor de las declaraciones de algunos de los testigos, entre ellos la del entrenador del San Roque, Tomás Rodríguez.
Cuando llegábamos ya a Barakaldo, A dijo: sigue por la ría, vamos a pasar por el estadio. Se acercaba ya el final de la primera parte y no habíamos encontrado una radio en el dial. La noche empezaba a ser fría y caía una ligera lluvia. Para cuando dejamos a un lado el nuevo puente de Kaiku, un silencio atronador nos estremeció. Se veía el resplandor del campo, pero no se oía nada. Cuanto más nos acercábamos, menos. A la altura de nuestra puerta, vimos el marcador: 0-1. Claro, dijo A, por eso no se oía nada. Y nos acordamos de MU y su botella de Coca Cola. Aparcamos el coche, y nos despedimos dando por sentado que serían capaces de remontar. Pero el carrusel de actualizaciones del servicio de noticias de Canalbarakaldo no acabó con un final feliz. Los aurinegros ganaron a los gualdinegros y jugarán la final de la Copa Federación. Una vez más, como nos ocurrió con Rafa Ponzo, un portero se nos puso en medio, y como dice el bloguero oficial del San Roque, el "excelso" Nacho evitó que el Barakaldo estuviera en su primera final desde quién sabe ya cuántos años.
En fin. La temporada se va a hacer larga, muy larga. No quiero pecar de pesimista, pero me parece que ya podemos empezar a pensar en la próxima. Y esperemos que solventemos los problemas económicos. Al pueblo no hay quién lo reconozca, y se ve que para equilibrar, mantenemos la tradición de no movernos de Segunda B. En fin, otra vez, ¿Mitxel? Otra vez será, tío.

2 comentarios:

Mitxel dijo...

Otra vez será? Estás seguro? No sé, HC, ayer lo comentábamos J y yo. Desde cuándo no nos da una alegría el Baraka? Nos la va a dar algún día? Es que no nos podemos conformar con ganar al Sestao, al Alavés o meternos en la promoción. Ya son muchos años con la misma historia y de ahí no pasamos. En fin, a ver si tienes razón y otra vez será... AUPA BARAKA!!!!

Holden Caulfield dijo...

Veo que dolió. Ya me lo imagino. Vamos a ser una generación tan curtida en desilusiones, que el día que nos den una (tanto estos como los otros) nos va a pasar como con lo de que viene el lobo.